Hola a todos

Perdon si me tarde en tenerlo listo

No los distraere mas asi que pasen a leer

Ya saben nada de esto me pertenece y mis respetos a los respectivos dueños

Solo me divierto escribiendo.


Chapter 7 Brocoli in your life its healty

Por fin terminaba ese fin de semana tan… ¿agitado?

Midoriya se levanto temprano y se preparaba para ir a la escuela, sin duda estos últimos eventos que ocurrieron con sus compañeras lo habían afectado más de lo normal, sin duda las imágenes que se habían grabado en su mente eran… únicas.

No importa cuánto intentaba hacerlas a un lado siempre volvían.

– ¿Serán las hormonas? – Era lo único que venía a su mente cuando pensaba en ellas, sin duda cada una era hermosa, atractiva, especial y siendo honesto consigo mismo no las cambiaría por nada ya que sentía que, no solo ellas, toda la clase lentamente se volvía una gran familia.

– Solo nos falta vivir todos juntos – pensó al terminar de arreglar su uniforme y paso a verse al espejo.

– Pero vamos ¿Quién se fijaría en alguien tan… simple como yo? – Sin duda no se daba cuenta de lo que pasa a su alrededor.

– Izuku bebe, ya está el desayuno – Se escucho la voz de su madre fuera de su habitación.

– Ya voy – grito para después disfrutar del desayuno con su madre y partir a la escuela.

Durante el camino no dejaba de pensar en sus compañeras y al final, por desgracia para ellas, decidió ignorar tal sentimiento puesto que lo distraía de su actual objetivo y era ser el mejor en el examen, como último gesto antes de ingresar al salón apretó su puño afirmando su resolución.

Ya dentro del salón saludo a sus usuales compañeros, recordando esa noche con Uraraka, ese fin de semana con Tsuyu y Momo, pero al final decidió ignorar el sentimiento.

– Debo concentrarme – pensó un momento.

Aizawa entro al salón con su típica mirada de cansancio y con su bolsa de dormir al hombro.

– Escuchen, los maestros acordamos darles esta última semana para que sean libres de prepararse para el examen como mejor les convenga – Aizawa entrego el mensaje colocándose su bolsa de dormir durante el proceso, internamente los alumnos de la clase gritaban de alegría manteniendo sus caras serias.

– Son libres de estudiar en el salón o la biblioteca inclusive ir al gimnasio si lo necesitan – El cabello de Aizawa comenzó a flotar al igual que las vendas que rodeaban su cuello.

– Si recibo algún reporte de ustedes por alguna mala conducta dentro de las instalaciones les tocara un infierno de clases extras – Con esas palabras todos recibieron un escalofrió al mismo tiempo. – Aprovechen el tiempo y no hagan ruido – Aizawa se recostó en el suelo y pronto se escucho el sonido de sus suaves ronquidos, al fin podría descansar por un largo periodo de tempo si sus alumnos no causaban problemas.

Algunos tomaron sus cosas para ir al gimnasio y otros tomarían lecciones en la biblioteca o con algún maestro que tuviera más experiencia en la materia y pues… no estuviera dormido en horas de clase.

3 Chicas dentro del salón ya tenían su objetivo en la mira, cierto dulce rollo de canela peli verde, pero justo cuando se levantaron a acercarse la puerta se abrió súbitamente, una chica peli rosa aspiro profundo pero los compañeros que aun quedaban en el salón le indicaron que guardara silencio y al ver a la oruga amarilla detrás del escritorio el aire abandono sus pulmones en forma de suspiro.

Señalo al peliverde y le indico que se acercara, al estar al alcance lo tomo de la camisa y lo llevo a un lado de la puerta, recargándolo en la pared y se poyo en uno de sus brazos contra la pared, parecía la escena típica de un chico coqueteando con una linda chica… claro los papeles estaban al revés pues el manojo de nervios era nuestro inocente Midoriya.

– Escucha Midoriya necesito que me ayudes a estudiar – declaro la chica pelirosa invadiendo el espacio personal del chico.

– Demasiado cerca... – pensó Izuku – P-p-pero creí que eras d-de las que se dedicaban mucho a sus estudios – Con un rubor en la cara Izuku expreso su confusión.

– Me distraje mucho con mis bebes después del festival, lo siento – Su típica sonrisa nunca abandono su rostro, era la típica Hatsume quien inventa sin parar que hasta olvida dormir y comer; pero en esta ocasión era una completa mentira, si había estudiado y estaba lista para la prueba escrita.

– Además ¿Para qué estudiar, si tengo a este lindo cerebrito que puede apoyarme cuando lo necesito? – Se acerco después de su cumplido para rematar y tener al joven Midoriya casi en la bolsa.

– WAAAA una chica dijo que soy lindo – pensó tragándose la mentira – No s-soy tan listo, p-pero si te soy de a-ayuda entonces e-estaré más que e-encantado – completamente avergonzado Midoriya regreso a su salón, el rubor en su rostro pudo notarse por los alumnos que aun quedaban presentes.

– Hey Midoriya ¿A dónde vas? – pregunto Mineta con celos en su voz.

– Ayudare a Hatsume con sus estudios, hehe… he – tomo sus cosas y se retiro del lugar, 3 chicas dentro del aula suspiraron sin darse cuenta.

– Parece que les arrebataron al rollito de canela – exclamo Kyoka antes de conectarse a su celular para escuchar música, obviamente buscando molestar a sus compañeras.

– Mmm… ¿Qué tendrá de especial el simple Midoriya? – se pregunto la chica antes de iniciar su música.

Mientras tanto el joven peliverde seguía a su compañera inventora por los pasillos hasta la biblioteca, pensaba en llevarlo hasta el taller pero la tentación de empezar una lluvia de ideas y experimentar con su héroe de brillante sonrisa y cabello revuelto era demasiada y tenía otros planes en mente.

Operation: Get my Broccoli

Primero, buscar un mejor nombre.

Lo siguiente era ganarse el corazón del joven héroe que al parecer estaba acampando en el corazón de la joven inventora.

Pero te preguntaras ¿Cómo la inventora quien solo puede pensar en nuevos inventos que le consigan una empresa reconocida mundialmente pueda llegar a tal decisión?

La respuesta era bastante sencilla de hecho, el joven Midoriya no abandonaba la mente de Hatsume, en cada tormenta de ideas, cada bosquejo; literalmente el peliverde se las arreglaba para aparecer en su mente una y otra vez hasta que Mei tuvo suficiente y, después de una exhaustiva noche investigando las razones del extraño comportamiento de su cerebro, llego a la conclusión de que… estaba enamorada.

Ya tenía una idea pero la ignoraba, lamentablemente el sentimiento llego a ser muy molesto así que decidió ponerle fin a toda esa distracción y la solución era… que Midoriya fuera de ella, solo de ella, para experimentar, idear y todo eso que las parejas hacen que al parecer tales acciones comenzaban a ser interesantes, solo con el peliverde claro está.

¿Cómo dejar que una mente como la de su compañero se desperdicie?

Con su habilidad para analizar Quirks y esa gran creatividad era el compañero perfecto que la llevaría al éxito, además de ser un sujeto de pruebas bastante resistente y sumamente atractivo.

– Bueno comencemos – Hatsume salió de su pequeña nube y se concentro en el objetivo que tenía en frente, más bien sentado a su lado.

Las horas de estudio eran aburridas, aunque repasar no le hacía daño a nadie, como extra podía poner a prueba todas esas ideas que leyó mientras investigaba sobre romance; que se volvió toda una experta en una noche, aunque para su desgracia ella desconocía que tales técnicas, tales ideas no afectarían al denso Midoriya.

Los días pasaban iguales; clases, horas de estudio con Mei quien extrañamente se apegaba mucho a él, Midoriya pasaba momentos difíciles tratando de no mirar a su compañera y su ropa mal arreglada, intencionalmente obviamente, que le permitía ver más de lo que debería, conversaciones con la que llegaban a conocerse mejor y muchas otras cosas.

Pero el diligente Midoriya aprovechaba y practicaba su concentración, tratando de no distraerse contemplando a la pelirosa junto a él; lo cual decepcionaba a Hatsume pues en teoría ella esperaba que después de un par de días Midoriya la estuviera llevando de la mano a un salón vacio, besándola y quitándole…

– Bueno eso quizás es demasiado – pensó Mei, sabiendo que su corazón aun no estaba listo para tales… experiencias, aunque si sucedía no dejaría pasar tal oportunidad para "experimentar" pero obviamente nunca sucedió.

Mientras tanto las 3 chicas de la clase 1 – A se encontraban en una difícil situación pues cada una sentía, curiosamente, interés en entablar una conversación con el joven Midoriya pero con lo amable que era invitaba a comer en la misma mesa a la joven inventora; como era de esperarse Kaminari intento ligar con ella, pero la atención que le dedico fue menos de medio segundo y paso a seguir conversando con Midoriya.

Ambos platicaban animosamente sobre héroes, inventos, equipo de soporte, nuevas ideas, análisis, etc. Tanto que casi causaban que explotara una vena de la frente de Bakugo pero una lluvia de maldiciones y pequeñas explosiones no parecía detenerlos.

Y pues cada una de ellas sentía que sería grosero interrumpirlos de la nada, aunque si lo hacían de vez en cuando intentando unirse a la conversación, pero Mei actuaba rápido y absorbía toda la atención del peliverde y así fue como se dieron cuenta del peligroso enemigo que las 3 tenían, uno que no tenía miedo en saltar al ataque.

Uraraka tenía oportunidad de platicar en el camino de regreso a casa pero el tiempo que compartia con sus amigos le parecía pasaba muy rapido y al final los 3 se separaban para dirigirse a sus casas respectivamente.

Sin darse cuenta el fin de semana llego nuevamente, Mei logro unos avances en su opinión aunque todos eran ataques de nervios y terribles sonrojadas del joven Midoriya, pero al menos le prestaba más atención.

Ahora que tenía una mejor idea de la densidad del cráneo del joven héroe en entrenamiento, entendía que le tomaría tiempo poder ganarse al peliverde, no el mejor escenario pues quería dedicar cada minuto, cada segundo a sus bebes; pero el sacrificio valía la pena además siempre que se divertía con Midoriya su cerebro se sentía más fresco, más relajado y le llegaban mejores ideas o almenos unas que no explotaban en el primer prototipo.

– – – – – – – – – Transición Regular…. – – – – – – – – – –

Midoriya se encontraba cenando con su madre, pero su miraba parecía perdida… nuevamente miraba con una sonrisa la cara del pez que estaba cenando.

– Izuku cariño ¿Pasa algo? – pregunto su madre con tono de preocupación sacando al joven de su tren de pensamientos.

– De nuevo vez tu cena con una sonrisa extraña, ¿Debo preocuparme? – su hijo sacudió su cabeza.

– No mama, estoy confundido – su madre se intereso – ¿Sera una chica? – pensó.

– No sé que mas estudiar, siento que se me todo y al mismo tiempo siento que olvido algo – se expreso el joven Midoriya.

– Ah era eso – le dijo la adulta Midoriya.

– Mi pequeño, creo que deberías descansar un poco, despejar tu mente – le dijo con una sonrisa a su hijo – estoy segura que ya cuando tu mente descanse se te ocurrirá algo – el joven Midoriya reflexiono las palabras de su madre.

– Supongo tienes razón, mañana solo estudiare medio día – contesto con una sonrisa pero su madre refuto su respuesta.

– No, tienes la mala costumbre se sobrepasarte, el fin de semana saldrá mi pequeño a divertirse y despejar su mente, invita alguna chica o a alguno de tus amigos – su madre le dijo con una sonrisa un poco siniestra.

– N-no creo que alguien esté disponible con los exámenes la próxima semana – respondió el joven.

– En tal caso solo sal a tomar el aire y relajarte un poco, te caerá bien – le respondió su madre

– Tengo el presentimiento que te encontraras con alguien – pensó la Midoriya mayor.

– – – – – – – – – Transición Regular…. – – – – – – – – – –

El sábado llego y Midoriya se levanto temprano como siempre para comenzar con su rutina de ejercicios.

Al terminar se dio un baño y se preparo para salir, aunque sin ninguna idea de a dónde ir, le vino a la mente un parque que ve en su camino a la escuela así que fijo ese como su objetivo.

Después de un pequeño viaje en metro, con una mochila de un tirante en su espalda, se dirigió al parque; caminando un rato encontró una banca bajo la sombra de un árbol y se sentó a tomar aire fresco.

– Esto es muy relajante – pensó el joven Midoriya – Quizás mi mama tenga razón y necesito esto – cerro los ojos y dejo que la brisa fresca revolviera su cabello.

Despues de unos minutos sintió que alguien le tocaba el hombro pero antes de lograr abrir los ojos sintió que alguien se los bloqueaba.

– Adivina, adivina – escucho una voz, de chica que sonaba en su cabeza pero no lograba reconocer.

– Amm, ¿Urara…ka? – el chico sintió que removían las manos y al voltear no había nadie.

– BU! – se volvió a escuchar la voz repentinamente y ropa flotando apareció detrás de la banca donde estaba sentado Midoriya, el joven héroe dejo salir un grito nada masculino ante la repentina aparición de su compañera.

– Ha-hagakure, no me espantes así – le comento el joven tratando de calmar su corazón.

– Perdón, te vi sentado muy tranquilo y no me resistí la tentación, he he – la chica se rascaba la parte trasera de su cabeza o eso aparentaba.

Hagakure llevaba una blusa azul algo ajustada que decía "Like what you see?" escrito con letras grandes, un short de mezclilla que le llegaba un poco arriba de las rodillas, medias negras y unos converse; llevaba un prendedor pequeño en el cabello, con lo cual podías identificar en qué dirección miraba, junto con unas pulseras que combinaban con las cuales podías ver donde estaban sus manos.

Midoriya en su caso llevaba una playera simple de color verde que decía "Mighty One", unos shorts que le llegaban debajo de las rodillas y sus tradicionales tenis rojos.

– Entonces… ¿Qué haces Midoriya? – le pregunto su compañera invisible.

– B-bueno, mi mama pensó que sería buena idea salir a relajarme un poco despues de tanto estudiar – le contesto algo nervioso – Waaaa estoy hablando con otra chica, alguien con quien casi no hablo, que nervios – pensó Midoriya.

– Si, yo pensé igual, en estos momentos siento que se todo y a la vez nada – le dijo su compañera después de sentarse a su lado.

– ¿Tienes algo en mente para pasar el rato? – le pregunto al chico.

– Pues planeaba sentarme aquí, quizás correr un poco alrededor del parque… – Midoriya se coloco una mano en la barbilla como gesto de pensar.

– ¿Solo tienes el ejercicio en mente? que aburrido – le dijo con un tono juguetón la chica invisible.

Nervioso Midoriya no sabía que decir, pues tenía razón ya que su mente estaba llena entrenamientos, cosas heroicas, All Might, su madre y un nuevo espacio lleno de imágenes y pensamientos de sus compañeras...

Hagakure viendo que su compañero se perdió en su propio tren del pensamiento tuvo una idea para descarrilarlo… ¿Por qué? te preguntaras, pues últimamente Midoriya ha sido quien ha llamado la atención de varias de sus amigas y tenia curiosidad; además, llegar a conocer mejor a un compañero de clase no causa problema alguno ¿verdad?

– Ya se! – Exclamo la chica invisible.

– ¿Qué tal si pasamos el rato en el centro comercial? – le propuso a su compañero peli verde.

Perplejo por la propuesta Midoriya no sabía que decir – ¿Acaso una chica me acaba de invitar a una cita? No que estoy pensando, no es una cita, solo vamos a pasar el rato, no es como que ella tenga algo mejor que hacer, solo no quiere perder el tiempo sola; si eso debe ser – pensó el chico por un largo tiempo.

– S-seguro, ¿P-p-porque no? – Contesto nervioso – ¿Por qué no puedo hablar con una chica sin ponerme nervioso? – pensó

– Yey – la chica invisible se alegro.

El camino al centro comercial fue muy tranquilo, la cantidad de gente no era tan abrumadora pero era la suficiente para permanecer en silencio durante la mayoría del trayecto, al fin llegaron y prosiguieron a hacer lo que su compañera llamaba "Window Shopping" o en palabras sencillas "Ver las tiendas sin comprar nada".

El tiempo paso mientras ambos se movían entre las tiendas viendo cosas interesantes o en ciertas cosas algo extrañas, conversando mientras caminaban; Midoriya no pudo resistir y moverse con velocidad cuando su mirada capto una tienda llena de mercancía de héroes.

– Parece un niño pequeño en una juguetería – Pensó Hagakure.

Midoriya repaso cada una de las mercancías de All Might confirmando que tenía ya en su posesión cada una de ellas.

– ¿Piensas comprar algo Midoriya? – pregunto Hagakure pensando en medir su nivel de fanático.

– Nah, ya tengo todas, solo checo que no tengan algo nuevo – y esto lleno el medidor de Hagakure hasta "Otaku".

Aunque verlo así de emocionado por cosas de All Might lo hacía parecer – Lindo – pensó un momento antes de repasar lo que acababa de pensar.

Caminaron juntos un poco buscando saciar el hambre que sentían ambos pero antes de ir a la sección de comida por alimento se detuvieron en un puesto, o isla, extraño que parecía ser sacado de una feria; era básicamente el juego de tirar las botellas y ganarse el premio que quisieras, obviamente Midoriya se dio cuenta de que era una estafa pero al voltear a ver a su compañera quien tenía la mirada perdida en un muñeco de peluche demasiado tierno Midoriya no pudo simplemente ignorarla; rápidamente analizo la estructura de las botellas y como estaban acomodadas, hasta el mas mínimo detalle.

– 1 por favor – dejo unas monedas en el estante sacando a su compañera de su pensamiento.

Midoriya se coloco en posición, se preparo y lanzo…

La pelota solo reboto en las botellas sin hacer nada.

– Buuu – dijo Hagakure algo decepcionada, por alguna razón tenía esperanza de que…

Midoriya buscaba monedas en su mochila atrayendo la atención de su compañera – Midoriya no tiene caso no… –

– Tranquila todo esta bien – saco mas monedas – 3 por favor – y el que atendía le entrego las pelotas después de tomar el dinero, sin despegar su mirada de la revista que leía con tanta emoción, una revista para adultos siendo ocultada por otra; lamentablemente la frontal se movió un poco dando oportunidad de ver un poco el contenido real que estaba leyendo.

El joven Midoriya se percato de la forma en la que las botellas estaban acomodadas así que dedujo solo 2 posibilidades, están pegadas o tienen algo que las hace resistentes a los impactos; después de su primer disparo golpeo la botella en cierto punto pudo notar como se movió ligeramente resistiéndose claramente, con eso rápidamente supo que debía hacer.

Ahora tomando en cuenta lo que causo el anterior disparo, centros de gravedad… en la mente de Midoriya flotaban ecuaciones y otros números mientras realizaba los cálculos hasta que llego a una conclusión, tomo posición y lanzo con la fuerza necesaria, obviamente no derribo la estructura pero causo el daño necesario.

– ¿Acaso el golpeo el mismo punto? – se pregunto Hagakure antes de voltear a verlo y notar su estado de concentración ademas de estar murmurando un poco.

De nuevo se coloco en posición, esta vez Hagakure presto más atención a Midoriya quien se veía muy concentrado, se percato como se movía su brazo y siguió la trayectoria de la pelota hasta que dio en el blanco pero esta vez se movieron un poco sorprendiendo a la chica.

Cuando su mirada volvió a él se encontró con un sonriente Midoriya, uno que parecía ya estar celebrando la victoria; esta vez no miro la pelota, la atención de la chica estaba centrada en el cuerpo de su compañero, cuando coloco su pierna en posición, sus músculos tensos al girar el cuerpo, su brazo cuyos músculos denotaban la fuerza que llevaría el disparo; en pocas palabras denotaba los precisos movimientos que el joven héroe realizaba, como se movía con bastante elegancia.

La pelota reboto y siendo ya el tercer disparo el dueño sin despegar la mirada de su revista ni un momento dijo – last… – aunque no logro terminar pues fue interrumpido por el sonido de algo pesado golpeando la mesa, sorprendido se giro para ver y se encontró con solo una botella tambaleándose y las demás regadas, suspiro pensando que aun así el chico había perdido pero la pelota reboto y golpeo la botella faltante derribándola.

El dueño volteo a ver al chico y se encontró con el señalando el peluche que sería su premio, se disgusto con la mirada de victoria que el peliverde poseía así que solo le entrego su premio y prosiguió a acomodar todo de nuevo.

Midoriya caminaba victorioso hacia su compañera, pero al estar a su lado toda su confianza se esfumo y se volvió un manojo de nervios al darse cuenta de lo que acababa de hacer.

– E-e-es P-para ti – nervioso y sonrojado le entrego el peluche, el cual Hagakure acepto con gratitud.

– Gracias Midoriya! – El joven héroe sin saber cómo responder a su compañera que parecía estar muy alegre le indico que continuaran con su camino en busca de alimento.

Ambos compraron su comida y se sentaron a comer, Midoriya se ofreció a pagar pero Hagakure se negó y ella pago por lo suyo, platicando pasaron el tiempo, preguntandose que hacia un puesto de feria en un centro comercial... hasta que algo atrajo su atención.

Un hombre haciendo retratos.

– Que divertido – exclamo la chica.

– Conmigo es fácil he he, solo dibujas la ropa – ella rio levemente ante su propia broma, Midoriya también aunque sintió algo dentro del pensando que quizás a ella le gustaría poder disfrutar de ese tipo de cosas, ver su rostro, fotos, retratos, etc.

Cuando terminaron y dispusieron de los desechos la chica sugirió visitar el techo para tomar el aire antes de partir, Midoriya tuvo una idea y ese sería el momento perfecto.

Ya en el techo ambos tomaron asiento en una banca y al percatarse que no había más personas Midoriya puso en marcha su último plan y buena acción del día.

– Hagakure ¿Me haces un favor? – la chica solo asintió o eso pareció.

– Miras en esa dirección por favor – Midoriya le dio su indicación

– Okey! – Hagakure giro su cabeza viendo en direccion contraria a su compañera, tomando en cuenta el movimiento de su prendedor Midoriya prosiguió.

– Ahora, voy… a… t-tocarte un p-poco – Dijo nervioso el joven dándose cuenta de lo mal que había sonado lo que dijo.

– Midoriya! – Hagakure se giro drásticamente colocándose el oso frente a ella cubriendo su pecho – ¿¡Cómo puedes pedir eso en un lugar así?! No somos ni siquiera una pareja! – Midoriya entro en pánico y sacudió las manos frente a su rostro completamente sonrojado.

– No y-yo no me re-refería a e-eso – pero se detuvo cuando vio que su compañera se reía a carcajadas.

– Lo siento no pude resistir! – le aclaro para después reír un poco mas por la reacción de su compañero.

– Este bien, pero nada estilo "Mineta" – le dijo al voltearse de nuevo sonando muy seria sobre lo último.

– AYE! – exclamo Midoriya como si fuera un soldado.

– ¿Pero que plan… – no termino de preguntar pues sintió las cálidas manos de su compañero sintiendo su rostro, su tacto era tan delicado, sentía como si ella fuera la flor más delicada y más hermosa por la forma en la que la tocaba.

Pudo notar su mano algo retorcida y con cicatrices, debía ser honesta con ella misma, cuando lo vio pelear contra Todoroki sintió miedo, por Todoroki no pues ya había estado cerca de ser congelada varias veces.

Sintió miedo por el joven Midoriya y a la vez admiracion, la resolución que se notaba en su rostro, el dolor que su compañero debió experimentar al destruirse el solo; pero sabía que era por alguna razón puesto que después de ver a su compañero usar sus flamas, sabía que algo había cambiado dentro de Todoroki y verlo ahora con su mano algo retorcida y con cicatrices...

Se perdió en sus pensamientos por varios minutos disfrutando el tacto del joven Midoriya, algo tan cálido y placentero, pero se sentía avergonzada al mismo tiempo pues al ser invisible el simple hecho de pensar que justo ahora su compañero la esta "viendo" la hacía sentirse expuesta, desnuda.

Sus pensamientos fueron interrumpidos al mismo tiempo que el joven héroe dejo de tocarla, ella se dio media vuelta y lo vio concentrado en su libreta medio abierta de forma que no podía ver lo que hacía, aunque se daba una idea.

Los minutos pasaban y ella checaba el reloj sin la intención de interrumpirlo, no aun pues quería llegar a casa antes de su familia y evitar el tsunami de preguntas si la veían con el peluche; sin darse cuenta puso mucha atención en el chico, su short se subió un poco al tener las piernas cerca del pecho para poder apoyar revelando mejor sus muslos muuuy bien formados, sus brazos, su cabello ondularse con el viento, su mirada de concentración…

Viendo el reloj para olvidarse de todo eso sintió que era hora de partir pues de otro modo…

– Listo! – Exclamo Midoriya para después mostrar lo que ella había pensado que era – ¿Qué piensas? – pregunto el joven.

– Wow – expreso al ver un retrato de su rostro.

– Digo no es la primera vez que me hacen un retrato – los ánimos de Midoriya cayeron.

– Pero sí que le diste al clavo – los ánimos de Midoriya volvieron a subir.

El dibujo tenia algunos detalles malos, no era perfecto, pero no se notaban a menos que vieras de cerca.

– Y bien ¿Qué piensas? – le pregunto colocando el dibujo frente a su cara y Midoriya pensó un momento.

– Diría que luces como Yang Guifei y Francis Xavier juntos – dijo lo ultimo chocando las palmas de sus manos.

Midoriya se encontró siendo sacudido fuertemente por su compañera.

– ¿VERDAD? ¿PORQUE NADIE LO ENTIENDE? – casi gritando expreso su frustración.

– Perdón – se dio cuenta de su acto y se detuvo – Pero no me refería a eso – le dijo a su compañero.

Midoriya aun con el cerebro sacudido pensó – entonces… ah – pensó un momento.

– Es hermoso – le contesto con una sonrisa.

Eso sin duda afecto a su compañera.

– S-sabes creo que deberíamos regresar – le dijo mientras su compañero se recuperaba del mareo.

– C-cierto – ya con las ideas en orden – ¿Acaso le dije a una chica que su rostro luce hermoso? – la cara de Midoriya se volvió casi tan roja como un tomate.

Separo el dibujo de su libreta, su compañera le indico que lo firmara, todo artista debe firmar su arte y sin poner mucho pensamiento en ello lo firmo para después guardarlo.

El camino de regreso a casa fue igual de tranquilo, solo agregaron el peluche, le entrego el dibujo a su compañera al momento en que debieron separarse.

Hagakure camino de prisa a casa, logrando evitar a su familia y llegar a su cuarto dejando el peluche en su cama para después dirigirse a un pequeño espacio donde tiene fotos con sus amigas.

– Listo – exclamo con alegría al ver ahora el dibujo ocupar un lugar en su muro con recuerdos.

La chica invisible se quito sus accesorios y se recostó para relajarse recordando el día de hoy, ella pensaba que sería un día aburrido pero se encontró con Midoriya…

Su reacción cuando lo sorprendió…

Lo entretenido que fue conversar con él y pasear en el centro comercial; siempre vio a Midoriya como alguien tímido pero una vez que se siente cómodo es el compañero perfecto para conversar de lo que sea…

Lo divertido que es avergonzarlo…

Lo lindo que se ve cuando se ponía nervioso, cuando veía o conversaba de las cosas que adoraba…

Lo bien que luce y que oculta muy bien...

Su mirada de concentración…

Su cabello ondularse con el viento…

Esa sonrisa…

Esa maldita sonrisa…

Cargo al oso sobre ella para verlo mejor, volteo a ver el dibujo de su rostro, la voz del joven Midoriya hizo eco en su mente "Es hermoso".

Relajo sus brazos dejando caer el peluche sobre ella…

– Diablos – exclamo…


Y eso es todo por ahora amigos...

Lamento la demora ya saben... shit happens

Asi que no he tenido el tiempo o los animos para escribir.

Tambien escribo otra historia por si buscan algo mas que leer a lo mejor les interesa a lo mejor no quien sabe.

Todo comentario es bien recibido

Espero se hayan divertido leyendo asi como yo me diverti escribiendo...

Y espero verlos en el proximo

Hasta la proxima y recuerden

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