Y así pasaba el tiempo, Zuma y Aura vivían su vida relativamente tranquilos, para cómo se vivía en el cuartel, el índice de rescates era bastante bajo, a lo mejor ya no había tantos problemas en Bahía Aventura como antes, lo que ambos claramente agradecían, aunque Aura no tenía ni idea de quienes habitaban la bahía

Y como dije antes, el tiempo pasaba, y esto venía acompañado de cambios, claro está, los cachorros ya no eran tan cachorros, eran más maduros y experimentados que antes, así como ambas lobas, Aura y Vittoria, crecían a la par de los paw patrol, o incluso un poco más, el hecho de que ellas dos eran lobas les hacía crecer más que los demás, y aunque la diferencia no era mucha, el tiempo pasaba y ellas, en especial Vittoria, extrañaban el bosque

Y Vittoria, la loba que se encargaba de proteger a Aura, miraba al océano desde el exterior del cuartel, un poco triste por sentirse un tanto sola en aquel lugar, ella miraba aquel ''Lago enorme e interminable'' que a ella tanto le llamaba la atención, al nunca haber visto el océano, siempre que podía iba y se sentaba allí

Y mientras ella hacía eso, Marshall y Rocky la miraban, el mestizo intentaba convencer a Marshall de acercarse para que el dálmata pudiera preguntarle a la loba que le pasaba, pero la timidez de Marshall le impedía dar ese primer paso, y era peor cuando el plan de Rocky era que el dálmata llevara una guitarra para cantarle algo a la loba

-¿Y si sale mal que? A lo mejor se ríe, además la viste en tu camión, seguro le gustas- Dijo el mestizo en voz baja para evitar que la loba los escuchara, a pesar de que lo estaba haciendo, ella simplemente no le prestaba atención, estaba muy centrada en pensar que debía hacer con su estadía en aquel lugar, sabiendo que ella no aportaba casi nada en el cuartel, pero escuchó a alguien acercarse y notó a un dálmata arreglado, perfumado y nervioso acercarse a donde ella estaba, ella también se puso un poco nerviosa, aún teniendo los sentimientos por el dálmata, pero sin saber porque Marshall se le acercaba

-Hola Vittoria- Dijo Marshall nervioso al acercarse a Vittoria con la guitarra, ella miró al instrumento, un tanto curiosa por saber cuál era el motivo por el que el dálmata cargaba una guitarra que claramente le pesaba mucho, ella no pensaba en que Marshall sabía tocar aquel instrumento -¿C-cómo estás?- Preguntó el dálmata nervioso mientras preparaba su guitarra

-Bueno... estuve pensando...- Dijo la loba un poco sonrojada, recordando en quién estaba pensando, y que lo tenía justo en frente pero por primera vez en su vida no podía decir que pensaba o que sentía, como si Marshall fuera un desafío que la superaba -Pero veo que traes esa cosa y... ¿Para qué es?- Preguntó con curiosidad Vittoria mirando al instrumento del dálmata

-Ehhh, Q-quería preguntarte si querías escuchar una canción-Dijo nervioso el dálmata, la loba cambió su casi tristeza a una sonrisa y emoción un tanto extraña en ella, que se puso cómoda y asintió

Marshall paró un momento y miró al escondido Rocky, que le sonrió al dálmata para darle ánimo, Marshall al ver esto miró a su guitarra, que estaba afinada y preparada, y luego miró a la emocionada Vittoria, que esperaba la canción que Marshall tenía preparada

-Hay una loba, que me tiene alborotado, llevo mucho tiempo... pero todavía no se lo he contado, aunque a veces lo pienso, y creo que tengo el tiempo contado, aunque luego lo reflexiono, y claro, me emociono...- La canción le estaba llamando la atención a Vittoria, ¿Que otra loba soltera había en la ciudad salvo ella? La loba guerrera se emocionó, pensando que era dirigido a ella, pero quiso esperar a estar segura de si el dálmata sentía lo mismo que ella sentía por -¡Porque esa loba que tiene el pelo colorado, me tiene todo el día mareado!, ojala algún día pueda dejar de ser tan tardado... para decirle cuanto la amo... -Cantó Marshall con emoción, aunque su voz no era muy indicada para cantar, a estas alturas todo el cuartel estaba despierto mirando lo que pasaba en el patio, penando que la voz del dálmata cantando era en realidad un sonido de sufrimiento, pero a Vittoria le había encantado, la letra, incluso la voz desastrosa del dálmata le había gustado, Marshall ahora estaba muy nervioso, algo le había pasado a Vittoria, ella estaba quieta, mirando al dálmata con mucha alegría, mientras que él no entendía que pasaba

-Marshall yo...- Dijo la loba un poco avergonzada, sabiendo que el dálmata y ella sentían lo mismo entre sí, ella se sonrojó y luego, para la sorpresa de todos, saltó encima de Marshall, como cazadora a su presa, se le tiró encima y lo besó fuertemente, sin importarle el espacio personal del dálmata o que los demás la miraran, ambos se besaron con mucha pasión, después de todo, ya eran adultos así que no tenían porque limitarse tanto, luego de un largo rato, ambos intercambiaron una mirada muy coqueta, y justo como Aura y Zuma lo habían hecho hace tiempo, se fueron rápidamente de la vista de los demás, para seguir con eso en otro lado

Y allá en el cuartel, nadie sabía exactamente qué decir, era un silencio por la sorpresa que eso había sido y lo rápido que sucedió todo entre la loba y el dálmata, hasta que Aura decidió hablar simplemente para intentar quitar el silencio del cuartel y resolver una duda que realmente le estaba haciendo rugir el estómago

-Me alegro que hayan lo hayan logrado... pero en serio, ¿Que hay para comer?- Preguntó Aura mientras su estómago rugía por el hambre que tenía, los demás rieron y Ryder preparó las cosas para comer, mientras todos iban a la zonita donde estaban los platos de cada uno, a comer, y estar preparados por si se los necesitaba para algo

-Zumita... ¿Dices que Marshall sea el indicado?- Preguntó Aura recostándose en un costado del cuerpo de su querido labrador, el estaba comiendo, así que por educación esperó a terminar de tragar para hablar -Ya sabes... Vittoria es muy... celosa y posesiva, no para hacer daño, pero a ella le gusta estar segura de que la amen como ella puede amar- Explicó Aura, Zuma terminó de comer y dijo

-Bueno supongo que Marshall la tiene un poco complicada, pero estarán bien- Dijo Zuma, Aura escuchó eso y lo besó gentilmente, un poco corto por estar en público y a ellos no les gustaba incomodar a los demás, siendo un poco distinto a lo de Marshall y Vittoria

-Oigan tortolitos- Dijo Skye acercándose a la loba y al labrador, ellos dos la miraron y la vieron con unas gafas de sol un tanto oscuras, lo que a Aura le llamó la atención, teniendo en cuenta que nunca había visto algo así en la cara de su amiga, la loba se acercó a Skye y le quitó las gafas

-¡Bicho malo!- Dijo la loba quitándole las gafas a Skye y yendo a buscar la latita naranja con la que Ryder hacía que los bichos se cayeran al suelo, o eso era lo que Aura veía, Skye intentó que Aura no se llevara sus gafas

-¡Aura espera!-Pidió Skye suplicante por sus gafas, Aura paró de caminar buscando la lata y Zuma se reía por la situación

-Ah, ¿Es tu amigo?- Preguntó Aura mirando al ''Bicho'' que Skye estaba llevando en la cabeza

-Ehh, ¡Sí! Es mi amigo, ¿Me lo devuelves?- Pidió Skye intentando convencer a Aura de que le diera al ''Bicho''

-Ah, en ese caso toma- Dijo Aura contenta devolviéndole las gafas a Skye, la Cockapoo se colocó al ''Bicho'' y suspiró aliviada -Pero si te hace algo malo dímelo y le enseñaré a no tratar mal a los demás- Dijo Aura mirando a las gafas de Skye

-Si Aura.. te avisaré- Dijo Skye sin querer explicarle a Aura que era lo que pasaba con las gafas y porque estaban en su cara -Pero les quería decir si querían ir a la playa, ya saben, hace calor y creo que a ustedes dos les vendría bien ir allá como novios, ¿No?- Propuso Skye

Aura y Zuma se miraron, el labrador quería enseñarle muchas cosas Aura y la loba no sabía que era la playa pero aún así sonaba emocionante, así que con la mirada ambos sabían que podrían pasar el día en aquel lugar para conocer cosas nuevas y disfrutarse el uno al otro