Resumen: Cuando Emilie Agreste reaparece y Hawkmoth desaparece misteriosamente, Ladybug y Chat Noir tienen una fuerte pelea. Adrien se muda a Japón, y cuatro años después regresa a París para los preparativos de su boda con Kagami. No se espera encontrar a Marinette viviendo con Luka, y mucho menos con una pequeña niña rubia que le parece muy conocida.

Nota Aclaratoria:

1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía

2) Contiene spoilers de toda la segunda temporada

3) IMPORTANTE: La inspiración para algunas puntos de la trama de esta historia fue tomada por el fic Unexpected Surprise de Totally Lucky en la página Archive of Our Own.

SERIE DE MALENTENDIDOS

CAPÍTULO 20

Casa de Alya y Nino Lahiffe

Más tarde

Nino había puesto a Aidy a dormir y cerrado la puerta de su habitación con cuidado, mientras que Alya miraba en internet las últimas noticias sobre los akumas que habían comenzado a aparecer en París los últimos días. Comenzaba a preocuparse, sobre todo porque sabía que Adrien y Marinette tendrían que dejar a Emma y aplazar el proceso de arreglar sus vidas para salir a pelear de nuevo como cuando eran adolescentes.

-¿Qué sucede, Aly?- dijo Nino, tras cerrar con cuidado la puerta de la habitación de Aidy, al ver la expresión preocupada de su esposa frente a la pantalla

-Yo… estoy algo preocupada por nuestros amigos- dijo Alya, señalando la pantalla de la computadora.

Una ventanilla nueva apareció en la computadora, que era un nuevo reporte de noticias. Alya hizo clic para abrir el video y ajustó el volumen, lo suficiente para escuchar bien pero no despertar a su hija.

-Noticias de último momento- dijo la voz de Nadja Chamack- hace unos minutos el Louvre fue el escenario de un ataque de akuma. Se encontraron rastros de que Ladybug y Chat Noir estuvieron presentes en la escena, pero no hemos visto a ninguno de nuestros héroes, y al parecer el akuma aún no ha sido vencido. No hay ninguna señal de la Cura Miragrosa de Ladybug que repara el daño causado por los akumas, y tampoco…-

Los chicos se miraron entre sí, preocupados. Y las sorpresas no terminaron ahí. Antes de que alguno de ellos pudiera decir algo más, escucharon un golpe desesperado en la puerta que hizo que ambos dieran un respingo por el ruido repentino.

-¿Qué…?- dijo Nino, levantándose del lado de Alta y caminando hacia la puerta. Al abrirla, miró sorprendido que su visitante nocturno no era otro sino Chat Noir, quien tenía a Emma contra su pecho con uno de sus brazos, y se apoyaba con la otra en el marco de la puerta. El héroe tenía una expresión lastimera y una fea herida en el costado, que había roto su traje y sangraba profusamente.

-Chat… Chat Noir- dijo Nino en voz baja, mientras que Alya dejaba a un lado su computadora y se apresuraba a su lado- ¿qué sucedió?-

El héroe entró a la casa sin decir nada, y cuando Nino cerró la puerta principal tras de él, Chat Noir se detransformó, y Adrien se desplomó en el suelo.

-¡Adrien!- dijeron Alya y Nino al mismo tiempo.

La chica alzó a Emma, y Nino levantó a Adrien y lo recostó en el sofá con cuidado. El rubio tenía algunos golpes en sus brazos, una fea herida en su costado, que no se veía demasiado profunda pero sangraba profusamente, y al menos ocho agujas en varios puntos de su cuerpo.

Nino rápidamente retiró las agujas, y buscó un paño de la cocina para detener el sangrado en el costado de Adrien.

-Mon pote, tienes que decirme que pasó- dijo Nino, tan pronto como regreso y puso el paño sobre su herida, provocándole una mueca de dolor- ¿dónde está Marinette?-

Adrien sacudió la cabeza, apretando los dientes con sus ojos llenos de lágrimas.

-Todo es mi culpa- dijo Adrien en voz baja mientras que sollozaba- tuve que dejarla atrás… porque tenía que traer a Emma…-

-¿Qué sucedió?- dijo Nino, alarmado al ver que el chico se notaba cada vez más fatigado, y no podía mantener los ojos abiertos- ¿Adrien?¿Qué te sucedió?-

-Déjalo descansar, chico- dijo Plagg, flotando frente a Nino para que dejara de sacudir a Adrien para mantenerlo despierto al tiempo que cubría su herida para que dejara de sangrar- no puede mantenerse consciente. Las agujas que dispara el akuma tienen una sustancia para hacerlo dormir. Una era suficiente para dormirlo por horas, pero Adrien recibió varias-

Nino sacudió la cabeza levemente. Adrien no podía mantener los ojos abiertos ya, pero sacudía la cabeza e intentaba en vano incorporarse. Plagg se sentó sobre su pecho, se ovilló y comenzó a ronronear, cosa que tranquilizó la ansiedad de Adrien, y lo sumió en un profundo sueño.

Una vez que Adrien estuvo dormido y que Alya dejó a Emma dormir junto a Aidy, los dos esposos miraron preocupados a Plagg.

-¿Nos puedes decir que fue lo que sucedió?- dijo Alya- ¿dónde está Marinette?-

-Un akuma secuestró a Emma- les explicó Plagg. Alya se cubrió la boca con las manos al escucharlo- Ladybug y Chat Noir fueron a rescatarla al Louvre, pero fue una trampa. Querían los Miraculous de los dos, igual que el antiguo Hawkmoth. Ladybug se quedó atrapada, y Chat Noir apenas pudo escapar para poner a salvo a Emma-

-¡Dejó atrás a Marinette!- dijo Alya, horrorizada por lo que Plagg acababa de decir- ¿cómo pudo hacer eso?-

-El chico no tuvo otra opción- dijo el kwami con la vista en el suelo- ambos habían usado sus poderes, y Ladybug estaba atrapada. Marinette le dio los aretes para mantenerlos a salvo, y obligó al chico a salir de ahí con Emma para ponerla a salvo-

Nino y Alya se miraron entre sí. No podían culparlos. Si hubieran estado en la misma situación con Aidy, ellos dos habrían hecho lo mismo.

-Y ahora, ¿qué vamos a hacer?- dijo Nino.

El kwami dudó por unos momentos. Sabía que esos dos habían sido portadores de Miraculous, pero no sabía si era sabio hablarles del maestro Fu. Él mismo había guardado el secreto de Adrien por muchísimo tiempo, hasta que el guardián estuvo seguro de que era momento de revelárselo. Y no sabía si era sabio decirles a los chicos, ahora que Ladybug no estaba y que su elegido estaba incapacitado.

¿Qué haría Tikki en su sitio? Ella siempre sabía que hacer cuando se presentaba un problema así. Y además, tenía hambre y se sentía débil, pues aún no había recargado su energía.

-Hay una persona que nos puede ayudar- dijo Plagg débilmente- pero creo que lo sabio sería dejar que Adrien vuelva en sí primero. Creo que lo mejor será que dejemos que descanse y se recupere. Aún queda una pelea más. Tiene que rescatar a Marinette-

Alya y Nino se miraron entre ellos y asintieron. La chica se fue al cuarto de baño a sacar el botiquín para atender la herida de Adrien mientras que Nino terminaba de limpiarla ahora que ya había dejado de sangrar.

-Si no les molesta- dijo Plagg débilmente, sin poder siquiera levantarse del pecho de Adrien- ¿podrían darme un poco de queso para recuperar mi energía?-

Alya asintió, y se apresuró a la cocina por un trozo de Camembert, poniéndolo en un plato sobre la mesita de la sala, y al kwami sobre el plato. Plagg se comió el queso débilmente, y una vez que estuvo satisfecho, flotó y se dejó caer sobre el respaldo del sofá, sobre su elegido. No podía negar que estaba muy preocupado.

x-x-x

Poco más tarde

Plagg se había quedado dormido en el respaldo del sofá mientras vigilaba el sueño intranquilo de su portador. Nino y Alya habían curado y parchado la herida de Adrien lo mejor que ambos pudieron, y lo habían dejado descansar para darle oportunidad de que la droga del akuma se depurara de su sistema. Dos o tres veces durante la noche, el kwami se había posado en el pecho del chico para ayudarlo a tranquilizar su sueño.

De pronto, las sensibles orejas del kwami se levantaron, detectando un sutil ruido desde la habitación de Aidy Lahiffe, despertándolo. Plagg entrecerró los ojos, recordando que Emma estaba durmiendo ahí, y se dirigió en esa dirección.

El kwami no estaba equivocado. Emma se había despertado, y estaba ovillada en una esquina de la habitación, abrazando sus piernas y sollozando en voz baja, repitiendo la palabra maman.

Plagg suspiró y flotó hacia ella, posándose en su hombro y frotando su cabeza contra la mejilla de la pequeña, ronroneando suavemente. Emma dio un respingo y dejó de llorar, y tomó a Plagg con sus manitas.

-¿Gatito?- dijo Emma en voz baja con una expresión sorprendida y curiosa a pesar de que había estado llorando.

-No soy gatito, soy Plagg- dijo el kwami mientras lamía una de sus patas. Fijó sus ojos verdes en los de la pequeña, y volvió a frotar su cabeza contra ella, esta vez contra su mandíbula. Emma rió en voz baja, sintiendo cosquillas en su cuello por los bigotes de Plagg. La pequeña puso su manita en la cabeza del kwami, y comenzó a rascar detrás de sus orejas, provocando ronroneos del kwami.

Por un momento, tanto Plagg como Emma olvidaron el predicamento en el que cada uno estaba, el kwami disfrutando que la pequeña le rascara las orejas.

-Es un poco tarde, y tienes que irte a dormir, Emma- dijo después de un rato el kwami.

Emma abrió la boca, sorprendida, y la volvió a cerrar. No sabía que hacía ese gatito tan gruñón ahí, pero no le pareció extraño que hablara, seguramente por las caricaturas que había visto. Recordó que quería a su mamá y volvió a hacer un puchero.

-Maman…-

Plagg volvió a entrecerrar los ojos, y a frotar su cabeza en la mejilla de Emma.

-No llores, Emma- dijo el kwami, ronroneando para intentar calmarla- tu maman está ocupada, pero te dejó a cargo de Adrien. Recuerdas a Adrien, ¿verdad?-

Emma asintió, aún haciendo un puchero.

-Vamos, ven conmigo- dijo el kwami, flotando hacia la sala, y Emma, tras dudar unos segundos, lo siguió con curiosidad.

Ambos cruzaron la habitación de Aidy hacia la sala de la familia Lahiffe, y se detuvieron frente al sofá donde Adrien dormía sobre su lado izquierdo, dándoles la espalda y cubierto por una manta. Emma se acercó a él y puso su manita en sus cabellos, obteniendo un ronroneo del chico dormido. La niña rió y volvió a poner sus manos en sus cabellos, y se volvió a Plagg.

-Vamos, cachorrita- dijo Plagg entre dientes, asintiendo para animarla a subir al sofá- hora de dormir-

Emma trepó por el descansabrazos, y se acurrucó en el hueco que había entre el chico y el respaldo del sofá, apoyando su cabecita en el pecho de Adrien. Éste gruñó levemente en sueños y extendió su brazo sobre ella. Pronto, la pequeña también estaba dormida.

Satisfecho, Plagg regresó a su sitio sobre el respaldo del sofá, y asintió levemente. Las cosas estaban muy mal, y necesitaba que su elegido se recuperara para que pudiera rescatar a Marinette.

x-x-x

Lugar desconocido

Más tarde

Todo era oscuridad alrededor de ella, y tenía la sensación de estar ahogándose. Sin su hija, sin Adrien, completamente sola. Sentía como si una mano invisible rodeaba su cuello y lo apretaba a voluntad, cortándole la respiración. Por fin, vio una luz en la distancia, y fue cuando pudo abrir los ojos.

Marinette despertó horas más tarde con un fuerte dolor de cabeza y el resto de su cuerpo entumido. No sabía si era de día o de noche, pues estaba rodeada de una completa oscuridad, y había un extraño olor a aguarrás y pintura a su alrededor. Antes de que sus ojos se acostumbraran a la oscuridad, Marinette intentó incorporarse, poniendo sus manos en el suelo bajo ella para ayudarse con sus brazos a sentarse, pero sintió que sus muñecas y tobillos fueron tirados hacia el suelo. Puso su mano derecha en la muñeca izquierda, y sintió algo metálico y pesado tintineando al movimiento.

"Cadenas", pensó la chica. El sitio en el que estaba, el olor, las cadenas, tenía un aspecto terriblemente familiar. Se frotó la frente, haciendo sonar las cadenas con el movimiento mientras esperaba que sus ojos se acostumbraran a la escasa luz.

La chica recordaba vagamente lo que había sucedido la noche anterior, y a pesar del predicamento en el que estaba, se sentía aliviada de que Chat Noir hubiera logrado escapar con Emma. Las dos personas que más amaba en el mundo habían logrado salir del Louvre, y seguramente estarían a salvo, y eso era lo importante para ella. Sabía que Adrien se aseguraría de que la pequeña estuviera sana y salva, y no tardaría en ir a buscarla.

"¿Donde estoy?", pensó Marinette, mientras que sus ojos se comenzaban a acostumbrar a la oscuridad "esto parece… ¿el taller de Théo Barbot?"

Marinette sintió un vuelco. ¿Acaso Théo era el nuevo Hawkmoth? No, no podía ser. El escultor era una buena persona, no era capaz de akumatizar a los ciudadanos de París, o hacerles daño voluntariamente.

-Veo que ya despertaste, Ladybug…-

La chica interrumpió sus pensamientos y dio un respingo al escuchar una voz femenina resonar en el sitio donde estaba. A pesar dentro de una sala más o menos vacía, pues se escuchaba el eco de la voz de la extraña. La chica tembló mientras que se incorporaba de rodillas sobre el suelo, y escuchaba el eco de pasos acercándose a ella, los tacones golpeando el suelo descubierto.

-¿Quién…?- dijo la chica en voz baja.

-Oh, no te preocupes, ya nos conocíamos antes, Ladybug- dijo la mujer, apenas a un metro de ella- o mejor dicho Marinette. Pero puedes llamarme Monarca-

Marinette sintió un horrible vuelco al escuchar la risa de la persona que estaba con ella. Le parecía horriblemente familiar.

-Y en vista de que tú y ese asqueroso gato tuyo arruinaron mi plan perfecto- continuó la mujer- tú me vas a ayudar a recuperar los Miraculous de ambos-

Marinette la miró, sus ojos se iban acostumbrando a la oscuridad. Era una mujer un poco más alta que ella, lo cual no era común, que usaba un traje de un tono oscuro con una mariposa en su pecho: el broche de Papillon. La mujer tenía el cabello largo, atado en una cola y un par de mechones a los lados de su cara.

Parecía extrañamente familiar. Ya la había visto antes. ¿La conocía como Marinette o la había enfrentado antes cuando era Ladybug? ¿Quién podía ser?

-Ahora, ¿porqué no haces las cosas más sencillas, y me dices quien es Chat Noir?- volvió a decir la mujer.

-¿Cómo supiste que yo era Ladybug?- dijo Marinette.

-Fue realmente una afortunada coincidencia- dijo la mujer, volviendo a sonreír maliciosamente- te escuché decirle a ese chico a quien le arrebaté a la niña que tú eras Ladybug, y que la niña era hija de Chat Noir-

La chica no podía creer lo que estaba escuchando. Recordó que había escuchado un ruido fuera del apartamento cuando le confesó a Luka que ella era Ladybug, pero había pensado que había sido un gato. Jamás pensó que alguien había escuchado su conversación con Luka.

-Contesta mi pregunta- dijo Monarca, interrumpiendo sus pensamientos- ¿quién es Chat Noir?-

-Como si fuera a decírtelo- dijo Marinette, frunciendo el entrecejo- ¡nunca lo sabrás!-

-No necesitas defenderlo, Marinette- dijo Monarca maliciosamente- ese cobarde escapó del Louvre con la cola entre las patas, dejándote atrás. Pero si te sirve de consuelo, se llevó un cuchillo en el costado de regalo en el proceso-

Marinette se llevó las manos a la boca. Chat Noir… Adrien, estaba herido. Sacudió la cabeza. Lo importante era que la había escuchado, y había escapado con Emma. Su hija estaría a salvo. El enemigo interpretó su silencio de una manera muy diferente.

-No creo que aprecies la situación en la que estás, Marinette- dijo la mujer- mis tres previos intentos para vengarme de ti por arruinar mi reputación con Adrien Agreste fallaron, pero este no va a fallar…-

La chica se llevó las manos a la boca al comprender quien era la nuevo portadora del Miraculous de Papillon. Solo una persona le había dicho eso en el pasado, en los primeros días en los que había peleado contra los akumas. Solo una persona había jurado destruirla, incluso después de haberla salvado.

-Tú… tú eres…- dijo la chica en voz baja.

-Vaya, por fin lo comprendiste, Ladybug- dijo la mujer, sonriendo maliciosamente- pero a partir de ahora, yo soy Monarca. Y obtendré sus Miraculous para hacer mi sueño realidad-

Marinette frunció el entrecejo. No se iba a dejar intimidar por esa cobarde.

-No sé que deseo retorcido tengas, pero no vas a…- comenzó a decir Marinette, pero se interrumpió al sentir la mano de Monarca tomando su mentón y obligándola a levantar la vista.

-Parece que no aprecias el predicamento en el que estás, Marinette- sonrió Monarca, y la chica se apartó de él con una expresión fastidiada- más vale que comiences a hablar-

-¿Crees que me das miedo, Lila?- siseó Marinette, frunciendo el entrecejo sin estar impresionada- tú no eres más que una cobarde. ¡Te metiste con una niña inocente!-

La mujer gruñó furiosa.

-¡Te dije que me llamo Monarca! Vas a cambiar de opinión en el futuro, Ladybug- dijo Monarca- de hecho, ese es mi deseo. Cambiar el pasado. Voy a desear que nunca hayas existido. Así no habrías arruinado mi futuro con Adrien Agreste. Y aunque Chat Noir la haya puesto a salvo, esa niñita no importará, porque cuando pida mi deseo, ella tampoco va a haber existido-

Marinette se llevó las manos a la boca, horrorizada. Emma no iba a existir si Monarca lograba su cometido. ¡No podía permitirlo!

-No te saldrás con la tuya- dijo Marinette entrecerrando los ojos- Chat Noir va a regresar, y ambos te venceremos-

-Oh, los he estado estudiando bastante bien, Ladybug- dijo Lila- tú eres la que planeas las estrategias, y Chat Noir solo te sigue. E incluso si logra conseguir la ayuda de Carapace, Rena Rouge o Queen Bee, yo ya los he estudiado. Voy un paso adelante de ustedes, perdedores-

La chica sacudió la cabeza.

-Chat Noir lo va a lograr- dijo Marinette con convicción- tengo confianza en él…-

Pero Monarca solo se burló de ella.

-Quédate quieta y espera a que Chat Noir venga a intentar salvarte, y caiga en mi trampa- dijo Monarca, alejándose de ella- solo es cuestión de tiempo para que mi deseo cambie la realidad, y te borre a ti y a tu hija de la existencia-

x-x-x

Casa de Alya y Nino Lahiffe

Al mismo tiempo

Cuando Adrien abrió los ojos al día siguiente, sentía como si un camión hubiera pasado por encima de él. Le dolía todo el cuerpo, especialmente su costado, y tenía una jaqueca que parecía que le partiría la cabeza.

Pero al abrir los ojos notó algo que hizo que se olvidara de todo lo que le molestaba. Al parecer Emma se había despertado a la mitad de la noche, y había decidido dormir con él en el sofá. Su pequeña hija se había refugiado en el hueco entre su pecho y el respaldo del sofá, y él, en sueños, la había mantenido abrazada toda la noche.

El chico hundió su rostro en los cabellos de su hija y respiró hondo. Emma estaba a salvo, en sus brazos.

-Buenos días, bello durmiente- dijo Alya, poniéndose las manos en las caderas mientras miraba al chico que acababa de despertar- más vale que te sientas mejor, y tengas un plan para rescatar a mi mejor amiga-

El corazón de Adrien se sintió pesado en ese momento. Marinette estaba en poder del nuevo Hawkmoth. Hundió de nuevo su rostro en los cabellos de Emma y la estrechó de nuevo contra su pecho. Su pequeña necesitaba que trajera a su mamá.

Adrien se incorporó sobre el sofá, con cuidado de no despertar a Emma, y se revolvió el cabello con una expresión frustrada.

-Lo sé, tengo que regresar por ella- dijo finalmente el chico.

-¿Sabes donde está?- dijo Alya, pasándole una taza de café, que el chico tomó agradecido- en las noticias dijeron que la policía revisó todo el Louvre y no hay rastro de nadie-

-Lo supuse- dijo Adrien, haciendo una mueca tras dar un sorbo a la taza de café- pero si Monarca quiere nuestros Miraculous, él mismo me hará saber donde está Marinette. Preparará otra trampa, ahora usándola a ella de carnada-

Alya frunció el entrecejo. Plagg ya estaba despierto también, y flotó al hombro de su elegido.

-Creo que sabes que necesitarás ayuda, chico- dijo Plagg en voz baja- tienes que ir con el maestro Fu y conseguir los otros Miraculous-

-Pero yo no sé donde…-

-Yo te puedo llevar con él- lo interrumpió Plagg- el maestro no quiso que te llevara porque corría el riesgo de que te encontraras con Ladybug, pero ahora que sabes su identidad, no hay problema. Nino y Alya necesitan también sus Miraculous de vuelta-

Adrien lo consideró, pero sacudió la cabeza.

-No, es muy peligroso para ellos- dijo el chico, volviéndose a sus amigos, quienes estaban ilusionados de que volverían a ser héroes- ¿qué pasará si los descubren igual que a Marinette? Aidy estaría en peligro, igual que Emma-

Alya frunció el entrecejo al escuchar eso. Por un momento se había emocionado de volver a transformarse y pelear junto a Ladybug y Chat Noir, sobre todo ahora que sabía que eran sus amigos, pero la idea de que Aidy estuviera en peligro no le gustó ni un poco.

-Pues para ello hay una solución, chico- dijo Plagg- dejar a Emma en un lugar seguro. Quien tenga a Marinette debe saber que Alya y Nino son sus amigos más cercanos, y seguramente intentará buscarla aquí-

A Adrien no le gustaba nada la idea de su kwami, pero sabía que no era sabio ignorar su consejo.

-Bien- aceptó Adrien finalmente- iré con el guardián. Tienes razón, Plagg, necesitaré su ayuda-

Antes de que se pudiera siquiera levantar del sofá, Emma se despertó, y miró a su alrededor, confundida. Plagg se apresuró a esconderse, y Alya se acercó a ella.

-Buenos días, Emma- dijo la chica castaña- ¿quieres desayunar un croissant y leche de chocolate?-

Emma miró a Alya, y luego miró a su alrededor. Sus ojos se detuvieron en Adrien, y se aferró a él, abrazándolo por la cintura. Hizo un puchero.

-¿Maman?-

Adrien sintió que se le partía el corazón al ver la expresión de la pequeña, y dejó que lo siguiera abrazando.

-Croissants con leche de chocolate suena muy bien, ¿no crees, Emma?- dijo Adrien, alzándola en sus brazos- a Chat Noir le encantan los croissants y el pan au chocolat, ¿no sabías?-

Emma lo miró con enormes ojos. No sonrió, pero los pucheros desaparecieron de su expresión.

-Quiero desayunar por favor, tía Alya- dijo Emma, mientras que Adrien la ponía en el suelo de nuevo.

-Bien, pero ve por Aidy y a lavarse las manos primero- dijo Alya.

Emma asintió, aunque sin sonreír, y corrió hacia la habitación de Aidy. Adrien la miró con una sonrisa, y se volvió a Alya.

-Volveré pronto- dijo el chico- cuida de ella, por favor-

-No tardes, Adrien- dijo Alya con una expresión preocupada.

x-x-x

Casa del maestro Fu

Al mismo tiempo

El maestro Fu y Wayzz miraban preocupados las noticias sobre los eventos de la noche anterior en el Louvre, donde decían que habían visto a Ladybug entrar al museo, y había un hueco en el techo de la gran galería, probablemente hecho por el Cataclismo de Chat Noir.

-¿Qué habrá pasado, maestro?- dijo el kwami.

-No lo sé- dijo el maestro Fu- solamente espero que Ladybug y Chat Noir estén a salvo-

Wayzz no respondió, porque llamaron a la puerta. El kwami se apresuró a esconderse, y el maestro Fu se volvió hacia la puerta.

-Está abierto- dijo el anciano.

La puerta se abrió, y apareció Adrien, acompañado de Plagg.

-Bienvenido, Chat Noir- dijo el anciano al ver llegar al chico. Éste miró a su alrededor, confundido.

-Maestro Fu- dijo Plagg- traje a mi portador porque tenemos un grave problema. Ladybug fue capturada por el akuma de Monarca, y conoce su identidad. Chat Noir logró salvar el Miraculous de la Creación, pero va a necesitar ayuda para rescatar a Marinette-

El anciano frunció el entrecejo, pero asintió. Sacó del gramófono la Miraclebox y la colocó frente a Adrien, quien se había sentado en el colchón en el suelo. Los cajones de la caja se abrieron delante del chico, quien miraba boquiabierto los Miraculous delante de él.

-Adrien Agreste, elige un aliado de confianza para que te ayude en esta misión- dijo el anciano- elige sabiamente. Recuerda que este poder debe ser usado solo para el bien de los otros. Y una vez que la misión termine, deberás recoger el Miraculous y regresarlo conmigo-

Adrien parpadeó. ¿Acaso Marinette había tenido que elegir cada vez que él se había encontrado en problemas porque él estaba incapacitado de alguna manera? Cuando los Sapotis casi le arrebataron su Miraculous, cuando Anansi lo atrapó en su telaraña, cuando Style Queen lo convirtió en una estatua de escarcha dorada, y cuando Malediktor lo controló…

Sacudió la cabeza. Marinette había logrado vencer contra la adversidad tantas veces en el pasado, ahora era su turno. Tenía que hacerlo.

-Tengo que mantener a Emma a salvo- dijo Adrien en voz baja, su mano flotando sobre la caja de los Miraculous- necesito ayuda para rescatar a Marinette de la trampa que haya preparado Monarca…-

Plagg se posó en el hombro de Adrien, mirando con atención la caja. El chico se llevó las manos al rostro.

-No puedo hacerlo- dijo Adrien en un tono derrotado- Ladybug siempre ha sido mucho más inteligente que yo. Yo… siempre la he seguido a ella. No sé cómo elegir-

-Adrien, tú también puedes hacer esto- dijo Plagg, flotando a su lado- recuerda que Marinette y tu hija cuentan contigo. Tú puedes hacerlo-

Adrien tragó saliva, y acercó su mano al Miraculous del zorro.

-Carapace y Rena Rouge no pueden regresar, pondrán en riesgo a Aidy- dijo Adrien, deteniéndose antes de tocar ese Miraculous- porque cabe la posibilidad de que Monarca los ataque al saber que son amigos de Marinette-

El maestro Fu asintió sonriendo.

-Necesitas alguien que te ayude a pelear contra Monarca. Concéntrate en eso- observó Plagg, mirando de reojo el Miraculous de la abeja, pero Adrien sacudió la cabeza.

-No, el primer akuma dijo que Monarca ha tenido tiempo de estudiar nuestros movimientos y nuestros ataques. Y eso incluye a Rena Rouge, Carapace y Queen Bee- dijo el chico, mirando los Miraculous del zodiaco chico- quizá en esta ocasión será más sensato utilizar un Miraculous distinto-

-¿Y en quien confiarás?- dijo Plagg, alzando las cejas, aunque creía que ya sabía la respuesta. Había dos personas en las que podía confiar, que ya habían estado involucrados en la pelea y tenían razones personales para querer ayudarlo.

-Creo que… - dijo el chico rubio, poniendo su mano sobre el Miraculous de la serpiente, el cual era una una pulsera color turquesa, pero se detuvo. ¿Y si no era ese el Miraculous que necesitaba?

-Confía en tu instinto, Adrien- dijo Plagg.

Adrien asintió y tomó el Miraculous de la serpiente, y también el del dragón.

-Estos son los que necesito, maestro- dijo Adrien, sonriendo levemente- y creo que ya sé quienes son las personas ideales para esta misión-

El maestro Fu sonrió y asintió. Iba a decir algo, cuando Adrien recibió una llamada. Era Alya.

-Hey, chico, tienes que apresurarte- dijo Alya con un tono alarmado- Luka recibió un mensaje para Chat Noir. Y no son buenas noticias-

Adrien respondió afirmativamente y se volvió al maestro Fu.

-Bien, ahora creo que deberías traer a tu hija aquí- dijo el anciano- nadie conoce mi conexión contigo o con Ladybug. Estará a salvo- añadió, mostrándole el Miraculous de la tortuga en su muñeca.

Adrien asintió y, tras agradecer al maestro Fu, se transformó en Chat Noir y se apresuró hacia la casa de sus amigos llevando consigo los Miraculous. Una vez que se quedaron solos, Wayzz se volvió al maestro Fu.

-¿Cree que eso fue sabio, maestro?- dijo Wayzz- el chico es mucho más impredecible que Ladybug. Y a diferencia de ella, él sí entregaría su Miraculous para salvarla…-

-Se nota que no conoces a Ladybug, Wayzz- dijo el maestro Fu, recordando cuando Ladybug estuvo a punto de dar sus aretes a Volpina para salvar al que creía que era Adrien- y tampoco conoces a Chat Noir. Él tiene el mismo potencial que Ladybug. Y esta es su oportunidad de demostrarlo-

Wayzz miró al maestro Fu con una expresión confundida.

x-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Pues como ven, muchos tenían razón sobre la identidad de Monarca. ¿Cómo hizo Lila para llegar hasta aquí? Les explicaré en el próximo capítulo. Mientras tanto, Adrien se prepara para dar pelea, y Fu va a fungir como niñero.

Muchas gracias a todos por sus reviews. Nos leemos pronto.

Abby L.