Resumen: Cuando Emilie Agreste reaparece y Hawkmoth desaparece misteriosamente, Ladybug y Chat Noir tienen una fuerte pelea. Adrien se muda a Japón, y cuatro años después regresa a París para los preparativos de su boda con Kagami. No se espera encontrar a Marinette viviendo con Luka, y mucho menos con una pequeña niña rubia que le parece muy conocida.

Nota Aclaratoria:

1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía

2) Contiene spoilers de toda la segunda temporada

3) IMPORTANTE: La inspiración para algunas puntos de la trama de esta historia fue tomada por el fic Unexpected Surprise de Totally Lucky en la página Archive of Our Own.

SERIE DE MALENTENDIDOS

CAPÍTULO 26

Apartamento de Marinette y Adrien

Esa tarde

Marinette había llamado al médico y preparado una sopa de pollo con la esperanza de que eso hiciera a Adrien sentirse mejor. Tan pronto como Plagg salió de la habitación y le avisó que Adrien había despertado, la chica sirvió un poco de sopa en un plato y se lo llevó.

-¿Cómo te sientes, chaton?- dijo la chica, poniendo el plato de sopa en la mesita de noche y se sentaba en la orilla de la cama.

-Mmmfff…- se quejó él- coff coff… me he sentido mejor-

-Hablé con el médico de Emma, y le conté tus síntomas- dijo Marinette, poniendo el dorso de su mano en la frente del chico, y luego acomodaba las almohadas en su espalda- dice que cree que tienes influenza. ¿Acaso no estás vacunado?-

Adrien se ruborizó.

-Eh…- dijo él.

-¿Porqué no?- dijo Marinette, entrecerrando los ojos- Adrien, tienes que vacunarte todos los años. Con mayor razón porque Emma está con nosotros. Y…-

-No me regañes- dijo el chico, haciendo un puchero- estoy enfermo… coff coff-

Marinette frunció el entrecejo, pero suavizó su mirada.

-Bueno, el médico dijo que además de la medicina necesitas reposo, muchos líquidos y bebidas calientes- dijo Marinette, tomando de nuevo el plato de sopa.

-No quiero…- dijo él, gruñendo en voz baja.

-Vamos, Adrien- dijo Marinette- no has comido nada en todo el día. Necesitas comer para reponer tus energías y poder combatir la enfermedad-

Adrien la miró con enormes ojos de gatito enfermo, que en cierto caso lo era, pero finalmente asintió y tomó la cuchara, comenzando a probar la sopa, mientras que Marinette acariciaba sus cabellos.

-No quiero… cofff… contagiarte- dijo el chico de pronto.

-No te preocupes por mi- dijo Marinette, sonriendo levemente- Emma y yo nos pusimos la vacuna hace unos meses-

Adrien la miró, un poco culpable, y volvió su atención a su plato de sopa.

-Te diría que está delicioso, pero no siento sabor en la comida-

-Aww, chaton, estás muy enfermo- dijo Marinette, besando sus cabellos, recordando como normalmente amaba la comida de todo tipo- no te preocupes, pronto vas a estar mejor-

La chica se quedó sentada a su lado mientras que Adrien bebía la sopa lentamente. Conforme pasaba el tiempo, lo notaba más decaído y cansado, pero quizá se sentiría mejor si descansaba un poco.

-Gracias- dijo él, una vez que terminó la sopa, y Marinette le acercaba el vaso con agua, algo aliviada de que la tos se había calmado un poco.

-Intenta descansar, Adrien- dijo la chica- ¿necesitas algo más?-

Adrien sacudió la cabeza.

-No te preocupes- dijo él- creo que… coff… intentaré dormir otro rato-

Marinette asintió, y tomó los trastes sucios para dejar solo al chico, mientras que éste se giraba sobre su cama. Plagg, preocupado, acomodo las mantas sobre el chico y se posó en su costado, ronroneando en voz baja para ayudarlo a dormir.

x-x-x

Habitación de Emma

Esa noche

Marinette hizo que Emma se diera un baño antes de ponerle su pijama y mandarla a dormir. Más temprano ese día había llamado a madame Agreste y le había avisado que no podrían ir a desayunar con ella la mañana siguiente por la enfermedad de Adrien. Al principio preocupada, Emilie se sintió mejor al escuchar que Marinette lo estaba cuidando.

-Bien, dime si necesitas algo, Marinette- le había dicho Emilie por teléfono- muchas gracias por cuidar de Adrien-

La chica había puesto a la pequeña en la cama.

-Maman- dijo Emma, haciendo un puchero- ¿papa va a estar bien?-

-Por supuesto que sí, ma chérie- le dijo Marinette mientras que recogía las pantuflas de la pequeña y las guardaba en su sitio- ¿recuerdas cuando te enfermaste?¿Que pasaste unos días en cama?- Emma asintió- papa también tiene que pasar en cama unos días para poder sentirse mejor-

-Oh- dijo Emma- ¿se sentirá mejor si le presto mi almohada de Ladybug?-

Marinette sonrió. Emma amaba esa almohada, y la hacía sentir mejor cuando estaba enferma.

-Tal vez- dijo Marinette, mientras arropaba a la pequeña- mañana se la darás tú misma, si papa aún se siente enfermo- se acercó para besar la frente de la pequeña- buenas noches-

-Buenas noches, maman-

Marinette sonrió y revisó su reloj, notando que nuevamente era hora de que Adrien tomara su medicamento. Fue a la cocina por un nuevo vaso con agua cuando Plagg salió a buscarla.

-Marinette, creo que Adrien no está bien- dijo el kwami en un tono preocupado.

La chica frunció el entrecejo, y siguió al kwami hacia la habitación de Adrien, y se detuvo a su lado. El chico estaba sudando profusamente, temblaba y constantemente quejándose entre sueños. Marinette dejó el vaso con agua en la mesita de noche, y lo movió levemente para despertarlo.

Con un poco de dificultad, Adrien abrió los ojos y los fijó en Marinette. Estaban más enrojecidos que hacía un rato.

-Es hora de tu medicina, Adrien- le dijo la chica en voz baja- ¿cómo te sientes?-

-No me… siento muy bien- dijo el chico débilmente, volviendo a cerrar los ojos- coff coff coff-

-No, no, Adrien, no te duermas- dijo Marinette, volviendo a moverlo suavemente para mantenerlo despierto- primero tienes que tomar tu medicina-

El chico dejó escapar un gemido, pero Marinette lo ignoró, haciéndolo levantar la cabeza mientras le ponía la pastilla en sus labios y le acercaba el vaso de agua. Una vez que tomó la medicina, la chica lo hizo recostarse de nuevo y lo besó en la frente. Frunció el entrecejo al contracto con su piel. Estaba ardiendo.

-Adrien…- dijo Marinette, preocupada.

La chica corrió al baño y remojó un par de toallas con agua fresca. Regresó a la habitación y descubrió a Adrien, quien volvió a gemir, temblando violentamente.

-Tengo… frío…- dijo el chico, castañeteando sus dientes.

-Lo sé, lo sé- dijo ella, preocupada, mientras desabrochaba su pijama para descubrir su pecho- pero necesito bajarte la temperatura-

La chica puso una de las toallas húmedas en su pecho, y otra en su frente. Adrien gimió otra vez, ovillándose y sacudiendo la cabeza, visiblemente incómodo.

-Solo serán unos minutos, Adrien- dijo Marinette, mordiéndose el labio mientras continuaba aplicando las toallas mojadas sobre la piel descubierta del chico- pronto vas a estar bien, lo prometo-

-Mmm…- se quejó el chico otra vez, arrugando la nariz mientras que ella pasaba la toalla húmeda por su espalda.

-¿Sabes algo?- dijo Marinette, pensando que si conversaba con él mantendría su mente ocupada en otra cosa- una vez Emma tuvo una infección de sus oídos, y una fiebre como la tuya. Luka le compró una almohada roja con motas negras, y eso hizo que se dejara tratar de su fiebre. De hecho, esta preocupada por ti, y dice que mañana te va a traer su almohada para que te sientas mejor-

Adrien se esforzó por sonreír, pero solo puso esbozar una sonrisa triste.

-Estoy seguro… de que me hará…coff… sentir mejor- dijo el chico.

Marinette pasó la toalla húmeda por la frente de Adrien, y el chico suspiró.

-¿Marinette?-

-¿Umm?- dijo ella- ¿necesitas algo?-

-No- dijo él- gracias… por cuidarme-

-No es nada, chaton- dijo ella.

-Sí es- dijo Adrien, haciendo un puchero- lo siento mucho, ma lady… me temo que arruiné todo…coff coff… tus últimos días de vacaciones…-

-Shhh… no digas tonterías- dijo ella, quitándole un mechón de cabello de su frente- estás enfermo, esto no fue tu culpa. Además, de eso se trata esto, ¿no? No solo estar juntos en las buenas, sino también en las malas-

Adrien sonrió, y apoyó su cabeza en el hombro de Marinette mientras que la chica se recargaba en el respaldo de la cama. La chica dejó que Adrien se apoyara en ella, acariciando sus cabellos con cariño para hacerlo dormir, cosa que iba a ser difícil con esa fiebre tan alta y los paños fríos en todo su cuerpo.

-¿Marinette?-

-¿Sí?- dijo ella, sin dejar de acariciar sus cabellos.

-Estaba pensando… cuando peleamos contra Gorizilla… y contra Riposte…- dijo Adrien- creí que ibas a descubrir mi identidad…-

-Lo sé, créeme que estaba pensando como hiciste para estar como Adrien y como Chat Noir al mismo tiempo cuando akumatizaron a tu guardaespaldas-

-¿Recuerdas… a Wayhem? Él se disfrazó de mí- dijo Adrien- le dije que tenía miedo de Gorizilla, pero que no quería que te enteraras-

-Oh, ya veo- dijo ella- todo tiene sentido…-

-¿Ma lady?- dijo el chico- coff coff… ¿cuál fue la pelea de akuma que te pareció más difícil?¿o que te haya dado más miedo?-

-Oh, esa son dos respuestas- dijo Marinette- la primera fue la de Chronogirl… Alix, quiero decir. Cuando me protegiste de ella y te tocó… pensé que te había perdido para siempre-

Adrien sonrió levemente. Recordaba a Ladybug muy preocupada y aprensiva con él, pero no sabía que había sido por eso.

-Y el otro fue Style Queen- continuó la chica- fue muy difícil pelear sin ti… para salvarte- se palmeó la frente- ahora entiendo. No sé como no me di cuenta de que eras tú…-

-Supongo que… los dos estábamos ciegos- dijo Adrien.

-¿Y a ti?- preguntó Marinette- ¿cuál pelea te dio más miedo?-

-Inverso… porque me convirtió en un cobarde y todo me daba miedo… coff cofff- dijo Adrien, sonriendo levemente- no, realmente fue L'Hibou Noir. En esa ocasión… cuando caímos en la trampa de monsieur Damocles, realmente creí que habíamos perdido. Pero tú… nunca te diste por vencida. Desde entonces supe que, mientras que me quedara a tu lado, éramos un equipo invencible-

Marinette sonrió levemente.

-Aunque tengo que admitir que Zombizou me dejó emocionalmente fatigada- continuó la chica- el ver a mis amigos, uno por uno, caer en la maldición de los besos por sacrificarse por mí… fue realmente horrible. Y cuando te perdí a ti al final…- sacudió la cabeza- ¿cómo te sientes?-

-Un poco mejor- sonrió el chico. Marinette notó que Adrien había comenzado a sudar, y ya no temblaba tanto como cuando recién había entrado a la habitación. La medicina y los paños húmedos habían comenzado a hacer su efecto.

-Toma, bebe un poco de agua- dijo la chica, acercando el vaso a sus labios. Adrien obedeció y bebió el contenido, y volvió a recostarse mientras que Marinette ponía el dorso de su mano sobre su frente y quitando los paños húmedos de su cuerpo, llevándolos al cesto de ropa sucia al baño- parece que ya rompiste la fiebre. Te puedes arropar de nuevo-

La chica le abrochó los botones de la pijama y lo arropó, pero no quería dejarlo solo. Cuando Emma había estado enferma, ella se había quedado con ella, durmiendo a su lado en su cama, en caso de que la necesitara en la noche o que la fiebre regresara. Marinette se recostó a su lado, dejando que Adrien refugiara su cabeza en el hueco entre su cuello y su hombro.

-Intenta descansar, chaton- dijo ella en voz baja mientras acariciaba su cabello- aquí estaré contigo. Buenas noches-

-Buenas noches, mon amour…- ronroneó el chico.

x-x-x

A la mañana siguiente

Cuando Marinette despertó al otro día, inmediatamente tomó la temperatura de Adrien, y se dio cuenta de que ésta estaba normal. Respiró aliviada. Parecía que el chico estaba comenzando a mejorar. Incluso se notaba en su semblante. Había recuperado el color perdido, dormía tranquilo, y su respiración era regular.

Marinette se iba a levantar a preparar algo de desayunar, pero sintió la mano de Adrien cerrarse alrededor de su muñeca.

-No te vayas- susurró él, sin abrir los ojos.

Adrien no necesitaba pedírselo dos veces. Volvió a acomodarse, dejando que el chico frotara su cabeza contra su hombro y acariciando sus cabellos.

-¿Marinette?-

-¿Sí?-

-Gracias- dijo el chico- por cuidarme. Sé que soy un desastre, y…-

La chica puso su dedo sobre los labios de él para hacerlo callar.

-Shhh…- dijo Marinette- no es nada. Y en tu defensa, me costó menos trabajo hacer que te dieras un baño que cuando Emma estaba enferma-

Adrien sonrió levemente, y se deslizó sobre ella, apoyando su cabeza en el pecho de la chica y rodeando su cintura con sus brazos. Cerró los ojos de nuevo. Se sentía mucho mejor con ella. Y las cosas no iban sino a mejorar.

-¿Papa?- dijo Emma, entrando a su habitación, y haciendo que ambos abrieran los ojos y se volvieran a ella. La niña llevaba en sus manos la pequeña almohada roja con motas negras.

-Ven, Emma, papa se siente un poco mejor- dijo Marinette, incorporándose levemente.

-Aunque quizá me sentiría mucho mejor si tuviera una almohada de Ladybug- dijo Adrien.

Emma rió y se acercó con su almohada, poniéndola sobre su cabeza.

-Wow, gracias- dijo el chico- estoy seguro que para la noche ya estaré curado-

Marinette sonrió al ver que su hija se puso a acariciar los cabellos de su padre, mientras que éste ronroneaba de contento. Se sentía aliviada de que Adrien se sintiera mejor. Lo cierto era que se había preocupado mucho cuando lo vio llegar el día anterior.

-Bueno, Emma, vamos a dejar descansar a papa- dijo Marinette, guiñándole un ojo- tenemos que vestirnos para ir por tus uniformes de la escuela. No tardamos-

-Vayan- dijo Adrien, guiñando un ojo a Marinette, y aún acariciando el cabello de Emma- yo estaré bien-

Tras despedirse de sus chicas, y escuchar la puerta de la entrada cerrarse, Adrien decidió darse un baño antes de que regresaran. Apenas podía recordar como había llegado el día anterior y había sido obligado por su mujer a darse un baño. Rió al recordar cómo había coqueteado un poco con ella, y se cubrió las manos al caer en cuenta de lo que le había dicho.

-Oh, no…- dijo Adrien- le dije que ya me había ayudado a desnudarme antes… ¿en qué estaba pensando?-

-Jejeje… debo admitir que eso fue gracioso- le dijo Plagg, mientras el chico gruñía y abría la llave del agua caliente- oh, vamos, no te atormentes. Marinette seguramente creyó que solo era la fiebre hablando-

-¡Era la fiebre hablando, Plagg!- dijo Adrien, frotándose la frente.

Plagg se echó a reír, pero no comentó nada más mientras que el chico se metía a la tina y dejaba escapar una exclamación de alivio. Se sentía mucho mejor que la noche anterior, y todo gracias a Marinette.

Una vez que salió de la tina y se vistió, se cubrió los hombros con una manta pequeña y salió de su habitación.

El apartamento estaba perfectamente ordenado, y al pasar junto a la cocina, su estómago gruñó, pidiéndole comida. Tomó uno de los croissants de la caja que monsieur Dupain les había dado dos días antes, y se lo puso en la boca mientras que buscaba la leche en el refrigerador y, por costumbre, sacaba un trozo de Camembert para ofrecerle a Plagg. No que el kwami se quejara.

Tras su desayuno, caminó arrastrando los pies hacia su habitación, pero vio algo en la mesita de la sala. Se acercó, y vio que era lo que Emma había estado coloreando la tarde anterior. Su corazón se sintió más ligero que nunca. Era un dibujo de él con Emma.

Plagg alzó las cejas al ver la sonrisa de Adrien, y sacudió la cabeza. Su elegido estaba perdido.

x-x-x

Habitación de Emma

Un par de días después

-Y entonces, Ladybug y Chat Noir desakumatizaron a Inverso- dijo Marinette, sosteniendo la historieta mientras que Adrien y Emma la escuchaban atentamente- y así Chat Noir dejó de comportarse como un gatito asustado-

Adrien se echó a reír. El chico ya se había recuperado por completo, y al caer en cuenta de que a él y a Marinette les quedaban solamente dos días antes de regresar al trabajo, había decidido pasar la mayor parte del tiempo que les quedaba libre con sus chicas. Esa noche se habían puesto a leer las historietas de Marc y Nathaniel sobre los héroes de París antes de que Emma se fuera a dormir.

Era una escena hermosa, los tres en pijama en la cama de la pequeña mientas que leían la historieta. No sabía si eso se hacía en la casa de los Dupain-Cheng, pero Adrien recordaba vagamente que su madre le leía en la noche, aunque normalmente lo ponía a dormir antes de salir a algún evento con su padre y lo dejaba bajo el cuidado de Nathalie o el Gorila.

Sea como fuere, adoraba la hora del cuento para dormir.

-Y también Ladybug dejó de tropezarse con su propio yoyo- añadió el chico, haciendo reír a ambas. Marinette recordaba muy bien ese predicamento.

-Wow, Ladybug y Chat Noir eran impresionantes- dijo Emma.

-Bueno, creo que eso es todo por esta noche- declaró Marinette, cerrando la historieta y sonriendo- ya nos pasamos de la hora de dormir. Buenas noches, Emma-

La pequeña asintió con una enorme sonrisa, se puso su gorro tejido de Chat Noir y se metió a la cama.

-Buenas noches, maman, buenas noches, papa- dijo la pequeña, mientras que Adrien la arropaba.

-Buenas noches, ma chatounette- dijo él, besando su frente.

Adrien y Marinette salieron de su habitación, y el chico acompañó a Marinette a la suya. En los últimos días, el chico había hecho la costumbre de acompañarla a su habitación para desearle buenas noches y besar su frente.

Como todos los días, Marinette se metió a la cama, y Adrien se inclinó hacia ella para besar su frente. Cuando se iba a incorporar para salir de su habitación, Marinette sonrió traviesa y lo tomó de la orilla de su pijama, acercándolo a sí misma y besándolo en los labios. El chico se sorprendió al principio, pero sonrió y se inclinó de nuevo hacia ella, apoyando una de sus rodillas sobre la cama para poder besarla mejor. Un ronroneo satisfecho se formó en su garganta mientras que los besos se volvían más urgentes, como si ambos tuvieran hambre del otro.

Ella rodeó con sus brazos el cuello de él, y se incorporó levemente, haciendo que se tuviera que acercar más. Adrien subió su otra rodilla a la cama, quedando sobre Marinette, y sin dejar de abrazarla, dejó sus labios y depositó un beso en su mandíbula, después debajo de su oreja izquierda, y luego se desplazó a su cuello, besándolo con cariño mientras que sus manos se aferraban a la cintura de la chica, sus dedos intentando llegar a su piel bajo su ropa, provocando un gemido satisfecho que lo animaba a continuar. Marinette, por su parte, reaccionó a sus besos extendiendo su cuello y hundiendo sus dedos en el cabello de Adrien, arrancándole un suave ronroneo mientras seguía creando un camino de besos que llegaban a la base de su cuello, justo sobre su clavícula, causando un estremecimiento a la chica.

-Ma lady…- dijo el chico con voz ronca.

Adrien se incorporó, y volvió a buscar sus labios con los de él, pero esta vez Marinette lo detuvo, poniendo su dedo índice sobre sus labios, y regresándolo de golpe a la realidad.

-Adrien, espera…- dijo Marinette, y fue cuando Adrien se dio cuenta que tenía sus manos en el abdomen de la chica, y que ella le había desabotonado su pijama, descubriendo su pecho.

-Lo… lo siento, Marinette- dijo Adrien, ruborizándose y alejándose de ella- sé que aún no querías hacer esto… yo… me dejé llevar, y…-

Nuevamente, la chica puso su dedo índice sobre los labios de él. Sin decir palabra, Marinette se levantó y se dirigió a la puerta de su habitación. Adrien pensó que iba a salir, así que se sentó al borde de la cama, cabizbajo y algo avergonzado por haberse dejado llevar por ese beso.

Pero se equivocaba. Marinette se había levantado a poner el seguro en la puerta, y regresó inmediatamente a su lado. Adrien la miró con enormes ojos sorprendidos cuando la chica lo empujó suavemente, haciéndolo tumbarse sobre la cama.

-¿Marinette?- dijo Adrien sin entender.

-Shhh… cállate y bésame, Adrien- dijo ella en un susurro, colocándose sobre él y sonriendo. Él también sonrió.

-Tus deseos son órdenes, ma lady- dijo él.

x-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Adrien por fin se recuperó, cuidado por Marinette y Emma, y parece que por fin la relación de ambos está avanzando. ¡Falta un capítulo para que termine esto! Espero que les esté gustando. Les mando un abrazo enorme.

Abby L.