Resumen: Cuando Emilie Agreste reaparece y Hawkmoth desaparece misteriosamente, Ladybug y Chat Noir tienen una fuerte pelea. Adrien se muda a Japón, y cuatro años después regresa a París para los preparativos de su boda con Kagami. No se espera encontrar a Marinette viviendo con Luka, y mucho menos con una pequeña niña rubia que le parece muy conocida.
Nota Aclaratoria:
1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía
2) Contiene spoilers de toda la segunda temporada
3) IMPORTANTE: La inspiración para algunas puntos de la trama de esta historia fue tomada por el fic Unexpected Surprise de Totally Lucky en la página Archive of Our Own.
SERIE DE MALENTENDIDOS
CAPÍTULO 22
Casa del Maestro Fu
Al mismo tiempo
El anciano estaba sentado sobre su colchón de terapias, con las piernas cruzadas y meditando mientras que Emma perseguía a Wayzz por todo el pequeño apartamento. El maestro Fu sonrió levemente al ver a la pequeña riendo. Sus rasgos eran perfectos para quien sería Chat Noir. Era igual que su padre: sensible y con buen corazón. Y tenía algunos rasgos de las portadoras de Tikki también.
-Maestro…- se quejó Wayzz, cansado de flotar en círculos, pidiendo piedad en su tono.
FLASHBACK
Chat Noir no podía disimular su mirada de adoración mientras que dejaba a su pequeña hija en el suelo, en la puerta de la casa del maestro Fu. Emma miró a su alrededor con enormes ojos, y éstos se posaron en el anciano, quien le sonreía benévolamente, pero aún estaba aferrada al cinturón del héroe.
-No tengas miedo, Emma- le dijo Chat Noir, arrodillándose junto a ella- él es el maestro Fu. Él te cuidará mientras que voy a pelear contra los akumas, y voy por tu mamá- le guiñó el ojo- ¿puedo confiar en ti?-
Emma dudó unos minutos, y el anciano pudo notar que al chico le partía el corazón su expresión. Por fin, la pequeña asintió, pero no parecía estar muy segura. Para intentar ayudarla, Wayzz salió de su escondite y flotó frente a ella.
-Hola, Emma, yo soy Wayzz- dijo el kwami.
Los ojos de Emma brillaron.
-¿Eres como Plagg?- dijo la pequeña mientras intentaba tocar el caparazón del kwami, sorprendiendo a todos los presentes, pero Wayzz asintió tranquilamente- ¿porqué eres verde?-
Chat Noir respiró aliviado. Parecía que Emma se podía quedar tranquilamente con el Guardián.
-Bien, quédate con el maestro Fu, Emma- dijo Chat Noir, besando la mejilla de la pequeña- no tardaré en traer a tu maman. Te lo prometo-
Emma asintió y se despidió de él con su manita.
FIN DEL FLASHBACK
El maestro Fu acentuó su sonrisa. Pobre Wayzz, la paciencia no era lo suyo cuando se trataba de niños pequeños. El anciano, por su parte, sabía cómo podía hacer que la pequeña dejara descansar a su kwami, al menos un rato.
-Emma- dijo el anciano en voz baja- ven aquí-
La pequeña dejó de inmediato de correr, y se acercó al maestro Fu, ladeando la cabeza mientras que lo miraba. Le llamaba la atención la posición de meditación que tenía el anciano.
-¿Qué está haciendo, maestro?-
-Estoy esperando a que el té esté listo-
Emma soltó al kwami de la tortuga, tomó su peluche de Chat Noir, y fue a sentarse junto al maestro Fu, imitando su postura con las piernas cruzadas, esperando a su lado sin saber exactamente qué estaba esperando. Miró a su alrededor, pero al ver que el maestro Fu seguía inmóvil, ella irguió su espalda y miró en la misma dirección que él.
-¿Maestro?- dijo la pequeña después de un rato.
-¿Sí?-
-¿Cómo sabrá cuando el té esté listo?-
El maestro Fu sonrió levemente sin responder, y antes de que Emma repitiera su pregunta, la tetera comenzó a sonar su habitual silbido, haciendo sonreír al anciano y reír a la pequeña.
-El té ya está listo- dijo el anciano, levantándose- vamos, estoy seguro de que querrás unas galletas de chocolate-
-Sí, maestro, por favor-
El Guardián se levantó, y sirvió un vaso de leche y unas galletas en un plato. Sacó también varias hojas de papel y un lápiz, y se los pasó a la pequeña para que se entretuviera dibujando.
-Voy a dibujar a Chat Noir- dijo la pequeña mientras empuñaba un lápiz. Al ver la sonrisa de Emma, el maestro Fu respiró aliviado mientras que se volvía a la ventana, esperando que sus padres regresaran pronto.
x-x-x
Taller de Esculturas
Al mismo tiempo
Al momento en que el que Monarca hiciera la señal al akuma, éste se multiplicó de nuevo e inició el ataque en contra de Chat Noir, Viperion y Kusanagi. Los tres héroes estaban rodeados por al menos veinte copias del akuma, pero no se dejaron intimidar, y se lanzaron hacia los clones, defendiéndose hábilmente de sus golpes y ataques con agujas y dagas que lanzaban contra ellos dos.
Kusanagi estaba más que feliz en la pelea, todos los golpes que lanzaba contra los enemigos eran realmente catárticos, como revancha de la última vez que se había enfrentado a ellos sin poderes, además de liberar toda su frustración por sus problemas en casa.
Chat Noir sonrió levemente al verla. Su amiga parecía estar disfrutando mucho la pelea contra el akuma; parecía que fuera un desahogo para ella el dar golpes con su espada. No se podía decir lo mismo de Viperion. El chico se defendía bastante bien, pero no parecía estar disfrutándolo tanto como la chica; la verdad era que Luka estaba tan preocupado como él por Marinette.
Pero pesar de sus esfuerzos combinados, los tres héroes apenas pudieron contener a los clones, que cada vez eran más. Las copias eran tantas, que el pequeño taller estaba lleno de una pequeña multitud de ninjas, que tenían a los tres héroes rodeados.
-¿Porqué no se rinden de una vez?- se burló Monarca desde la parte alta de la plataforma- nunca lograrán vencer a mi akuma. Y aunque pudieran, yo aún tengo a Ladybug; no podrán purificarlo nunca-
Con una señal, una copia del akuma acercó a Marinette un poco más hacia la orilla de la plataforma, de modo que sus pies sobresalían sobre la orilla. Una de las zapatillas de la chica se deslizó por su pie y cayó al vacío, haciendo reír a Monarca.
Chat Noir la miró con verdadero odio, reconociendo la voz de Lila. ¿Cómo se atrevía a ponerle las manos encima a Marinette, y a Emma? Por un momento, se odió a sí mismo por todas las veces que le había dado una oportunidad de ser su amigo. Ahora realmente tenía ganas de usar su cataclismo en su estúpida cara para borrarle esa sonrisa satisfecha.
El chico sintió un codazo en sus costillas que lo hizo regresar a la realidad, y se volvió a su lado. Había sido Kusanagi.
-No dejes que el enemigo te haga rabiar- dijo ella seriamente- sabes bien que quiere usar tu enojo para distraerte de tu objetivo. Ahora, no podemos seguir solo defendiéndonos del akuma. ¿Cuál es el plan?-
Chat Noir asintió, agradecido con su amiga, y miró hacia la parte superior del taller. Marinette estaba en la orilla de la plataforma superior del taller, sostenida a unos centímetros del vacío junto a Monarca, quien sonreía maliciosamente mientras observaba la pelea. El chico frunció el entrecejo. Sabía que tenía dos opciones para resolver esa situación.
La primera opción era vencer a la víctima akumatizada, pero había un problema. No sabía cual de las copias era la original. Y sabía que tendría que purificar el akuma, y eso solo lo podía hacer Ladybug, y luego tenía que atacar directamente a Monarca. Ese plan llevaba la posibilidad de que Monarca se escaparan y peor, que se llevara consigo a Marinette. Y eso no lo podía tolerar.
La otra opción era atacar directamente a Monarca. Así tanto él como el akuma perderían sus poderes, y se acabaría el problema de raíz. Y esa sería la mejor opción, si no tuviera a Marinette tan cerca de ella.
El chico frunció el entrecejo. No podía tomar esa decisión él solo. Necesitaba de Ladybug. Ella era la que siempre formulaba los planes, tomaba las mejores decisiones y lideraba el equipo. Él estaba tan acostumbrado a seguirla, que ahora que ser él quien tenía que tomar la decisión, no se sentía capaz de hacerlo.
-¿Chat Noir?- dijo Kusanagi mientras que detenía uno de los ataques contra ella- ¿cuál es el plan?-
El chico tembló mientras miraba alternadamente la plataforma donde estaban Monarca y Marinette, y a sus dos aliados peleando contra las copias del akuma.
"Tienes que hacerlo, Adrien", le dijo Plagg en su mente "Marinette… Ladybug no te puede ayudar ahora. Tienes que hacerlo tú. Y sé que puedes hacerlo. Sigue tu instinto"
-¿Chat Noir?- insistió Viperion tras golpear a una de las copias del akuma.
Chat Noir frunció el entrecejo. ¿El akuma o Monarca?¿La manera segura con riesgo de que se escape Monarca?¿O la manera arriesgada que podría asegurar su victoria?
-¡Chat Noir!- gritó Kusanagi de nuevo.
El héroe dio un respingo de sorpresa ante el grito de su compañera, y saltó justo a tiempo para apartarse de un ataque de uno de los ninjas, que casi le encajaba una daga en el abdomen. Kusanagi suspiró aliviada de que no hubieran herido nuevamente a Chat Noir.
-Eso estuvo cerca- dijo el chico, aliviado también- gracias, Kusanagi-
-No lo menciones- dijo ella, frunciendo el entrecejo mientras que bloqueaba el ataque de otro de los ninjas mientras que se colocaba a espaldas del héroe- entonces, ¿cuál es el plan, Chat Noir?-
Chat Noir miró hacia Monarca de nuevo, y luego a la copia del akuma que detenía a Marinette a la orilla de la plataforma. Se sorprendió al ver que la chica no estaba tan débil como había creído al principio. Los ojos de Marinette se abrieron, mirando a su alrededor, y fijándose en los de Chat Noir. Ella no sonrió, pero lo estaba mirando directamente, y le guiñó un ojo.
Chat Noir sonrió levemente. Ya sabía que hacer, y al guiñarle un ojo de regreso, le indicó que había entendido lo que la chica le quería decir. Era increíble como estaban en sincronía ellos dos, como si todos esos años que estuvieron separados no hubieran existido.
El héroe de negro se volvió a los otros dos héroes.
-Tengo un plan. Ataquemos directamente a Monarca- dijo Chat Noir.
-¿Qué?- dio Kusanagi horrorizada, como si dudara de su cordura- pero Marinette está…-
-Viperon subirá por la escalera a la plataforma- comenzó a decir Chat Noir, señalando una escalera de metal que subía hacia donde se encontraba Monarca con Marinette- Kusanagi, tú lo vas a atacar por el otro lado. Y prepárense, porque voy a destruir los andamios que la sostienen, será un poco difícil mantener el equilibrio-
-Chat Noir, ¿estás seguro?- dijo Viperion, mirando de reojo a Marinette sin entender porqué había elegido esa estrategia. El chico rubio asintió con seguridad como respuesta- bien, en ese caso, hagámoslo-
Kusanagi lo miró, dudosa, como si estuviera preocupada de que Chat Noir se estuviera volviendo loco, pero el chico estaba mirando fijamente a Marinette con una leve sonrisa, y ella lo estaba mirando también. Kusanagi sonrió; al parecer Chat Noir sabía lo que hacía.
Viperion y Kusanagi tomaron sus posiciones, mientras que el chico rubio levantaba su mano derecha e invocaba su poder de Cataclismo.
-¡Ahora!- dijo Chat Noir- CATACLISMO-
-Bien, aquí vamos- dijo Kusanagi, saltando sobre la plataforma y atacando a Monarca directamente, mientras que Viperion subía por la escalera.
Monarca se volvió alternadamente hacia ambos, frunciendo el entrecejo mientras que los clones se apresuraban a concentrarse a los lados de Monarca, atacando a los dos héroes e impidiéndoles llegar hasta ella.
Mientras tanto, Chat Noir ya estaba listo para su parte del plan.
"Aquí vamos, ma lady", pensó él.
Chat Noir puso su mano cargada con su poder destructivo sobre los andamios que sostenían la plataforma, volviéndola peligrosamente inestable, y se separó de la base, levantando la vista hacia la chica. Marinette, por su parte, notó la señal de Chat Noir y aprovechó la confusión de Monarca para empujar al clon que la sostenía cerca de la orilla, librándose de él, y acercándose a la otra mujer.
-No escaparás, Marinette- gritó Monarca, creyendo que la chica estaba tratando de huir, y se lanzó hacia ella con sus manos crispadas, pero los ojos de Marinette estaban fijos en el Miraculous de Papillon. Cuando Monarca trató de empujarla, Marinette extendió su mano y arrancó el Miraculous del pecho de la malvada chica.
-¡Noooo!- gritó Lila, tomando a Marinette por el cuello antes de que se pudiera alejar, y tirando de ella para impedir que huyera con su Miraculous- ¡devuélveme eso, estúpida!-
-Suéltame, Lila, o vamos a caer las dos- dijo Marinette mientras que forcejeaba débilmente con la otra, intentando al mismo tiempo recuperar el equilibrio para que ambas se mantuvieran en la plataforma, pues Chat Noir había destruido los soportes de la misma y estaba a punto de caer. Los pasos de Viperion y Kusanagi, una vez que las copias del akuma comenzaban a desaparecer, hacían que la plataforma se tambaleara más.
Chat Noir palideció. Marinette estaba en la orilla de la plataforma, y aunque eso era parte del plan, no había considerado que Monarca la atraparía de nuevo. Vio a la chica dejar escapar un grito de dolor al sentir las uñas de Lila encajarse en su piel, y Chat Noir se enfureció. Tomó su bastón y lo lanzó hacia ambas.
-Jamás, Marinette- gritó Lila, antes de que el bastón la golpeara, obligándola a soltarla- ¡te voy a destruir, aunque sea lo último que haga!-
-Aaaarggg…¡no!- gritó Marinette al sentir que Lila la empujaba hacia atrás en un intento por arrebatarle el Miraculous, y antes de que Kusanagi o Viperion pudieran alcanzarlas para detenerla, la chica pelinegra finalmente perdió el equilibrio y comenzó a caer de espaldas al vacío. Marinette cerró los ojos y gritó al sentir el vértigo de la caída, pero aterrizó segura en los brazos de Chat Noir, quien ya estaba preparado para atraparla desde que destruyó los soportes.
-Salut, ma lady- dijo Chat Noir en un fingido tono despreocupado, pero se podía notar un poco de preocupación en su voz, aunque estaba sonriendo ampliamente al tener a Marinette de regreso- sabía que eventualmente caerías en mis brazos-
Marinette sonrió y rodeó al chico con sus brazos. Ambos estaban igual de asustados por lo que acababa de pasar.
-¿Estás bien?- susurró el chico en su oído.
-Gracias a ti. Sabía que vendrías por mí, chaton- dijo Marinette mientas que Chat Noir la estrechaba contra su pecho. Salvo un leve enrojecimiento en su mejilla y las marcas de las uñas en su cuello, la chica estaba ilesa.
-¡Noooo!- gritó Lila desde la plataforma, pataleando mientras que las copias del akuma desaparecían- ¡devuelve ese Miraculous!¡Te odio, Marinette, te voy a…!-
Pero antes de que terminara de hablar, la plataforma terminó de romperse y esta vez fue Lila quien cayó al vacío. Chat Noir saltó hacia atrás con Marinette para evitar que les cayera encima. Viperion y Kusanagi intentaron detener la caída de Lila, pero no alcanzaron a llegar a tiempo. Lila tropezó hacia un hueco el la plataforma y cayó, pasando por dos plataformas mas pequeñas, hasta finalmente caer pesadamente al suelo, golpeándose la cabeza.
Marinette se cubrió los ojos al ver aquello, ocultando su cara en el pecho de Chat Noir, mientras que los otros dos héroes se apresuraban a alcanzar a Lila para ver qué le había pasado. Al parecer, la chica tenía algunos golpes, pero las plataformas amortiguaron la caída y no parecía haberse roto nada.
-Creo que estará bien- dijo finalmente Viperion sin poder ocultar un leve tono de decepción tras examinar a Lila, encontrando de paso el Miraculous de Paon en su bolsillo también- de todos modos, creo que sería buena idea llevarla al hospital, y…-
-Oh, no- exclamó Théo, ya desakumatizado, empujando a Viperion hacia un lado para sacarlo de su camino y abrazar a Lila- ¿qué le pasó a mi novia? ¿qué sucedió?-
-Eh…- dijo Chat Noir, dudoso. ¿Qué tanto recordaba Théo?
-Tu novia y tú fueron akumatizados- intervino Kusanagi- secuestraron a Marinette, pero Ladybug la rescató y purificó los akumas, y nosotros vinimos a ayudar. Creo que de todos modos deberías llevarla al hospital para que la revisen-
Théo miró a los héroes, pero finalmente asintió y alzó a Lila en sus brazos para llevarla al hospital. Viperion y Kusanagi se acercaron a donde estaban Chat Noir y Marinette.
-¿Te encuentras bien, Marinette?- dijo Viperion.
-Sí, gracias- dijo ella, y volvió sus ojos a Chat Noir- ¿Emma?-
-Está a salvo, se quedó en casa de un viejo amigo- añadió, guiñándole un ojo, y Marinette comprendió lo que quería decir- si te parece bien, será mejor que volvamos a casa. Debes estar muy cansada. Pero antes de eso…- añadió mientras que sacaba de su bolsillo los aretes de Ladybug y se los entregaba. Tikki emergió de los aretes tan pronto como los puso en la mano de la chica. La kwami sonrió ampliamente y abrazó el rostro de su elegida.
-¡Marinette!- dijo Tikki- ¡me preocupaste mucho!¡No vuelvas a hacer eso!-
Marinette sonrió y, tras rodear el cuello de Chat Noir con sus brazos, buscó sus labios con los de ella, y lo besó. Estaba tan aliviada de que Lila no hubiera logrado quitarles sus Miraculous. Y Adrien no sabía que no solo la había salvado a ella, sino que se había salvado a sí mismo y, más importantemente, a Emma, al detener a Monarca.
Chat Noir estaba feliz por el beso, aliviado de que la chica que amaba estuviera sana y salva de nuevo en sus brazos.
-Ejem…- el sonido de Kagami aclarándose la garganta los regresó a la realidad, y ambos se separaron. Kagami y Luka ya se había detransformado, y sus kwamis flotaban al lado de ellos. Sass y Longg se miraron entre sí y se encogieron de hombros- no es por ser aguafiestas, chicos, pero ambos tienen una niña que los está esperando-
Chat Noir asintió, y tras susurrar "detransformación", volvió a ser Adrien. Plagg miró aliviado que Marinette estaba sana y salva, y tras un gruñido que decía "que bueno que estás bien, coccinelle" se acercó a los otros kwamis para darles un poco de espacio.
-¿Estás bien, chaton?- susurró Marinette al chico.
-Eso mismo debería preguntarte yo- dijo Adrien, estrechándola contra su pecho y por fin permitiéndose ponerse sentimental, ahora que la mujer que amaba estaba segura en sus brazos- Marinette, tuve tanto miedo de que te hicieran daño- presionó sus labios contra la frente de ella- nunca, nunca me hagas volver a dejarte atrás-
-Lo lamento- dijo ella en voz baja, apoyando su cabeza en el pecho de él- estaba pensando en Emma, y…-
-Lo sé, yo quería que tú hicieras lo mismo- dijo el chico en voz baja- jamás pensé que serías tú la que se quedaría atrás en el museo…-
Marinette sonrió levemente, mientras que Kagami rodaba los ojos y Plagg hacía un gesto de disgusto, que los regresó a la realidad. Luka sonrió. Sabía que Marinette iba a estar bien con Adrien, sobre todo ahora que le constaba que la amaba tanto.
-Vamos a casa- susurró Adrien tras aclarase la garganta.
x-x-x
Casa del Maestro Fu
Más tarde
Adrien y Marinette entraron por primera vez juntos a la casa del Guardián de los Miraculous, tomados de la mano. Tenían que recoger a Emma y, al mismo tiempo, devolver los Miraculous de la Serpiente y del Dragón. Sass y Longg se habían despedido de sus nuevos portadores, y habían regresado a los Miraculous.
Al abrir la puerta, encontraron a Emma sentada frente a la mesita de té del maestro Fu, bebiendo leche tibia con galletas y charlando alegremente con el Guardián.
-Salut, Emma- dijo Marinette, sonriendo ampliamente para que la pequeña no sospechara que algo malo había pasado- veo que te has estado divirtiendo jugando con el maestro Fu-
-¡Maman!- dijo la pequeña, dejando las galletas y corriendo hacia Marinette, quien la abrazó. Por fin se sentía tranquila. Emma estaba a salvo, en sus brazos de nuevo. Todo estaba bien.
Adrien sonrió levemente y acarició los cabellos de su pequeña mientras que el anciano sonreía y se levantaba de su sitio, caminando hacia la pareja con sus manos en la espalda.
-Bienvenidos, Marinette y Adrien- sonrió el maestro Fu- veo que tuvieron éxito-
-Muchas gracias por todo, maestro- dijo Adrien en voz baja- no lo habríamos podido hacer sin usted-
El maestro Fu sonrió benévolamente y asintió, mientras que Marinette pasaba a Emma a los brazos de Adrien y le agradecía también.
Adrien le devolvió los Miraculous de la Serpiente y del Dragón, mientras que Marinette le dio los Miraculous de Papillon y de Paon, así como el Grimorio. El maestro Fu sonrió ampliamente al tener de nuevo en sus manos los Miraculous que él había perdido hacía todos esos años, suspirando aliviado que por fin su error hubiera sido corregido. El anciano abrió la Miraclebox y guardó los Miraculous.
-Me encargaré de que Nooro y Duusu se recuperen de sus experiencias desagradables. Muchas gracias a los dos- dijo el maestro Fu- y gracias a sus amigos por lo que han hecho. París es una ciudad más segura gracias a todos ustedes-
X-x-x
Casa de Luka Couffaine
Más tarde
Adrien acompañó a Marinette y Emma de regreso a casa de Luka, esta vez sabiendo que ambas estarían a salvo. El maestro Fu les dijo que iría al hospital a averiguar que era lo que Lila recordaba de lo que sucedió después del tremendo golpe en la cabeza, y les aseguró que, aunque la chica recordara la identidad de Ladybug, todo estaría bien.
Tras despedirse de Luka y Kagami, quienes decidieron pasar la tarde en casa de madame Anarka, y de llamar a Alya y Nino para contarles lo que había sucedido. Ambos se mostraron sorprendidos de que haya sido Lila quien estuviera detrás de todo, y se sintieron horrible de haber contribuido invitándola a la reunión en su casa, que finalmente fue lo que la llevó a descubrir a Marinette.
La chica pelinegra estaba agotada por todo lo que había sucedido en los últimos días, pero decidió que no quería esperar más tiempo para hablar con Emma y decirle la verdad sobre su padre. Aprovechando que esa tarde Luka se quedaría en casa de madame Anarka por la tarde y daría un concierto en la noche, la chica invitó a Adrien a quedarse en su casa esa noche, cosa que él no dudó en aceptar.
Ambos llegaron un poco tarde al apartamento. Marinette miró de reojo a Emma, quien seguía sin querer soltar la mano de Adrien, contándole cómo se había portado muy valiente y había ayudado a Chat Noir contra el akuma quedándose en casa del maestro Fu. La chica sonrió levemente al verlos, y notar que Adrien miraba a la pequeña con adoración.
Marinette abrió la puerta del apartamento, y Emma entró disparada a buscar sus orejas de Chat Noir, haciendo reír a sus padres. Adrien miró a la chica y sonrió un poco nervioso. Marinette tomó su mano y le dio un suave apretón para tranquilizarlo.
-Todo irá bien, mon chaton- dijo ella en un susurro.
-Eso espero- dijo él, entrando al apartamento tras ella, y ambos tomaron asiento en la sala .
Emma salió de su habitación, con sus orejas puestas y llevando su peluche para mostrárselo a Adrien.
-¡Mira, Adrien!- dijo Emma, corriendo al sofá donde ambos estaban sentados, y subiéndose al regazo del chico- así me encontré a Chat Noir. ¡Y salió brincando por la ventana así! ¡Yaaaa!- añadió la pequeña, imitando el salto de Chat Noir con su peluche desde el respaldo del sofá, haciendo sonreír a los chicos- ¡es el mejor superhéroe del mundo mundial!-
-No lo sé, Emma- dijo Adrien, sonriendo mientras que miraba de reojo a Marinette- mi favorita es Ladybug-
-Yo estoy con Emma, mi favorito es Chat Noir- dijo Marinette.
-¿Aunque sea un gato pulgoso?- dijo el chico.
-Especialmente por ello- dijo la chica, haciendo reír a Adrien.
-Maman, ¿qué el pulposo?- dijo Emma.
Adrien y Marinette se miraron entre sí y asintieron.
-Emma, ven aquí, quiero hablar contigo de algo importante- dijo Marinette. Emma dejó de reír y se deslizó del regazo de Adrien al de la chica, y miró a su maman con enormes ojos- ¿recuerdas de lo que hablamos el otro día?-
-¿De qué, maman?-
-Sobre porqué tío Nino era el papa de Aidy- dijo Marinette.
Mientras que hablaba, Adrien miraba con atención a Marinette. No sabía como le iba a dar la noticia a Emma, pero cada minuto que pasaba se ponía más nervioso. ¿Qué iba a hacer?¿Y si su hija no lo quería?¿Y si lo odiaba para siempre por el error que había cometido?
-¡Sí!- dijo Emma, interrumpiendo los pensamientos de Adrien- porque tío Nino ama a la maman de Aidy, y tía Alya ama a tío Nino también-
Adrien sonrió levemente.
-Bueno, ahora hay algo que tengo que decirte- añadió Marinette, tomando la mano de Adrien, haciendo que el chico se ruborizara, y que su corazón latiera con rapidez- yo amo a Adrien y él me ama a mí. Y entonces, si yo soy tu maman, ¿sabes quien es él?-
Los ojos de Emma se abrieron enormemente al caer en cuenta de lo que Marinette le estaba tratando de decir, con una mezcla de asombro y expectativa, y quizá algo de emoción.
-¿Adrien es mi papa?- dijo Emma, y mientras que la chica asentía, los labios de la pequeña se curvaron en una enorme sonrisa. Soltó a Marinette, y se volvió hacia Adrien con enormes ojos- ¿eres mi papa?¿en serio eres mi papa?-
Adrien podría jurar que su corazón golpeaba con fuerza contra su pecho mientras que asentía.
-En serio, soy tu papa, Emma- dijo Adrien, extendiendo sus brazos al ver que Emma se había lanzado a abrazarlo. Sentía que sus ojos se llenaban de lágrimas al repetir las palabras de su hija. Adoraba a esa pequeñita desde el momento que puso sus ojos en ella- ¿estás contenta?-
-¡Sí!¡Siempre he querido un papa!- dijo Emma, aplaudiendo repetidamente- le voy a decir a Aidy que tengo un papa igual que ella. No, mi papa es mejor- volvió a abrazar a Adrien, mirando a Marinette- ¡yo también lo amo, maman!¿Me lo puedo quedar?-
Adrien amplió su sonrisa, y reprimió un sollozo que amenazaba con escapársele. Al verlo así, Marinette extendió su mano hacia él y acarició sus cabellos dorados por un momento, pero terminó por abrazarlo también, teniendo a Emma en medio de ambos.
Después de unos minutos, Emma se separó y se volvió a ver a Marinette.
-Maman, ¿podemos quedarnos con papa?- repitió Emma, mirando a su madre con enormes ojos- ¿puede nunca irse?-
Marinette rió en voz baja.
-Por supuesto, Emma- sonrió la chica, guiñando un ojo a Adrien- es todo tuyo. Aunque vamos a tener que alimentarlo-
Emma dejó escapar un grito de alegría, y se levantó, llevándose arrastrando a Adrien de una mano, mientras que el pobre chico aún estaba intentando contener sus lágrimas de alegría, pero no había manera de contener la emoción de la pequeña.
Emma lo arrastró a su habitación, y le mostró, uno por uno, todos sus dibujos de Ladybug y Chat Noir, todas sus muñecas y juguetes. Adrien la miraba, fascinado, mientras que acariciaba de tanto en tanto sus cabellos y sonreía, sin poder creer ser tan afortunado de tenerla. Marinette los siguió, y se recostó en la cama de Emma mientras que observaba a padre e hija conversando juntos.
-Están muy felices los dos- comentó Tikki, sentándose junto a la almohada donde Marinette apoyaba su cabeza.
-Esa cachorrita le robó el corazón a mi chico desde que la vio- comentó Plagg, escondiéndose detrás de Marinette, pero ladeando la cabeza y sonriendo al ver lo felices que se veían los dos.
-Gracias a los dos. Tikki, Plagg- dijo Marinette en voz baja, mientras acomodaba su cabeza en la almohada y comenzaba a regularizar su respiración mientras que Adrien y Emma seguían recorriendo la caja de juguetes y sacando algunas tazas y una tetera de juguete.
-¿Cómo le gusta el té a Chat Noir?- preguntó Adrien mientras que veía que Emma había acomodado algunos de sus peluches, incluso a Chat Noir, alrededor de una mesa mesa imaginaria donde estaba la tetera y las tazas de té.
-No sé- dijo Emma, pensativa, mirando a su peluche- ¿le has preguntado si le gusta el té?-
-No, ¿sabes algo? Creo que a Chat Noir le gusta más el café con leche- dijo Adrien, pensativo- aunque sé de buena fuente que a Ladybug le gusta la leche con chocolate-
-¿En serio?- dijo Emma, sus ojos brillando de emoción- ¡a mí también!-
-Emma, no me habías dicho que eras Ladybug- dijo Adrien, fingiendo sorpresa.
-No, papa, no soy Ladybug- dijo la pequeña, señalando su diadema con orejas- ¡mira, yo soy Chat Noir!-
-Cierto- dijo el chico, sonriendo levemente- ¿que le parece a Chat Noir beber leche chocolatada mañana en el desayuno?-
-¡Me encanta!- dijo Emma, pero la pequeña borró su sonrisa, y se acercó a Adrien para abrazarlo por la cintura. El chico se extrañó por esa acción, y volvió sus ojos a los de la niña- ¿papa?-
-¿Sí?-
-¿Todavía vas a estar aquí en la mañana?- preguntó la pequeña, y Adrien asintió.
-Por supuesto, Emma- dijo el chico, acariciando los cabellos de la pequeña, provocándole un leve ronroneo de contento- todos los días voy a estar contigo-
Adrien se volvió hacia la cama de Emma, y notó que Marinette ya se había quedado dormida mientras que él y su hija estaban jugando con las tazas de té. Adrien se preguntó como podía hacer para dormir a la pequeña sin despertar a su chica. Quizá podía llevarse a la pequeña a la habitación de Marinette. Pero pronto recordó la tienda de almohadas que había hecho en casa de Alya, y se volvió a Emma.
-Oye, Emma, ya se hace tarde y es hora de dormir- dijo él en voz baja- ¿te parece si hacemos una tienda de almohadas para dormir?-
-Siiii- estuvo a punto de gritar Emma, emocionada, pero Adrien le puso un dedo en los labios.
-Shhh, pero sin despertar a maman, ¿de acuerdo?- dijo Adrien- vamos por los cojines y almohadas-
Emma asintió, y corrió a la habitación de Marinette y arrastró las almohadas de regreso, mientras que Adrien tomaba los cojines de los sillones de la sala y algunas sábanas. Entre ambos hicieron un tendido en en suelo, y finalmente se tumbaron en el suelo junto a la cama donde Marinette dormía.
Adrien cubrió a Marinette con el edredón de la cama de Emma y la besó en la mejilla.
-Buenas noches, ma lady- dijo el chico en voz baja.
-Buenas noches, maman- dijo Emma, imitando a su padre mientras besaba la mejilla de la chica.
Adrien se tumbó sobre su costado derecho sobre el tendido en el suelo, y Emma se acurrucó en el hueco en su pecho, frotando su cabecita contra él y sin soltar su peluche de Chat Noir. El chico sonrió y la atrajo hacia sí mismo, cerrando los ojos y suspirando.
-Buenas noches, Emma- susurró él.
-Buenas noches, papa- respondió la pequeña somnolienta, doblando sus deditos en la camisa del chico.
Adrien sonrió con sus ojos cerrados, hundiendo su cara en los cabellos de Emma. Por primera vez, desde que regresó a París, todo estaba bien.
x-x-x
Hospital
Más tarde
Théo salió de la habitación del hospital con el corazón roto. Tan pronto como despertó, en su furia, Lila había explotado contra él y le había dicho que no lo amaba y que solo había jugado con sus sentimientos. El pobre escultor se fue arrastrando los pies tristemente, cuando se topó con un anciano que estaba sentado en una silla en el pasillo, tirando el bastón que tenía apoyado en la máquina automática de café.
-Oh, lo siento mucho, monsieur- dijo distraídamente Théo, levantando el bastón que había tirado en su camino- no vi por donde pasaba…-
-No te preocupes, joven- dijo el anciano. El escultor notó que tenía algunos rasgos orientales, además de una camisa hawaiana- ¿tienes algún familiar aquí?-
-Mi no…- se aclaró la garganta mientras que se sentaba junto al anciano- exnovia. Un accidente con un akuma-
-Ya veo- dijo el maestro Fu, tomando un vaso de cartón con una bebida caliente, y pasándosela- ¿un té? Ayuda a calmar los nervios-
Théo lo miró, dudoso, pero asintió y le dio un sorbo, mientras que el anciano sonreía y le ponía una mano en el hombro.
-Espero que se mejore- dijo el anciano mientras que se ponía de pie- y que tu corazón sane-
-¿Qué dijo?- dijo Théo, parpadeando, todo el dolor de sus facciones convertido en una expresión confundida.
-¿Tienes algún familiar en el hospital?- preguntó el maestro Fu de nuevo, mientras que Théo miró a su alrededor.
-No… no sé que estoy haciendo aquí- dijo el escultor, confundido, mientras que el anciano sonreía y se dirigía a la habitación con el nombre marcado en la puerta. Lila Rossi.
Cuando el anciano entró a la habitación, se encontró a Lila pataleando furiosa porque no quería estar ahí. Había tomado el vaso de agua junto a su mesita de noche y lo había lanzado contra la enfermera.
-¡Largo de aquí!¡Quiero mi celular!¡Necesito hablar con Nadja Chamack!- dijo la chica cuando el maestro Fu entró- díganle que conozco la identidad secreta de Ladybug, y también sé quien era el antiguo Hawkmoth, y que le venderé la noticia exclusiva-
El anciano entrecerró los ojos y entró.
-Bonjour, Lila- dijo sonrió el anciano- soy monsieur Cheng, dueño de Kids+TV. Quisiera comprar los derechos de tu historia. ¿Lo podemos discutir con una taza de té?-
X-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Este capítulo me quedó un poco largo, pero quería terminar el año con un toque positivo en la historia. Chat Noir y compañía rescataron a Marinette sin mucho problema, y las cosas comienzan a arreglarse, además de que Lila recibió una cucharada de su propio chocolate (o de su propio té, como lo quieran ver). Emma fangirleando porque tiene un papá y se va a quedar con ella.
Y hablando de fangirlear, mi fangirleo fue extremo ayer con el estreno de Papa Garou. Agradezco en el alma que mi señora madre sea la reencarnación de Hitler y que me haya obligado a aprender francés. No spoilers por si no lo han visto. Solo diré que grité mucho. ¿Ya lo vieron?
Muchas gracias a todos por sus reviews. Nos leemos pronto.
Abby L.
