Resumen: Cuando Emilie Agreste reaparece y Hawkmoth desaparece misteriosamente, Ladybug y Chat Noir tienen una fuerte pelea. Adrien se muda a Japón, y cuatro años después regresa a París para los preparativos de su boda con Kagami. No se espera encontrar a Marinette viviendo con Luka, y mucho menos con una pequeña niña rubia que le parece muy conocida.

Nota Aclaratoria:

1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía

2) Contiene spoilers de toda la segunda temporada

3) IMPORTANTE: La inspiración para algunas puntos de la trama de esta historia fue tomada por el fic Unexpected Surprise de Totally Lucky en la página Archive of Our Own.

SERIE DE MALENTENDIDOS

CAPÍTULO 24

Mansión Agreste

Al mismo tiempo

Gabriel y Emilie Agreste los esperaban al pie de la escalera cuando Adrien y Marinette entraron a la mansión. La madre de Adrien esbozaba una enorme sonrisa, pero la expresión de su padre era imposible de descifrar, pero ambos parecían sumamente impacientes.

Adrien buscó a tientas la mano de Marinette, y al encontrarla le dio un leve apretón, intentando ayudarla a tranquilizarse o a tranquilizarse a sí mismo. Marinette le devolvió el gesto y tragó saliva. No sabían como iba a salir eso. Después de todo, el padre de Adrien era el jefe de Marinette, y la versión que ambos habían acordado sobre lo sucedido (decir que se habían peleado y Marinette había ocultado el hecho de que Emma era hija de Adrien) la podría meter en problemas. Pero no tenían otra alternativa; decir la verdad completa estaba fuera de discusión.

Ante la mirada de los padres de Adrien, ninguno de los dos chicos se atrevía a hablar, ni siquiera para saludar.

Emma, quien estaba oculta detrás de las piernas de su papá y aferrada a su pantalón, miró alternadamente a sus padres sin entender que era lo que estaba pasando. Al asomarse, reconoció a madame Agreste, y sonrió levemente, pero no se animó a dar un paso adelante.

Adrien fue el primero en decir algo.

-Bonsoir, père… maman…- dijo Adrien finalmente- creo que ya conocían a Marinette. Y bueno, ella es Emma- y diciendo eso, puso su mano en la espalda de Emma, animándola a salir de su escondite detrás de él.

-Bienvenida a nuestro hogar, Marinette- dijo madame Agreste, acercándose a la chica para besarla en ambas mejillas, y tras saludar a su hijo, dio unas palmaditas en la cabeza de Emma- salut, Emma. Me da gusto verte de nuevo-

-Yo…eh… gracias, madame- dijo la chica, su rostro más rojo que nunca. Adrien sonrió levemente. Su maman era realmente increíblemente amable, igual que la familia de Marinette.

-Bien, Adrien dijo que tenían algo que hablar con nosotros- dijo Gabriel fríamente- podemos pasar al comedor, si gustan. Nathalie, ¿podrías llevar a mademoiselle Emma a la habitación de Adrien? Creo que tiene un par de cosas que le interesarán-

Adrien sonrió levemente, pensando en sus muñecos de Ladybug, pensando que seguramente le gustarían. El chico puso una rodilla en el suelo para mirar a su pequeña a los ojos, pues vio que estaba un poco incómoda en un lugar extraño para ella.

-Emma, Nathalie te va a llevar a recoger unas cosas, ¿puedes ir con ella?- dijo Adrien en voz baja- hay una sorpresa para ti en mi cuarto-

Nathalie ofreció su mano a Emma, quien la tomó tras mirar a sus padres, y ambas subieron a la habitación de Adrien, mientras que el Gorila los conducía al comedor.

-Y bien…- dijo Gabriel, cuando los cuatro estuvieron sentados.

-Oh, chéri, tu niña es muy hermosa- sonrió Emilie, llevándose las manos a la boca en un gesto emocionado, antes de que Gabriel pudiera decir algo- es realmente adorable. No puedo creer que no supiéramos de ella durante tanto tiempo-

-La verdad es mi culpa, madame- dijo Marinette antes de que el chico pudiera decir algo- yo no les dije nada, ni siquiera a Adrien-

-No debiste haberte guardado eso, Marinette- dijo Emilie. No estaba enojada, más bien preocupada por el hecho de que Marinette había tenido que mantener a su hija por sí misma- si hubiéramos sabido, nosotros te hubiéramos podido ayudar. Y con mucho gusto-

-Lo siento mucho- dijo la chica, cabizbaja. Claro, ella no sabía que Adrien era el padre, solamente sabía que era Chat Noir, pero eso no podía decir a los Agreste- supongo que… no estaba pensando bien cuando se trataba de Adrien-

-Los dos nos equivocamos mucho, maman- dijo Adrien, cabizbajo- no es solo culpa de Marinette. Yo también corté toda comunicación con ella. Al principio trató de contactarme, pero rechacé sus llamadas y no pudo decirme nada. Los dos tuvimos la misma culpa en esto-

-Pudiste haberme dicho- dijo Gabriel Agreste- hubiera podido hacer las cosas más fáciles para ti, Marinette-

-Yo no…- comenzó a decir ella- pensé que sería egoísta meter a Adrien en problemas con ustedes, y…- se llevó las manos a la cabeza- lo siento, la verdad no sé en qué estaba pensando en ese momento. Estaba triste y asustada…-

-Lo importante es que ya estamos juntos otra vez- dijo Adrien antes de que sus padres dijeran algo- y que las cosas van a ser diferentes de aquí en delante. Lo demás está en el pasado, y no vale la pena que sigamos discutiendo por hubieras-

Y mientras decía eso, tomó la mano de Marinette y la acercó a sus labios. La chica sonrió levemente, un poco más tranquila. Los Agreste se miraron entre sí.

-Bien- dijo Gabriel, ajustándose las gafas- y si se puede saber, ¿a qué acuerdo llegaron los dos? Porque quizá ya saben que tener un hijo no es nada fácil. Sobre todo Marinette es consciente de ello-

-Créeme, père, yo también- dijo Adrien, y respiró hondo- Kagami me hará el favor de enviarme mis cosas de Tokio, para que no tenga que dejarlas otra vez. Y tengo suficientes ahorros para comprar un apartamento aquí en París. Y… buscaré trabajo, obviamente, para que no les falte nada-

Emilie y Gabriel se miraron entre sí.

-¿Van a comenzar a vivir juntos?- preguntó Gabriel- ¿y cambiarán el apellido de Emma?-

Adrien y Marinette se miraron entre sí. Ese punto aún no lo habían discutido. Sí, se amaban, pero apenas se conocían, y no estaban seguros si sería sabio hacer eso. El incidente con Monarca había hecho que ambos olvidaran esos detalles. Y aún estaba Emma, quien necesitaba un papá y no solo uno de medio tiempo. Adrien recordaba lo mucho que había sufrido sin su mamá, y no quería que Emma pasara lo mismo sin su padre. Y sobre darle el apellido de Adrien a Emma, el chico ni siquiera lo había pensado.

-Es algo que aún no decidimos, père- dijo Adrien- ninguna de las dos cosas-

-Por supuesto, chéri, nosotros estaremos felices con lo que ambos decidan- dijo Emilie, tomando el brazo de su esposo- ¿me permiten sugerirles que registren a Emma como hija de Adrien, aunque decidan no cambiar su apellido? Así estará legalmente protegida en caso de que algo malo llegara a sucederles-

Adrien parpadeó, y se volvió tímidamente a Marinette, quien sonrió levemente y asintió.

-Gracias, maman, hablaremos de eso también- dijo Adrien.

-Bien- dijo Gabriel poniéndose de pie, sin poder ocultar que estaba impaciente- ¿podemos ir a hablar con Emma?-

Adrien sonrió, ladeando su cabeza, y Marinette notó su sonrisa. Sabía lo mucho que Adrien ansiaba la aprobación y el cariño de su padre, y al ver que quería conocer y brindarle cariño a Emma, por extensión, lo hacía muy feliz.

Las dos parejas subieron a la habitación de Adrien en el piso superior, y sonrieron al ver a Emma sentada sobre el sofá, concentrada mientras que jugaba con los viejos juguetes de Ladybug y Chat Noir de Adrien, mientras que Nathalie la supervisaba, de pie junto a ella y con las manos en la espalda.

-Maman, mira esto- dijo Emma tan pronto como ambos entraron a la habitación de Adrien- papa tenía juguetes de Ladybug y Chat Noir en su cuarto- añadió, poniendo los muñecos en su nariz.

-Sí, recuerdo muy bien esos muñecos- sonrió Adrien, sentándose a su lado, a lo que la pequeña respondió apoyando su espalda sobre él.

-Emma, ¿recuerdas que te dije que te íbamos a presentar a alguien?- dijo Marinette, sentándose junto a la pequeña, del lado contrario de Adrien, de modo que la pequeña quedó sentada en medio de los dos. La atención de Emma dejó los juguetes y se centró en Marinette.

-Sí, maman- dijo ella.

-¿Recuerdas como dijimos que papi Tom y mamie Sabine son tus abuelitos, porque son los papás de maman?- dijo Marinette, y Emma asintió repetidamente- bueno, tu papa también tiene a sus papás, y también son tus abuelos-

Los ojos de Emma se volvieron a Adrien.

-¿Es en serio, papa?- dijo Emma, y el corazón del chico volvió a brincar de emoción al escuchar a la pequeña llamarlo así. No solo él, los padres de Adrien parecían apenas capaces de contener su emoción- ¿tengo más abuelitos?-

Adrien asintió, y señaló a Gabriel y Emilie.

-Ellos son tus abuelos, Emma- dijo en voz baja.

Emma los miró confundida.

-¿Ellos son mi abuelitos?- dijo la pequeña, mirando tanto a Gabriel como a Emilie, buscando a tientas la mano de Adrien hasta que la tomó. Emilie se arrodilló frente a ella para estar a su altura.

-Hola, Emma- dijo Emilie, ladeando la cabeza y sonriendo. Emma la miró, y luego a Adrien, y de nuevo a Emilie.

-Tienes los ojos como los de mi papa- dijo la pequeña, volviendo a mirar a Adrien.

-Es porque ella es mi maman, Emma- dijo Adrien.

Emma sonrió levemente, y se volvió a ella de nuevo.

-¿Eres mi mamie entonces?- dijo Emma, y Emilie asintió, dejando que la pequeña acercara su manita y tocara su cabello. La mujer acentuó su sonrisa mientras que ladeaba su cabeza.

-Emma, ¿me dejas abrazarte?- dijo la mujer. Emma miró a Adrien de nuevo, quien asintió levemente, y se lanzó hacia delante para abrazar a su nueva abuela. Al mismo tiempo, Gabriel las abrazó a ambas y sonrió.

Los ojos de Emma pasaron de su abuela a Gabriel, y sin pensarlo saltó a sus brazos, abrazando su cuello y sonriendo.

Papi!- dijo Emma mientras que abrazaba a Gabriel. Adrien alzó las cejas levemente, pensando que su padre la corregiría diciéndole que lo llamara grandpère, pero el hombre no dejó de abrazan a su nieta con una enorme sonrisa llena de cariño.

-Dime, Emma, ¿te gustan los vestidos?- dijo cuando finalmente la soltó y la volvió a poner en el suelo, regresando a su actitud seria y ajustando sus gafas.

-Sí, papi- dijo Emma, dando una vuelta y mostrándole el vestido que llevaba puesto. Marinette y Adrien se echaron a reír.

-Parece que heredó el talento de Adrien para modelar- comentó Emilie con una sonrisa traviesa.

-Eso parece- dijo Gabriel, y se volvió a su asistente- Nathalie, trae los prototipos nuevos para que Emma elija los que le gusten-

Nathalie salió, y regreso con una enorme cantidad de vestidos de la medida de Emma, y la pequeña se sentía como en Navidad. Tenía papá, nuevos abuelos y ahora un montón de vestidos nuevos que miraba con emoción.

Mientras eso sucedía, Marinette y Adrien se miraron entre sí y sonrieron, mientras que dejaban escapar todo el aire que habían retenido en sus pulmones. Al parecer todo había salido bien con las familias de ambos. Y los abuelos, sobre todo Gabriel, parecían estar fuera de sí de emoción.

x-x-x

Apartamento en la Ciudad

Dos días después

-Adrien, esto es realmente demasiado- dijo Marinette, sorprendida mientras que miraba a su alrededor, y luego al chico, quien sonreía ampliamente hacia ellos- ¿estás seguro de esto?-

Fiel a su promesa, Adrien había buscado un apartamento que estuviera cerca del edificio de la compañía Agreste y que se acomodara a las necesidades de ambos. Como Marinette había decidido dejar libre el apartamento de Luka, Adrien había elegido un apartamento de tres recámaras: una para él, una para Marinette y una para Emma. A pesar de que él estaba seguro de que quería que vivieran juntos, la chica había insistido en que era mejor que tuvieran una relación antes, pues a pesar de haber pasado años peleando juntos contra Hawkmoth, no habían salido juntos y tenido un noviazgo normal, salvo aquella noche que habían pasado juntos.

Adrien no estaba muy de acuerdo con ello, pero decidió respetar la decisión de Marinette.

-Este apartamento es la mejor opción para ambos, y para Emma- le explicó Adrien- está cerca de tu trabajo, del jardín de niños donde querías inscribir a Emma, y cerca hay al menos cinco empresas que tienen mi curriculum y están dispuestos a contratarme-

Marinette miró el apartamento. La verdad era que Adrien tenía razón, ese apartamento era ideal.

-¿Y que pasará si… finalmente decidimos vivir juntos?- dijo Marinette- tendremos una habitación extra-

-Oh, la podemos usar como una habitación para tus proyectos- dijo Adrien, encogiendo los hombros- podemos conseguir una máquina de coser, y muchos rollos de tela. O puede ser una habitación, si en el futuro quieres que tengamos más hijos, y…- al parecer se dio cuenta de que había hablado demasiado, así que cerró la boca y se puso más rojo que un tomate.

Marinette sonrió, y se puso de puntillas para besar su mejilla.

-Tienes razón, chaton- dijo ella finalmente, un poco sonrojada, pero divertida de que él se hubiera ruborizado a ese punto- me encanta la idea-

-Que bueno que te gusta, porque ya lo compré- dijo el chico, apenado- esta tarde llegarán los muebles. Si quieres, puedo arreglar que traigan tus cosas, y las de Emma, de casa de Luka-

La chica asintió, volviendo a tomar la mano de Adrien.

-¿Realmente está pasando esto?- dijo Marinette.

-Créeme, yo tampoco puedo creerlo- dijo Adrien pasando su mano en la cintura de ella para atraerla a sí mismo- pero aquí estamos-

x-x-x

Caminador junto al Sena

Esa noche

Tras acompañar a Marinette mientras la mudanza sacaba sus cosas de su habitación, Luka había salido a la orilla del Sena cerca de su apartamento con su guitarra, para tocar un poco y relajarse.

FLASHBACK

Cuando la mudanza terminó de cargar las cosas de Marinette, Emma se había al chico y le había dado una caja oblonga un poco más grande que ella, pero que la pequeña insistió en ser ella quien se lo diera. El regalo había sido una guitarra eléctrica nueva, idéntica a la que Jagged Stone usaba para sus conciertos.

-Wow, Emma, esto está genial- dijo Luka, sin poder ocultar su emoción al ver la guitarra que le presentaba la pequeña- ¿cómo conseguiste esta guitarra?-

-Yo la escogí- había dicho Emma orgullosamente. Lo abrazó de la cintura- te quiero mucho, tío Luka-

FIN DEL FLASHBACK

Luka sacudió la cabeza para deshacerse de esos pensamientos. Las cosas eran mucho más simples cuando vivía en La Liberté con su madre. A pesar de que madame Anarka se creía un pirata de verdad, Luka siempre había podido relajarse subiendo a cubierta y tocando la guitarra.

En ausencia del barco, al menos el chico podía relajarse en el muelle a la orilla del río. Y al menos al vencer a Monarca, las cosas habían vuelto a la normalidad. Marinette y su pequeña estarían bien. Tras preguntar a Marinette sobre la chica que había sido Monarca, ésta le dijo que había perdido misteriosamente sus recuerdos sobre su identidad, y así estarían a salvo.

Luka suspiró y siguió tocando, y pronto se dio cuenta de que no era el único que se sentía algo melancólico esa tarde. Kagami Tsurugi estaba sentada en una banca, a unos metros de donde estaba él, con la cabeza apoyada en sus manos y una expresión frustrada en su rostro.

Luka sonrió levemente al verla. Como Marinette lo había dejado a él, Kagami también había pasado lo mismo con Adrien. Y a pesar de que estaba feliz por esos dos, y por el hecho de que Emma hubiera recuperado a su verdadero padre y Marinette a su verdadero amor, eso no lo hacía menos doloroso para él, o para Kagami.

Sin pensarlo mucho, Luka se levantó de su asiento y se acercó a la chica, sentándose detrás de ella y comenzando a tocar. Kagami dio un respingo de sorpresa y se volvió hacia él.

-Parece que hoy te sientes así, ¿verdad?- dijo Luka mientras que tocaba una melodía triste.

Kagami se volvió hacia él, entrecerrando los ojos. Sí, estaba frustrada porque sus padres habían regresado a Japón y habían amenazado con hacerle la vida realmente imposible después de romper su compromiso con Adrien.

-Lo sé, porque yo me siento igual. Pero no te preocupes…- continuó diciendo el chico, sonriendo levemente- sé que pronto ambos nos sentiremos así…- y diciendo eso, se puso a tocar una melodía un poco más alegre.

La chica entrecerró los ojos aún más, y al ver que no dejaba de tocar y parecía concentrado en su música, Kagami se levantó de su asiento, caminó hacia él a paso decidido y le dio un zape.

-¡Ouch!- se quejó Luka, haciendo una mueca y dejando de tocar- ¿qué fue eso?-

-¿Qué rayos estás tratando de decir? ¡Ve al maldito punto de una vez!- dijo Kagami, algo fastidiada. No era el tipo de chica en la que funcionaban esas cursilerías.

-Nada- dijo el chico, encogiéndose los hombros mientras que sonreía y se frotaba la cabeza en el sitio donde ella lo golpeó- supongo que quería invitarte a tomar algo-

-No, gracias- siseó Kagami- prefiero estar sola-

-Eso pensé- dijo Luka, rodando los ojos, pero sonriendo travieso- con tu estatura, no creo que te dejen entrar a algún sitio-

Kagami frunció el entrecejo y se volvió a él con una expresión enfurecida.

-¿Dis-cul-pa?- siseó ella.

-Yo no dije nada- dijo Luka, guiñando un ojo y levantándose tras ponerse su guitarra en la espalda, dispuesto a irse- ¿segura que no quieres tomar algo? La comida es buena, y el vino es excelente-

La chica lo miró, frunciendo el entrecejo, pero finalmente una sonrisa se asomó en sus labios.

"Ese idiota…", pensó Kagami.

-Más vale que sea tan bueno como dices- dijo Kagami, poniéndose de pie con una expresión orgullosa, y comenzando a caminar junto a él. Una sonrisa se asomó en los labios de Luka.

x-x-x

Apartamento de Adrien

Al mismo tiempo

Sobra decir que Emma amó el nuevo apartamento. La idea de pasar todos los días con su papá la había hecho brincar de contento, y no se separó de él mientras que la gente de la mudanza acomodaba los muebles en el apartamento.

-Mira, papa, esta es mi pijama favorita- dijo la pequeña, mostrándole una pijama negra con huellas verdes como las de su héroe favorito.

-Veo que te gusta mucho, minette- dijo Adrien, sonriendo, mientras que doblaba el resto de la ropa de la pequeña y la acomodaba en los cajones, mientras que Marinette instruía a los hombres de la mudanza donde quería el resto de los muebles.

-¿Papa?-

-¿Ummm?-

-¿Porqué te enamoraste de mi maman?- preguntó Emma.

Adrien sonrió ampliamente. Oh, si tan solo supiera su hija cuanto amaba y admiraba a su madre.

-Emma, tu maman es la mujer más valiente, inteligente y hermosa del mundo- dijo el chico, ladeando la cabeza mientras que terminaba de guardar la ropa de Emma en el armario- y sé que tú también lo serás cuando seas grande-

La pequeña sonrió y abrazó al chico.

-Y tu eres el más guapo y bueno del mundo, papa- dijo Emma.

Adrien sonrió ampliamente y abrazó a Emma, dejándose caer junto con ella al suelo y haciéndola reír. ¡Cómo amaba a esa niña!

X-x-x

Esa noche

Una vez que pusieron a dormir a Emma en su casa y después de leerle un cuento entre ambos, Adrien y Marinette salieron de la habitación de la pequeña y cerraron con cuidado la puerta para no despertarla. Incluso los kwamis se habían refugiado en el comedor para dejarlos solos.

-Bueno, parece que esto estuvo bien- dijo Marinette.

-Eso parece, ma lady- sonrió Adrien, sonriendo y abriendo la puerta de la habitación de ella para hacerla pasar.

-Gracias por tu ayuda en esto, chaton- dijo Marinette, caminando hacia su cama y dejándose caer sobre ella, haciendo reír a Adrien- ¡estoy agotada!-

Adrien sonrió algo somnoliento también, y bostezó. Extendió sus manos para arroparla y se inclinó para besarla.

-Buenas noches, ma belle- susurró el chico tras presionar sus labios en la frente de la chica- descansa-

-Buenas noches, chaton- dijo Marinette, incorporándose para besarlo rápidamente en los labios- descansa también-

La chica se volvió a recostar y cerró los ojos, sonriendo mientras se acomodaba en la almohada. Adrien salió de la habitación y cerró la puerta con cuidado.

x-x-x

CONTINUARÁ…

Notas de autor:

Mamie: abuelita

Papi: abuelito

Grandpère: abuelo.

Adrien creía que Gabriel le pediría que le dijera grandpère. No sé si en español es igual, pero en francés Adrien le habla de usted a Gabriel (le dice padre, no papá como Marinette a Tom), pero se refiere a Emilie como mamá, no madre.

¡Hola a todos! Espero que les haya gustado este capítulo. Quedan aún tres capítulos en esta historia, para ver si Adrien y Marinette mantienen su estatus de "roomies" o avanzan a la siguiente etapa, así como presentar a Emma con la más infame de las amigas de Adrien (adivinen quien). Oh, sí Lukami se está comenzando a desarrollar, no puedes patear traseros de akuma por mucho tiempo sin que algo nazca por ahí.

Por fin se acabaron las fiestas. Espero que la hayan pasado bien. Abrazos.

Abby L.