Capitulo 4: Conflicto

Uno no puede ignorar el amor. Especialmente cuando aparece sin saber dónde estás, para encontrarte acostada en la playa tratado de olvidar que día es. Pero más que todo, no puedes ignorar el amor cuando está mirando directamente a tu alma con los orbes color chocolate más cálidos que has visto en tu vida. Eso era lo que Fleur estaba viendo.

Las manos de Hermione aún estaban descansando en los hombros de la rubia mientras esta trataba de registrar las palabras que acaban de salir de la boca de la joven hechicera. Ella iba a cancelar la boda. Era casi tan bueno para ser verdad que Fleur estaba tentada a pincharse para asegurarse de que era real, pero en su lugar, ella levanto la mano para colocarla en la mejilla de su destino y sonreír cuando esta no desapareció.

—¿Harías eso por mí? —Fleur susurro mientras dejaba descansar su frente junto a la baja mujer.

—Lo haría por nosotras, Fleur.—si un corazón pudiera explotar físicamente de felicidad, Fleur estaba casi positiva que el suyo lo hizo cuando su pecho se sintió liviano que hizo hacerle quiere volar y flotar sobre la brisa calidad del mar. —No puedo pelear con el destino, no crees.—la Veela se rio por lo bajo antes de cerrar los ojos y suavemente negar con la cabeza. Las manos de Hermione gentilmente se colocaron en el cuello de la rubia y Fleur prácticamente ronroneo cuando sintió suaves caricias en su piel. —No puedes ignorar algo como esto.—ella levanto su dedo menique entre ellas y sonrió.

—Supongo que no.—la rubia susurro antes de besar la punta de la nariz de Hermione. —Solo quiero que seas feliz, mon amour (Mi amor). No hay necesidad de apresurar las cosas.—

—Solo se mira rápido.—Hermione susurro mientras miraba en los tiernos ojos azules. —Quiero decir, sé que siempre he sentido algo por ti, Fleur, pero no sabía que era así de…extenso.—Fleur rio por lo bajo mientras daba un paso hacia atrás si la distancia entre ella y Hermione cerca de un brazo. Por supuesto que ella estaba feliz, pero ella esta consciente de que todo era abrumador para Hermione. En un día ella se enteró que de que el hombre que amaba y con el que se iba a casar, no era el hombre con el que ella estaba destinada. De otra manera, Fleur estaba de acuerdo a esperar por la joven mujer ahora que sabía que Hermione sentía algo mas que malicia. —¿Qué les voy a decir a todo? —

—No les tienes que decir nada aun.—Fleur se dio cuenta de que Hermione estaba mirando detrás de ella y miro detrás de su hombro viendo sus alas brillar con la luz del sol. —Son una distracción, ¿No es así? —

—Nunca, nunca las había visto antes.—la morena se puso detrás de Fleur acariciando con la punta de sus dedos los hombros de esa y ver donde las alas emergían con plumajes azul oscuro. —¿Duelen? —Fleur se encogió de hombros y rio, era de Hermione distraerse con algo que la intrigaba y la hacía olvidar que supuestamente ella se iba a casar en cuatro horas. La de ojos cafés miro a Fleur cuando esta no le respondió y solo se encogió de hombros.

—Solo cuando se forman y cuando vuelven a mi cuerpo.—en ese momento, Fleur tomo una bocanada de aire y cerro sus ojos, enfocándose en cambiar a su forma original.

Hubo un horrible crujido mientras sus alas se doblaban para regresar a su lugar. Hermione se estremeció cuando vio el dolor reflejarse en las facciones de la rubia cuando las alas se derretían dentro de su cuerpo nuevamente. Los huesos de Fleur crujían y reduciéndose para acomodarse en su cuerpo. Rápidamente, Hermione estaba viendo a su amiga quien ya estaba en su forma original, lo que quiere decir que era una hermosa rubia frente a ella con una suave sonrisa bailando en sus labios.

—Quizás nosotras deberíamos de regresar a casa así me puedo poner algo…— sus ojos azules miraban a su camisa de resaque hecha pedazos y solo cubría lo que necesitaba esconder para ser considerado apropiado. —Más intacto.—Fleur miro a Hermione y rio por lo bajo al ver a la morena sonrojarse furiosamente y manteniendo su mirada hacia el mar tratando de evitar mirar el torso expuesto de la Veela.

Fleur sonrió y tomo el rostro de la morena entre sus manos y la forzó a que la mirara a los ojos. Ella encontró adorable que Hermione estuviera tratando de no tener pensamientos no-tan-inocentes, pero ella no quería que ella pensara que estaba mal que pensara de ella en esa manera. Fleur quería que esos cálidos ojos café mirarla de esa manera. Tener a Hermione realmente quererla cerca, pensar sobre ella de esa manera, eso era lo que Fleur quería.

Había aprensión en el rostro de Hermione mientras tentativamente miraba el cuerpo de la rubia, desde los pies hasta la cabeza antes de ser atrapada por esos suaves ojos azul claro. Nunca Hermione había mirado a la Veela de una manera que no fuera apropiada, pero ahora sus ojos iban por cada pequeño detalle que ella no había notado antes.

Las casi inexistentes líneas de si boca al reírse, como sus suaves, rosados labios que ahora mirar y que realmente la han besado. Como sus ojos parecen tener tres diferentes tipos de azul y el pequeño, las pequeñas manchas que salpican su clavícula en su hombro izquierdo. Ella se encontró preguntándose si habían mas manchas en lugares que ella no podía ver.

—Entonces deberíamos irnos.—Hermione aclaro su garganta y Fleur sonrió cuando vio el pequeño sonrojo en las mejillas de su amor. —Tengo que encontrar una manera de dar la noticia sin que toda la familia Weasley me quiera matar.—

—Ellos no harían eso.—Fleur recorrió la punta de sus dedos por el cuello de la morena. —Ellos se enojaran contigo por un tiempo, pero ellos nunca te matarían. Te tengo que vengar después de todo—

—Vámonos a casa entonces. —la morena sonrió al entrelazar sus dedos juntos y ambas aparecieron en su departamento.

Era extraño estar de regreso cuando ellas tendrían que estar en la Guarida alistándose para la boda de Hermione. Pero aun así, Fleur camino hacia su habitación y removió la camisa hecha pedazo antes de ponerse una camisa azul. Su mente aun estaba un poquito nublada. Todo lo que ella podía pensar era en Hermione correspondiendo a sus sentimientos y cómo su corazón literalmente se sentía como si podía explotar de felicidad.

Ni en sus sueños más salvajes pensó que en el día de su boda, Hermione Granger le confesaría sus sentimientos. Toda aquella duda y aprensión que había atormentado a la Veela se habían esfumado, ella suspiró felizmente antes de salir de su habitación y miró a Hermione salir del suyo, vestida con un par de pantalones azules y camisa roja manga corta con un león dorado en el frente. No puedes ignorar al amor. Y ahora, Fleur no podía ignorar a Hermione aunque quisiera.

—Te molestaría terriblemente. — Fleur susurro mientras se movía más cerca a la morena y con la punta de sus dedos trazar el mentón. —¿Si te beso? —Hermione se sonrojó antes de mirar al piso y poner un mechón de cabello detrás de la oreja.

—No tienes que preguntar.— la joven mujer murmuró antes de mirar a los orbes azules y sonreír. Una sonrisa se esparció por los labios de la Veela mientras se inclinaba y gentilmente capturar los labios de su amor en su suave beso.

Hermione suspiro mientras dejaba descansar sus manos en los hombros de Fleur y se inclinaba para profundizar el beso. Un tercer beso nunca puede ser igual que un primer o segundo beso, no después de que has probado la pasión y la necesidad de la otra. Fleur quería desesperadamente pasar todo el día en casa con Hermione, solo las dos juntas, abrazadas la una a la otra pero ellas tenían otra cosa presionándolas. La rubia empujo esa idea mientras que la mujer bajita se separa de sus labios y Fleur le siguió.

—Eres adictiva, ma belle (Mi bella) —la voz de la Veela era ronca con querer cuando ella se alejó para mirar a los orbes de color chocolate oscuro.

Hermione dejó salir la respiración con lentitud, tratando de controlar el latido de su corazón y resistirse las ganas de dejar que la pasión se hiciera cargo. Ella nunca había deseado a nadie antes como deseaba a Fleur ahora, y no solo sexualmente. Hermione solo quería estar cerca de ella, estar en sus brazos y derretirse en la calidez y el amor que irradiaban de la Veela. Ella nunca pensó que se sentiría cómoda con alguien y mucho menos con Fleur. Seguro que ella amo a Ron, se sentía cómoda con él porque lo conocía de años pero con la rubia, eso incrementaba. Hermione pensó que ella estaría perfectamente bien quedándose en los brazos de Fleur por el resto de su vida.

—¿Estas lista para esto? —Hermione pregunto suavemente mientras se inclina para dejar descansar su frente en el hombro de la alta bruja. —Estoy...un poquito nerviosa—

—Estaré contigo durante todo. —la rubia susurro mientras enredaba sus dedos en los mechones sujetados de Hermione para hacer que estos cayeran desechos. —Pasaremos sobre esto, lo prometo. —Hermione dejó salir un suspiro antes de separarse de Fleur, manteniendo sus manos en los hombros de esta y calmar sus nervios.

—Okay. —ella suspiró otra vez mientras se enderezaba y tomaba unos cuantas bocanadas de aire. —Está bien, estoy lista. —la rubia asintió mientras tomaba el rostro de su amor entre sus manos y aparecían en la Guarida. Agradecidamente no habían invitados ya que aunque quedaban tres horas o algo así para la actual ceremonia pero todos los Weasley estaban ahí, sin mencionar sus acompañantes y personas allegadas. Lo que quiere decir que Harry estaba ahí, Luna, quien era una de las damas de honor de Hermione, Angelina Johnson, y la nueva novia de Bill, Daphne. —¿Que les voy a decir? —Hermione susurro mientras caminaban hacia la casa y Ginny junto a Sra. Weasley las venían a encontrar.

—¿Donde han estado ustedes dos? —Ginny pregunto antes de que su madre pudiera abrir la boca. —¡Luna dijo que las escucho aparecer hace dos horas! ¿Y por que tu cabello no está terminado? —ojos color caramelo mirar a Fleur quien estaba parada al lado de la morena sosteniendo su mano. —¿Y donde estabas tu? —

—Estaba en la playa. — Fleur respondió con sinceridad mientras mantenía sus hombros hacia atrás. —Estaba...tratando de alejarme de todo el ruido de la ciudad por un rato. Hermione me encontró hace una hora. —

—Bueno, es bueno que ustedes dos estén de regreso. — Molly dijo mientras tomaba la mano de Hermione y la llevaba arrastras hacia la casa. —Tenemos mucho por terminar antes de la boda. —

—Espere, Sra. Weasley…— Hermione intervino mientras se daba vuelta y mirar por sobre el hombro a Fleur quien se encogió de hombros, siguiendo a las mujeres. —Yo, yo tengo que hablar con Ronald.—

—Disparates, cariño.—Sra. Weasley río por lo bajo mientras entraban en la Guarida y trata de moverse hacia las escaleras. —El no te puede ver antes de la ceremonia, es mala suerte. —Hermione finalmente pudo liberar su mano del agarre de Molly y se detuvo antes de llegar a la escaleras.

—Lo siento, Molly.— Ella dijo firmemente, aliso su camisa y suspiro. —Pero esto es más que importante. Por favor, tengo que hablar con él inmediatamente. —

No puedes ignorar al amor. Especialmente cuando lo encontraste después de estar enamorada de la persona equivocada.