Resumen: Cuando Emilie Agreste reaparece y Hawkmoth desaparece misteriosamente, Ladybug y Chat Noir tienen una fuerte pelea. Adrien se muda a Japón, y cuatro años después regresa a París para los preparativos de su boda con Kagami. No se espera encontrar a Marinette viviendo con Luka, y mucho menos con una pequeña niña rubia que le parece muy conocida.
Nota Aclaratoria:
1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía
2) Contiene spoilers de toda la segunda temporada
3) IMPORTANTE: La inspiración para algunas puntos de la trama de esta historia fue tomada por el fic Unexpected Surprise de Totally Lucky en la página Archive of Our Own.
SERIE DE MALENTENDIDOS
CAPÍTULO 19
Hospital
Poco más tarde
Tan pronto como ambos héroes llegaron al hospital, se refugiaron en un callejón junto a la entrada y se detransformarion para entrar a buscar a sus amigos.
Tanto Adrien como Marinette estaban horrorizados al escuchar lo que había sucedido. Kagami y Luka habían sido encontrados en la orilla del Sena, de donde aparentemente ambos habían salido antes de colapsar, y se notaba a leguas que habían sido atacados. Luka tenía varios golpes en todo el cuerpo, y Kagami también tenía algunos cortes, principalmente en sus manos, y Adrien supuso que había peleado con alguien. A vestían ropa de hospital y estaban cubiertos para ayudarlos a entrar en calor, pero sus cabellos aún estaban empapados.
Les contaron que uno de los testigos había visto a un hombre tirar al lugar al Sena, y a Kagami saltar tras él para sacarlo. Nadie había visto a nadie más. Y no había rastro de Emma.
Adrien apretó sus puños con desesperación mientras que veía a la chica caminando en círculos para intentar calmarse. No sabía que hacer. Mientras que pensaba si sería buena idea transformarse y buscar a su hija, comenzando por Trocadéro, que fue donde encontraron a Luka y a Kagami, la chica japonesa por fin dio señales de estar comenzando a despertar.
Cuando Kagami abrió los ojos, miró a su alrededor, y luego a Adrien y a Marinette confundida por unos segundos. Se frotó la frente.
-Kagami, ¿te encuentras bien?- dijo Adrien en voz baja, mientras que Marinette la miraba aprensivamente.
-Yo… sí… creo…- dijo la chica, aún frotándose la frente- ¿qué sucedió?-
-Eso… nosotros esperábamos que nos pudieras decir que fue lo que pasó- dijo Adrien en un tono preocupado, haciendo un esfuerzo por no sonar tan impaciente como se sentía- ¿qué estabas haciendo con Luka?¿y sabes donde está Emma?-
Al escuchar el nombre de la pequeña, Kagami abrió los ojos desmesuradamente y se incorporó sentada con rapidez, pero inmediatamente se sintió mareada, por lo que Marinette y Adrien la empujaron suavemente para que se volviera a recostar.
-Tranquila, no te levantes tan bruscamente- dijo Marinette en voz baja- los doctores dijeron que encontraron una droga para dormir en la sangre de ustedes dos. Es posible que te sientas mareada-
Kagami giró su cabeza a la chica, a quien había sido su rival en el pasado, cuando creía que estaba enamorada de Adrien, mirándola con preocupación. Parecía estar asustada, pero era completamente normal. ¿Podría ser que Marinette fuera la heroína de París?
-¿Ladybug?- dijo Kagami en voz baja.
Las mejillas de Marinette se enrojecieron, y se volvió a mirar a Adrien, quien sacudió la cabeza levemente y se encogió de hombros con una expresión igual de sorprendida.
-¿Qué dices?-
-¿Tú eres Ladybug, Marinette?- dijo Kagami, y antes de que ella o Adrien le respondieran, la chica sacudió la cabeza- más importante que eso, un akuma atacó a Luka cuando tenía a tu hija. Él hizo todo lo posible por mantenerla a salvo y escapar con ella, pero era… era un akuma que se multiplicaba-
Con esas palabras, todo el color abandonó los rostros de los dos chicos. Adrien buscó con su mano la de Marinette, no para consolarla, sino para encontrar apoyo en ella. Sentía como si todo el peso del mundo acabara de caerle encima.
-Intenté ayudarlo cuando lo vi- continuó Kagami en voz baja- pero… usaron unas agujas envenenadas para debilitarnos y que no pudiéramos pelear de regreso. Finalmente tiraron a Luka al Sena. Y se llevaron a Emma consigo-
Marinette se llevó las manos a la boca para ahogar un grito, y sacudió la cabeza. No sabía donde estaba Emma, o si estaría bien. ¡La quería de regreso! Jamás debió haberla dejado salir sola con Luka, mucho menos ahora que los akumas habían regresado.
Adrien, por su parte, no dijo nada, pero Kagami pudo notar que todo el color que le quedaba desapareció de su rostro, reemplazado por una palidez enfermiza.
-Antes de irse, una de las copias del akuma dijo que le diéramos un mensaje a Ladybug- dijo f finalmente Kagami- que si quería verla sana y salva, debía llevar su Miraculous y el de Chat Noir al Louvre mañana, después de la hora del cierre-
Adrien finalmente frunció el entrecejo al escuchar aquello, y a pesar de que sentía que un horrendo vacío en el estómago, extendió su brazo y rodeó con él a Marinette, quien estaba congelada de horror por la noticia que Kagami le acababa decir, y se refugió en sus brazos. No lloró, pero estaba muy asustada por lo sucedido. Y la expresión de Adrien estaba llena de pena también.
Kagami los miró, y suspiró. Esos dos. Y si Marinette era Ladybug, Adrien seguramente era Chat Noir. Por eso el héroe desapareció cuando se fue a Tokio, y por eso reapareció cuando regresaron a París. Todo era tan dolorosamente obvio, que se preguntaba porqué no se había dado cuenta antes. Suspiró.
-No la lastimaron- dijo Kagami, intentando hacer que ambos se sintieran un poco mejor- y estuvo dormida todo el tiempo, estoy segura de que no supo que sucedió ni se asustó-
Adrien cerró los ojos mientras apoyaba su mentón en la cabeza de Marinette. ¿Porqué tenía que haber pasado eso? Ni siquiera había podido decirle a Emma que era su papa… él también la quería de regreso. Su pena poco a poco comenzó a convertirse en furia. ¿Cómo se atrevían a meterse con su hija? Cuando se enfrentara a Monarca, lo haría pagar por ello. Tragó saliva. Tenía que tranquilizarse.
-Gracias, Kagami- dijo el chico finalmente en voz baja, y después se volvió a Marinette- tenemos que ir por Emma, pero sabes muy bien que esto seguramente será una trampa, ma lady. ¿Cómo lo vamos a hacer?-
Marinette cerró los ojos mientras apoyaba la frente en el pecho de Adrien. Estaba preocupada y asustada por el destino de Emma, pero sabía que entrar en pánico no serviría de nada para rescatar a su hija. Sentía a Tikki moviéndose en su pequeño bolso. Con los ojos aún cerrados, respiró hondo. Conocía el Louvre como la palma de su mano. Y si querían que Ladybug entregara los dos Miraculous…
-Necesitamos prepararnos para lo que sea que vaya a hacer para intentar atraparnos- dijo la chica, abriendo los ojos y mirando a Adrien con una expresión pensativa- recuperaremos a Emma, y atraparemos a quien nos haya hecho eso-
-¿Y bien?- dijo Adrien seriamente, siguiendo su liderazgo, como era su costumbre- ¿cuál es el plan?-
Marinette lo miró. Además la información que tenía sobre el Louvre, estaba lo que Kagami le había dicho sobre el akuma que se multiplicaba y sus dardos con una toxina para dormir.
-Creo… creo que ya tengo una idea- dijo Marinette.
x-x-x
Más tarde
Luka se mantuvo inconsciente durante toda la noche, pero despertó cuando comenzaba a amanecer. Se sorprendió al ver que Kagami estaba sentada a su lado, también con una gasa en la mejilla y un par de vendas en sus manos. Tardó unos segundos en recordar lo que había pasado la noche anterior.
-Hey- dijo Kagami al notar que el chico había abierto los ojos y miraba a su alrededor.
-¿Qué sucedió?- dijo Luka débilmente, llevándose una mano a la frente. Por Dios que tenía una jaqueca que parecía que le partía la cabeza.
-¿Además de un chapuzón en el Sena? Nada más de interés- dijo la chica, encogiendo los hombros- y aquí estamos-
Luka la miró, recordando lo que había pasado.
-¿Emma?-
Kagami sacudió la cabeza.
-No pudimos detenerlos, lo siento- dijo la chica con una seria expresión derrotada- pero Adrien y Marinette ya saben lo que pasó. Y sabes que eso significa que Ladybug y Chat Noir se harán cargo-
Luka parpadeó, pero asintió levemente, haciendo una leve mueca de dolor. Su cabeza le dolía un montón, y se empeoraba con el movimiento. Además, se sentía terrible de no haber logrado proteger a Emma del akuma que lo había estado siguiento, y sabía que seguramente había decepcionado a Marinette.
Se sorprendió levemente al ver que Kagami sacudió la cabeza.
-No seas tan duro contigo mismo- dijo ella en su habitual tono frío- no eres un superhéroe y estábamos peleando contra un akuma. Era una trampa, no había nada que hubieras podido hacer para que el resultado fuera diferente-
Luka alzó las cejas, y sonrió levemente.
-Muchas gracias-
-No lo menciones- dijo Kagami, suavizando un poco su tono de voz- eres un buen amigo con Marinette-
El chico sonrió tristemente, pero sacudió la cabeza. No era momento de sentirse mal consigo mismo. Respiró hondo, pensando en que realmente esperaba que Ladybug y Chat Noir rescataran a Emma.
x-x-x
Antigua habitación de Marinette, casa de la familia Dupain-Cheng
Al mismo tiempo
Adrien y Marinette habían decidido no decir nada a sus padres sobre lo que había pasado con Emma. Aprovechando que Tom y Sabine Dupain no estaba en casa por haber salido de viaje el fin de semana, como habían advertido antes, la chica llevó a Adrien a su antigua habitación sobre la panadería de sus padres para contarle sobre su plan. Recordaba haber guardado un mapa del Louvre, así que lo usó para explicarle lo que tenía en mente.
-¿Estás segura de querer hacer esto, ma lady?- dijo Adrien, mirándola preocupado después de escuchar la idea de Marinette. No era una mala idea, ni era diferente a lo que estaba acostumbrado cuando estaba con Ladybug. Pero no quería admitirlo, tenía miedo que algo saliera mal y lastimaran a Emma.
-Es nuestra mejor opción, dadas las circunstancias, chaton- dijo Marinette en voz baja, evidentemente igual de preocupada que él- y ya nos funcionó en una ocasión contra Hawkmoth. Monarca no tiene tanta experiencia manejando su Miraculous. Confía en mí-
Adrien la miró, pero asintió.
-Siempre. De acuerdo, haremos como dices, bugginette- dijo el chico, sonriendo levemente y poniendo su mano sobre la mejilla de ella- confío en ti. Siempre hemos logrado vencer gracias a tu inteligencia-
-Y a tu valentía- dijo la chica en voz baja- siempre hemos hecho un super equipo juntos-
-Por supuesto- dijo él.
-Juntos podemos contra el mundo entero- dijo Marinette, poniendo su mano en alto, para que Adrien pusiera la suya frente a la de ella- como me dijiste cuando estábamos en desventaja contra Papillon Écarlate. Este impostor se va a arrepentir de haberse metido con nosotros-
Ambos se miraron entre sí y sonrieron levemente. Adrien entrelazó sus dedos con los de la chica y acercó la mano de ella a sus labios.
-Recuerda, ma lady- dijo Adrien en voz baja, tras besar el dorso de su mano y borrando su sonrisa- debemos de rescatar a Emma, esa es nuestra prioridad-
Marinette lo miró, extrañada.
-Por supuesto que lo es- dijo ella, alzando una ceja- no necesitabas decírmelo-
-Entonces, si cuando estemos ahí… tienes que escoger entre ella y yo, tienes que dejarme atrás y salvarla- dijo Adrien finalmente.
Marinette quedó horrorizada al escuchar esas palabras en el chico.
-Adrien, no digas eso…- comenzó a decir ella.
-Sabes bien que es una posibilidad, Marinette- la interrumpió Adrien- no cabe duda de que esto es una trampa para nosotros, y uno de los dos puede llegar a caer. Si soy yo el que cae, tienes que prometer que me dejarás atrás para salvar a Emma-
Marinette lo sabía. Para ambos, era la prioridad rescatar a su hija. Pero el plan era, además de recuperar a Emma, que ambos salieran ilesos de esa aventura. No quería tener que elegir dejar atrás a Adrien.
-Lo sé- dijo ella finalmente- pondremos a Emma a salvo, y patearemos el trasero de quien se atrevió a ponerle las manos encima. Y los dos estaremos bien. Si uno los dos se queda atrapado, el otro se encargará de asegurarse de que Emma esté a salvo. Pero estoy segura que no llegará a eso-
Adrien asintió levemente, aliviado de tener esa garantía de la chica, y miró el reloj.
-Se acerca la hora, ma lady- dijo el chico.
Los kwamis flotaban alrededor de ellos, mirándolos con preocupación. Sabía que, si llegaban a tener que elegir, ambos entregarían sus Miraculous para mantener a salvo a su hija. Esa era la elección correcta para ellos, pero podría traer consecuencias peligrosas para el resto del mundo. Y al mismo tiempo, tanto Tikki como Plagg querían que la pequeña hija de sus elegidos estuviera a salvo, cueste lo que cueste.
-Sé que ambos podrán rescatarla y salir a salvo- dijo Tikki, flotando en medio de ellos- solo… mantengan los ojos abiertos y no se distraigan-
Plagg no dijo nada, pero asintió, posándose en el hombro izquierdo de Adrien con las orejas caídas, como si quisiera decirle que todo iba a estar bien. El kwami también quería a Emma de regreso, o usaría su propio Cataclismo para destruir la ciudad hasta encontrarla.
-Bien, es hora de irnos- dijo Marinette, mirando seriamente a Adrien, quien asintió.
-Plagg, transfórmame-
-Tikki, transfórmame-
Momentos después, ambos héroes salieron hacia el balcón sobre la habitación de Marinette y luego saltaron a los techos de la ciudad con dirección al Louvre.
x-x-x
Pirámide del Louvre
Poco más tarde
Ladybug saltó de uno de los techos cercanos y se detuvo en la entrada de la pirámide del Louvre, respirando hondo, y esperando que su plan funcionara. Miró a su alrededor. A pesar de que el Louvre ya estaba cerrado, la puerta principal estaba abierta de par en par, como si estuviera invitándola a entrar. Respiró hondo y, tras mirar de reojo hacia atrás, aliviada de que Adrien estuviera cerca de ella, se decidió a entrar.
La heroína bajó la escalera de caracol hacia la entrada subterránea bajo la pirámide, y miró a su alrededor. El museo estaba en completa oscuridad, salvo la entrada del ala Denon, la que llevaba a la Gran Galería.
"Obvio, quien haya hecho esto tiene un gran sentido del humor", dijo la chica, rodando los ojos, y se apresuró a subir la pequeña escalera eléctrica y dirigirse hacia el sitio señalado por las luces encendidas. Sabía bien que se dirigía hacia una trampa, pero no podía hacer nada más que caminar hacia donde estaba su hija.
Cuando llegó a la escalinata principal, y Ladybug se dio cuenta de que no estaba sola. Bajo la estatua de la Victoria Alada había un hombre ahí esperándola. Parecía ser uno de los ninjas que Kagami le había descrito. Estaba vestido de negro, con una capucha cubriéndolo por completo, excepto sus ojos rojos, y un par de dagas en su cinturón.
Ladybug frunció el entrecejo, repasando mentalmente la información que tenía. Ese akuma podía multiplicarse, y lanzaba dardos envenenados que hacían dormir a sus víctimas. Respiró hondo mientras que caminaba hacia él.
-Bienvenida, Ladybug- dijo el hombre al verla llegar. Extraño, la voz del akuma le parecía conocida- espero que hayas traído lo que se te pidió-
La heroína frunció el entrecejo.
-¿Dónde está mi hija?- siseó ella.
-Todo a su tiempo- dijo el ninja, bajando sus manos a su cinturón, sus dedos en las dagas que colgaban en su cinturón- ¿trajiste lo que te pedimos?-
La chica asintió molesta, y sacó de su bolsillo un anillo negro, con una huella de color verde en su engaste, mostrándoselo al hombre. Éste se acercó para tomarlo, pero Ladybug se lo impidió, cerrando la mano y colocándolo sobre su pecho, mientras empuñaba su yoyo con la otra mano.
-No, primero muéstrame a mi hija- siseó Ladybug.
El hombre entrecerró los ojos.
-Bien- dijo él, dándole la espalda, pero volviéndose a mirarla sospechosamente- ¿cómo fue que se lo arrebataste a su dueño?-
-No fue necesario. Chat Noir me lo entregó voluntariamente- dijo la heroína fríamente- renunció a él porque también quería ver a su hija a salvo-
-Ah, entonces Monarca no se equivocó- dijo el ninja en un tono burlón- ese pequeño engendro es de Chat Noir. Nunca pensé que hubieras caído tan bajo, Ladybug-
La chica no se dejó provocar, y solo se cruzó de brazos. El ninja no dijo nada más, y la guió rumbo a la Gran Galería. Al llegar al umbral de la galería, Ladybug notó, a los pies del cuadro de la Mona Lisa, estaba su pequeña. La reconoció por sus cabellos dorados y su manera peculiar de dormir sobre su abdomen, cubierta por una manta de colores que había visto en el barco de madame Anarka. Ladybug respiró, aliviada de ver que Emma estaba a salvo, y se dispuso a caminar hacia ella, pero el ninja se interpuso en su camino, multiplicándose y cerrándole el paso.
-No tan rápido, Ladybug- dijo el hombre- si quieres que te deje acercarte, debes darme tu Miraculous, y el de Chat Noir-
La chica hizo una mueca mortificada, mirando alternadamente a la niña, y el anillo en sus manos. Finalmente asintió, y murmuró "detransformación". Ladybug se convirtió en Marinette Dupain-Cheng.
-Lo sabía- dijeron todos los ninjas al mismo tiempo, y nuevamente fusionándose en uno solo- ahora, dame los Miraculous y podrás recoger al engendro-
Marinette ignoró eso y se llevó las manos a sus oídos, y tras ver los aretes y el anillo que tenía en sus manos, los puso en las del hombre akumatizado, quien sonrió maliciosamente y se apartó para dejarla pasar.
La chica no perdió tiempo, y corrió hacia Emma, arrodillándose a su lado. Emma estaba profundamente dormida, seguramente efecto de la misma sustancia que le habían administrado a Kagami y a Luka a través de los dardos envenenados, pero fuera de ello estaba completamente ilesa y respirando regularmente. La alzó en sus brazos, y se preparó para correr para alejarse del enemigo, cuando el akuma se volvió hacia ella.
-¡Estos no son los Miraculous!- dijo el hombre akumatizado, furioso- ¡me engañaste!-
-Lo lamento, pero te lo merecías por meterte con mi hija- dijo Marinette, mirando hacia el techo de cristal y sonriendo- ¡ahora, Chat Noir!-
-¡CATACLISMO!- dijo el héroe, rompiendo el techo y saltando para interponerse entre Marinette y el akuma.
-Tikki, transfórmame- dijo Marinette, volviéndose a convertir en Ladybug.
El akuma no podía creer que los dos héroes estuvieran ahí, y que ya hubieran rescatado a su rehén. Se enfureció y se multiplicó, separando a los dos chicos, evitando que Chat Noir utilizara su bastón para sacarlas de ahí por el techo de la galería, y empujando a Ladybug hacia el pasillo, donde el techo no era tan fácil de romper.
-¡Ladybug!- gritó Chat Noir, tratando de evitar separarse de ella, pero fue en vano.
El akuma gritó furioso.
-¡No escaparán!- dijo el hombre akumatizado- obtendré sus Miráculous, y después verán como me divertiré haciéndolos pagar por este engaño-
Chat Noir golpeó a las copias del akuma con su bastón, mientras que Ladybug los repelía con su yoyo mientras era forzada hacia la salida de esa sala hacia la galería de pinturas italianas, acercándose a la ventana que llevaba fuera del Louvre y hacia el río Sena. La chica miró alternadamente la ventana y luego a Chat Noir. Tragó saliva al ver lo cerca que estaba de la ventana. Un poco más, dos o tres enemigos que venciera, y podría saltar por la ventana hacia el río. Podría huir con Emma, pero no quería dejarlo atrás.
-¡Recuerda tu promesa, ma lady!- dijo Chat Noir mientras mantenía alejados a los ninjas de ella, notando que la chica dudaba en dejarlo solo. Ladybug asintió, recordando que su prioridad era Emma, y se volvió para abrir la ventana de una patada, pero dos de las copias del ninja se lo impidieron.
La chica hizo una mueca al fallar en su intento, y se echó a correr con Emma de regreso hacia la escalinata principal, pero no pudo dirigirse a la entrada de la Pirámide del Louvre porque el camino estaba bloqueado. El akuma se había multiplicado de nuevo, y sus números eran ya ridículamente altos. No había manera de que ella y Chat Noir pudieran vencer a todas las copias, no mientras uno de ellos tuviera que proteger a la pequeña.
Ladybug no tuvo más remedio que alejarse hacia la escalera principal y bajar al sótano, aún estrechando a Emma en sus brazos. Chat Noir la siguió tras golpear a una de las copias del akuma, pero conforme bajaban las escaleras, se dieron cuenta de que se estaban atrapando aún más.
No había salida al exterior en el sótano del museo.
-Espera, chaton- dijo Ladybug en voz baja, deteniéndolo cuando ambos estuvieron lejos de la vista del akuma, en la entrada de la sala egipcia y tirando de él para esconderse detrás de una de las estatuas de esfinge- creo que nos estamos atrapando solos. Mientras estemos en el sótano, no podremos escapar, porque no hay salida al exterior. Tenemos que buscar una manera de salir de aquí, después veremos como vencemos al akuma-
Chat Noir asintió, y miró de reojo su anillo, al que solo le quedaban tres pads tras haber usado Cataclismo.
-¿Cómo saldremos de aquí?- dijo Chat Noir- yo ya usé mi poder, y las copias del akuma bloquean todas las ventanas y las salidas del museo-
Ladybug se mordió el labio, sin saber como lograrían huir. Pero aún tenía un as bajo la manga. Puso a Emma en brazos de Chat Noir, quien inmediatamente frotó su cabeza contra la de la pequeña tan pronto como la tuvo con él, y lanzó su yoyo al aire.
-Lucky Charm- dijo ella, y en sus manos apareció lo que parecía ser un antiguo amuleto egipcio rojo con motas negras. Tanto Ladybug como Chat Noir tenían la impresión de haberlo visto antes.
-¿Qué significa eso?- dijo Chat Noir en un tono decepcionado. Había olvidado lo frustrante que era para él el poder de Ladybug. ¿Porqué los Lucky Charm nunca eran directos?
Ladybug, por su parte, miró fijamente el amuleto que había recibido con su poder. Recordaba haberlo visto antes. Le recordaba a Alix y a su familia…
-¡Chat Noir, eso es!- dijo Ladybug de pronto- ¡es el amuleto de Jalil Kubdel, el hermano mayor de Alix! Tenemos que ir al antiguo apartamento de los Kubdel. Está aquí en el sótano del Louvre, pero hay una ventana que nos puede llevar al exterior del museo-
Chat Noir asintió al escuchar el plan de la heroína, y comenzó a caminar con Emma en sus brazos hacia la salida de la sala egipcia, seguido de Ladybug.
Mientras se acercaban a la escalera de la sala, Ladybug notó una luz roja parpadear sobre sus cabezas, y apenas alcanzó a reaccionar antes de que fuera demasiado tarde. Con todas sus fuerzas, la chica empujó a Chat Noir, haciéndolo caer unos metros delante de ella, cuando una de las rejas protectoras del Louvre cayó pesadamente en la entrada de la sala, separándola de Chat Noir y de Emma.
El chico sacudió la cabeza y se dio cuenta de lo que había sucedido. Se levantó del suelo, volviendo a cargar a Emma en sus brazos, y regresó por Ladybug. La chica había quedado atrapada en la sala egipcia por las rejas de seguridad, pero él aún tenía la posibilidad de escapar y poner a salvo a su hija.
-¡Ma lady!- dijo Chat Noir, regresando hacia la reja y maldiciendo el haber desperdiciado su Cataclismo al romper el techo de la Gran Galería.
-Tienes que apresurarte hacia el antiguo apartamento de los Kubdel, Chat Noir- dijo Ladybug, sabiendo que estaba atrapada, con sus manos en los barrotes de la reja- tienes que escapar de aquí, y mantener a salvo a Emma y los Miraculous-
-¡No!- dijo Chat Noir, horrorizado al caer en cuenta lo que Ladybug quería que hiciera- no te puedo dejar atrás. No puedo perderte otra vez-
-Chaton, ya hablamos de esto antes de venir. Nuestra prioridad es salvar a Emma, aunque uno de nosotros se quede atrás. Tú mismo lo dijiste, ¿recuerdas?- dijo Ladybug tristemente- no tenemos tiempo de discutir…-
-Pero…- comenzó él. Sí, él había dicho eso, pero ni en sus peores pesadillas había imaginado que sería ella quien se quedaría atrapada.
-Detransformación- dijo Ladybug antes de que el chico terminara de hablar, y una vez que su transformación desapareció, la chica miró a Tikki, quien asintió con una expresión preocupada- Tikki…-
-Lo sé, Marinette- dijo la kwami, sin que la chica dijera algo.
-Nos veremos pronto, estoy segura- dijo Marinette en voz baja, forzando una sonrisa que no llegó a sus ojos- Tikki, renuncio a ti-
Tikki fue absorbida por los aretes de Marinette, y ésta se los entregó a Chat Noir, quien renuentemente los tomó y los guardó con cuidado en uno de los bolsillos de su traje. Se acercó a ella nuevo, desesperado. No podía estar pasando eso…
-Marinette, no quiero dejarte atrás…- dijo Chat Noir con lágrimas en los ojos y sacudiendo levemente su cabeza- por favor, no me pidas que te deje atrás, te lo suplico…-
-Lo sé, chaton, lo sé- dijo ella, pasando su mano a través de los barrotes y poniéndola sobre la mejilla del chico- pero tienes que apresurarte, no te queda mucho tiempo antes de que nos encuentren…-
Chat Noir dudó, y Marinette sonrió levemente. Tomó con su mano el cascabel del traje de Chat Noir, y tiró de él para acercarlo a ella y besarlo a través de los barrotes. El chico cerró los ojos mientras la besaba, sus lágrimas cayendo en el rostro de la chica.
-Ahora menos quiero irme y dejarte aquí, Marinette- dijo el chico cuando se separaron; mientras veía que Marinette aún sonreía tristemente y besaba la frente de Emma.
-Emma…- dijo Marinette en un tono urgente, acariciando por última vez los cabellos dorados de su hija.
-Emma- repitió Chat Noir, asintiendo con gravedad y abrazando a la pequeña con fuerza contra su cuerpo- te amo, ma lady-
-Y yo te amo a ti, chaton- dijo ella- confío en ti, sé que regresarás por mí cuando Emma esté a salvo-
Chat Noir asintió.
-Tienes mi palabra, Marinette. Voy a regresar por ti- dijo el héroe, antes de darle la espalda y salir corriendo en dirección contraria a ella.
Marinette se forzó a sí misma a seguir sonriendo mientras que Chat Noir se alejaba de ella, en caso de que el chico se volviera, para que no dudara en dejarla atrás y huir con Emma para ponerla a salvo. Una vez que ambos estuvieron lejos y se perdieron de vista en los largos pasillos del Louvre, la chica se quebró y dejó que las lágrimas fluyeran sobre sus mejillas.
No pudo seguir llorando por largo tiempo, porque sintió una aguja clavarse en la base de su cuello, y se la retiró con una expresión exasperada. Ya sabía que significaba eso. Volvió su vista hacia la entrada de la sala, y vio que uno de los ninjas la miraba maliciosamente.
-Dile… dile a Monarca que su plan falló- dijo Marinette, comenzando a sentir el efecto de la aguja- los Miraculous… estarán a salvo…-
El enemigo sacudió la cabeza y señaló en la distancia que el grupo de ninjas que corría en la misma dirección que Chat Noir había usado para huir con Emma.
-No…por favor… Chat Noir… pónganse a salvo…- dijo Marinette débilmente, mientras que caía de rodillas frente a los barrotes. No pasó mucho tiempo cuando todo se fue a negro.
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Como ven, nuestros héroes fueron a rescatar a Emma, pero Marinette tuvo que quedarse atrás. Esperemos que Chat Noir pueda escapar y mantener a salvo tanto a su hija como a los Miraculous.
Me hubiera gustado dejar el capítulo del 24 de diciembre en un tono un poco más alegre, pero ya están familiarizados por mis altos niveles de maldad. Espero que pasen muy Feliz Navidad en compañía de sus seres queridos. Les mando un abrazo a todos, y nos leemos pronto.
Abby L.
