No me olvide de esta historia solo soy muy colgada para escribir y últimamente ando medio depre, mi novia de hace años me dejo T.T y tuve que mudarme y estoy en una etapa de readaptación que espero logre superar y como todo es deprimente estos días decidí sentarme y terminar este capítulo que ya lo tenía a medias.
Por otro lado, déjenme desearles un feliz 2019! Ojala tengan un año espectacular y puedan cumplir sus metas :D
Como siempre gracias por leer y ay que están por aquí los invito a darle un vistazo a mis demás historias. Espero leer sus review pronto.
Little Witch Academia no me pertenece
.
.
.
─ ¡No hay nada en estos libros!─ Akko golpeó la mesa con los puños produciendo que la pila de libros sobre ella terminara derrumbándose, tanto Lotte como Sucy se pusieran en movimiento para que estos no terminaran en el suelo.
─ Tranquila, Akko. Estoy segura de que encontraremos algo en alguno de estos libros para poder ayudar a Diana.─ aseguró Lotte acomodando los libros de nuevo.
─ Tal vez solo deberíamos decírselo.─ agrego Sucy fijando la vista en un libro que termino en el suelo.
─ La profesora Úrsula dijo que eso solo debíamos hacerlo si Diana quería saberlo.─ comentó Akko pasando página tras página de un viejo volumen de hechizos.
─ No creo que Diana se espere algo así.─ acotó Lotte.
─ ¿Esperarme qué?─ preguntó de pronto la voz de diana, que como era costumbre apareció detrás de Akko sin que ella lo notara.
─ ¡Diana! Nosotras hablábamos de … eh… esto, pues…─ Akko miro a sus compañeras en busca de ayuda mientras Diana caminaba hasta el libro caído y lo recogía.
─ Esto es magia muy avanzada.─ Comentó extendiéndole el libro a Sucy, quien lo tomó como si nada y dijo.
─ Solo estábamos buscando información para una de mis pociones.- Diana la miro de manera suspicaz pero dejo de lado el asunto.
─ Las estaba buscando porque necesitaba hablar con Lotte.─
─ ¿Qué? ¿Conmigo?─ cuestionó Lotte que estaba tan estupefacta como las demás.
─ Así es. Tengo entendido que puedes convocar a los espíritus de los objetos antiguos─ Lotte asintió.─ quería saber ¿si puedes llamar al hada de este diario?─ solo entonces Diana dejo a la vista un grueso diario de cuero que tenía agregado una notoria cantidad de hojas.
─ Diana espiando a alguien, eso si es inesperado.─ comentó Sucy. Akko se aproximó al diario para inspeccionarlo mejor con la vista.
─ Parece un diario antiguo. ¿Acaso quieres espiar a algunas de las profesoras? Eso está mal, Diana, y puedes meterte en problemas.─ bromeó.
─ No intento espiar a nadie. Este diario vino entre mis pertenencias cuando regrese a luna nova. Estoy segura de que fue un error ya que parece pertenecer a la biblioteca subterránea, pero…─ guardo silencio. Y ese silencio puso en alerta los sentidos de Akko; quizás… lo que le pasaría a Diana estuviera relacionado con aquel diario.
─ ¿Qué es lo que sucede, Diana?─ cuestionó. Ella no respondió.
─ ¿Crees que podría convocar al espíritu y preguntarle a quien pertenece este diario?─ cuestionó extendiéndoselo a Lotte. Ella asintió.
─ Claro.─
.
Había algo fascinante en ver a Lotte entonar la melodía de la canción para llamar a las hadas. Era magia en el estado más puro y Diana debía admitir que la escena en ese momento era sin duda para quedarse sin aliento. La biblioteca se llenó de pronto de luces que respondían a la voz de Lotte y flotaban saludando, bailando de un lugar otro, cada una diferente, cada una con historias y secretos que llevaban guardados desde el origen de sus tiempos esperando a la persona que estuviera dispuestas a escucharlas realmente.
― Allí está.― exclamo Akko cuando del diario salió un figura difusa de un color naranja poco a poco tomo forma.― es como un mayordomo pequeño.― dijo señalándolo.
― Muy apropiado al tratarse de algo de Diana.― susurró Sucy como si ella no pudiera escucharla.
― Es un placer, soy Lotte Yanson. Diana Cavendish, quiere saber a quién pertenecía este diario, ¿tu podrías decírnoslo?― el espíritu del objeto se volvió hacia ella y pareció observarla.
― Sonríe, Diana.― le susurró Akko antes de saludar al espirito con un ademan.
― ¿Por qué haría algo así?― cuestionó ella.
― Para que te diga lo que quieres saber.― respondió ella con una sonrisa. Diana se vio sonriendo un poco pero no por complacer al espíritu sino porque últimamente no podía resistirse a las sonrisas de Akko, no sabía porque y tampoco quería ahondar mucho en esa pregunta tal vez por temor a la respuesta.
― De acuerdo se lo diré. Gracias.― Lotte se volvió hacia ella.― Dice que el diario pertenecía a Richard Campbell tercero.― la sonrisa del rostro de Diana desapareció.
― Eso… eso no es posible.― logro decir.
― Parece que lo conoces.― comentó Sucy. Ella negó.
― No. ¡No! ¿Estas segura de que ese fue el nombre que dijo?― Lotte asintió.
― Muy segura también dijo que el diario estuvo en manos de tu madre.― Diana miro al espíritu que se una vez más se aproximó a Lotte para decirle algo, ella torció la cabeza como confundida.
― Muy bien, gracias.― la luz desapareció entonces sin dejar que Diana pudiera reaccionar. Tenía tantas preguntas…
― ¿Quién ese tan Richard Cabell, Diana? ¿Era amigo de tu madre?― cuestionó Akko. Ella se aproximó apoyo la mano sobre el diario y negó.
― Richard Campbell tercero, es mi padre.― dijo.
― ¡¿Qué!? ¿Tu padre? ¿Y como es que no sabías que este diario le pertenecía?― ella miro a su compañera que gritó aquello como siempre que algo la sorprendía demasiado. Diana no podía creerlo. Tantos años…
―Akko.― le susurro Lotte a modo de advertencia. Ella dejo de lado los comentarios, abrió el diario y pasó los dedos por las páginas, por la caligrafía… su padre.
― No lo conocí, pero mi madre me contó sobre cómo era. Yo…― guardo silencio. Miro a las tres amigas y cerró el diario.― Gracias por tu ayuda Lotte. Es mejor que las deje para que sigan con lo suyo.― logro decir, les dedico un asentimiento y comenzó a caminar, necesitaba estar a solas, necesitaba volver a leer página por página ese diario. Necesitaba… necesitaba aclarar sus ideas.
―Lotte, acaso no te dijo algo más el espíritu.― le recordó Sucy, ella asintió.
― Es cierto, él dijo que no olvidemos que hay más personas buscando lo mismo.―
― ¿Y eso que significa?― cuestionó Akko.
