Capítulo 4
—Estamos muy apretados aquí— exclamó Naruto.
—Ino, conduce más rápido— se escucharon quejas de hasta atrás. La camioneta era de siete personas, Ino iba conduciendo, Shikamaru iba a su lado, Sakura y Hinata habían tomado los asientos individuales, Kiba y Naruto habían optado por sentarse en el suelo y Sasuke, Gaara y Shino iban apretados hasta atrás.
Hinata había intentado deducir todo, Asuma era el hijo de Sarutobi y su discípulo era Shikamaru, ellos eran los que estaban jugando Gō y por lo tanto habían escuchado toda su conversación con el tercero.
—¿Es tú casa Shikamaru?— le preguntó Ino sorprendida.
—Es de mis padres— contestó vagamente. Eran los terrenos de los Nara. Cuando era pequeño vivió un tiempo ahí, ahí conoció a su primer maestro Asuma. Después de varios años se volvieron a encontrar en Kioto.
—Vaya, tú casa está enorme— exclamó Naruto.
—Entren—los invitó Shikamaru después de abrir la casa con sus llaves, ahí dentro estaban sus padres cenando. La madre de Shikamaru les enseño las dos habitaciones que estaban libres.
—De vez en cuando es bueno salir de la ciudad, ¿cierto?— preguntó Sakura envolviéndose con la cobija.
—Así es— contestó Hinata en voz baja—. Saldré un momento— les aviso. Quería encontrar a Shikamaru y decirle que todo era un juego, que le habían mentido al tercero.
—Pareces pérdida— escuchó por detrás.
—S-Shikamaru-kun, te equivocas— lo señaló—. Tan solo era una mentira— susurró.
—Nadie creería que vienes de otra dimensión Hinata— Shikamaru la miró y Hinata sacó un suspiro de alivio—. Excepto yo.
—N-No vengo de otra dimensión— Hinata lo miró. Shikamaru solo se rió, Hinata se volteó a ver, otra vez llevaba una ridícula pijama, ahora con adornos de corazones, una coleta mal hecha y sus mejillas estaban sonrojadas. Pensó que nadie jamás le tomaría seriedad al asunto si ella estaba vestida de aquella manera.
—Entonces, ¿Por qué te sonrojas?, ¿Por qué tartamudeas?, antes no eras así— la miró profundamente—. Escucha, no puedo decirle a nadie porque nadie me creería. Solo espero que puedas confiar en mi si necesitas algo, ¿entendido?. Después de todo me caes muy bien— sonrió.
En realidad era emocionante, Hiruzen desde pequeño le hablaba de seres de otros mundos, jamás creyó en aquello y aún ahora no creía mucho en eso sin embargo veía algo distinto en aquellos tres.
—G-Gracias— respondió Hinata.
—En realidad me di cuenta mucho antes— Shikamaru la miró. —comencé a sospechar cuando me viste fumar y no me dijiste nada, usualmente Hinata me regañaría y buscaría en mis bolsillos hasta quitarme todos mis cigarrillos.
—Ya veo…
Finalmente tuvieron que regresar a Konoha el día siguiente.
Ino caminaba apresurada, quería llegar rápido a su clase de arte. Llevaba en sus manos el arreglo floral que había hecho para su clase y estaba ansiosa por mostrárselo a sus compañeros. Subió las escaleras, su clase estaba en el tercer piso. Miró el arreglo floral, sin duda era el mejor que había hecho ese año. El timbre tocó e Ino comenzó a correr. Sin embargo se dio un golpe mental, había olvidado llevar sus rosas para comenzar a hacer otro arreglo en esa clase. Comenzó a correr escaleras abajo hacia el salón del consejo estudiantil donde había dejado todas esas rosas. En el pasillo Shikamaru sostenía esas rosas, Ino lo miró detenidamente.
—Te las iba ir a dejar— exclamó Shikamaru extendiéndole las rosas a Ino.
—Muchas gracias Shikamaru, voy muy tarde a esa clase— dijo tomando las rosas. Ino comenzó a correr sin embargo tropezó con tubo de metal mal puesto. Dejo caer las rosas y sostuvo el arreglo floral con su vida. Lo volteó a ver, no le había sucedido nada. Shikamaru corrió a ayudarla y la levantó del suelo—. Definitivamente este no es mi día.
—Ya lo creo— Shikamaru la miró. En su pierna Ino comenzaba a sangrar. Las rosas habían quedado justo debajo de las piernas de Ino y las espinas la habían lastimado—. Estás sangrando, te llevaré a la enfermería.
—Qué coraje— exclamó Ino maldiciendo—. Ayer me desvele por hacer este arreglo.
Shikamaru suspiró. Conocía a Ino desde que tenía unos cinco años, sus padres eran amigos de mucho tiempo y habían acordado que de grandes ellos dos se casarían. Ahora que Shikamaru e Ino habían crecido lo suficiente y habían dicho que definitivamente no se casarían, Shikaku e Inoichi se habían dado por vencidos.
—Iré por Shizune—le dijo Shikamaru e Ino asintió. Su pierna en realidad no le dolía mucho, ella era muy resistente al dolor pero aún así no quería quedar con alguna marca, eso arruinaría su belleza—. Está ocupada pero me dijo que te pusiera esto en tu pierna— dijo enseñándole un frasco con pomada dentro.
—Ésta bien— dijo Ino cerrando sus ojos. Shikamaru se lavó las manos y comenzó a aplicar la pomada en la pierna de Ino. Ino no aguanto más y comenzó a reír.
—¿Podrías quedarte quieta?— le insistió Shikamaru. Ino siguió riendo, eso le estaba dando muchas cosquillas.
—Estoy tratando— le dijo dando pataditas.
—Listo— dijo Shikamaru dejando la pomada en una mesa de a lado—. Ahora te pondré estos curitas.
Ino lo miró, Shikamaru realmente era muy atento, le agradeció por todo y momentos después comenzó a correr hacia su clase de arte.
Shikamaru la miró irse y suspiró para después comenzar a caminar.
Finalmente era el examen y con él el último día de clases. El examen solo abarcaba preguntas del último parcial.
Naruto miró con confusión el examen, no había estudiado ni un poco así que ya se había resignado a sacar una mala calificación. Ino y Sakura se enviaban miradas de vez en cuando, eran de las mejores en la clase así que en todos los exámenes competían. Kiba y Shino fueron los primeros en entregar el examen, no sabían nada a excepción de matemáticas, física y química así que prefirieron entregar el examen en blanco a escribir cosas incorrectas. Hinata por su parte lleno la primera hoja, se sabia todo afortunadamente, sin embargo los problemas llegaron en la segunda hoja, perdió confianza y terminó el examen como pudo.
—Si ni en la Academia sacaba buenas calificaciones, aquí me va a ir pésimo— se quejó Kiba volteando hacia Hinata una vez que el examen terminó y las clases siguieron.
—También estoy preocupada Kiba-kun— dijo Hinata mirando al suelo. Desde que llegó no había dejado de pensar en la otra Hinata, de verdad no quería seguir causándole problemas.
—Chicos— Asuma entró al salón con una gran sonrisa—. La próxima semana nos iremos de vacaciones, iremos al acuario.
Ayer los miembros del consejo se habían quedado a contar los votos, la mayoría de los estudiantes habían votado por el acuario, más que nada porque les darían esa tarde y el siguiente día para hacer lo que quisieran
—¿El viaje es antes de la entrega de calificaciones, verdad?—preguntó Lee preocupado.
—Es un día después—Asuma decidiéndose que iría a comprar cigarrillos una vez que terminara la clase. El salón se lleno de un ruido enorme. Finalmente dieron el toque y todos salieron apresurados, por fin vacaciones.
Era Sábado y al día siguiente irían a su viaje a Osaka. Camino junto a Ino y Sakura a ver las calificaciones. El lugar estaba vacío, habían decidido comer primero y después regresar a ver los resultados. Comenzó a buscar su nombre desde el final y al fin encontró su nombre. Había quedado en el lugar 18.
—Quedé en tercer lugar frentona— dijo con orgullo Ino mientras observaba como Sakura sacaba humito de su cabeza.
—Quede en cuarto—suspiró maldiciendo a Sasuke por quitarle el segundo lugar y claro a Ino por obtener el tercero—. Y por cuarta vez Neji obtuvo el primero.
—¿Recuerdan en que lugar quede el semestre pasado?—Hinata les pregunto tímidamente.
—¿No te acuerdas?, tu padre te regaño por un mes entero—Ino la miró. Hinata comenzó a jugar con sus dedos y Sakura suspiró.
—Quedaste en el lugar 37—le informó Sakura—Es raro, ahora quedaste 19 lugares arriba.
—Veo que ya te pusiste a estudiar Hinata— Llegó Sai por atrás.
—S-Si— Bajó sus ojos dudativa, no había quedado dentro de los primeros diez. Había pasado semanas estudiando, en realidad estaba exhausta, era demasiada información en tan poco tiempo, al menos era solo información de un parcial.
Era de mañana, su padre el día anterior había felicitado a Neji por quedar en primer lugar y a ella la había mirado mal y le había dicho que esperaba más, pero según Hanabi su padre no había reaccionado tan mal como las veces anteriores.
Neji conducía el auto a la escuela para por fin irse de viaje, iba en el mismo grado pero en otro salón, Neji era un año más grande pero se había retrasado un año en la escuela por cuestiones familiares.
Entró a su salón, todos estaban ansiosos por qué ya habían llegado los camiones.
—Bien, vámonos— Kakashi entró—. Los camiones llegaron, les toca en el camión color rojo— dijo antes de que todos se amontonarán en la puerta y salieran corriendo. Hinata entró al camión y Sakura ondeó su mano indicándole que se sentara a su lado.
—Será divertido, reservamos en un buen hotel— dijo Sakura volteando a Ino y Sai que se encontraban en los asientos de atrás y a Hinata que se encontraba a su lado.
—Lo mejor es que tendremos toda la tarde y mañana siguiente libres para hacer lo que queramos— dijo Ino emocionada.
—Exacto—. La miro Sakura—. Y podremos ir al parque de diversiones que está cerca del hotel— Sakura gritó emocionada.
—Oí que Naruto va a ir ahí— dijo Sai haciendo que Sakura y Hinata se sonrojarán—. Supongo que por eso quieres ir— miró a Sakura.
—Que dices—Sakura rió fingidamente.
—Hay que compartir habitación— dijo Ino emocionada mirando a Sakura, Ino y Temari.
—Iré por la llave con Iruka-sensei— contestó Sakura emocionada.
Se instalaron en la habitación rápidamente y bajaron para finalmente ir al acuario.
—¿No les parece que Kurenai sensei está demasiado cerca de Asuma sensei?— Sakura los señaló.
—Yo creo que tienen algo— Ino opinó.
—En Konoha tienen un bebé— Hinata susurró para ella misma. Los miró y deseó que en esa dimensión, ellos dos y Mirai pudieran ser felices.
Miró alrededor. Era la primera vez que veía algo así. Era hermoso.
Después de pasear alrededor de todo el acuario, regresaron al hotel.
—Por fin iremos al parque de diversiones—dijo Sakura gritando de emoción por toda la habitación.
—Será genial— contestó Ino cambiando su blusa por una más cómoda.
—¿Irás en pants Hinata?—. Sakura la miró con recelo.
—S-Sí, pensé que sería cómodo— contestó bajando la mirada.
—Llevemos paraguas, más tarde lloverá— les advirtió Ino. Hinata sacó el paraguas de Naruto de su maleta y lo puso en su mochila, pensaba que sería una gran ocasión para por fin devolvérselo después de ya mucho tiempo.
Tomaron un taxi, Temari se había quedado en el hotel buscando a Tenten.
—Busquemos a los chicos—sugirió Sakura una vez que entraron al parque.
—Vayamos— Ino aceptó la sugerencia. Y Hinata tan solo asintió.
Los encontraron en un puesto de comida, todos llevaban una pizza en mano junto a un refresco. Sakura los saludo como si fuera una casualidad encontrárselos e Ino le siguió el juego sin embargo Hinata al ver a Naruto solo se escondió detrás de ellas dos.
—Vaya, ¿qué hacen aquí?— les pregunto Sakura con voz coqueta.
—Lo mismo que ustedes— respondió Sai sonriendo.
—A ti no te pregunte—Sakura lo miró con fastidio—. Hola Naruto— se giró a él.
—Hey Sakura, ¿quieres un poco?—Naruto le enseño la pizza.
—No, gracias— se sonrojó.
—Vayamos a la montaña rusa— sugirió Naruto con una sonrisa.
—Seguro te da miedo Naruto—lo miró Kankuro.
—Claro que no— respondió seguro. Comenzaron a caminar a la montaña rusa y se formaron en fila. Sin embargo cuando estaban a punto de pasar Hinata se retractó. Suponía que era como viajar en las aves que Sai hacía en Konoha, y aunque no le daban temor las alturas ni las grandes velocidades, le daba temor caer y no poder ser capaz de utilizar chakra para minimizar el impacto, así que al final decidió no subir. Para su sorpresa Sasuke decidió no subir tampoco.
—¿T-Te da miedo Sasuke-kun?— le preguntó una vez que se sentaron en una banca cercana.
—No, sólo estoy algo mareado— respondió cerrando sus ojos y llevando su cabeza hacia atrás. Y Hinata por fin pudo entender porque todas las niñas lo seguían cuando estaban en la academia ninja, su belleza era única, sus facciones finas, su cabello hermoso y la profundidad de sus ojos era simplemente precioso. Sasuke abrió sus ojos de repente y se encontró a Hinata mirándolo fijamente.
—¿Qué miras?—pronunció con un tono de voz grave pero a la vez suave.
—Te falta bloqueador— se sonrojó. Eso fue lo único que atinó a decir.
—Está nublado y parece que va a llover— la miró. Hinata se rió nerviosamente—. No quedaste en los primeros diez lugares— cambió de tema.
—P-Perdón— susurró. Sasuke le había ayudado tanto y aún así no lo había logrado.
—No hiciste nada malo— acercó su rostro a ella—. No deberías disculparte, solo esfuérzate más— siguió mirándola.
—U-Uh—Hinata bajo su mirada— entiendo— susurró.
—¿Quieres subirte a la rueda de la fortuna?—preguntó Sasuke.
Hinata miró la rueda, aún desconfiaba en los juegos mecánicos.
—¿O te da miedo?— la miró con una sonrisa altanera.
—Me subiré— dijo Hinata decidida. Era muy inmadura en ese aspecto, usualmente no podía resistirse a un reto.
—Eso dio miedo— se lamentó Gaara moviendo su cabeza.
—Estas exagerando— respondió Naruto igual de asustado que Gaara.
—Vamos a la rueda de la fortuna— dijo emocionada Sakura volteando a Naruto.
—Se ve divertido— complemento Karin—. Vayamos a la rueda, ahí está Sasuke— dijo llegando hasta ellos dos, que ya estaban formados.
Llegaron rápidamente al inicio de la fila. Hinata se subió son Sasuke, Suigetsu y Karin. Eran máximo cuatro personas y Jugō se había negado a subir porque había quedado mareado de la montaña rusa.
—Ok, esto da miedo—les dijo Suigetsu al ver que estaban hasta arriba—Da miedo.
—Eras el más emocionado hace unos momentos—Le espetó Sasuke
CRACK
—¡AHHH! ¿Qué fue eso?¿Lo escucharon cierto?— Suigetsu los miro con cara horrorizada
—Es normal—comenzó a decir Sasuke.
—Es normal cuando se va a caer—termino de decir con sus brazos cruzados y ojos cerrados.
—AHH, ¿Por qué me subí con estos dos? —se reprimió Karin —Si queremos sobrevivir debemos aventar a alguien—agregó decidida.
Suigetsu exclamó un —Ni modo Hinata, tendremos que aventarte a ti- antes de caer en cuenta que tres pares de ojos lo miraban fijamente. –No, ni se les ocurra aventarme a mi.
—Ya llegamos—Sasuke abrió los ojos y Suigetsu se rasco la mejilla pensando en él porque había sido tan dramático momentos antes.
Se hizo rápidamente de noche, tras tantas filas y de tanto esperar se fue rápido el día. Eran las ocho de la noche y el parque ya iba a cerrar. Comenzó a lloviznar y finalmente Hinata encontró la oportunidad para devolverle el paraguas a Naruto. Se acercó levemente a él, mientras sacaba de su mochila el paraguas. Sin embargo, antes Sakura lo cubrió con el suyo y la vio sonrojarse mientras lo hacía, así que levemente comenzó a guardar el paraguas de Naruto otra vez. La llovizna no era tan fuerte así que al igual que Suigetsu y Gaara se cubrió con el gorro de la chamarra y comenzó a caminar. Iban a pedir un taxi de vuelta al hotel y justo cuando se subieron al taxi dejo de lloviznar.
Finalmente volvieron, era de noche y aún así Kiba estaba dentro de la alberca y Shino lo observaba por afuera comiendo un apetitoso pastel. Hinata llegó corriendo hacia ellos, tan solo en unas horas ya los extrañaba. Le robó a Shino parte de su pastel y comenzó a tirarle agua a Shino mientras el se quejaba pero no hacía ningún movimiento por quitarse. Kiba también contribuía lanzándoles agua a los dos. Quedaron empapados.
—Me iré a cambiar— les avisó caminando hacia su habitación, pero en el camino observó a Naruto de nuevo con Sakura. En Konoha jamás le había producido ningún tipo de celos, pero en ese instante sentía un malestar en su pecho. Siguió caminando, pero sin embargo se perdió, había estado pensando tanto en Naruto que no se dio cuenta de que había llegado al sauna del hotel, a lado había un gimnasio y decidió entrar. Se quitó su pesada chamarra, su camisa y sus zapatos, quedando así en un pequeño blusón, pants y calcetines. Prendió una sola luz en una esquina.
Alzó una pesa, después dos y después subió el peso de aquellas. Aguantaba bastante, su fuerza en esa dimensión aún era increíble. Ya no podía usar chakra pero sus músculos prevalecían. Después descubrió como se usaban las demás máquinas y las comenzó a usar hasta quedar totalmente sudada. Se recostó en el piso y cerró sus ojos lentamente hasta que un ruido la hizo abrirlos súbitamente.
—Te están buscando—la miró Sasuke— Ya son las doce.
Hinata se alarmó, había pasado tres horas ahí.
—¿Q-Quién me busca?— preguntó devolviendo la mirada.
—Kiba, Shino, Sakura y Neji, no llegabas a tu habitación— dijo prendiendo todas la luces.
—Hice que se preocuparan— susurró nerviosa. Fue hacía sus cosas y se puso sus zapatos y después se dio cuenta con un sonrojo que no llevaba su camisa ni chamarra. Así que con apuro trato de ponérselas, pero una mano la detuvo.
—Son cicatrices—volteó, Sasuke la miraba. Dirigió su vista hacía su propio brazo y vio todas las cicatrices que había conseguido tras años de practica. Después volteo su mirada hacia Sasuke que aún miraba fijamente su brazo. No pudo descifrar su mirada, tampoco pudo descifrar lo que estaba pensando en ese momento. Con un movimiento apartó el brazo de Sasuke, se puso su chamarra y comenzó a correr.
Hola! Aquí esta el capítulo 4. Espero que lo disfruten!
