Resumen: Cuando Emilie Agreste reaparece y Hawkmoth desaparece misteriosamente, Ladybug y Chat Noir tienen una fuerte pelea. Adrien se muda a Japón, y cuatro años después regresa a París para los preparativos de su boda con Kagami. No se espera encontrar a Marinette viviendo con Luka, y mucho menos con una pequeña niña rubia que le parece muy conocida.
Nota Aclaratoria:
1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía
2) Contiene spoilers de toda la segunda temporada
3) IMPORTANTE: La inspiración para algunas puntos de la trama de esta historia fue tomada por el fic Unexpected Surprise de Totally Lucky en la página Archive of Our Own.
SERIE DE MALENTENDIDOS
CAPÍTULO 18
Calle junto al Sena
Al mismo tiempo
Luka tragó saliva al ver que había un hombre con un extraño atuendo apoyado en su auto, y algo en ello le provocó un mal presentimiento. Nunca se había sentido inseguro en París, y era normal que algún chico despistado se apoyara en un auto para fumar un cigarrillo, pero ahora tenía con él a Emma, y no quiso averiguar si había riesgo o no en ello. Además, había algo en él que le decía que eran malas noticias.
Sin querer averiguar más, el chico se dio media vuelta, y comenzó a caminar en sentido contrario, hacia la escalera que llevaba al muelle donde estaba la Liberté, con toda la intención de regresar al barco con su madre y Juleka, excepto porque también ahí había alguien bloqueándole el paso. Un hombre igual al que el anterior estaba justo en la escalera. Idéntico. Vestido igual, con la misma estatura y misma actitud que le causó un mal presentimiento.
El chico se frenó en seco, y al ver que esas dos personas se estaba acercando a él y que no podía regresar al barco, cruzó la calle hacia la acera contraria y pensó en apresurarse a la estación de metro, donde podría mezclarse con la gente y sería más fácilmente llegar a casa. Ya volvería al día siguiente por su auto, cuando Emma estuviera a salvo en casa con su madre, que casualmente era Ladybug.
Se detuvo nuevamente cuando un par de hombres le bloquearon el paso justo del otro lado de la calle. Nuevamente, eran idénticos a los otros dos que había visto antes, mismo atuendo, mismos rasgos faciales. Parecían clones de un mismo hombre. Y ahora que los veía más de cerca, parecían estar vestidos como ninjas. Vestían un atuendo completamente negro de pies a cabeza, con zapatos, guantes y un cubrebocas del mismo color. La única parte de su cuerpo visible eran sus ojos, que tenían un sospechoso brillo rojizo.
"Esto no es normal. Nadie se viste así en París", pensó Luka nerviosamente, y fue cuando cayó en cuenta de lo que significa que hubiera tantos hombres tan parecidos que estuvieran apareciendo en todas partes, como si estuvieran multiplicándose… "¿no será… un akuma?"
Y recordó la advertencia del akuma del día anterior y el miedo de Marinette al escucharla: Monarca, el nuevo Hawkmoth, había amenazado a la familia de Ladybug. El pánico comenzó a formarse en su mente. ¿Qué iba a hacer? Si eso era cierto, tenía que encontrar una manera de perderse de quienes lo seguían. Tenía que proteger a Emma.
Luka intentó tranquilizarse, respirando hondo para aclarar su mente. Bien, primero tenía que alejarse de esos hombres, mientras que con su mano libre trataba de sacar su teléfono celular, pensando en que Marinette y Adrien podían transformarse en Ladybug y Chat Noir, y llegar a ayudarlo en un abrir y cerrar de ojos. Pero nuevamente, otro grupo de clones le cerró el paso al final de la calle, además de que el chico tenía las manos ocupadas con la pequeña. Tenía que buscar una oportunidad de ponerla en algún sitio para poder hacer la llamada.
Al ver si camino bloqueado, Luka volvió a girar, y al ver que estaba cerca del puente Bir-Hakeim, decidió cruzarlo con la idea de dirigirse hacia el campo de Marte, con la intención de mezclarse con los turistas que iban a ver la torre Eiffel de noche y perder a quienes lo seguían, o para tener al menos suficiente tiempo de llamar a Marinette y contarle lo que estaba sucediendo.
El chico apretó el paso, pero ni siquiera alcanzó a llegar a la orilla del puente, pues otra copia estaba esperando. Luka frunció el entrecejo. Estaba rodeado y, a menos que saltara al río con Emma, no podría escapar de ellos. Cosa que no haría. El agua estaría seguramente helada para esa época del año, y aunque le avergonzaba admitirlo, Luka no sabía nadar.
-¿Qué es lo que quieren?- dijo por fin el chico, frunciendo el entrecejo, fastidiado de que lo siguieran de forma amenazante.
El hombre que se estaba acercando a él señaló a Emma, haciendo que Luka temblara levemente mientras la estrechaba con más fuerza contra su pecho. ¡No!¡Sobre su cadáver! En vez que cruzar el puente, Luka se apresuró por la orilla del Sena hacia el este, con dirección a Trocadéro, nuevamente pensando en mezclarse con los turistas.
Justo cuando dobló una esquina, el chico sintió un repentino dolor agudo en el lado izquierdo de su cuello. El chico se llevó la mano al sitio donde había tenido esa sensación, y retiró una delgada aguja que se había clavado en su piel.
-¿Qué rayos es esto?- dijo el chico en voz baja.
-¿Luka…?- dijo la vocecita de Emma, quien comenzaba a despertar por el movimiento causado por la carrera del chico.
-Shhh, vuelve a dormirte, Emma, todo está bien- mintió el chico mientras hacía que volviera a apoyar su cabecita sobre su pecho- ya vamos a casa a ver a maman-
Emma dejó que el chico la acomodara en sus brazos, y Luka notó una aguja parecida a la que lo había golpeado en el brazo derecho de la pequeña. Se apresuró a retirarla y a cruzar el pequeño callejón, pero se vio atrapado de ambos lados.
Por fin pudo ver mejor a quienes lo seguían. Por supuesto que debía ser un akuma, pues cada uno de los hombres era idéntico al otro, y todos estaban vestidos como ninjas.
-Danos a la niña, y todo estará bien- siseó uno de los hombros que le cerró el paso, con una voz que Luka no logró reconocer- de todos modos no podrás resistirte-
Luka no parecía dispuesto a soltar a Emma, pero comenzó a sentirse cada vez más cansado y débil, y sospechó que tenía que ver con la aguja que le habían lanzado.
-No…- dijo el chico débilmente.
-No tienes otra opción más que entregárnosla- dijo uno de los ninjas- si no obedeces inmediatamente, te lanzaremos al Sena tan pronto como la hayamos tomado de tus brazos-
Luka volvió a aferrar a Emma contra su pecho, y decidió intentar escapar de ese callejón antes de que lo que sea que le hayan inyectado comenzara a hacer efecto en él. Uno de los ninjas se acercó a él, e intentó quitarle a la pequeña. El chico forcejeó, intentando soltarse de él y escapar. El hombre le lanzó un golpe, pero antes de que conectara su puño contra la cara de Luka, una mano lo detuvo.
Los ojos del chico se volvieron pesadamente a la persona que había detenido el golpe.
-En serio, Luka Couffaine, tienes que prestar más atención a tus alrededores-
x-x-x
Estación de Trocadéro
Poco antes
Kagami salió del hotel donde sus padres se hospedaban poniendo los ojos en blanco. Después de la confesión de Adrien, de que ambos habían terminado su compromiso, los Tsurugi habían salido furiosos de la mansión Agreste. A Kagami le molestó la actitud de sus padres, y por más que les explicó que ella no amaba a Adrien, incluso diciéndoles que él amaba a otra chica, aunque omitió decirles que tenía una hija con ella, nada pareció convencer a sus padres de aceptar la decisión de ambos y dejar de hacer drama.
Quizá sería buena idea quedarse en París, después de todo.
Fastidiada de la necedad de sus padres, la chica había salido del hotel y se había dirigido hacia Trocadéro a tomar algo de aire fresco y mirar la torre Eiffel. Marinette le había mencionado hacía tiempo que ese sitio la inspiraba y frecuentemente la hacía sentir mejor cuando estaba preocupada, y Kagami decidió seguir su consejo.
Comenzaba a anochecer en París, y Kagami observó la torre Eiffel conforme comenzaba a iluminarse, ante las exclamaciones de admiración de todos los turistas presentes. Sonrió levemente.
Marinette tenía razón, a pesar de todos los turistas que había alrededor, era una vista agradable.
De pronto, algo llamó su atención. En la orilla del parque de Trocadéro, vio un hombre vestido de ninja. La chica alzó las cejas. ¿Un ninja, en París?¿Qué brujería era esa? Pronto cayó en cuenta, sobre todo porque había un nuevo Hawkmoth y hubo un nuevo ataque de akuma recientemente.
"Debe ser un akuma", pensó la chica.
Kagami se levantó y siguió al ninja, y se dio cuenta de que no solo había uno. Pronto vio tres o cuatro, y notó que estaban siguiendo a alguien. La chica los siguió con curiosidad, preguntándose porqué Ladybug y Chat Noir aún no se habían presentado, y después de un rato se dio cuenta que seguían a Luka, el amigo de Marinette, quien llevaba en sus brazos un bulto.
-Danos a la niña, y todo estará bien- escuchó decir a uno de los hombres que rodeaban a Luka, mientras que éste abrazaba lo que ahora Kagami sabía que era una niña contra su pecho- de todos modos no podrás resistirte-
-No…- dijo el chico débilmente.
-No tienes otra opción más que entregárnosla- dijo el otro hombre- si no obedeces inmediatamente, te lanzaremos al Sena tan pronto como la hayamos tomado de tus brazos-
Luka no parecía dispuesto a soltarla, y uno de los hombres intentó golpearlo. Kagami frunció el entrecejo y detuvo su mano antes de que el puño golpeara la mejilla del chico.
-En serio, Luka Couffaine, tienes que poner atención a tus alrededores-
Luka levantó los ojos hacia ella, sus párpados estaban comenzando a caer y sus rodillas apenas lo podían sostener. Kagami alejó al hombre que lo iba a golpear de una patada, y se interpuso entre ellos y Luka.
-¿Qué te pasa, Luka?- dijo la chica- ¡corre!-
El chico la miró con ojos cansados, debatiéndose si debía escucharla o quedarse a ayudarla, pero finalmente decidió correr para mantener a salvo a Emma, y se dirigió a la salida del callejón, aprovechando que Kagami había golpeado al hombre que le bloqueaba el paso.
-Te arrepentirás de lo que acabas de hacer- dijo uno de los ninjas mientras se preparaba a pelear. Kagami sonrió ante la anticipación de dar golpes, los cuales serían catárticos después de su horrible día con sus padres, cuando escuchó un débil lloriqueo a sus espaldas. Frunció el entrecejo y tras abrirse paso con algunos golpes, corrió hacia donde Luka se había dirigido.
Un par de calles más lejos lo encontró, de rodillas en el suelo, pero sin dejar de abrazar a la niña, que con sorpresa vio que se trataba de la hija de Marinette y Adrien. Tragó saliva. No sabía que significaba eso, pero sintió un feo vuelco al caer en cuenta de que era la pequeña hija de Adrien la que estaba en medio de lo que parecía ser un ataque de akuma.
¿Dónde demonios estarían Ladybug y Chat Noir en esos momentos?
-¡Luka!- dijo Kagami, corriendo hacia el chico. La pequeña lloriqueaba, somnolienta, como si presintiera que algo malo estaba pasando.
-Kagami…- dijo Luka, reconociéndola y mirándola con desesperación- tienes que…ponerla a salvo…-
Kagami parpadeó, pero decidió no cuestionar a Luka. Estuvo a punto de tomar a la pequeña de sus brazos cuando se dio cuenta de que el akuma se había multiplicado nuevamente, y estaban rodeados. Luka se percató de ello, y volvió a abrazar a Emma contra su pecho.
-Resiste un poco, Luka- dijo Kagami, buscando a su alrededor algo que le pudiera servir para pelear, pero dándose cuenta de que no podía hacer más que usar sus manos- Ladybug y Chat Noir deberán venir a arreglar las cosas-
Luka asintió cansadamente sin soltar a Emma, en vano intentando levantarse. Kagami suspiró resignada, y se volvió a los enemigos, frunciendo el entrecejo, mientras que éstos se lanzaron contra ella, con sus puños cerrados.
Mientras que Kagami intentaba en vano mantenerlos alejados, por fin Luka cayó al suelo, aún protegiendo a Emma con su cuerpo, pero pronto perdió la conciencia. Kagami comenzó a desesperar. Claro, el akuma no había hecho ruido ni llegado a las noticias, seguramente Ladybug y Chat Noir no tenían como enterarse de su presencia.
Nadie los iba a ayudar
-¡Luka!- gritó Kagami, preocupada al ver caer al chico pesadamente al suelo y no volver a moverse, pero no pudo ayudarlo, pues cuatro de los ninjas le cayeron encima y la atraparon- ¡arrgggg, suéltenme…!-
Los hombres la ignoraron mientras forcejeaba con ellos, y otros cuatro se acercaron a Luka para tomar a la niña de sus brazos. Emma estaba inconsciente también, y se dio cuenta de nada de lo que sucedía. Kagami pataleaba, intentado soltarse, pero no tenía oportunidad. No solo ello, Kagami notó también que uno de los hombres tomó la mano de Luka y le retiró un anillo que llevaba en su mano. Tras examinarlo, el hombre lo dejo caer al suelo y lo pateó con desprecio, para volverse a la pequeña y examinar su rostro con una sonrisa maliciosa.
-Ah, sí, esta es…- dijo el hombre, haciendo una señal al ninja que la tenía en brazos.
-¡Déjala en paz!- gritó Kagami al ver que uno de los ninjas se alejaba, llevando a Emma en sus brazos y alejándose en la oscuridad- ¡no la toques!¡Déjala en paz!-
Cuando el hombre que llevaba a Emma ya estaba lo bastante lejos, los otros ninjas soltaron a Kagami y se fusionaron en uno solo, quien tomó a Luka de los brazos y lo arrastró a la orilla del canal del Sena. Finalmente lo dejó justo en la orilla, y le puso un pie en el costado.
-Vas a tener que hacer una elección, chica- dijo el hombre que tenía a Luka peligrosamente cerca de la orilla del río, su pie aún sobre el chico en una expresión amenazante, como si en cualquier momento fuera a patearlo para que cayera al agua helada- o corres tras la niña y recibes una paliza igual que él, o rescatas a este pobre chico del fondo del Sena-
Kagami miró alternadamente a Luka, tumbado en la orilla del río, y el otro hombre que se alejaba con Emma. La chica tembló ante la elección que tenía que tomar. Si corría tras el hombre que tenía a Emma, ellos tirarían a Luka al Sena, y éste se ahogaría al no poder nadar estando inconsciente. Pero si intentaba salvar a Luka de ahogarse, perdería a Emma, y quien sabe que querrían hacer con ella. No podía dejar que se la llevaran…
¿Y porqué Ladybug y Chat Noir no habían llegado aún para vencer a ese akuma?
-No te atrevas…- dijo la chica, apretando sus puños. Tenía que ganar tiempo. Quizá haciendo hablar al akuma para que revelara sus planes, daría tiempo a los dos héroes de llegar a purificarlo- ¿porqué están haciendo esto?-
El hombre se echó a reír, y presionó su pie contra el costado del chico, haciendo que la espalda de Kagami se tensara.
-Ah, y una cosa más- dijo el hombre, levantando la mirada hacia ella de nuevo- sé que podrás transmitir un pequeño mensaje a Ladybug, de parte de Monarca. Dile que si quiere volver a ver a su hijita sana y salva, tiene que ir mañana al Louvre, una hora después del cierre, y llevar su Miraculous y el de Chat Noir- acentuó su sonrisa maliciosa- si no, bueno… no podemos asegurar que la pequeña siga ilesa-
La chica se quedó helada al escuchar eso.
"¿Ladybug?", pensó la chica, abriendo los ojos sorprendida, cayendo en cuenta de lo que acababa de escuchar "¿Entonces Emma es… es hija de…?¿Marinette es…?"
Pero no tuvo tiempo de pensar más en ello, porque sintió un agudo dolor en su brazo derecho, y vio que tenía clavada una aguja. Frunció el entrecejo al sacársela. Levantó la mirada hacia el ninja.
-Buena suerte, chica. Espero que alcances a salvarlo antes de que te desmayes tú también- dijo el hombre, empujando a Luka hacia el río con su pie y desapareciendo.
-¡No!- gritó Kagami, corriendo hacia la orilla y saltando al río tras el chico.
Kagami era una excelente nadadora, pero conforme se sumergía para alcanzar a Luka, sentía sus músculos entumidos, tanto por el agua helada del Sena en esa época del año como por lo que sea que haya tenido la aguja con la que la habían atacado.
Por fin, vio a Luka cerca del fondo, sin hacer ningún esfuerzo por nadar o siquiera moverse. La chica frunció el entrecejo, sintiéndose cada vez más agotada. Tenía que sacar a Luka de ahí antes de que ella perdiera la conciencia también y ambos se ahogaran. Lo alcanzó, tomando su brazo y pasándoselo por detrás de su cuello, y poniendo sus pies en el fondo del río se impulsó hacia la superficie.
"Vamos, Luka, por favor resiste", pensó Kagami mientras nadaba con el chico hacia la superficie. Su mente corría a mil por hora. El akuma que se multiplicaba, que atacaran a la hija de Adrien y Marinette, que Ladybug y Chat Noir no aparecieran, que el akuma dijera que Emma era hija de Ladybug, y…
Por fin, Kagami alcanzó la superficie, y ayudó a Luka a mantener su cabeza fuera del agua. Con creciente dificultad, ya que sus ojos comenzaban a cerrarse, la chica nadó junto con Luka hacia la orilla contraria de donde habían sido atacados por el akuma.
-Solo… solo un poco más…- dijo la chica conforme se acercaba a la orilla y se aferraba a ella. Con dificultad, sacó a Luka y lo empujó lejos de la orilla, y luego salió ella misma. Ya no se podía poner de pie. Se arrastró hacia el chico y lo sacudió levemente. Al ver que aún respiraba, Kagami suspiró aliviada y finalmente colapsó sobre el torso del chico. Antes de perder la consciencia también, la chica escuchó un grito de sorpresa cerca de ella.
x-x-x
Casa de Luka Couffaine
Más tarde
Conforme pasaba el tiempo, tanto Marinette como Adrien se preocupaban más y más por la ausencia de Luka. Y si bien la chica había llamado a madame Anarka y ésta le había dicho que Luka ya había salido de su casa y ya iba en camino, su tardanza hizo que ambos se alarmaran.
-Esto no es normal- dijo Marinette nerviosamente, caminando en círculos en la sala del apartamento- hace mucho que salieron, y Luka nunca tarda tanto en regresar de casa de su madre… ¿no le habrá pasado algo malo?¿O a Emma?-
Adrien no dijo nada. No conocía la dinámica de esa casa, pero sí era extraño que Luka no hubiera llegado, y tenía miedo de que algo les hubiera pasado, sobre todo porque sabía que el chico estaba con Emma.
"No, no puede haberle pasado nada malo"; pensó el chico para sí mismo. Emma tenía que estar bien. Pronto llegarían, y él se sentaría con ella y Marinette. Y después, ambos le dirían a Emma que él era su padre, y todo iba a estar bien.
Pero su ausencia era demasiado alarmante.
-Creo…- comenzó a decir Adrien- quizá sea buena idea trasformarme y salir a buscarlos. No quiero seguir esperando y…-
De pronto se interrumpió, pues su teléfono celular comenzó a sonar, haciendo que ambos dieran un respingo de sorpresa. En la pantalla estaba mostrando un número desconocido.
-¿Hola?- dijo Adrien, preguntándose quien podría llamarlo a esa hora de la noche.
-Buenas noches- dijo la voz calmada de una mujer- ¿hablo con monsieur Adrien Agreste?-
-Sí- dijo el chico, confundido.
-Llamo a propósito de mademoiselle Kagami Tsurugi- dijo la misma voz- usted está registrado como su contacto de emergencia…-
Adrien dudó por unos segundos, pero recordó que, como el plan inicial había sido que solo él y Kagami estuvieran en París, él se había registrado como su contacto de emergencia. Y hablando de ello, ¿porqué le llamaban?¿Le había pasado algo malo?
-¿Qué le sucede a Kagami?- dijo Adrien finalmente. Al escuchar ello, Marinette parpadeó, alarmada, e iba a decir algo cuando su propio celular sonó.
-¿Hola?- dijo Marinette.
-¿Habla mademoiselle Marinette Dupain-Cheng?- dijo la voz en el teléfono- hablo del hospital, a propósito de Luka Couffaine…-
Marinette sintió como si su toda su sangre se le fuera a los pies. Primero Kagami, y ahora Luka. ¿Qué les había pasado?¿Y Emma?
-¿Qué le sucedió a Luka?- dijo Marinette.
-Él y otra chica fueron encontrados inconscientes y empapados a la orilla del Sena, cerca de Trocadéro. Algunos testigos alcanzaron a ver que alguien lo lanzó al agua, y la chica lo ayudó a salir…-
-Luka estaba con una niña, Emma- dijo Marinette nerviosamente- ¿qué le sucedió a ella?-
Hubo un breve silencio en la línea.
-Lo siento mucho, mademoiselle, no tengo información al respecto hasta ahora- dijo la mujer del otro lado de la línea.
Marinette tembló. Luka estaba herido, algo malo le había pasado, y no sabía donde estaba Emma. Sus ojos se llenaron de lágrimas. ¡No sabía donde estaba su hija! Y fue entonces cuando recordó nuevamente la amenaza de Monarca, el nuevo Hawkmoth, y miró a Adrien con una expresión horrorizada.
Adrien comprendió su mirada. Frunció el entrecejo, y tomó su mano.
-¿Es Emma, verdad?- dijo el chico, intentando parecer calmado, pero su voz quebrada y el temblor de sus manos delató el pánico que sentía.
-No… no saben donde está- dijo Marinette, mirándolo con una expresión horrorizada- oh, Dios… algo le pasó a Emma…-
Adrien sintió náuseas al escuchar lo que dijo la chica. Algo le había pasado a su hija. Hacía unas horas Emma estaba con ellos, todo estaba perfecto, y ahora…
-Vamos a averiguar que fue lo que sucedió, ma lady- dijo Adrien en voz baja, apretando suavemente la mano de Marinette con la suya- y vamos a encontrar a nuestra hija-
Marinette asintió, y ambos se transformaron, saliendo juntos para dirigirse al hospital, rogando porque Emma estuviera a salvo en esos momentos. Y mientras saltaban por los techos de la ciudad, Chat Noir juraba en silencio que daría una muerte lenta y dolorosa a quien osara poner sus manos sobre su hija.
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Este es un mensaje automático que Abby envía cuando teme por su integridad física después de haber escrito un capítulo que potencialmente puede causar sorpresa y/o furia en los lectores. Aunque espera que les haya gustado el capítulo, recomienda ampliamente el uso de una pelotita antiestrés para los capítulos que vienen. También Abby quisiera agradecer a todos por sus reviews, y espera leerlos pronto.
Este mensaje se autodestruirá en 4…3…2…1… puff…
