Marshall llevaba a Vittoria a toda prisa, directo hacia la clínica de Katie, allí la atenderían y luego Vittoria sería libre, pero Vittoria no sabía nada de esto así que de seguro despertaría confundida o algo así, pero dejando eso de lado la cirugía salió Bien, pero Vittoria no podía recibir visitas por el momento, así que Zuma y Marshall debían arreglárselas para que Aura no entrara a la sala donde estaba Vittoria, aunque Aura estaba bastante distraída con todo lo que había en la clínica

-Zuma ¿Qué es esto?- Preguntó Aura mirando la cantidad de imágenes de hembras que había en una mesa

-Son revistas de belleza- Dijo Zuma

-¿Revi que?- Preguntó Aura Confundida

-Lo sabrás pronunciar en algún momento- Dijo Zuma

-¿Pero quién sería tan desquiciado para encerrar a estas pobres hembras en esta cosa?- Preguntó Aura aterrada

-Ja ja, Aura, no están encerradas, son fotos- Dijo Marshall mirando su revista favorita de las que había en la pila

-¿Fotos?- Preguntó Aura

-Una foto es algo que tu tomas cuando quieres recordar algo- Dijo Zuma sujetando una revista

-¿Se beben?- Preguntó Aura mordiendo una revista

-¡Quítate eso de la boca!- Dijo Katie mientras iba a ver a los cachorros y vio a Aura devorando una revista

-Chica, no debes meterte cosas en la boca- Dijo Katie ya habiéndole quitado la revista a Aura

-Lo siento- Dijo Aura escupiendo un papelito que le había quedado en la boca

-No pasa nada- Dijo Katie – Pero debes tener más cuidado- Avisó Katie mientras miraba una tablilla con varios pacientes

-¿Tu eres Aura?- Preguntó Katie mirando a la loba

-¿Cómo sabes mi nombre?- Preguntó Aura

-Tu amiga me lo dijo, dice que quiere hablar contigo- Dijo Katie – Ven conmigo – Dijo Katie invitando a Aura a que la siguiera

Aura siguió a Katie a la sala donde estaba Vittoria, ella estaba bien, así que Aura quedó aliviada

-Iré a buscar algo, ya vuelvo- Dijo Katie saliendo de la sala

Ambas lobas quedaron solas, así que Vittoria Preguntó algo que revoloteaba por su cabeza

-¿Puedo saber porqué no me compartiste de aquella comida de la tarde antes de que te fueras?- Preguntó Vittoria molesta, ignorando completamente el motivo por el cuál estaba allí

-Tenía hambre, y además estaba rico- Dijo Aura recordando aquel ciervo – Se me hace agua la boca de solo pensarlo – Dijo Aura para bromear con su amiga

-Ja ja, graciosita- Dijo Vittoria – Un momento… ¿Dónde estoy? ¡¿Por qué hueles a macho?! ¡¿Ya tendrás cachorritos y no avisaste nada?!- Preguntó Vittoria preocupada

-No… no voy a tener cachorros, y huelo a macho porque uno me está ayudando a conocer el lugar- Explicó Aura un poco sonrojada

-¿Entonces no hay cachorritos?- Preguntó Vittoria decepcionada y triste

-No- Dijo Aura – Ya te dije que no estoy preparada para elegir a quién me acompañará por el resto de mi vida – Dijo Aura

-Hablando de eso…. Debemos volver en menos de seis lunas- Dijo Vittoria mientras miraba a un ave en la ventana - ¡Shu! ¡Shu!- Dijo Vittoria molesta haciendo un gesto con sus patas para que el ave se fuera

-¿Volver?- Preguntó Aura aterrada - ¿Así que venias llevarme de vuelta?- Preguntó Aura enojada

-Van a empezar una guerra si no vuelves, por favor Aura- Pidió Vittoria

-¡No!- Dijo Aura, enfadada

Vittoria miró a un costado, enfadada, pero con ella misma y no con Aura, lo que Vittoria le estaba haciendo a su amiga no era nada bueno, pero a la vez su manada sufriría mucho si ella no llevaba a Aura de vuelta, Vittoria pensó y Pensó, hasta que se dio cuenta que era muy difícil que el supersticioso padre de Aura se acercara a una ciudad, así que ella también podría estar segura en aquella ciudad, ¿No?

-Aura- Llamó Vittoria

-¿Y ahora que quieres?- Preguntó Aura enojada

-¿Dónde te estás quedando?- Preguntó Vittoria – a lo mejor me quedo contigo un tiempo, hasta que todo se tranquilice- Dijo Vittoria pensando en vivir unos días tranquila

-¿En serio?- Preguntó Aura súper emocionada -¡Podríamos conocer la ciudad juntas! ¡Ya se! ¡Llamaré a Zuma para que nos ayude y podamos vivir en el cuartel todos juntos!- Dijo Aura con una emoción que se contagió a Vittoria

-¡También podríamos vivir sin las estúpidas restricciones de la manada!- Dijo Vittoria pensando ya en todo lo que haría

-¿Están bien?- Preguntó Marshall entrando a la sala por los gritos, aunque de alegría, de las lobas

-¡Marshall Marshall Marshi!- Llamó Aura - ¿Vittoria se puede quedar con nosotros?- Preguntó Aura emocionadísima

-No lo sé, debo preguntárselo a Ryder- Dijo Marshall – Aunque no me parece mala idea – Dijo Marshall llamando a Ryder

-Hola Marshall, ¿Qué necesitas?- Preguntó Ryder

-Resulta que la loba que estaba herida en la plaza era amiga de Aura y Aura quiere que se quede en el cuartel- Dijo Marshall

-Marshall, no lo sé, serían muchos invitados – Dijo Ryder pensando - ¿Tu te harías cargo de ella si viene?- Preguntó Ryder

-Si Zuma puede hacerlo creo que yo también- Dijo Marshall – Creo que podría hacer la prueba- Dijo Marshall pensando en que sería divertido

-Muy bien – Dijo Ryder – Llévalas al cuartel y así ella conocerá al resto- Dijo Ryder cortando la llamada

-Chicas- Llamó Marshall – Les tengo buenas noticias – Dijo Marshall mirando a Vittoria, pensando en como la sacaría de la camilla

-Dinos dinos dinos- Dijeron las dos lobas emocionadas

-Vittoria puede venir- Dijo Marshall, al escuchar esto Aura saltó de alegría – Pero con una condición – Dijo Marshall

-Dime dime dime- Dijo Aura, Vittoria simplemente miraba la emoción de su amiga

-Vittoria debe pasar conmigo un tiempo conmigo, así podré evaluar su estado de salud, ya que ella estará en el cuartel y yo soy el médico, eso facilitará las cosas- Dijo Marshall – Pero solo si ella está de acuerdo- Agregó Marshall mirando a la loba de pelaje blanco

Aura miró a Vittoria, quien solo asintió con la cabeza y luego se levantó de la camilla, sorprendiendo así a Marshall, quien nunca vio a alguien así de herido levantarse cómo si nada, Aura y Vittoria salieron de la sala, y Marshall quedó sin palabras por la facilidad de Vittoria para moverse herida

-¿Viste a un fantasma?- Preguntó Zuma mirando el desconcierto del dálmata

Pero Marshall solo tartamudeaba de una manera que era imposible saber lo que dijo, así que Zuma agarró y se lo llevó con él

-¡Esperen!-Dijo Zuma a las dos lobas, que ya se marchaban a algún lado

-Tu debes ser Zuma ¿No?- Preguntó Vittoria mirando al labrador que estaba arrastrando a su amigo

-Si, soy yo- Dijo Zuma -¿Aura te habló de mi?- Preguntó Zuma confundido

-Si- Dijo Vittoria – Si las circunstancias fueran otras, estarías en esta fría superficie de color roca desangrándote y sufriendo mucho- Dijo Vittoria mirando al labrador, quién se asustó al escuchar esas palabras

-¿Qué quieres?- Preguntó Zuma asustado

-Ja ja, Tranquilo, solo quería agradecerte por ayudar a mi amiga a conocer el lugar, y agradecerles a tu amigo y a ti por su hospitalidad y los cuidados que nos brindaron- Dijo Vittoria explicándose

-D-de nada- Dijo Zuma

-Y bueno, ¿Dónde está su cubil?- Preguntó Vittoria mirando a sus alrededores

-¿Cubil?- Preguntó Marshall recuperándose

-Se refiere al cuartel- Dijo Aura explicando a su amiga

-Ah, eso- Dijo Marshall ahora entendiendo de que hablaba Vittoria – Está cerca, ¡Síganme!- Exclamó Marshall

Y así, los dos cachorros y las dos lobas emprendieron rumbo hacia el cuartel, donde un montón de aventuras y aprendizaje los esperaba, y para las lobas, les esperaba una nueva vida