Disclaimer:
Los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto.
Capítulo 1
—Kiba-kun, ¿éstas bien?— Hinata corrió en su dirección después de que el enemigo le diera un puñetazo en el rostro y lo derribara.
—Estoy bien— contestó levantándose y limpiándose la sangre que caía de su labio—. Es muy fuerte.
—Hmp— Shino levantó sus manos mientras miles de insectos salían volando hacia el sujeto y creaban una tormenta a su alrededor, sin embargo el enemigo rápidamente apareció detrás de él dandole una patada por la espalda. Hinata y Kiba comenzaron a correr hacia el enemigo mientras evadían sus ataques simultáneamente.
—Gatsuga
Una oportunidad—pensó Hinata al ver cómo Kiba lo distrajo por unos segundos.
—Juken— exclamó golpeando su pecho con la palma de su mano. No sucedió nada, sin embargo un segundo después una luz los comenzó a envolver y finalmente todo fue oscuridad.
—Sasuke—Yamanaka Ino miró a Sasuke detenidamente— no podemos hacer eso— le dijo después de que Sasuke propusiera ir a otro país.
—Hn— resopló Sasuke— para que pediste mi opinión— resopló mirando hacia la ventana. Era jueves, día de junta del consejo estudiantil y necesitaban acordar el lugar para que la escuela fuera de viaje cuando acabara el semestre. Hinata se había escabullido de la junta diciendo que se sentía mal y necesitaba ir a la enfermería, Naruto había escapado cuando Ino se había distraído y Gaara no había podido asistir. Tan solo quedaban Ino, Sakura, Shikamaru que estaba casi dormido y él.
Sasuke y Gaara iban en el mismo salón, mientras que Sakura, Naruto, Hinata, Shikamaru e Ino iban en otro.
—Propongo ir a un campamento como la vez anterior— les dijo Hinata entrando y después de que todas las personas voltearon hacia ella, explicó— ya no habían camillas disponibles en la enfermería.
—Solo a ti te gustó ese campamento— respondió Ino— habían mosquitos por todas partes, las fogatas fueron un desastre y la comida no fue suficiente.
—Dejémosle la decisión a la directora Tsunade— dijo Shikamaru abriendo un ojo. Lo único que quería era irse a casa.
—No podemos hacer eso— le respondió Ino enojada. Llevaban ya tres días tratando de decidir un lugar. El semestre pasado habían ido a un campamento pero nadie quedó con ganas de regresar. Habían pensado en una pequeña villa cerca pero no estaban del todo seguros. Aún querían explorar más opciones.
—Hagamos una encuesta— les propuso Sakura— así la mayoría de los estudiantes estarán de acuerdo.
—Me parece bien— respondió Ino.
El consejo estudiantil estaba conformado por siete personas. Sakura, Ino, Hinata, Shikamaru, Naruto, Sasuke y Gaara. Habían sido elegidos por los estudiantes por dos semestres seguidos y su elección no tenía nada que ver con sus calificaciones. La que obtuvo más votos fue Ino, así que ella era la presidenta. Después le siguió Gaara con tan solo dos votos menos, una gran hazaña considerando que la escuela tenía por lo menos 900 estudiantes.
—Entonces hay que incluir tres destinos, repartimos las encuestas y después contamos cuál fue la más votada— concluyó Hinata. Hinata era una persona segura de sí misma, que le gustaba destacar pero que difícilmente mostraba sus emociones, era una persona sensata y valiente, o al menos así la describiría Hanabi.
—¿Y cuales son los destinos?— Sakura preguntó. Sakura había sido el tercer lugar de toda la escuela, sus calificaciones eran destacables aunque había una persona que siempre le ganaba, Ino.
—Aguas termales en Osaka—. Dijo Ino—. También el acuario de Osaka y el parque Nara.
—Bien, yo haré las encuestas y mañana los repartimos— dijo Sakura.
—Iré a ver si ya hay camillas disponibles— les dijo Hinata parándose con dificultad. Hacía diez minutos comenzó a sentirse mareada, su cabeza dolía y sus piernas estaban débiles. Aún así su rostro era imperturbable. Abrió la puerta y salió, aún no habían camillas disponibles en la enfermería así que se dirigió a un salón. Entró en él y cerró la puerta, agradeció que ya hubieran acabado las clases y los salones estuvieran vacíos. Se quedó parada inmóvil tratando de que su cabeza dejara de doler y dar vueltas. Avanzó dos pasos y se sentó en una banca, sin embargo no pudo más, su vista se tornó negra y no supo nada más.
Todas las clases extra curriculares habían acabado y tan solo quedaba Sasuke, tenía que hacer un reporte acerca de los progresos del consejo estudiantil de ese día y entregárselo a la directora. Todos los jueves era la misma rutina, hacer el reporte. Usualmente se turnaban el día de quedarse a hacer el reporte.
Hinata cayó de la nada y su cabeza dio un fuerte golpe. ¿En donde estaba?, ¿por qué no veía a Kiba ni a Shino?. Su cabeza le dolía muy fuerte, se paró con dificultad y con esfuerzo salió del salón. ¿Acaso estaba en alguna academia ninja?. Tal vez en la academia de la aldea de la Niebla, después de todo ahí había sido su misión. Comenzó a observar todo, sin embargo se sentía débil y no pudo avanzar mucho hasta que se desmayó.
Se escucho un golpe estrepitoso, Hinata estaba tirada en el suelo con prendas distintas a las que traía hacía un momento. Sasuke la miró extrañado. Hinata portaba una camisa morada, unos shorts y unas botas largas, su vestuario era muy extraño, pero aún así no le tomó importancia. Hinata algunas veces participaba en obras de teatro así qué tal vez había practicado para interpretar algún personaje. No lo pensó más. Igualmente no era de su incumbencia. La tomó entre sus brazos y caminó a la enfermería que estaba a tan solo unos metros, lanzó de una camilla a un estudiante que estaba fingiendo y puso a Hinata ahí. Le habló a la ambulancia y esperó hasta llegó.
—Al fin despiertas Hinata— Le dijo un hombre con voz gruesa, muy bien reconocido como Hiashi Hyuga. Hinata comenzó a acostumbrar sus ojos, la luz del techo era demasiada molesta. La habitación era totalmente blanca, no percibió ningún olor y el ruido era casi nulo.
—Llamaré al doctor, regreso en un momento— comentó una mujer de aspecto atractivo antes de salir del cuarto. Hinata oyó sus tacones repiqueteando el suelo, la volteó a ver. Era una mujer con una gran cabellera azul y lindos ojos perlados, se le hacía conocida, pensó qué tal vez era una mujer del clan Hyuga.
Es un hospital— pensó —¿Por qué estoy aquí?
La puerta se abrió, un doctor y dos enfermeras entraron. Hinata estaba en shock, recordó su pelea anterior, ¿Kiba y Shino habrían acabado con el enemigo?.
—Que bueno que has despertado— comentó el doctor después de ordenarle a las enfermeras que checaran a Hinata—. ¿Te duele algo?¿Te sientes mal?.
—N-No, estoy bien, pero ¿qué sucedió? ¿p-por qué estoy aquí?—. Preguntó angustiada. Otra vez había fallado, otra vez estaba en el hospital, otra vez había tenido que ser salvada.
—Solo fue un desmayo, no hay de qué preocuparse— le dijo el doctor sonriendo cálidamente— fue el estrés por estudiar demasiado.
—¿Por estudiar?— preguntó confundida. Solo recordaba la pelea, en ningún momento del día había leído pergaminos ni tampoco los había practicado.
—Bien, estarás aquí un día más, mañana te daré de alta. Tan solo tienes que tomar más líquidos y dormir más tiempo. Descansa bien—. El doctor hizo una pequeña reverencia y salió del cuarto, tras de él las dos enfermeras también salieron.
—Das vergüenza Hinata— Hiashi la miro severamente— Desmayarte solo por estudiar—Hiashi se burló. ¿A que se refería su padre con estudiar y desmayarse?. Tal vez se refería a su entrenamiento con Hanabi el día anterior – Lo peor es que ni aún estudiando puedes llegar a los diez primeros lugares—. Bajó sus ojos, ¿qué estaba pasando con su padre?
—Hiashi, dale un respiro— dijo la mujer a su lado.
—Me voy, estoy demasiado ocupado como para cuidarte— le indicó su padre antes de salir por la puerta de la habitación y cerrarla con un gran portazo. Hinata se estremeció, ¿por qué su padre actuaba así?.
—Tu padre jamás tiene piedad, lo bueno es que tú madre siempre te va a defender— le dijo la mujer con una sonrisa traviesa—. Iré a la compañía con tu padre, Neji vendrá por ti— dijo antes de cerrar la puerta.
¿Acaso era una broma de muy mal gusto?, su madre ya había muerto y su primo también. Comenzó a sentir como su corazón se aceleraba y de pronto tuvo ganas de gritar, ¿qué estaba sucediendo ahí?. Respiró, tenía que estar calmada para pensar.
Sin embargo sus pensamientos fueron interrumpidas por un súbdito golpe en la puerta y alguien que entraba a toda prisa.
—Hinata, ya despertaste, qué alivio.
Era Neji, el que siempre había cuidado de ella, el que había dado su vida por ella y por Naruto, ¿acaso estaba soñando? O tal vez era... un GENJUTSU. Debía salir de ahí inmediatamente. Comenzó a hacer sellos, necesitaba salir de ahí. ¿El sujeto la había metido en un genjutsu?.
—Hinata, ¿te duele algo? ¿Necesitas algo?—preguntó Neji algo alterado al ver cómo Hinata se paraba de su cama con dolor.
—Aléjate, aléjate de mi— gritó mientras lágrimas salían de sus ojos sin parar— Byakugan— exclamó, pero no sucedió nada –Byakugan— Aún nada— Byakugan—. ¿Con quien me estoy enfrentando?— Byakugan— que débil soy
—Hinata, cálmate— dijo con voz preocupada, sostuvo sus manos y no la dejo mover. ¿Por qué no sentía su chakra? ¿por que se sentía tan débil?. Las lágrimas no paraban de salir.
— Apártate— gritó entre sollozos. Su mente dio un vuelco, se sintió mareada y pensó en una posibilidad tan loca e incierta. Incierta ¿cierto?— ¿E-Estoy muerta?— le preguntó a aquel sujeto que decía ser su primo.— Neji-niisan, ¿acaso morí?
— Por Kami, no Hinata, estás bien—. Le dijo—. Estas a salvo, estás viva—. Está vez su voz fue suave, tan suave que su mente se relajó, su llanto paró y sus intentos por salir de ahí cesaron. Aunque solo fuera una pesadilla, aunque fuera un genjutsu, su amado primo estaba ahí. Debía quedarse para sentir su compañía aunque fuera solo un poco más. Se reprochó internamente, él siempre sería su debilidad.
— Neji-niisan...
—Duele— exclamó Kiba sobándose la cabeza mientras se ponía lentamente de pie— ¿Shino, Hinata?— preguntó en voz alta.
Shino se paró del suelo, su cuerpo se sentía débil y al querer concentrar su chakra para utilizar sus insectos se dio cuenta de que era imposible—. ¿Qué hacemos aquí?
—¿Dónde está Hinata?— preguntó Kiba en voz alta. Comenzó a entrar en pánico, Hinata no estaba por ningún lado— ¿un genjutsu?
—KIBA— se escuchó un grito desde el piso de abajo—. Baja ahora.
—Es la voz de mi madre— exclamó preocupado.
—No, no es un genjutsu, ni tampoco ninguna clase de truco. ¿Será que es el futuro?— preguntó Shino mirando la computadora con gran interés.
—¿El futuro?— abrió sus ojos lo más grandes que pudo—¿EL FUTURO?— gritó
—KIBA, BAJA AHORA— se escuchó de nuevo el grito de su madre—. Me enteré de que faltaste a clase—gruñó.
—No, es un mundo paralelo— dijo viendo una fotografía de Kiba y él.
—¿Mundo paralelo?, seguro es una maldita broma— susurró Kiba.
—ABRE TU PUERTA— se escucho por tercera vez un grito .
—Por ahora abre la puerta, pensare en algún plan— dijo Shino seriamente mientras Kiba aún incrédulo comenzaba a abrir su puerta.
—KIB… ¿Tú también te saltaste las clases Shino?— Tenma Inuzuka los miró sorprendida—¿Acaso estaban peleando?— les preguntó al mirar su aspecto desarreglado—vaya, no se que haré con ustedes dos— agregó saliendo del cuarto y moviendo su cabeza en signo de desaprobación.
Su madre fue por ella al hospital al siguiente día. Se sentía querida, como jamás lo hizo en Konoha. Aún así debía dejar esos sentimientos de lado. Ella no pertenecía ahí.
Su madre le indicó que subiera a un auto sin embargo se sintió extraña y aún más cuando el coche comenzó a andar.
Ahora lo sabía, no era ningún genjutsu, era una dimensión paralela.
Al llegar a su casa la comenzó a recorrer, en el primer piso había una sala gigante, en frente estaba el comedor, después la cocina y en una puerta bastante escondida estaba el cuarto de lavado. A un lado de todo aquello habían dos habitaciones. Hinata entró a la primera, y después de recorrerla supo que le pertenecía a ella. La segunda era claramente de Neji, la limpieza y orden eran evidentes.
Subió las escaleras, el piso de arriba tenía otra sala bastante grande, al fondo estaban dos cuartos y a un lado había otro. Abrió los dos cuartos del fondo, uno de ellos era de Hanabi, lo intuyo porque era muy femenino, el segundo cuarto era el más grande de todos, rápidamente supo que ese pertenecía a sus padres.
Se dio cuenta que había otro cuarto pero no lo abrió, supuso que era de visitas. Bajó a su cuatro y lo comenzó a explorar.
¿Qué es esto?— se preguntó al ver un aparato blanco en su escritorio—. Ohh, es un celular, apenas llegaron algunos prototipos a Konoha— pensó divertida.
—2712— tecleó en el celular, era su cumpleaños. El celular se desbloqueo y dejo ver más aplicaciones. Hinata lo miró confundida—. ¿Cómo funcionará esto?.
—Es como si vieras un celular por primera vez— le dijo Neji desde la puerta de su habitación.
—N-Neji niisan, ¿estás en casa?— preguntó sonrojándose. Inspeccionó cada fracción de la cara de su primo, sus ojos que podían verlo todo, sus cabellos morenos que caían con gracilidad en sus hombros, su imponente figura, sus hombros anchos y su hermoso semblante. Casi es impulsada a abrazarlo.
—Si, estaré en mi habitación por si necesitas algo— dijo antes de salir por la puerta.
Revisó su clóset, estaba lleno de faldas, shorts, pantalones y playeras de colores. En su tocador había mucho maquillaje, a un lado había una guitarra y junto a la ventana un pequeño sofá. También tenía un baño propio, justo como en su cuarto de Konoha. Finalmente se fue a dormir muy temprano.
Despertó exactamente a las seis de la mañana.
Haré el desayuno...— susurró y se dirigió a la cocina. En Konoha era la primera en despertar y comenzar a entrenar.
¿Quién es ella?— se preguntó extrañada cuando vio a una mujer desconocida en la cocina. Avanzó un poco más y la mujer se volteó con una gran sonrisa
—Ésta despierta muy temprano Hinata-sama, estoy preparando el desayuno, dejé tu uniforme sobre la lavadora.
—S-Si, gracias— contestó extrañada pero mantuvo una expresión neutral. Se dirigió al cuarto de lavado que estaba hasta el fondo.
En efecto un uniforme estaba sobre la lavadora, así que lo agarró y se dirigió al baño de su cuarto, en donde se dio un baño y se cambió a ese extraño uniforme.
— Natsuki, hoy no me envuelvas almuerzo a mi. Compraré algo en la cafetería— Neji salió de su cuarto en pijama y volvió a entrar.
Natsuki, ella es Natsuki. Supongo que es una empleada
Hinata se sentó en el sillón, y recargó su cabeza. No pasó mucho tiempo desde que se sentó cuando se dejaron oír pasos apurados en el piso de arriba. Primero bajo Hanabi, con un uniforme parecido al de Hinata y después Harue con un vestido largo.
—B-Buenos días— saludo Hinata cohibida. Su madre era realmente hermosa.
—Buenos días— respondió Harue mientras tomaba su abrigo de un perchero y su bolsa de una mesita—. Hoy será un día largo, tengo muchas entrevistas con otras empresas— salió apurada. Hanabi tomó su almuerzo ya envuelto, su mochila y salió de la puerta corriendo detrás de Harue. Hiashi bajó igualmente y sin decir nada y sin mirarla una sola vez salió de la casa justo detrás de Hanabi.
Hinata los miró, tan solo ver a su madre unos segundos la hacía realmente feliz. Quería acercarse y contarle de su vida pero aquello era imposible.
Se escucharon pasos de la escaleras y Hinata volteó. Un niño de aproximadamente once años la miraba fijamente.
—¿Mamá ya se fue?— preguntó con tono neutral.
Hinata se lanzó a abrazarlo mientras una lágrima se deslizaba por su mejilla. Era su hermano. Tenía un hermano.
—Otra vez me olvido— dijo con un puchero. Supuso que si su madre hubiera seguido viva en Konoha, le hubiera dado un hermano—. Neechan, ¿me llevas a la escuela?— preguntó sofocándose con aquel abrazo.
Hinata asintió mientras lo miraba fijamente
—¿Te dejaron otra vez Hiro?— Neji salió apresurado de su cuarto con un portafolio en mano.
—Si— exclamó Hiro enojado—. Es la segunda vez en la semana— Neji rió, Hiashi y Harue no se acordaban nunca del pequeño Hiro.
Hinata lo miró, su nombre era tan adorable. Hiro era como una versión de ella pero más pequeño, su cabello era tan azulado como el de su madre y su semblante tan frío como el de su padre.
Neji condujo el coche hasta su preparatoria después de dejar a Hiro en la primaria.
La escuela era bastante grande, Hinata tenía miedo de perderse así que tan solo seguía a todos los estudiantes que veía entrando.
Vio a Sakura entrar en un salón de la segunda planta y la siguió, esperaba que ese también fuera su salón.
—Hey, Hinata ven a sentarte— Kiba le señaló el asiento que estaba al lado del suyo.
Hinata suspiró aliviada. Al parecer ese si era su salón.
—Hai— exclamó con una sonrisa dulce.
—Hinata, ¿éstas sonriendo?— le preguntó Lee desde el otro lado del salón sin poder creerlo—. Eso es muy bueno, la primavera de la juventud por fin llegó a ti. Eh chicos, Hinata ha dejado de ser tan fría— Exclamó.
—Cállate Lee— Sakura le aventó una goma— Hinata puede sonreír cuando ella quiera.
—U-Uh— Hinata avanzó hasta su lugar, era el penúltimo justo a lado de la pared.
—Vaya suerte que estamos hasta atrás— dijo Kiba en voz alta llamando la atención de Shino que estaba en el primer asiento del otro extremo del salón.
—S-Si— contestó cohibida.
—Tranquila Hinata, ya veremos cómo regresar a Konoha— susurró Kiba bajito.
—K-Kiba— sollozó Hinata— Pensé que estaba sola, pensé que fui la única que cayó en ésa dimensión, al principio creí que había sido un genjutsu— se sonrojó.
—Eres bastante inocente— le dio golpecitos en el hombro levemente mientras Shino desde el otro extremo del salón volteaba lentamente criticándolo con la mirada. Aunque nosotros también creímos que era un genjutsu...— Oye, anímate, ya le saque a Lee toda la información que necesitamos, lo mejor es que no sospechó ni un poco.
—Eso es bueno— esbozó una leve sonrisa.
—Me enteré que formas parte del consejo estudiantil— dijo Kiba y después de ver la mirada confundida de Hinata explicó—. Se encargan de organizar eventos para los estudiantes y mantener la escuela en orden.
—Entiendo—Hinata asintió—. ¿Y N-Naruto-kun?— le preguntó en voz bajita.
—Aún me falta información por sacarle a Lee— dijo Kiba—. Pero veo que te preocupas bastante por él— dijo dándole un leve codazo y causándole un gran sonrojo—. Por cierto Hinata— volteó hacia ella una vez más—. Aquí no somos amigos.
—¿Qué?¿Cómo puede ser eso posible?— susurró Hinata un minuto antes de que Gai-sensei entrara con gran estilo al salón.
—Jóvenes hoy es jueves, espero que su llama de la juventud arda igual que siempre— comenzó a decir— ésta mañana correremos dos kilómetros— dijo para descontento de toda la clase.
—¿No cree que es mucho Gai-sensei?— le dijo Ino con voz desesperada.
—De hecho creo que es muy poco— le contestó con una sonrisa de oreja a oreja—. Ahora vamos, vayan a cambiarse y los espero en el gimnasio— dijo con una sonrisa radiante antes de que se oyera un estrepitoso sonido en el pasillo y súbitamente se abriera la puerta del salón.
—Sensei, perdón por llegar tarde— dijo una enérgica voz
Naruto-kun— lo reconoció sonrojándose y desviando la mirada.
—Naruto, tendrás que quedarte a limpiar el gimnasio...
—Si, sensei— respondió desganado.
—Deja tu portafolio y ve a cambiarte, hoy correremos dos kilómetros— le informo Gai-sensei
—¿Solo dos sensei?¿No cree que es muy poco?— se quejó Naruto.
—Cállate Naruto— gritó Ino desde el fondo del salón.
—Entonces vamos, los quiero en diez minutos— Dijo Gai-sensei y salió del salón.
Estaba corriendo, había dejado por mucho a Sakura que estaban pidiendo un descanso a Gai-sensei, Ino por otro lado había optado por sentarse en la gradas y esperar a que la clase terminara. Después de correr los reunió a todos en círculo, era día de defensa personal. Se reunieron en parejas, Hinata había quedado con Karin. Los días de cultura física les daban clase a dos grupos a la vez, al que estaba a lado de ellos y a ellos, admiraba a Gai-sensei por poder controlar a dos grupos enteros. Karin estaba en la otra clase.
Al principio pudo controlar su fuerza, era difícil ya que Karin era una persona bastante débil en esa dimensión. A la vez Karin tampoco estaba poniendo mucho esfuerzo, sin embargo recordó un truco para tirar al oponente, así que decidió ponerlo en práctica. Mientras comenzaba a hacer el movimiento, Hinata lo notó y lanzó una patada para contrarrestar su técnica. Sólo que recordó muy tarde que ahí no era Konoha.
—Ahh— gritó Karin mientras todos se reunían a su alrededor.
—Llévenla a la enfermería— ordenó Gai a unos estudiantes— Hinata veo que tu llama de la juventud hoy arde más que siempre así que tú castigo es quedarte a limpiar el gimnasio— dijo Gai sonriendo—. No debemos dejar que esa llama se extinga.
—Genial, no limpiaré el gimnasio yo solo, dattebayo— gritó Naruto sonriente mientras alzaba un puño al aire.
Hinata entró al gimnasio, era impresionantemente grande. Los del equipo de baloncesto apenas habían salido y el gimnasio era un verdadero caos.
—Hey Hinata ven, a ti te toca esta parte del gimnasio— le dijo Naruto muy animado.
—Vale— respondió sonriendo cálidamente. Ver tan feliz y despreocupado a Naruto la hacía feliz, últimamente en Konoha Naruto había estado muy agobiado.
—H-Hinata, ¿te sientes bien?— la interrogó asustado—. Usualmente me habrías golpeado por decirte que hacer— se rascó la cabeza dudativo.
—A-Ah— se acercó a él—. Toma— respondió dándole un pequeño golpecito en la cabeza. Naruto abrió sus ojos y se comenzó a reír.
—Hoy estas muy rara Hinata— dijo mientras se seguía riendo y ella se sonrojaba—. Hay que apurarnos, debo llegar temprano a casa o mamá me va a regañar de nuevo.
—¿T-Tú madre?— preguntó con una voz casi imperceptible.
—Si, está más enojada de costumbre desde que papá se fue de viaje.
—¿T-Tú padre?— susurró.
—Hey, ¿éstas bien?— preguntó tomándola de los brazos— ¿POR QUÉ LLORAS?— entró en pánico.
—Estoy tan feliz— suspiró—. Aquí lo tienes todo, aquí eres muy feliz.
—Por supuesto soy feliz dattebayo— alzó su pulgar con satisfacción— Oye, me estás asustando, de verás— exclamó al verla llorar.
—Comencemos a limpiar— dijo limpiándose y tomando un trapeador.
—Eres muy rarita— dijo rascándose la cabeza con confusión—. Pero sabes, las personas como tú me agradan— exclamó riéndose y Hinata no pudo suprimir una pequeña risita mientras se sonrojaba todo lo humanamente posible.
Había pasado exactamente una semana y dos días. Todo el consejo estudiantil se encontraba en el metro. Shikamaru y Naruto estaban dormidos y se recargaban entre ellos mismos. Sasuke había optado por sentarse hasta atrás y a un lado Gaara miraba su celular aburrido. Sakura e Ino se habían sentado juntas y no habían parado de hablar en todo el camino.
Hinata no había logrado acoplarse del todo a la escuela ni a su casa pero aún así trataba de actuar lo más naturalmente posible. Recordó la junta pasada.
Había caminado al salón del fondo del segundo piso, era jueves y Kiba le había explicado que ella tenía juntas todos los jueves con el consejo estudiantil.
Pensó en lo amable que era Kiba, recolectaba toda la información que podía acerca de sus vidas en aquella dimensión. Después de todo él había sido nombrado líder de aquella misión en la aldea de la niebla.
Caminó directamente al salón y afuera vio a Shikamaru que estaba con un cigarrillo.
—Hola Shikamaru-kun— lo saludó y tenía pensado meterse al salón sin embargo Shikamaru la detuvo.
—¿No me vas a regañar por fumar?— le preguntó con una cara aburrida.
—¿P-Por qué?— preguntó Hinata, ¿acaso lo tenía que regañar?.
—Da igual, entremos—dijo apagando su cigarrillo y entrando al salón.
—Iremos a las aguas termales de Osaka este fin de semana— exclamó Ino con voz emocionada—. Primero tenemos que comprobar que el lugar este en buenas condiciones, que la comida que sirvan este buena y que sea un lugar en que todos los estudiantes puedan divertirse. Pasado mañana los esperaré frente a la estación del metro— concluyó Ino saliendo del salón.
Así es como todos se dirigían a Osaka.
Finalmente llegaron, era un lugar bastante tranquilo y alejado de la ciudad. Decidieron ir a darse un baño en las termas y después recorrer el pueblo. Rentaron dos habitaciones, una para los chicos y otra para las chicas. Después salieron a darse un baño.
—Ino me advirtió no espiar— Naruto suspiró—. ¿Qué clase de persona cree que soy?, yo no haría eso, de veras— intentó convencer a Sasuke.
Sasuke se rió de el, era tan predecible.
—Vaya, no quería venir—dijo Shikamaru.
—Tampoco yo— respondió Sasuke frustrado. Sasuke odiaba esos viajes, no porque no le gustará viajar, sino porque lo obligaban a ir—. Iré a descansar al cuarto— dijo cansado.
Secó su cuerpo rápidamente y se dirigió a la habitación.
—Hinata, ¿no te vas a meter?— le preguntó Sakura al ver como Hinata no se quitaba su ropa.
—Me meteré mañana por la mañana— respondió tímidamente. Sakura asintió y comenzó a caminar hacia las aguas termales pero pronto se detuvo.
—Hinata, ¿podrías ir por toallas?— le preguntó—. Están en el cuarto de los chicos, Shikamaru pidió nuestras toallas pero olvido dárnoslas.
—Si— contestó. Caminó hacia el cuarto y entró sin previo aviso, asumió que todos ya estaban en las aguas termales, sin embargo la escena la dejo helada. Un Sasuke sin camisa y y cabello mojado la volteó a ver—. L-Lo s-siento— decir que Sasuke no la intimidaba era una completa mentira.
Sasuke avanzó hacia ella. ¿Por qué las chicas lo tenían que seguir tanto?. Lo odiaba, odiaba a todas esas fans locas que tenía y odiaba tener que lidiar con ellas. En realidad jamás le había prestado atención a Hinata hasta el semestre anterior cuando los eligieron como parte del consejo estudiantil, sin embargo fuera de Naruto procuraba no hablar con nadie más.
Pensar que Hinata no le atraía físicamente era una mentira, en realidad era bastante linda y tenía un cuerpo muy bien formado. Sin embargo no le caía bien y eso le quitaba todo el encanto. La miró sonrojarse, buena estrategia, pero no funcionó.
La acorraló entre su cuerpo y la pared y la miró intensamente. Hinata comenzó a delirar, jamás pensó estar en una situación tan incomoda, no sabía que hacer. El Sasuke que ella conocía jamás hubiera hecho aquello.
Sasuke comenzó a acercarse más y más, eso era lo que buscaba Hinata, ¿no?. Por eso había ido a la habitación cuando él estaba solo, ¿cierto?. Ella quería aprovecharse de la situación, estaba seguro de que quería intentar algo con él. Se acercó más y más, si Hinata quería jugar, el también lo haría. Tomó el cabello de Hinata entre sus manos e inclinó su cuerpo hasta quedar a su altura.
—B-Basta— escuchó. Dejó de pensar y concentró su vista en sus ojos. Sasuke la miró dudoso, eso era lo que quería, ¿no es así?, que él le prestara atención, ¿entonces porque lloraba?. Se alejó y vio como ella miraba al suelo sin decir nada—. Solo vine por esas toallas— dijo señalando dos toallas que estaban en la cama. Quizás Sasuke la había malinterpretado, pensó, pero ella solo había ido por esas toallas.
Se sintió estúpido. Miró hacia otro lado sin decir nada. Quería portarse arrogante y decirle lárgate o vete de aquí, pero no podía. Lo había dicho tantas veces al día siguiente que se metía con alguna mujer, o por el contrario cuando alguna chica se le insinuaba y el no estaba de humor.
Eso era lo que buscaban todas y él siempre complacía. Sin embargo en ese momento estaba acorralando a una chica sollozando. Hinata se escabulló lentamente, y sin mirar atrás salió corriendo del cuarto.
Sasuke volteó a la puerta, genial, ahora sería incomodo ver a Hinata.
Todas las mujeres trataban de crear espacios para que el las volteara a ver, esa era su excusa, por eso trató a Hinata de aquella manera. Con la mente un poco más limpia se acostó en la cama y no despertó hasta dos horas después cuando Naruto le dijo que irían a conocer el pueblo.
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—Kakashi-sensei, deje que me concentré— rogó Hinata con su cara totalmente pálida.
—Entonces aquí somos ninjas y hacemos misiones— soltó Kiba sorprendido
—Así es— afirmó Kakashi. Hinata se desmayó, Shino lo miro incrédulo y Kiba gritó lo más alto que pudo
—¿Qué?— Porque... eso no podía ser cierto.
Hola, esta es la primera historia que publico. Espero que la disfruten
