(AVISO: CONTENIDO SOLO APTO PARA MAYORES, LEER A PROPIA DISCRECIÓN)

Zuma miraba como Aura y su padre estaban reconciliándose luego de lo que pasó, el labrador no sabía qué hacer, Aura había dicho públicamente que quería una familia junto a él y Zuma se estaba taladrando la cabeza por eso, la conocía bien, la conocía, pero no lo suficiente como para eso, a su vez, no quería correr la posibilidad de que Aura ya no lo quisiera porque él no quería tener una familia, si a todo esto le sumamos que los demás estaban allí, se tornaba algo complicado para el labrador dar una respuesta a esto

Y él no sabía qué hacer, Aura realmente le gustaba pero apenas habían entrado en su relación como pareja, no podía acceder a tener una familia cuando no estaba seguro de quererlo, para su suerte sus amigos estaban allí, y Zuma quería recurrir a ellos para que lo asesoren y lo ayuden

-¿Escuchaste eso? - Preguntó Marshall acercándose a Zuma, Zuma solo lo miró preocupado, expresando que no sabía qué hacer, el dálmata lo notó en cierto modo se contagió de la preocupación de Zuma, ambos se miraron, y Rocky se acercó a ver qué sucedía, habiendo escuchado también lo que Aura dijo, queriendo preguntar qué le parecía a Zuma que Aura quisiera tener una familia con él

-¿Y… te parece correcto?- Preguntó Rocky mezclando preocupación y alegría por su amigo, que seguía pensando que hacer

-Yo la amo pero… no se- Dijo Zuma preocupando a sus amigos, en eso Vittoria se acercó a Marshall, pero no dijo nada y tampoco preocupó mucho a los demás -No estoy seguro pero… no quiero alejarla por no estar decidido- Dijo Zuma, esto llamó la atención de Vittoria, que logró comprobar que Zuma realmente quería a su amiga, a pesar de las dudas iníciales de la loba guerrera, ahora sabía que era algo verdadero, así que decidió aportar a la situación de Zuma

-Se que estás asustado, lo huelo, pero no debes preocuparte- Dijo Vittoria interrumpiendo en la conversación, los tres la miraron y ella siguió explicando – Aura es una loba muy indecisa, como tú, pero a ella le gusta que pase un tiempo antes de terminar de confirmar sus deseos … no te preocupes, no debes decidir ahora, pero si piénsalo para que en un futuro, cuando ella lo pida, puedas estar en condiciones de decidir- Dijo Vittoria, explicándole a Zuma que Aura podía decir que quería algo pero tardaba en pensarlo bien, Zuma suspiró con cierto alivio y su expresión cambio de preocupación a cierta felicidad y tranquilidad

-Uff.. gracias Vittoria… - Dijo Zuma notándose aliviado al escuchar eso

-De nada perro de barro, pero recuerda que ella se ilusiona con facilidad… no la decepciones, ¿si?- Pidió la loba, notando que Marshall temblaba un poco al notar que tenía a la loba al lado de él -¿Pasa algo, Manchado?- Preguntó Vittoria un poco coqueta, sabiendo lo que significaban los nervios del dálmata, Rocky y Zuma miraron extrañados por lo que dijo Vittoria pero aún así lo dejaron pasar, Aura se separó del abrazo de su padre y él le dijo algo en secreto, mientras sacaba de su collar una pluma de águila un poco vieja y le daba otra bolsa con semillas a Aura, su padre ató la bolsa al collar y la pluma la colocó cerca de las que ya colgaban del collar de la loba, ellos se miraron y el padre de Aura la miró a los ojos

-Hija… me encantaría quedarme… pero la manada depende de mí ahora… así que debo volver- Dijo el lobo viejo, Aura seguía llorando levemente, pero el viejo miró a Zuma, esta vez con esperanza y confianza en el labrador que ahora guiaría a su hija y la haría feliz

-¡Y a ti, perro de barro, asegúrate de cuidarla y de enseñarle lo que ustedes en los bosques de piedra pueden enseñar! – Dijo el padre de Aura mirando a Zuma, el labrador tragó saliva y asintió de forma nerviosa, sin saber cómo responder, luego el padre de Aura miró a Vittoria

-¡Y a ti, comandante! ¡No te pienses que no note que abandonaste las labores! –Dijo el padre de Aura, aunque no sonaba enfadado, Vittoria comenzó a preocuparse por una posible sanción - ¡Pero aún así! ¡Sé que mi hija te necesita aquí más de lo que crees, así que eres libre de quedarte aquí mientras me prometas que la vas a proteger como lo hacías en nuestro territorio! – Pidió el padre de Aura, Vittoria asintió con seguridad y el lobo viejo volvió a mirar a Aura

-Y tu hijita… prométeme que serás feliz aquí y que… si lo deseas… irás a visitarme un día de estos, ¿Si? Soy un lobo viejo y ya sabes que los viejitos no duramos mucho… me gustaría que pases por allá… y a lo mejor traes a tu familia… si quieres y lo logras, claro- Dijo el lobo viejo secándole las lágrimas a su hija, Ella asintió y lo miró

-Claro papá… iré a visitarte en algún momento… -Dijo Aura llorando por saber que por fin había arreglado las cosas con su padre y que ahora podía seguir su vida en paz

Y así, el lobo viejo se separó de Aura, y los demás lo miraron caminar al anochecer lluvioso, la mayoría ni sabían quién era aquel lobo viejo, pero Aura, Zuma y Vittoria lo miraron marcharse, tristes, aliviados y contentos a la vez, y se hizo la noche, todos volvieron al cuartel, no se habló mucho pero Marshall y Vittoria se miraron mucho durante el trayecto, intentando no llamar la atención de los demás

Y al llegar, ya todos se dirigieron a dormir, pero Marshall quedó mirando al océano, con una mezcla de emociones que nunca había sentido por nadie, pensando en esa loba llamativa, guapa pero a la vez fuerte e intimidante si no se la conoce, el suspiró y volteó a dirigirse a su casita por el frío, pero se llevó una sorpresa al encontrarse la puerta de su casita abierta, el dálmata pensó que a lo mejor se debía a una torpeza suya y que no debía alarmarse, pero luego escuchó una voz que provenía desde dentro de su casita y se comenzó a preocupar

-¿Qué hago? No puedo confesarle a un … inferior que me… atrae… ¡Soy una loba! ¡Sería una deshonra para mi sangre y… no puedo hacerlo – Dijo una loba triste mientras salía de la casita de Marshall sin percatarse de que aquel "Inferior" estaba por allí viendo como ella intentaba ocultar sus sentimientos y lloraba un poco al hacerlo

-E-espera!- Pensó Marshall, queriendo decirle eso a Vittoria, pero ella ya se había ido a su lugar, dejando a Marshall solo en aquella fría noche, o bueno, él pensó que estaba solo

-¡Marshall! –Susurró Rocky intentando llamar a Marshall

-¿Rocky? – Preguntó Marshall volteando a ver a Rocky, que estaba allí, queriendo avisarle a su amigo que había alguien en su casa

-¿Lo viste? ¡Era Vittoria!- Dijo Rocky un poco asombrado mientras se acercaba a Marshall

-Lo vi- Dijo Marshall confundido y triste, Rocky se acercó a darle apoyo a su amigo

-Ya… no te pongas mal, se lo que sientes por ella, y creo que puedo ayudarte- Dijo Rocky mirando a Marshall con una inspiradora sonrisa, el dálmata miró al mestizo con sus dudas, a pesar de que los planes no salían muy bien, era mejor que nada, así que se dispuso a escucharlo, sabiendo que Rocky quería ayudarlo

Pero mientras tanto, Aura y Zuma hablaban de lo que había pasado en el día, su primera salida juntos, su amor, su futuro, y cosas así

-Zumita… ¿Estás bien? – Preguntó Aura aceptando el abrazo por la espalda de Zuma, ambos cerraron sus ojos, pero Zuma no sabía cómo responder, y Aura quería su respuesta, pero tampoco quería hablar mucho

-Estoy… bien- Dijo Zuma abrazando a Aura, ella seguía esperando la respuesta, pero aún así se aguantó volver a preguntar

-¿Bien? Te noto tristón y no quiero que estés así- Dijo Aura, luego agarró el patito de hule de hace un rato y lo hizo sonar -Me parece gracioso que estas cosas asusten a papá… aunque me alegro que ustedes dos hayan hecho las paces- Dijo Aura feliz de que Zuma no era tapete para cueva, el labrador recordó eso y se rió un poco junio con Aura

-Oye… - Dijo Zuma, preparándose para preguntar algo que venía con ganas de preguntar desde hace un rato

-Zumita no tienes que hacer pausas tan largas… ¡Me matas del suspenso!...¿Qué es el suspenso?- Dijo Aura, confundida, divertida y ansiosa por lo que Zuma quería decirle

-Aura… escuché la conversación que tuviste con tu padre y…. Sabes, estoy preocupado por eso que dijiste de la familia- Dijo Zuma preocupado, Aura notó la preocupación de Suma y ella intentó explicarse

-Zumita… no me refería a ahora… eres alguien muy importante para mí y ocupas el lugar más especial de mi corazón… pero no quiero obligarte… te amo, y no… no quiero parecer apresurada… pero cuando estés decidido y… Estemos a solas… podemos intentarlo, pero cuando seamos mayores… así ya podremos hacer nuestra vida - Dijo Aura calmando a Zuma, aunque ella se lo tomaba como si fuera tarea fácil, y no lo era, y menos cuando no eran del todo de la misma especie, Zuma abrazó fuertemente y le comenzó a morder las orejas, suavemente para que ella lo sintiera bien, de ahí, Aura sorprendió a Zuma poniéndose encima del labrador, que ya sabía por dónde iba la cosa, Aura sonrió de forma pícara y Zuma se puso nervioso, dándole a Aura una luz verde para explicar

-Zuma... Cuando te dije que eso del casamiento llevo entrenamiento... También quise decir que me entrenaron para satisfacer a mi compañero cuando él lo desee... Pero me siento extraña y... Con ganas de poner todo eso en práctica- Dijo Aura, notándose fuera de su ser habitual, ella...

(Escena lemon… opcional para leer, pero si no te gusta puedes no leerlo)

Ella se posicionó bien encima de Zuma, pero de todos modos no estaba del todo segura de cómo hacer eso, Zuma se percató, e incluso nervioso se decidió a preguntar

-¿Estás bien?- Preguntó Zuma mirando como Aura ponía esa cara que ella hacía cuando no entendía algo, esa carita tierna que también expresaba curiosidad, ella le sonrió a Zuma y dijo

-Creo que me olvidé de cómo empezar- Dijo Aura rascándose la cabeza y bajando su cuerpo de tal forma que quede acostada encima de Zuma

-Y yo no tengo idea de cómo se hace- Dijo Zuma mirando a Aura -Pero… creo que podemos probar con algo- En cuestión de unos segundos se besaron con muchísima pasión y amor, y así siguieron hasta que Zuma tuvo su reacción, Aura lo notó y dijo

-¡Hey! ¡No sabía que tenías un helado guardado aquí!- Dijo Aura recordando uno de los helados rojos que había en la heladería, ella miró aquello que comenzó a mostrarse desde su escondite y acercó su cara a aquel llamativo miembro que ella había confundido con helado

Y así Aura comenzó a lamer el miembro de Zuma, provocando que este se estremeciera y gimiera suavemente al notar la lengua de Aura recorrer su pene de la base hasta la punta, pero luego Aura se dejó llevar por el sabor de aquel curioso objeto, y se le escapó una mordida que le provocó dolor a Zuma, que se arqueó adolorido por aquella curiosidad de Aura casi grita por la sorpresa

-¿Estás bien?- Preguntó Aura preocupada, Zuma tomó aire, y luego de acordarse de toda la familia de Aura y decirles cosas raras en su cabeza, dejó salir el aire y dijo

-Si- Dijo Zuma más calmado pero todavía adolorido –Sabes… no creo que eso sea un Helado – Dijo Zuma acariciando a Aura

-¿Ah no?- preguntó Aura confundida y sorprendida porque aquello no era un helado, y que si lo mordía a Zuma le dolía, pero Zuma no parecía enfadado, sino que algo parecía estar gustándole mucho, tanto que la expresión de Zuma, con su lengua un tanto fuera y sus ojitos pidiendo más, Aura se rió pero luego notó algo que su pata hacía inconscientemente

La suave patita de Aura estaba masturbando a Zuma de tal manera que el labrador no pudiera resistirse a todas las sensaciones que recorrían su cuerpo, pero Aura no lo hacía intencionalmente, ella no sabía que su pata estaba haciendo eso, pero de alguna forma recordó que quienes a ella le habían enseñado como hacer estas cosas fueron las hembras de su manada, lo que le trajo recuerdos... y también le dio las instrucciones de cómo dar el siguiente paso

-Creo que si me subo aquí...- Susurró Aura mientras planeaba su siguiente movida, Zuma la miró y notó lo que Aura quería, y recordó lo que podía sucederle a Aura si intentaban hacer eso sin preparación, intentó advertirle a Aura

Pero ella ya lo sabía, solo que estaba demasiado concentrada en hacer que Zuma lo disfrute que se había olvidado de ella misma, pero el labrador estaba decidido a que esta primera vez fuera algo inolvidable para ambos

-Aura.. espera- Dijo Zuma, en ese momento Aura se dio cuenta de lo que estaba a punto de hacer, notándose con mucho calor, como si de la nada su cuerpo le estuviera dando una señal que ella no entendía

-Z-zuma...- Dijo Aura mirando a su querido labrador, temblando y apenas manteniéndose en equilibrio -No sé qué me pasa... me siento muy caliente y no... no puedo pensar bien- Dijo loba, Zuma comenzó a acariciarle los costados del cuerpo, tocándola y estimulándola como podía, teniendo en cuenta que ella estaba encima de él y eso le quitaba movilidad para poder cumplir su cometido de forma completa, el labrador abrazó a Aura y la recostó contra él, a lo que ella respondió apoyando su cabeza en el pecho del labrador, sin entender que pasaba pero ella sabía que estaba en buenas patas, dejándose llevar por el tacto improvisado de Zuma, que tampoco era un experto en esto pero tenía la ventaja de haber visto algún que otro vídeo… en fin, el solo quería que ella también lo disfrutara tanto como él lo había hecho

-No sé que estés haciendo… pero m-me gusta… - Dijo Aura con su voz en un tono inconscientemente tierno, con Zuma lentamente alcanzando la intimidad de su pareja, con un poco de miedo de vulnerar a Aura, sabiendo que no podía predecir que pasaría y como reaccionaría ella, Pero Aura comenzó a estremecerse y abrazó a Zuma fuertemente para que el la sostuviera – Zumita… no me dejes con las ganas … sigue- Pidió Aura, abrazada a Zuma de forma tal que se sentía su latir nervioso y su respiración parecía juntarse con la de Zuma

Esto que dijo Aura fue lo que le bastó a Zuma para que comenzara a abrir un poco lo único que desconocía completamente de Aura, la intimidad que guardaba la loba, sin tocar, pero lista para que alguien la reclamará, Zuma se excitaba solo con pensar en que ésta era la primera vez de ambos, y Aura besaba al labrador de forma repetida y rápida, como si su instinto reproductivo le estuviera diciendo que debía apurar a Zuma para que comenzara a insertar su miembro dentro de Aura

Y en Efecto, Zuma quería hacer eso, pero antes debía asegurarse de que Aura estaba lista para que la penetraran por primera vez, Zuma se decidió a preguntar

-Aura…¿Estas lista?- Preguntó Zuma agarrando a Aura fuertemente y ella solo asintió, preparada para lograr satisfacer a su compañero de vida, así que Zuma comenzó a penetrar lentamente a Aura, ella comenzó a emitir un gemido prolongado mientras Zuma lentamente introducía su miembro, pero en cuarta parte de introducción ella gimió de forma fuerte, notándose adolorida pero que a la vez le gustaba

-Zuma!- Exclamó Aura excitada por primera vez -Me… duele pero… Se siente… bien…. Creo que mamá tenía razón… esto es… se siente como si estuviera volando y… Zuma...quiero más- Dijo Aura, recordando a su madre y sus consejos que Aura no entendió en su momento, ahora ella movía lentamente su cuerpo para volver a recuperar el equilibrio y con poco se dolor introdujo el miembro de Zuma dentro de ella, notándose más adolorida pero a usted vez encantada de tener "El regalo" De Zuma dentro de ella, ambos se miraron y Zuma era ahora el que gemía, acompañando a Aura en sus sonidos y su excitación, con ambos gimiendo de tal forma que parecían uno mientras Zuma se movía para seguir con su acto de amor, Aura volvió a perder el equilibrio

-Ay Zuma no sé qué me pasa pero siento que voy a…. – Dijo Aura, ella ya hablaba Rápido y agudo, pero Zuma logró captar parte del mensaje pero no sé esperó lo que vino después

-¡ZUMA! – Exclamó Aura ya al borde de tener su primer orgasmo, Zuma notó que Aura ya tenía un expresión muy extraña, ella lo besó acercando su cabeza y luego apretando a Zuma contra su boca, luego pareció gemir de forma muy fuerte, pero por suerte el sonido quedó tapado casi del todo en su fuerte y apasionado beso, luego Aura casi colapsaba encima de Zuma, por la cantidad muy grande de placer que la recorría, ella no sentía sus extremidades y no sabía que seguía, no se sentía en condiciones de darle placer a Zuma, pero el también estaba casi a punto de acabar, pero debía asegurarse de que Aura estaba bien

-Aura … ¿Estas despierta?- Preguntó Zuma acariciando a la agitada y agotada Aura, que respiraba tiernamente pareciendo dormida

-Si… estoy aquí- Dijo Aura recuperando fuerzas para seguir moviéndose y hacer que Zuma también llevara su parte - Zuma... Por favor... Déjame llevar las riendas... Quiero devolverte el favor por todo lo lindo que hiciste por mi- Susurró Aura, Zuma se notó completamente seducido de repente, como si esas palabras fueran algo que le gustó oír, Aura volvió a introducir el miembro de Zuma en ella y lo besó, para moverse de tal forma que el pudiera disfrutar, devolviendo la tierna expresión de placer al labrador que parecía no poder contenerlo más

-Aura… quítalo… creo que voy a…- Zuma ya no aguantaba más, pero Aura lo notó a tiempo y sacó el miembro de Zuma de dentro de ella y lo volvió a lamer, Zuma pareció gruñir un poco y luego gimió de forma tierna pero fuerte, y terminó por darle eso que guardaba dentro de su miembro a Aura, bañando la cara de la loba que amablemente recibió el jugo de amor en su carita y luego lo tocó, curiosa de saber porque era tan… extraño, pensando que Suma podría saber

-Zumita… que es esto- Dijo Aura poniéndose encima de Zuma y mostrándole su pata con parte de los fluidos que Zuma soltó, pero Zuma se había dormido luego de la intensidad de su primer orgasmo, notándose tan cansado que incluso Aura dejó dormir a su querido labrador

-Bueno… todavía tengo muchas preguntas… pero se que tenemos tiempo de sobra para responderlas... ¿Verdad, Zumita?-