¡Buenas! ¿cómo han estado?

Asumo que la conocen, y si no, la canción es "Unconditionally" de Katy Perry. También pido disculpas si los personajes me quedan muy OOC, intento mantener la esencia de éstos pero al haberlos conocido en un contexto de guerra no quiere decir que realmente sean así, a ver me explico: están en un mundo lleno de conflictos y no nos lo han mostado bastante "relajados" o en otras situaciones, aun así no estoy intentando justificarme, para nada. El que más me cuesta es el bendito Levi con esa personalidad reprimida que tiene jajaja así que si me han quedado muy fuera de contexto por favor informenmelo

ahora si ¡nos leemos en el próximo capítulo!

"So come just as you are to me

Don't need apologies

Know that you are worthy

I'll take your bad days with your good

Walk through the storm, I would

I do it all because I love you

I love you, I love you"

"Unconditional, unconditionally

I will love you unconditionally"

Cuando Levi consultó la hora en el reloj despertador sobre su mesa de luz le sorprendió lo tarde que era puesto que él era una persona madrugadora. Se levantó hacia el baño para darse una ducha pues odiaba el calor ya que él era de sufrirlo un poco a veces lo que lo orillaba a dormir solo en boxers así que una vez en su baño se introdujo bajo la lluvia de la regadera y si bien él era de tomar las famosas "duchas militares" esta vez dejó darse un pequeño tiempo bajo el agua que lamia cada parte de su cuerpo relajándolo ante la sensación de las gotas frías sobre su acalorado cuerpo. Una vez cambiado y fresco desayunó como normalmente lo hacía mirando el periódico en su tableta digital consultando la bolsa de cambio, la economía del país y futuras complicaciones que se avecinaban según la nota del periodista. Llevar una empresa bancaria no era fácil, lo sabía muy bien ya que depende las decisiones que él y sus directivos tomaran afectarían a muchas personas sumado a la irregularidad monetaria del mercado en el país y el mundo, con los constantes cambios en la bolsa. Su tío había sido implacable a la hora de enseñarle el arte de dirigir el banco Ackerman siendo muy criticado por colegas por la rudeza con la que le enseñaba, en su momento, al adolescente Levi Ackerman aun así a él no le importaba ya que su vida siempre fue difícil. Hijo de una prostituta había nacido por el descuido de su madre con un cliente, Kuchel siempre le comentaba en sus últimos años de vida que su padre pronto los visitaría y él podría conocerlo pero ambos sabían que solo era una mentira que ella misma se decía para no caer en un pozo profundo, su madre era hermosa, tierna, dulce pero estricta y, muchos años después al crecer y ser consciente de algunas cosas, se ponía furioso al pensar que la manera que tuvieran pan en la mesa sea porque su madre vendía su cuerpo; ya más grande todo cobraba sentido para él, el por qué cada vez que un hombre o mujer llegaba Kuchel lo dejaba en el comedor mientras ella se adentraba en el dormitorio con sus clientes. Los gemidos de los clientes y su madre muchas veces lo perturbaban ya que él en su inocencia imaginaba que se estaban haciendo daño y luego de que el cliente se retirara su madre limpiaba sus lágrimas, entraba al baño a ducharse y luego corría a abrazarlo donde muchas veces Levi fue su consuelo. Una que otra vez presenciaba cuando uno de los clientes se ponía violento con ella y la golpeaba, en una oportunidad un Levi de 4 años impotente y cansado arremetió contra este recibiendo un revés que lo hizo volar a la pared de la habitación haciendo que se golpee fuertemente la cabeza, posicionándose a la espera de más golpes sintió el cálido cuerpo de su madre protegiéndolo mientras se encogía a causa del dolor recibido. En ese momento el dueño del burdel entró para separar al hombre y luego arremeter contra él por lastimar a una de sus empleadas, al volver abofeteo tan fuerte a su madre haciendo que cayera al piso y que la marca de la mano durara todo un día.

-si no controlas al mocoso los dos irán de patitas en la calle o peor lo alquilaré a él también. Que sea la última vez Kuchel que suceda esto o será peor para ti y esa mierda que tienes por hijo, si alguien te golpea solo grita o dile al parásito que nos avise maldita sea- se descargó el hombre azotando la puerta al salir.

En una ocasión el verdadero terror tomo posesión del rostro de su madre cuando el dueño del burdel le comentó que un cliente muy adinerado quería tener sexo con ella y con su hijo, detallando primero que quería ver a ambos, madre e hijo tener sexo, para luego él sumarse y cometer las más atroces aberraciones. El rostro de la mujer se puso blanco como una hoja de papel y al pequeño Levi de 6 años le dolieron las tripas ya que a tan corta edad empezaba a tomar consciencia del mundo de su madre. El hombre intentó calmarla diciéndole que si bien su negocio era ruin no era una calaña de ese nivel y que no los obligaría a hacer algo tan atroz haciendo que a su "empleada" le vuelva el color al rostro.

Una tarde comenzó a notar a su madre distinta, cada vez adelgazaba más y estaba más tiempo recostada y aunque ella se lo ocultaba Levi descubrió un pañuelo sucio manchado de sangre. Luego de un mes el cuerpo de su madre tomo un aspecto cadavérico y exhalo su último aliento dejando solo al niño en este mundo. Fueron 2 días viendo el cuerpo inerte de su madre, con sus labios carcomidos dejando a la vista su dentadura y su cuerpo comenzando a largar un olor putrefacto. Intentando no verla oculto su rostro entre sus piernas enrolladas en sus brazos, no dormía a causa de las pesadillas con el cadáver de su madre hasta que un día la puerta de la habitación se abrió mostrando a un hombre alto y barbudo, con saco y sombrero negro. El hombre inspeccionó el lugar mirando cada punto de la habitación mientras se acercaba a la cama

-haz adelgazado mucho Kuchel- pronunció con una voz grave.

-está muerta- logró articular Levi atrayendo la atención del desconocido.

Kenny Ackerman se sienta a los pies de la cama y observa el aspecto demacrado del niño: desnutrido, sucio, ojeroso y tembloroso -¿quién eres?-

-Levi- contesto apenas audiblemente, le había costado mucha fuerza a causa del hambre, los olores del cuerpo de su madre, entre otras cosas, comentarle al hombre que su madre estaba muerta.

Sin decir nada el hombre se lo llevó con él para tiempo después revelarle que era su tío antes de morir dejando a cargo de una gran empresa a un Levi de 22 años. Habían pasado cinco años desde que Levi Ackerman había asumido el control de la empresa.

Su teléfono sonó con la llegada de un mensaje de su novia. Hacía tres años que había formalizado su relación con Petra Ral, la joven mesera que había conocido hace unos años en el bar cerca de su empresa. A Levi siempre le había costado formalizar, incluso socializar, con una persona a causa de sus experiencias vividas. La primera vez que tuvo sexo con una novia en el primer año de universidad (luego de un año de noviazgo y por la pesada insistencia de ella con respecto a intimar) lo había hecho horriblemente. Recordó haber corrido al inodoro a vomitar luego de salir de ella ocasionando que a causa de esa reacción, sumado a la frialdad de Levi, falta de compañerismo y carácter que tenía con ella, ella terminara con él en ese momento dejando la habitación mientras rompía en llanto. Luego de ella pasaron mujeres pasajeras pero no ayudaban ni mejorar la relación que él tenía con el sexo al punto de hacerlo rutinariamente, como si fuera un robot pero dando lo mejor de sí para satisfacer a sus compañeras. Cuando alguno de sus compañeros de universidad mencionaba el ir a un burdel Levi siempre se excusaba asqueado y su estómago daba un vuelco cuando uno de ellos contaba experiencias como participar de una orgía o las visitas a una prostituta; pero cuando Petra lo invitó a tomar un café y él intento excusarse sin éxito comenzó a sudar sabiendo lo que se avecinaba. Intentó dar lo mejor de sí, proporcionarle placer, ser un buen amante pero no podía dejar de ponerse tenso y si bien rindió bien a la hora de estar juntos él notó que su compañera se percató de su incomodidad y rigidez pero en vez de reclamarle lo agasajo con un exquisito desayuno y una charla relajada, algo que sorprendió a Levi pues la mayoría de las mujeres con las que había tenido sexo le reclamaban su forma de ser y actuar a la hora de darse placer. Si bien cada vez que tenían sexo él iba dejando esa rigidez e incomodidad se le hacía difícil desapegarse de ella, siendo Petra comprensible en todo momento sin reclamar y ayudándolo a relajarse. Una noche recientemente cuando ella bajo su rostro a sus caderas y Levi adivinó sus intenciones se separó asqueado y enojado dejándola desconcertada, cuando Petra quiso preguntarle el por qué él se encerró en si misma provocando la típica discusión de Levi con sus amantes (en este caso su novia de hace tres años) y luego de escuchar a Petra decirle que estaba cansada él inesperadamente se disculpó con ella pero no pudo contarle su vergonzoso pasado.

Volviendo a la realidad miró el mensaje de su novia donde le decía que Erwin, un rubio casi cuarentón muy apuesto amigo íntimo de Levi, y Hange, otra amiga íntima, los había invitado a una barbacoa en su casa ese día lo cual a Levi desconcertó el hecho de que le hayan preguntado a Petra y no a él. Contesto el mensaje y mientras recogía la mesa fue planificando lo que quedaba del día.

-buenos días- le sonrió Petra para luego besarlo fugazmente en los labios mientras abrochaba el cinturón de seguridad del asiento delantero del acompañante. Su novio había dicho de buscarla al mediodía y fiel a sí mismo a la hora pactada Levi estaciono frente a su casa, ella sabía que él odiaba la puntualidad y llegaba a cabrearse así que intentaba ser lo más puntual posible. Una vez listos se dirigieron a la casa de Erwin Smith a las afueras de la ciudad. Amigo de Levi se conocieron cuando Ackerman era enseñado por su tío para heredar la empresa, Erwin era uno de los socios y el segundo al mando. Honesto, responsable, bondadoso y determinado no le importaba que debía sacrificar con tal de conseguir el éxito de sus negocios siempre de la manera más honesta posible. Su actitud impasible lo mantenía firme ante las buenas o malas noticias, ante los buenos y malos tiempos y a pesar de que no tenía relación con Kenny, salvo la laboral, era muy estimado por éste. Hange también era una antigua empleada de Ackerman's Bank abandonando la empresa para asociarse con otras personas en un proyecto propio, era una persona un tanto interesante que sacaba de las casillas a Levi el cual era totalmente opuesto a ella: mientras él era ordenado, metódico y pulcro Hange era todo lo contrario. Atolondrada, hiperactiva, alegre y con una personalidad avasalladora Hange Zoe atraía las miradas y las personas terminaban odiándola o amándola.

Cuando Petra bajo del auto y miro la inmensa propiedad que tenía frente a ella no pudo más que quedar boquiabierta: si bien la casa tenía presencia no era muy grande pero lo que se robaba la atención era el inmenso parque con un pequeño bosque implantado. La vivienda con un estilo moderno pero campestre combinado con hermosos ventanales que dejaban que la luz solar iluminara el interior contaba con dos plantas donde la primera era para uso público y la planta alta era de uso privado del propietario. Una vez en la puerta Erwin los recibió con una media sonrisa, sabía que el hombre no era un amargado como Levi sin embargo era bastante serio

-bienvenidos- los recibió amablemente, Petra sonrió mientras Levi asentía con la cabeza.

-¡pero si ya llegaron el amargado y la bella dama!- exclamo fuerte una alegre Hange dirigiéndose al hall de la casa

-¡cállate cuatro ojos de mierda!- gritó un Levi molesto

-¡Levi!- lo amonesto Petra en broma pero dejándole ver que también lo decía en serio. Él solo la miró fugazmente

-no te preocupes Petra, nunca supo ser un hombre y estoy acostumbrada- le dijo una vez que los recibió – no entiendo como luego de tres años no le diste una patada en el trasero- el comentario que la mujer de cabello caoba le causó gracia -¡lo digo en serio! Este estúpido debe darse cuenta que se ha sacado la lotería contigo-

-¿puedes cerrar ese maldito pico?- mascullo Levi.

-ya – comentó Erwin divertido- los demás nos esperan.

Se dirigieron al patio donde Erwin tenía la parrilla con la carne y verduras cocinándose, al lado de esta había una construcción cuadrada, más bien una habitación mayormente con ventanales, donde se encontraban las mesas y las sillas en donde se llevaría a cabo el almuerzo. Contaba con climatización tanto para el invierno como el verano, una televisión, una chimenea y una mesa pequeña donde Erwin probablemente jugaba juegos de cartas con sus invitados. Levi la presentó a los demás invitados, amigos en común de los tres: Nanaba y su esposo Mike Zacharius, la mujer de cabello corto rubio ceniza la saludo con una sonrisa seria pero sus hermosos ojos azules sonreían, Mike tuvo que agacharse un poco para saludarla debido a su altura e hizo que se sintiera incómoda cuando la olio y luego sonrió.

-es un fetiche estúpido que tiene- comentó Ackerman, no le hacía ninguna gracia que haga eso con Petra.

Petra eligió un lugar y Levi se sentó a su lado en el momento que Erwin venía con la comida ayudado por Hange. Agradecieron por la comida y se adentraron en una amena charla discutiendo temas variados. En las primeras reuniones Petra recordaba sentirse fuera de lugar ya que de lo que mayormente hablaban eran asuntos de negocios, sobre economía y debates sobre funcionamiento óptimo haciendo que ella se perdiera sin embargo luego de un tiempo se fue interiorizando en los temas gracias a las explicaciones de Levi.

-¿y tú Hange?- comentó Mike mientras tomaba un sorbo de vino – he escuchado que has tenido problemas con un cliente-

- ni me lo menciones- bromeo Hange, se dedicaba a su empresa de publicidad – pero fue culpa de él, nos había pedido un comercial un tanto extraño para promocionar unas barras de cereal: quería que hagamos un comercial con titanes rompiendo una ciudad y una niña les alcanzara una barra de cereal que cuando los titanes la comían saciaban su hambre y abandonaban el pueblo-

-vaya, que disparatado- rio Nanaba.

-ese no fue el problema- continuo Hange – tuvimos que contratar personal ya que quería que haya humanos que enfrentaran a los titanes y el principal quería que fuera Eren Jaeger-

-¡ohh el súper modelo y actor!- Exclamo Petra -es bastante apuesto y su cabello castaño y piel trigueña chacen un hermoso contraste con sus ojos grises-

Levi la miro un poco molesto haciendo pensar a Petra si se había puesto celoso –el problema es que el mocoso es como una piedra en el culo –

Hange rio – no seas así Levi, es joven pero si es un poco arrogante. La cuestión es que ahora tiene un look medio raro con el cabello largo y un poco de barba ya que está interpretando el papel principal de una película de guerra y debe lucir así pero el cliente había imaginado el comercial con Eren con el cabello corto y afeitado y fue todo un problema porque ninguno quería ceder-

-pero existen las pelucas ¿o no?- pregunto Erwin

-sí pero Jaeger no quería afeitarse porque, a diferencia de su hermano, a él le cuesta que le nazca bello facial y éste lo hace parecer más maduro-

-pero... existen barbas postizas-

-pero el pequeñín quería su bello facial- ironizó Hange

– Fue sorpresivo que él haya quedado con el papel dado que es muy joven para representar el personaje que le toca interpretar- comentó Petra

-la fama y la apariencia mi hermosa Petra- exclamó Hange – aunque también tiene talento pero es demasiado arrogante e impulsivo-

El almuerzo continuo animadamente. Petra ayudó a Erwin a levantar la mesa y ayudarlo con la merienda.

-¿te sientes cómoda?- le pregunto Erwin mientras preparaba el café en la máquina

-claro que si- le sonrió ella- ¿Por qué me lo pregunta?-

Erwin sonrió divertido. Ya le había dicho a Petra que lo tutee y ella argumentaba que lo intentaba pero le inspiraba tanto respeto que no podía hacerlo.

-recuerdo cuando Levi te presentó a nosotros, estabas incómoda, un tanto nerviosa pero lo sobrellevaste bien, luego te vi perdida en las conversaciones pero ponías lo mejor de ti-

-ohh si- rio ella –luego Levi me fue explicando las cosas para que no me sintiera apartada-

-me disculpo por eso, podríamos hablar de otras cosas pero siempre acabamos en lo mismo-

-no importa Erwin, aprecio que se preocupe por mí- le sonrió fraternalmente.

-concuerdo con Hange- continuaron hablando mientras él acomodaba las tazas y ella llenaba los cuencos con galletas- me sorprende que luego de tanto tiempo estés junto a Levi, se nota que lo quieres de verdad y me alegra-

Ella sonrió conmovida pues sabía que para Levi Erwin era casi un hermano – gracias. Creo que sí, que estoy enamorada- admitió apenada.

-se nota que él también- Petra se sonrojó- la última novia que tuvo fue a los 23 pero creo que lo sabes y sé que también él no es el mejor novio – le dijo Erwin intentando descifrar si Levi se había abierto con ella –paciencia Petra, la vida de Levi no ha sido fácil-

No supo como pero ella sabía a qué se refería Erwin precisamente. Era algo que guardaba para ella pero le extrañaba que a pesar de los años Levi siguiera igual: si bien había mejorado en su actitud a la hora de ir a la cama seguía poniendo esa rigidez que tanto lo caracterizaba, como si nunca se hubiera entregado a ella algo que realmente le dolía. Había sido paciente y darle su espacio pero últimamente se le hacía cada vez más insoportable; no es que para ella el sexo lo determinara todo sino que cuando lo hacía con Levi sentía como el mero acto de apareamiento y ella deseaba más, deseaba la conexión de sus almas, el momento íntimo sin barreras entre los dos, no solo lo carnal sino también la parte espiritual que conllevaba el hacer el amor. Le sonrió apenada y un tanto triste a Erwin recibiendo una mirada de empatía por parte de él para luego llevar la merienda donde se encontraban los demás.

-quiero quedarme contigo hoy- le sonrió Petra mientras colgaba del cuello de Levi. Él esbozo sonrisa seria mientras con dificultad abría la puerta de su casa.

Mientras cerraba la puerta ella comenzó a besarlo apasionadamente siguiendo el camino a la habitación. A Levi se le hacía extraño y divertido la seguridad que hoy sentía Petra quien tomo el control y lo tiraba sobre el colchón posicionándose ella encima de él. Sin dejar sus labios Petra comenzó a desabotonarle la camisa y acariciar su pecho mientras dejaba un camino de besos desde su quijada hasta su cuello, en el momento que comenzó a acariciarlo sentía esa incomodidad de Levi, los pectorales de Levi tensos bajo las palmas de sus manos.

-Levi- suspiró frustrada ella mientras cerraba los ojos –hace tres años que somos novios y ya... quiero saber porque cada vez que tenemos sexo te siento como si fueras un robot-

Levi levanto la parte superior de su cuerpo y se apoyó en sus brazos mirando a Petra que aún seguía encima de él – Petra...-

-dime Levi por favor-

-¿acaso no te doy placer?- intentó excusarse él.

-si lo haces pero...- ella bajo y lamio su cuello haciendo que él suelte un suspiro y al instante se ponga tenso –eso. Quiero saber porque –

-No quiero hablar de eso- argumentó él protegiéndose en sí mismo.

- o sea que tienes un trauma con el sexo y nunca me lo dirás-

Él se quedó mirándola a los ojos.

-bien- levanto las manos Petra –suficiente- ella se levantó y se dirigió a la puerta.

-espera Petra- Ackerman la había detenido reteniendo su brazo.

-no ¿sabes qué? Si no estás dispuesto a abrirte a mi renuncio. Yo te dije todo Levi, no escondí nada de ti. No quiero el sexo, no quiero la unión carnal de nosotros y las sensaciones solamente Levi, lo quiero todo. Te quiero todo a ti, enteramente. Sé que quizás no es tanto tiempo el que llevamos juntos pero si realmente quisiera solo acostarme con alguien lo obtendría con cualquier persona, sin embargo yo quiero todo de Levi Ackerman y siento que no me lo das-

Se sentía tan frustrada, triste, impotente. Él solo masculló una maldición por lo bajo mientras agitaba nerviosamente su pelo. Petra le dio su espacio y tiempo con tal de que él solo se abriera a ella.

-me cuesta disfrutar el sexo porque... ¡maldición no puedo Petra!- estallo Ackerman poniéndola nerviosa.

-¿Por qué no puedes? ¿Temes que deje de amarte o te juzgue? Pues no lo haré pero por favor Levi quiero todo de ti, que te entregues en cuerpo y alma así como yo lo hice- se acercó lentamente a él besando sus mejillas, frente, labios, llenó todo su rostro de besos para tranquilizarlo y la tranquilizó que él no la rechazara en el estado en el que se encontraba. Lo sentó a los pies de la cama y ella se sentó junto a él entrelazando sus manos.

Levi podía decirle, después de todo si con su actitud y personalidad seguían en pareja es porque realmente Petra lo quería. Pero odiaba hablar de su pasado, si alguien lo sabía, se se enteraba estaría terminado. Sería la burla de todos, perdería el respeto de sus compañeros, colegas, personas. ¿Podría confiar en Petra? ¿En que ella guardara silencio? se arriesgo, sabía que podría arrepentirse más adelante después de todo él no creía en esas cosas del amor o las relaciones de pareja, para él era solo una excusa de la gente para no sentirse sola o la búsqueda de la naturaleza para preservar la especie, aun así con dificultad y con tono brusco él habló –mi madre era prostituta en uno de las ciudades más precarias del distrito- Ackerman miraba la pared frente a él. Mientras hablaba inconscientemente apretaba el agarre sobre la mano de Petra, su mandíbula y los músculos del cuello tensos. –trabajaba para un burdel, no era independiente. Un día se enamoró de un maldito imbécil que le prometió esa mierda del amor y nací yo- Sintió la otra mano de Petra sobre la mano que sostenía la de ella aun así no se animaba a mirarla a la cara- Crecí toda mi niñez escuchando como las malditas mierdas pagaban para follarse a mi madre y debía tapar mis oídos para no escuchar los gemidos. A veces la golpeaban y un día cansado decidí intervenir recibiendo un buen golpe contra la pared – esta vez Petra lo soltó para abrazar su torso y esconder su cabeza en su pecho y Levi sentía la humedad de sus lágrimas –es por eso que no puedo disfrutar el maldito acto sexual. Lo veo como el deseo primitivo de reproducirse, no es nada más para mí-

Petra sollozo en el pecho de Levi. Erwin tenía razón y ahora ella lo comprendía todo y en parte se sentía culpable el haberlo presionado. Sentía la necesidad ferviente de protegerlo, de amarlo, de demostrarle que no era así como él veía la vida, de brindarle todo ese amor que le habían negado toda la vida. Quería llenar su vida de buenos recuerdos, que sea feliz. Lo miro y acarició su mejilla quedándose así, mirándose el uno al otro; la mirada de Levi llena de dolor y vergüenza atravesó su corazón como una daga, Petra lo abrazó fuertemente y Levi se dejó llevar, por primera vez, escondiendo su rostro en el cuello de Petra.

-nunca podría juzgarte por esto Levi- intentaba controlar sus lágrimas pero le era difícil.

-solo lo saben Erwin, Hange y tú- dijo Levi apenas audible ya que su rostro estaba pegado en el hombro de ella.

-te amo Levi Ackerman- Ral había alzado su rostro a la altura del suyo tomándolo con las dos manos -¿entiendes? Te amo y ahora te amo más que nunca. Te amaré incondicionalmente-

"¡Maldición!" pensó en su interior, odiaba ser vulnerable, dejarse llevar por los sentimientos pero la declaración de su novia hizo que el corazón le dé un vuelvo, haciendolo sentir desprotegido y sin tener el control. Ya no importaba nada y dejándose llevar por el impulso la besó

-cásate conmigo Petra- las palabras que tanto guardaba hace tiempo por temor a arruinar la relación si las dejaba salir se le escaparon de los labios.