¿Cómo fue que comenzó con todo esto…?

Si, lo recordaba muy bien, bastante para ser precisos pues parecía que sería una de esas noches aburridas donde su única dedicación seria tocar algún instrumento o ver videos toda la noche en su móvil. Estaba aburrida, demasiado y esto le generó curiosidad...La curiosidad siempre mata al gato.

Había grandes implicaciones morales sobre el uso de los Quirks, que puedes o que no puedes hacer con ellos será siempre tema de debate en la sociedad. Kyoka jamás pensó en usar el suyo para algo inapropiado, no era una chismosa, tampoco una espía cuando no se tratará de algo relacionado con su carrera de héroe pero… ¿Tendría algo de malo escuchar un poco? No era como que sus amigas hicieran algo malo ¿Verdad…?

Que gran, gran y estúpido error.

Y es que esa curiosidad se convertía en una irritante comezón en el cuello, podía sentir pasos, escuchar voces tenues a través de las paredes al tocarlas pero sin conectar su Jack jamás lograría escuchar claramente.

—. . . Lo tomare como una práctica—Se autoconvenció de que no estaba haciendo nada malo como tal, solo era una práctica. Además, ¿Qué era lo peor que podía escuchar?

— "Ah...Ah...Shouto…"

Le tomó dos segundos después de conectar su Jack a la pared arrepentirse de su decisión, arrepentirse completamente de ello pues comenzó a escuchar la jadeante voz de su mejor amiga.

—. . .—Su rostro fue enrojeciéndose fuertemente, iba a despegar su Jack e ignorar el hecho que atrapó a su amiga masturbándose, pensando en el mitad y mitad...De no ser porque-

— "Momo…"

. . .

¡Todoroki estaba allí!

¡Todoroki Shouto estaba allí! ¡Con Momo! ¡Estaban! . . . Estaban . . .

—...Oh, por Dios...—Se cubrió los labios con las manos, el shock era demasiado para ella, ¿Como podía ser algo así? ¿En qué cabeza cabe imaginar a esos dos haciendo tales cosas? ¡En los dormitorios! ¡Y más aún, en el cuarto de la chica! —¿Acaso no piensan que pasara si los escuchan…? —Y entonces cayo en cuenta.

Nadie podría escucharlos.

El mismo motivo por el que podía tocar como loca sin que nadie se quejara, las paredes de los dormitorios estaban hechas a prueba de sonidos generales, obviamente para que los chicos y chicas disfrutaran de su apropiada privacidad así como de la capacidad de disfrutar su espacio sin perturbar a otros con ruidos fuertes, algo entendible considerando que tenían gente como ella que usaba sonido como arma o como Bakugo cuyas explosiones no eran nada silenciosas.

Las paredes eran gruesas para todos.

. . . Menos para ella.

Maldijo su curiosidad, iba a desconectar el Jack de la pared y fingir que nada paso, que nunca escuchó a su mejor amiga haciendo eso con su novio y pretender que todo fue solo una pesadilla, que eso jamás-

— "O...Ochako-san…"

. . . Esto debía de ser una maldita broma de mal gusto.

— "Deku-kun…"

¡Una jodida broma! ¡Midoriya y Uraraka! ¡Uraraka y Midoriya! ¡Las dos personas más dulces e inocentes del mundo estaban haciéndolo en el piso de arriba.

—Esto en verdad no está pasando—Se tapó la boca con una mano, no era como que pudieran escucharle pero…

— "Oh, Red Riot… ¿Porque no me muestras lo duro que puedes ser?"

—...Esto debe ser una broma—Separo su Jack del muro, ¿Había alguien allí no teniendo sexo esa noche? Maldijo su suerte tratando de pensar en cualquier otra cosa, en cualquier cosa que no fuese todo lo que le rodeaba—Debería dormir…—Se autoconvenció antes de acurrucarse en la cama, sentía leves golpeteos cercanos por lo que no tardo en cubrirse los oídos.

Hice todo lo posible por fingir que nada pasaba, ¿Saben lo difícil que es ver a los ojos de tu mejor amiga después de haberla escuchado teniendo sexo con su pareja? ¡Es terrible!

—Kyoka-san ¿Estas bien…?—Pego un respingo ante la presencia de Momo, esa mañana no supo ni como llego a la cocina para buscar su desayuno, apenas y había podido dormir en toda la noche.

—…—En su mente solo pasaron imágenes impropias de una dama—. . . De maravilla—Contesto llanamente mientras se metía un pan a la boca buscando no tener que hablar más al respecto.

—Te noto algo…—No pudo terminar la frase pues se vio interrumpida.

—¡Ida! ¡¿Qué te pasa Kyoka-chan?! —El rápido comentario de Mina Ashido le causo un rápido respingo pues ella por igual era causante de su situación actual.

—Solo tuve problemas para dormir—Fue su única respuesta antes de volver a la comida, en serio no quería hablar más del tema.

—Kyoka-san…—Momo le veía con preocupación, si tan solo supiera que ella era la culpable de todo eso.

Era frustrante…Cada noche los oía un poco más, nunca pensé que entrenar mi Quirk fuese una maldición.

Comencé a tomar medidas: Usaba zapatos dentro del dormitorio, eso evitaba que mis pies detectaran las ondas sonoras, no apoyaba mis manos en las paredes y comencé a usar guantes todo el tiempo pero la final ni todo esto bastaba porque los escuchaba cada maldita noche.

Me estaba volviendo loca. No podía tener silencio, no podía tener paz, no podía dormir.

Y sin darme cuenta comenzaron a sugestionarme, era escuchar maldito porno en vivo cada noche mientras dormía y comencé a tener. . . Sueños.

Al principio eran cosas simples, solo "veía" en mis sueños lo que escuchaba de ellos. . . No era que quisiera imaginar a Yaomomo y Todoroki o algo parecido. Pero entonces llego mi salvador, la única persona que lograba distraer mi mente de toda esa tortura.

—¡Hey, Jiro! ¡¿Estas lista para una noche de películas de acción?! — Denki Kaminari, el dulce salvador de la chica. Y es que él siempre era alegre, gritón y risueño cosa que jamás supo apreciar hasta ese momento. Sus ruidos constantes, sus bromas, la actitud del contrario era irritante para ella en un principio ¿Pero ahora? ¡Era una bendición!

—Solo si trajiste todas las botanas prometidas—Encogió los hombros ligeramente, si bien decía esto ella se lanzaría a su recamara sin importar en lo mínimo lo que le dijera pues era el único lugar donde se sentía seguro.

—Tú lo sabes ¿Crees que me gusta dejarte sin esos Croissant salados que tanto te gustan? —Maldijo lo bien que la conocía, pero era algo bueno al final.

—Excelente, vamos entonces Pichu—El rubio se quedó petrificado ante el apodo tan tierno.

—¿Y porque Pichu? ¿Acaso involucione? —Comento ante la usual mención de ser llamado Pikachu por el resto de sus compañeros.

—No, jamás has evolucionado. Los Pichu son como Pikachu, pero ellos se dañan a sí mismos con la electricidad. Igual que tu—Le pico la frente con uno de sus pequeños dedos.

—¡Hahaha! ¡Tiene sentido! —Tras procesarlo un poco acabo frunciendo el ceño—¡Oye! —Le devolvió el piquete.

—¿Acaso quieres iniciar una guerra que no puedes ganar Kaminari? —La muchacha arrugo la nariz al instante mientras que alzaba sus Jacks que seguro le ayudarían en la batalla de piquetes.

—Tú que me picas con esos Jacks y yo juro que te daré el shock de tu vida—Esta le puso una sonrisa sarcástica.

—¿Acaso te atreverías a lastimarme Kaminari? ¿A una pobre dama indefensa? —Una sonrisa socarrona del rubio la hizo casi apuñalarle los ojos.

—¿Indefensa? ¿Bromeas? —Soltó una carcajada más—¡Eres la chica más ruda del mundo! Si por ti fuera, podrías patearle el trasero a cualquier persona. De indefensa no tienes ni un cabello—Asintió repetidas veces. Kyoka normalmente lo tomaría como un insulto pero… ¿Acaso esto significaba que la veía como una persona fuerte?

—No sé si ofenderme o sentirme halaga allí, Pichu—Se cruzo de brazos suavemente.

—Eso depende, ¿Cuál opción es la que evitara me apuñales los ojos…? —Ante semejante respuesta la más pequeña soltó una ligera risa.

—Eres un idiota…—

—Sin duda, pero soy tu idiota ¿Qué no? —

Yo no tenía idea…De que tan acertado estaba en esas palabras.

Y es que Kaminari se volvió mi roca en esos días, sin darme cuenta comencé a cogerle cierto cariño, se volvió mi mejor amigo e incluso llego a pasar a Yaomomo, un poco, en mi lista.

Jamás se lo dije, nunca podría y el imbécil seguro se volvería loco si se lo dijera o imaginaria cosas que no eran.

Y bueno…Después llego esa noche.

La noche donde todo cambio, donde todo lo nuestro cambio, donde yo…Me entregue a él.

—Follame como si me odiaras, como si fuera la última vez que lo harás en tu vida, folla mi dolor fuera de mí y déjame sin aliento hasta que no recuerde mi maldito nombre

Recuerdo decirle esas palabras, completamente poseída de deseo. ¿Quién podría culparme? Fui bombardeada por sexo durante más de 4 meses, no quiero decir que fue por desesperación pues no lo hubiera hecho con ningún otro hombre.

Pero Kaminari…No, Denki, era especial. Sentía confianza con él, éramos amigos y él no era nada feo.

—¡Hey, Jiro! —Abrió la puerta esperando ver al rubio, no sabía que quería a las nueve de la noche pero.

—…Kaminari—Murmuro suavemente, en shock de ver al rubio…Completamente desnudo salvo un par de ajustados bóxer—¿Qué paso con tu ropa…?—Pregunto en el tono más calmado posible, además de no querer fijar su mirada en los gloriosos abdominales del rubio.

Estúpido y sensual Denki...

—La perdí, es una larga historia que involucra muchas cosas que seguro no me creerás pero necesito tu ayuda antes que alguien me vea—La chica suspiro pesadamente.

—¿Seguro que esto no es porque quieres sexo? —Pregunto con clara ironía en su voz pues era obvio lo que el rubio deseaba.

— . . . Pues no, pero ya que me lo ofreces—Los labios del rubio se doblaron en una enorme sonrisa juguetona, la chica solo le tomo del cabello antes de jalarlo dentro.

La chica se le monto encima en cuestión de segundos, era extraño no verla tan agresiva y dominante a con el chico pues sabía que en el fondo le gustaba tenerla encima, es decir ¿Qué hombre no querría a una ferviente jovencita haciéndole mil cosas?

—¿Me extrañaste tanto…? —Murmuraba mientras se separaba ligeramente de sus labios para buscar ahora el cuello expuesto del rubiales, con sus manos le exploro el pecho completamente desnudo con los dedos.

—No tienes idea…No puedes solo hacerlo conmigo y luego dejarme solo por más de tres días—Se quejaba antes de suspirar por los besos recibidos en el cuello de la contraria, adoraba los besos de Jiro a su cuello pues era de sus grandes debilidades y ella sabía explotarla muy bien.

—Entonces deberías llamarme… ¿Recuerdas las reglas de esto, Denki? —Mientras decía esto bajaba entre sonoros besos, al estar ya fuera del área "visible" del rubio al llevar ropa comenzó a dar mordiscos y chupetes a su piel asegurándose de dejarle cuanta marca pudiera.

—Si…Sin celos—Pego un ligero gruñido de gusto mientras con sus manos le jalaba la camiseta del pijama a la ajena buscando quitársela—Sin profundizar emociones, sin vernos a los ojos demasiado tiempo, sin marcas visibles... —Regla que a el parecía costarle demasiado acatar en ocasiones—Y todo eso…—Para cuando se dio cuenta ya estaba bajándole los bóxer.

—Y lo más importante…Siempre que me necesites: Llámame—De un tirón a su única prenda dejo expuesta su masculinidad, ¿Estaba más grande? La veía más grande. Con una mano sujeto la base comenzando a masturbar de arriba abajo en lentos movimientos, se notaba su falta de experiencia pero iría mejorando conforme avanzara el tiempo.

—Mmmh pensé que yo era al que llamarías cuando tuvieras ganas…—El comentario solo le causo una tenue risa.

—Denki…Esto es un trato equitativo, si yo tengo ganas te llamare, si tú tienes ganas llámame. Estamos juntos en esto, socio—Le dio un ligero guiño al ojo y el muchacho no evito sonrojarse suavemente—Solo recuerda…—

—Sin sentimientos, yo lo se… ¿Te importaría si…? —No le dio tiempo de terminar pues ya estaba montándose en el nuevamente dejando su miembro frotarse contra su ropa interior ¿En qué momento se retiró los shorts? Lo había dejado seducido con sus palabras y por esto no noto cuando paso.

—¿Qué te monte hasta que pierdas el aliento? —Completo su frase moviendo su pelvis lentamente para sentir el grosor del miembro ajeno contra su ropa interior.

—Si, eso mismo—Estiro las manos para tomarla por los costados de las caderas, quería quitarle el sujetador también pero estaba más ocupado buscando ponerla en buen ángulo para penetrarla lo más pronto posible.

—Ansioso…—Le regaño moviendo una de sus manos para hacer su braga de lado, lo suficiente para exponer su intimidad y finalmente poder sentir el roce de carne con carne, con la mano contraria guio la punta ajena hacia ella y mientras se mordía el labio suavemente.

—M…Mucho—Trastabilló al hablar antes de mover su pelvis hacia arriba lentamente asegurándose de no penetrarla demasiado brusco, Jiro no era precisamente la chica más fácil de hacer humedecer y no quería lastimarla en lo mínimo arruinando así la diversión entre ambos—¿Puedes culparme…? El sexo contigo es increíble—Kyoka no evitó acariciarle las mejillas con los pulgares suavemente, siempre alababa el tener relaciones con ella como si fuera la cosa más increíble del mundo, era obvio que él no lo sabía pero esas palabras sin dudarlo la hacían sentir maravillosa pues jamás se consideró una chica atractiva o interesante para el sexo opuesto ¿Pero él? El la veía como una Diosa encarnada.

—Entonces déjame compensar tu espera...Denki...—Podía sentirlo temblar cuando le llamaba así, cuando susurraba su nombre con deleite y pasión. Su cadera se movía de arriba a abajo más rápidamente, cada movimiento impregnado con la fuerza de sus propias piernas que servían de apoyo para la situación.

Demonios… ¿Como viví antes de esto…? —La estúpida sonrisa en el rostro del rubio la hizo sonreír, no entendía porque le agradaba verlo feliz.

—Pues tú que de idiota perseguías a chicas que no son como yo...—Se mofo un poco, las manos del chico se afianzaron de sus caderas antes de girarla de golpe para ponerla espalda a la cama con él sobre ella, las manos del rubio se deslizaron para tomarla de los muslos y hacerla abrir bien las piernas dándose espacio para lo siguiente—Hey, con cuida—Quedó muda cuando sintió un leve cosquilleo en el cuerpo y un leve chispazo eléctrico surgió del cuerpo ajeno—Kaminari, no te atrevas—Advirtió al instante mientras un fuerte sonrojo le invadía el rostro.

—Oh, pero Kyoka...—Maldito, la derretía cuando le llamaba así—Solo quiero hacer tu truco favorito...—Trago saliva, tentada a dejarlo seguir.

Era un imbécil.

—Si haces eso no poder caminar bien por horas, tenemos clases mañana, Kaminari no té—Y entonces la sintió: Una leve descarga eléctrica recorrerla en su punto más íntimo haciéndole rodar los ojos hacia arriba y apretar la mandíbula para no pegar un gemido que se escuchara hasta el otro lado de la ciudad, incluso arqueo la espalda de golpe sintiendo ese placer recorrerla pues al mezclarse con los movimientos del contrario apenas y pudo contenerse.

—Lo siento, no te escuche...—Entonces se apegó a ella comenzando a moverse con toda su fuerza, cada embestida sacudía la cama entera y si antes se sentía de maravilla Kyoka ahora estaba desgarrando el cielo con las uñas, sus piernas envolvieron la cadera ajena mientras sus brazos lo rodearon y sus uñas rasguñaron esa ancha espalda que tenía asegurándose de marcarla lo más posible.

—Te matare después de esto...—Murmuró en un hilo de voz, tratando de no gemir mientras lo hacía pero le resultaba casi imposible, sin aviso le mordió el lóbulo con fuerza arrancando un gruñido placentero de los labios ajenos—Ahora follame maldito bastardo, follame hasta que olvide mi coraje por ti...

—. . . ¡Si señora! —

. . . Pero era mi imbécil.

Y entre más tiempo pasaba más cosas ocurrían entre nosotros, más cosas nos acercaban y si bien acordamos jamás tener algo más que una amistad con derechos fue difícil ante las cosas que él hacía por mí.

—Kaminari…—Murmuro abriéndole la puerta, le había advertido que esa semana no podrían tener sexo hasta nuevo aviso por cierta…Situación en sus pantaletas—Te dije que esta semana no—Murmuró al verlo sujetar algo detrás suyo, probablemente algo que utilizar durante el sexo. Abrió la puerta un poco más dejando ver que no estaba sola: Momo, Ochako y Aoyama estaban allí.

—Traje Cupcakes—Fue su única contestación mostrando la caja dichos pastelillos dulces, la peli morada los vio por un segundo y tras sentir otro fuerte cólico solo suspiro haciéndose de lado para dejarlo pasar—Hola chicas, veo que todas sufren de periodo sincronizado ¿Uh? —Gruñidos fue la única respuesta el solo camino y dejó la caja de Cupcakes en una pequeña mesa de centro.

—¿Trajiste de chocolate?—Pregunto Ochako rápidamente mientras no se levantaba del sofá donde la posición fetal parecía ser la única posición aceptable para ella y el dolor que la carcomía en las entrañas.

—Claro que sí, todo lo que sus úteros en proceso de limpieza necesitan para poder pasar estos hermosos momentos lo más amablemente posible—Mientras decía esto repartía un pastelillo a cada chica, y a Aoyama.

—Tengo una escena de terror entre las piernas...—Se quejaba Ochako mientras empezaba a comer su pastelillo, buscando ahogar el dolor que le reventaba las entrañas.

—¿Investigaste esto en internet Kaminari-san?—Pregunto la chica rica mientras daba un leve mordisco a su pastelillo dulce, el rubio se quedó en silencio unos segundos pues era bastante obvio que él no tenía idea de en qué consistía el periodo femenino hasta antes de ese día.

—...Quizás—Respondió con honestidad antes de sentarse junto a Kyoka, que retozaba en la cama hundiendo su dolor en un pastelillo—Y para ti, hice...—Hablaba mientras buscaba algo en su móvil, sin más terminó mostrándole una lista de canciones—Esto—

—Every-Coldplay, Tears dry on their own-Amy Winehouse, Fade Away-Vitalic...—Alzó una ceja mientras una tenue sonrisa se formó en sus labios—Kaminari, ¿Me hiciste una Playlist de canciones para el periodo?—No sabía si reír o golpearlo.

—Pensé que sería lo mejor, la música siempre te ayuda un montón y dije: ¿Por qué no hacer una lista de canciones que te ayudarán a superarlo? —Era quizá la idea más estúpida del mundo pero, quizá impulsadas por sus hormonas, las chicas no pudieron evitar encontrarlo adorable.

—Eso es tan romántico Monsieur Kaminari—Quizá Aoyama no fuese una chica, pero se comportaba como una en ocasiones.

—Encantador sin duda, Kaminari-san—Complemento Yaoyorozu mientras por igual comía un pastelillo.

—Dios, eres un idiota...—La chica mantuvo su sonrisa baja, no quería que la viera por lo que agacho la mirada mientras se cubría con el pastelillo.

Si...Mi idiota…

Un par de horas después las chicas se habían ido dejando solos a la pareja, como era de esperarse Denki mintió diciendo que se iría en un rato pero en lugar solo fue por sopa para la chica. Solo de volver se acostó en la cama con ella ofreciéndole cucharadas de la caliente sopa.

—No quiero—Se quejaba mientras acariciaba su vientre con una mano, aun le dolía como era obvio.

—Deja de ser tan remilgosa, es bueno para tu útero—Y ante las quejas del rubio ella accedió a un bocado más, tras esto quedaron en un leve silencio y ella puso una sonrisa en labios antes de subir el volumen de la música de fondo, la Playlist preparada por el rubiales para ella—Elegiste buenas canciones—Le confesó mientras tomaba el bowl de sopa para hacerlo de lado, no quería comer más.

—Un año de conocerte tiene sus repercusiones, ¿Sabes? —Comentaba de forma burlona mientras con una mano la rodeaba suavemente dejándola sentir la calidez de su cuerpo, algo reconfortante en esos momentos de dolor sin duda.

—¿Porque siempre eres tan cálido…? —Pregunto en un tono suave, un tanto adormilado pues el tacto ajeno siempre le causaba sueño cual dulce arrullo.

—Bueno...—Allí venía, una explicación estúpida de seguro—Mi cuerpo siempre está cargado de energía eléctrica, lo que significa que siempre tengo electrones altamente cargados. Como mi cuerpo no es igual de aislante que una batería u otros componentes electrónicos tiendo a generar calor, eso es por lo que no engordo a pesar de comer tanto, quemó todo—Kyoka parpadeo entre sorprendida y confundida.

—¿Hablas en serio…? —No se lo podía creer pero al menos su explicación sonaba lógica.

—Totalmente, soy un experto en electricidad ¿Recuerdas? —La sonrisa relajada del contrario le trajo una sensación cálida al pecho…

A la mañana siguiente.

Kyoka sentía el cuerpo pesado, pero se le había ido el dolor de los cólicos al menos. Lo curioso es que no sentía una sábana o cobertor encima suyo, pero sentía calor...Abrió sus ojos y con una mano acarició el brazo que la rodeaba antes de maldecir por lo bajo.

—No, no, no.…—Se giro lentamente cayendo en cuenta que había despertado siendo abrazada por Kaminari Denki ¡Se habían dormido juntos! ¡En la misma cama! ¡Con ropa por Dios sagrado!—Denki, despierta...—Le agito suavemente buscando sacarlo de sus fantasías con hamburguesas de doble tocino.

—¿Hmm? ¿Que…? ¿Ya es hora de desayunar…? —Pregunto en un tono somnoliento mientras se frotaba un ojo con el dorso de la mano lentamente buscando enfocar su nublada vista.

—Denki, nos acurrucamos...Y con ropa puesta—Hizo un leve puchero ante esto—Eso lo hace diez veces peor...—Seguía con ello mientras el chico solo reía suavemente.

—¿No crees que exageras un poco…? —

—Hablas como si fuera difícil enamorarse de ti, Denki—Suspiro poniéndole una mano a la cara—Lo acordamos al empezar esto, si uno de los dos se enamora...—Espero que el contrario terminara la frase, sin mucho ánimo al respecto la tomó de la muñeca para que le destapara la boca.

—Esto se acabó, sin resentimientos y sin problemas; volveremos a ser solo amigos—Repitió las palabras que en su momento se dijeron—Lo sé bien, relájate, no me voy a enamorar de ti por acurrucarnos—

Yo lo hice.

¡Estúpido y adorable Kaminari! ¡Lo odio!

Odio sus estúpidas sonrisas.

Odio que siempre este allí para mí.

Odio como nunca pierde la esperanza en mí.

Odio esos ojos amorosos que pone al verme.

Y sobre todas las cosas: Odio no merecerlo.

Odio quererlo tanto y saber que nunca seré la novia que él merece, que jamás seré amorosa, que jamás seré linda, que jamás seré guapa, tierna o romántica como él merece.

Por eso le dije lo que le dije, por eso le propuse que buscara a otra chica y que yo buscaría a otro chico...Eso bastaría ¿No? Con eso podríamos arreglarlo todo: Borraría esos sentimientos que van naciendo, con eso él se borraría ideas de un futuro juntos más allá de nuestro trato.

Con eso...

—¿Kyoka? —Se sorprendió al ser llamada por su mejor amiga, está la había invitado a una fiesta de gala en un museo local, algo de alta alcurnia sin duda alguna donde podría buscar a algún joven de buen estatus social para pasar la noche—¿Todo bien…? —

—De maravilla—Contestó rápidamente girándose a ella con una sonrisa en los labios.

—… ¿Y porque estas llorando?—Ante la pregunta Kyoka alzó su mano lentamente acariciándose una mejilla, tenía lágrimas.

—¿Porque…? —

¿Quién esta con la garganta atrofiada del impacto? ¡Tú, si, tu! ¿Quién es él bebe que me dejara millones de reviews pidiéndome la siguiente parte de este capítulo? ¡Tu bebe, tu!

¡Hola! La fundadora del Denki Protection Squad por aquí, ¿Qué tal? ¿Les ha gustado mi pequeño drama al final del chap? ¡Esto solo empieza chavales! ¡Se viene el drama del bueno!

Procederé a dar los agradecimientos por sus reviews, pero no sin antes dar dos super especiales a mis ídolos, los Senpais y mis mentores en el KamiJiro y en el fanfiction respectivamente: Hikari no Aly y Jesus-The-Devil.

La primera por ser mi inspiración con sus Fanfic KamiJiro, la puta ama, la adoro.

El segundo siendo mi Beta Reader y el que convierte la sopa de letras que hago en cada chap en la preciosidad de historia que leen cada que ven un nuevo chap mío, la verdad es que si vieran los borradores que tenía antes que este tío los revisara se espantarían y no hubieran pasado del segundo capítulo ¡Se los juro!

Ahora sí, reviews:

ColorsInTheSky: ¡Lo sé! Mi Denki bebe es un sol andante, es la mejor forma de describirlo ¿Y cómo no con esa sonrisa que calienta hasta el más frio corazón? Créeme, adoro escribir a Denki en cualquier ambiente, es tan pero tan fácil de llevar porque es un amor de persona, divertido y con alegría contagiable.

Shinsou no odia a Jiro, solo no le agrada porque siente que manipula a Denki, su nuevo mejor amigo for ever and ever pero de no ser por eso seguro se llevarían bien.

RubyLred: ¡No eres el único, estoy 60% segura! Y ya te dije ¡Papi Ojeras es el nuevo apodo de Shinsou hasta que me muera!

Crixus316: ¿Esto te basta para la perspectiva de Jiro…? ¡Muahahahaha! ¡La maldad ha vencido! (Inserte meme de Elmo con fuego de fondo) ¡Y se pondrá peor dicen las escrituras!