Resumen: Cuando Emilie Agreste reaparece y Hawkmoth desaparece misteriosamente, Ladybug y Chat Noir tienen una fuerte pelea. Adrien se muda a Japón, y cuatro años después regresa a París para los preparativos de su boda con Kagami. No se espera encontrar a Marinette viviendo con Luka, y mucho menos con una pequeña niña rubia que le parece muy conocida.
Nota Aclaratoria:
1) Los personajes no me pertenecen, salvo algún OC que de pronto aparezca. Créditos a Thomas Astruc y compañía
2) Contiene spoilers de toda la segunda temporada
3) IMPORTANTE: La inspiración para algunas puntos de la trama de esta historia fue tomada por el fic Unexpected Surprise de Totally Lucky en la página Archive of Our Own.
SERIE DE MALENTENDIDOS
CAPÍTULO 27: EPÍLOGO
Habitación de Marinette
A la mañana siguiente
La luz del sol comenzó a colarse a través de la ventana, haciendo que Adrien arrugara la nariz y gruñera, hundiendo su rostro en los cabellos de Marinette, quien a su vez gruñó también al sentir la luz del sol en su rostro, apoyando su frente en el pecho de Adrien para ocultarlo de la luz.
-Mmm…- gruñó Marinette en voz baja- no quiero que amanezca-
El chico atrajo a Marinette más cerca de su pecho, y la rodeó con sus brazos, ajustando las sábanas para cubrir sus hombros descubiertos. Besó sus cabellos.
-Wow…- dijo Adrien en voz baja.
-¿Umm?- dijo ella, levantando los ojos hacia él- ¿qué?-
-Hoy desperté en esta cama- sonrió Adrien con una sonrisa traviesa, besando la mejilla de Marinette, quien rió.
-Así es, chaton- dijo Marinette, sacando una mano de bajo las sábanas y quitando unos cabellos de la frente de la chica- umm… con ese cabello sí pareces Chat Noir-
-Creí que el ronroneo me había delatado, ma lady- dijo Adrien.
Cuando Marinette levantó la mirada, la punta de su nariz rozó con la de él, y ambos volvieron a reír juntos, pero Adrien cerró los ojos y buscó con sus labios los de ella. La chica no se hizo del rogar, y lo besó también, poniendo una mano en su pecho descubierto. Él sonrió travieso y se giró para quedar sobre ella mientras que la besaba.
-Ma lady- dijo el chico mientras que pasaba sus labios a su mandíbula- ¿recuerdas lo que hablamos sobre el tema de darle a Emma un hermanito, o dos?-
-Ajá…- dijo Marinette, alzando las cejas mientras que acariciaba sus cabellos.
-¿Crees que sea mal momento para mencionarlo?- dijo él, guiñando un ojo.
x-x-x
Mansión Agreste
Un mes después
Adrien y Marinette se habían acoplado perfectamente cuando ambos regresaron a trabajar y Emma entró a la escuela. Los dos podían cumplir con sus respectivos trabajos, así como practicar sus hobbies y pasar tiempo con Emma. Además de sus actividades normales, los viernes pasaban tiempo con los Dupain-Cheng y los sábados con los Agreste.
Un día antes de que Emma comenzara la escuela, Marinette tomó la decisión de aceptar el nombre de Adrien para su hija, así que ambos acudieron a cambiar la inscripción de "Emma Dupain-Cheng" a "Emma Agreste", lo cual provocó revuelo en el jardín de niños entre las mamás de los otros niños, que seguramente habían sido admiradoras de Adrien.
Después de la cuarta mujer que se acercó a pedir un autógrafo a Adrien, Emma se volvió a Marinette con una expresión interrogante.
-¿Porqué las otras mamás miran así a papa?- preguntó Emma, confundida al ver la atención que Adrien atraía en día del inicio de clases.
-Porque tu papa es el más guapo del mundo, obviamente- dijo Adrien, guiñando un ojo y poniendo sus manos en la cintura antes de que Marinette respondiera.
-Y el más modesto también- añadió la chica, rodando los ojos- tu papa era famoso. Salía en las revistas de moda de tu abuelo Gabriel, ¿recuerdas?-
-Oh…- dijo Emma, y pronto se olvidó del tema- mira, maman, hoy dibujé un arbolito con mis dedos-
Otra cosa que había sucedido en el transcurso de ese mes era que Kagami había decidido quedarse en París por más tiempo. Después de la actitud de los padres de la chica, madame Agreste se había vuelto muy protectora de Kagami, y a pesar de que ya no sería su nuera, Emilie seguía llamándola y tratándola como si fuera parte de la familia.
Además de ello, Luka y Kagami parecían haber empezado a llevarse muy bien, excepto en algunas ocasiones en las que el chico hacía algún intento de querer explicar sus sentimientos con música, y Kagami perdía la paciencia. Adrien le había explicado a su amiga que aquello era romántico, pero Kagami insistía en que era ridículo.
De hecho, Adrien perdía la paciencia cada vez que esos dos interactuaban delante de él.
-Puedo patearte el trasero fácilmente- le dijo Kagami una vez.
-Lo sé, pero que puedas hacerlo no significa que debas- dijo Luka, encogiéndose de hombros, mientras que Adrien se palmeaba la frente.
-Tenles paciencia- le había dicho Marinette a Adrien- estoy segura de que eventualmente se llevarán bien. Si no lo crees, míranos a nosotros-
Esa tarde, sábado, los tres estaban visitando a la familia de Adrien. Desde que Adrien le había presentado a Emma como su nieta, Gabriel Agreste había mostrado una faceta que ni él ni Marinette habían creído posible en el estricto diseñador. Se deshacía en regalos y mimos para Emma, y ésta le correspondía cariñosamente.
Adrien no podía evitar sentirse un poco celoso, y no había perdido la ocasión de señalar la incongruencia de su padre como abuelo, dejando que Emma hiciera cosas como correr por los pasillos o saltarse la comida y llegar directo al postre, cosas que ni de chiste le habría permitido su padre a él cuando era pequeño.
Después de haber pasado una hora con ellos, Gabriel se puso de pie, con una expresión seria en su rostro.
-Adrien, hay un asunto importante del que me gustaría hablar contigo- dijo el hombre, caminando hacia la salida del comedor- ¿puedes acompañarme a mi oficina?-
-Por supuesto, père- dijo Adrien, mirando a Emilie poniendo a Emma en su regazo mientras le enseñaba algunas viejas fotos de cuando su hijo era pequeño. Miró a Marinette- ya regreso-
La chica asintió, y Adrien siguió a su padre hacia su oficina.
-Gracias, Nathalie- dijo Gabriel- por favor, que nadie nos interrumpa-
La asistente de su padre cerró la puerta. Adrien estaba extrañado, y se volvió hacia él.
-¿De qué querías hablar conmigo, père?- dijo el chico una vez que ambos estuvieron solos.
-De Marinette- dijo Gabriel.
-¿Qué sucede con ella?- dijo Adrien, frunciendo el entrecejo.
-Ella es la diseñadora más talentosa de toda la compañía- dijo Gabriel mientras que se ajustaba las gafas- si despidiera a todos y solo me quedara con ella, estoy seguro de que podría mantener a flote todos los procesos-
Adrien sonrió, algo orgulloso de su chica, pero alzó las cejas sin entender porqué su padre estaba tan serio.
-Entonces, ¿cuál es el problema?-
-En la compañía, están comenzando a molestar a Marinette- dijo Gabriel Agreste- más que nada, están comenzando a marginarla. Ha habido feos rumores sobre ella, sobre todo porque está viviendo con el hijo del dueño de la compañía, y las personas en ese ambiente son muy dadas a criticar a los demás. Ayuda que su amiga Alya está ahí, pero aún así estoy seguro de que se ha dado cuenta-
Adrien frunció el entrecejo.
-Eso no tiene nada que ver, y lo sabes, père- dijo el chico, molesto- ni siquiera sabías de Emma cuando contrataste a Marinette. ¡Y es la chica más talentosa, como dijiste! Y además…-
-Solo quería que supieras eso, Adrien- lo interrumpió Gabriel, encogiéndose de hombros- no he permitido que hablen de mal de ella en mi presencia, pero hay cosas que son inevitables. Y no quiero influenciar tu decisión al respecto de ella, pero sabes que hay una manera en la podrías ayudar a que eso terminara-
Adrien se quedó pensativo. Su relación con Marinette iba a la perfección. Habían tenido buenos y malos momentos, pero en su mayoría buenos. Y los tres eran ya una familia en todos los aspectos, excepto en el nombre. Volvió a sonreír.
-Muchas gracias, père. Tienes razón- dijo él en voz baja- y, si no te molesta, hay un objeto en particular que quisiera pedirte que me regresaras-
Gabriel sonrió ampliamente y asintió.
x-x-x
Brasserie la Vaudeville
Una semana después
Marinette miró de reojo a Adrien mientras que tomaba su suéter y se lo entregaba a uno de los empleado del restaurante. Ahora que lo pensaba, desde que habían visitado a su familia la semana anterior, Adrien parecía un poco distraído y misterioso. A pesar de que él había tenido una semana pesada en el trabajo, el chico había insistido en que dejaran a Emma a dormir en casa de los Dupain-Cheng, quienes obviamente aceptaron gustosos, y que ellos dos fueran a cenar juntos.
-No hemos salido solos desde que estamos juntos, ma lady- dijo Adrien simplemente cuando Marinette lo cuestiono sobre la ocasión de esa cena- me gustaría que tengamos esa experiencia juntos-
La chica lo había notado un poco sospechoso desde el principio, pero decidió seguirle la corriente. Ambos habían ido a un restaurante bastante elegante en el centro de París, cerca de los Champs-Elysées.
-Has estado bastante misterioso, chaton- dijo Marinette mientras que ambos se sentaban juntos en una mesa un poco apartada de los demás.
-No es nada, ma lady- dijo Adrien, ladeando la cabeza y sonriendo inocentemente, mientras que tomaba sus manos sobre la mesa. Le guiñó un ojo- disfrutemos el momento-
Marinette sonrió. Estaba locamente enamorada de ese chico, y decidió seguirle la corriente. Adrien tenía razón, era un lindo gesto que ambos salieran a cenar juntos, y solos, para variar. El chico volvió a tomar su mano y sonreía mientras que el mesero les llevaba un par de copas de vino.
La chica levantó los ojos. Adrien se había esmerado ese día en su atuendo, y se veía mucho más guapo que de costumbre. Y eso ya era decir bastante. Llevaba un traje de color negro, con una corbata el mismo color, y había peinado sus cabellos hacia atrás, descubriendo su rostro completo.
Después de que ambos terminaron de cenar, Marinette notó otra ausencia a parte de la de Emma. Y se dio cuenta de ella porque había un gran trozo de queso Camembert sobre la mesa, y éste había permanecido intacto toda la velada.
-¿Adrien?- dijo la chica finalmente.
-¿Sí?-
-¿Dónde están Tikki y Plagg?- dijo la chica.
Adrien sonrió levemente.
-Les pedí a los dos que nos esperaran en casa, espero que no te moleste- dijo Adrien- como te dije, quería que estuviéramos solos los dos-
Marinette no pudo evitar mirarlo sospechosamente.
-¿Qué estás tramando, chaton?- le dijo ella en voz baja. Esta vez, el chico no negó que sí estaba tramando algo, y tomó las manos de la chica.
-Esta bien, lo confieso, Marinette- dijo Adrien, encogiendo levemente los hombros- me has descubierto, todo fue parte de mi malévolo plan-
-¿Y este es el momento en el que comienzas con tu monólogo y me revelas tu malévolo plan?- dijo ella.
Adrien asintió levemente, y se levantó de la mesa, para detenerse frente a Marinette y poner una rodilla en el suelo.
-Te amo, Marinette- dijo Adrien, sonriéndole dulcemente mientras que sacaba una pequeña cajita de su bolsillo y la abría frente a ella- ¿me harías el honor de aceptar ser mi esposa?-
Marinette lo miró, boquiabierta y con las mejillas enrojecidas.
-Adrien, yo…- intentó decir algo, pero los sonidos que salían de sus labios no tenían ningún sentido. Adrien esperó pacientemente. La conocía bastante bien.
-No tienes que estar nerviosa conmigo, ma lady- dijo él en voz baja mientras que ladeaba su cabeza- soy solo tu chaton, ¿recuerdas?-
Marinette sonrió al verlo, y respiró hondo.
-Sí… ¡Sí!- dijo ella- me quiero casar contigo-
La sonrisa de Adrien se amplió mientras que sacaba el anillo de su pequeña caja y lo deslizaba sobre el dedo anular de la chica. Una vez que vio el anillo de su madre en la mano de la mujer que amaba, el chico besó el dorso de su mano y se puso de pie. Antes de que Marinette pudiera decir algo, el chico la levantó en sus brazos y giró con ella sin dejar de sonreír. Y cuando se detuvo, la besó.
-Te amo, Adrien- dijo ella, sin dejar de abrazarlo.
x-x-x
Apartamento de Adrien y Marinette
Una semana después
Los preparativos de la boda fueron rápidos. Ambos chicos querían una ceremonia sencilla, a pesar de los padres de ambos, y finalmente los consuegros fueron quienes organizaron todo. Tenían fecha para la siguiente semana, pero el tema no preocupaba ni a Marinette ni a Adrien.
Esa mañana la pequeña familia se había levantado temprano y se preparaba para salir a visitar a los abuelos Dupain-Cheng, como cada semana. Emma y Adrien estaban más que emocionados, pues ambos eran los fans número uno y dos, respectivamente, de la panadería del abuelo Tom.
La pareja tenía la regla de que ambos jugaban una breve partida Ultimate Mecha Strike 3 todas las noches, y el perdedor era el encargado de hacer el desayuno a la mañana siguiente. En esta ocasión, por rara ocasión Adrien había salido victorioso, así que Marinette se había puesto manos a la obra.
Adrien se sentó en la cabecera de la mesa, junto a Emma mientras que Marinette cocinar el desayuno antes de salir esa mañana, pero el chico notó que estaba un poco pálida y parecía estar incómoda.
-Ma lady, ¿te sientes bien?- dijo Adrien.
-No… ¡sí!- se corrigió Marinette mientras que servía el desayuno y se sentaba junto a él, frotándose la frente- está bien, es solo que me siento un poco cansada… y me duele un poco la cabeza-
Adrien extendió su mano hacia ella, poniendo el dorso sobre su frente mientras recordaba que su mujer llevaba varios días mencionando que se sentía un poco cansada. No tenía fiebre, así que bajó su mano a su mejilla y sonrió. Marinette sonrió ante la caricia, pero su palidez iba en aumento.
-No te ves muy bien- observó Adrien, notando que su plato estaba vacío. Tomó un pan tostado y lo acercó a ella- ¿porqué no comes algo?-
-No… no tengo mucha hambre- dijo ella. Su piel adquirió un enfermizo tono verdoso, y Marinette se levantó de golpe de la mesa- ahora vengo…-
La chica corrió hacia su habitación, y se apresuró a meterse al cuarto de baño. Adrien se levantó también, y siguió a Marinette tras indicarle a Emma que se quedara donde estaba y que terminara su desayuno.
Adrien abrió la puerta del baño, y vio que Marinette se había sentado en el suelo junto al inodoro, limpiándose los labios con el dorso de su mano. El chico se apresuró a sentarse junto a ella.
-Oh, Marinette, te sientes mal- dijo el chico- ¿quieres que llame a tus padres para decirles que no iremos?-
Marinette sacudió la cabeza.
-No, estaré bien- dijo la chica en voz baja. Tosió con una expresión nauseosa e hizo una arcada, pero nada salió de su boca esta vez- creo que… quizá comí algo en mal estado. No tienes que… acompañarme- hizo una mueca- es asqueroso…-
-Shhhh. No te preocupes, Marinette. De hecho, tienes un adorable tono verde en tu piel- dijo Adrien, abrazándola por la espalda para consolarla, pero cuando lo hizo, notó algo extraño. De hecho, notó dos cosas extrañamente grandes- eh…-
-¿Qué?- dijo ella.
Adrien entreabrió la boca en un gesto sorprendido. Las náuseas, el cansancio y eso que había tocado…
-Ma lady, no creo que hayas comido algo en mal estado- susurró el chico, presionando sus labios sobre la mejilla de ella- más bien, creo que vamos a tener otro cachorro-
Marinette se volvió a él boquiabierta.
-¿Acaso crees que…?-
-No lo sé, eres tú la que tienes que decírmelo- dijo Adrien, ruborizándose levemente- aunque puedo correr a la farmacia para comprar una prueba-
La chica lo miró, y a pesar de que se sentía aún nauseosa, sonrió levemente.
-¡Corre!- dijo ella.
x-x-x
Más tarde
A pesar de que Emma estaba comenzando a impacientarse por querer ir a casa de sus abuelos, Adrien y Marinette estaban determinados a conocer la respuesta a su pregunta lo más pronto posible. Incluso las náuseas de la chica habían desaparecido o sido olvidadas por la emoción.
-¿Le falta mucho?- dijo Adrien en un tono impaciente.
-Aquí dice tres minutos- dijo Marinette, mirando las instrucciones.
Adrien miró la pequeña prueba de embarazo con enormes ojos, esperando que aparecieran las líneas en el pequeño círculo del resultado. Marinette tomó su mano con nerviosismo, y los dos gritaron de emoción cuando aparecieron las dos líneas, indicándoles un resultado positivo.
El chico la alzó en brazos y dio un par de vueltas con ella. Iban a tener un bebé. Emma iba a tener un hermano, y su familia iba a crecer. Ninguno de los dos podían creer su suerte.
-¡Estoy tan feliz, ma lady!- dijo Adrien con lágrimas en sus ojos.
-Yo también, chaton, pero… hay una cosa que aún nos falta- dijo Marinette.
-¿Y eso es?-
-La verdad es que siempre he querido tener un hámster- dijo la chica- siempre soñé en tener un hámster cuando me casara contigo-
-¿Ah, sí?- sonrió Adrien, travieso, mientras que Marinette asentía.
-Siempre soñé con eso- dijo la chica, contando con sus dedos- casarme contigo, una casa, tres hijos, y un hámster que se llame…-
-¡Maman!- gritó Emma, interrumpiendo a sus padres, sin entender que era lo que les estaba tomando tanto tiempo- ¿no vamos a ir a casa de papi Tom?-
Ambos chicos se miraron entre sí y sonrieron levemente.
-Ya vamos, ma chérie- le dijo Adrien en voz baja, y se volvió a Marinette- ¿te parece si guardamos esto en tres nosotros? Al menos por un tiempo-
-¿Hasta después de la boda?- dijo Marinette, guiñando un ojo- ya sabes que ambos hemos guardado suficientes secretos para toda la vida-
-Hecho- sonrió Adrien- vamos, Emma, no hay que dejar a papi Tom esperando con todos esos deliciosos macarons-
x-x-x
Fuera del gran salón del hotel L'Abeille
Dos semanas después
Mientras esperaban la señal, Adrien tomó la mano izquierda de Marinette y la acercó a sus labios. Adoraba mirar el anillo de su madre en la mano de ella, y sonrió al ver el anillo que ahora le hacía compañía.
-Lo logramos, ma lady- dijo Adrien en voz baja- sobrevivimos la ceremonia. Ahora solo falta la fiesta, y todo lo que nuestros maniáticos mejores amigos tienen preparados para nosotros-
Marinette sonrió traviesa mientras le ajustaba la corbata.
-No temas, chaton- dijo ella, poniéndose de puntillas para besar la punta de su nariz- hemos sobrevivido a cosas peores. De todos modos, ya sabes que yo te protegeré siempre-
Los ojos de Adrien brillaron ante ese comentario. Había pasado años soñando con ese día, y las realidad superaba a todas sus expectativas. Levantó su mano para pasar un mechón de cabello detrás de su oído, con cuidado de no doblar el velo que colgaba de sus cabellos por su espalda, y dio un paso atrás para mirarla mejor.
Adrien volvió a acercarse a ella, tomando su rostro, y estuvo a punto de besarla cuando Nino y Alya llegaron a donde estaban ambos, llevando con ellos a Aidy y a Emma. El chico llevaba un traje parecido al de Adrien, y Alya llevaba un vestido de color verde. Las dos niñas llevaban idénticos vestidos blancos con una corona de flores cada una.
-Hey, guarden eso para esta noche- dijo Alya en un tono reprobatorio, haciendo reír a ambos- bien, parece que ya estamos listos-
Adrien alzó a Emma en sus brazos y le plantó un sonoro beso en la mejilla, mientras que Marinette se ponía de puntillas para besar su otra mejilla.
-¿Ya se acabó la boda, papa?- dijo Emma- estoy aburrida-
-Ya se acabó, solo falta la fiesta- dijo Adrien- ¿te gustan las fiestas?-
Emma asintió con tantas ganas que casi tira su corona de flores, y Marinette volvió a ajustársela antes de que el chico la volviera a poner en el suelo.
-Van a tener la mejor recepción en la historia de todas las bodas de Paris- dijo Nino- Alya y yo nos encargamos de ello-
-¿Porqué no me tranquiliza ni un poco lo que dijiste, mon pote?- dijo Adrien mientras que Alya se inclinaba para deshacer algunos dobleces en la falda del vestido blanco de Marinette.
-Tranquilo- dijo Nino- los únicos que tienen algo que temer son sus padrinos-
-¿Qué?- dijeron los novios al mismo tiempo.
-¿Porqué?- dijo Adrien.
-Pues… digamos que la capitaine Anarka y madame Agreste vinieron hoy en modo de celestinas- dijo Alya en un tono divertido- el rumor es que tienen un plan para que Luka consiga la liga, o Kagami atrape el ramo. O ambas-
-No va a funcionar- dijo Marinette, cruzándose de brazos con una sonrisa traviesa- Chloé va a hacer todo lo posible por atraparlo-
-Eso es lo que crees: Alix va a taclearla para que no lo logre. El resto de las chicas están coludidas. Igual los chicos- dijo Alya, y se volvió a Adrien- tu madre parece muy tierna, pero puede llegar a dar miedo, sobre todo cuando apoya a la madre de Luka en su amenaza de hacer saltar por la borda a quien interfiera con sus planes malignos-
Marinette y Adrien se echaron a reír. Ambos habían decidido pedir a Kagami y Luka que fueran sus padrinos, para demostrarles lo importantes que eran para ambos. Y como Alya fue contactada por monsieur Agreste para organizar la boda, ella y Nino estaban muy ocupados como para hacer el papel de padrinos.
-Incluso madame Agreste va a utilizar la ayuda de Emma para mantenerlos juntos- dijo Nino- con el mismo truco de la catsup que nosotros usamos con Marinette cuando queríamos que ustedes dos hablaran a solas-
-¿Van a usar a mi pobre e inocente hija en sus planes malvados?- se quejó Adrien, acercando a Emma a sí mismo- jamás lo habría creído de mi maman-
-Tu maman le tomó mucho cariño a Kagami. Y si eso no funciona- dijo Alya, guiñando un ojo- escuché que madame Anarka sugirió encerrarlos juntos en un armario- su teléfono celular sonó- oh, ya es hora. Vamos, Nino- añadió, tomando el brazo de su esposo, y se volvió a los novios- ustedes dos, esperen la señal antes de entrar. Vamos Emma, vamos con tus abuelos-
Ambos asintieron, y una vez que Alya y Nino entraron a la sala con las dos niñas, Adrien se volvió hacia Marinette, respiró hondo, y le ofreció su mano.
-¿Está lista, madame Agreste?- dijo, guiñando un ojo.
-Lista, monsieur Agreste- dijo Marinette al tomar su mano.
Mientras que los dos entraron a la sala para la recepción de su boda, Tikki y Plagg, quienes habían observado la escena, sonrieron ampliamente.
-Aww- dijo Tikki en tono soñador- el maestro Fu tenía razón con respecto a nuestros portadores. Esos dos son el uno para el otro-
-Sí, tenía razón- dijo Plagg, frotándose la frente- los dos son igual de idiotas-
x-x-x
FIN
¡Hola a todos! Como ven, Adrien y Marinette ya encargaron a Hugo, y están en proceso de hacer crecer aún más su familia. Lukami está en proceso de ser realidad. De hecho, van a recibir un empujoncito (cortesía de la capitana Anarka y de madame Agreste).
Espero que les haya gustado esta historia, que estuvo un poco larga, pero disfruté mucho escribiéndola. Muchas gracias a todos los que estuvieron siguiéndola desde el principio, y gracias también a los que se la leyeron de un golpe por darle una oportunidad. Y gracias infinitas a todos los que me dejaron reviews, dándome ánimos para seguir. Realmente los aprecio mucho.
La próxima historia está inspirada en el capítulo 1 de la tercera temporada (aka los problemas causados por Lila cuando lleva a cabo su amenaza de aislar a Marinette). Es un fic no tan largo como este, pero va a estar un poco emocional. No se si empezarla a subir de una vez, porque saldré de viaje de nuevo y en algún punto la dejaré en hiatus por las dos semanas que dure. Lo consultaré con la almohada, y pues se darán cuenta si decido subirla.
De nuevo, muchas gracias a todos por sus reviews, y por haber leído mis locuras hasta el final. Les mando un abrazo enorme a todos.
Abby L.
