¡Hola!
Como siempre un placer saludarlos de este lado del monitor :D
Espero hayan tenido una semana no tan atareada y muy divertida.
Antes de comenzar lamento si hay algún inconveniente, falta ortográfica o problemas de redacción en este capítulo. A veces escribo muy rápido y no me percato de todo :D
Ahora sí. ¡Comencemos!
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Capítulo X
No recordé el trayecto de vuelta a mi dormitorio, tampoco recordé las cosas que sucedieron luego de que mis párpados se cerraron; lo único que inmortalicé en mis pensamientos cuando abrí los ojos con lentitud y me vi en la habitación, fue el preocupado y ronco susurro lleno de tensión que soltó Naruto justo cuando notó que me desvanecía ante él.
Era extraño pero, escuchar cómo pronunciaba mi nombre aún seguía latiendo con fuerza en mi cerebro. Nunca supe la razón del por qué me empeñé en revivirlo.
Alcancé a acostumbrarme a la luz de mi habitación y abrí los ojos con incomodidad y lentitud al tiempo que trataba de enderezar mi pesado cuerpo. Toqué la suave colcha bajo mis dedos y las apreté para reconfortarme. Me sentía débil, y una pesadez casi agradable me empujaba a descansar de nuevo. Sin embargo, logré sentarme con dificultad.
Entonces un mareo repentino me invadió e hizo que se me nublaran las ideas por algunos segundos. Cuando traté de llevarme las manos a la cabeza, no pude controlar mi nerviosismo al sentir como algo húmedo se desprendía de mi frente y caía sobre los pliegues gruesos de mi pantalón de pijama.
- ¡Ahh! - Di un pequeño salto en el colchón al tiempo que un suspiro lleno de pánico salía de mi garganta.
Cuando pude centrar la vista en el objeto, me sentí una completa idiota al darme cuenta que se trataba sólo de un paño humedecido con agua fría.
Mis labios formaron una débil sonrisa y me reí nerviosa al percatarme del como todavía mi cuerpo seguía crispado. Estaba actuando muy a la defensiva, y por el simple hecho de estar pareciéndome a mamá, no me agradó.
- no debiste quitarlo, preciosa, todavía te ves muy mal.
La suave voz que escuché provenir por delante de mí me hizo alzar el rostro con pronta urgencia.
- ¿Qué haces aquí?
La curvatura de una sonrisa cómplice llegó a mí como una fresca mañana. No pude evitar sentirme bien casi de inmediato. Necesitaba algo de tranquilidad en mi vida, y él sin ser consciente de ello, me la estaba ofreciendo con su sola presencia.
- vinimos a ver como estabas - saltó otra voz de repente, lo cual me hizo voltear el rostro y dar con la figura de Tenten saliendo por el pasillo que conducía al baño.
Sonreí cuando se unió al lado de Neji.
- Naruto nos llamó a ambos - me informó - no quería que estuvieras sola cuando te despertaras.
Al escuchar su nombre, mis pensamientos de inmediato me devolvieron al incidente.
- supongo que les ha explicado lo que pasó ¿verdad? - el temor unido a la decepción, se vio claramente reflejada en mi interrogante.
De pronto me removí incómoda, advirtiendo que la respuesta que esperaba, no me gustaría nada.
Alcé el rostro y di con sus perfiles. Neji tenía los brazos cruzados y Tenten me veía con placidez mientras cargaba entre sus manos un pote transparente, que según me percaté, tenía agua.
Hubo algunos segundos de silencio, y cuando la curiosidad comenzaba a corroer mi pecho, observé como sus ojos contactaron entre sí en señal de apoyo antes de voltear a mirarme de nuevo.
Esta vez, no estuve segura de adivinar su expresión.
- Naruto nos advirtió de esto.
El colchón se hundió cuando Tenten se recostó sobre él, en ningún momento apartó la vista de mí, y pude sentir el reconforte y la amabilidad en su mirada, cuando tomó mis manos por encima del pañuelo húmedo.
- ¿qué quieres decir? - dije al no comprenderla del todo.
Neji dio dos pasos y se acercó hacia nosotras.
- a la posible y más que justificada preocupación que tendrías al despertar y vernos aquí - respondió mi primo, dando una respuesta desde el final de la cama. Todavía seguía de pie - supo que te preocuparías, y nos lo hizo saber antes de dejarnos a solas contigo.
Tragué saliva con dificultad y les miré todavía confusa.
- ¿les advirtió de esto?, pero ¿cómo...? - mis ojos reposaron en Tenten y poco después los recargué sobre Neji.
- lo sabemos - soltó de pronto la morena dándole un apretón suave a mi mano.
Mis todavía adormilados ojos se abrieron al oírla intervenir.
- ¿Y qué es lo que se supone que saben? - el labio inferior me tembló.
- todo, preciosa - dijo la voz calmada de Neji - Absolutamente, todo.
Escuchar la afirmación de mi primo no fue reconfortante, al contrario, la idea de no tener que involucrar a nadie más en el hecho se me hizo imposible luego de oírlo.
Supe entonces, que ya era demasiado tarde como para querer negarlo o fingir demencia. Estaba descubierta. Y la única solución que encontraba entre toda esa histeria, era ser franca y pedir ayuda.
El estremecimiento en mis manos se hizo evidente y Tenten me confortó al tratar de hacerse notar. Dándome un apretón suave y agradable, me hizo saber que contaba con su apoyo.
En mi interior lo agradecí.
- ¿por qué él no está aquí? - las primeras palabras que solté luego de un tortuoso silencio lleno de incomodidad, condujeron a Tenten y a Neji a una faceta de sorpresa.
Me miraron interrogantes.
- ¿te refieres a Naruto? - tras asentir con normalidad, ellos volvieron a mirarse entre sí por algunos segundos - bueno… se excusó con nosotros al suponer cual sería tu actitud apenas fueras capaz de recobrar el conocimiento.
- ¿Mi actitud?
Tenten asintió y me ofreció un poco de agua. Negué sin prestarle demasiada atención a ese asunto y traté de seguir indagando en el tema que realmente me interesaba.
Dejó el perol a un lado.
- no quiso tener que incomodarte aún más. Al parecer, después de lo que pasó entre ustedes, alejarse para él fue la mejor solución.
- ¿y huyó? - contraataqué, haciendo que la venita de la molestia comenzara a latir de nuevo - ¿se supone que esa fue su mayor contribución para arreglar el problema?, ¿huir?, ¿no hablarlo?
Miré a Neji y después a Tenten. Los dos seguían con expresiones similares, pero para mí, eran tan indescifrables como la de hacía minutos atrás.
Ninguno de los dos dijo nada luego de eso y hubo un largo silencio en la habitación. Cuando pude comprender que la actitud que ambos demostraban ante mí, era señal suficiente como para sospechar que algo extraño ocultaban, me aclaré la garganta y pregunté:
-¿Qué fue exactamente lo que les comentó Naruto? - fui directo al grano.
Neji tensó los brazos.
- ya te he dicho que todo - su evasiva me hizo querer insistir.
- Neji - lo miré - "todo" es un término relativamente impreciso. Quiero saber qué fue lo que les dijo. Palabra por palabra.
- Hinata... - murmuró con advertencia.
- ¿Qué?, ¿tienes algún problema en contármelo? - la niña rebelde y timadora en mi interior había hecho acto de presencia. No pude hacer nada para detenerla.
Volcó los ojos y se relajó visiblemente.
- no seas tonta, no se trata de eso, simplemente no creo que sea correcto que estés preguntando esa cantidad de cosas cuando acabas de sufrir un colapso. Es arriesgado.
Su excusa me hizo reír.
- me desmayé por estar metida en un sauna improvisado, no por alguna clase de enfermedad o condición, Neji.
- pero igual sigues débil - replicó.
Hice una pausa y medité sus palabras. Tenía razón, estaba hecha polvo y mi cuerpo se sentía pesado y extraño, pero la parte insistente acompañada por la curiosidad, me dieron suficiente energía como para seguir persistiendo en busca de respuestas.
Conocer la verdad. Ese era el objetivo. Y podía apostar a que nadie me quitaría la idea de la cabeza hasta que pudiera dar con ella.
- no creo que haya algo en tu versión que pueda alterarme Neji, de verdad quiero arreglar esto, y es por eso que necesito saber que fue exactamente lo que Naruto te contó. ¿Podrías dejar de darme evasivas y ser sincero?
Su rostro se endureció. Supe entonces que mi petición no le agradó en lo absoluto, pero eso no evitó que luego de que relajara los brazos y soltara un largo suspiro, expusiera toda la verdad ante mí.
Me recargué sobre la cabecera de la cama, y le escuché con atención.
Comenzó con decirme que Naruto había sido sincero con él hacía apenas dos días, cuando mi primo tratando de encontrar respuestas le pidió que le dijera la verdad. Me relató con voz pausada el problema que causó la entrada del rubio a mi dormitorio. El golpe en su cabeza, el golpe en la mía. La perspectiva que le había dado yo al cambio inapropiado de mi vestuario. Su actitud tonta en la cafetería y por último, la petición que me hizo para asistir a la biblioteca.
No había nada fuera de lugar en su versión, pero mientras me relataba los acontecimientos ocurridos, no pude evitar notar con extrañeza y algo de sorpresa, la tan calmada expresión de su rostro y la voz tranquila y apacible que utilizó.
Neji era un hombre celoso, serio y muy sobreprotector, en especial conmigo. ¿Entonces por qué no parecía alterado al saber que un hombre desconocido (por lo menos para mí), había entrado en mi dormitorio, se había quitado la ropa y me había cambiado de vestuario cuando yo yacía inconsciente en la cama?
Una extraña sensación se posicionó en mi pecho.
La esquiva y apartada actitud de Tenten, tampoco se me pasó por alto.
Algo simplemente… no encajaba.
- ¿y eso te parece correcto? - pregunté un poco osca cuando el terminó con todo.
Se encogió de hombros y me miró.
- soy consciente que la situación lo ameritó, preciosa. No tengo problemas con saber que una simple falta de comunicación, llevó a que ambos enfrentaran un gran malentendido.
¿Malentendido?, ¿falta de comunicación? - entonces recordé que fueron las mismas palabras que Naruto utilizó cuando lo confronté en el aula de música.
Una sensación rara se coló por mi nariz hasta unificarse dentro de mi boca. No fui capaz de reconocer al Neji que estaba frente a mí.
Lo habían engatusado.
- acaso… ¿te estás escuchando? - le solté totalmente anonadada.
Tenten me soltó las manos al ser consciente de mi creciente crispación.
- ¿escucharme?
- Un loco desconocido entra en mi habitación, hace que casi me dé un estúpido infarto por usurpar mi lugar, se atreve a cambiar mi ropa, se comporta como un verdadero idiota ¿¡y lo único que te atreves a decir como excusa es que se trató de un simple malentendido conducido por un tonto error de comunicación!? - al terminar con mi discurso ya le estaba gritando.
Toda la rabia, el nerviosismo y el temor que dormía en mi interior salieron como bala de cañón en su dirección.
No fue mi intención drenar toda la molestia con él. Pero no pude evitarlo. Estaba cegada.
Ambos castaños parecieron sorprenderse.
Mi primo dio un paso más en mi dirección y se acercó hasta que estuvo a mi lado. Tuve que levantar aún más la cara para poder mirarlo directamente a los ojos. Éstos estaban fruncidos. Y los míos como buenos imitadores, estaban igual.
- ¿podrías calmarte? - me dijo - acabas de despertar, Hinata, no es bueno para tu cuerpo que te alteres de esta forma. Relájate.
Dejé pasar por alto su preocupación y miré con atención las sábanas que cubrían mis piernas. Todo lo que había tenido que soportar en esa primera semana pasó por mi cabeza como una película editada.
- He estado dándole vueltas y vueltas en mi cabeza a todo este asunto durante toda la semana tratando de encontrar una solución - seguí hablando como si él no hubiese dicho nada - pero ¡no sé cómo lidiar con ello! Tengo miedo de que mamá se entere, ¡tengo miedo de que la directiva lo haga!, ¡me siento nerviosa y cansada!,... ¡Agh!... yo no vine hasta aquí por esto, Neji, yo no quería que nada de esto sucediera… - lo miré con expresión temerosa - ¿Cómo pretendes que esté tranquila sabiendo que un chico extraño entró en mi dormitorio y se atrevió a verme en ropa interior?, dime, ¿¡Acaso es sensato pensar en tranquilidad con algo como eso rondando tu mente todo el tiempo!?
Me tapé el rostro con las manos y solté mi irritación en una larga exhalación.
- Hinata... - sus palabras sonaron suaves, casi como si lo lamentara.
- Sólo quiero la verdad… - dije aún con la cara tapada - sólo quiero que esto acabe.
Un silencio nos envolvió de nuevo y no supe que más decir.
Mi cuerpo estaba cansado y mi mente no se quedaba atrás. La irritación me consumía, pero más allá de eso, lo hacía el no saber la verdad. Estaba acabando conmigo. Poco a poco.
¿Qué haría si no lograba solucionar eso? -Me pregunté temerosa.
Y fue entonces cuando sentí como la cama se movía para luego escuchar cómo era Tenten quien intervenía esta vez.
Me paralicé por completo al escucharla.
- lo siento tanto, Hinata.
Las lágrimas retenidas por mis pupilas, no cayeron sobre mis mejillas porque su interrupción hizo que me moridera el labio tembloroso para evitar derramarlas sobre mis levantadas rodillas.
Pasé saliva antes de mirarla.
- ¿d-de qué hablas?
Cuando busqué sus ojos, su mirada era de profundo arrepentimiento. La vergüenza estaba implícita en su tez morena.
- fui yo quien te cambió la ropa el domingo en la tarde - reveló de pronto, rápido y sin miramientos.
Mis cuerdas vocales se negaron a soltar palabra inmediata.
- ¿Qué? ¿Pero de qué… de qué estás hablando Tenten?
Me miró y soltó un suspiro, cuando habló luego de eso, supe que estaba tratando de infringirse valor.
- yo acababa de salir de la ducha cuando Naruto tocó a mi puerta - comenzó con el relato - no sabía que estaba haciendo allí, habíamos hablado alguna vez, pero nunca algo relevante o lo suficientemente largo como para considerarlo algo más que un simple conocido. Por ello me extrañé. Traía el cabello despeinado y se sujetaba la cabeza con una mano, su rostro estaba algo pálido y tenía un gesto adolorido en la cara, y su actitud, aunque era seria y distante, pude descifrar que también rebosaba de nerviosismo. Estaba inquieto, y cuando me explicó con simples palabras lo que había ocurrido. No pude evitar tener que ayudarlo.
Dejó un pequeño espacio de silencio para ver si yo decía algo, pero no lo usé. En cambio seguí mirándola con faceta de mapache asustado.
Ella siguió al comprender mi quietud.
- me condujo hacia ti apenas fui capaz de ponerme la ropa. Y una vez entré a la habitación, te vi. Estabas recostada en la cama, con el cabello húmedo y completamente inconsciente. Mentiría si dijera que no me asusté, pero lo hice, nunca había tenido que lidiar con nada igual, y cuando el nerviosismo me consumió por completo, las ideas se me nublaron. Quería ayudar, pero en ese momento no sabía ni que era lo primero que tenía que hacer. Naruto lo notó, y fue por ello que tomó la iniciativa e intentó guiarme - hizo una pausa y miró a Neji, se hablaron con la mirada por unos segundos pero no deduje el mensaje.
Cuando volvió la vista hacia mí, ella tenía una suave sonrisa sobre sus labios.
- no quiso tocarte en ningún momento Hina. Por ello pidió mi ayuda. Fui yo, quien bajo sus órdenes cambió tu ropa. Y mientras lo hacía, él salió de la habitación. Ni siquiera miró - hizo una pequeña pausa antes de continuar -: En realidad ahora que lo pienso, no hizo absolutamente nada más que recostarte en la cama, observar y dirigir mis movimientos. Y aunque sé que no estuvo bien que yo lo hiciera de igual forma, era mejor porque… ya sabes… somos mujeres - se tomó las manos y sonrió con suavidad - lo que dicen de que no podemos ver algo que ya no hayamos visto antes, es cierto. Fue menos incómodo y más apropiado que si él lo hubiese hecho.
- pero tu… - intenté hablar y me costó, me dolía la garganta con solo probar - tocaste a mi puerta horas después, preguntaste si me encontraba bien y me dijiste que habías recibido una nota - le dije al hacer memoria.
Tenten me miró y asintió con lentitud, casi como si todavía estuviese viviendo la escena.
- por una situación que no comprendí del todo y que él evitó por cualquier costo explicarme, me hizo prometer que no te diría nada de mi participación allí. Inventó lo de la nota. Quería asegurarse que estuviera al tanto de tu progreso, no quería dejarte sola. Fue por ello que rasgó una hoja de un simple cuaderno y anotó algunas garabateadas palabras para guiarme una vez más. No supe que hacer. Así que seguí sus órdenes.
- pero... ¿por qué? - por alguna extraña razón no cabía en mi cabeza su explicación. Aceptaba el hecho de saber que fue ella quien me cambió (gracias a Dios), pero entonces ¿por qué el misterio?, ¿por qué la intriga?...
¿Qué ocultaba ese rubio?
- preciosa, creo que es mejor que nos vayamos, necesitas descansar y no deberías alterarte. Ya ha sido suficiente plática por hoy.
- no estoy alterada, Neji - le corté. Me miró a extrañado y frunció el ceño. Se acercó y recargó sus claros ojos sobre mí.
Le devolví el gesto sin inmutarme.
- estás molesta - dijo con suavidad pero manteniendo el semblante serio.
- Pero no alterada - respondí a la defensiva - y tengo un enorme motivo para estarlo, así que no me vengas con tus sermones ¿de acuerdo? Porque no quiero escucharlos esta vez - miré a Tenten y ésta estaba sonrojada como un tomate maduro. Veía hacia sus entrejuntadas manos y pude notar como la pena la consumía.
- por favor Tenten, ¿quieres seguir contándome?
La castaña levantó el rostro de improvisto y abrió la boca, pero mi insistente primo no la dejó formular palabras.
Cuando volví a mirarlo lucía realmente alterado.
- ¿ahora se puede saber qué coño te pasa conmigo? - su tono fue fuerte sin llegar a gritar y adusto como para hacerte tiritar de miedo, pero por alguna extraña razón su comentario sólo me hizo enfadar aún más.
Tomé el paño húmedo que estaba recostado sobre mis muslos y lo lancé justo sobre su cabeza. No lo esquivó a tiempo y el trapo le dio de lleno en el pecho gracias a mi falta de fuerza.
Me miró con cierta sorpresa y yo me levanté con la intención de armar revuelo.
La habitación me dio vueltas casi de inmediato pero logré estabilizarme.
- ¡Me has ocultado la verdad! ¿Te parece poco esa razón? - le recriminé - ¡He estado paranoica por días y días y tú no has hecho absolutamente nada para hacerme llegar información valiosa que lograra calmarme! ¡Y sigues haciéndolo!
- ¡Yo no sabía nada!
- ¡patrañas!, ¡te enteraste hace algunos días!
- ¿¡Y qué querías que te dijera!? - contraatacó.
- ¡Las respuestas que Naruto no ha querido darme! - le grité.
Cerró la boca luego de eso y me miró abrumado.
- no soy una idiota, Neji. Sé que Naruto me ha dado evasivas, al igual que tú lo haces ahora. No entiendo el por qué, pero eso es lo que quiero llegar a saber. ¿Por qué entró a la habitación?, ¿qué quiere decir lo de la falta de información y el supuesto malentendido?, ¿por qué la evasiva?, ¿por qué el secreto?, ¿Cuál es la información que ocultan? - hice una pausa y lo miré. Ahora menos alterada pero igual de molesta - sé que lo sabes, Neji. Tuvo que habértelo dicho todo.
Me devolvió la mirada y vi como apretó los labios. Casi como si le costara decirme la verdad.
- ¿no es cierto? - inquirí.
Me miró con cierto deje de decepción y respiró para calmarse. Entonces comprendí antes de que dijera alguna palabra, lo que ya había deducido de su gesto.
- lo siento, preciosa - soltó al final. Su pecho seguía aportando una respiración alterada - pero no es algo que me corresponde a mí decir - se disculpó con la mirada, agachó apenas la cabeza como señal de despedida, y sin mediar ninguna palabra más se marchó de la habitación. Dejándome parada a un lado de la cama viendo el lugar vacío que segundos antes él estaba ocupando.
Cerré los ojos por segundos y me decepcioné. Su respuesta sólo me dio más que pensar.
Caí de culo sobre la cama y mi vista se perdió en la ventana de la habitación. Fue poco el tiempo que pasó antes de que me lanzara hacia atrás y cayera de espaldas sobre la suave colcha.
Nada de esto tenía sentido alguno para mí.
Solté todo el aire acumulado en mis pulmones de un sopetón.
- ¿crees que he hecho mal en gritarle? - pregunté a Tenten luego de unos segundos mientras miraba el techo.
No la vi moverse, pero si la sentí cuando se recostó a mi lado de la misma forma en la que estaba recostada yo. Ambas mirando al techo. Como si éste nos fuese a consolar con su pálido semblante.
- no creo que hicieras mal. Estás enojada y nerviosa, Hinata, es comprensible. Llevas una semana completa guardando todo eso dentro de ti y es aceptable que explotaras. Tranquila. A casi todos nos pasa.
Dejé que un pequeño silencio nos envolviera antes de continuar con la plática.
- nunca me ha gustado pelear con él. Hace que me sienta mal y que me den ganas de golpearme la cabeza - confesé.
- no estoy tratando de justificarte, pero no has sido la única que ha gritado.
- lo sé - admití - pero no fue mi intención herirle, y sé que así ha sido.
- está muy decepcionado - me dijo - Pero creo que más consigo mismo que contigo. No te preocupes. Necesita tiempo.
Moví la cabeza como si asintiera. Todavía distraída.
-… entiendo en parte el problema, Tenten, pero no puedo entender la razón del encubrimiento. ¿Por qué tanta evasiva para contarme la verdad?
El silencio que siguió luego de eso, no me confortó.
- creo suponer que es porque Naruto... es su mejor amigo - las suaves palabras de Tenten me hicieron voltear el rostro en dirección a ella - cuando haces una promesa con alguien tan importante para ti - continuó hablando con la vista perdida en el techo - es imposible exponerla ante otra persona.
- pero esa persona soy yo - dije - Y ocultarme información sólo me hace querer saber más. ¿Y si es algo peligroso?
Tenten rio con suavidad e hizo lo mismo que yo. Contactó con mis ojos.
- Neji te ama, Hina. Y no creo que te esté guardando un secreto que te ponga en peligro. No es posible. Apuesto a que sólo es petición de Naruto.
Mordí mis labios.
- ¿Petición de Naruto?
La castaña asintió.
- así como me lo hizo a mí. Pidió mi ayuda, pero me hizo prometer que no te contaría nada.
- pero ¿por qué lo haría?
Tenten sólo se encogió de hombros.
- tal vez quiere asegurarse de hacerte llegar la verdad de los acontecimientos él mismo.
Su comentario me hizo reír.
- sí, apuesto a que es eso - el sarcasmo sobresalió y Tenten volvió a mirarme - ¿sabes?, ya van dos ocasiones en donde me ha dejado con la cabeza delirando porque pienso que me contará, y al final no hace nada. No creo que esa sea la razón. Es un idiota de primera. Sólo le gusta molestarme.
- ¿ah sí? Yo creo que es genial - confesó la castaña a mi lado.
La miré asombrada.
- ¿en serio?
Ella asintió con una sonrisa en la boca.
- ¿y por qué crees eso?, según recuerdo no hay motivo suficiente para que pienses así de él.
- ¡Oh! créeme, los hay.
Torcí el gesto, no creyendo en lo que oía.
- explícate - le pedí.
Ella sonrió.
- cuando entré al dormitorio para ayudarlo, estabas recostada sobre la cama de una forma que preciaba de comodidad. Tu cabeza descansaba sobre varias almohadas bien colocadas, tenías un pequeño trapo húmedo en la cabeza, y se había asegurado de colocarte agua en la mesita de noche para que no te faltara nada si de pronto recobrabas el conocimiento - hizo una pausa y rio - si hubieras visto lo ansioso que parecía por querer ayudarte, tú también pensarías lo mismo. Fue de cierta manera tierno mirarlo actuar así por ti.
- ¿me estás tomando el pelo verdad? ¿intentas burlarte? - mi comentario la hizo reír de nuevo.
- por supuesto que no. Eso fue lo que presencié mientras estabas inconsciente y te ayudaba a cambiarte la ropa humedecida. Y por cierto. Esta vez no fue diferente. No lo sé, tal vez tiene un gen amigable con las personas que yacen desfavorecidas y se torna tierno con tal de ayudar.
Fruncí el ceño y la miré algo confusa.
- son tonterías, Tenten - dije algo distante - y ¿a qué te refieres con qué esta vez no fue diferente?
Sus ojos castaños me miraron y un mechón de su flequillo se movió hasta casi taparlos.
- cuando Neji y yo entramos al dormitorio hace aproximadamente cuatro horas, él estaba a tu lado, colocándote el pañuelo en la frente. Le había enviado un mensaje de texto a Neji pidiéndole que viniera, yo me encontraba con él y quise acompañarlo. Cuando dimos con ustedes, pude notar como de nuevo la preocupación lo consumía. A Neji tampoco se le pasó por alto.
Me revolví incómoda entre las sábanas y no supe que decir al respecto.
- En ambas situaciones me desmayé por su culpa - comenté luego de un rato - supongo que de cierta manera tenía que estarlo ¿no?- traté de justificar lo injustificable, y creo que no me salió.
Quise restarle importancia, pero por dentro una suave sensación desconocida me tocó los huesos. No me gustó lo que el comentario de Tenten, me hizo sentir.
Hinata... - el susurro preocupado de su voz volvió a golpearme los pensamientos. Tuve que sacudir la cabeza mientras la presión en mi garganta latía con frecuencia.
¿Él?, ¿preocupado por mí?, tenía que ser una cruel broma.
- Naruto nunca se ha mostrado amable conmigo cuando estoy consciente. Sólo se burla y se comporta petulante, Tenten. Y para mí, ese sí es el verdadero él. Lo que no comprendo es por qué lo hace.
Tenten soltó una pequeña exhalación llena de cansancio antes de levantarse y quedar sentada sobre la cama.
Volvió a mirarme.
- tal vez le gustas - soltó de la nada.
Mis ojos se abrieron por la sorpresa y me atraganté con mi propia saliva.
- ¿pero qué dices?
- Algunos hombres se comportan de ese modo cuando alguien realmente les interesa. ¿No te has puesto a pensarlo?
Volqué los ojos y le di un pequeño y suave empujón en el hombro al tiempo que la imitaba.
- no seas tonta, Tenten. No es gracioso.
- ¿Por qué? - dijo sin disminuir la sonrisa en su cara - es verdad. Los hombres son idiotas por lo general Hina. Y más cuando se trata del romance. Además, eres preciosa, lo extraño sería que no estuviese interesado.
- ¿extraño?, extraño es estar aquí hablando de eso y haciendo conjeturas basadas en tus pensamientos - dije seria mientras intentaba ponerme de pie - Sólo es un chico tonto que le gusta molestarme. Nada más.
Saldé el tema con mi comentario.
Busqué mis zapatillas por el piso en plan "distracción" y no las logré ver por ningún lugar cerca de la cama.
Traidoras
- yo sólo te digo lo que he visto - trató de defenderse.
Dejé de buscar mi calzado y me volteé a encararla. Volví a tomar asiento en la orilla de la cama.
- dime algo, ¿no te parece raro todo esto? - pregunté con simpleza, cambiando el tema.
- ¿a qué te refieres?
- al secreto. A la intriga. Al encubrimiento de esos dos…
Sus ojos castaños se desviaron un poco para luego soltar un suspiro resignado.
- ¿quieres que sea sincera? - volvió la vista hacia mí.
- por favor - le rogué con la mirada.
Me sonrió.
- es cierto - confesó - creo que es algo sospechoso, ¿pero sabes lo que haría yo?
- ¿Qué cosa? - pregunté con urgencia.
Su sonrisa me confundió.
- buscaría la verdad bajo mis propios términos.
- ¿mis propios términos? ¿Qué quieres decir?- esta vez me tocó a mí hacer el papel de la chica confundida.
Tomó mis manos como lo había hecho antes y me dio un suave apretón.
- confrontación directa, Hinata, y asegúrate de que esta vez, no haya ningún tipo de distracción.
- ¿distracción?
- Ujum - sus ojos me observaron con interés - cuando has dicho que lo confrontaste ¿fue en algún lugar aislado?, ¿ambos estaban solos y pudieron hablar con tranquilidad?
Sus palabras pusieron en modo regresivo mis pensamientos y me concentré mucho en buscar el recuerdo de las dos ocasiones en que había tenido la oportunidad de "conversar" con él.
Di con la escena del aula de música y luego con la de la biblioteca.
En ambas habíamos sido interrumpidos por personas. Y él en el aula de música, me había dado una excusa tonta.
- no, en las dos oportunidades que he tenido, nunca hemos podido saldar el tema - aseguré.
- Ahí lo tienes, ¿y la razón?
- nos interrumpieron. Y él también se aseguró de darme pretextos. No creo realmente que él quiera hablar sobre eso Tenten.
- yo sí lo creo.
Hice una mueca.
- ¿cómo estás tan segura? - pregunté.
- confía en mí. Él quiere hablarlo.
Su corta respuesta me hizo volcar los ojos.
- y ahí va otra respuesta divagante. En serio Tenten, si eso fuera cierto, se hubiera asegurado de explicarme la situación cuando me citó a la biblioteca. Y ¿Qué pasó?, no lo hizo.
- no, tú te desmayaste - afirmó.
- me desmayé porque prácticamente me estaba asfixiando allí - me defendí - Y además, antes de que eso sucediera le pedí que me contara, ¡y no lo hizo!, en cambio volvió a comportarse como un tonto y desvió el tema.
Tenten se quedó callada un momento observándome, y luego de algunos largos segundos, sonrió. Por alguna extraña razón no me gustó esa sonrisa.
Era… sospechosa.
- sólo piensa en lo que te he dicho ¿de acuerdo?, la mejor solución es la confrontación directa y sin interrupciones de por medio. Sé tú quien tome las riendas esta vez. No esperes a que llegue una petición de su parte o la confrontación se dé por casualidad. Así nunca llegarán a nada.
- ¿y entonces lo que quieres que haga es que salga de aquí, vaya directamente hacia a su habitación y lo confronte? - le dije con una pequeña sonrisa llena de burla y en un comentario cargado de sarcasmo, pero cuando Tenten se encogió de hombros y me sonrió, supe que era exactamente esa idea la que ella intentaba plantar en mí.
La sonrisa se borró de mis labios en un chasquido.
- está demente si piensas que yo haré tal…
- ¿sabes? - me interrumpió - el correr a veces algunos riesgos, trae como consecuencia una afortunada situación…
- o una totalmente desafortunada - repliqué sin disminuir la sorpresa en mi expresión.
Ella rio e hizo ademán de levantarse. No pude hacer nada para detenerla.
- es lo divertido de jugar con la suerte, Hina - me dijo - nunca sabes qué lado de la moneda caerá.
Se acercó hasta mí y me dio un beso en la mejilla como señal de despedida.
- creo que Neji tenía razón, por hoy ha sido suficiente. Necesitas descansar mucho y ya es muy tarde. Estaré al frente por si se te ofrece algo ¿de acuerdo?, grita si necesitas mi ayuda.
Asentí apenas mirando su cara sin concentrarme en nada en específico. Todavía sus palabras revoloteaban en mi cabeza y evitaban que pudiera pensar con claridad.
Cuando ella estaba por cerrar la puerta, mi comentario la detuvo.
- el riesgo no es una alternativa para mí, Tenten, mi moneda tiende a mostrar sólo una cara, y nunca ha sido la cara correcta.
Su expresión fue reconfortante.
- Cambia tu suerte, tienes la potestad de hacerlo, Hina. Es tu vida y por ende, tu decisión. Al final… siempre será una elección personal.
Y luego de aquellas palabras, desapareció.
El silencio de inmediato tomó protagonismo en el cuarto y me envolvió por completo.
Recuerdo quedarme acostada mirando el techo que apenas estaba siendo alumbrado por las lámparas de lava, sin pensar en nada más que en sus palabras.
"es tu vida y por ende, tu decisión... toma riesgos... cambia tu suerte..."
Toma riesgos...
Toma riesgos...
¡TOMA RIESGOS!
Antes de siquiera notarlo ya me estaba arreglando. No pensaba sólo… lo hacía por inercia.
Enjuagué mi cara, recogí mi cabello en una simple coleta alta y por fin di con mi calzado.
Podía sentir como los latidos de mi corazón incrementaban su velocidad a medida que pasaba el tiempo, era fácil escucharlo.
No tenía control de nada.
¿Acaso hacía lo correcto? – me pregunté en un cierto tiempo. Sin embargo no hubo contestación. Sabía que tenía que hacerlo. Arrancar el problema de raíz era la única solución, ir a la fuente principal.
Ir con él…
Cuando tomé la perilla y abrí, la ansiedad que sentía rebosaba el límite de lo permitido. Pero eso cambió de pronto, cuando justo al levantar la cara, sus esferas azules me ametrallaron del otro lado.
El sonido de la puerta al contactar contra la pared hizo eco en la habitación.
Un rayo vertiginoso cruzó mi espina dorsal y las piernas me temblaron.
¿Qué hacía él ahí?
- Hinata…
- Naruto…
Nuestros nombres dichos al unísono sonaron en un susurro apacible.
Después de todo, no fui la única que pensó de ese modo.
Bueno… de nuevo aquí con la continuación. No hay mucho que decir, sólo espero de corazón que les haya agradado.
Como siempre agradezco a quienes se tomaron el tiempo de leer (a esas 130 personas que según Fanfcitiono sus estadísticas, son las que han visitado la historia xD); también quiero agradecer mucho a:
The joker:Agradezco la opinión. Créeme que lo tomaré en cuenta :D y bueno, respecto a los celos y al amor... habrá muuuuuucho, te lo prometo xD, pero más adelante. Gracias una vez más :). Cuídate. DTB
Geca trenu:Una vez más gracias por el comentario y por hacerte presente :D. Me alegra saber que te gustó el capítulo y espero éste no haya sido diferente. Los pensamientos de Naruto pronto estarán plasmados en la historia o bueno, es lo que intentaré, lo prometo. Estoy trabajando en ello, y aunque creo que no serán comunes, pondré su perspectiva en algunos capítulos. Espero más adelante, cuando los publique, puedas decirme que tal te ha parecido :D. De nuevo gracias por el comentario. Cuídate. DTB
Mare-1998::O¿Fue en serio? ¿dos horas seguidas?. Me sorprendiste. ¡Gracias! :D, de verdad, primero por tomarte el tiempo de leerla, y segundo por el comentario. Me alegra mucho que te hayan agradado :). Espero éste no haya sido la excepción. De verdad, muchas,muchas gracias. Cuídate. DTB
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Y por ahora... eso ha sido todo :)
De verdad muchas, muchas gracias.
Para ya finalizar ¿Qué tal les ha parecido el capítulo?, como siempre, esperaré sus opiniones más sinceras. :)
Les deseo un fin de semana muy grato. Cuídense mucho.
DLB
