Zuma y Aura se habían ido a la ciudad, a pasear y buscar un lugar relajado donde amarse y poder decir todo eso que se querían decir antes de ser interrumpidos por Rocky, ahora ambos caminaban, llamando la atención de los peatones y otras personas, Zuma tuvo la idea de llevar a Aura a comer a donde el señor Porter, y como Aura no tenía ni idea de que era un restaurante solo dijo que si, así que ambos caminaban al restaurante del señor Porter

-Te quiero- Dijo Aura abrazando a Zuma, haciendo que ambos pararan de caminar y se abrazaran, juntando sus cabezas y acariciándose suavemente y demostrándose afecto de forma cariñosa, Aura se sentía rara, nunca había tenido un compañero, o novio, como los llamaban en este territorio hecho de árboles grises y gigantes

-Yo también- Dijo Zuma, abrazando a Aura, ambos luego se soltaron y siguieron caminando hasta que Aura comenzó a silbar, llamando la atención de Zuma, que también paró y le preguntó a Aura que le pasaba -¿Pasa algo?- Preguntó Zuma, Aura solo negó con la cabeza y siguió caminando, Zuma no entendía que pasaba y porque Aura caminaba de esa forma extraña que le llamaba la atención a Zuma, la loba caminaba con la cabeza y la cola en alto, silbando y dando pasos extraños, con pequeños saltitos, Zuma solo la seguía, sin saber bien que le pasaba a Aura, ella solo lo guiaba a un lugar secreto donde ella se había refugiado antes de llegar a la ciudad

Aura seguía silbando y Zuma la seguía, y así siguieron caminando hasta que llegaron hasta un pequeño hueco cerca de donde comenzaba el acceso para todo público a la montaña, allí Aura paró de silbar y volteó a ver a Zuma, que parecía agotado, perfecto para que Aura pudiera llevar a cabo esa idea que tenía

-Zumita... - Dijo Aura, acercándose lentamente a Zuma, que parecía cansado y agotado, el labrador la miró, cansado, pero con ganas de continuar eso que habían empezado en el cuartel -¿Te sientes bien?- Preguntó Aura, sentándose junto al cansado Zuma y besándole un costado de la cara, Zuma solo asintió y Aura lo notó, así que ella hizo su propuesta

-Bueno... me alegro de que estés bien- Susurró Aura de forma un poco seductora, acariciando a Zuma en el pecho para intentar prepararlo -Quiero proponerte algo- Susurró Aura, ahora levantándose y caminando de forma tal que Zuma se deleitar con el andar de su novia, Aura logró esto sin mucha dificultad, y Zuma solo quedó bastante seducido, ahora Aura se inclinó y levantó su trasero, Zuma la miró, quedando ya con muchas ganas

-Quiero darte algo que ninguna hembra te había dado antes- Dijo Aura con su tono de voz seductor, Zuma se puso nervioso y Aura movía levemente su cola, invitando a Zuma a que la montara

Y Zuma se levantó, mirando la belleza de Aura y preparado para su primera vez, ya una vez cerca de Aura tragó saliva, preparado para montarla, pero...

-¡Te haré comida del bosque! -Dijo Aura volteando de forma rápida a ver la cara de Zuma, ella tenía una sonrisa de oreja a oreja, y en sus patas delanteras llevaba frutos que habían allí en el suelo, junto a algunas hojas para darle sabor, Zuma, ya estaba súper caliente y preparado para hacer suya a la loba con la que recién se había emparejado, pero ella solo parecía haberle hecho una broma, o realmente no sabe los efectos de cuando ella pone su voz de esa forma, Zuma intentaba enfriarse, y Aura le puso un racimo de esos frutos en la boca -¿Te gusta? ¡Es solo para ti!- Dijo Aura alegremente y emocionada, Zuma terminó de tragar y sonrió, tenían un sabor muy rico, aunque Aura comenzó a pensar

-¿Pasa algo?- Preguntó Zuma, acercándose a Aura

-Es... irónico- Dijo Aura, todavía feliz, pero pensativa -Estoy aquí para escaparme de un matrimonio... y ahora tengo compañero...- Dijo Aura, acostándose con Zuma en el suelo, luego Aura se acurrucó en el labrado, cerrando sus ojos, para intentar dormirse y solo olvidar, no sin antes decirle algo a Zuma

-Gracias Zuma... fuiste mi mejor amigo y mi guía en un territorio que no conozco... me mostraste que no todos son malos, que la ciudad es un lugar bonito y que si se puede amar de verdad... fuiste muy servicial... y además... me enseñaste a volver a ser feliz... Gracias Zumita- Dijo Aura, agradecida y llorosa por la alegría que estar en bahía Aventura le daba, luego la loba del bosque besó en la boca al labrador citadino, y el correspondió, ahora se acariciaban y se besaban, Aura paró de llorar, ahora abrazando a Zuma -Pero.. se lo que querías... y cuando llegue el momento adecuado lo tendrás... solo porque venga de fuera no significa que no sepa que quiere un macho- Dijo Aura, luego se rió de forma pícara y corta, Zuma solo se puso nervioso otra vez, pero solo intentó cerrar sus ojos, para acompañar a Aura en la primera vez que dormirían juntos, tomando una siesta luego de haber experimentado el sabor de los frutos del bosque

Pasaron unas horas y el sol ya se ocultaba, un lobo, ya mayor, con muchas marcas de heridas de batalla, con una especie de collar de plumas que parecía un atrapa sueños, y su pelaje rojizo mojado por la lluvia que estaba cayendo caminaba por las calles de Bahía Aventura, el lobo no había recibido ninguna señal de su rastreadora, y eso lo enfadó mucho así que fue él solo a buscar a su hija y a traerla de vuelta a la manada, así que ahora buscaba el rastro de su hija, pensando que había captado algo cerca de la montaña

-Debería investigar- Pensó el lobo, captando varios olores y esencias en la zona, luego se adentró al acceso de todo público de la montaña, allí avistó a unos humanos, pensando que podría conseguir información con ellos se acercó

-Humano- Llamó el lobo

Jake estaba hablando con unos turistas asiáticos que habían ido a la montaña para sacar fotos y conocer la ciudad, Jake les daba indicaciones, pero los turistas empezaron a sacarle fotos al lobo, Jake volteó y vio al lobo cegado por el flash

-¿Estás bien amiguito?- Preguntó Jake, agachándose para ver al lobo, este comenzó a gruñir

-Estúpidos humanos- Murmuró el lobo, luego dejó de taparse los ojos y miró a Jake -Mira Humano, no te atrevas a llamarme así... estoy buscando a mi hija... Es una loba, como yo, pero más pequeña, se llama Aura, ¿La has visto?- Preguntó el lobo de forma un poco agresiva

-Ehh, Aura... no, no la conozco- Dijo Jake sin saber mucho de que hablaba el lobo, luego recordó haber visto a Zuma muy mimoso con una loba mientras caminaban de regreso al cuartel- Espera, creo que sé donde la puedes encontrar- Dijo Jake, mostrándole un mapa al lobo -Mira, aquí está el cuartel de los Paw Patrol, vas por aquí, giras aquí y sigues recto, llegarás allí en cuestión de nada- Dijo Jake amablemente, el lobo solo le quitó el mapa y lo mordió, luego lo escupió y lo pisó con una pata

-No necesito tu ayuda- Gruñó el lobo, Jake solo se movió un poco para atrás y el lobo se fue

Jake notó que el lobo podría ser un peligro en la ciudad, y más con esa actitud, así que llamó a Ryder para advertirle

-Ryder, amigo, ¿Cómo te va? - Preguntó Jake nervioso

-Hola Jake, ¿Que se te ofrece?- Preguntó Ryder amablemente

-Creo que la embarré- Dijo Jake

-¿Y no se te ocurrió lavarla?- Preguntó Ryder confundido

-No.. es que me encontré con un lobo un.. poquito agresivo- Dijo Jake, rascándose la parte trasera del cuello, preocupado por lo que le había dicho al lobo

-¿Yyyy?- Dijo Ryder, todavía sin entender el propósito de la llamada

-Que el lobo buscaba a su hija... y le dije que vi a Zuma con una loba y el lobo se fue a toda prisa a buscarla... y creo que Zuma debería ir a un lugar seguro lo antes posible- Dijo Jake, preocupado

-¿Qué hiciste qué?- Preguntó Ryder, en ese momento comenzó a buscar la ubicación de Zuma -Bien, gracias por avisar, ya le diré a Zuma- Dijo Ryder, compartiendo la misma preocupación de Jake-

Mientras esto sucedía, Aura y Zuma caminaban al cuartel, totalmente felices y abrazados, compartiéndose cariño y felicidad por donde iban, Aura y Zuma pararon a pedir un helado en el camino

-Zuma.. ¿qué es eso?- Preguntó Aura mirando el helado de color blanco que ella tenía, Zuma tenía el mismo sabor, pero el olor le llamaba la atención a Aura -Huele rico- Dijo Aura, dándole una probadita al helado, quedando maravillada y temblorosa al probarlo

-Aura... ¿estás bien?- Preguntó Zuma mirando a su temblorosa pero feliz pareja, Aura saltó de alegría y mandó a volar al helado

-¡ES DELICIOSO!- Dijo Aura, alegremente, luego se cayó encima de Zuma y ambos se sonrojaron, Zuma se quedó con el helado en la cabeza, pero eso no le importaba, él no iba a desperdiciar su oportunidad, él y Aura se besaron, ahora con una inusual pasión para ambos, pero alguien los interrumpió, agarrando a Zuma y alejándolo de su hija

-Como te atreves a tocar a mi hija...- Gruñó un lobo, poniendo su pata en el pecho de Zuma y evitando que este se levantara