Capítulo 9

—El día está muy bueno— dijo Naruto. Habían llegado a un establecimiento de ramen. Durante todo el camino a ese lugar, Naruto le contó a Hinata el por qué le gustaba tanto comer ahí. Básicamente ahí fue cuando conoció a Jiraiya, un señor al que consideraba un sensei.

—Está soleado y hay un viento muy agradable— sonrió Hinata.

—¿Por qué estás triste? — le preguntó Naruto yendo directamente al grano. La volteó a ver y al ver que no contestaba hizo una mueca.

—Es solo… simplemente… bueno… la verdad es que….

—¿Acaso es por Sasuke? — le preguntó.

—N-No— susurró. ¿Por qué últimamente su corazón se agitaba cuando veía a Sasuke?, definitivamente no era así antes.

—No haré más preguntas, solo divirtámonos— le dijo Naruto sonriendo. Aun así, estaba molesto. Un sentimiento en su corazón lo hacía sentir incómodo. Como si tuviera alguna piedra en su zapato molestándolo.

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—Hemos llegado a Konoha— dijo Sakura estirándose. Estaban a diez metros de la entrada de Konoha y todos se veían descansados. Después de varios meses de estar fuera de casa, finalmente podían volver.

—Hay que entregarle el informe al Hokage, después iremos a la mansión Hyuga. Ahí tienen más información sobre el paradero de Hiashi de lo que Kakashi podría tener— indicó Shikamaru en voz grave.

Todos asintieron y comenzaron a caminar a la torre del Hokage. Era un día cansado y todos querían descansar. Sin embargo, Hinata tenía una cara de preocupación extrema. ¿Qué había pasado con su padre? No estaba segura pero definitivamente lo encontraría.

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—¿En dónde vives? — preguntó Utakata con voz sería— Te acompañaré.

—Está bien, puedo ir sola.

—Hace rato pudieron sucederte quien sabe cuántas cosas... ¿no estas asustada?

—Lo estoy…— respondió Hotaru suspirando, en realidad había estado tan asustada que olvidó el gas pimienta que siempre llevaba en su bolso. Había tenido tanto miedo que había olvidado pensar con claridad. Volvió a suspirar y miró a Utakata de reojo—. Por favor acompáñeme.

—¿Está muy lejos tu casa? — le preguntó Utakata.

—Si... está lejos— dijo Hotaru. En realidad, estaba cerca, sonrió, pero ese día tomarían el camino largo.

—Bueno, te sigo— le respondió Utakata. Hotaru estaba nerviosa. Ella jamás se sentía nerviosa, pero en ese momento un sentimiento inexplicable estaba atormentándola.

Aun tomando el camino largo, el tiempo se le hizo bastante corto. Habían llegado a su casa en un parpadear de ojos.

—Aquí es— le señaló Hotaru su casa. Era una casa color blanco de dos pisos. Tenía un jardín bastante amplio.

—Sabes, conozco un camino más corto— le dijo Utakata— la próxima vez te lo enseñare…—. Le dijo algo dudativo.

Los dos sabían que eso no volvería a pasar.

—Perdón por las molestias, le quite bastante tiempo.

—En realidad vivo cerca— dijo señalando una casa que estaba al final de la calle—. Nos vemos.


—Estaba pensando, ¿Por qué eras tan seria antes? — le pregunto Naruto—bueno… sigues siendo seria, pero de distinta manera.

—No sé a lo que te refieres Naruto-kun— Hinata respondió tímidamente llevando un trozo de sushi a su boca.

—Hmp—Naruto la inspeccionó— de verdad estas muy extraña desde casi inicios de este año.

—Eso no es verdad— dijo tratando de evadir el tema. Aquello la estaba poniendo nerviosa.

—Da igual, ¿Qué harás en navidad? ¿Tus padres volverán a hacer una enorme fiesta?

—Aún no lo sé—. Contestó. ¿Acaso sus padres acostumbraban a hacer fiestas?

—Tal vez podríamos reunirnos un día antes. Sería divertido.

—Me encantaría— Hinata le respondió.


—Shikamaru-kun, vayamos a algún lugar— le dijo Ino desde el celular. Estaba demasiado aburrida en su casa. Ya estaban a punto de salir de vacaciones y ansiaba que ese momento llegara rápidamente.

—No puedo, en este momento estoy con Temari— respondió.

Ino suspiró—. ¿Por qué siempre que te habló estas con Temari?

—No lo sé, tu respóndeme, ¿Por qué siempre que estoy con Temari me llamas?

—Bueno… diviértete, te veo mañana en la escuela.

Shikamaru miró el celular. Lo dejó en su escritorio y dejó escapar una sonrisa, tenía que dejar de involucrar a Temari. Volvió a hacer lo que había estado haciendo toda la tarde, dormir.

Ino se paró de su silla y decidió que sería suficiente. ¿Por qué Shikamaru prefería salir con Temari?, es decir, ella había sido su mejor amiga desde los cinco años.

Sin titubear volvió a llamar a Shikamaru.

—¿Qué pasó Ino?

—¿Dónde estás? — le preguntó.

—Mm, bueno, estoy en un cine, así que agradecería si me dejaras de llamar.

—No se escucha ruido.

—Salí a contestarte, pero ¿a qué viene esta llamada?

—Iré con ustedes a ese cine, ¿en qué cine están?

—Bueno… estamos en el que está cerca de la escuela.

—Llegaré en unos minutos— dijo Ino.

Shikamaru colgó —. Estoy jodido— susurró.

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—Entonces no hubo actividad por parte de enemigo…— susurró Kakashi.

—Creemos que su especialidad son las marionetas. Las utilizó cuando intentaron capturar a Hinata.

—¿Cualquier otro detalle? — les preguntó Kakashi.

—Eso es todo— respondió Shikamaru—. Pensamos en ir por información acerca de Hiashi con el clan Hyuga.

—Eso no es necesario, ellos no tienen información.

—¿Qué? — Shikamaru abrió sus ojos—. ¿Cómo es posible eso?

—No lo sé, o tal vez no están dispuestos a compartirla.

Hinata salió de la Torre del Hokage y se dirigió a una tienda de sushi. Compró dos órdenes y comenzó a comer. Lágrimas comenzaron a bajar por sus mejillas. Se sostuvo con el borde de la mesa. Se sentía terriblemente mal. ¿Qué si jamás podía regresar a su dimensión? ¿Qué pasaría si tuviera qué quedarse ahí por siempre? ¿Qué estaría pasando con la otra Hinata? ¿Ella también estaría desesperada por volver? No lo sabía, eran demasiadas preguntas y ella no las podía responder.

Salió del establecimiento y se dirigió a su casa con Hanabi. Hanabi también estaba preocupada por su padre, aunque sabía que su padre volvería, ella creía en él.

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Shikamaru se levantó rápidamente de su cama y se vistió lo más decente posible. Corrió hacia el cine y se sentó en uno de los sillones que había afuera. No pasaron más de dos minutos cuando miró una cabellera rubia entrar.

Ino lo miró y comenzó a avanzar hacia él.

—¿Ya acabó tu película?

—Sí, acaba de terminar— le respondió Shikamaru jugando con su cabello.

—¿Y Temari?

—Tuvo que irse tan pronto como acabó la película, tenía que hacer otras cosas.

Ino sonrió.

—Entonces estamos los dos solos. Hay que ir a divertirnos— Ino le propuso arrastrándolo. Shikamaru suspiró. La conocía desde hacía mucho tiempo, así que ¿por qué cuando estaban solos se sentía tan incómodo?


Era de mañana, Sasuke abrió sus ojos y tomó su celular. Había despertado antes de que la alarma sonara. Se dio un baño rápidamente y salió a ver cómo estaba Shiro. Itachi e Izumi otra vez habían salido de la ciudad. No era una novedad.

Hizo su desayuno y salió a la escuela. Últimamente se sentía agobiado de tan solo pensar en ir. Caminó por los pasillos hacia su salón, sin embargo, antes de llegar, Suigetsu lo interceptó.

—Vayamos a una fiesta el sábado— le dijo emocionado—. Habrá chicas.

—Ya no soy así— le respondió Sasuke.

—Hmp, ¿estás diciéndome que ahora ya no eres un Playboy solo por tener novia?

Sasuke lo fulminó con su mirada. En realidad, a él jamás le había gustado el término Playboy. El solo buscaba compañía. Sin embargo, ese sentimiento de soledad últimamente ya no estaba presente en su vida.

—Está bien, está bien, ¿irás a la fiesta o no?

—Ya te dije que no— le respondió secamente.

—Qué complicado eres, mira ahí viene tu noviecita— se burló Suigetsu dándole una palmada en el hombro antes de irse.

—Sasuke-kun~

Sasuke no estaba de humor para ella. Entró al salón y se puso sus audífonos. No quería saber de nada más ese día.

Levantó su mirada, y como si fuera mucha coincidencia entrelazó miradas con Hinata que apenas había llegado al salón. Aunque solo habían pasado dos días sin hablarse, para él se sentía como una eternidad. Hinata quito rápidamente sus ojos y el chasqueo. Lo estaba evitando.

Ahora que lo pensaba, ni siquiera la había felicitado por entrar en los diez primeros lugares, suspiró, aun así, no tenía por qué hacerlo.

¿Acaso su mirada era un imán? Sasuke comenzó a desesperarse, ¿por qué no podía apartar sus ojos de ella?

—Hey Hinata—Kiba la saludó—¿no te han contactado de nuevo? — le preguntó ansioso.

Hinata movió su cabeza a los lados diciendo no. Kiba suspiró.

—¿Quieres ir después de clases a algún lado?, necesitamos desestresarnos.

—Hoy tengo junta con el consejo estudiantil.

—Será mañana entonces— Kiba respondió—. Toma, es por si aparece, tal vez no sea de mucha ayuda, pero vale la pena intentarlo— dijo pasándole una botella con gas pimienta.

—Gracias Kiba.

Hinata sonrió. El día pasó rápidamente, aún faltaba la junta con el consejo estudiantil. Metió sus libros a su locker y dejo su mochila en el salón. Comenzó a caminar por los pasillos. ¿Enserio tenía que ir a la junta?, no sabía por qué, pero no quería ir, simplemente quería ir a su casa y descansar.

Abrió la puerta, sólo habían llegado Sakura y Shikamaru que estaban absortos en una partida de Gō.

Se sentó a lado de ellos y miró la partida. No pasó mucho tiempo que comenzaron a llegar los demás.

—Estamos retrasados. El viaje que se va a hacer a fin de cursos aún no lo hemos planeado. ¿Alguien tiene alguna sugerencia?

—Propongo acampar— sugirió Naruto—. Hinata seguro está de acuerdo.

—Yo no estoy de acuerdo— Ino exclamó—. De verdad no sé cómo les puede gustar acampar, pero da igual, yo propongo un viaje a la playa.

—Olvídalo, estaremos en invierno— se opuso Sakura—. Qué tal… si vamos a un zoológico. Eso les encanta a los estudiantes.

—Estaría bien, ¿alguna otra sugerencia? — les preguntó Gaara.

—Propongo un onsen— sugirió Ino—. El semestre pasado no fuimos, estaría bien ir este semestre.

—Bien, entonces tenemos esta semana para decidirnos— dijo Gaara—. Otra cuestión son los días culturales. Alguien tiene que recoger la idea de cada salón sobre lo que van a hacer y después les iremos asignando un lugar a cada salón.

—También falta decidirnos sobre el festival de Halloween— les recordó Hotaru mientras se limaba las uñas—. Falta una semana para que se cabe octubre.

—Tienes razón— respondió Gaara.

El salón se llenó de suspiros. Tenían bastante trabajo, así que se repartirían los trabajos, Hinata, Ino y Sakura se encargarían de elegir el lugar para ir en fin del semestre. Naruto, Shikamaru y Sasuke recopilarían las actividades para los días culturales mientras que Hotaru y Gaara decidirían la actividad para Halloween que se llevaría a cabo la siguiente semana.

—Esperen, yo quiero ir con Sasuke— se opuso Hotaru.

—Y yo no quiero estar con la frente de marquesina.

—Yo tampoco quiero estar contigo Ino cerda.

—Pff— Shikamaru se levantó de su silla—. Hotaru, Ino y yo decidiremos lo de Halloween, Sakura, Gaara y Naruto recopilarán lo de los días culturales y Hinata y Sasuke decidirán el lugar para ir en fin de semestre.

—Hey hey hey, otra vez quede separada de Sasuke.

—Me parece bien—exclamó Gaara— así no nos distraeremos. Nos tendremos que reunir el martes para traer avances.

Hinata gritó internamente, ¿Por qué justamente con Sasuke?. Volteó a mirar a Shikamaru con cara angustiada y el solo le guiñó el ojo como diciéndole "de nada". Miró a Sakura que fue la primera en salir y decidió que era momento de huir. Se levantó rápidamente de su asiento y comenzó a caminar apresuradamente. Llegó al salón, tomó su portafolio y corrió hasta la entrada.

—Te ves apurada— le dijo alguien por detrás mientras ella se ponía sus zapatos.

—Mmm, es solo q-que… b-bueno verás…y-yo, necesito hacer de comer— respondió mintiendo mientras esbozaba una pequeña sonrisa.

—Supongo que tendremos que ir a un onsen y a un zoológico.

—S-Si— tartamudeó Hinata terminándose de poner sus zapatos— te hablare por celular esta noche—. Dijo Hinata huyendo rápidamente.

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Había pasado un día y lo había vuelto a ver.

Hinata no sabía con exactitud quién era esa persona ni porque la estaba siguiendo.

—Solo son vacaciones— le dijo Toneri en voz burlona. Como riéndose de su confusión.

En la mañana había entrado a una tienda de rollos de sushi y lo había encontrado comiendo ahí.

—¿Qué haces aquí?

—Comiendo.

—Sabes a lo que me refiero— respondió Hinata sacando un kunai, cosa que no fue desapercibida por el otro.

—Solo son vacaciones— le dijo Toneri—. Es solo que no puedo dejar de pensar en ti, ¿sí? Me estás volviendo loco.

Hinata se rio. Él también la estaba volviendo loca, necesitaba averiguar quién era.

—No me voy a casar contigo.

—Está bien, ya me resigné— le contesto Toneri— primero necesito que confíes en mí, después nos enamoraremos y al final terminaremos casándonos.

—Hmp, eres bastante optimista.

—¿Y bien? ¿no me mostrarás tu aldea?

Hinata lo fulminó con la mirada. Para averiguar que quería, también necesitaba que él confiara en ella. Pensó en entregarlo, pero existía la posibilidad de que fuera una persona común.

—Está bien, te enseñaré mi aldea.

—Genial, pero será en otra ocasión—Toneri se levantó y pagó—. Hoy debo regresar a casa.

—Como digas…—Hinata lo miró irse. Se sentó y comió su porción de comida. Cerró sus ojos y comenzó a pensar en todo lo que tenía que hacer.

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Sasuke sonrió de medio lado mientras su celular sonaba. Miró la pantalla y suspiró, sólo era Itachi. Respondió diciendo que estaba esperando otra llamada y colgó.

No tardó mucho en sonar de nuevo.

—S-Sasuke-kun— se escuchó desde la otra línea—. P-Pongámonos de acuerdo para ir a ver los lugares.

—El fin de semana estoy libre.

—Yo también— respondió Hinata nerviosa—. Nos vemos a las 9 en la estación.

—Ésta bien— colgó.


Era viernes, después de la escuela Hinata fue a su casa a estudiar, quería memorizar todo ya que el fin de semana iba a estar con Sasuke.

Suspiró.

Volvió a suspirar.

Y cerró sus ojos.

¿Por qué estaba tan preocupada por ese viaje?, se recriminó mentalmente y desvió su mirada hacia su ventana.

Necesitaba adrenalina. El sentimiento de estar en batalla. El sentimiento de darlo todo durante su pelea. El sentimiento de querer mejorar. Pero se volvió a recriminar. No estaba en Konoha para poder lograrlo.

Sacó una pequeña maleta y comenzó a meter ropa. Metió algunos productos de higiene y finalmente la cerró. Se acostó en su cama, pero no pudo dormir hasta bastante tiempo después.

El despertador hizo que diera un respingo y se levantara rápidamente. Se dio una ducha y se vistió. Todos estaban despiertos desayunando.

—¿Vas a algún lado Hinata? — le preguntó su madre mirándola.

—Iré a un viaje— contestó nerviosa.

—¿Con quién? — le preguntó Neji.

—Con algunos miembros del consejo estudiantil.

—¿Regresarás mañana?

—Si— Hinata respondió—, no podré desayunar porque me están esperando.

—Está bien— Harue sonrió.

Hinata caminó con su maleta a la estación, comenzó a buscar con su mirada y pronto vio a Sasuke parado en una esquina. El no llevaba ninguna maleta, en cambio sólo llevaba una pequeña mochila colgando de su brazo.

Sasuke le devolvió la mirada y ella lo saludó.

—Hola Sasuke-kun— Hinata lo saludo llegando a su lado.

—Ya compré los boletos. El tren llegará en algunos minutos.

—¿E-Entonces iremos al onsen hoy, cierto?

—¿No te gustan? — Sasuke le preguntó dudoso—. Tu voz se escucha indecisa.

—No me gustan mucho…

—¿Te gusta la playa? — le preguntó mirándola.

—Si, es hermosa.

—Bien, entonces iremos ahí— dijo Sasuke dejándola sola. Hinata miró como Sasuke se dirigió al mostrador y cambió los boletos, su corazón comenzó a palpitar más rápido. ¿Enserio irían a la playa? —. Aquí están— dijo sonriendo de medio lado—. Boletos para la playa.

Hinata lo miró atónita. Eso iba muy enserio. Sasuke la agarró de la mano y la llevo a otra parte de la estación desde la cual saldría su tren.

Ok, su corazón pronto estallaría. Miró la mano de Sasuke agarrando la suya y su cara enrojeció de golpe. Siguieron caminando de la mano hasta el tren que ya comenzaba a abrir sus puertas y subieron rápidamente.

Sasuke dejó la mano de Hinata y el tren comenzó a andar.


—Ino, deja de jugar y trabajemos, ¿quieres?

—Qué aburrido eres Shikamaru— exclamó Ino dejando de bailar por todo el salón.

—¿Alguna idea de lo que podemos hacer en Halloween?

—Ninguna, sólo se me ocurre la típica casa de terror.

—Eso estaría bien—. Dijo Shikamaru—que problemático es todo esto.

—¿Entonces porqué me elegiste de compañera?

—Bueno, es solo que pensé por un momento que podrías ser de ayuda.

Ino miró a través de la ventana.

—Hagamos un torneo del miedo*

Shikamaru la miró interrogante. Ino sonrió.

—La mitad de la escuela hará una casa de terror y espantará a los demás estudiantes, mientras que la otra mitad de la escuela serán los que entren a la casa.

Shikamaru la siguió mirando.

—Entonces si queda, aunque sea una persona dentro de la casa de terror, todo su grupo ganará un punto en la materia que desee.

—Suena bien— le dijo Shikamaru—. Pero hazlo tú, yo tengo sueño.

Ino lo miró detenidamente y lo jalo de las orejas.

—Manos a la obra, le llamaré a Hotaru para que ella comience a hacer los volantes.


Hinata miró por la ventana. El tren iba realmente rápido, en Konoha había planes para construir uno, pero dentro de aproximadamente diez años.

Miró los paisajes que iban dejando atrás, eran realmente bonitos. Miró a Sasuke que estaba a su lado. Estaba dormido.

Se veía realmente voluble cuando dormía.

No pasaron más de dos horas cuando llegaron a la playa, al parecer era un lugar que Sasuke conocía porque cuando llegaron él la guio a un hotel bastante lindo, en donde tenían incluido, un onsen.

Sonrió satisfecha, ese lugar era hermoso. Aunque se sintió mal con los miembros del comité por no estar haciendo su trabajo. Igualmente se sentía mal con Sasuke pues suponía que él hubiera preferido ir con Hotaru.

Ella pidió una habitación simple y él también. Sus cuartos estaban juntos por lo que no tenían que caminar para reunirse.

Hinata entró y se aventó en la cama. Nada era como en Konoha. En cambio, ahí había una tele, una pequeña mesa y una gran ventana. Lo mejor es que no había tenido que pagar demasiado.

En diez minutos iban a ir a un onsen, sin embargo, ella estaba completamente en contra que su escuela fuera a uno. Es decir, todos se conocían, ¿cómo a alguien podría agradarle la idea de ir a uno? Además, eran muchos estudiantes y no le gustaba mucho la idea de que todos la miraran. Se puso como meta convencer al comité de ir a otro lugar.

Sasuke y ella bajaron a la recepción.

—¿De verdad no quieres ir a la playa?

Hinata negó con su cabeza. En realidad, si quería ir.

Sasuke la miró desesperado—. Yo sí quiero ir— mintió, se preguntaba por qué las mujeres eran así.

Hinata lo miró sorprendida. Jamás en su vida había ido a la playa con el mero hecho de divertirse. Siempre había sido por alguna misión.

Dejo sus sandalias en una esquina y caminó sobre la arena con sus pies descubiertos y metió uno al mar.

—É-Ésta frío— exclamó. Dio unos brinquitos mientras movía sus brazos. Estaba emocionada.

Sasuke la miró intensamente. Y no lo soportó más.

Se acercó a ella lentamente.

Y la besó.

La quería tanto.

La necesitaba tanto.

Hinata no se movió. No quería hacerlo.

Pero un sentimiento de culpabilidad inundó su pecho.

Ella se iría pronto.

Y, sin embargo, ya no quería hacerlo.


*Me base en hacer un torneo del miedo con el capítulo 21 de Oran High School Host Club.

Hola! Espero que les haya gustado éste capítulo. Estuvo algo cursi, lo sé, pero trate de hacer que Sasuke y Hinata expresaran sus sentimientos por primera vez.

Espero poder actualizar pronto y gracias por sus reviews, me llenan de inspiración.