Resumen: Cuando Emilie Agreste reaparece y Hawkmoth desaparece misteriosamente, Ladybug y Chat Noir tienen una fuerte pelea. Adrien se muda a Japón, y cuatro años después regresa a París para los preparativos de su boda con Kagami. No se espera encontrar a Marinette viviendo con Luka, y mucho menos con una pequeña niña rubia que le parece muy conocida.
Nota Aclaratoria:
1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía
2) Contiene spoilers de toda la segunda temporada
3) IMPORTANTE: La inspiración para algunas puntos de la trama de esta historia fue tomada por el fic Unexpected Surprise de Totally Lucky en la página Archive of Our Own.
SERIE DE MALENTENDIDOS
CAPÍTULO 16
Place de la Concorde
Poco antes
Chat Noir fue el primero en llegar al sitio acordado por ambos, y se posó en la parte más alta de la rueda de la fortuna que se encontraba en la Place de la Concorde. Su corazón latía con fuerza con renovada emoción al saber que era una cuestión de minutos para volver a ver a Ladybug en toda su gloria.
"La viste anoche, chico" le dijo Plagg en su mente.
-Lo sé, Plagg, pero será lindo volver a verla en acción- dijo el chico sin poder evitar un leve rubor en sus mejillas.
"Pfff… ¡contrólate! Ya no eres un puberto hormonal", se quejó Plagg.
Chat Noir entrecerró los ojos al ver al akuma creando caos frente a Les Invalides, y comenzando a caminar en dirección hacia la torre Eiffel. Entrecerró los ojos. No le gustaba ni un poco que estaba tan cerca de la casa de Luka Couffaine, y eso significaba que el akuma estaría demasiado cerca de Emma para su gusto. Tuvo una nueva sensación de miedo de que algo malo le sucediera a su hija mientras que peleaba contra Hawkmoth. Ojalá pudiera tenerla a salvo de todo y de todos siempre.
"No te vayas a convertir en tu padre, Adrien", le reprochó Plagg, al notar esos pensamientos "es normal que te preocupes por ella, pero no exageres. Recuerda que no te gustó estar encerrado"
El héroe sonrió levemente, y su sonrisa se amplió cuando apareció su persona favorita en el mundo a su lado. La heroína de traje rojo con motas negras estaba a su lado, tan hermosa y radiante como siempre, con algunos cambios en ella. Sus hermosos cabellos ahora eran largos y usaba una larga trenza, atada con un listón rojo y una diadema del mismo color.
-Qué amable de tu parte por haberme esperado, chaton- dijo la chica, guiñándole un ojo.
Chat Noir la miró con adoración.
-Oh, ya sabes que me encanta trabajar contigo, ma lady- dijo el chico, ladeando la cabeza con una sonrisa- ¿estás lista para patear el trasero de este akuma?-
-Siempre- sonrió Ladybug, lanzando su yoyo en la distancia- hagámoslo-
Chat Noir la admiró por unos segundos mientras Ladybug saltaba y se lanzaba contra el enemigo, para después saltar tras ella, usando su bastón para impulsarse hacia donde estaba el akuma.
En esta ocasión el akuma era una mujer vestida con un traje de color rojo con negro, que tenía un largo bastón que en la punta tenía forma del diamante de una carta de poker, y se echó a reír maliciosamente tan pronto como llegaron los dos héroes. Ladybug miró de reojo a su compañero, quien le devolvió la mirada. El akuma no parecía nada extraordinario, y era muy parecido a los que habían vencido hacía cuatro años. Y los dos sabían que, más que vencer al akuma, necesitaban averiguar si el mismo Hawkmoth de siempre había regresado, o era un nuevo villano.
-¿Estás listo para hacer esto, chaton?- dijo Ladybug, sonriendo traviesamente hacia el chico.
-Después de ti, ma lady- dijo el héroe, haciendo girar su bastón con impaciencia.
x-x-x
Les Invalides
Minutos más tarde
Tras unos minutos de pelear contra el nuevo akuma, les quedó bastante claro a ambos héroes que se estaban enfrentando a un nuevo villano intentando imitar a Hawkmoth. No solo tenía un estilo diferente al del antiguo, sino que un par de veces perdió por completo el control de su akuma, y la víctima casi les entrega el objeto akumatizado a Ladybug y Chat Noir.
La pelea contra el nuevo akuma fue muy breve, no pasaron más de cinco minutos desde que ambos llegaron, cuando era claro que el enemigo estaba vencido.
-Tú, yo, un supervillano… esto es algo nostálgico, ma Lady- dijo Chat Noir, acorralando a la víctima del akuma, que era una chica, contra la pared del edificio de Les Invalides. Ladybug, al mismo tiempo, caminaba a su lado con una sonrisa mientras que hacía girar su yoyo- ¿lista para capturar su akuma?-
Ladybug asintió conforme se acercaba a la víctima del akuma con su Lucky Charm en su mano. De pronto, una sonrisa maliciosa de parte de la víctima hizo que ambos se quedaran helados.
-Bien jugado, Ladybug, Chat Noir- dijo la víctima, encogiendo los hombros- parece que a pesar de los años que han pasado desde su última aparición, no han perdido su práctica-
Los dos héroes fruncieron el entrecejo. ¿Era el akuma quien hablaba, o era acaso el nuevo Hawkmoth que se trataba de comunicar con ellos dos?
-¿Quién eres?- dijo Ladybug.
La víctima volvió a echarse a reír, haciendo que un escalofrío recorriera a ambos héroes. ¿Qué rayos estaba pasando?
-Soy el nuevo portador del Miraculous de Papillón, pueden llamarme Monarca- dijo la mujer akumatizada, que claramente estaba siendo controlada por ese desconocido "Monarca"- Ladybug, Chat Noir, denme sus Miraculous inmediatamente, y no volveré a atacar París-
Los héroes fruncieron el entrecejo.
-Vaya, el nuevo Hawkmoth es igual de ingenuo que el viejo, aunque carece por completo de su talento- dijo Chat Noir, cruzando los brazos y rodando los ojos- tengo una mejor idea. Tú nos vas a entregar a nosotros tu Miraculous y terminemos con esto-
La víctima volvió a echarse a reír.
-Más vale que tengan mucho cuidado de ahora en delante. Los he estudiado bastante bien, sus movimientos y los de sus aliados en estos últimos años- dijo la voz maliciosa de Monarca- no nos gustaría que le pasara algo muy malo a su familia…-
Chat Noir sintió un vuelco ante esas palabras, y Ladybug frunció el entrecejo.
-No hay manera que puedas hacer eso- dijo Ladybug mientras que la víctima del akuma seguía sonriendo maliciosamente- no sabes quienes somos en realidad-
-¿Quieres apostar, Ladybug?- dijo la víctima sonriendo.
De pronto, y antes de que cualquiera de los dos héroes pudieran siquiera moverse, el akuma salió del objeto en el que se alojaba, manifestándose como una mariposa negra y comenzando a volar lejos. La víctima regresó a la normalidad y se dejó caer al suelo, siendo atrapada por Chat Noir antes de que se golpeara con el suelo. La mariposa negra se destiñó mientras se alejaba, y se convirtió en una mariposa blanca sin que Ladybug la purificara.
-¿Pero qué…?- comenzó a decir Chat Noir al ver que Monarca había retirado su poder de la víctima, y de la mariposa.
Pero Ladybug cayó en cuenta del mensaje que estaba recibiendo. Monarca había amenazado a su familia. Y si Monarca había retirado su poder de ese akuma, ¿quería decir que había enviado otro akuma tras su familia?¿Tras Emma o Luka?
-Emma…- susurró en voz tan baja que solo Chat Noir la alcanzó a escuchar, y salió corriendo de regreso a su casa. El héroe palideció mortalmente al escuchar el nombre de su hija, y tras poner a la víctima en manos de la policía, se echó a correr detrás de ella, rogando que estuvieran equivocados con su sospecha, y jurando brindar una muerte lenta y dolorosa a quien osara siquiera pensar en hacer daño a su pequeña.
x-x-x
Casa de Luka Couffaine
Minutos más tarde
Marinette se detransformó tan pronto como entró por la ventana de su habitación, e ignorando el hecho de que Chat Noir venía corriendo tras ella, corrió hacia la sala, donde Luka estaba sentado en el sofá, jugando con Emma y sus muñecos. El chico dio un respingo de sorpresa al verla salir de su habitación y cruzar la sala casi tropezando con los muebles, pero Marinette lo ignoró y corrió a abrazar a su hija.
-¿Maman?- dijo Emma, sorprendida y, hasta cierto punto, asustada de que la actitud de su madre- ¿qué pasó, maman?-
-Marinette, ¿qué sucedió?- dijo Luka, mirando preocupado a la chica.
Marinette no le respondió, solamente se mantuvo abrazando a su pequeña, frotando su espalda continuamente e intentando normalizar su respiración.
"Emma está a salvo", se repetía Marinette mientras la abrazaba, "Monarca mintió, Emma está aquí, y está a salvo… no le hizo nada… no sabe quien es, no sabe quienes somos…"
Luka la miró preocupado, e iba a volver a preguntarle a la chica la causa de su preocupación, pero antes de que pudiera hacerlo escuchó que alguien llamaba a la puerta. El chico se levantó, extrañado, y se apresuró a abrir.
Se sorprendió al encontrar en la puerta a Adrien Agreste.
-¿A… Adrien?- dijo Luka, parpadeando confundido de verlo ahí, sobre todo después de que hubiera regresado Marinette. El chico estaba pálido, excepto por sus mejillas, las cuales estaban algo enrojecidas, como si acabara de hacer ejercicio- ¿qué está sucediendo aquí?-
-Di… disculpa que moleste, Luka…- dijo Adrien, intentado ser amable y parecer tranquilo, pero su lenguaje corporal daba a entender que se encontraba muy ansioso. Tenía las manos empuñadas y temblaba levemente- yo… necesito ver a Marinette…-
Luka no respondió, y se hizo a un lado para dejarlo pasar al apartamento, cosa que el chico hizo de inmediato y se apresuró al lado de Marinette. No la tocó, pero se quedó de pie a su lado mientras que la chica se tranquilizaba, y el mismo parecía suspirar aliviado, llevándose una mano al pecho.
-¿Alguien me puede decir qué rayos fue lo que sucedió?- dijo Luka, comenzando a perder la paciencia. Ambos parecían muy tensos y preocupados, y al chico no le gustaba ni un poco no saber porqué.
Adrien volvió su mirada hacia él mientras que la chica seguía abrazando a su hija.
-El akuma que apareció el París el día de hoy- dijo el chico rubio- cuando… eh… Ladybug y Chat Noir estaban peleando contra la chica akumatizada, ella les dijo que estaba trabajando para alguien que se hace llamar Monarca. Es un nuevo Hawkmoth. Y amenazó a la familia de Ladybug- añadió con una expresión significativa.
Luka parpadeó, comprendiendo de pronto todo lo que estaba sucediendo a su alrededor. Marinette estaba asustada porque el akuma había amenazado a su familia, y la primera persona en la que pensó fue en Emma. Y el hecho de que Adrien haya llegado junto con Marinette lo hizo comprender la única información que la chica había omitido esa mañana: el hecho de que Adrien era Chat Noir, el padre de Emma.
"Por supuesto", pensó Luka.
Y aquello lo confirmó cuando Marinette soltó a la pequeña, y Adrien inmediatamente se apresuró a abrazarla, normalizando también su respiración conforme sus brazos rodeaban a la pequeña.
-Mira, Adrien, estaba jugando con Chat Noir- sonrió Emma, sin entender la preocupación de los adultos y poniendo el muñeco del héroe en su cara.
-Eso veo, minette- dijo Adrien, sus ojos brillando de cariño y respirando aliviado al ver que la pequeña se encontraba bien, mientras que le revolvía los cabellos.
Al ver aquella interacción entre los dos chicos y la pequeña, Luka no pudo evitar sentir un poco de envidia, pero sacudió la cabeza y sonrió levemente. Una parte de él estaba feliz del hecho de que Marinette hubiera por fin encontrado al chico que amaba y que la haría feliz, y no podía creer que siempre hubiera estado tan cerca de ella.
-Y… ¿se encuentran bien ustedes dos?- dijo finalmente Luka.
Marinette asintió inmediatamente, pero Adrien sacudió la cabeza con firmeza antes de dejar a Emma sentada sobre el sofá.
-Marinette se lastimó el tobillo- dijo Adrien, frunciendo el entrecejo- se resbaló cuando venía corriendo hacia acá-
Luka frunció el entrecejo. Con razón le había parecido que, cuando Marinette llegó al apartamento, había caminado de manera extraña hacia la sala, casi arrastrando los pies antes de abrazar a Emma.
-No es nada, yo no…- comenzó a decir Marinette, pero los ojos de Luka bajaron al tobillo izquierdo de la chica, el cual estaba visiblemente inflamado en comparación con el otro.
-¿Tienen vendas?- preguntó Adrien, ignorando por un momento a Marinette y volviéndose a Luka, quien asintió.
-Ven, te mostraré- dijo el chico mayor, comenzando a caminar hacia la cocina con una expresión igual de seria.
-¡Hey!- se quejó Marinette, molesta por ser ignorada por los dos chicos, pero Adrien siguió a Luka hacia la cocina, no sin antes volverse a ella- ¿qué no me escucharon? Les dije que no es nada, y…¡arrggg!-
-No te muevas, no tardamos en regresar- dijo el chico rubio.
Marinette infló las mejillas y se cruzó de brazos, enfurruñada, pero Emma se sentó en su regazo e inmediatamente olvidó su enojo.
Mientras tanto, Adrien siguió a Luka hacia la cocina del apartamento, y llevaba una expresión muy preocupada en su rostro. El chico mayor sacó de uno de los estantes una pequeña caja blanca con una cruz roja, y la abrió, revelando algunos materiales de curación. Tomó una venda y la puso en las manos de Adrien.
-Creo que también necesitará un analgésico- dijo Adrien. Luka asintió, y comenzó a buscar en el botiquín.
-Aquí debe haber algo…- comenzó a decir Luka.
-Antes de que suceda otra cosa- dijo Adrien en voz baja, deteniendo la mano de Luka para que dejara de hurgar en el botiquín- creo que tengo que hablar contigo-
-No tienes que decir nada al respecto, Adrien- dijo Luka fríamente evitando su mirada, mientras que fijaba sus ojos entre las medicinas que había en la pequeña cajita que usaban como botiquín- Marinette ya me explicó todo-
-No… no es sobre eso- dijo el chico rubio en voz baja- yo… quería agradecer todo lo que hiciste estos últimos años. Por Marinette y por Emma- tragó saliva al ver a Luka mirarlo con los ojos entrecerrados- gracias por haber cuidado de ellas cuando yo no pude hacer nada-
Luka lo miró con una expresión aún fría.
-No lo hice por ti- dijo fríamente Luka.
-Lo sé, Luka- dijo Adrien, bajando la mirada- pero no por eso estoy menos agradecido. Yo sé que no merezco tu perdón, ni el de Marinette. No es justificación, pero yo no sabía que Marinette era Ladybug, ni sabía de la existencia de Emma cuando me fui. Si lo hubiera sabido…- sacudió la cabeza- gracias por cuidar de ellas, Luka. Estaré en deuda contigo por el resto de mi vida-
Luka lo miró fijamente con una expresión severa, pero pronto suavizó su mirada y sonrió. El estúpido de Adrien amaba a Marinette, tanto como ella a él. No había duda. Le dio una palmada en el hombro.
-No sufras por ello, Adrien- dijo Luka levemente- si Marinette te perdonó, yo no tengo porqué guardarte rencor. Ah, aquí están los analgésicos. Vamos-
Adrien sonrió levemente, y caminó de regreso a la sala, donde Marinette los esperaba enfurruñada.
-Te dije que no es nada, gato pulgoso- dijo Marinette cruzándose de brazos mientras que Adrien ponía la pierna de Marinette sobre su rodilla y le quitaba con cuidado su zapatilla para examinar su tobillo.
-Te escuché la primera vez que lo dijiste, bugginette- dijo Adrien en voz baja- por favor, compláceme solo por esta vez-
Marinette entrecerró los ojos, y Adrien rió en voz baja mientras comenzaba a vendar el tobillo de la chica con hábiles manos y cuidado de no lastimarla más.
-¿Dónde aprendiste eso?- dijo la chica.
-Curso de primeros auxilios- dijo Adrien, con una expresión apenada- père me obligó a aprender cuando era chico. Creo que estoy agradecido por ello, por primera vez-
Mientras sucedía ese intercambio, Emma miraba a Adrien vendar el tobillo de su maman con suma atención, y sin decir nada, cosa que no pasó desapercibida por Luka. Una vez que el chico rubio terminó, puso con cuidado el tobillo de Marinette sobre el sofá y sonrió.
-Solo falta una cosa para que te sientas mejor- dijo Adrien, y se volvió a ver a Emma, guiñándole un ojo- un beso de la niña más bonita del mundo-
Los ojos de Emma brillaron, y se lanzó a los brazos de su mamá, para besarle la mejilla.
-Vaya, ya me siento mejor- dijo Marinette.
-Ahora veo que los besos de Emma son mágicos- dijo Adrien, ladeando la cabeza.
Marinette sonrió agradecida con los dos chicos. De hecho, se sentía afortunada de tenerlos con ella, de que fueran parte de su vida. Recordaba la conversación que había tenido con Adrien: le pediría ayuda a Luka para tener oportunidad de hablar a solas con Adrien.
-Luka, ¿recuerdas lo que te comenté sobre cuidar a Emma por un rato para que podamos hablar?- comenzó a preguntar Marinette.
-Podemos hacerlo mañana- dijo Luka en voz baja- mañana me llevare a Emma a casa de mi madre, estoy seguro que se divertirá con ella. Así tendrán un par de horas para que puedan hablar tranquilamente- se volvió a la pequeña- ¿no quieres ir al barco pirata, Emma?-
-¡Sí!- dijo la pequeña, parándose en el sofá- ¡vamos con la capitana Anarka!-
Con esto, Emma tomó la mano de Adrien y tiró suavemente de ella.
-Tú también irás al barco pirata, ¿verdad?- dijo la pequeña.
-Lo lamento, minette, pero tengo un asunto pendiente que hablar con tu maman- dijo Adrien, y tomó el peluche de Chat Noir- además, recuerda que a los gatos no les gusta el agua, porque no saben nadar-
-Los piratas tampoco saben nadar, pero es un secreto- añadió Luka sin dejar de sonreír.
Emma se echó a reír, y tanto Adrien como Marinette sonrieron agradecidos en dirección a Luka, quien cuidaría de Emma mientras que ellos dos hablaban de como iba a ser su vida de ahora en delante.
x-x-x
Casa de Luka Couffaine
Poco más tarde
Marinette puso a Emma a dormir, con cuidado de no lastimar más su tobillo, y tras cerrar la puerta de su habitación, se dirigió a la cocina para ayudar a Luka a lavar los trastes.
Adrien se había ido a casa a la mitad de la tarde, no sin antes besar la mejilla de Emma y la mano de Marinette. Luka no pudo evitar sonreír. Se notaba a leguas que el chico las adoraba a ambas, y que se habría quedado ahí si no fuera porque Marinette lo mandó a casa.
Aún así, esos ojos de gatito enamorado no se podían disimular.
-Muchas gracias por todo, Luka- dijo Marinette de pronto.
-Sabes que no es nada, Marinette- dijo el chico- y ahora que sé que tú eres Ladybug, es lo menos que podía hacer. Y pensar que Adrien y tú pasaron toda su adolescencia salvando París juntos…-
Marinette se sonrojó levemente. Sí, pensar que Adrien había sido Chat Noir la hacía caer en cuenta de la ironía de que ambos estuvieron enamorados todo el tiempo y no habían caído en cuenta de ello.
-De todos modos, te lo agradezco- dijo Marinette.
-Adrien dijo lo mismo- dijo Luka.
-¿Ah, sí?- dijo ella- ¿qué te dijo?-
El chico sacudió su cabeza.
-No, eso es algo entre él y yo- dijo Luka mientras que sonreía levemente. A pesar de que había perdido cualquier posibilidad de estar con Marinette, estaba tranquilo de que estaba con alguien que amaba- pero solo puedo decir que ese tonto te adora-
El rostro de Marinette se iluminó con una sonrisa.
X-x-x
Mansión Agreste
Al mismo tiempo
Cuando Adrien llegó a casa después de haber pasado la tarde con Marinette y Emma, una desagradable sorpresa le estaba esperando. Nuevamente los padres de Kagami estaban en casa, y estos parecían realmente furiosos. Entrecerró los ojos mientras que su mente intentaba entender que era lo que había pasado. ¿Kagami lo había traicionado y le había dicho algo a sus padres?
Esperaba que no, porque se haría un verdadero escándalo.
-¡Es ridículo!- escuchó decir a su padre en voz alta- mi hijo no pudo ser tan irresponsable. Debe tratarse de un error-
Adrien tragó saliva. Oh, no. Si los Tsurugi sabían lo que pretendía hacer sin que se los hubiera dicho él…
Estuvo a punto de entrar al comedor, pero una mano lo detuvo y lo tiró hacia atrás. Su corazón dio un vuelco, pero se tranquilizó al ver que era Kagami.
-No te lo recomiendo, Adrien- dijo la chica japonesa, cruzándose de brazos y rodando los ojos- mis padres llevan una hora peleando con los tuyos-
Adrien parpadeó, sorprendido.
-¿Qué sucede?-
-Otosan y okasan están furiosos porque no has ido a medirte tu traje para la boda, así como algunos trámites pendientes. Ellos aun no saben que vamos a suspender todo. ¿No crees que deberíamos decirles la verdad de una vez por todas?-
-Sí, creo que es lo mejor- aceptó el chico, respirando hondo sabiendo el trago amargo que les esperaba- antes de que tengamos más problemas por no decir la verdad-
Adrien suspiró, cabizbajo, y Kagami tembló levemente. Ninguno de los dos estaba muy emocionado por lo que tenían que hacer. El chico respiró hondo antes de entrar al comedor, con Kagami siguiéndolo de cerca.
-Buenas noches a todos- dijo Adrien tras aclararse la garganta.
Todos los presentes se volvieron hacia él. A su derecha estaban los padres de Kagami, ambos con el rostro enrojecido de enojo. A su izquierda estaban sus padres. Monsieur Agreste tenía su expresión fría de siempre, y Emilie sonrió levemente al ver a su hijo llegar, aunque parecía estar un poco preocupada. Detrás de sus padres estaba de pie Nathalie, quien tecleaba nerviosamente algo en su tablet.
-Me alegra que todos ustedes estén reunidos aquí, porque Kagami y yo tenemos algo muy importante que decirles, y así será más fácil- dijo Adrien, al ver que la atención de todos los presentes estaba sobre él. Incluso Nathalie había bajado su tablet.
-Espero que sea que ya estás preparado para el día de la boda- interrumpió el señor Tsurugi. Adrien tragó saliva y se volvió a Kagami, pero ésta parecía sentirse tan incómoda como él se encontraba en esos momentos.
-Eh… de hecho…- comenzó a decir el rubio.
Se interrumpió. ¿Debía contarles toda la historia? ¿Sobre él y Marinette y Emma a los padres de Kagami? Sacudió la cabeza. No, solamente debería decirles lo que fuera necesario para que entendieran la decisión que habían tomado. Tragó saliva y respiró hondo.
-Agradezco mucho que estén aquí, madame et monsieur Tsurugi- dijo Adrien, mirando de reojo a Kagami, pensando que quizá ella lo podía ayudar- sé que el viaje fue largo, y que vienen a París con muchas expectativas…-
Adrien vio que su madre ladeó la cabeza y le sonrió. Tenía la impresión de que ella ya se imaginaba de qué se trataba lo que iba a decir, y solamente le guiñó el ojo, en una señal de claro apoyo hacia el chico. Gabriel Agreste solo asintió levemente con los brazos cruzados.
Los padres de Kagami eran otro asunto. Los dos tenían el rostro enrojecido de furia, y rechinaban los dientes de impaciencia. Adrien tragó saliva antes de continuar.
"Tienes que hacerlo ya, si quieres estar con Marinette"; dijo su voz interior "se lo prometiste; no puedes seguir posponiendo esto. ¡Hazlo ahora!"
-Kagami y yo tuvimos una plática esta mañana, antes del incidente del robo en la oficina de père- continuó Adrien- fue una charla completamente sincera y, si me permiten decirlo, sin la influencia de nadie más…-
-¿Puedes ir al grano, por favor?- lo interrumpió monsieur Tsurugi con una expresión aburrida.
-Kagami y yo decidimos que no vamos a casarnos- dijo finalmente Adrien- pusimos fin al compromiso inmediatamente-
Un ensordecedor silencio llenó el comedor de la mansión Agreste mientras todos los presentes comenzaban a procesar lo que Adrien acababa de decir. Era la calma justo antes de la tormenta.
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Pues la pelea no fue tan épica como parecía, Monarca (el nuevo Hawkmoth) no tiene la experiencia del antiguo, pero sabe como preocupar a Ladybug y a Chat Noir. La actitud de Luka hacia el padre de Emma mejoró bastante al verlo interactuar con ella y Marinette. Ahora veremos cómo les va a Adrien y a Kagami con los Tsurugi.
Muchas gracias a todos por sus reviews. Nos leemos pronto.
Abby L.
