Capítulo 14
Hinata se separó abruptamente de Sasuke y lo miró detenidamente mientras gradualmente inflaba sus mejillas.
Había sido Hotaru.
Lo había aprendido de Hotaru.
Había aprendido a besar con Hotaru.
Se sintió molesta.
—¿Qué te sucede? —le preguntó Sasuke.
Hinata lo miró notablemente molesta.
—Hotaru…—balbuceó.
—¿Qué pasó con ella? — le preguntó Sasuke sin darle importancia.
—¿Cómo la conociste? —le preguntó.
Sasuke la volteó a ver—. En una fiesta, éramos muy pequeños. Pero ella ya no me interesa Hinata— le afirmó.
Hinata hizo un puchero y asintió.
—Vayamos a un pueblo— le dijo Sasuke —. Es casi fin de año, seguramente habrá muchos festivales.
Hinata cambió su expresión facial. Aquello le gustaba.
Asintió repetidas veces. Ansiaba ese viaje.
—¿Y si dejamos el coche aquí? — le preguntó Hinata. Afuera estaba nevando más fuerte y no era conveniente manejar con ese clima.
Sasuke asintió —. Mañana vendré por él—dijo abriendo la puerta.
Cada quien agarró dos bolsas y comenzaron a caminar.
—¿Tienes frío? —le preguntó Sasuke.
Hinata comenzó a negar con su cabeza. ¿Cómo decirle que a veces tenía misiones en peores climas que ese?
Llegaron a la casa de Sasuke en aproximadamente veinte minutos. Comenzaron a sacar las cosas de las bolsas.
Y Sasuke comenzó a cocinar.
::::::::::::::::::::::::
Hinata paró de entrenar. Por ese día había sido suficiente. Además, tenía que hacerse tiempo para ir a visitar a Toneri.
Se vistió lo más rápido que pudo y salió hacia el centro de investigación donde lo tenían preso.
—¿Qué haces aquí? — le preguntó Ibiki.
—Vengó a visitar a Toneri— respondió Hinata. Sus manos estaban temblando. Pero necesitaba hablar con él.
Ibiki suspiró con fastidio, pero aun así la guio hasta su celda. Una vez ahí, Ibiki se fue.
—Toneri…— exclamó Hinata cuidadosamente mientras se sentaba en el suelo.
—¿Sabes por qué te traje aquí? — le preguntó Toneri.
Hinata asintió.
—Hinata, no sabes lo mucho que esperé para volver a verte.
Hinata apretó su puño. Haberla llevado a esa dimensión era una de las peores cosas que le había pasado, sin embargo, también era una de las mejores.
—Te diré como regresar a tu dimensión— le dijo Toneri.
Hinata abrió sus ojos. NO, no quería escuchar eso. No quería saber cómo las había intercambiado de dimensión.
—Ahora no— le pidió Hinata en un susurro.
Toneri la miró fijamente. Se sentía lo suficientemente culpable por haberla cambiado de dimensión. ¿Por qué no quería que se lo dijera?
—Dame más tiempo— le dijo Hinata en un susurró.
Toneri no entendía nada, sin embargo, asintió.
—Gracias Toneri— le dijo Hinata. Era un gracias sincero y verdadero.
Toneri sonrió para sus adentros y pegó su cabeza en la pared mientras escuchaba los pasos de Hinata caminar.
Seguramente había sido por aquel ninja rubio.
Sintió su corazón contraerse. Lo habían rechazado de una manera totalmente humillante.
:::::::::::::::::::::::::::::
Hinata comenzó a hacer sus maletas. Estar de vacaciones era una de las mejores sensaciones del mundo.
Empacó para tres días, se iría con Sasuke el viernes, sábado y domingo.
Claramente les había dicho a sus padres que iría con Karin, Neji casi no le había creído, pero al final no le había dicho nada.
Puso en su maleta varias chamarras, por fin era diciembre y hacía muchísimo frío.
Salieron de Kioto aproximadamente a las diez de la mañana. Irían a un pueblo en Takayama.
Sasuke había hecho las reservaciones una semana antes y el tren apenas iba saliendo.
El vagón en el que iban estaba casi vacío.
Hinata sonrió. La paz era algo que a ella le encantaba.
—Me dormiré— le dijo Hinata.
Sasuke asintió.
Y para cuando Hinata abrió sus ojos una vez más, Sasuke le había puesto una chamarra sobre ella y la había envuelto con una bufanda.
Miró hacía un lado y miró a Sasuke con los ojos cerrados.
Se veía increíblemente inofensivo en esa posición. Acerco sus labios a su mejilla y le depósito un beso.
De pronto se sintió mareada.
Esa situación era absurda, ¿cierto?
En Konoha jamás había entablado una conversación con Sasuke, ni siquiera sabía si le caía bien o no, solo lo conocía por que formaba parte de su generación y porque era amigo de Naruto.
Sintió como su estómago se revolvía cada vez más.
Absurdo.
Sólo esa palabra podía describir su situación.
Miró a Sasuke y lagrimitas comenzaron a caer. Era un sueño. Definitivamente pronto despertaría de aquel sueño. Lo presentía.
Sasuke abrió sus ojos lentamente y sin mencionar nada la abrazó.
Hinata era una persona rara, lo sabía. Sin embargo, definitivamente tendría que haber una razón para esas lágrimas.
Solamente que no estaba seguro sobre querer saber la razón o no.
En ese momento se limitó a abrazarla.
Tal vez otro día le preguntaría el porqué de su llanto.
Hinata dejó de pensar en el tema. Lo importante es que Sasuke estaba a su lado, eso era todo lo que importaba ese mismo instante.
Los dos bajaron del tren y comenzaron a caminar con el mapa que Sasuke llevaba en su celular. Estaba nevando ligeramente. Hinata y Sasuke entrelazaron sus manos y llegaron a un restaurante cercano al hotel.
—Sasuke-kun… ¿has pensado en dimensiones alternas? — le preguntó.
—Hmp, supongo que alguna vez— le contestó sin darle importancia.
—Yo también he pensado en ello— le respondió Hinata.
Sasuke la miró fijamente,
—¿Por qué cambiaste tanto? — le preguntó Sasuke cambiando de tema abruptamente. Era algo que siempre había tratado de averiguar en su cabeza.
Sería bueno si Hinata le pudiera aclarar todo de una vez.
—Y-Yo n-no cambié— susurró.
Sasuke chasquó. Supuso que ese día no obtendría una respuesta.
—¿Quieres meterte a la alberca del hotel? — le preguntó Sasuke.
Hinata suspiró. El ambiente se había puesto tenso así que aceptó de inmediato.
Llegaron al hotel como a las dos de la tarde. No había nadie alrededor.
Hinata se había puesto un short y una playera.
Los dos al mismo tiempo pusieron un pie en la alberca, pero inmediatamente retrocedieron. El agua estaba helada.
—Los dos saltamos al mismo tiempo— le propuso Hinata.
Sasuke se lo pensó por aproximadamente medio minuto y después asintió.
—1…2…— Hinata comenzó a contar—…3— dijo, se lanzó al agua con todas las fuerzas que tuvo, sin embargo, pronto se dio cuenta que había sido la única en saltar —. Sasuke-kun— le reprochó.
Lo volteó a ver. Sasuke ocultó su rostro, estaba riéndose. Hinata chasqueó y salió rápidamente.
—Ven aquí— le dijo.
Sasuke comenzó a retroceder mientras seguía riéndose.
Hinata lo alcanzó y lo abrazó. Definitivamente el agua estaba helada.
—Me meteré— le dijo Sasuke finalmente.
Hinata asintió.
Los dos se metieron al agua de un chapuzón. Estaba tan helada que los dos casi se arrepintieron al instante.
Sasuke pegó a Hinata a su cuerpo y la abrazó. Hinata comenzó a sonrojarse y olvidó por completo que el agua estaba sumamente helada.
Alzó su rostro hasta quedar a la altura de Sasuke y lo besó.
Alzó una mano y la metió entre las hebras del cabello de Sasuke, mientras éste atrapó su cintura entre sus manos y profundizó el beso.
Hinata rio por dentro. No recordaba jamás haber sentido algo como aquello.
Era como un momento perfecto.
Los dos se separaron en busca de aire.
—Vayamos a secarnos— le dijo Sasuke.
Hinata asintió. Cada quien saco la llave de su habitación y se metió.
Hinata se derrumbó en el suelo una vez que entró. Había sido agotador.
Se metió al baño y salió a cambiarse. Había quedado de verse con Sasuke en unas horas.
Sentía su corazón palpitar con fuerza. Salió de su habitación y miró a Sasuke al frente.
—¿Quieres ir a caminar? — le preguntó Sasuke.
Hinata asintió, tomó su abrigo y salió con él.
—Tú dile— le dijo Ino a Shikamaru.
—Ni hablar— contestó éste.
Chouji los miraba con una sonrisa inocente mientras se echaba a la boca al menos diez pedazos de carne.
Ino suspiró y le pellizcó una pierna a Shikamaru.
Shikamauru la volteó a ver con una mueca y cedió.
—Chouji, Ino es mi novia— dijo con una paciencia que nadie en el mundo tenía.
—Por fin— le dijo Chouji metiéndose más carne a la boca.
Ino lo volteó a ver feo. ¿Qué se suponía que eso significaba?
—¿Por qué no estás sorprendido, gordito? — le preguntó Ino molesta. Shikamaru suspiró, esto se iba a poner feo.
—¿A quién le dices gordito? — le preguntó Chouji comiendo cada vez más carne.
—A TI— le respondió Ino con una mueca de fastidio.
—Ahhh— gritó Chouji agarrando varios trozos de carne y saliendo corriendo.
—¿Traes dinero para pagar todo eso? — le preguntó Shikamaru a Ino.
Ella negó lentamente.
—Diablos— dijo Shikamaru.
.
Y así fue como terminaron lavando trastes en la cocina.
—Perdón— le dijo Ino —. Hubiera tenido más tacto.
Shikamaru negó.
—Está bien— le dijo acercando su rostro hacia ella.
—Sigan trabajando— los regaño el chef.
Ino se puso sumamente roja y le propinó un golpe a Shikamaru.
—Volvamos— le dijo Hinata. Ya era tarde y los dos habían comprado bastantes cosas.
Entre todo habían elegido una lámpara con forma de una luna. Hinata había estado insistiendo en aquello.
Hinata abrió la puerta de su cuarto y Sasuke depositó todas sus bolsas de compras en el suelo. Hinata sonrió, jamás había notado lo caballeroso que era.
Te daré algo— le dijo Hinata.
Sasuke se recargó en una pared y la miró insistentemente.
—Ten— le dijo Hinata entregándole un sobre. Sasuke lo abrió. Era una hoja prensada —. Me gustan las hojas prensadas— le explicó —. Pero si no te gusta lo puedes cambiar— le dijo rápidamente.
Sasuke se acercó a ella y depositó sus labios sobre los de ella.
Hinata correspondió el beso. Era tan suave y cálido.
Un beso, otro beso, y otro más.
Hinata estaba en el paraíso.
Jamás pensó en hacer algo así con Uchiha Sasuke.
Se separó suavemente de él.
—Durmamos— le dijo Sasuke.
Hinata se sonrojó cuando Sasuke se metió en su cama y se quedó dormido.
Era hermoso estar así juntos.
::::::::::::::::::::::::::::.
Hinata se paró sobresaltada.
Tenía miedo y era incapaz de conciliar una vez más el sueño.
Había soñado que Toneri les había revelado como cambiar de dimensiones y ella ni siquiera había podido despedirse.
Ese día iría con Naruto a pasear en los campos de entrenamiento.
Que romántico…. Sí bueno, no había nada mejor que hacer.
Se puso ropa cómoda y comenzó a caminar hacía Ichiraku donde desayunarían antes de irse.
—Llegaste— le dijo Naruto.
Hinata asintió y se sentó junto a él.
—Te ves cansada— le dijo Naruto después de ordenar para ella.
Hinata negó suavemente. Vaya que sí estaba cansada.
—Sólo estaba pensando en lo diferentes que son las dimensiones.
Naruto bajó su cabeza. Recordaba que alguna vez Obito lo mando a otra dimensión, fue un golpe demasiado bajo.
—Aquí solo tengo a mi padre y a mi hermana— continuó Hinata—. En Kioto tenía también a mi madre, a Neji y a mi hermano Hiro.
—¿Tienes un hermano? — le preguntó Naruto maravillado.
Hinata asintió con una sonrisa. Era el hermano más tierno que podía haber.
—Neji… lo extraño— dijo Hinata.
Naruto asintió. Lo sabía.
—Cuando era pequeño su madre los abandonó, su padre siempre estaba ocupado y no tenía tiempo para ella, después su padre murió de un infarto— le dijo Hinata.
Naruto alzó su vista. La vida de Neji en Konoha también había sido dura.
Hinata comenzó a comer el ramen que le habían llevado.
—Tiempo después se mudó con nosotros, tardó bastante en acostumbrarse.
—Me lo imagino— contestó Naruto.
Hinata siguió comiendo.
Naruto la miró de reojo. ¿Por qué jamás se había percatado de su belleza?
Hinata se sonrojó. ¿Por qué la estaba mirando tan insistentemente?
:::::::::::::::::::::::::::::::::::
Hinata abrió sus ojos lentamente. Sasuke aún dormía a su lado.
Sonrió y se metió a bañar. Cuando salió Sasuke ya estaba despierto.
Los dos fueron a desayunar a un lugar cercano, había pocas personas y mucha tranquilidad. Era el ambiente perfecto para los dos.
—Vayamos por sake— le propuso Sasuke una vez que terminaron de desayunar.
Hinata asintió. A ella no le gustaba demasiado tomar pero supuso que no sería mala idea hacerlo. En Takayama el sake era tradicional y muy popular.
Entraron en un establecimiento y pidieron dos botellas.
—Cuando era pequeña y mi padre hacía reuniones, mi primo y yo tomábamos sake a escondidas— le dijo Hinata tomando el primer vaso.
—Hubiera sido cómico verte.
Hinata asintió—. Era divertido aunque no me gustaba mucho el sabor.
—¿Te gusta ahora? — le preguntó Sasuke.
—Más o menos— contestó tomando su segundo vaso —. Aunque éste sabe muy rico.
Sasuke sonrió. Era una locura, en ese establecimiento ni siquiera les habían preguntado por sus edades.
—Sasuke-kun, ¿sabías que sé artes marciales?— le preguntó tomando más sake.
Sasuke frunció el cejo. Recordaba cuando lo había tirado al suelo, sin embargo no sabpia que fuera una experta.
—Desde que era pequeña mi padre me enseño, era estricto— le dijo Hinata.
Sasuke la miró atentamente. Pensó que sabía mucho de ella pero al final no sabía nada.
—Pero a mi jamás me gustó pelear— le siguió contando Hinata tomando su sexto vaso de sake. Se comenzaron a formar lágrimas en sus ojos —. Fue muy duro.
Sasuke comenzó a entrar en pánico. ¿Por qué Hinata era adicta a llorar?, agarró la botella sin que se diera cuenta y la escondió debajo de la mesa para que no siguiera tomando.
—¿Y sabías que me declaré a Naruto?— le dijo con un susurro.
Sasuke alzó sus ojos inmediatamente.
—Pero jamás me contestó…— agregó.
Sasuke formó un puño con su mano. ¿A Hinata le había gustado Naruto?
Estaba demasiado enojado para ser verdad.
—Y tú te fuiste de la aldea— lo señaló. Comenzó a llorar de nuevo —. Todos sufrían por ti.
Sasuke no la estaba escuchando, ¿cuándo se había declarado a Naruto?
Naruto se podría considerar hombre muerto cuando volvieran a Kioto.
—Y Mirai se quedó sin su padre— le dijo Hinata. Sasuke estaba demasiado enojado para escuchar. Se paró y fue por agua simple, regresó y le dijo a Hinata que se lo tomara.
—¿Por qué me siento tan mal?— le preguntó Hinata sonrojada a Sasuke.
Sasuke cerró sus ojos tratando de controlarse.
Naruto y Hinata.
Hinata y Naruto.
Aquello era absurdo. Totalmente y absolutamente absurdo.
Hinata se recostó contra la mesa del restaurante y se quedó dormida.
Sasuke solo tenía un nombre en mente, Naruto.
Hinata abrió sus ojos. La luz le llegó inmediatamente y los volvió a cerrar de golpe. ¿Qué había pasado?
El sol estaba iluminando todo, miró su celular, eran las dos de la tarde.
Volteó a su lado. Sasuke estaba saliendo de los baños.
¿Acaso se había quedado dormida?
Le dolía la cabeza y un poco su cuerpo.
Trató de actuar normalmente.
—Me dormí, perdón— le dijo a Sasuke con una pequeña sonrisa.
—Hmp.
Miró a Sasuke detenidamente. Estaba enojado, definitivamente estaba enojado.
—Lo siento, n-no me di cuenta cuando me dormí— le dijo.
—¿Me amas? —le preguntó Sasuke sonrojándose un poco. Se sentía como un niño berrinchudo.
—Claro— le respondió Hinata sonrojándose todo lo humanamente posible.
—Supongo que eso es lo que importa— le respondió Sasuke.
Hinata ladeó su cabeza.
—Regresemos al hotel—le dijo Sasuke.
—Hay que meternos a la alberca de nuevo— le propuso Hinata.
—Estaría bien— respondió Sasuke. Necesitaba agua fría para despejarse.
Hinata se despertó. El día anterior había sido exhaustivo. Más que nada porque ésta vez el agua había estado aún más helada y ellos habían nadado bastante para entrar un poco en calor.
Su pierna le dolía. Tenía una parte de su tobillo inflamada.
Suspiró.
Sería tan bueno usar su ninjutsu médico en ese momento.
Seguramente algún animal la había picado, suspiró y se paró a bañar. Era el último día en el que estarían ahí.
Haría lo posible para disfrutarlo al máximo.
Hinata y Sasuke comenzaron a caminar por las calles, irían a algún templo.
—Éstas caliente— le dijo Sasuke. Sus manos estaban entrelazadas y la de Hinata estaba ardiendo.
—Solo un poco— le contestó.
—Éstas pálida— le dijo mirándola.
Hinata negó con una sonrisa.
Sasuke apretó su mano —. Vayamos con un médico.
Hinata cerró sus ojos, se sentía débil.
Llegaron a un consultorio. Los hospitales estaban lejos así optaron por un consultorio cercano.
—Creo que es una picadura— le dijo Hinata quitándose su zapato y su calcetín.
Él médico asintió.
—Es una pequeña reacción alérgica, hay pocas ronchas y enrojecimiento, no hay de qué preocuparse.
Hinata se recostó en la camilla de otro cuarto. Él médico le había dado medicamentos y una pomada.
Sasuke cerró sus ojos y puso su barbilla en el borde de la camilla.
El doctor los había dejado solos mientras atendía a otro paciente.
—No es nada grave— le dijo Hinata.
Sasuke la miró ansioso—. Debiste decirme cuando te picó.
Hinata asintió.
—Lo siento, arruine nuestro viaje— le dijo a Sasuke.
Sasuke la miró, acercó su rostro a ella y la besó.
—No arruinaste nada— le contestó Sasuke volviendo a besarla —. Esta noche no te dejaré sola.
Hinata se sonrojó mientras se volvían a besar.
:::::::::::::
Naruto estornudó por tercera vez en el día.
—Alguien debe estar pensando en mí— le dijo a Hinata.
Hinata lo miró —. O quizás solo te vas a enfermar— le dijo.
—Tienes razón.
Estaban sentados a lo alto del monte de los hokages.
Toda la aldea se veía desde ese punto. Era realmente increíble esa vista.
—Rompamos Naruto—le dijo Hinata repentinamente con una determinación impresionante.
Naruto proceso sus palabras lentamente.
¿Por qué?
Hola! Finalmente pude actualizar hoy! Agradezcámosle a mi profe que canceló mi primer clase mañana y pospuso la entrega de tarea.
Espero que les éste gustando la historia.
¿Qué creen que pase después?
