OH MY, OH MY... GOODDNESS!
Al fin lo termine, aunque quedo algo corto, lo siento sentia que algo no cuadraba pero bueno.
Como ya saben no me pertenece nada solo me divierto escribiendo historias para entretener.
Y sin mas distracciones los dejo con el cap.
Midoriya se levanto con bastante energía, los eventos de ayer le trajeron muy buenos sueños, aunque muy vergonzosos, pero le habían permitido descansar bastante bien; sin demora comenzó con sus ejercicios matutinos en su cuarto.
Midoriya termino sus ejercicios y fue a tomar un baño, admirándose un poco en el espejo; su entrenamiento estaba dando frutos, no solo sabia pelear mejor si no que también le ayudaban a controlar mejor One fo All, no mucho pero algo es mejor que nada.
Ya que termino de bañarse recibió un mensaje de su compañera Yaoyorozu indicándole que en un rato más pasaría a su casa para recogerlo, Midoriya preparo su mochila con algunas cosas, ropa deportiva para entrenar y bajo a tomar su desayuno junto a su madre.
- ¿Listo para tu cita de hoy mi pequeño? – La cara de Midoriya se torno roja.
- No es una cita mama, vamos a entrenar juntos – El chico peliverde recogía los platos sucios, los colocaba en el fregadero y se preparo para lavarlos.
- Nonono, déjamelo a mí, tu ve y prepárate para tu cita – Inko sonreía al avergonzar un poco a su hijo, era mejor que verlo sufrir de dolor como en el festival deportivo.
Midoriya avergonzado se retiro a tomar su mochila y esperar por su compañera en la sala, no mucho después recibió un mensaje que ya estaba por llegar así que Midoriya fue y le dio un beso de despedida a su mama y salió de la casa.
Al salir llego un carro lujoso y se detuvo frente a su casa, un hombre de traje bajo y se acerco a Midoriya quien ahora estaba en la acera frente a su casa.
- ¿Joven Midoriya? – pregunto el hombre y Midoriya solo asintió.
El hombre le abrió la puerta y vio a Yaoyorozu dentro esperándolo con una sonrisa inocente.
- Midoriya, ¿Cómo has estado? – Su compañera le pregunto mientras el chico en cuestión subía al vehículo.
- Bastante bien Yaoyorozu – con una sonrisa le respondió.
- Muy bien, espero con ansias que podamos practicar juntos – La sonrisa de la chica le causo una presión de las buenas en el corazón y comenzó a hacer una cara fea como si fuera difícil verla.
Apartir de ahí ambos platicaban con bastante alegría sobre reportes en las noticias que involucraban nuevos villanos, sobre Quirks y héroes nuevos que hacían su debut, el tiempo parecía fluir diferente para ambos ya que sin darse cuenta se encontraban en la entrada de la mansión de la chica.
Midoriya al salir se quedo sin palabras, era un lugar realmente increíble, el jardín tan bien decorado.
- Vamos Midoriya, sígueme – le hablo su compañera sacándolo de sus pensamientos comenzando a caminar detrás de ella.
Por dentro el lugar era simplemente increíble, una casa digna de alguien de la alta clase y Midoriya se sentía tan fuera de lugar, vestido de forma tan simple con su pelo rizado algo revuelto.
- Woah que lugar tan elegante – Midoriya veía de un lado a otro observando fotos de héroes importantes en la familia Yaoyorozu, reconociendo a algunos.
- Bien Midoriya, ya que solo somos nosotros 2 usaremos el área de entrenamiento pequeña – Yaoyorozu llego al final de un pasillo y abrió 2 puertas grandes.
- ¿P-pequeña? – se pregunto Midoriya internamente ya que era bastante grande la arena quizás un poco más grande que la que usaron para el festival deportivo.
- Esos son los vestidores para que te pongas ropa más cómoda – Yaoyorozu señalo una habitación a un lado de la arena.
- ¿Traes ropa para entrenar? ¿Quieres que te preste un cambio de ropa? – Detrás de la chica apareció un mayordomo y detrás de el saco varios juegos de ropa deportiva para Midoriya cada uno acomodado en un gancho.
- N-no gracias, traigo mi propio cambio de ropa – Contesto Midoriya y el mayordomo asintió y se retiro guardando la ropa quien sabe dónde.
- Entonces iré a cambiarme y nos vemos en unos minutos – con una sonrisa que calentó el corazón de Midoriya y se retiro Yaoyorozu.
Midoriya se cambio admirando la habitación tan lujosa, tenía miedo de romper algo y dedicar su carrera entera para poder pagarlo; unos minutos después salió y fue a reunirse con su compañera.
- Yaoyorozu ¿Estas lissss…. – Yaoyorozu vestia un pantalón deportivo junto con un bra igual deportivo con una sudadera abierta encima… y nada más, dejando sin palabras al peliverde por la maravillosa obra de arte que tenia frente a él, con algo de piel extra que usaba para activar su Quirk, la cara de Midoriya obtuvo un color rojo.
- Wow, su ropa no muestra el peso extra pero por All Might que bien se ve – Midoriya pensó mientras la imagen de la chica ligeramente gordita se grababa en su mente para futuras fantasías.
- Midoriya, comencemos a calentar – Midoriya solo pudo asentir tratando de ocultar el rubor en su cara ante tan inocente sonrisa.
Sin más demora comenzaron a realizar ejercicios de calentamiento pero parecía que afectaban demasiado bien a Midoriya puesto que su cara estaba tan roja como un tomate, con su compañera frente a él haciendo los ejercicios su cuerpo tomaba ángulos que hacían resaltar muy bien su figura; por fin terminaron los ejercicios y Midoriya sentía que su corazón se iba a salir o algo mas iba a sobre salir.
Se apartaron un poco en la arena, ambos se colocaron equipo protector en brazos y piernas, y esperaron a que un pequeño aparato diera la señal de comienzo; Midoriya activo su Full Cowling y en el momento que sonó la señal se lanzo a toda velocidad por un ataque directo.
Yaoyorozu esquivo por poco el golpe y en lo que Midoriya se recuperaba creó un bastón con el cual comenzó a descargar golpes en el peli verde. Midoriya esquivaba y bloqueaba los ataques hasta que pudo quitarle el bastón de las manos a su compañera para después comenzar a dar una serie de golpes consecutivos bastante rápido.
Después de intercambiar golpes se separaron un poco, Yaoyorozu creó un escudo y una espada sin filo mientras Midoriya calmaba su respiración; rápidamente el chico se lanzo al ataque para terminar siendo bloqueado por el escudo de su compañera, ella ataco con su espada pero Midoriya la esquivo justo a tiempo, se acerco, exhalo el aire que tenía en los pulmones y entonces...
– 5% Force Palm – Midoriya descargo un golpe en el estomago de Yaoyorozu pero no con el puño sino con la palma de su mano derribándola y obligándola a soltar sus armas.
Midoriya retrocedió y sonrió al ver que una pequeña placa metálica se despegaba de su estomago – Reacciono a tiempo – pensó el joven.
- Toma algo de tiempo crearlo – hablo Yaoyorozu – espero estés listo Midoriya – de su espalda salió una pistola semi automática.
- ¿Ah? – pensó Midoriya.
- Tranquilo, son balas de goma – Midoriya no sabía porque, pero le agradaba ver a su compañera estar dispuesta a pelear con todo.
Midoriya comenzó a moverse en zigzag en el momento en que su compañera jalo el gatillo, tratando de predecir la trayectoria de las balas y esquivarlas con tiempo pero no siempre lo lograba recibiendo varios golpes.
Yaoyorozu esperaba la oportunidad correcta para disparar, cuando se quedaba sin munición un nuevo cargador aparecía en la palma de su mano y recargaba inmediatamente. La pelea continuo por unos minutos más con Midoriya a la defensiva esquivando hasta que logro acercarse lo suficiente y con una patada le quito el arma de las manos a su compañera, se preparo para otro ataque con su palma pero justo antes de conectar el golpe Yaoyorozu se doblo hacia atrás y de su abdomen salieron varios tubos golpeando con fuerza a Midoriya y derribándolo.
Midoriya estaba agotado en el suelo respirando de forma pesada adolorido por los golpes.
- Midoriya! ¿Estás bien? – Yaoyorozu se arrodillo a un lado del chico, quien abrió los ojos y vio un poco del paraíso.
- U-u-u-u-under B-b-b-b-boobs – penso Midoriya, uno de los tubos había deslizado el sostén deportivo de Yaoyorozu un poco hacia arriba mostrando la parte inferior de su bien dotado busto.
- Y-y-y-yao-yaoyorozu-zu-zu – Midoriya se sentó rápidamente y tartamudeaba cubriéndose la nariz.
- ¿Qué sucede Midoriya? ¿Estás herido? – pregunto su compañera y Midoriya incapaz de poder articular una palabra señalo el problema.
- Perdoname! – Yaoyorozu arreglo su vestuario completamente roja mientras veía al inocente Midoriya ponerse todo nervioso.
Yayorozu vio un moretón en el brazo de Midoriya y se preocupo.
- Midoriya ¿tienes más marcas de golpes en el cuerpo? – Midoriya vio debajo de su playera y asintió.
- Debemos tratarte de inmediato – La chica comenzó a jalar del brazo a Midoriya.
- Permíteme tomar un baño primero y lavar el sudor, si no te molesta – Midoriya señalo los vestidores los cuales casualmente tenían regaderas.
Yaoyorozu asintió y el chico no perdió más tiempo, sin duda un baño frio lo ayudaría a calmar el ardiente calor interno que sentía.
Unos minutos después Midoriya salió de los vestidores con la misma ropa casual con la que llego y se encontró con el mayordomo.
- Joven Midoriya, mi señora se adelanto y me pidió que lo guiara a su habitación – Midoriya asintió y siguió al mayordomo.
Después de unos minutos el mayordomo le abrió una puerta y le indico que entrara, Midoriya quedo maravillado con la habitación, tan espaciosa, la cama parecía de una de esas historias de princesas, tenía una gran TV, varios libreros y una meza de té en medio de la habitación; no solo eso también la imagen de su compañera arreglada con el cabello suelto frente a él le acelero el corazón.
- Midoriya pasa por favor – Midoriya entro con el mayordomo detrás – Gracias Sebastián puedes retirarte – el mayordomo asintió y salió de la habitación cerrando la puerta
La mente de Midoriya estaba en shock pues estaba a en la habitación de una chica a solas con ella, el joven calmaba su respiración hasta que su amiga lo llamo.
- Midoriya acércate, con este ungüento tus golpes sanaran rápido – Yaoyorozu tenía el contenedor de dicho ungüento y sonreía con la idea de aliviar el dolor de su amigo.
El chico tomo asiento a lado de ella en la cama, avergonzado tratando de disipar algunos pensamientos que plagaban su mente.
- Midoriya… necesito aplicarlo directamente – Con un ligero rubor en sus mejillas Yaoyorozu le informo.
Midoriya solo asintió y comenzó a removerse la camisa, en el momento que ella vio el cuerpo de Midoriya una flama se encendió dentro de ella.
- No sabía que Midoriya estuviera en tan buena forma – Las mejillas de la chica profundizaron el rubor ante tal pensamiento.
- Extiende tu brazo – le ordeno al chico y el obedeció con su cabeza viendo en otra dirección, haciendo lo posible por no verla directamente.
Lentamente Yaoyorozu untaba el ungüento en las marcas que los golpes habían dejado, primero los brazos, luego el pecho, seguido del abdomen y por último la espalda.
- WOOAAAHH el tacto de una chica es maravilloso! – Midoriya pensaba dándole la espalda a su compañera – Tranquilo Izuku, no dejes que el hombre dentro de ti se manifieste en el exterior – el chico respiraba tratando de tranquilizar su agitado corazón.
- Listo – Yaoyorozu ya tenía la imagen y la sensación de sus músculos en su memoria, es decir, ya había tratado los golpes de su compañero.
Midoriya se coloco de nuevo la camisa y se giro pero…
- Ups – el ungüento cayo de las manos de la chica.
Ambos se movieron para intentar levantarlo pero por una extraña razón ambos cayeron terminando en el suelo, Yaoyorozu boca arriba con su cabello suelto esparcido en el suelo y Midoriya sobre ella apoyado en sus brazos.
- WOAAAHH ¿Qué acaba de pasar? – Midoriya completamente rojo analizaba la situación.
El peliverde admiraba la figura de su compañera recostada bajo su cuerpo, sus mejillas con un profundo rubor y su mirada de ¿aceptación?
Vio a Yaoyorozu a los ojos, con los labios ligeramente partidos, con una mirada que decía "hazlo" Midoriya comenzó a sentirse atraído a ella, lentamente acercándose…
Entonces Sebastián toco la puerta y ambos se separaron velozmente, Midoriya sentado en el piso recargado en la cama analizando su celular y Yaoyorozu sentada creando algo de distancia entre los 2.
- Adelante – la chica se compuso.
- ¿Me permite un momento my lady? – Yaoyorozu se levanto a hablar de cerca con su mayordomo, Midoriya alcanzo a escuchar que ella tenía un evento en la noche y debía comenzar a arreglarse, lamentablemente él no estaba invitado.
Ella regreso algo cabizbaja con el desagrado de tener que pedirle a su amigo que se retirara.
- Disculpa Yaoyorozu – ella levanto la mirada – Debo retirarme y ayudar a mi madre con algunas cosas – Midoriya hizo una reverencia – lamento tener que retirarme tan repentinamente – ella sonrió.
- No hay problema Midoriya – ella llamo a su mayordomo y le pidió que lo llevara a su casa – sabes puedes llamarme Momo si te parece más sencillo – la chica le dijo antes de que su compañero partiera.
- En todo caso dime Izuku – le dedico una sonrisa inocente a su compañera y se despidió.
El resto del día transcurrió sin mucha importancia para Yaoyorozu, que sin darse cuenta ya estaba en el evento que tenía su familia, lleno de personas de alta clase y poseedoras de Quirks únicos; ella estaba cansada de estas personas, solo juntas por intereses ya fuera el dinero o sus Quirks, todos llevando mascaras cubriendo sus verdaderas intenciones.
Lo peor eran los jóvenes que tenían más o menos su edad, quienes intentaban hacer algún movimiento con ella, incluso los había mayores; ella estaba consciente de lo bien que se desarrollo su cuerpo mientras crecía, lo increíble que podía ser su Quirk y lamentablemente atraía la atención de personas tan falsas.
A veces no sabía si las miradas de estas personas eran más desagradables que las de Mineta o no; en medio de la fiesta ella estaba con una bebida en mano en un balcón viendo las estrellas cuando alguien se acerco, ella contestaba de forma general buscando apartarlo pero entonces la persona le pregunto.
- Entonces hermosa ¿Hay algún hombre que llame tu atención? – el chico esperaba que ella se negara y hacer su movimiento.
Yaoyorozu sintió su corazón latir, sus mejillas se pintaron de un ligero color rosa, la imagen del chico peli verde apareció en su mente; esa sonrisa tan inocente, tan amable, no le importa que ella fuera de clase alta o que tan asombroso fuera su Quirk, en el poco tiempo que convivió con el ella fue tratada como igual, con la misma amabilidad sincera que le dedicaba a cualquiera de sus amigos; con el ella no se sentía especial o dotada y por alguna razón eso aceleraba su corazón.
- Si… - ella respondió con una sonrisa sincera.
El extraño chico se quedo con la boca abierta y se escucho como se rompía la copa que el tenia en sus manos.
Lo siento me salio mas corto de lo normal, espero haber escrito a Momo de la forma correcta y no algo diferente.
Espero les guste y los veo en el siguiente cap.
PLUS ULTRA!
