Resumen: Cuando Emilie Agreste reaparece y Hawkmoth desaparece misteriosamente, Ladybug y Chat Noir tienen una fuerte pelea. Adrien se muda a Japón, y cuatro años después regresa a París para los preparativos de su boda con Kagami. No se espera encontrar a Marinette viviendo con Luka, y mucho menos con una pequeña niña rubia que le parece muy conocida.
Nota Aclaratoria:
1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía
2) Contiene spoilers de toda la segunda temporada
3) IMPORTANTE: La inspiración para algunas puntos de la trama de esta historia fue tomada por el fic Unexpected Surprise de Totally Lucky en la página Archive of Our Own.
SERIE DE MALENTENDIDOS
CAPÍTULO 12
Casa de Alya y Nino
Al mismo tiempo
Adrien no se fue a casa al terminar la fiesta. Se quedó en casa de sus amigos hasta que todos los invitados se fueron para poder ayudarlos a recoger y limpiar. Finalmente, lo habían hecho por él, y había arruinado su oportunidad.
Los últimos en irse de la reunión fueron Marc, Nathaniel y Chloé. Mientras el pelirrojo charlaba con Marc, Chloé aprovechó para llevarse aparte a Adrien para hablar con él.
-¿Se puede saber qué es lo que te pasa?- dijo la chica rubia con su habitual rudeza.
-No sé de qué hablas, Chloé- dijo Adrien, cruzando los brazos.
-Oh, vamos, podrás engañar a todos estos idiotas a tu alrededor, pero a mí no- dijo Chloé, cruzando los brazos y entrecerrando los ojos para. mirarlo sospechosamente- te conozco desde que aún usabas pañales. Anda, escupe- entrecerró los ojos- ¿porqué demonios te fuiste de París sin despedirte de mí?-
-Yo…yo no…- comenzó a decir Adrien.
-Ah, ah, yo soy la que está hablando, y aún no termino- dijo Chloé, poniéndole el dedo índice en la nariz para hacerlo callar- ¿porqué rayos no viniste a París para la boda de tu mejor amigo? Jamás pensé que faltarías a eso. ¡Debiste haber visto la cara de decepción de Nino cuando supo que no vendrías! Quizá no te lo dijo para no herir tus sentimientos, pero es la verdad-
Adrien palideció y sintió un feo hueco en el estómago. ¿Cómo habían hecho los Tsurugi para hacerlo sentir lo bastante culpable para que no regresara a París? Se sentía terrible por haberle fallado a su mejor amigo de esa manera. Y ahora sabía que no solo a él le había fallado.
-¿Y porqué no viniste a la apertura de mi hotel?- continuó Chloé, poniendo su dedo índice repetidamente en el pecho, haciendo que el chico se tensara y diera un paso atrás- se supone que tu y yo éramos amigos, Adrien. ¡Y rompiste toda comunicación con todos nosotros cuando te fuiste! Tú no eres así. Siempre dijiste que tus amigos éramos lo más importante en tu vida. Y recién me entero que te comprometiste con Kagami Tsurugi, y no lo supe por ti, sino porque su familia separó un salón en mi hotel. ¿Acaso tienes crème brûlée en la cabeza, en vez de cerebro?-
Adrien la miró. Con todas sus fallas, Chloé Bourgeois había sido la primera amiga que había tenido en toda su vida, y sabía que tenía razón. A retrospectiva, no tenía ningún sentido todo lo que había hecho, o mejor dicho, dejado de hacer. Y a pesar de que los había abandonado, todos sus amigos aún lo amaban e intentaban ayudarlo.
-Yo… no puedo explicártelo, Chlo- dijo Adrien en un tono derrotado- si supieras toda la verdad…-
-¿Sabes? Creo que Kagami tenía razón sobre ti- dijo la chica rubia, volviendo a interrumpirlo- aquella vez que nos dijo que tú siempre haces lo que la gente espera de ti. Seguramente todo ese asunto de esa boda fue idea de tu padre. O de los padres de ella. Y como siempre, no pudiste decirles que no-
Adrien parpadeó, boquiabierto. Chloé tenía razón. Toda la idea de la boda había sido la familia de Kagami, con el apoyo de su padre, y él no se había negado.
-Tienes toda la razón, Chlo- dijo Adrien en un tono derrotado mientras que se frotaba la frente- no es tan fácil salir de este desastre-
Chloé se echó a reír, y dio un golpecito en la frente del chico.
-Adrien, ya eres un hombre adulto, no un adolescente que tiene que obedecer a sus mayores- dijo la chica- y si realmente quieres algo, tienes que pelear por ello-
El chico tragó saliva, pero sabía que Chloé tenía razón. Tenía muchas cosas que arreglar en su vida. Número uno, hablar con Marinette y decirle la verdad sobre él y Emma. Número dos, hablar con Kagami y decirle sinceramente que no quería casarse con ella. Sus padres lo apoyaban. Podía hacerlo.
-Lo sé. Gracias, amiga- sonrió Adrien, sorprendido de que su amiga de la infancia fuera tan madura.
-Y deja de estar tristeando por las esquinas- dijo Chloé, levantándose y dándole la espalda mientras que buscaba a Nathaniel- no te ves nada guapo así. Es ridículo, totalmente ridículo-
Adrien parpadeó, pero sonrió agradecido hacia a su amiga por sus palabras antes de que ella se fuera del apartamento del brazo de Nathaniel, y acompañados de Marc, quien también se despidió de él con una sonrisa sincera.
Una vez que el rubio se quedó solo con Nino y Alya, y tras asegurarse de que Aidy estuviera dormida en su habitación, Plagg salió de su escondite.
-Bueno, ya se dieron cuenta de que este ridículo y totalmente idiótico plan de ustedes tres no funcionó, como ya había previsto- dijo Plagg finalmente, flotando en medio de ellos con los brazos cruzados- insisto, la mejor opción es que Adrien se transforme en Chat Noir y se presente con ella en su casa…-
-¡No!- dijeron Nino y Alya al mismo tiempo.
-La vas a asustar- dijo Nino, rascándose la frente en un gesto impaciente- es mejor planear las cosas con cuidado-
-No veo que eso de planear tonterías les haya funcionado hasta ahora- dijo Plagg, rodando los ojos- y tampoco entiendo porqué se andan con rodeos, si es tan sencillo transformarse y decirle la verdad-
-Aún así- dijo Alya, pensativa- creo que lo que pasa es… mira, Marinette siempre estuvo enamorada de Adrien. Y ahora que te ve acercarte a ella, aún estando comprometido con Kagami, tiene miedo por ella misma-
-¿Cómo así?- dijo él, cruzando los brazos enfurruñado. Todo ese asunto lo había puesto de mal humor. Y la idea de que Marinette le tuviera miedo le parecía horrible.
-Tiene miedo de ilusionarse contigo, y que le rompas el corazón otra vez porque de todos modos vas a casarte con Kagami- dijo la chica castaña.
Adrien frunció el entrecejo, cayendo en cuenta de que así se vería desde el punto de vista de ella. Se mordió el labio, pero sacudió la cabeza con una expresión decidida.
-No me casaré con Kagami, eso ya está decidido. Además, mis padres ya saben sobre Emma, y sobre mi decisión de terminar con todo este asunto- dijo el chico- ahora, necesito una manera de decirle todo a Marinette. El plan de Plagg no me parece tan malo, y…-
-No puedo creer lo que estoy a punto de decir, pero necesitamos pedirle ayuda a Luka- dijo Alya, pensativa, y finalmente suspiró con una expresión derrotada, frotándose la frente en un gesto impaciente.
Adrien palideció, y Nino miró boquiabierto a su esposa.
-¿QUÉ?- dijeron los dos al mismo tiempo.
-Luka- repitió Alya.
-Te escuchamos la primera vez. ¿Acaso enloqueciste, Aly?- dijo Nino, poniendo sus manos en la cintura- Luka ama a Marinette, no va a hacer nada para ayudarnos-
-Luka ama a Marinette, pero sé que él hará lo necesario para que sea feliz- dijo Alya- si le decimos la verdad sobre Adrien, caerá en cuenta de que tiene que ayudarnos-
Adrien tragó saliva. No le gustaba ni un poco la idea de decirle la verdad a Luka, pero haría lo que fuera necesario para poder confesarle la verdad a la chica. Iba a decir algo cuando su celular sonó, y Adrien se volvió para ver el mensaje que tenía.
Luka: hey, Adrien, soy yo. No sé que sucedió entre Marinette y tú, y tampoco tengo derecho a pedirte una explicación, pero jamás pensé que alguien como tú pudiera estar comprometido con una chica y estar buscando a otra. Y como eso no tiene sentido, quise hablar contigo.
Adrien releyó el mensaje tres o cuatro veces. Luka había escuchado todo desde el punto de vista de Marinette, e incluso él detectado que no tenía sentido. Suspiró, e iba a responder, cuando recibió otro mensaje.
Luka: lo siento. Sé que no debí meterme en este asunto, pero realmente me preocupa la felicidad de Marinette.
El chico sonrió levemente. Luka era un buen chico, y era una verdadera lástima que ambos amaran a la misma mujer. Suspiró.
Adrien: gracias por tu mensaje, Luka. No, no estoy jugando con los sentimientos de Marinette. Tengo una explicación para todo, pero ella es quien merece escucharla primero. Si es que me da la oportunidad.
Adrien envió el mensaje, y tras agradecer a Nino y Alya, se apresuró a regresar a casa. Necesitaba otra estrategia.
x-x-x
Oficina de Marinette, compañía Agreste
Al día siguiente
Marinette regresó a su oficina al día siguiente, llegando con optimismo y habiendo olvidado los eventos del día anterior en casa de Nino. La noticia era que no habían logrado desenmascarar al ladrón que entró a la oficia de monsieur Agreste el día anterior después de que se apagaron las cámaras por la reparación. Nathalie le comentó que hicieron un inventario completo de la oficina, y no faltaba nada.
-Quien haya sido, evidentemente no encontró lo que estaba buscando- dijo Nathalie, encogiendo los hombros- de todos modos, la seguridad del edificio será aumentada-
Marinette lo había notado tan pronto como había llegado con Emma esa mañana. Había nuevos guardias en la puerta, y Théo se había presentado otra vez para instalar nuevos dispositivos de seguridad.
La chica sacudió la cabeza mientras que miraba el trabajo que tenía frente a ella. Monsieur Agreste le había encargado una entrega especial, y la chica estaba lista en desbordar todas sus energías en el trabajo.
Y a pesar de que estaba segura de que estaba tomando la decisión correcta, tenía la impresión de que estaba haciendo algo mal.
Suspiró largamente mientras que esperaba a que Nathalie llegara a llevarle la montaña de documentos que terminar sobre la nueva temporada de sombreros de la marca de Gabriel, cuando levantó los ojos y vio que Alya caminaba junto a la puerta y la saludaba con la mano.
Marinette entrecerró los ojos y lanzó una mirada furiosa a su mejor amiga por lo que le había hecho la noche anterior. Alya comprendió bastante bien la mirada, y haciendo una mueca culpable, entró a la oficina.
-Hey, chica…-
-No tengo ganas de verte hoy, Alya- siseó Marinette fríamente, mientras que regresaba su vista a su trabajo- sabes bien que estoy muy ocupada…-
Alya iba a decir algo, pero se lo pensó mejor. Suspiró y dio la vuelta para salir de la oficina de su mejor amiga.
-Lo lamento mucho, Marinette- dijo Alya, dándole la espalda, en voz lo suficientemente alta para que Marinette la escuchara antes de que cruzara el umbral de la puerta- lo que hice no fue con la intención de herirte, sino todo lo contrario. Y para el recuerdo, realmente creo que deberías escuchar lo que Adrien tiene que decirte. O te vas a arrepentir de no haberlo hecho-
Marinette la ignoró, y regresó la totalidad de su atención a su trabajo. No se dio cuenta cuando Alya salió de su oficina, pero lo cierto es que cuando levantó la mirada otra vez, su mejor amiga ya no estaba ahí.
De camino a su propia oficina, Alya le envió un mensaje a Adrien, diciéndole que Marinette estaba muy molesta y que no valía la pena buscarla, al menos no en el trabajo. La chica castaña suspiró y se dejó caer en sus sitio.
¡Vaya que su mejor amiga era bien cabezadura!
x-x-x
Fuera de la guardería de la compañía Agreste
Al mismo tiempo
Adrien miró a través de la ventana de la guardería, y suspiró. No sabía que debía hacer ahora. Necesitaba un plan para recuperar a Marinette y a Emma, pero no podía pensar en nada que fuera a ayudarle a hablar con Marinette. La idea descabellada de Plagg comenzaba a sonar bastante atractiva. Convertirse en Chat Noir y presentarse frente a Marinette, aunque se asustara. Eso o seguir la idea de Nino, y que sus amigos los encerraran en un armario para que ambos pudieran resolver sus diferencias.
Mientras el chico miraba a su hija a través del vidrio, sintió una mano posarse sobre su hombro. Adrien dio un respingo de sorpresa y se volvió, pero notó con alivio que se trataba de su padre. Le sonrió tristemente antes de volverse de nuevo hacia la ventana, observando a Emma jugando con su peluche de Chat Noir mientras que pasaba las páginas de un libro de dibujos.
-¿Quién es Emma?- susurró su padre, ajustándose las gafas y mirando a través de la ventana también.
-La que tiene el peluche de Chat Noir- dijo Adrien en voz baja- con un vestido rosa con motas blancas-
Gabriel Agreste asintió con una leve sonrisa cuando Emma se volvió hacia la ventana y vio a Adrien. La niña se emocionó y lo saludó con su mano. Los ojos de Adrien se iluminaron, cosa que no pasó desapercibida para el hombre.
-Es una niña preciosa- dijo Gabriel en voz baja, dando unas palmadas en la espalda a Adrien- todo va a salir bien, Adrien. No te rindas-
El chico miró a su padre, y sonrió agradecido con él.
-Merci, père- dijo Adrien en voz baja. Su padre no necesitaba decírselo. No se rendiría hasta recuperarlas a las dos.
X-x-x
Casa de Luka Couffaine
Esa tarde
Luka recogió a Marinette y a Emma de la compañía en su auto, y los tres llegaron a casa sin ninguna otra eventualidad. De hecho, Marinette estaba muy satisfecha con su trabajo de ese día. Había podido trabajar a gusto y nadie la había interrumpido.
Emma entró al apartamento corriendo con toda la energía, aún portando su cascabel y sus orejas de Chat Noir mientras que Luka y Marinette se dispusieron a preparar la cena.
-Realmente espero que Adrien desista en sus esfuerzos- dijo Marinette en voz baja una vez que había enviado a Emma a recoger su habitación mientras que ella y Luka terminaban de preparar la cena- no sé porque ha cambiado tanto. Jamás hubiera imaginado que alguien como Adrien pudiera jugar así con los sentimientos de las personas…-
Luka se quedó pensativo. No había nada que quisiera más que hablar mal de su antiguo rival, pero Adrien le había dicho el día anterior que había una explicación para todo ello, aunque no había entrado en detalles.
-Estoy seguro de que debe haber una explicación para su conducta, Marinette- dijo Luka, pensativo, y suspiró. No podía creer lo que iba a decir- quizá… hubiera valido la pena escuchar lo que tenía que decir, ¿no crees?-
-Oh, no- dijo Marinette en tono cansado- no me digas que tú también…-
-Solo digo que, por más que me desagrade tu relación con él, la verdad es que tienes razón. Adrien no es el tipo de persona que juega con los sentimientos de los demás- dijo Luka- debe haber algo más en todo este asunto-
-Quizá- dijo Marinette, sacando un papel de su bolso y mostrándoselo a Luka- pero no me quise arriesgar a equivocarme. Así que decidí pedir vacaciones a monsieur Agreste. Dos semanas. Y él aceptó. Así no tendré que ir a donde Adrien pueda estar buscándome, y para cuando regrese a trabajar, él ya se va a haber casado-
Luka asintió levemente. No le gustaba mucho la idea de que Marinette hubiera tenido que llegar a esos extremos para alejarse de Adrien. Y luego estaban las palabras de Adrien, que seguían resonando en su mente. Todo tiene una explicación.
-De hecho, estoy pensando en salir de París por unos días- continuó Marinette- estaba pensando que Emma y yo podríamos visitar Normandía. Rouen, Caen, Lisieux… o mis padres estaban planeando salir de viaje unos días. Emma y yo podemos acompañarlos-
Luka la miró, alzando las cejas. Si no decía nada o la apoyaba, Marinette se iría, las cosas seguirían su curso y Adrien se casaría con Kagami. Nuevamente, lo que le dijo Adrien sobre que había una explicación a todo ese drama lo estaba molestando.
Luka iba a decir algo más, pero Emma salió de su habitación, y los tres se sentaron a la mesa a cenar. Ninguno de los adultos dijo nada más, pero Emma no paró de hablar y contarle lo mucho que amaba su peluche de Chat Noir.
-Maman- dijo la pequeña, sonriendo de pronto- ya ordené mi cuarto. ¿Vamos a hacer galletitas hoy?-
Marinette sonrió mientras que se ponía el delantal, y sacaba de un cajón un pequeño delantal para Emma. Luka se cruzó de brazos y sonrió levemente, olvidando por un momento la conversación que estaban teniendo sobre Adrien.
-Bueno, chicas, yo las dejaré solas por esta noche- dijo Luka mientras se secaba las manos después de haber lavado los trastes- esta noche tocaremos con la banda en el Club Rex con el grupo-
-De acuerdo. Que tengas un buen concierto, Luka- sonrió Marinette mientras abría la alacena para sacar la harina- Emma y yo haremos galletas y pan antes de irnos a dormir-
-Bueno, las veré mañana- dijo Luka, tomando su guitarra y colgándola de su espalda, haciendo una señal con su mano- descansen, chicas-
-Bonsoir, tío Luka- dijo Emma, despidiéndose de él con su manita.
El chico sonrió, y caminó hacia la puerta del apartamento, para dirigirse a su auto. Marinette sonrió al verlo alejarse. Luka era un buen chico que siempre estaba ahí para ella y para Emma. Suspiró, y se volvió a su hija.
-¿Lista para las galletas?-
Mientras que Luka subía su guitarra a su auto para dirigirse al club nocturno, el chico sacó su teléfono celular. Se odiaba a sí mismo por lo que estaba haciendo, pero era lo correcto. Él amaba a Marinette… incluso si su felicidad yacía con otro chico.
Sabía que Marinette planeaba irse de París en los próximos días. Compuso un mensaje de texto para Adrien.
Luka: si vas a darle una explicación a Marinette, más vale que te des prisa. Puede que no te quede mucho tiempo.
Una vez que envió el texto, suspiró y encendió el auto. Esperaba no haberse equivocado.
x-x-x
Mansión Agreste
Esa noche
Después de haber vagado sin rumbo por París, pensando en qué hacer ahora para poder confesar la verdad a Marinette, Adrien se decidió regresar a casa e irse a la cama temprano. Alya le había mandado un par de mensajes, diciéndole que Marinette había tomado vacaciones en la compañía Agreste, y que le recomendaba que no fuera a buscarla, pues estaba muy enojada y solo lograría pelear con ella.
Cuando el chico rubio abrió la puerta de la mansión, dispuesto a buscar a su maman para desearle buenas noches antes de irse a dormir, sonrió al ver que Emilie Agreste lo estaba esperando, sentada cerca de la entrada.
-Salut, maman- sonrió Adrien tan pronto como la vio, abrazando a su madre y olvidando la situación en la que había estado esos últimos días. Emilie sonrió, notando que su hijo ya era muy mayor, y mucho más alto que ella, y casi del mismo tamaño que su padre.
-Adrien, ¿tuviste un buen día?- le dijo su madre mientras el chico apoyaba su cabeza en el hombro de su madre mientras lo abrazaba.
Adrien dudó unos segundos antes de responder. No, había sido un día terrible, pues no había podido ver a Marinette o hablar con ella, pero prefería no elaborar.
-Sí, maman, solo un poco cansado- dijo el chico, apenado.
La mujer sonrió levemente.
-En ese caso, será mejor que te vayas a dormir, mon chéri- dijo ella- pero antes de que te vayas… ¿hay algo que quieras contarme?-
Adrien sacudió la cabeza. Su plan del día anterior había salido desastrosamente mal, y aún no había pensado en una manera de volver a abordar a Marinette y decirle la verdad.
-Tal vez, maman- dijo Adrien en voz baja, sabiendo que no era sabio mentirle- las cosas no me han salido muy bien que digamos, pero aún tengo algunos asuntos que arreglar antes de que pueda…-
Pero se interrumpió, dando un respingo de sorpresa al escuchar un fuerte portazo detrás suyo. Tanto él como Emilie se volvieron hacia la puerta, y se encontraron cara a cara con una muy enojada Kagami, que acababa de entrar a la mansión. Sus mejillas estaban enrojecidas de enojo como nunca la había visto el chico.
Adrien tragó saliva al verla así, pero hizo un esfuerzo por sonreír levemente, intentando no verse demasiado culpable.
-Salut, Kagami- dijo el chico, poniendo todo su esfuerzo en disimular su culpabilidad- ¿cómo estuvo tu día?-
-Interesante- dijo Kagami con fría cólera mientras que caminaba hacia él y madame Agreste- el otro día fui al edificio de la compañía de tu padre, y no sabes a quien me encontré-
-Eh…- dijo Adrien, palideciendo levemente e intentando verse lo menos nervioso posible.
-A tu querida amiga, Marinette- siseó Kagami, interrumpiéndolo, y haciendo que el rostro del chico perdiera el escaso color que le quedaba- ¿y sabes a quien más vi? A su hija- entrecerró los ojos- y fue cuando caí en cuenta. ¡La hija de Marinette tiene cabellos iguales a los tuyos, y ojos iguales a los tuyos!-
Adrien se quedó helado, con los ojos abiertos desmesuradamente. No sabía que hacer, o decir. Eso era todo un desastre. Kagami se plantó frente a él con una expresión agresiva, que hizo que Adrien diera un paso atrás, asustado, pues estaba seguro de que iba a ser golpeado.
-Kagami, lo que sucede es…-
-¿Y sabes qué más escuché?- lo interrumpió Kagami, alzando la voz- Lila me acaba de decir que ayer, en la reunión en casa de Nino, te encerraste varias horas en una recámara, a solas con Marinette-
Adrien palideció, si es posible, aún más. ¿Que él había hecho qué? ¿Lila le había contado esa mentira a Kagami?¿Pero cómo había pasado eso?
-¡Eso es mentira, Kagami!- se defendió Adrien, horrorizado por la sugerencia de que hubiera hecho eso- yo solo quería hablar a solas con Marinette, pero nuestra conversación no duró ni un minuto porque no quiso hablar conmigo, y…-
-¡Dejé pasar un par de días para que me confesaras la verdad por tu propia cuenta, y me entero que has estado pasando todo este tiempo con ella!¡Dime la verdad de una maldita vez!- dijo en voz alta Kagami, y su voz resonó por toda la mansión- ¿todavía tienes una relación con Marinette?¿Y quién es esa niña?-
El chico tragó saliva y tembló ante la pregunta. ¿Qué iba a hacer ahora? Sí, Emma era su hija, pero no quería decírselo a Kagami, no mientras que estuviera tan furiosa. No porque se avergonzara de ella, sino porque quería decírselo a Marinette primero. Y conociendo a su prometida, si le decía la verdad ahora que estuviera enojada, Kagami iría a confrontar a Marinette, y ahora sí que se armaría el escándalo, y sería uno bastante grande. Tampoco quería decirle que Emma no era suya, pues se sentía terrible ante la idea de negarla.
Entonces, ¿qué es lo que debía hacer?
-Kagami, yo…-
-Creí que antes que cualquier otra cosa, éramos amigos- dijo Kagami, bajando un poco la voz con una expresión molesta. No, no molesta, más bien decepcionada- pero en vez de confiar en mí y decirme lo que está pasando, me has estado tratando de tonta-
Mientras eso pasaba, a unos pasos de ellos y aparentemente olvidada por ambos, Emilie miró la escena con atención, y notó que los gritos habían atraído a Nathalie.
-¿Qué está sucediendo, madame?- preguntó la recién llegada.
-¡Contesta de una vez, Adrien!- dijo Kagami antes de que Emilie pudiera decir algo, haciendo que el chico rubio se mordiera el labio sin saber que decir.
Adrien tembló levemente mientras pensaba en su respuesta. Respiró hondo antes de separar los labios. Y fue cuando Adrien cayó en cuenta de que las cosas no podían así. No solo estaba lastimándose a sí mismo, sino a Marinette, a Kagami, había causado un conflicto entre Marinette y Alya, solo por no decir directamente la verdad. ¡Esto tenía que terminar ya!
El chico levantó los ojos, y vio que Kagami seguía esperando una respuesta.
-Lo siento mucho, Kagami- dijo Adrien finalmente- tengo un asunto que atender esta misma noche, pero tienes mi palabra de que hay una explicación, y te diré toda la verdad mañana-
Kagami entrecerró los ojos.
-En ningún momento te engañé o hice lo que sea que Lila te haya dicho- continuó Adrien- tengo un asunto urgente que atender, sí, con Marinette. Tienes razón, siempre hemos sido amigos. Y siempre hemos confiando el uno en el otro- sonrió levemente- ¿puedes confiar en mí, solo por esta vez? Mañana responderé a todas tus preguntas-
La chica lo evaluó con la mirada, mientras que madame Agreste y Nathalie miraban la escena en silencio. Finalmente Kagami suspiró, y se cruzó de brazos.
-Mañana- dijo ella en un tono resignado.
-Sin falta- le respondió él, sintiéndose aliviado y sonriendo levemente- tienes mi palabra, Kagami-
Kagami asintió levemente con una expresión seria, y tras disculparse en voz baja con madame Agreste, se retiró a su habitación. Una vez que la chica se fue, Adrien se volvió a su madre.
-Lo lamento mucho, maman- dijo preocupado Adrien.
-No te preocupes, chéri- dijo ella, sonriendo y guiñándole un ojo- pero creo que tienes algo urgente que hacer, ¿no? Para poder cumplir tu promesa a Kagami- el chico asintió- entonces apresúrate y hazlo. No pierdas más el tiempo-
Adrien asintió y, tras besar a su madre en la mejilla, se apresuró a su habitación. Cerrando la puerta con llave y, apoyando su espalda en ella, abrió la solapa de su camisa y suspiró aliviado. Plagg salió de su escondite y flotó frente a él.
-¿Qué fue lo que te he estado diciendo, chico?- dijo Plagg, rodando los ojos- tienes que buscar a Marinette y decirle la verdad lo más pronto posible, antes de que todo este asunto te estalle en la cara. ¡Tienes que decírselo, hoy mismo!-
El chico gruñó, pero sabía que Plagg tenía razón. No podía seguir aplazándolo. Muchísimas cosas podían pasar en esas escasas horas. Lo había prometido, y no podía arriesgarse a que los padres de Kagami sospecharan que algo sucedía, o peor, que hicieran una escena antes de que él hablara con Marinette.
-Tienes razón, Plagg, este asunto ya no puede esperar más- dijo Adrien en tono decidido- lo haremos a tu manera. No encuentro otra solución, y no quiero esperar más tiempo. ¿Cómo estás de energía?-
-Acabo de comer suficiente Camembert- dijo Plagg, cruzándose de brazos mientras que rodaba los ojos- estoy perfecto-
-Bien, en ese caso- dijo Adrien, sonriendo al recordar lo que había hecho incontables veces en su adolescencia, mientras extendía su puño derecho hacia delante y sonreía levemente- Plagg, transfórmame-
x-x-x
Habitación de Kagami
Al mismo tiempo
La chica japonesa no sabía que pensar de todo lo que había pasado. La expresión de Adrien cuando lo confrontó sobre la hija de Marinette Dupain-Cheng hablaba volúmenes. ¿Era por eso que monsieur Agreste había contratado a esa chica?¿para comprar su silencio sobre el error de Adrien? No, Gabriel Agreste no era así. ¿Y porqué Adrien se casaba con ella, si tenía una hija con Marinette, y evidentemente no era indiferente a la chica? No, eso significaba que probablemente la niña no era hija de Adrien.
Kagami suspiró y se frotó la frente. No sabía que pensar al respecto de todo este tema. Pero tenía que confiar en Adrien. Le había dado su palabra. Tendría todas sus respuestas al otro día.
De pronto se dio cuenta de que su teléfono celular tenía algunos mensajes que no había leído. La chica alzó las cejas y oprimió la pantalla. Eran de sus padres.
Tsurugi: Kagami, creemos que los padres de Adrien ocultan algo. Te avisaremos lo que logremos averiguar.
Kagami releyó el mensaje un par de veces, y suspiró. No sabía que iba a pasar a partir de entonces, pero no era tonta. Todo parecía indicar que cierta boda ya no se iba a realizar. Si Adrien no quería seguir adelante con eso, ¿porqué no solo lo decía? Sí, sería un dolor de cabeza con sus padres, pero ella no se opondría.
Suspiró otra vez. Adrien era su amigo, siempre lo había sido. Le daría una última oportunidad de darle una explicación.
Kagami puso a un lado su teléfono celular sin responder y suspiró, frunciendo el entrecejo.
x-x-x
Casa de Luka Couffaine
Más tarde
Marinette puso a Emma en la cama y la arropó. Había aprovechado que Luka no estaría en casa esa noche, pues tocarían en un pequeño concierto en el Club Rex, y cocinó con su hija algunas galletas, pain au chocolat y croissants antes de la hora de dormir. Pensaba ir a la Gare Saint Lazare temprano en la mañana para comprar billetes de tren, considerando salir a Normandía de vacaciones en los próximos días. Sabía que el pan se mantendría fresco durante algunos días si lo llevaba consigo bien envuelto, y le dejaría un poco a Luka.
-¿Maman?-
-¿Sí?-
-¿Puedo comer algunas de las galletas que preparamos hoy?-
-No, ma chérie- dijo Marinette mientras acomodaba las mantas sobre la pequeña y besaba su frente- dijimos que son para mañana-
-Pero… ¿no puedo comer solo una? Por favoooooor- dijo Emma, con enormes ojos, pero Marinette cerró los ojos y sacudió la cabeza.
-Ya te lavaste los dientes, Emma- dijo Marinette, sacudiendo la cabeza con una sonrisa benévola- pero si te duermes en los próximos cinco minutos consideraré dejarte comer dos galletas extra para el desayuno-
Emma abrió los ojos grandemente y asintió, tomando con una mano su peluche de Chat Noir y con la otra el edredón y cubriéndose la cabeza con él. Marinette sonrió y se levantó para apagar la luz de la habitación.
-Ya estoy dormida, maman- dijo Emma desde bajo el edredón.
-Las niñas dormidas no hablan- dijo Marinette, y Emma no respondió, acurrucándose aún más bajo las mantas.
La chica sonrió y cerró la puerta de la habitación de su hija para dirigirse a la suya. Mientras que caminaba a su habitación, tuvo la impresión de que alguien la estaba observando. Cuando se volvió hacia atrás, vio el pasillo vacío.
"Qué raro…", pensó Marinette mientras que abría la puerta de su habitación "debió haber sido mi imaginación"
Tras entrar a su habitación, se detuvo en el umbral de la puerta, su mano se deslizó en la oscuridad sobre la pared, buscando a tientas el interruptor para encender la luz, cuando algo la interrumpió.
-Tienes una hija muy linda, ma lady…-
Marinette dejó escapar un grito involuntario y dio un paso atrás, tropezando y cayendo sentada al suelo. Abrió los ojos desmesuradamente, pero éstos aún no se acostumbraban a la penumbra de su habitación. Una mano surgió de la oscuridad y apareció frente a sus ojos, en un gesto para ayudarla a ponerse de pie. Una mano cubierta por un guante negro, de cuyos dedos sobresalían unas garras del mismo color.
"No puede ser… no puede ser él…" su mente pensaba al reconocer la voz que tanto había extrañado, y los ojos verdes que brillaban en la oscuridad, mirándola fijamente con un brillo peculiar.
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Sorpresa. Por fin Adrien se dejó de sutilezas y se fue transformado a ver a Marinette y confesarle la verdad. Como ven, la relación entre Adrien y Kagami es de buenos amigos más que otra cosa.
En otras noticias, ¿han visto todos los spoilers que han salido? Estoy segura de que la gente de Zag quiere matarnos de un susto. Y la verdad no estoy tan feliz de haberlos visto, me hubiera gustado más verlos en el capítulo, hubiera sido una linda sorpresa. Creo que el abordaje de Thomas Astruc de "No Spoilers" es lo mejor, pero bueno, no podemos hacer nada al respecto: la única manera de no ver esos spoilers es no tener acceso a internet.
Ya lo había dicho en el pasado, y lo vuelvo a decir. Normalmente respondo los reviews que no son anónimos. ¿Porqué? Porque cargo dos o tres capítulos el fin de semana y me voy a trabajar, para actualizarlos sin problema desde mi móvil con tres o cuatro clics. Entre mi trabajo y mis tratamientos, es la mejor manera que tengo para subir el capítulo tan tarde el día que toca actualización. ¿Porqué no modifico el archivo en mi móvil? Porque más frecuentemente que no, tengo los dedos hinchados, y es una verdadera pesadilla escribir en el mini teclado del móvil. Pido disculpas si no puedo responder reviews aquí. ¿Cómo pueden obtener siempre una respuesta? Haciendo una cuenta.
Me preguntan si haré un fic Lukanette, la respuesta lamentablemente es un no. No me convence esa pareja, soy #teamAdrinette forever. Tampoco haré otra historia ChloNath, al menos no a corto plazo. Tengo planeadas dos historias ya, una de ellas ya está más o menos avanzada pero no he tenido oportunidad de trabajar en ella.
Muchas gracias a todos por sus reviews. Abrazos, nos leemos pronto.
Abby L.
