Capítulo XVI
- No entiendo. ¿Entonces no están saliendo ni nada por el estilo? - la pregunta de Ino me hizo sonreír. Había estado intentando sacarme respuesta tras respuesta sobre todo lo que había pasado con Naruto y conmigo aquella noche y, por más que trataba de explicárselo, seguía cuestionándome acerca de lo que había decidido hacer.
Sakura volcó los ojos y le lanzó una patata. Tenten se echó a reír.
Esa tarde, habíamos terminado temprano las clases y decidimos estar un rato en mi habitación comiendo frituras y chocolate. Ya habían pasado alrededor de tres días desde el último incidente con Naruto y las cosas hasta ese momento, se sentían bastante diferentes (en el buen sentido de la palabra); mi ánimo estaba mejorando. Ya no había tanto estrés ni tantas preocupaciones.
No darle importancia a ciertas cosas y permitirme algunas libertades me había hecho sentir mejor de lo que nunca me había sentido en toda mi vida.
Me había obligado a mí misma a renunciar al miedo tonto que mi madre me había inculcado desde que era pequeña, ese miedo a no conocer el mundo y todo lo que éste representa, a estar aislada y cohibida de hacer y decir las cosas que deseaba, miedo a lo desconocido, miedo a tomar decisiones que sabía ella no iba a aprobar, miedo a sentir y a expresar mis sentimientos, miedo a vivir como quería…
Lo admito, no me había resultado nada fácil, pero estaba haciendo un gran esfuerzo en adaptarme. Además… estaba comprometida en lograrlo.
Y eso era algo, en lo que siempre había sido buena.
- ¿puedes dejar de preguntar lo mismo una y otra vez, cerda? Es claro que ambos quieren estar tranquilos por el momento. No están obligados a formalizar una relación para pasarla bien juntos. Además, no es tu problema si ellos quieren o no quieren ser novios.
La rubia frunció el ceño.
- pero "no estar juntos del todo" da muy poca expectativa de que él quiera algo serio con ella, puerca. No creo que ser el jueguito de alguien sea lo más apropiado. Hinata no merece esto. Para mí es claro, estamos juntos o no, tan simple como eso.
- Hinata fue quien le propuso llevar las cosas de ese modo ¿acaso no escuchaste? Naruto aceptó porque considera que vale la pena hacerlo. No creo que él la quiera sólo como un juego.
La respuesta de la Haruno le hizo fruncir el ceño nuevamente.
- ¿Entonces qué clase de situación es esta? - preguntó de nuevo, ahora viéndome a mí - luego de aceptar que se gustan y de que se sienten locamente atraídos ¿deciden ser sólo amigos? - la incomprensión en su voz me hizo verla de igual forma - Hinata, eso es muy injusto para ambos ¿no crees? Pienso que al menos deberías darte una oportunidad así. El idiota te gusta, y obviamente tú le gustas a él ¿por qué no aceptar ser su novia?
- Ino, creo que estás mal interpretando toda la situación - intervino Tenten, quien se encontraba acostada en el suelo con las piernas alzadas sobre mi cama. Desde donde me encontraba podía verle los pies.
De inmediato le di la razón.
Tomé un respiro y traté de explicar todo el embrollo nuevamente.
- No acepto ser su novia porque una parte de mí aún no se siente preparada para ello, Ino. Escucha, la razón del porqué le propuse esto, fue porque quería llevar las cosas con calma. Eso no significa que sea un simple juego para él ni que él lo sea para mí, al contrario. Las cosas van más allá de eso. Sólo hemos decidido tomar todo con un poco de calma. Sin premura - le dije, al tiempo que lanzaba a Sebas, mi viejo peluche de osito panda, hacia arriba y lo atajaba de nuevo entre mis manos.
- pero se gustan. Ambos se atraen con locura y es claro que quieren estar juntos. ¿No quieren llevar las cosas de una manera un poco más formal? - refutó la rubia, con tono bajo.
Estaba sentada en un pequeño sillón que se encontraba al lado de mi cama y me estaba viendo directamente. Sakura volvió a volcar los ojos antes de comer una patata con salsa.
Yo en cambio, tuve que enderezarme, volcarme de nuevo boca arriba y sentarme para prestarle atención. Sebas esta vez, descansó en mi regazo.
- Ino, las cosas entre nosotros acaba de comenzar. Naruto y yo no hemos congeniado juntos tanto tiempo. No me conoce del todo, ni tampoco yo a él. Ambos queremos darnos el tiempo necesario para conocernos el uno al otro. Tenemos tiempo, y tanto él como yo estamos de acuerdo en llevar las cosas de este modo.
- se besaron…
- sí, y fue genial, pero eso no significa que dejaré de pensar y aceleraré todo. Naruto es una persona que me atrae con locura. Y realmente siento que vale la pena tomarme el tiempo para estar con él.
- pero… ¿amigos? ¿Realmente estás segura de eso? ¿Y si quieres volver a besarlo… o él a ti?
Tenten y Sakura de inmediato comenzaron a reír.
- ¿y qué? ella nunca dijo que esa parte no estuviera en el acuerdo, Ino - dijo Tenten y me contagió la sonrisa.
Ino nos miró y se nos unió.
- ok, voy comprendiendo. Amigos que se gustan y tienen derecho a hacer un par de cosas…
-… mientras se conocen mejor - completé, al tiempo que le robaba una patata a Sakura y volvía a recostarme boca arriba.
- Bien, suena mejor. Y por cierto… ¿El viaje a la isla Tanaki sigue en pie? Recuerda que Sai va a hacer una exhibición de sus pinturas este viernes y necesita que le avise con tiempo a ver si luego de salir de allí, puede unírsenos.
- sí, iremos - respondió Tenten - Neji luce entusiasmado y no creo que se le quite la idea de querer ir.
- a Sasuke tampoco. Le avisó a Gaara y él dijo que iría con una chica misteriosa y con Temari. No creo que cancelen a última hora. Hinata ¿Naruto no te ha comentado nada?
- no, hasta ahora no - contesté, algo pensativa. La verdad era que no había escuchado nada al respecto desde el día que Tenten me lo comentó en la cafetería. Ya que él estaba organizando todo, se me hizo extraño que no me hubiese invitado.
Sacudí la cabeza y le resté importancia. Tenten volvió a hablar.
- tal vez Neji le explicó que tu madre se escandalizaría y por ello no ha vuelto a tocar el tema - dijo, viéndome - yo hablé con Neji y me dijo que cuando decidió decirte sobre el viaje, no recordó que tendrías problemas para salir de la institución.
- sí, lo supuse. Pero realmente ahora sí quiero ir. Necesito hacer algo para hacerla entender y que me deje.
- ¿crees que lo haga?
Miré directamente a Sebas para luego dejarlo a un lado y mirar embelesada el techo de la habitación. Luego de un rato de meditación, la respuesta fue bastante obvia para mí y para el resto de las chicas en la habitación.
Apreté los nudillos.
- al menos debo intentarlo… - respondí, sintiendo como a poco la presión en mi pecho se hacía mayor.
-.-.-.-.-.-
- ¿No irás?, pero Naruto… Ya hemos organizado todo. No puedes simplemente echarte hacia atrás faltando dos días para partir. Además, fuiste tú quien organizó esto, Baka. Sería una patada en los testículos si no vas.
La incomprensión ligada al tono cansado por parte de Sasuke, me hizo volcar la vista para observarlo mejor. Habíamos terminado la práctica de baloncesto hacía poco y estábamos rodeados del equipo completo. El vestuario estaba repleto, la bulla era ensordecedora y el resto de nuestros compañeros no parecía querer cooperar con el chico gordito de las toallas.
La verdad, no era una sorpresa. Sólo la rutina de todos los días.
Me encogí de hombros, cerré el casillero y luego apoyé uno de los botines sobre la banca de metal para comenzar a desvestirme.
El azabache se unió a mí de inmediato.
- Hinata no podrá ir. No contaba con eso cuando decidí planear todo - respondí, vagamente. Me quité el primer botín y fui por el otro.
- ¿y por qué no podrá? ¿Estás seguro? ¿Ya hablaste con ella?
- No, pero Neji me comentó que su madre es demasiado estricta. No la dejará salir de la institución con un grupo de amigos de quien no sabe absolutamente nada.
- pero irá Neji. Eso ayudaría ¿no?
- Al parecer no. Neji y ella dejaron de tener una relación cercana hace mucho tiempo. Creo que ni siquiera sabe que está aquí en la institución. No han hablado en años.
Un suspiro cansino brotó de su boca y me miró con aburrimiento.
- Pero que mierda…
- totalmente… - me levanté, tomé la parte trasera del cuello de la camisa y tiré hasta quitármela por completo.
- Necesitas hablar con ella. Al menos sal de dudas y ve que te dice. Será un desperdicio total si ambos deciden perderse este viaje. No visitamos esa isla desde hace años. Sabes lo que significa para nosotros que vayas. Promete que harás lo posible ¿sí?
Asentí sin mirarlo y choqué su mano. Me sonrío y poco después, salió del vestidor.
Yo en cambio me senté en la banca y terminé de desvestirme.
- ¡Naruto!
Kamuri, el chico de las toallas, llamó mi atención antes de lanzarme un paño limpio. Lo atajé en el aire y de la misma forma, le devolví mi uniforme.
Le di las gracias para luego mirar como se perdía por el amplio pasillo repartiendo toallas por doquier y recolectando uniformes sucios y sudados.
Me quedé pensativo un momento antes de levantarme e ir hacia las duchas.
La verdad era que deseaba con locura ir a ese viaje, pero deseaba aún más que Hinata me acompañara. Poco después de lo ocurrido en la habitación de música y todo el embrollo con Shion, no se me ocurrió mejor idea que organizar un viaje a la isla Tanaki para calmar las aguas entre nosotros. Sasuke y yo íbamos cada vez que queríamos relajarnos y pasar unos días agradables; era nuestro pequeño santuario desde que éramos unos niños y, la idea de que Hinata pudiera ir y acompañarnos me agradó lo suficiente como para querer planear todo con los chicos. Librarla del estrés y de todo lo sucedido, me hizo organizar el viaje sólo para ella. Para ese entonces, quería de igual forma arreglar las cosas, y que la visita le sirviera de anti estrés, fue el catalizador que me hizo pensar que era la idea perfecta. Sólo que no contaba que sería un problema para ella salir de la institución.
No quería defraudar a todo el grupo, pero tampoco me entusiasmaba la idea de ir sin ella.
Necesitaba encontrar la forma para que me acompañara. Pero primero, necesitaba verla.
-.-.-.-.-.-.-
Terminé de instalar una aplicación de lectura en el celular que mis queridos padres habían osado enviarme a la institución, y lancé el aparato en la colcha. Ya eran más de las once, al día siguiente tenía clases y yo no tenía el más mínimo sueño.
Luego de pasar horas hablando con las muchachas, me quedé sola en la habitación tratando de descifrar el extraño objeto que tenía guardado desde que mis padres lo enviaron.
La verdad nunca me había interesado un celular, pero al menos lograba distraerme lo suficiente como para pasar el rato los días que no tenía absolutamente nada que hacer. Era entretenido.
Me levanté dispuesta a arreglarme para ir a dormir. Fui al baño, lavé mis dientes, me enfundé en mi pijama de florecitas turquesas y, justo cuando iba a apagar las luces, tres golpes secos en la puerta llamaron mi atención.
Un nudo inmediato se cernió sobre mi esófago y me aventuré a abrirla con un paso silencioso y como si de una película de terror se tratase.
Cuando la puerta estuvo al máximo de su extensión, un par de ojos azulados que no me acostumbraba a dejar de mirar, me sonrieron del otro lado.
Mis mejillas se sonrojaron de inmediato.
- ¿Naruto? ¿Qué haces aquí? - pregunté, totalmente confundida. Si alguien lo llegaba a ver, nos meteríamos en un problema grave. Pero, como siempre, no parecía afectarle en lo más mínimo.
- Hay algo que necesito hablar contigo. ¿Puedo pasar?
Miré detrás de él y la solitaria estancia me puso los pelos de punta. Asentí y le abrí espacio. Cuando cerré la puerta, me volteé a encararlo.
- ¿está todo bien? - le dije, un tanto nerviosa y encaminándome hasta la cama. Él aún seguía de pie, observando lo que al parecer era una vieja fotografía enmarcada.
Me senté con las piernas cruzadas al estilo mariposa y esperé a que me respondiera. No tardó mucho.
- Sí, todo está bien, es sólo que necesitaba hablarte sobre el viaje que organizamos para ir a la isla Tanaki ¿lo recuerdas?, tenemos planeado salir el viernes.
Asentí, dándole la razón.
- Tenten me habló sobre eso la semana pasada. Y también Neji me comentó al respecto, pero ya le dije que no tengo permitido salir de la institución.
- sí, Neji también me comentó esa parte - respondió vagamente, volteándose a encararme.
Tenía en sus manos una de mis fotografías, la que tanto había observado por minutos. Pude distinguir que se trataba de la que papá me había tomado cuando tenía diez años junto a un enorme elefante llamado Douglas. Me había costado montarme sobre él, pero el miedo había valido la pena. Fue una de las experiencias más lindas de toda mi vida.
¿Y la foto? Bueno, la foto había quedado bonita.
Sus coquetos ojos azules pasaron de posarse sobre el portarretrato a mi rostro. Estando de pie, lo hacía ver aún más alto y avasallante de lo que era. Se acercó a mí hasta que sus piernas tocaron el borde lateral de cama. Tuve que alzar un poco más la vista para poder verle mejor. Tragué en seco y esperé.
Sus ojos tenían un brillo bastante notable y su expresión, además de estar tranquila, deslumbraba ilusión.
Siendo honesta, era una delicia y una maravilla total el estarlo observando. No podía dejar de hacerlo. Todavía no me acostumbraba a la persistente sensación y al cosquilleo que surgía en todo mi cuerpo cada vez que lo tenía cerca de mí.
Y, sin quererlo, me estaba convirtiendo en esclava de ese sentimiento.
- Naruto… ¿qué pasa? – susurré suave, al tiempo que él alzaba una de sus manos y acariciaba mi mejilla.
De manera casi inmediata y sin ser del todo consciente de lo que hacía, me apoyé en ella. Era de cierta manera, bastante reconfortante.
- Quiero que vayas, preciosa. Es todo. Cuando le dije a Neji que te invitara no pensé que sería un problema para ti salir sin la autorización de tus padres. No pensé que supondría tanta molestia. De haberlo sabido habría planeado cualquier otra cosa. Ahora realmente no tengo la intención ni las ganas de viajar.
Delineé mis labios con la punta de la lengua y los mordí. No pude evitar hacer una mueca cansada. Había intentado hablar con mamá al respecto tal como les dije a las chicas que lo haría, pero una parte de mí pensó que no era la mejor idea que se me había ocurrido y, luego de pensarlo un rato, la deseché por completo.
Tal vez yo había cambiado un poco al estar ahí, pero podía jurar que no había pasado lo mismo con mi madre.
No quise correr el riesgo.
- ¿por qué lo hiciste? - pregunté entonces.
- ¿el qué?
- planear este viaje. ¿Cuál fue el motivo? - lo miré curiosa para luego separarme un poco y besarle la mano. Él me miró con ternura y volvió a acariciar mi mejilla de una manera pausada y gentil; los círculos que trazaba sobre ella me daban cosquillas - ¿Sabes? no tienes que dejar de hacer tus cosas por mí, Naruto. No quiero que hagas eso ¿entiendes? Además, los demás tienen tantas ganas de ir. Sería injusto para ti y para ellos que faltaras. Mis asuntos personales no tienen por qué interferir en sus planes, de verdad.
- No digas eso. El motivo detrás de esto siempre has sido tú, Hinata. Ningún otro - dejó el portarretrato a mí lado y se puso en cuclillas. En esa posición, casi podía mirarlo directamente a la cara. Sostuvo mis manos y les dio un apretón - quería que dejaras las preocupaciones y todo el estrés que tenías acumulado, además de querer arreglar las cosas contigo por haber sido tan idiota. Todo fue por ti. Si no vas, no hay otro motivo por el cual yo quiera ir ¿entiendes?
- pero los demás…
- ellos estarán bien. No es el primer viaje que harían sin mí.
- pero no es justo. No quiero que dejes de divertirte por mi culpa.
Una sonrisa coqueta y abierta escapó de su boca.
- ¿y quién dijo que contigo no puedo divertirme?
El sonrojo en mis mejillas fue creciendo al igual que mi sonrisa. No pude evitar reírme.
- hablo en serio - le dije, separando las piernas y acercándome a la orilla de la cama, a él.
De una forma pausada, se acomodó entre ellas y acercó su rostro al mío, sin dejar de mirarme y de sonreír. Sus brazos, colocados a cada lado de mis caderas, hicieron tensión cuando se levantó hasta quedar casi al roce de mi boca.
- yo también - susurró con calma - y si no vas, no pienso ir a ninguna parte. Me quedaré aquí contigo ¿de acuerdo?
Una sensación desconocida atrapó mi esófago y subió hasta instalarse en mi pecho. Asentí, para luego alzar mis manos y posicionarlas en su rostro.
- ¿estás seguro?
- más de lo que imaginas.
- te aburrirás conmigo todo el fin de semana - le advertí.
Su sonrisa se ensanchó todavía más.
- eso no pasará, preciosa. Confía en mí. Todo saldrá bien - me dijo, para luego acercarse lo suficiente y besarme, todavía con la sonrisa atrapada en mis labios.
Y al menos, en ese momento, tuvo razón.
Pasamos el fin de semana completamente sumergidos el uno en el otro.
Entre reuniones en mi habitación, comida chatarra, películas hasta tarde, noches en vela hablando tonterías, besos distraídos, besos coquetos y muchas risas, transcurrieron los siguientes tres días y próximas semanas.
Conocí la habitación secreta que lo había llevado a toparse conmigo aquella primera vez, me acompañó a los ensayos del baile para la audición, vi su cuerpo moverse con agilidad en la cancha de baloncesto y lo admiré todos los días al momento de ir a la piscina.
Esos días resultaron demasiado perfectos en realidad. Era muy rico y especial estar con él.
La confianza entre ambos se estaba fortaleciendo y, justo cuando imaginé que las cosas no podían volver a emporar, las dos semanas de suspensión de Shion terminaron. Sin embargo, sus intenciones de joderme la existencia no lo hicieron.
Esa noche, Naruto y yo habíamos decidido nadar juntos. Habíamos escogido la piscina del edificio Este de la institución para evitar que nos vieran. Solía estar bastante solo y casi nadie asistía por miedo. Los rumores decían que un fantasma aparecía cada anochecer y merodeaba los alrededores de la piscina.
La verdad yo era bastante escéptica, Naruto en cambio creía en los rumores pero le importaba muy poco el que una chica fantasmal nos viera hacer tonterías en la piscina.
- ¿carrera?
Me dijo, salpicándome la cara con el agua al momento de sacudir la cabeza. Me acerqué a él y lo rodeé con los brazos. Su cuerpo se amoldó al mío y nuestras agitadas respiraciones se mezclaron. Le besé la nariz y negué.
- no eres capaz de aceptar un empate ¿verdad?
Su sonrisa apareció y de inmediato me hizo sonreír a mí.
- Empatamos porque fuiste capaz de distraerme lo suficiente como para hacerme perder la concentración.
Levanté una ceja inquisitiva.
- ¿Ah sí? ¿Dices que soy una distracción? - le dije, con tono de fingida sorpresa.
Su sonrisa pícara apareció.
- una muy deseable distracción - respondió lento, al tiempo que se acercaba y besaba mi barbilla.
Me reí, tomé agua con la boca y en un abrir de cerrar de ojos escapé de sus brazos al tiempo que le mojaba la cara.
Escuché su risa resonar al fondo justo antes de sumergir mi cuerpo en el agua y nadar a la otra esquina, separándome completamente de él. Cuando salí a la superficie él aún seguía donde lo dejé, su mirada coqueta me estaba viendo con juguetería y yo no dejaba de sonreír.
Le hice una mueca retadora que a pesar de la distancia logró descifrar y como buen competidor, no perdió tiempo en hundirse para venir por mí.
Cuando vi su cuerpo desaparecer dentro del agua, nadé hacia la escalera y subí con la tonta intención de escapar. Era rápido, pero no lo suficiente. Trepé los peldaños y me quedé cerca de la orilla. Quería ver su reacción cuando no me encontrara, pero, justo cuando intenté dar dos pasos hacia atrás, mi espalda chocó contra algo duro y me detuve.
Un escalofrío repentino invadió mi espina dorsal en cuestión de segundos y palidecí. Sin embargo, el miedo pasó a teñirse de rabia en cuanto olí su estúpido perfume y supe que era ella siquiera antes de escucharla.
Se acercó a mi oído y percibí su sonrisa tiesa y cruel salir a la luz con facilidad y mimo.
- ¿sabes qué es lo gracioso, Hyuga? - dijo, con tono coqueto y disimulado - Que aún recuerdo con exactitud lo bien que se sentía besar sus labios gruesos y suaves, tocar su cuerpo, sentir sus manos rodeándome y jugando con mi cuerpo… deseándome. Era delicioso - El pecho se me contrajo y mi respiración se volvió pesada. Un suspiro soñador brotó de su garganta y la cólera invadió mi pecho - Disfrútalo, no durará mucho.
Y dicho eso salió de la habitación, al tiempo que Naruto surgía del agua y miraba sonriendo mi estática figura.
-.-.-.-.-.-.-.
Cortito, pero espero que bonito :D
Bueno, aquí voy con mi nota:
De corazón no saben cuánto les agradezco que estén ahí de ese lado de la pantalla leyendo todo lo que esta mente distraída logra crear.
De seguro ya les parece molesto cada vez que doy las gracias y lo muuuucho que me disculpo por no subir los capítulos a tiempo (sé lo que se siente, así que en serio disculpen) pero, el desorden en mi vida aún continúa, espero de igual forma comprendan. También espero les haya gustado este capítulo y no olviden decirme que piensan en general. Los estaré leyendo ¿si?
Les envío muchas buenas vibras y un abrazo gigantesco. Ojalá este año para ustedes haya comenzado de la mejor forma y todo vaya "viento en popa"
Miles de bendiciones O/
