Resumen: Cuando Emilie Agreste reaparece y Hawkmoth desaparece misteriosamente, Ladybug y Chat Noir tienen una fuerte pelea. Adrien se muda a Japón, y cuatro años después regresa a París para los preparativos de su boda con Kagami. No se espera encontrar a Marinette viviendo con Luka, y mucho menos con una pequeña niña rubia que le parece muy conocida.
Nota Aclaratoria:
1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía
2) Contiene spoilers de toda la segunda temporada
3) IMPORTANTE: La inspiración para algunas puntos de la trama de esta historia fue tomada por el fic Unexpected Surprise de Totally Lucky en la página Archive of Our Own.
SERIE DE MALENTENDIDOS
CAPÍTULO 15
Mansión Agreste
Poco más tarde
Gabriel Agreste, Emilie y Nathalie miraron alarmados la caja fuerte, que aún estaba abierta, todo en su interior intacto, excepto por la ausencia del libro de inspiración de monsieur Agreste. Adrien notó que los tres se estaban comportando algo extraños, como si supieran algo que él no.
Tras examinar la escena del crimen y ver que la electricidad había sido cortada justo antes del robo, lo que significaba que no había evidencia del mismo a través de las cámaras de seguridad, además de ver la ventana rota y la puerta de la caja fuerte forzada y abierta, Gabriel se ajustó las gafas.
-Bueno, no es la gran cosa, solamente era un viejo libro- dijo finalmente Gabriel Agreste, encogiendo los hombros y volviéndose a Adrien y a Kagami, quienes miraban la escena con creciente preocupación- además, ustedes dos tienen otras cosas de qué preocuparse-
Adrien alzó las cejas, y estuvo a punto de decir lo contrario. ¿Era solo un viejo libro? Cuando él tenía catorce años, su padre lo había fuertemente regañado y castigado por haber perdido justamente ese mismo libro, como si hubiera cometido un horrendo crimen al tomarlo sin su permiso y a escondidas. Es más, su padre hasta había sido akumatizado después de ese incidente, de tan molesto que estaba por la pérdida de ese ejemplar. ¿Porqué ahora era tan poca cosa para él?
Sin saber la respuesta a su pregunta, el chico solamente asintió, confundido, y salió de la oficina con Kagami, dejando solos a los tres.
-Creo que no es un buen momento para decirles nada, ¿verdad?- dijo Kagami con una expresión preocupada.
-Mañana- le dijo Adrien a Kagami en un susurro cuando la chica cuando ésta le lanzó una mirada interrogante- mañana les diremos a tus padres que vamos a cancelar todo. No creo que sea un buen momento para darles la noticia…- hizo una mueca- porque tú y yo sabemos que vendrán a echarle bronca a los míos-
Kagami asintió, sabiendo que el chico tenía razón con respecto a sus padres, y miró con curiosidad a Adrien subir apresuradamente a su habitación.
Una vez que estuvo solo en la seguridad de su vieja habtiación, el chico se abrió la solapa de su camisa, dejando salir a su kwami, quien flotó frente a sus ojos con una expresión sumamente preocupada.
-Plagg, tenemos que hablar- dijo el chico.
-¿Es sobre el libro de tu padre?- dijo Plagg, y Adrien asintió- ¿qué necesitas saber?-
-Ese libro es el Grimorio de los Miraculous- dijo Adrien en voz baja, pues temía que sus padres o Kagami lo escucharan- es el que perdí el día que mi padre fue akumatizado, y que hizo a Ladybug pensar que mi padre era Hawkmoth, ¿no es así? ¿Qué significa eso?-
Plagg suspiró. No quería admitirlo, pero que el libro desapareciera seguramente significaría problemas para Adrien y Marinette. Vaya, ¡qué mala suerte! Y justo ahora que las cosas iban mejorando entre ambos.
-Sí, chico, es el libro que tiene todos los secretos de los Miraculous- dijo Plagg- lo reconocí tan pronto como lo vi, pero el Guardián me pidió que no te dijera nada al respecto. Aún no estabas listo para conocer esa información. Después el maestro Fu vino a la casa, y ya no necesité decirte nada más-
Adrien se quedó mirando a su kwami. Ya sabía que Plagg le había ocultado información en el pasado, pero ahora sabía que lo había hecho bajo las órdenes del guardián, y por una buena razón.
-¿Porqué crees que hayan robado el libro?- dijo el chico.
-Siendo optimista, quisiera pensar que es porque es un libro antiguo y potencialmente valioso- dijo Plagg.
-Pero no eres optimista…- dijo Adrien con creciente preocupación.
-No- dijo el kwami, sacudiendo la cabeza- puede que alguien quiera tener más información sobre los Miraculous. Y cabe la posibilidad de que signifique que Hawkmoth y Mayura están de regreso. O uno de los dos al menos-
-¿Qué?- palideció Adrien.
-Lo que escuchaste, chico- dijo Plagg- que sea el mismo Hawkmoth o uno nuevo que haya decidido robar el libro para obtener más poder. Puede ser, como te dije, una coincidencia, que lo hayan robado porque es un libro antiguo. Pero me parece muy sospechoso que hayan entrado a robar la mansión y solo se llevaran eso… y no la computadora de tu padre, u otro objeto valioso que pudiera tener en su oficina o en su caja fuerte. ¿Porqué se llevaría el Grimorio en vez de cualquier otra cosa?-
Adrien frunció el entrecejo; no le gustaba ni un poco lo que había dicho Plagg. Sacó su teléfono celular y marcó rápidamente el número de Marinette. Tenía que decirle sobre el Grimorio, y sobre la posibilidad de que hubiera regresado Hawkmoth o Mayura.
-¿Hola?¿Marinette? Creo que tenemos problemas- dijo Adrien en voz baja tan pronto como escuchó a la chica responder al teléfono.
-Ya lo sé, chaton- le respondió Marinette. Su voz sonaba algo agitada, como si estuviera corriendo mientras hablaba con él.
-Eh… ¿te encuentras bien, ma lady?- dijo él, un poco preocupado.
-Claro que sí, pero voy corriendo a casa del maestro Fu para pedirle los aretes de vuelta- le respondió la chica. Adrien sintió un vuelco. Los aretes. Su Miraculous. Ladybug estaría de vuelta. Una leve sonrisa se formó en sus labios por un momento, pero pronto recordó el predicamento en el que ambos estaban.
-¿Qué dices?- dijo Adrien, parpadeando sin entender que había impulsado a Marinette a ir a casa del maestro Fu a recobrar su Miraculous- ¿a qué te refieres?¿Porqué…?-
-¿Porqué dices que tenemos problemas?- preguntó Marinette.
-Porque alguien entró a la mansión y robó el Grimorio de la caja fuerte de mi padre- dijo Adrien. Hubo una pausa en la línea antes de que Marinette le respondiera.
-Oh, eso no es nada bueno- dijo ella.
-¿Y tú porqué vas con el maestro Fu?- dijo Adrien, al tiempo que Plagg alzaba las orejas al escuchar eso.
-¿No has escuchado el estruendo que hay en la ciudad?- dijo Marinette- ¡dijeron en las noticias que acaba de aparecer un nuevo akuma en París!-
Adrien sintió como que la sangre se le iba a los pies. Por primera vez en su vida, no le entusiasmaba tanto ir a pelear contra un akuma. Había una personita de cuya seguridad se preocupaba mucho.
-¿Emma?- solo atinó a decir.
-A salvo, Luka la está cuidando- dijo Marinette en un tono tranquilizador- te veré en La Concorde tan pronto como recupere a Tikki-
-Hecho- dijo Adrien, colgando el teléfono, y se volvió a Plagg, quien parecía tener una expresión completamente derrotada.
-¿Un akuma?- dijo el kwami, mirándolo fijamente.
-Eso parece- dijo Adrien.
-Bien, ya sabes lo que tenemos que hacer- dijo Plagg en un tono resignado, no muy contento por tener que pelear de nuevo, aunque una parte de él estaba ansiando volver a ver a Tikki en acción. El chico seguramente pensaba lo mismo sobre Ladybug, pues sonrió levemente antes de transformarse.
-Plagg, transfórmame-
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Apartamento de Luka Couffaine
Poco antes
Marinette le estaba explicando a Luka que aún tenía algunas cosas que hablar con el padre de Emma sobre qué iban a hacer en el futuro y cómo le iban a decir a la pequeña que era su padre, cuando Emma despertó y salió de su habitación, arrastrando junto a ella su peluche de Chat Noir, en pijama, sin uno de sus calcetines y sus cabellos dorados alborotados.
-¡Maman!¡Maman!- dijo Emma, corriendo hacia Marinette y abrazándola. La chica sonrió sinceramente, por primera vez en muchísimo tiempo. El hecho de que su hija se pareciera a Chat Noir había dejado de ser un triste recordatorio de sus errores, y la había hecho sonreír.
¡Emma por fin conocería a su padre! Y con ello, Marinette realmente esperaba que su hija tuviera por fin una familia unida y tan feliz como la que ella misma había tenido cuando era pequeña.
-Buenos días, Emma, ¿dormiste bien?- preguntó Marinette.
Emma asintió repetidamente, agitando aún más sus cabellos.
-Maman, soñé que Chat Noir vino a visitarme- dijo la pequeña con una enorme sonrisa- ¡el verdadero Chat Noir!-
Marinette miró de reojo a Luka, quien alzó las cejas. La chica se imaginó que, antes de irse a casa, Adrien había pasado a ver a su hija, estando transformado.
-Oh, no me digas- dijo Marinette, sonriendo traviesa- ¿y era guapo?-
-¡Muy guapo, maman!- dijo Emma, aún brincando emocionada- quería abrazarlo, pero tenía mucho sueño, y cuando me desperté ya no estaba-
-Oh, mala suerte- dijo la chica, encogiéndose de hombros- quizá otro día lo podrás abrazar-
Emma asintió con una expresión emocionada.
-¿Porqué no vas por tu vestido favorito, ma chérie?- dijo Marinette mientras que acariciaba sus alborotados cabellos dorados- hoy es sábado y podríamos…-
Pero se interrumpió al escuchar un fuerte estruendo, que hizo que todos los presentes dieran un respingo de sorpresa. Emma dio un brinco de sorpresa y se aferró a su mamá, quien la abrazó protectoramente, mientras que Luka frunció el entrecejo y corrió a asomarse por la ventana para ver de qué se trataba.
-¿Qué sucede, Luka?- dijo Marinette cuando escuchó un segundo estruendo, demasiado cerca de donde se encontraban para su gusto.
-Eh… ¿Marinette?- dijo Luka en un tono dudoso- por favor, dime que todavía tienes contigo esos aretes de los que me hablaste hace rato…-
La chica frunció el entrecejo. ¿Se refería a su Miraculous?
-No, los devolví a… ¿porqué preguntas?- dijo ella, sacudiendo la cabeza y alzando las cejas.
-Creo que será mejor que los recuperes, y pronto- dijo Luka, señalando por la ventana- porque creo que hay un akuma allá afuera-
x-x-x
Casa del maestro Fu
Más tarde
Marinette aún podía escuchar los estruendos a su alrededor cuando llegó al edificio donde vivía el guardián de los Miraculous. Recordaba muy bien que la última vez que había estado ahí había sido para entregar a Tikki de regreso, pues estaba embarazada y no podía seguir protegiendo París con una pequeña; otra Ladybug se encargaría de mantener la ciudad a salvo.
Ahora estaba en la misma situación, pero no tenía opción. No había otra Ladybug. Tenía que proteger París. Chat Noir ya estaba listo para cumplir con su deber, y ella necesitaba a Tikki de vuelta.
Llamó a la puerta del conocido local un par de veces y esperó. No hubo ninguna respuesta. La chica se mordió el labio. ¿Acaso el maestro Fu se había mudado?¿O acaso (la idea le provocó un nudo en el estómago) el guardián había sido atacado por quienquiera que haya robado el Grimorio de casa de Adrien, y quien había dejado suelto un akuma en París?
-¡Maestro Fu!- dijo en voz alta mientras volvía a golpear la puerta- soy yo, Marinette. Por favor, responda-
Casi de inmediato, la puerta se abrió para revelar al anciano. Cosa rara, el maestro Fu no parecía haber envejecido ni un día a pesar de que habían pasado más de cuatro años desde que la chica había devuelto a Tikki, y otros tantos desde la primera aparición de Hawkmoth en París.
-¡Maestro Fu!- dijo Marinette, sonriendo aliviada- menos mal que aún está aquí-
-Marinette, me da gusto volverte a ver- sonrió el anciano, abriendo la puerta para dejarla pasar- ha pasado tanto tiempo-
-Lo sé…-
-Pasa, por favor- dijo el maestro Fu, haciéndola pasar y cerrando la puerta tras ella.
Marinette miró a su alrededor. La casa del Guardián tampoco había cambiando absolutamente nada desde la última vez que había estado ahí. No solo el maestro Fu, sino que Wayzz la miraban con una expresión sonriente y calmada a pesar de que aún se escuchaban las explosiones fuera del edificio.
-Dime, Marinette, ¿cómo está tu cachorrita?- dijo el Guardián. Marinette se ruborizó.
-¿Lo sabía, maestro?- dijo ella, un poco mortificada. El maestro Fu asintió.
-Plagg vino a verme tan pronto como su elegido lo dejó salir del anillo de nuevo, y nos contó que el chico creía que tu hija era suya- dijo el maestro Fu, y Marinette se sintió inmediatamente culpable. No solo ella había renunciado a Tikki, sino que Adrien había renunciado a Plagg. Ambos eran igual de cabezaduras, y ciertamente eran el uno para el otro.
-Oh…-
-No te sientas mal, Marinette- dijo el maestro Fu en un tono benévolo- entiendo muy bien porqué tomaste esa decisión. Y Tikki también lo entiende-
-¿Tikki lo sabe?- dijo la chica, cada vez más entristecida.
-Tikki ha estado muy preocupada por ti desde que se enteró de tu dilema- dijo el Guardián, asintiendo benévolamente- pero creo que esta conversación la podemos tener en otra ocasión. Parece que hay un akuma suelto en París-
El maestro Fu abrió el mecanismo del gramófono, y sacó con cuidado la Miraclebox. A diferencia de todas las otras veces que Marinette había visto esa caja abierta, estaba vez el par de aretes rojos con cinco motas negras, el Miraculous de la Catarina, estaban en la mitad izquierda el círculo central, junto al sitio donde debería ir el Miraculous del Gato Negro. Tragó saliva cuando extendió sus manos para tomar los aretes. Se detuvo.
-Tikki seguramente me va a odiar por haberle mentido, y por haberla abandonado sin ninguna explicación- dijo Marinette, bajando su mano- no sé que me pasó en ese momento. Pelee con Chat Noir, alejándolo de mi lado para siempre. Le oculté la verdad a Tikki, quien siempre había sido mi conciencia y confidente. Soy… soy la sombra de la que fue Ladybug. No puede…-
-Marinette…- la interrumpió el maestro Fu- todos cometemos errores, y más aún cuando somos jóvenes. Tú alienaste a dos de tus amigos porque estabas asustada y, si me permites decirlo, hormonal. No fue tu culpa. Yo mismo cometí un grave error cuando era joven y perdí los dos Miraculous y el Grimorio, y comencé todo este problema hace más de cien años-
-Pero… pero Tikki… y Chat Noir…-
-Olvídate de ellos por un momento, Marinette- dijo el Guardian, poniendo sus manos en los hombros de la chica- tienes que aprender a perdonarte a ti misma. Chat Noir te ama. Tikki te considera su mejor Ladybug que jamás ha tenido. Todo ello a pesar de los errores que pudiste haber cometido. Tienes que aprender a perdonarte a ti misma…-
Marinette hizo una mueca, pero finalmente respiró hondo y sonrió. Iba a recuperar a Tikki, de la misma manera que había recuperado a Chat Noir. Sin dudarlo más, extendió su mano y tomó los aretes rojos, y se los puso. La familiar luz roja surgió de ellos, y apareció la kwami que la había acompañado todos los años que fue Ladybug.
-Hola, Tikki- dijo Marinette en un tono apenado, pasándose un mechón de cabello detrás de la oreja en un gesto nervioso.
La kwami roja miró a su elegida con enormes ojos. Marinette no había crecido desde la última vez que la había visto, pero sus cabellos sí, y ahora los usaba en una larga trenza sobre su hombro derecho en vez de dos coletas. Su rostro había madurado un poco, pero el brillo de sus ojos y su sonrisa seguían siendo los mismos de siempre.
Los ojos de Tikki brillaron, y se apresuró a abrazar el rostro de su elegida.
-¡Marinette!- exclamó la kwami, abrazándola- oh, Marinette, ¡te extrañé tanto! ¿Porqué no me dijiste que estabas esperando un bebé? Yo te hubiera apoyado. No tenías que haberlo hecho todo tú sola…-
-Lo lamento mucho, Tikki- dijo Marinette tristemente- en ese entonces estaba muy asustada… y avergonzada también-
-Siempre habías podido confiar en mí, Marinette- dijo Tikki mientras que ladeaba la cabeza- sabes que yo jamás te hubiera juzgado…-
El maestro Fu se aclaró la garganta.
-Emm… bueno- dijo Marinette, sacudiendo levemente- lo siento mucho, Tikki. Podrás regañarme cuanto quieras después de vencer al akuma-
-Oh, hay un akuma- dijo Tikki con una sonrisa traviesa- creo que es hora de regresar a hacer lo que mejor sabemos hacer, ¿no es así?-
Marinette asintió.
-Vamos, hay un cierto gato pulgoso que nos está esperando- dijo la chica con una sonrisa decidida- Tikki, transfórmame-
x-x-x
Casa de la familia Lahiffe-Césaire
Al mismo tiempo
Alya y Nino estaban pasando la tarde de sábado con las hermanas de la primera cuando escucharon los estruendos que resonaban en la ciudad. Nino se apresuró a encender la televisión, y vieron el reportaje de Nadja Chamack.
-Bonsoir, París- dijo la reportera en la televisión- actualmente les presentamos una vista que teníamos más de cuatro años sin tener en nuestra ciudad. Un akuma ha aparecido cerca de La Concorde después de todo este tiempo, y hasta este momento no hay quien lo combata-
-¿Un akuma?- dijo Alya, y se volvió a mirar a Nino, lanzándole una mirada significativa.
-Oh, no, conozco esa mirada- dijo Nora, cruzando los brazos de una manera reprobatoria y sacudiendo la cabeza- ustedes dos no van a ir a perseguir un akuma, como acostumbraban hacer antes de que la Polilla Maravilla desapareciera. Ya no son adolescentes, son adultos y padres responsables…-
-Pero Nora, si Hawkmoth está de vuelta, es probable que Ladybug regrese…- comenzó a decir Alya.
-¡Sí!¡Vamos a ver a Ladybug!- dijo Aidy, saltando sobre el sillón y aplaudiendo repetidamente. Nora lanzó a su hermana una mirada de "ves lo que te estoy diciendo".
-Por favor, Nora, solo por esta vez- dijo Alya- no nos tardaremos en regresar. Y tendremos mucho cuidado de no acercarnos demasiado al akuma, ¿verdad, Nino?-
El chico suspiró.
-Nora, si algo he aprendido estando casado con Alya, es que ella siempre se sale con la suya- dijo Nino en un tono resignado- me aseguraré de que no se meta en problemas-
Nora y las gemelas evaluaron a la pareja, y finalmente asintieron.
-Bien, nosotras cuidaremos de Aidy- dijo Nora en un tono resignado- pero tengan mucho cuidado…-
Nino y Alya asintieron, y se apresuraron a salir del apartamento. Ella subió el volumen de la televisión, y Nadja Chamack no pudo ocultar la sorpresa en su voz.
-No puedo creer lo que estamos viendo, queridos teleespectadores- dijo la reportera- después de más de cuatro años de ausencia… ¡Ladybug y Chat Noir están de regreso!-
-¡Yei, Ladybug y Chat Noir!- aplaudió Aidy. Las gemelas se echaron a reír. Alya no podía negar que era hija de Alya Césaire.
x-x-x
Mansión Agreste
Al mismo tiempo
-No puedo creer lo que estamos viendo, queridos teleespectadores. Después de más de cuatro años de ausencia… ¡Ladybug y Chat Noir están de regreso!-
Emilie Agreste entrelazó los dedos nerviosamente mientras que Gabriel se frotaba la barbilla y su asistente daba vueltas en círculos mientras escuchaban las noticias en la pantalla del tablet de Nathalie. Los tres estaban en el comedor de la mansión, y estaban sumamente preocupados por los eventos que se estaban llevando a cabo.
-¿Estás seguro que los dos Miraculous estaban dentro de la caja fuerte, chéri?- dijo Emilie en tono dudoso.
-No hay duda de ello, madame- dijo Nathalie, ajustándose las gafas antes de que Gabriel respondiera a su pregunta- hay un akuma suelto en las calles de París, y el Miraculous de Papillon no está aquí-
Emilie asintió, y se volvió a su esposo, quien tenía una mirada seria mientras que miraba por la ventana. Estaba segura de que no le gustaba ni una pizca que su Miraculous haya caído en otras manos.
-La pregunta es… ¿quién lo robó?- dijo Gabriel finalmente, quitando su vista de la ventana y volviéndose hacia ellas- ¿y cómo pudo saber que estaba en la caja fuerte? Después de tanto tiempo, no hay manera de que me relacionaran con Hawkmoth…-
-Adrien abrió la caja fuerte en una ocasión…- observó Nathalie.
-No, en ese entonces yo tenía el Miraculous de Papillon conmigo, no estaba dentro de la caja fuerte- dijo Gabriel- no pudo haber sido él-
-¿Entonces?-
-No lo sé- dijo Gabriel- debe ser alguien más que haya venido a la casa. Las personas que vinieron a arreglar la electricidad de la casa cuando Adrien regresó de Japón. O la familia de Kagami-
-Y también está el incidente en su oficina en la compañía, monsieur- dijo Nathalie.
Gabriel Agreste asintió, y se volvió hacia Emilie, que no había escuchado al respecto.
-Antier, alguien entró a mi oficina cuando Théo Barbot desconectó las cámaras de seguridad, cuando estábamos ayudando a Adrien a hablar con Marinette- dijo Gabriel- parecía como que estaban buscando algo en específico-
-Los Miraculous- dijo Nathalie- y parece que los encontraron-
Emilie se llevó la mano a la boca. ¿Era posible que los Tsurugi hubieran causado eso? Sí, sabía que eran ambiciosos, pero no creía que pudieran llegar a tanto como para robarles y sembrar terror en París. Volvió su vista a la televisión, y sonrió al ver que Ladybug y Chat Noir habían regresado, y ya estaban peleando contra el akuma.
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Como pueden ver, las cosas no estuvieron bien por mucho tiempo, alguien robó los Miraculous de la caja fuerte de Gabriel Agreste, y los está usando para sembrar el terror en París. ¿Quién los robó? ¿Qué es lo que quieren? ¡SPOILERS!
Muchas gracias a todos por sus reviews. Les mando un abrazo, y nos leemos pronto.
Abby L.
