04 Revelación

Byakuya miraba como sus peces nadaban de un lado al otro, mientras trataba de pensar en alguna solución que le otorgara mas tiempo a su situación pero por mas que pensara sabia que no quedaba mucho tiempo y si no hacia algo ahora todo sería en vano.

—No queda mucho tiempo. —Dijo mientras que Ukitake y Ashido le observaban. —

Ukitake suspiro.

—Pero la joven aún no se a recuperado de lo sucedido.

—Queda poco tiempo para que esa persona regrese. —Dijo Byakuya mientras se volteaba a verle. —No podemos perder más tiempo. —Dicho esto tomo el sobre que se encontraba sobre su escritorio. —

—¿Se lo dirá? —Pregunto Ashido viéndole algo preocupado. —

—¿No cree que está siendo un poco cruel? —Dijo Ukitake sintiéndose mal por la joven a quien ya le había agarrado cariño. —No creo que esté preparada para saber eso.

—Es la única forma en que reaccione. —Dijo Byakuya mientras agarraba el picaporte con firmeza.—Esta es la única manera en que todos saldremos beneficiados, ya hemos hecho suficiente y no renunciaremos ahora. —Dicho esto salió de la habitación en busca de Hisana. —

—Byakuya-sama tiene razón. —Dijo Ashido mientras se rascaba la cabeza frustrado. —Nos falta tan poco pero a la vez estamos tan lejos.

—Lo se. —Respondió Ukitake con la mirada fija en la puerta donde se había ido Byakuya. —Solo espero que cuando todo esto termine nadie resulte herido.


Cierto joven de ojos cafés se encontraba admirando su taza de café mientras esperaba a un viejo amigo en aquella cafetería que solía concurrir antes de viajar a los Estados Unidos . Sus ojos vagaban entre las personas que transitaban por el lugar pero ninguna lograba captar su atención como cierta joven que hacía mucho tiempo no había logrado olvidar.

Y como si fuera poco la canción que resonaba en aquel lugar hacia que la recordara sin poder evitarlo.

[Al otro lado de una calle que conocía,
permanecía una chica que se parecía a ti,
supongo que es un déjà vu,
pero pensé que no podía ser verdad,
porque te mudaste al oeste de L.A. o Nueva York o Santa Fé,
o donde sea para alejarte de mí.

Pero aquella única noche,
fue mejor que buena,
no te dejé porque estaba pasando un mala racha
estaba abrumado y francamente muerto de miedo,
porque realmente me enamoré de ti.]

—¡Ichigo!

Exclamaron llamándolo mientras tocaban su hombro tratando de llamar su atención.

—¡Oh! —Dijo Ichigo mientras sacudía la cabeza y se levantaba de su asiento para saludar a su viejo amigo. —¿Cómo has estado?

—Eso debería de decir yo. —Dijo Renji mientras se sentaba y le miraba curioso. —¿En que pensabas tanto? No me digas que…

—¡No! No claro que no. —Dijo nervioso mientras bebía un sorbo de café, sin lograr engañar a su amigo. —

—No eres bueno en mentir. —Dijo mientras llamaba al camarero y pedía su orden. —Nunca me dijiste porque te marchaste tan repentinamente ¿Por qué lo hiciste Ichigo? Aunque creo saber la razón, pero quiero oírte decirlo.

Ichigo se rasco la nuca mientras jugaba con el tenedor sobre el resto de pastel que había quedado sobre su plato.

—A veces solo sucede de esa manera, no puedes evitarlo.

—Eso es basura. —Dijo Renji mientras bebía un sorbo de café. —

—Tu que sabes. —Respondió Ichigo sintiéndose atacado pero a la vez sabiendo que sus palabras eran ciertas. —Crees que fue sencillo para mi irme de esta manera? —Renji le observaba en silencio mientras que Ichigo mordía su labio inferior. —Yo solo quería lo mejor para ella.

—¡Maldito bastardo estúpido! —Exclamo Renji mientras fruncía los tatuajes de su frente. —¡¿Es que no lo sabes?! ¡¿Cómo puedes no saberlo?!—Ichigo le miro confundido sin entender porque estaba tan enfadado. —

—¿Qué es lo que te ocurre?

—¡Maldición! —Exclamo pasando su mano por su largo cabello rojo sin saber como decir lo que había sucedido. —Yo…no se como decirte esto.

Ichigo se mantuvo en silencio esperando a que continuara, sin poder evitar sentir como su corazón latía con fuerza sin saber el motivo.

—Luego de que te marchaste muchas cosas han cambiado aquí. —Dijo Renji mientras miraba hacia la venta. —Yo ya no trabajo para Rukia me han despedido…

—¿Qué? Pero…

—Muchas personas han sido despedidas de Kuchiki Corp , todos quienes habían sido cercanos a Rukia han sido despedidos por alguna razón.

—¿Por qué Rukia te despidió? —Pregunto extrañado ante esa revelación. —Tu eres su mejor amigo.

—Lo soy. —Dijo Renji mientras suspiraba y veía a Ichigo fijamente. —Rukia no es quien me a despedido fue tu primo.

—¿Kaien? Eso no puede ser, él no es el presidente de Kuchiki Corp.

—Ahora lo es. —Dijo Renji mientras bebía un sorbo de su café. —El a despedido a todos quienes alguna vez Rukia a tenia alguna interacción.

—Eso es absurdo, tengo que ir hablar con ella. —Dijo Ichigo mientras tomaba su abrigo apunto de levantarse.—

—Eso es imposible.—Dijo Renji en un suspiro.—

—No me importa si ella no quiere verme, necesito saber que es lo que ocurre.

—Ichigo. —Dijo Renji mientras trataba de decir aquellas palabras que tenia atoradas en su garganta. —Rukia está en coma.

—¿Qué?

—Desde hace dos años que lo está, aún no sabemos cuándo es que despertara o si es que lo lograra.

Ichigo se quedo parado donde se encontraba sin saber que decir o que hacer, después de mucho tiempo había regresado, luego de haber huido como un cobarde, había regresado con la intención de verla aunque ella no quisiera, aun sabiendo que estaba casada con su primo y aunque fuera de lejos quería verla, ver su sonrisa , saber que estaba bien y que era feliz.

A pesar de todos los esfuerzos que había echo para olvidarle, ¿ Todo para que?

Ichigo apretó los puños sintiendo como su sangre hervía de furia para luego tomar a Renji del cuello de su camisa.

—¡¿Por qué no me lo has dicho durante todo este tiempo?!

La gente a su alrededor veía asustada como el joven de cabellos naranjas no soltaba al pelirrojo, Renji hizo un ademan con la mano para que no se preocuparan por el mientras trataba de soltarse de su agarre.

—¿Quién fue el que se marcho sin dejar rastro alguno? —Pregunto sarcásticamente mientras que Ichigo de apoco lo soltaba, sabiendo el error que había cometido. —No trates de culpar a los demás por tus propios errores.

Dicho esto Ichigo lo soltó, Renji sabía que lo que había dicho era duro pero era hora de que afrontara la realidad.

—Yo…necesito verla. —Dijo mientras mordía su labio inferior con fuerza tratando ignorar el nudo que se había formado en su garganta. —

—Ese es otro problema. —Ichigo le miro confundido. —Nadie sabe donde se encuentra hospitalizada, solo una persona lo sabe.

—¡Entonces que estamos esperando! —Exclamo Ichigo apoyando su mano contra la mesa. — Vayamos a hablar con esa persona.

—Eso será difícil. —Dijo mientras veía a Ichigo a los ojos. —Esa persona es tu primo Kaien.


Byakuya se paró frente a la puerta viendo en el suelo la comida que Ukitake había dejado para Hisana pero la cual aún se encontraba intacta en la entrada. Luego de un suspiro toco la puerta esperando respuesta alguna pero no la obtuvo, así que sin pensárselo mucho entro.

Hisana estaba sentada sobre la cama viendo fijamente hacia algún punto de la pared sin notar la presencia de Byakuya quien se había acercado a su lado sin ser percatado, junto a ella había un pequeño bolso el cual contenía sus únicas pertenencias que habían sido rescatadas del incendio, todo lo demás lo había perdido.

El moreno estiro su mano apunto de tocar su hombro para llamar su atención pero rápidamente se retractó y en vez de ello opto por llamarla por su nombre.

—¿Esta todo en orden? —Pegunto viendo como la mirada de Hisana se colocaba en el viéndole sin emoción alguna, entendiendo la mala pregunta que había hecho en ese momento. —

—Yo…solo estaba pensando. —Dijo mientras desviaba la mirada hacia el costado para no verle, mientras secaba una de sus lagrimas con la manga de su sweter. —Yo estoy muy agradecida de todo lo que han hecho por mi abuela, pagaron su funeral y se que quieren que haga ese trabajo para ustedes pero no, no creo que pueda hacerlo. —Dijo mientras tomaba su bolso apretándolo contra su pecho y se levantaba viéndole. —Lo mejor es que me valla, yo de alguna forma les pagare todo.

—¡Enserio! ¿Porque tienes que complicarte tanto las cosas? —Dijo Byakuya mientras se colocaba enfrente de ella impidiéndole el paso. —Te estoy dando una oportunidad única en la vida, luego de todo esto tú también saldrás beneficiada Hisana, podrás hacer todo lo que nunca has podido, viajar , estudiar todo lo que tu quieras no te hará falta dinero.

—¿Es que no lo entiendes? No se trata de dinero, yo no puedo fingir ser alguien que no soy. —Dijo señalando a la foto que se encontraba sobre uno de los muebles. —Yo no soy ella.

—Lo sé. —Dijo Byakuya viéndola fijamente mientras pasaba su mano por su mejilla secando su lágrimas. — Y por eso te necesito.

—No entiendo. —Dijo Hisana viéndole a los ojos. —¿Por qué debo ser yo?

—Por qué eres la única persona con su apariencia y por que se que puedo confiar en ti.

—Y que si eso no es así? —Pregunto viendo como Byakuya daba un paso hacia atrás. —

—Se que eso no sucederá.

—Yo no puedo hacerlo.

Dijo Hisana mientras pasaba por su lado dirigiéndose hacia la puerta pero en ese momento lo que salió de la boca de Byakuya la dejo inmóvil.

—Yo no quería llegar a esto. —Dijo mientras se acercaba a ella mirándola seriamente. — Tu abuela Unohana no murió a causa del fuego, ella fue asesinada.

—¿Q…que? ¿Qué es lo que estas diciendo? —Dijo Hisana mientras apretaba con fuerza su bolso entre sus manos. —¡Eso es mentira! ¡Lo estas diciendo para que lo haga! —Grito Hisana mientras sus lágrimas se formaban. —¡¿Cómo puede ser tan horrible en mentir con algo como eso?!

—¡No es mentira! Todo esta aquí. —Dijo mientras le entregaba un gran sobre amarillo que contenía todo bien detallado. —No murió debido al incendio, ella aún seguía viva cuando eso ocurrió.

—¡No! ¡No eso es mentira! —Gritaba Hisana mientras lo golpeaba en el pecho con sus manos sin mover ni un poco a Byakuya quien tan solo se quedó inmóvil recibiendo sus golpes. —

—El escape de gas no fue un accidente, no había ningún tubo roto en ese lugar. —Decía Byakuya mientras la abrazaba contra su pecho evitando que lo golpeara. —Esa es la verdad, creerme o no es tu decisión pero eso no lo cambiara.

Hisana empujo con sus manos contra el pecho de Byakuya y saco las hojas que contenía aquel sobre, sin poder creer todo lo detallado que estaba sobre la forma dolorosa en que había muerto su abuela y sobre los indicios que daban a entender que todo aquello había sido armado y no un evento producido al azar.

—¡Mi casa a sido comprada! ¿Cómo es posible? —Pregunto viendo lo que estaba escrito en el informe. —¿Kuchiki-Corp? ¿Qué es eso?

—Es la causa por la que murió. —Hisana le miro con los ojos rojos, mientras que Byakuya sacaba de su bolsillo un pañuelo y lo pasaba por su rostro. —La persona detrás de todo esto se llama Kaien Shiba y es de Kuchiki Corp.

—Kaien Shiba… —Murmuro Hisana mientras apretaba con fuerza las hojas. —

—A esa persona no le importa nada ni nadie mas que si mismo, por eso te necesito Hisana, te ayudare a vengar la muerte de tu abuela pero a cambio harás lo que te pida. —Dicho esto extendió su mano esperando la suya. —¿Lo harás?

Hisana miro su mano dudando por unos segundos para luego estrecharla con la suya con fuerza.

—¡Lo hare! ¡Quiero que se arrepiente por lo que hizo!


Un hombre de elegante traje negro caminaba mientras era observado por varias enfermeras que pasaban por el lugar, las cuales le observaban sonrojadas notando el enorme ramo de rosas que llevaba entre sus brazos. El joven luego de varios pasos se detuvo delante de una puerta la cual era custodiada por un agente de seguridad quien al verle le dejo pasar.

[Cantando mi vida con sus palabras
Matándome suavemente con su canción]

Con cuidado coloco las flores sobre uno de los floreros que había en una de las pequeñas mesas al lado de la cama donde se encontraba una joven de ya larga cabellera negra durmiendo plácidamente, quien la viera se preguntaría que hacía en aquel lugar?

Pero ya hacia dos largos años en que su sueño se había prolongado mas de lo esperado.

[Matándome suavemente con su canción
Contando mi vida entera con sus palabras
Matándome suavemente con su canción ]

—Me pregunto… —Decía mientras la observaba fijamente cada rasgo de su rostro. —Que estarás soñando? O si quizás ¿Soñaras conmigo?

Kaien acerco su mano hacia su rostro viendo como su mechón característico de cabello había crecido con el pasar del tiempo , pero rápidamente sin tocarla alejo su mano de su rostro.

—Yo hubiera querido que las cosas no hubieran sucedido de esta manera.

En ese momento su móvil sonó indicándole que había recibido un mensaje, Kaien lo leyó atentamente para luego fruncir el ceño.

—Te habría gustado verlo ¿verdad? —Pregunto mientras guardaba su móvil en el bolsillo de su saco. —Al parecer aun no lo sabe. —Soltó un suspiro mientras se levantaba de su asiento. —Es una lástima que tenga que irme, no te pongas triste que volveré. —Dijo acariciando su rostro para luego darle un beso en la frente mientras susurraba.

Quédate de esta manera, no te atrevas a despertar mi amor.


Espero a quien me lea le haya gustado el capitulo

tratare de subir pronto el próximo!

PD: Espero no haberme equivocado en algún que otro personaje (hace mucho no escribo esta historia), estoy algo oxidada y el teclado no me anda bien.

Los veré en el siguiente.