Uchiha vs Hyuga

Mis dedos tamboreaban la mesa del comedor donde nos encontrabamos 4 de los 6 comensales diarios, ninguno pronunciaba palabra alguna, solo se limitaban a consumir su desayuno en un sepulcral y nada comun silencio.

El tictac del relog seguia su ritmico curso indicando otro minuto que moria junto a mi ya agotada pasiencia.

Si de por si aun me negaba a aceptar mis nuevos descubiertos sentimientos por la ojiperla, no ayudaba en nada saberla a ella encerrada hasta estas horas de la mañana en la habitacion con otro hombre, mas aun tratandose del detestable de su primo.

No es como si no hubiera pasado antes, pero siempre fue durante el dia cuando eran casi seguidos interrumpidos por Karin o Suigetsu, no en horas de la madrugada cuando no habia ojos ni oidos cerca de ellos. Toda la noche mi mente fue invadida por varias posivilidades del que estarian haciendo a esas horas ellos solos y no eran pensamientos sanos.

Una y otra vez venia a mi mente ese primer dia del Hyuga, cuando la encontre sobre ella en su habitacion, mas de una vez estuve tentado a hechar de una patada esa puerta y sacarla a rastras de ser necesario, pero mi orgullo tomaba fuerza y me detenia.

Otros 5min. pasaron y con ello tire a la basura mi resto de pasiencia, una cosa era lo que pasaba entre ellos, no podía meterme aun, pero otra muy distinta era que se saltaran los entrenamientos matutino.

Tire para tras ni silla sin importar si caia al piso y sali del comedor con destino a la habitacion del Hyuga mayor donde sabia que aun ella se encontraba, nadie me siguio, sabian que no era inteligente acerlo.

Tres fuertes golpes a la puerta y esperar, solo eso tenia bien planeado, no sabia con lo que me encontraria. escuche movimientos al otro lado de la puerta pero no me gusto lo que vi. - que quieres Uchiha?

Neji se encontraba solo en pantalón de pijama el torso desnudo y sus cabellos alborotado con claras señales de no haber dormido lo suficiente. Pero peor aún fue mirar sobre sus hombros y sobre la desparramada almohada a una profundamente dormida Hinata sus cabellos esparcidos por todos lados sonrojada y sonriente. No era buena la conclusión a la que llegue.

Pero al tomar aire para sacar a todo pulmón mis pensamientos. Las fuertes manos del Hyuga taparon mi boca y por ridículo que suene. Como si de un niño se tratara me arrastro hasta mi habitación donde nos encerrona ambos en ella.

Ahora si que estaba enojado, alguien pasaría por ello y sabia quien quería que sea.

Cuando los fuertes golpes en la puerta me despertaron esta mañana lo primero que pensé era en mi pequeña prima que dormía a mi lado no debía de levantarse aún. Sabia lo agotada que se encontraba después de tanto llanto anoche.

Tan rápido como pude me levante con cuidado de no despertarla. Una vez de pie la tape con la intención de que, quien se encontraba al otro lado de la puerta no viera de mas.

Odiaba en ocasiones el diminuto conjunto de dormir que ella acostumbraba usar (shorts y camisilla de tirantes finos) pero "la comodidad ante todo para una buena noche de sueño" y siempre y cuando nadie mas la vea así.. Que problema había?

Al abrir la puerta me encontré con el malhumorado rostro del Uchiha. El cual no respondió a mi pregunta pero me inspecciono tanto a mí como a Hina por sobre mi hombro.

En cuestión de segundos su rostro cambio de malhumorado a sorprendido y de sorprendido a furioso. Del rojo de furia al blanco de sorpresa y nuevamente al rojo pero con furia asesina.

Tomo aire dispuesto a romper a gritos pero antes de que eso pase los calle con mi mano y arrastre hasta su habitacion que era la mas cercana y cierre atrás mío la puerta.

No por nada era llamado genio, sabia perfectamente que maliciosa idea se paseaba por su mente.

Sabia que desde la puerta de mi habitación podía ver a Hinata en la cama pero por su posición y su vestimenta se vería menos vestida de lo que en realidad está. Luego de verme a mi "también" escasamente vestido y despeinado levantando nos muy tarde y nuestro cariñoso juego de primos incestuosos. Era como sumar 22, saber lo que él creía que paso entre nosotros esa noche.

Sonrrei de lado por unos momentos ante la idea de seguir con el juego pero enseguida lo descarte. No era momento de juegos. Era momento de dejar algunos puntos claros entre ambos. Mi tiempo aquí se agotaba y necesitaba saber si era o no seguro dejar a Hinata a su cuidado.

- Se puede saber que diablos pasa por su cabeza para estar dormidos hasta estas horas? Me importa muy poco la libertad que Tsunade te haya dado. Pero esta es mi casa y la respetan. No voy a tolerare estos comportamientos ni una sola vez mas. Entendido maldito sin verguenza? Y agradece que no te denuncie por acosador de menores. Porque estoy seguro que esto es obra tuya y de la altanera de Ángel porque la pequeña Hyuga se desmayaria antes de hacer algo tan desonrroso como eso. Aquí no esta sola. Y yo la protejo tanto de ti como de cualquiera. Me importa muy poco si seas o no su familiar. Solo te tolero por ella pero que no se vuelva a repetir. Te quiero lejos de ella maldito.

Cuando termino de decir (gritar) esas palabras quedo tan exhausto que tenía él rostro sonrojado, la respiracion acelerada, los ojos casi rojos de furia y los musculos tan tensos que parecia que en cualquier momento me saltaria encima.

Volví a sorreir de lado. Quien lo diría. En una amenaza de muerte muy disimulada me confirmo dos cosas.

Primero que no tenía nada que temer, si llegara a faltar Hina estaría segura y segundo aún que no me agradara para nada la idea. El Uchiha estaba enamorado de mi primita.

Pues bien... Ahora si que hablariamos seriamente este enano y yo... Sí quería tener a mi prima tendría que ganarselo. Pero no le seria nada fácil. Tanto por mí como por Ángel. Ninguno de los dos dejariamos que cualquiera se acercara a su tierno y lastimado corazón. A no ser que demuestre ser sincero y tener lo necesario para curarlo y cuidarlo.

- Antes que nada Uchiha si ya terminaste de gritar sientate. Tu y yo tendremos una larga y seria conversación.