¡Hola lectores!

Aquí les dejo el tercer capítulo, no sin antes, agradecer a quienes se han tomado el tiempo de leer esta historia, también por los Reviews, followers y favorites que le han regalado a mi historia... ¡GRACIAS! por los comentarios positivos, éstos me animan a seguir escribiendo y espero que cada capítulo siga siendo del agrado de cada uno de ustedes.

Vicky: ¡mucho gusto!... es verdad a veces las verdaderas amistades y/o verdaderos amores se conocen en los peores momentos. Besos y abrazos cibernéticos :D :*

Saludos y abrazos desde Guatemala ;)


Primer día de estudios (Parte II)

Capítulo No. 3

Una "homicida" confusión que lo cambia todo

El acto de bienvenida transcurrió con normalidad, tanto los directivos como los profesores del colegio se presentaron con todos los alumnos. Dieron especial bienvenida a los alumnos de nuevo ingreso y felicitaciones a los alumnos que cursarían el tercer año.

Mientras todo este acto ocurría, habían dos jóvenes que parecían estar prestando atención a toda la actividad que se estaba realizando, sus miradas estaban fijas y bien puestas en el podio donde ocurría el acto pero aunque sus ojos estuvieran "concentrados" aparentemente en el protocolo de bienvenida, sus pensamientos estaban muy lejos de estar en ese acto. Por un lado Michiru aún seguía analizando su conclusión del por qué no había podido hablarle a Haruka cada vez que estaban frente a frente, y planeando o prometiéndose a sí misma que no dejaría pasar una oportunidad más para poder aclarar las cosas. Por otro lado Haruka tenía una sensación extraña, los acontecimientos con "la violinista" le habían hecho molestar, sí y mucho, pero luego de haberse encontrado con la mirada azul de Michiru, algo le sucedió y no sabía cómo explicarlo. Había algo en esa mirada que le llamaba la atención y no precisamente algo malo, al contrario, quería volver a ver esos ojos y descubrir qué era lo que llamaba su atención… cuando sus intensos ojos verdes estuvieron frente a los profundos ojos azules, sintió una seguridad y paz que no había sentido con nadie más, pensaba que podía pasar toda su vida contemplando esa mirada…

Haruka no sabía porque no le agradaba a "la violinista", no había ni una mínima razón para no agradarle, obviando claro, el golpe que le dio con la puerta del salón pero tampoco era un motivo suficiente para odiar a Haruka, o al menos eso pensaba la rubia. Pero tampoco entendía porque incluso antes del accidente con la puerta, ya le había caído mal a la chica de ojos azules. A pesar de estos pensamientos, Haruka quería y necesitaba de nuevo ver esos ojos… tanto era su deseo por verlos de nuevo que por acto reflejo la buscó, se giró hacia atrás pero no los encontró, giró a su izquierda y tampoco tuvo éxito, así que giró a su derecha y ahí se encontraba a unas cinco personas de Haruka, la hermosa chica de ojos azules que parecía estar concentrada en la actividad que se desarrollaba al frente, sus ojos estaban fijos en esa dirección y demostraban tanta concentración que ni siquiera se percataban que estaban siendo objeto de admiración por parte de la rubia.

Haruka perdió la noción de todo lo que pasaba a su alrededor, se perdió admirando esos hermosos ojos azules que le habían empezado a inquietar o emocionar. No supo cuánto tiempo estuvo contemplando la mirada de Michiru hasta que regresó a la realidad cuando se dio cuenta que ya todos los estudiantes estaban empezando a dispersarse y se dirigían a sus salones. Pero notó que la chica de ojos azules aún seguía parada y con su vista fija al frente, parecía estar confundida o triste, por un momento Haruka pensó en acercarse y preguntarle si se encontraba bien pero estaba consciente que si "la violinista" no se sentía bien, no iba a querer tener a Haruka cerca pues ya estaba claro que no le agradaba su presencia y no quería aumentar ese desagrado por parte de la peliaqua, así que mejor optó por retirarse. Estaba a punto de voltearse y darle la espalda a Michiru cuando ésta se movió y casi sin pensar giró su vista hacía la dirección de Haruka, permitiendo que nuevamente ambas miradas se encontraran… de nuevo el tiempo se detuvo, esta vez no sólo para Haruka sino también para Michiru, quien se sorprendió al ver que estaba siendo observada por la rubia y aunque no sabía por cuánto tipo la estuvo observando, sintió que había sido por una eternidad pues la mirada que Haruka le estaba dando era indescifrable, una mirada un tanto compasiva, triste, sorprendida o quizá una mirada llena de admiración y ternura, Michiru realmente no sabía cómo descifrar esa mirada pero dentro de todo el ambiente que ambas miradas producían, había pasado algo increíble y era que Michiru por fin había podido sostener la mirada ante Haruka, esta vez no sentía nervios o lo que fuera que no le permitía hablar con la rubia y Michiru lo sabía y lo sentía. De nuevo se le presentaba a Michiru la oportunidad de hablar con Haruka y no quiso esperar más tiempo, dio un primer paso para acercarse a la rubia pero no contaba con la actitud que ella tendría…

Haruka al verse descubierta observando a Michiru entró en pánico, sabía que no le agradaba a la violinista y seguramente al sentirse observada por Haruka sin duda arremetería en contra de ella. Haruka no quería seguir teniendo más dificultades con la bella joven de ojos azules y en cuanto vio que dio un paso para acercársele, su pánico aumentó al 1000%, de verdad tenía temor de volver a enfrentarse a una molesta violinista, ya había tenido suficiente del mal genio de Michiru, así que prefirió darle la espalda y caminar a toda velocidad dejando atrás a Michiru, la cual observó la actitud de Haruka y se decepcionó, al parecer los malos ratos que le había hecho pasar a Haruka habían cultivado resentimiento por parte de la rubia hacia la peliaqua, tanto que ni siquiera quería estar cerca de Michiru.

Haruka iba caminando, más bien corriendo, hacia su salón y tratando de evitar que Michiru la alcanzara pero iba tan ensimismada en ello que prácticamente no iba fijándose en el camino y lo único que le hizo volver a la realidad de todo lo que le rodeaba fue el intenso dolor que sintió de repente a la altura entre su pecho y hombro izquierdo… parecía que había chocado contra una pared … ante su dolor sólo se tomó su hombro y luego buscó con su vista la pared con la que creyó se había chocado pero se sorprendió al ver que una chica pelirroja estaba en el suelo tomándose la cabeza con ambas manos y con su mirada algo perdida.

Fue entonces que Haruka se dio cuenta que había chocado contra la cabeza de esa chica y no contra una pared... Se agachó hasta quedar frente a la pellirroja y empezó a disculparse…

-Por favor discúlpame- pedía Haruka con total preocupación

-Yo venía caminando rápido y me distraje por un segundo… bueno tal vez más de un segundo- trataba de explicar la rubia -¿Te hice daño? ¿Estás bien?-

Haruka de verdad estaba preocupada pues la chica parecía estar perdida y no respondía, así que siguió intentando…

-Por favor… ¡dime algo!- suplicó tomando a la pelirroja por los hombros y sacudiéndola un poco- vamos, dime algo, lo que sea… - seguía sacudiéndola

pasaron unos diez segundos de silencio...

-Qué hermosos ojos- respondió por fin la pelirroja

-¿Qué?- preguntó confundida Haruka

-Que tus ojos son muy lindos- sonrió la pelirroja, ya dejando de tomarse la cabeza

-Gracia- agradeció con un poco de indiferencia -¿Te sientes bien? ¿Cómo te llamas? – la interrogó la rubia, un poco más tranquila y dejando de tomarla de los hombros

-Sí, eso creo… me llamo Unazuki Furuhata, mucho gusto… ¿cómo te llamas tú?-

La rubia se levantó y extendió su mano para ayudar a Unazuki a levantarse del suelo

-Me llamo Haruka Tenoh...lamento que no haya sido de la mejor manera pero igualmente, mucho gusto- le sonrío sinceramente a Unazuki mientras le ayudaba a levantarse

Y cuando Unazuki terminó por levantarse, sintió un leve mareo que la llevó a recostarse sobre la pared y tomarse la cabeza, cosa que preocupó a Haruka

-¡Cuidado Unazuki!- comentó preocupada Haruka - creo que no estás tan bien, te llevaré a la enfermería-

-Gracias Haruka pero estoy bien… sólo fue un pequeño mareo pero nada de importancia-

-¿Estás segura?... mira, yo puedo acompañarte, después de todo fue mi culpa-

-De verdad estoy bien Haruka, no te preocupes… además ya es hora de ir a clases, sino van a cerrar los salones y perderemos la clase –

-Bueno, está bien… al menos déjame acompañarte a tu salón para que asegurarme de que llegarás bien- solicitó Haruka

-Pero Haruka, vas a llegar tarde a tu salón y no te dejarán entrar-

Haruka estaba preocupada por Unazuki pero también estaba preocupada porque no podía darse el lujo de faltar a su primera clase de preparatoria y repasó el hecho de que podía enterarse Henry y por consiguiente sus padres

-Tienes razón… pero ¿puedo verte luego? Para asegurarme de que estás bien –

-Claro, ¿te parece si nos encontramos aquí mismo para el receso?-

-De acuerdo Unazuki, nos vemos aquí-

-Ok, te veo luego entonces Haruka –

Unazuki empezó a caminar, avanzó unos pasos pero sentía que alguien la iba siguiendo, así que giró su vista y se encontró con Haruka caminando atrás de ella…

-Haruka ¿Qué haces? Te dije que estaba bien… ¿Por qué me sigues? – preguntó un poco molesta la pelirroja

-No te estoy siguiendo- respondió serenamente Haruka

-¿Cómo que no? Si vas caminando detrás de mí –

-No lo estoy haciendo… bueno sí estoy caminando detrás de ti pero no es porque te esté siguiendo, es que en esta dirección queda mi salón –

-mmm… ¿cuál es tu salón?- preguntó Unazuki

-El "A09"… ¿cuál es el tuyo?-

-¡¿En serio?!... el mío es el "A08"… estamos cerca- comentó la pelirroja sonriendo

-¡Excelente!... entonces te acompaño hasta tu salón…vecina- comentó alegremente Haruka

Unazuki solamente asintió con su cabeza y sonrió ante el comentario bromista de Haruka, por haberle llamado "vecina"

Ambas chicas llegaron a su respectivo salón, antes de que Unazuki entrara al suyo, acordó con Haruka encontrarse para el receso y comer juntas. Haruka había olvidado que ya había quedado de verse con Ann durante el receso… algo de lo que más tarde probablemente se arrepentiría…

Después de dejar a Unazuki, Haruka se dirigió a su salón con algo de nervios pues sabía que estaba a punto de ver a "la violinista" pero trató de no demostrarlos al ingresar al salón. Quería pasar desapercibida especialmente para la peliaqua pero para su mala suerte su belleza era imposible de pasar desapercibida, de manera que cuando ingresó todas las chicas del salón quedaron maravilladas, sonriéndole de manera coqueta a Haruka y le pedían sentarse cerca de ellas, pero para mala suerte de ellas, Haruka ya había escogido su lugar cuando durante el incidente con Michiru dejó su portafolio en uno de los pupitres… y ¡oh sorpresa! que se llevó la rubia pues sin querer y sin darse cuenta, el pupitre que había elegido estaba justo a la par de Michiru.

Michiru solamente observaba cómo sus compañeras sonreían y pedían a Haruka que se sentara cerca de ellas, Michiru reía internamente como burlándose de ellas pues ella sí sabía que Haruka estaría a la par de ella y sin pedírselo pero para no hacer obvio el hecho de que ella sabía y que le gustaba la idea de tener a Haruka a la par suya, parecía indiferente ante esta situación y solamente se concretó a ver la pantalla de su celular, sin tener algo que ver realmente en la pantalla ya que sólo estaba tratando de parecer indiferente.

Por su parte Haruka al notar que su pupitre estaba a la par de "la violinista" pensó y consideró seriamente tomar la palabra de una de sus compañeras que le ofrecían otro asiento, aunque claramente eso iba a ser difícil pues dichos asientos no estaban disponibles, ya que habían otros varones ocupando esos lugares y no tan fácil se lo cederían a Haruka... La rubia se quedó parada unos instantes y luego de pensarlo, decidió hacer el intento para que uno de sus compañeros le cambiara de lugar así que se dirigió a tomar su portafolio para luego ir hasta uno de sus compañeros, de ser posible el más lejano de Michiru para pedirle que le cambiara el asiento.

Michiru seguía observando "nada" en la pantalla de su celular poniéndose un poco nerviosa al ver que Haruka por fin tomaría su asiento a la par de ella pero al notar que Haruka únicamente tomó su portafolio y se dirigía hacia el frente nuevamente, se molestó un poco y a la vez le dio tristeza pues no podía creer que Haruka le tuviera tanto resentimiento que ni siquiera quería tenerla a la par. Michiru sabía que no había actuado de la mejor manera ante Haruka pero tampoco es como si hubiera cometido un delito en contra de la rubia, ahora era Michiru quien creía que Haruka estaba exagerando.

Haruka iba caminando para ir en busca de otro asiento, cuando al llegar al frente del salón, ingresó el profesor que les daría la primera clase…

-Buenos días… ¿te vas tan pronto? – preguntó en tono de burla el profesor al ver que Haruka llevaba su portafolio

-No, no es eso… es sólo que voy a buscar un asiento – respondió la rubia con una sonrisa

-¿a buscar un asiento? – Preguntó confundido el profesor – pero ya todos están ocupados, el único libre es el que está allá – señaló el profesor con su dedo índice derecho el asiento que justo Haruka estaba tratando de dejar – y supongo que es el que te corresponde-

-Sí, tiene razón pero pues, verá… eh yo- Haruka no sabía qué decir o más bien no creía correcto decirle que no quería estar cerca de Michiru – este yo…yo, trataba de buscar otro asiento… uno más… cómodo, si eso, uno más cómodo- dijo Haruka, sabiendo que no tenía sentido lo que estaba diciendo

El profesor le dio una mirada extraña, realmente no tenía sentido lo que Haruka estaba diciendo ya que todos los asientos eran iguales

-Así que uno más cómodo ¿no?... solamente si estás hablando de ir a tomar asiento a tu casa porque aquí todos los asientos son iguales-

-Pero…yo –

-Vamos, vamos… son tonterías, ve y toma el asiento libre que dejaste- ordenó el profesor

-Está bien- dijo Haruka resignada y dándose la vuelta para dirigirse nuevamente al asiento a la par de Michiru

Mientras Haruka regresaba a su asiento, Michiru veía la escena con una sonrisa, le pareció divertido ver a Haruka sin saber qué decir y hasta cierto punto, tierna (a la vista de Michiru "tierno") por como trataba de convencer al profesor.

Haruka tomó asiento de mala gana y sin ver a Michiru, en tanto Michiru trataba de disimular las ganas que tenía de reírse y solamente optó por dejar su vista al frente.

La clase inició, transcurrieron unos minutos y Haruka estaba desesperada porque terminara, aún planeaba cambiarse de lugar en cuanto el profesor terminara la clase y saliera del salón. Durante la clase todo parecía estar en completa tranquilidad y aburrimiento para los estudiantes del salón, sin embargo, tal como había pasado durante el acto de bienvenida, dos jóvenes estaban con su vista fija al frente pero sus pensamientos estaban lejos de estar presentes en lo que el profesor decía.

Michiru estaba un tanto nerviosa y sabía que debía aprovechar el que Haruka estuviera a la par de ella, sus pensamientos iban y venían tratando de encontrar alguna forma de poder hablarle, aunque siendo realistas, Michiru ya debía ponerle un alto a lo que sea que sintiera cada vez que estaba frente a Haruka… ¡ya basta Michiru, es suficiente! ¡No más jueguitos! Debes comportarte como una mujer madura…mmm…pero realmente no soy una mujer, bueno o sea sí pero no, aún sigo siendo una señorita… entonces debo comportarme como un señorita madura y ¡punto! Mientras estos pensamientos paseaban por la mente de Michiru, haciendo que se sonrojara un poco ante la afirmación de que aún no era una "mujer", en la siguiente fila estaba Haruka también absorbida por sus pensamientos… ¿cuándo va a terminar esta bendita clase? Debo cambiarme de lugar antes de que "la violinista" me mate si es que se dio cuenta que la estaba viendo cuando terminó el acto de bienvenida...¿cómo que "si es que se dio cuenta"?... que tonta Haruka, ¡claro que se dio cuenta! Sino no hubieras salido corriendo como una cobarde... ¡exacto! Soy una cobarde… vamos Haruka ya no eres una niña, no puedes huir, debes comportarte como una persona madura y no demostrarle miedo a la violinista, además, ¿por qué debo ser yo quien se cambie de lugar? En todo caso que sea ella, ella es quien no me soporta…

Ambas chicas estaban absortas en sus pensamientos, tanto que sólo así dejaron de sentir aburrida la clase, no dándose cuenta en qué momento había terminado, solamente lo notaron porque sus compañeros hablaban entre ellos y algunos estaban de pie conversando entre sí.

Cuando Haruka salió del trance de sus pensamientos, gracias al ruido de sus compañeros y gracias al ruido de su estómago pidiéndole a gritos algo de comer, ya que debido a su atraso en levantarse por culpa de su dañado despertador y por no tener nada de comida en su despensa o refrigerador, no pudo comer absolutamente nada, ni siquiera una pequeña mordida a cualquier fruta o pan. La rubia pensó que le daría tiempo ir a la cafetería del colegio antes de que comenzara la próxima clase y comprar aunque sea una galleta que le permitiera resistir hasta llegar al receso, así que tomó su portafolio, se puso de pie y se dirigía hacia la puerta del salón para ir y regresar lo más rápido posible de la cafetería y no tener problemas por ausentarse… en ese mismo instante, Michiru salió también de sus pensamientos, viendo como Haruka se dirigía al frente pensando que nuevamente intentaría cambiarse de lugar pero se asombró al ver que se estaba retirando del salón y creyó que realmente las cosas estaban mal con Haruka, ¿qué tal si en lugar de cambiar de pupitre había decidido pedir que le cambiaran de salón con tal de no estar cerca de ella? O peor aún ¿qué tal si había decidido simplemente abandonar el colegio? Sí, al parecer Michiru podía llegar a ser un poco o un mucho paranoica en ocasiones.

Mientras Michiru seguía consumiéndose su cerebro con pensamientos paranoicos sobre la salida de Haruka del salón, la rubia se dirigía, cual espía, hacia la cafetería, sólo le hacía falta una pistola entre sus delicadas manos y parecería el mismísimo James Bond, de alguna manera le era divertido el reto de lograr llegar hasta la cafetería y regresar al salón sin ser vista y antes de que comenzara la próxima clase. Esta era la ocasión perfecta para demostrar la velocidad y habilidad que poseían sus tonificadas piernas, y por supuesto que no iba a dejar pasar esta oportunidad. Luego de unos minutos y evitando ser vista, logró su primer objetivo, llegó a la cafetería y ordenó apenas tres galletas con chispas de chocolate, esto porque si pedía más comida o algo más grande que las galletas, no podría comerlas en el salón sin ser vista, pidió que las metieran en una bolsita y de esta manera las podría meter a su portafolio para luego devorarlas en el salón. Se encaminó al salón de la misma forma que había llegado a la cafetería, llegó hasta el pasillo de su salón y observó que la puerta estaba abierta lo que significaba que la segunda clase aún no había empezado, hizo el último esfuerzo para no ser vista y para entrar al salón.

¡Objetivo cumplido! Celebró internamente Haruka con orgullo al entrar al salón y ensanchó una sonrisa con el mismo sentimiento, sonrisa que se frenó sorpresivamente cuando observó unos hermosos ojos azules acompañados de una tierna, sincera y bellísima sonrisa, propiedad de la angelical Michiru Kaioh quien sonreía a la pantalla de su celular, esta vez sí había algo en su celular que le hacía sonreír y no algo fingido como había sido anteriormente.

Haruka pensó que esa era la sonrisa más hermosa que había visto en toda su corta vida, se quedó admirándola unos segundos hasta que llegó el profesor que les daría la segunda clase y mandó a sentarse a Haruka, quien decidió al final no cambiarse de pupitre tras haber analizado que era "la violinista" quien se tenía que cambiar si tanto le molestaba la presencia de Haruka. La rubia tomó asiento y se dispuso a "prestar atención" a la clase mientras aprovechaba a darle mordiscos a sus galletas, cada vez que el profesor se volteaba hacia la pizarra o estaba del otro lado del salón.

Por su parte Michiru parecía que ¡por fin! había logrado sembrar en su cabeza el pensamiento de comportarse como una "señorita madura" y dominar los nervios o lo que fuera que le provocaba cada vez que estaba frente a Haruka ya que parecía no darle importancia a Haruka mientras comía sus galletas, únicamente se limitaba a reír internamente cada vez que lograba ver que Haruka daba un mordisco rápido y se tragaba casi entero el pedazo de galleta para que no se escuchar el crujir de sus dientes mientras la devoraba.

La clase continuó y terminó sin nada relevante para ninguna de nuestras dos protagonistas, así también continuó el resto de clases antes del receso.


Receso

El profesor dio por finalizada la última clase antes del receso, Haruka se sintió libre al igual que el resto de sus compañeros y quería salir corriendo hacia la cafetería pues parecía que las galletas habían pasado desapercibidas por su estómago y ya no resistiría pasar más tiempo sin algo de comida, algo que fuera mucho más satisfactorio para su pobre estómago. La joven Tenoh esperó a que la mayoría de sus alborotados compañeros salieran del salón para poder ella salir, pues no le gustaba estar entre tumultos de gente, unas cuantas chicas se quedaron en su asiento, entre ellas Michiru que parecía no tener intensiones de salir del salón.

La puerta había quedado ya libre para que Haruka se dispusiera a salir del salón e ir a buscar a Unazuki para ir a comer pero no contaba con que las chicas que se habían quedado en el salón (a excepción de Michiru) sólo estaban esperando a que Haruka diera indicios de salir para ir tras ella ("él" para ellas) y pedirle que las acompañara a comer. Haruka se negó a acompañarlas por dos razones 1) ya había quedado con Unazuki y eso que aún seguía sin recordar que antes de Unazuki ya se había comprometido a ir por Ann, ¡vaya lío en el que se estaba metiendo Haruka!... y 2) no estaba de humor para hacer "nuevas amigas" el hambre la estaba volviendo loca y el que no la dejaran libre para ir a comer, le estaba empeorando el ánimo.

Ante la insistencia por parte de las chicas, Haruka pensó que lo mejor sería decirles que sí e inventarles que las alcanzaría, sólo iría por su cartera/billetera (como le llamen en cada país) para poder invitarlas a comer, y para fortuna de Haruka, las chicas le creyeron y salieron sonrientes del salón para situarse en una mesa de la cafetería en donde se suponía las encontraría la rubia, cosa que obviamente no sucedió.

Después de su hábil mentira hacia las chicas, Haruka regresó a su asiento solo para simular que realmente iría a buscar su cartera, tomó asiento un momento solo para inhalar y exhalar con sus ojos cerrados, tratando de disminuir el mal humor que sentía y mientras contaba hasta diez aún con sus ojos cerrados escuchó una pequeña risa con cierto tono burlesco, a pesar de eso y por increíble que parezca, no le molestó a Haruka sino todo lo contrario, sintió que esa pequeña risa había logrado bajarle su mal humor considerablemente… la rubia quería saber a quién pertenecía esa tierna risa, así que abrió levemente su ojo izquierdo y dejando el ojo derecho cerrado buscó la risa, y cuando encontró de dónde provenía, abrió por completo los dos ojos y se sonrojó, no podía creer que quien se estaba burlando de ella, era "la violinista"… y de nuevo el mal humor aumentó casi al doble de lo que estaba antes de escuchar la risa de la chica de ojos azules.

Haruka no estaba dispuesta a ser objeto de burla de nadie y mucho menos de "la violinista" así que no se quedó callada

-¿De qué te ríes? ¿Qué te parece gracioso? ¿Te estás burlando de mí? – dijo una irritada rubia

Michiru le vio con algo de temor, aunque en el fondo sabía que no sería fácil hablar con Haruka por el mal humor que se le notaba, aún así, lo haría pues ya no dejaría pasar una oportunidad más. Michiru se disponía a abrir sus labios para responderle algo pero Haruka la interrumpió…

-Olvídalo, no sé ni por qué te pregunté, ya sé que nunca hablarás conmigo… y tampoco es como que necesite que lo hagas, así que no te preocupes – comentó Haruka mientras se ponía de pie y caminaba hacia la puerta para salir del salón

Ante el comentario de la rubia, Michiru sintió que algo se le clavó en el pecho pero en lugar de dolerle fue como la gota que derramó el vaso y acabó con su paciencia. Nuestra encantadora violinista aún se pregunta de dónde sacó valor para hacer lo que hizo en ese instante… es que ya estaba cansada de que algo o alguien, incluyendo a Haruka le interrumpieran cada vez que intentaba hablar y disculparse con la rubia… ¡no más! Este jueguito se acabó ahora mismo y me va a escuchar de una buena vez…

Haruka ya estaba llegando al frente del salón y estaba por llegar a la entrada/salida del salón cuando sintió que le tomaban su brazo izquierdo con fuerza, una fuerza un tanto exagerada pero aún así no era que le provocara algún dolor. A pesar de saber que sólo ella y "la violinista" estaban en el salón, no creía que fuera ella quien le tomaba del brazo, es que ni siquiera le quiere dirigir la palabra como para que le vaya a tomar del brazo… pero de nuevo ¡oh sorpresa! Haruka se quedó con el ojo cuadrado (es sólo una expresión) cuando vio que efectivamente Michiru era quien le tomaba del brazo

-Oye, ¿qué te pasa? Suéltame- rezongó Haruka y de un tirón se soltó de Michiru y nuevamente se disponía a salir pero no contaba con que "la violinista" también era hábilmente rápida y antes de que Haruka se le escapara de nuevo, se apresuró y le cerró la puerta con un violento empujón hacia la misma

-¿Acaso estás loca? ¿Por qué cierras la puerta? – preguntaba ya un poco más irritada Haruka pero por un momento y muy inexplicablemente se le cruzó por la cabeza un pensamiento algo "estúpido"... ¿algo? no, en realidad si era muy estúpido ese pensamiento... aunque por la mirada que le daba "la violinista" en eso momento no pareció tan estúpido… "me quiere matar"... se preguntó y ante tal pensamiento, los nervios y cierto temor se apoderaron de ella

-¿Me quieres matar? ¿Me vas a matar? ¿Tanto odio me tienes para querer hacerlo?... no recuerdo haberte hecho algo para que me mates- decía Haruka con una voz baja demostrándole a Michiru el miedo que estaba sintiendo

Michiru estaba que se moría de la risa por dentro y en cualquier momento estallaría en carcajadas frente al rostro de la rubia pero inteligentemente decidió utilizar la vulnerabilidad que Haruka estaba demostrando, así que no desistió de su feroz e intimidante mirada y no reía ante las descabelladas palabras de Haruka… bien, ahora o nunca pensó Michiru y por fin… ¡el milagro estaba sucediendo!...

-Siéntate- ordenó Michiru sin bajar la intensidad de su mirada

-Oh vamos, si me vas a matar hazlo sin tanto drama- respondió Haruka con cierta burla ante la orden de Michiru

-¡Siéntate! O… te despellejo aquí mismo con el cuchillo hasta que agonices y te mueras del dolor frente a todos- Michiru parecía que en el fondo guardaba una villana de telenovela

Haruka tragó duro y su rostro se tornó pálido al notar en la mirada de Michiru que no estaba bromeando… y es que no era lo mismo morir de un disparo al instante y sin dolor a causa de este, que morir despellejada y encima frente a todo el salón mientras su cuerpo era tomado como un trofeo por parte de "la violinista" pensaba Haruka… así que mejor decidió hacer caso

-¿Dón… dónde quieres que me siente?- preguntó aterrada

-En tu lugar… así cuando haya acabado contigo puedes llevarte tus cosas- respondió fríamente Michiru

¿Cómo carajos me voy a llevar mis cosas si voy a estar muerta? ¡Vaya que es inteligente la violinista! Pensaba Haruka pero se limitó a callar y dejar su pensamiento en su cabecita

Mientras tanto Michiru parecía disfrutar de la situación y haciendo un exagerado esfuerzo por no reírse vio como Haruka se dirigía hacia su pupitre y cuando vio que se sentó, ella se dirigió al suyo

Haruka la seguía con la mirada, hasta que Michiru llegó a su pupitre y se sentó quedando frente a ella… Haruka aún seguía con el miedo en sus ojos y sólo esperaba el inicio del que sería su supuesto asesinato

-Bien… vamos a empezar- inició la "homicida" conversación Michiru mientras acomodaba su falda para que no se estropeara

Haruka no decía nada y sólo se limitaba a detallar cada movimiento de Michiru tratando de ver cuál sería el arma homicida y de dónde la sacaría Michiru

-A ver… ¿dónde está?... – Michiru esculcaba su maletín en busca de "algo"

-¿Q…qué estás buscando? – preguntó Haruka con miedo

-¡Esto!- exclamó la peliaqua poniendo su mano frente al rostro de Haruka para mostrarle lo que había sacado de su maletín, provocando que la rubia cerrara los ojos del susto

-¿Por qué cierras los ojos?- preguntó extrañada Michiru frunciendo su ceño

-Porque prefiero no ver el arma homicida-

Y ante la respuesta de la rubia, Michiru no resistió más, estalló en una carcajada que hizo que Haruka abriera los ojos con confusión y enojo pues no le encontraba nada de gracioso que "la violinista" incluso antes de asesinarla se estuviera burlando de ella.

-¿En serio piensas que podría asesinarte con esta galleta?- preguntó Michiru aún riéndose y mostrándole a Haruka la galleta que había sacado de su maletín

-¿Qué clase de psicópata asesina eres? ¿Te gusta jugar con las personas antes de asesinarlas?- el enojo de Haruka estaba aumentando

-Yo no estoy jugando- respondió Michiru y seguía riéndose

-Mira niña, yo no estoy para juegos tontos- dijo Haruka ya más molesta y poniéndose de pie

-Ya te dije que no estoy jugando y siéntate que no he terminado contigo… más bien ni siquiera he empezado- decía Michiru mientras regresaba a la tranquilidad luego de la carcajada

-Yo no estoy para perder el tiempo contigo-

-Siéntate y escúchame-

-No tengo por qué obedecerte-

-No te lo estoy ordenando, te lo estoy pidiendo-

-Y ¿de cuándo acá tengo que hacer lo que me pides?- preguntó Haruka pesadamente provocando que Michiru también se alterara

-¡Te dije que te sentaras y me escucharas!... O esta vez no sacaré una galleta sino el cuchillo para empezar a despellejarte- respondió alterada Michiru pero utilizando una voz dulce, algo típico de los asesinos pensó Haruka

El enojo de Haruka cambió rápidamente a miedo y de inmediato se sentó de nuevo

-Así está mejor – comentó Michiru dándole una tierna sonrisa

-Bueno… y ¿ahora qué?- preguntó la rubia

-Ahora, me dejarás hablar sin interrupciones y no te irás hasta que yo lo diga… ¿de acuerdo?-

Haruka estaba confundida y ofuscada, no respondió y bajó su rostro viendo al suelo. Esta acción no le gustó a Michiru y tomándole suavemente la barbilla a Haruka con su suave y delicada mano derecha hizo que la viera a los ojos, provocando que ambas se sonrojaran…Hubo un instante sin palabras pero tampoco había silencio, tanto el sonido de sus respiraciones como los latidos de sus corazones invadían el salón mientras los ojos azules de Michiru contemplaban los ojos verdes de Haruka y viceversa…

-Dije "¿de acuerdo?"- continuó la conversación Michiru rompiendo aquel mágico momento

-mjm- respondió Haruka con la garganta dando a entender un "sí"

Haruka había quedado encantada ante la mirada de "la violinista" y ahora era ella quien no podía articular palabra, tal como le había sucedido a Michiru en los anteriores encuentros con la rubia… a ver cómo le va ahora que los papeles se han dado vuelta…

Michiru retomó su postura y soltó la barbilla de Haruka, sacó su celular de su maletín y vio la pantalla para verificar si aún le daría tiempo de hablar tranquilamente con Haruka antes de que acabara el receso y sus compañeros llegaran

-Bien, aún tengo tiempo…ahora escúchame- dijo mientras guardaba su celular, dio un gran suspiro cerrando sus ojos y continuó…

-Primero que nada…me llamo Michiru Kaioh y sí era yo quien estaba interpretando con mi violín la melodía que seguramente escuchaste ayer en la colina cuando nos encontramos- Michiru decidió ir por partes y primero debía responder lo que no le había respondido a Haruka la primera vez que se vieron

Michiru esperaba una respuesta de la rubia, cualquier comentario, lo que fuera pero quería saber qué pensaba Haruka…sin embargo, no hubo tal respuesta y mejor decidió continuar…

-Lamento no haberte respondido en ese momento… yo… yo, no sé qué me pasó- dijo sabiendo que era mentira pues realmente sí sabía qué se había puesto nerviosa al ver la bella sonrisa de Haruka y ante esos nervios no podía ni moverse, ni pronunciar palabra alguna, pero claro que no iba a confesar eso ¿qué iba a pensar Haruka?

De nuevo Michiru esperó un momento para escuchar algún comentario de Haruka pero simplemente no hubo

-Sabes, te vi ayer en la noche frente a mi casa y quise salir a hablarte pero…- Michiru iba a decir la verdad, que no salió porque estaba en su coqueto camisón azul y le dio vergüenza, pero reaccionó al instante sabiendo que no había por qué decirlo- pero… tuve que atender algo y ya no pude- terminó diciendo con culpabilidad

Y ¿Quién creen que de nuevo no respondió?... ¡exacto!... Haruka de nuevo en silencio total. Esto empezaba a inquietar y a molestar a Michiru, aunque en el fondo sabía que esto era una especie de karma y tenía que aguantarlo

-También quería disculparme por lo que sucedió con el accidente de la puerta, sé que no debí gritarte y llamarte idiota… me alteré demasiado y no sabía que eras tú pero reconozco que aún así quizá exageré un poco, sé que no debo tratar así a las personas… de verdad lo lamento - en sus ojos azules se podía ver la sinceridad que tenían sus palabras y también se notaba que tenía cierta vergüenza por recordar el mal rato que le había hecho pasar a Haruka

Michiru observaba que Haruka seguía sin movimiento alguno y no se veía que fuera a responderle, lo que hizo que se desesperara un poco… es que ¿cómo era posible que ahora que por fin Michiru había podido hablarle y disculparse, Haruka no se dignaba a decir nada?... bienvenida al mundo del karma querida Michiru

Esperó unos segundos y no resistió más…

-Vamos, dime algo- suplicó Michiru pero al parecer no sirvió de nada su súplica pues Haruka seguía en modo "mute"

-¡Dios! Parece que sólo cuando te amenazo de muerte me puedes hablar… ¡Haruka, háblame!- Michiru había perdido ya la paciencia, no resistía el que la rubia no le hablara

Haruka escuchó por primera vez su nombre salir de los tentadores y hermosos labios de Michiru y lo sintió como un canto de los ángeles, mismo que le hizo regresar a la realidad

-¿Qué?...mmm… este yo…-trataba de decir algo coherente pero le resultaba algo difícil y terminó diciendo no algo incoherente, sino más bien estúpido- ¿qué no ibas a matarme?-

-¡¿En serio?!... acabo sincerarme contigo y disculparme por mis actitudes y tú ¡preguntas eso!... increíble… ¿quién piensas que soy? ¿Tengo cara de asesina acaso?-

-Es que tú dijiste algo de despellejarme y tu mirada si parecía la de una asesina-

-Pues no, no soy una asesina y no iba a matarte… sólo seguí tu juego para que no salieras corriendo y para que me dejaras hablarte-

-Está bien, lamento haber pensado que eras una asesina pero me alegra de que no lo seas- y por fin saliendo completamente de su trance, Haruka le brindó una sonrisa a Michiru

Michiru se sonrojó ante la sonrisa y correspondió con una sonrisa igual, continuando con la conversación

- Basta, no te disculpes que ese era mi papel aquí- dijo aún sonriendo

-Tienes razón y creo que deberás seguir disculpándote conmigo- respondió la rubia pero ahora en un tono serio y alzando su ceja derecha dando la impresión de molestia

-¿Qué?... Pero ¿Por qué?- preguntó una asombrada y afligida Michiru

-Porque gracias a ti el receso se acaba en dos minutos más o menos y yo no pude ir a comer nada… al final si terminarás siendo una asesina ya que me matarás de hambre- respondió Haruka pero en un tono más tranquilo y bromista

-Es verdad, lo lamento… sé que tienes mucha hambre porque vi que casi terminas comiéndote los dedos de tus manos cuando devorabas tus galletas...lo que me hace recordar que tenía que darte esto- Michiru le extendió la galleta que había sacado de su maletín, misma galleta que Haruka había pensado que era el "arma homicida" y que irónicamente ahora se convertía en lo que la salvaría de morir de hambre

-Oye, no, yo sólo estaba bromeando, no tienes que darme tu galleta… yo veré si consigo algo en cuanto tenga la oportunidad- Haruka se negó a recibir la galleta pero no porque no la quisiera sino por pena

-Sé que no es un banquete pero te ayudará a calmar un poco tu apetito… además la hice yo misma…- dijo un con un poco de orgullo Michiru

-De verdad, no es nece..- intentó negarse la rubia nuevamente

-Vamos, tómala como un complemento de mi disculpa… o sino si consideraré despellejarte- bromeó Michiru regalándole una hermosa sonrisa a Haruka

Haruka nuevamente quedó encantada con esa sonrisa y ante esa carita tan tierna y angelical no podía negarse absolutamente a nada que Michiru le pidiera con esa expresión

-Está bien… - tomó la galleta con su mano derecha – gracias-

-Haruka… de verdad espero que me disculpes por haber actuado como actué en la colina y luego aquí- dijo tímidamente Michiru

-Tranquila "chica violinista" aquí no ha pasado nada... no sé qué te sucedió en la colina para que no me hablaras o por qué reaccionaste de la forma que lo hiciste con el accidente de la puerta, aunque creo que tenías un poco de razón de molestarte, no es gracioso que te de un golpe, yo lamento ese accidente y te aseguro que no fue mi intensión golpearte... pero vamos, ya todo está olvidado- respondió Haruka sonriendo y guiñándole su ojo derecho y ahora fue la rubia quien dejó encantada a Michiru con su bella y coqueta sonrisa

Ambas sonreían sin decir una sola palabra más, sólo se limitaban a contemplar sus miradas y sus sonrisas…el ambiente era creado por ellas mismas, sin duda un momento mágico por el que tanto había esperado Michiru y que jamás se imaginó Haruka que sucedería pero luego de unos segundos de silencio, éste mágico momento fue interrumpido por el bullicio de sus compañeros al entrar por el salón, quienes se asombraron de ver a Haruka y a Michiru adentro del salón y con la puerta cerrada.

Los compañeros de las jóvenes notaron un ambiente extraño al entrar y veían en las miradas de las chicas algo indescriptible, pero tampoco era algo que les importara, así que cada uno se dirigió a sus asuntos.

Las clases se reanudaron luego del receso, todo transcurría con aparente normalidad pero para Haruka y Michiru nada estaba normal o igual que estaba cuando empezó ese día. Dejando por un lado el accidente con la puerta y la confusión de un homicidio, el hecho de que Michiru hablara con Haruka y se disculpara había logrado que la rubia cambiara totalmente el concepto que tenía sobre Michiru y ahora sólo quería tener algún poder mágico que le permitiera regresar y detener el tiempo para volver al episodio donde Michiru le tomaba su barbilla y al momento en el que le sonreía… quería contemplar de nuevo esos hermosos ojos y esa tierna sonrisa… Michiru por su parte aún no podía creer el momento que había tenido con Haruka, su rostro se iluminaba al recordar la verde mirada de la rubia y la vulnerabilidad tan tierna que mostró cuando creyó que Michiru era una asesina. Al fin había podido hablar con Haruka y de alguna forma salió mejor de lo que imaginaba pues por los acontecimientos anteriores, pensó que Haruka no aceptaría su disculpa y le trataría de la peor manera pero afortunadamente para Michiru todo había salido mucho pero mucho mejor.

La última clase terminó y con ello el primer día de clases llegaba a su final, todos los alumnos del salón salieron con emoción como si se tratase del último día de clases del ciclo escolar. Haruka de nuevo esperando, igual que durante el receso, a que la puerta estuviera libre preparó sus cosas y se quedó sentada en su pupitre, mientras veía "disimuladamente" como Michiru escribía algún mensaje en su celular y luego preparaba sus cosas para salir del salón.

-Y luego dicen que yo soy quien tiene una mirada asesina- comentó sorpresivamente Michiru para Haruka pero sin voltear su vista hacia la rubia

Haruka se ruborizó pues su mirada no había sido del todo disimulada y Michiru la había notado pero no supo cómo responder

-¿Debo disculparme por algo más acaso?- preguntó Michiru esta vez sí dirigiendo su mirada a Haruka

-No, no es eso, lo siento no quise incomodarte… es sólo que quería agradecerte de nuevo por la galleta, estaba deliciosa- improvisó su respuesta Haruka aunque no era mentira, la galleta estaba deliciosa

-Me alegra que te gustara y que te sirviera para que no murieras de hambre, después de todo no quiero que me tomes como una asesina-

-Tranquila que tu imagen de asesina ha sido eliminada de mi cabeza y ahora figuras como mi salvadora- comentó Haruka con una enorme sonrisa

Michiru sintió una extraña emoción ante el comentario de Haruka, que la dejó sin poder responder

El celular de Michiru sonó dando la notificación de un mensaje, Michiru vio el mensaje de su hermana indicándole que ya estaban con Harold afuera del colegio esperándola

-Debo irme... te agradezco el que hayas aceptado mi disculpa y mi galleta- dijo Michiru mientras se ponía de pie y tomaba sus cosas para retirarse

-No te preocupes, yo te agradezco que hayas tenido el valor de disculparte y yo me disculpo por haber creído que eras una asesina- respondió Haruka aún con algo de pena por haber catalogado a Michiru como una psicópata asesina

-Basta ya de disculpas… las cosas ya se han aclarado y espero que podamos tener una mejor relación de ahora en adelante- comentó Michiru extendiéndole su mano derecha a Haruka en señal de "paz" y para borrar de una buena vez cualquier mal entendido

-Tienes razón, este es un nuevo comienzo y me alegra que las cosas se hayan aclarado- respondió la rubia con una enorme sonrisa, estirando su mano izquierda para tomar la mano de Michiru

Nuestras dos bellas protagonistas sintieron como un escalofrío recorría su brazo con el que tomaban la mano de la otra y les llegaba hasta la espalda, pasando por su estómago y bajando hasta sus pantorrillas. Por supuesto no podía faltar el sonrojo en ambas chicas que al notar esto, soltaron rápidamente las manos y bajaron la vista para que la otra no se diera cuenta de lo rosado excesivo que había en el respectivo rostro de cada una

Michiru se encaminó al frente para salir del salón y se dispuso a salir, dejando a Haruka de pie y observándola hasta que saliera. Pero antes de salir por completo, Michiru se detuvo tomando el marco de la puerta, digirió su vista a Haruka y comentó…

-Por cierto… no me molesta, ni me incomoda que me veas- sólo para responder el comentario que Haruka había dicho cuando le dijo que no quería incomodarla con su mirada, y le brindó de nuevo una sonrisa a nuestra querida rubia pero esta era diferente a las anteriores sonrisas, en ella se notaba cierta coquetería que sorprendió a Haruka e hizo que su rostro tomara un tomo más rojizo que el que ya tenía por el contacto con la mano de Michiru

Michiru notó el rostro de Haruka más rojo de lo que ya estaba, no esperó una respuesta, solamente sonrió y salió por completo del salón

La rubia se quedó paralizada un momento analizando lo que acababa de decirle Michiru pero no fue por mucho tiempo porque de nuevo su estómago le recordaba que ya necesitaba algo de comer pero no "algo cualquiera"… su estómago ya le pedía comida de verdad, comida normal y algo que zaceara su bestial apetito… Así fue como Haruka salió del salón para dirigirse rápidamente a tomar su motocicleta e ir a comprar algo para comer, luego se dirigiría al supermercado a comprar "de todo" para llenar su refrigerador vacío.


Michiru salió de las elegantes instalaciones del Mugen y subió al vehículo, ésta vez sin la ayuda de Harold, lo que la hizo más feliz de lo que ya estaba. Se sentó a la par de su hermana, dándole un fuerte abrazo como saludo y un beso en su cabeza

-Adelante Harold- indicó Michiru al chófer, para que éste emprendiera el camino de regreso a su casa

-Vaya parece que te fue de maravilla hermanita- comentó Molly al notar que la sonrisa de Michiru no desaparecía

-¿Eh?... ah sí… la verdad no me puedo quejar, me fue mejor de lo que esperaba, muchísimo mejor realmente- respondió Michiru

-Me alegra escuchar eso, y me alegra verte tan feliz-

-Gracias Molly… sabes, creo que amaré venir a estudiar todos los días- confesó Michiru a su hermana

-Creo que algo muy pero muy especial tuvo que haber pasado hoy para que ames venir a estudiar todos los días o simplemente te volviste loca- bromeó Molly

Michiru rió ante la broma de su hermana y no quiso profundizar más en el tema, pues no quería que llegaran al punto de tener que hablar de lo sucedido con Haruka…

-Bueno, cuéntame cómo te fue a ti- preguntó Michiru a su hermana, tomando el control de la conversación hasta que llegaran a casa


Haruka iba caminando con una sonrisa de oreja a oreja, recordando a Michiru, su tierna mirada, su hermosa sonrisa, su delicada mano, el roce de Michiru tomando su barbilla, todo parecía tan hermoso y perfecto…hasta que…

-¡Harukaaaa!-

La sonrisa de Haruka desapareció al instante, escuchaba una voz que le llamaba, no, más bien le gritaba y sonaba alterada… tuvo miedo de voltear a bien quien gritaba su nombre, sabía que esa voz la conocía y creía saber porque también esa voz sonaba alterada…

-¡Rayos!... no puede ser…- fue lo único que pudo decir la rubia cerrando sus ojos y elevando su rostro al cielo como pidiendo clemencia por lo que sabía estaba por venir

Fin del capítulo No. 3