¡Hola!, he aquí con un nuevo capítulo ^_^, espero les agrade. Déjenme plasmada sus opiniones mediante un review, realmente de ello depende mis ánimos para continuar publicando en esta página. Se los agradecería. Gracias por leer.

Me despido de este lado del monitor. O/

DLBS


Capítulo IV

Puede que el silencioso entorno en el cual me encontraba, no era más que una puerta de ensueño que poco a poco fue abriéndose hasta dar paso a una pequeña y escasa luz llamada realidad. Una realidad que no recordaba absolutamente nada de los acontecimientos ocurridos hacía apenas unas cuantas horas. ¿Qué me había sucedido?

Lo primero que divisaron mis ojos adormilados y en pleno apogeo de lucha por mantenerse atentos, fue el techo esclarecido blanco y la lámpara de castillo imperial que colgaba con majestuosidad de él. Estaba apagada, y todo el entorno alrededor seguía esa penumbrosa oscuridad, dándole un toque misterioso y terrorífico a la habitación.

Giré la cabeza a un lado, y apenas mi mejilla chocó con una de las almohadas en el lecho, una terrible punzada de dolor recorrió mi frente y se esparció por todo mi cráneo. Me encogí como un feto dentro de la placenta materna para protegerme de la dolencia. Las luces rosa y verde agua -de lo que recordaba eran las lámparas de lava que adornaban el dormitorio desde la mesita de noche-, daban contra mi cuerpo de frente a ellas y se colaban a través de las rendijas de mis dedos que dejaban al descubierto mi adolorida cara.

Hacían contrastes con mis ojos y me cegaban al punto de la molestia.

Di un puntapié a la cama y rodé sobre la colcha hasta que mi cuerpo – manteniendo la posición de feto acurrucado – le dio la espalda a las escandalosas luces que hacían de los objetos del cuarto, personajes aún más terroríficos.

Mordí mis labios resecos y sobé mi frente con suavidad preguntándome como había acabado con un tremendo dolor de cabeza y acostada en la cama. Lo último que la retención de mi memoria a largo plazo estaba dejando a la vista, era el recuerdo de la ducha, el agua caliente golpeando mi piel y quitando los restos de químico que tenía sobre ella. Nada más; todo lo que proseguía del recuerdo, estaba borroso, y era muy poco entendible.

Cuando hice ademán de levantarme, unos tres toques adustos sonaron cerca. Solté un chirrido de miedo y me senté de un golpe sobre la cama, moví mis piernas nerviosas y me pegué del marco superior de madera. El corazón comenzó a bombearme la sangre con más fuerza a través de las arterias. Y cuando el miedo quiso trazar camino hasta apoderarse de mí, volvieron a sonar los tres golpes. En ese momento fue más sencillo escuchar de dónde provenía, y en cierta forma me sentí un tanto tonta. Solté el aire acumulado en mis pulmones de un sopetón y no pude evitar soltar una risa nerviosa. Era la puerta.

Desplacé mis piernas hasta tocar el piso y me encaminé hacia ella.

- ¿señorita Hinata?, ¿está despierta? - justo cuando tomé el pomo de la puerta logré escuchar esa voz tranquila, algo adormecida y apenas audible.

Me aventuré abrir de inmediato.

Un hermoso cabello color marrón oscuro, recogido a su vez por dos coletas a lo alto de su cabeza, y un rostro que dejaba ver lo apacible de su expresión me recibieron del otro lado.

Sus ojos marrón chocolate me miraron expectantes.

- hola - saludé cordial -¿Sucede algo? - Pregunté con amabilidad mientras dejaba que el resto de la puerta tocara su límite de extensión.

La nueva chica ladeó la cabeza y sonrió penosa.

- Soy Tenten Ama, me quedo en la habitación de al frente. No hace mucho recibí una nota mientras tomaba una ducha, me advertía que tal vez necesitaba ayuda. ¿Se encuentra bien?

Mis engañosos ojos tratando de parecer atentos se mostraron confusos.

- un placer Tenten - dije a la vez que alzaba mi brazo para saludarla - me alaga que dejaras de hacer tus cosas para venir hasta acá, pero no tenías que tomarte tantas molestias, me encuentro bien - sonreí agradecida - ¿Se supone que es algo preocupante que hayas recibido esa nota?

Se encogió de hombros y sonrió apenas visible.

- creo que alguien preocupado se tomó la molestia de avisarme de su llegada y quería prevenir cualquier molestia que le pudiera haber causado el dormitorio.

Mi mente inconsciente viajó a Karin y al director Danzou en un chasquido.

¿Habrían sido ellos?

- ¿nadie firmó el papel?

Tenten sacudió la cabeza ante mi pregunta. Luego metió una de sus manos en el bolsillo de su pijama y sacó lo que al parecer era una hoja rasgada de un cuaderno cuadriculado.

Demasiado descuidada para ser obra del parentesco "perfección".

Fue lo que pensé inmediatamente al verla.

- solo dice: Creo que la señorita Hinata Hyuga necesitará de tu ayuda en cuanto despierte de su turbio sueño. No te abstengas de pasar por su habitación apenas puedas.

PD: Revisa su frente.

¿Revisa su frente?, me repetí nerviosa.

Y fue entonces cuando mi mente caviló en los recuerdos retenidos. Esa última línea fue el detonante que hizo poner mi memoria en modo progresivo. De manera instintiva me llevé una mano al lugar afectado por su repentina reacción.

¡El chico usurpador!

El apagón, seguido del hombre en mi habitación, el desnudo… mi incapacidad de pensar y de actuar correctamente, la cartera volando a su cabeza, el desmayo, la histeria, la preocupación… el nerviosismo….

Lo recordaba, lo recordaba todo. No había detalle que pasara por alto. ¿Pero qué significaba esto?

Di una vuelta y miré de nuevo la habitación oscurecida. Mis ojos hicieron contacto con cada punto en el dormitorio. Nada estaba fuera de lugar, hasta las mantas que había utilizado para voltearlo estaban dobladas sobre la colcha y eran los pliegues que me mantuvieron cubierta durante mi desmayo. Toqué mi cabello. Seco. ¿Habían pasado horas?

- ¿Podrías decirme la hora Tenten? - pregunté todavía con la cabeza en el aire mientras me volteaba a encararla de nuevo.

- por supuesto.

Alzó su muñeca y miró un enorme reloj que la adornaba.

- son las 7:05pm, Las luces están por apagarse. ¿Entonces de verdad se encuentra bien?

Inquirió con gesto preocupado, lo cual me hizo regalarle una sonrisa tranquilizadora. Era agradable y no demostraba falsedad por ningún lado, me caía bien.

- sí, no tienes por qué preocuparte, ve tranquila y descansa.

- ¿segura? ¿Y su frente?

Una sonrisa mayor adornó mi rostro. Alcé mi mano y di un toque seguro sobre la parte que no estaba afectada. El flequillo me ayudó a ocultar el magullón.

- perfecta.

Su gesto se apaciguó en un segundo. Me devolvió la sonrisa.

- entonces me alegro, ha sido un placer, que tena una buena noche señorita.

Alzó la mano, la sacudió con energía y se dio media vuelta.

La llamé a los segundos.

- ¡oye Tenten!

No dudó en detener su paso y voltear.

Contacté con sus ojos y sonreí con amabilidad.

- que sea solo Hinata ¿sí? - sus labios se ladearon con sigilo hasta darme panorámica de su sonrisa - y gracias.

- no hay por qué, Hinata.

Hizo un gesto de paz con los dedos y a los segundos se adentró en su habitación.

Ladeé el rostro y entré en mi dormitorio. Al lanzarme sobre la cama y cavilar respecto a los sucesos que habían ocurrido en mi primer día, me sentí nerviosa. No podía dejar de pensar en lo que depararía el año escolar para mí antes de viajar a Norteamérica a ejercer mis estudios universitarios.

¿Sería bueno estar ahí en ese momento?

Había pasado tantos años en casa que se me hacía difícil poder imaginar un año entero dentro de esas paredes y tratando con esas personas.

¿Siquiera valía la pena?

En una rápida reflexión a esa interrogante, me recordé la monotonía, el aburrimiento, la falta de originalidad y tendencias al cambio, y la poca participación que se me concedía para moldear sucesos que ocurrían en mi vida cotidiana cuando estaba en casa. Las cosas hasta el momento no estaba resultandos ser perfectas, pero por lo menos era un asomo de incertidumbre que se me había presentado y que pude afrontar, adaptarme a ella y vencer -no de una peculiar y extraordinaria manera-, pero toda gran batalla tiene un comienzo, y sentía que este era el mío. Así que de inmediato pude despejar el mar de dudas que se avecinaba con poderosa intrusión en mis pensamientos.

Era mejor. Eso era todo lo que debía pensar. Mucho mejor que estar en casa.

La experiencia de vida que daría la pauta a un nuevo comienzo. Tenía que acostumbrarme a ella y disfrutarla, tanto como le había prometido a Asuma antes de llegar. Debía disfrutar.

Y tras esos últimos pensamientos, mis párpados se cerraron con sigilo sin siquiera permitirme pensar en el persistente sueño que me acechaba desde que había entrado en el dormitorio, fue tan rápido que no me percaté que la bata de baño –que traía puesta durante el incidente- estaba doblada justo al lado y que su lugar en mi cuerpo había sido remplazado por mi cómoda pijamas de rayas.


Un poco corto, pero necesario ;), el próximo capítulo lo subiré pronto. Gracias por leer. DLBS

SPOILER: Hinata dará de nuevo con Naruto de una manera poco particular, se reencontrará con alguien especial y será víctima de una nueva enemiga. ;)