-¡¿Papá?! - Exclamó Aura sorprendida, un poco asustada de la presencia de su padre en la ciudad, cosa que no indicaba nada bueno, ella no sabía qué hacer para separar a su padre de Zuma, que no parecía estar pasándola bien

-¿Entendiste? Te quiero alejado de mi hija, si te vuelves a acercar, no dudaré en terminar lo que empecé - Dijo el padre de Aura, sonando muy molesto por la relación de Aura y Zuma, el lobo tenía sus dos patas delanteras sobre Zuma y no tenía ningún problema en rematarlo

Aura no sabía qué hacer, su padre estaba por lastimar al único macho que ella realmente amaba y ella estaba por presenciarlo, pero algo cayó del mostrador del puesto de helados y asustó un poco al padre de Aura

¡Un patito de hule!

Del puesto de helados cayó un patito de hule del mostrador, Aura vio esto y con un poco de miedo agarró el patito de juguete amarillo y se acercó a su padre

Y comenzó a hacerlo sonar por accidente, pero le gustó como hacía ruido así que así caminaba en círculos alegremente haciéndolo sonar sin saber la reacción que tendría su padre por el ruido

-¡Ah! ¡¿Qué es eso?! - Exclamó el padre de Aura asustado por el ruido del patito

Aura comenzó a reírse de forma inocente, sin saber que pasaba y pensando que su padre estaba jugando, así que siguió haciendo sonar el patito y mientras que su padre parecía hacer un baile extraño por el ruido, Aura se seguía riendo y Zuma se levantó al no saber cómo se había salvado del padre de Aura

-¡Aura! ¡Para de hacer eso! - Pidió el padre de Aura, pero ella seguía riendo a carcajadas, hasta el punto que se le cayó el pato de la boca por tanto reír y Zuma lo agarró para tener una pequeña venganza con el lobo viejo que casi le hace daño

-¡Cuidado! ¡Tengo un... exterminador de... ¡Exterminador de suegros! ¡Y no tengo miedo a usarlo! - Amenazo Zuma, sin estar seguro de lo que hacía pero notando que eso asustaba al padre de Aura, luego comenzó a morder el pato para hacerlo sonar

El padre de Aura se puso en dos patas y empezó a bailar como si estuviera en el juego de moda ese que está por todas partes, luego Zuma siguió apretando al patito y el padre de Aura comenzó a girar sobre su cabeza y terminó dando un salto hacia atrás como ese que hace Skye de vez en cuando, pero se cayó a medio salto y quedó con su lengua fuera de su boca cerrada y con los ojos hechos espiral al levantar una nube de tierra que se disipó poco después

-Gane... ¡Gane! - Dijo Zuma emocionado y saltando por la alegría

Aura solo miraba a su padre estar ahí, en el suelo, Aura estaba preocupada por la presencia de su padre en la ciudad, era obvio que no traería nada bueno pero la loba tenía otras preguntas, como él porque había un pato de hule en el mostrador de una tienda de helados o porque su padre bailaba de forma tan rara, ahora Aura se acercó a Zuma y lo miró de cerca y a los ojos, ella no se notaba bien pero a la vez estaba aliviada de que Zuma estuviera sano y salvo, ella le saltó encima por la alegría de que su amado estuviera a salvo y le lamió la cara y le preguntó:

-Si el pez nada... ¿la vaca todo? - Preguntó Aura queriendo saber la respuesta a esa pregunta que había escuchado el otro día, aunque ella no sabía ni que era una vaca y apenas estaba enterada de los peces -O espera... ¿Hasta dónde se lava la cara un calvo?- Preguntó la loba olvidando completamente que su padre estaba allí

-No lo sé- Dijo Zuma también preguntándose lo mismo gracias a la inocencia de Aura -Pero tu padre me da miedo... pero también es muy gracioso- Dijo el labrador, Aura solo miró a otro lado y cerró sus ojos

-¿Pasa algo?- Preguntó Zuma preocupado por la cara de Aura

-No- Dijo Aura sonriendo y dirigiendo su cabeza a Zuma todavía sin abrir los ojos -¿Quieres jugar a algo?- Preguntó Aura recostándose en Zuma, sintiéndose segura al tener este contacto con su amado

-Bueno... depende de qué tipo de juego- Dijo Zuma acariciando a la tierna Aura que realmente estaba feliz con su nueva vida en la ciudad, ambos se habían olvidado del lobo viejo

-Tú me guías a la cueva en la que vives con mis ojitos cerrados…y allí te quiero hacer un pregunta muy importante- dijo Aura, todavía con ese tono que lograba provocar a Zuma y dejarlo con las ganas, pero al labrador le pareció que ella iba a hacerle una pregunta muy seria, así que solo se propuso a aceptar sin indagar mucho más en las intenciones de su querida loba

-Está bien…- Susurró Zuma ya un poco cansado, pero dispuesto a seguirle el juego a Aura, ella lo miró y lo besó, con pasión Zuma correspondió y ya se sentían mucho mejor al contactar así, ahora se acariciaban las cabezas y Aura se juntó aún más con Zuma, ya sintiendo algo que nunca le había pasado por su cuerpo, como si una fuerza le pidiera algo más que besos, algo más íntimo y que se podría decir que Aura estaba entrenada en cierto modo para ello, pero antes de que ambos llegaran a algo más se escuchó un golpe de cacerola y sartén que llamó la atención de ambos y los interrumpió

-¡Oigan ustedes dos!- Exclamó la vieja que vendía los helados notándose enfadada por el exceso de cariño en público de ambos cánidos que se asustaron al escuchar eso, la vieja paró de golpear las cacerolas y siguió hablando - ¡Dejen de hacer eso! ¡Asustan a mis clientes! ¡Y también llévense al tapete viejo con ustedes! ¿¡Que no saben que mi puesto de helados es un ambiente familiar!?- Exclamó la vieja, luego ambos amantes de fueron antes de que la vieja les siguiera diciendo cosas raras y para ahorrarse que les tiraran con cacerolas

-Vieja loca- Murmuró Zuma un poco enojado con la anciana que le había interrumpido lo que estaba haciendo, eso de vieja despertó un recuerdo en Aura

-Espera…¿Vieja? Creo…recordar que era una vieja- Dijo Aura intentando pensar que era eso de "Vieja", recordando así a las hechiceras de su manada - ¡Ya se! ¿Son esas hembras que conocen todo lo que es súper antiguo y que pueden curar casi cualquier cosa con un par de hojitas?- Preguntó Aura dando su definición de vieja que alegró un poco a Zuma

-Je… puede que sí Aura- Dijo Zuma, ambos pegaron sus cuerpos y siguieron caminando, pero se les olvidaba algo muy importante, o bueno, alguien muy importante para la lobita que ahora pensaba que se olvidaba, pero no lograba recordar que era exactamente

-Zumita… ¿No crees que nos olvidamos de algo?- Preguntó Aura con cierta preocupación que también despertó en el labrador, sí que se olvidaban de algo, pero no sabían de que

-Ehh, ¿No?- Dijo Zuma, pero algo dentro de él le decía que si se olvidaban de algo y que era demasiado importante, en eso recordó el puesto de helados y volteó en dirección al mismo y comenzó a correr -¡Mi suegro!- Exclamó Zuma preocupado, Aura corrió junto a él sin entender que era un suegro ni tampoco saber porque era tan importante para Zuma

-¿Suegro?- Preguntó Aura con curiosidad por saber qué era eso mientras corrían a donde había caído el padre de Aura, Zuma estaba preocupado porque a lo mejor se llevaban al padre de Aura a algún lugar feo donde lo tratarían mal o incluso peor, podrían seguir torturando sus oídos con patitos de hule, y por lo que parece a él no le gusta eso, ¿Verdad? De todas formas, Zuma era un cachorro que a pesar de lo que pasara perdonaba a quienes le hicieran daño, por más fea que se pudiera haber puesto la cosa

-¡tu padre Aura!- Dijo Zuma explicándole a Aura que pasaba y por quién volvían

-Ah... Zuma, ¿estás seguro?- Preguntó Aura preocupada al escuchar y entender lo que dijo Zuma, que por su cara parecía determinado a ayudar al padre de Aura o al menos corroborar que su suegro estaba bien

-Es tu padre, Aura- Dijo Zuma mientras seguían corriendo a buscar al lobo viejo -Aunque me haya intentado hacer daño, no lo voy a dejar tirado, además creo que te vendría bien arreglar las cosas con él- Dijo Zuma, en eso llegaron al puesto de helados y allí estaba el padre de Aura levantándose del golpe del salto, adolorido y pensando que estaba viejo para dejarse llevar por sonidos desconocidos

-Estoy viejo para dejarme llevar por sonidos desconocidos- Pensó el lobo, pero con su poderosos olfato logró identificar al que le había causado esa humillación

-Papá- Dijo Aura, sorprendiendo al viejo que pensó que había confundido los olores y que esto simplemente no estaba pasando, su hija olía justo como aquél que se la arrebató, eso para él significaba claramente la fuerza del lazo que ella tenía con Zuma

-Aura... hija te estuve buscando por todas partes- Dijo el lobo fingiendo haber olvidado lo que le hizo Zuma y ahora intentando acercarse a su hija de forma amistosa -¿Volvamos a casa, ¿Si?- Pidió el lobo intentando convencer a Aura

-Ni se te ocurra dar un paso más- Dijo Aura, seria y determinada a hacerle entender a su padre ,el lobo paró, ya notando que su hijita había madurado y podía plantarle cara -Quiero... quiero que entiendas que yo no quiero volver... no ahora, soy feliz aquí, tengo amigas que no son forzadas... aquí puedo ser quién soy... y además tengo a un compañero de vida al que amo y con él que quiero formar mi familia y vivir junto a él, se que quieres unir a las manadas, pero entiende que yo quiero ser feliz... y aquí lo estoy logrando... no me lo arruines... por favor- Dijo Aura, un poco llorosa al mencionar esto último pero determinada a quedarse sin importar lo que diga o piense su padre

-Aura...- Dijo el lobo, comenzando a perder su postura firme habitual para bajar a algo en su voz que lo hacía notarse derrotado -Yo... no sabía... al principio pensé que te habían recolocado los guardabosques o que te habían llevado los renegados... y te busqué, pensando que te podría perder y que la estabas pasando mal... pero... veo que... aquí lograste eso que yo nunca... lograste ser feliz... y... - El padre de Aura estaba casi llorando y Aura se estaba contagiando del llanto, el padre de Aura dijo una última cosa antes de llorar por esto -Estoy orgulloso hijita... muy orgulloso- Dijo el lobo viejo abrazando a su hija, esto provocó que su hija se pusiera a llorar con su padre, con Zuma allí escuchando todo y con varias preguntas, sin haber notado que los demás miembros del equipo estaban allí