SEXTA PARTE
Exterior. Departamento de Giles. Noche
Londres Inglaterra
La extraña figura se apoya displicente contra la pared del edificio. Oculto tras las sombras observa la vivienda de enfrente. Las luces se encuentran encendidas en el primer piso. De vez en cuando alguna sombra se proyecta contra la ventana. La música suena desde hace un tiempo. Spike frunció el ceño con desagrado, cuando escuchó los primeros acordes de NSYNC sonando con toda fuerza en los parlantes. Revoleó los ojos y un gesto de asco se apoderó de su rostro al oír llegar neta y clara a sus oídos, la voz de Justin. Deseó en esos momentos ser sordo. Lo peor, es que la música le dificultaba escuchar las voces detrás de esos muros. Exhaló una bocanada de humo en la frustración.
Hace exactamente más de una hora que el taxi, lo había dejado en esa parte de la ciudad. Seguir a Giles desde el aeropuerto no le había sido difícil. Su olor persistía en el aire como un extraño camino de humo. Lo más complicado de todo, fue como explicarle al taxista que siguiera aún auto que el apenas veía, al ser guiado por el sensitivo olfato de un vampiro. Cuando llegó el auto ya estaba estacionado. Podía sentir las voces provenientes de la vivienda. Por un segundo creyó escuchar entre todas ellas la de Xander. Su gesto de concentración se profundizó. Mientras la música seguía atormentando sus oídos.
Recostó su cabeza contra la rugosa pared tomando otra bocanada de su cigarrillo. De pronto una parte del jardín se vio iluminada por una luz proveniente del segundo piso. Spike miró en ambas direcciones de la calle. Nadie lo observaba, y tirando su cigarrillo cruzó la misma. La alta valla delimitaba una parte del jardín con el exterior. La saltó sin ningún problema. La luz se expandía sobre un sector del jardín entrelazándose con las sombras. Él se acerca bajo la ventana. Arriba los pasos recorrían parte de la habitación en sus idas y venidas. La voz de una mujer rompió con la marcha.
―¡Wuauu! Se ve genial desde aquí. ―dijo Willow
―Si me agrada. ―comenta la otra mujer mientras acomoda un par de ropas―. Me hace acordar un poco a casa.
―¿Buffy? ―dice Spike en un murmullo desde su lugar. Todos sus sentidos se tensaron y sus ojos se agrandan en la revelación. Da un paso atrás ocultándose más entre las sombras.
―Yeah. ―dice tristemente la pelirroja―. Todo la echamos de menos. ―y mirándola―. ¿Cómo has estado?
―Bien, ¡OK! ―exclama Buffy y observando la expresión de su amiga se retracta―. No tan bien, pero es algo.
―¡Uoh! ¡Eso sonó optimista! ―dice Willow y haciendo un silencio―. Giles me dijo de tu nuevo trabajo. ―camina hacia la cama y se sienta―. Suena bien Buffy.
―¡No lo sé Will! ―hace una mueca de disgusto con su labio―. A veces desearía que Giles no esperara taaaaantas cosas de mí. ―y encogiéndose de hombros―. No lo culpo todos lo hacen.
―¡Ya no eres la única Buffy! ―agrega Willow mirándola seria―. Ahora las otras chicas pueden hacer el trabajo sucio. Tú… encárgate de descansar. ―le dice con un gesto enérgico de su mano―. Además ya no estás más sola. ―y sonriéndole―. ¿No es genial?
―¡Si genial! ¡Hurra por mí! ―exclama Buffy apática, hace un silencio y moviendo la cabeza le dice―. ¡Olvídalo! ―y mirando la pila de ropa―. Ya acomodé tus cosas. Pueden quedarse esta noche aquí
―Gracias. ―dice Willow sonriendo y girando su cabeza hacia donde viene la música―. ¡Hay Dios! ¡Ese tema de vuelta no!
―¡Matare a Andrew! ―exclama Buffy revoleando sus ojos―. ¡Recuérdame destruir todos esos CDs!
―Alegaré legítima defensa.
―Yo pensaba clavárselos en el trasero. ―dice Buffy frunciendo sus labios mientras mueve su cabeza―. ¡Pero me quedo con eso! ―y suspirando―. Será mejor que bajemos nos están esperando.
―¿Crees que empiece con el baile de nuevo? ―le pregunta Willow al cruzar por la puerta.
―¡Oh please no! ―ruega Buffy mirándola―. Mejor vuelvo al plan "A"… ¡matar a Andrew! ―dice luego decidida. Willow sonríe entre dientes
Spike cierra los ojos, cuando los vuelve a abrir ya las luz se habían apagado en la habitación. Mira hacia las sombras y una sonrisa de placer se dibuja en todo su rostro. El aroma de Buffy le llegó como agua clara a todos sus sentidos. Se queda un tiempo más recostado contra los muros. ¿Qué hacía Buffy allí? ¿A qué estaban jugando todos ellos? Sus sentidos seguían alerta. Y Ella se encontraba ahí tras ese muro, tan cerca y a la vez tan distante. Él sabía que tendría que esperar, no podía actuar. No con todos los scoobys allí. Miró de nuevo hacia las sombras que se extendían por la calle y se encaminó hacia ellas. Y antes de perderse gira su vista y dice:
―Pronto, luv.
Adentro Buffy tembló de repente.
Salón de Entrenamiento. Nuevo Consejo. Día
Londres Inglaterra
Un grupo de chicas se hallaba reunido en el salón de entrenamiento. No pasarían de veinte en total. Era la clase más avanzada que el consejo tenía en esa sección. A cargo de ella estaba un hombre joven. Este se acerca sonriendo al verlos llegar. Giles lo intercepta saludándolo.
―¡Oh Ewan! Veo que ya están listas. ―le dice mirando hacia el sector donde están las cazadoras reunidas
―Si los estábamos esperando. ―y mirando a la joven―. Tú debes ser la famosa Buffy.
―¡Oh, perdón mis modales! ―dice Giles alarmado―. Ella es Buffy. ―señalándola―. Y él,… él es Ewan. Uno de nuestros mejores vigilantes. ―agrega con entusiasmo
―Mucho gusto. ―dijo Buffy sonriéndole
―¡El placer es mío! ―le dice Ewan mientras inclina levemente su cabeza―. Giles me ha hablado mucho de ti. Eres toda una leyenda Buffy. ―deteniéndose―. ¿Puedo llamarte así?
―¡No hay problema! ―le dice Buffy con una pequeña sonrisa―. Aunque eso de leyenda… no me gusta mucho, me hace sentir demasiado vieja. ―agrega torciendo su boca en un gesto de disgusto, y cambiando de tema―. ¡Así que eres una especie de pequeño Giles! ―se detiene mirándolo a la cara―. Yo, este… digo vigilante
―¡Así parece! ―Ewan le sonríe al tiempo que desvía su vista hacia Giles―. Aunque Giles tiende a exagerar un poco. Pero hago lo que puedo.
―No pretendo exagerar. ―se defiende Giles de inmediato―. Solo me concreto a los hechos. ―y acomodándose los anteojos pregunta―. ¿Ese es todo el grupo?
―Sí. ¿Quieren verlo? ―les dices señalando el camino
―¡Si no hay remedio! ―exclama Buffy con un suspiro
―¡Claro que queremos! ―exclama Giles y mirando a Ewan sonrojado―. Es humor americano, ya te acostumbrarás.
―El humor es bueno en una chica. ―le dice Ewan sonriente.
―Gracias…
―Ewan. ―agrega el joven―. Puedes llamarme así, es mi nombre
―¡Ewan cierto! ―dice Buffy afirmando con su cabeza―. ¡Vamos entonces!
Un tiempo después y luego de las presentaciones. Buffy se hizo cargo del grupo. Las demás chicas la observaban con recelo. No les gustaba seguir indicaciones de nadie. Ewan la interrumpía de vez en cuando explicándole como era el entrenamiento que seguían. Buffy lo mira extrañada.
―¿Hay un manual? ―pregunta asombrada y mirando a Giles―. ¿Por qué nunca me entero de esas cosas?
―Será tal vez,… no sé digo… porque no las sigues. ―contesta Giles sacándose los lentes. Ewan agacha la cabeza sonriendo
―¡Buen punto Giles! ―dice Buffy cruzándose de brazos―. Sabes yo tengo mi propio manual. ¡Manual Buffy y me gusta! ―y volviéndose a una de las chicas―. ¿Brenda no?
―Margaret. ―le contesta poniendo las manos en su cadera
―¡Ok como sea! ―exclama Buffy encogiéndose de hombros―. ¡Margaret ven aquí! Dame tu mejor golpe. ―le dice sonriendo.
―¿Qué?
―Lo que oíste. ¡Vamos! ¡Hazlo! ―le vuelve a decir moviéndose de un lado a otro―. Será divertido
―¡Como quieras! ―le contesta acercándosele.
Se quedan mirando de frente. La chica suelta una patada que Buffy detiene con sus manos. Lo vuelve a intentar y Buffy la esquiva. Margaret le lanza una trompada que la hace trastabillar. Buffy cae al suelo, y mueve la cabeza como si estuviera mareada. La chica se le acerca lentamente, bajando la guardia, y ante de que se cuenta Buffy le barre los pies con una patada y la somete boca abajo contra el piso.
―¡Ven es divertido! ―dice mirando a las otras chicas y poniéndose seria―. ¿Por qué fallo?
―Hiciste trampa. ―contesta una joven
―¿Y? ―dice Buffy levantando una ceja. La otra chica intenta murmurar algo bajo su peso―. ¡Tú no Maguie! ¡Ellas!
―¿Qué no es justo? ―vuelve a replicar la joven
―¿Y eso lo dice quién?... ¿tú? ¿A quién le importa? ―un gesto de desdén cruza los labios de Buffy―. ¡A ellos!, lo dudo. ¡A mí!, ¡ni siquiera quiero estar aquí! ―mira hacia abajo, y afloja la presión sobre su víctima―. ¿Qué piensa que sucederá en una pelea real? ―las mira a todas a los ojos desafiante―. ¡Oh, lo siento hice trampa! ¡Yo lo siento! ¡Mátame! ¡Por favor, mátame! ―dice sardónicamente Buffy y levantándose―. ¡Vamos chicas! ¡Esto es real! ―exclama cruzándose de brazos
―¡Pero no es justo! ―protesta otra chica
―La vida no es justa. ¡Apesta! ¡Bienvenida a ella! ―dice Buffy extendiendo sus brazos―. ¡Si quieren sobrevivir aprenda eso primero! ―empieza a caminar de un lado a otro―. Las reglas son suyas. No está en los libros, ni en lo que piensan que es justo o no. ¡Es su vida!... ¡Son sus instintos! ¡Síganlos si quieren vivir!
―¿Y cómo sabré que me dicen lo correcto? ―pregunta una pelirroja
―¡Nunca lo sabrás!
―¡Uh!… ¡Wuah… eso suena reconfortante! ―dice Margaret mientras se soba el brazo.
―No. Sólo es la primera lección. ―agrega Buffy seca.
―¿Y por qué tenemos que hacerte caso? ―le pregunta una joven morocha
―¡Hey, eso me gusta! ―exclama Buffy sonriendo―. ¡Estás aprendiendo rápido! ¡Gracias Brenda!
―La desobediencia, no es uno de los temas que tratamos de impartir al grupo Buffy. ―le dice Giles mientras se pasa una mano por el pelo
―¡No ya veo! ―dice Buffy dándose vuelta―. ¡El seguir reglas estúpidas si! ¿no? ―y tomando aliento―. ¡Buen plan! ¡Recuérdamelo cuando tengas un par de cadáveres en tus manos! ―le dice molesta Buffy
―Hacemos todo lo posible porque sobrevivan. ―contesta Giles sin dejar de observarla―. ¡Y lo sabes! ―sacándose los anteojos―. ¿Qué demonios te pasa?
―¡Tengo la experiencia sobre esto Giles! ―le dice Buffy mirándolo. El silencio a su alrededor es total―. ¡Y fuiste tú el que quiso que viniera en primer lugar! ¡Lo recuerdas! ―cruzándose de brazos―. ¡Y si algo aprendí en mi wooow vida… es a sobrevivir!
―¡Lo sé Buffy! ¡Lo sé! ―exclama Giles moviendo la cabeza―. Pero a veces…
―¡Yo creo que estuvo bien! ―dice Ewan interrumpiéndolo―. No muy ortodoxo pero,… las chicas captaron el mensaje. ¡Gracias Buffy! ―y volviéndose al grupo―. Ahora volvamos a lo clásico. Un poco de entrenamiento en su fuerza y habilidad les hará bien. ―agrega mientras les entrega elementos de gimnasia.
―Eso ayuda. ―dice Buffy con un suspiro. Mira a Giles de reojo.
Se quedan practicando por un largo tiempo. Ewan se encarga de los ejercicios de entrenamiento y del manejo con las armas. Buffy está sentada en un banco observando en silencio. El joven se le acerca y sentándose a su lado le dice:
―Giles tenía razón.
―¿En qué?
―¡Eres buena! ―le dice sonriendo y desviando su vista hacia el grupo cazadoras―. Las chicas apreciarán lo que has hecho por ellas. ―la vuelve a mirar―. ¡Dales tiempo! ¡Ya lo verás!
―Lo dudo pero,… ¡gracias! ―dice Buffy con una media sonrisa―. ¿Y cuándo llegaste a esa conclusión? ―pensando―. ¿En la parte de mi chispeante dialogo o cuándo dije que la vida apesta?
―En realidad cuando entraste por esa puerta. ―le responde Ewan sonriendo mientras ladea su cabeza.
―Lo tomaré como un cumplido. ―dice Buffy sonriéndole.
―Lo estuve practicando todo estos minutos. ―acota mirándola a los ojos.
Buffy le sonríe. Detrás de ellos las cazadoras siguen entrenando.
Tres días después.
Interior. Sala Departamento de Giles. Tarde
Londres Inglaterra.
Andrew se encuentra sentado en el sofá moviendo nervioso sus manos sobre sus piernas. Mira de vez en cuando el reloj e inmediatamente levanta la vista hacia la parte superior de la escalera.
―¿Tarda demasiado? ―pregunta nervioso
―¡Es una mujer Andrew! ¿qué esperabas? ―dice sonriendo Xander―. Agrégale el bonus adolescente. ¡Y tienes toda la pintura! ―exclama sentado indolentemente en la silla de enfrente.
―¿Y ese bonus adolescente tardará mucho?
―¡Vaya uno a saber! ―agrega Xander encogiéndose de hombros
―¡Se hace tarde! ¡Nos perderemos los trailer! ―vuelve a gimotear Andrew
―¡Adoro los trailer! ―dice Dawn bajando de la escalera
―¡Genial! ―Exclama Andrew parándose. Se la queda mirando y como si recordara algo de repente agrega―. ¡Estás linda! ¡El color te queda bien! ―hace un gesto de aprobación con su cabeza―. Y, y… pareces más adulta. ―un fuerte suspiro―. ¡Ok vámonos!
―¡Cool! ―exclama Dawn sonriéndole. Andrew le sonríe y al ver que Xander sigue echado protesta desesperado…
―¡Xander please!
Este se levanta de a poco y observándolos
―¿Alguien me explica porque yo tengo que llevarlos?
―No tengo licencia. ―contesta Dawn
―Me mareo conduciendo. ―agrega Andrew cruzando los brazos―. Además acá todo es al revés. ―y golpeando el piso con un pie―. Doble mareo
―Insisto en mi pregunta. ¡Hello! Llegué hace unos días. ¿Por qué yo?
Los dos se miran a la vez
―¡Tomaremos un taxi! ―dicen a coro Dawn y Andrew
―Me parece bien. ―agrega Xander sonriendo
―¿Qué está bien? ―pregunta Willow trayendo unos vasos en sus manos.
Más atrás Buffy aparece con un plato con galletas.
―Cine sin Xander. ―dice Andrew
―¡Hey, yo voy! Pero no pienso conducir. ¡Es sólo eso!
―¿Vendrás? ¡Genial!... ¡Digo bien! ―exclama Andrew sonrojándose.
―¿Nos dejan solas? ―interroga Willow―. ¡Está bien, viviremos con ello! ―dice al final sonriendo.
―¡Te queremos Willow! ―exclama Dawn y mirando a los demás―. ¡Todos te queremos!
―¡Hey! ¡Me olvidaba! ―exclama Willow emocionada―. ¿Adivinen quién tiene un nuevo "amigo" a la vista? ―dice mientras hace gesto con su cara.
―¿Buffy? ―dice Andrew sonriente―. ¿Lo conozco? ―y haciendo una cara de revelación―. ¡Ya sé! ¡Es otro vampiro! ―afirma achicando sus ojos.
―¡No! ―grita Buffy―. ¡Y no es una cita! Sólo somos amigos. ―dice defendiéndose―. En yo,… en realidad nos estamos conociendo
―¿Y quién es el afortunado? ―pregunta Xander con un tono seco.
―¡Ewan! Pero no es ningún afortunado. ―dice Buffy y agregando de inmediato―. Él, es bueno una especie de nuevo vigilante. ¡Hey, chicos nada serio! ―y levantándose de hombros―. ¡Solo eso, Buffy charlando con chico!
―Chico no―demonio para variar. ¡Eso será interesante! ―dice Dawn molesta y dándose vuelta―. ¡Se hace tarde Andrew!
―¡Hey, hey, hey! ¡Un momento! ¿Qué les pasa? ―pregunta Willow molesta―. ¡Pensé que se pondrían felices! ¡Es Buffy!
―¡Olvídalo Willow! ¡Ellos ya se van! ―dice Buffy cortante
―Si adiós. ―saluda Dawn sin mirarla
―¡Adiós Buff!... y, y me alegro por ti ―dice Xander con un tono cansado en su voz.
―Yo prefería a Spike. ―comenta Andrew de repente
―¡Olvídalo! ¡Vamonos! ―exclama Xander molesto, sin dejar de observar a Buffy que parece congelarse de repente.
Los tres salen dejando a las chicas solas en la casa. Willow mueve la cabeza sin comprender que es lo que sucede realmente. Sentada en el sofá Buffy apoya la cabeza entre sus brazos reclinándose en el respaldo.
―¿Entendiste todo eso? ―le pregunta Willow dándose vuelta―. Por qué a mí la mitad se me paso volando―. Dice moviendo su mano sobre su cabeza y mirándola―. ¿Buffy?
―¿Qué?
―¿Qué pasa? ―le pregunta alarmada―. No creas que no me di cuenta. ¡Y no necesite usar mis poderes de bruja para ello! ―Buffy la mira sorprendida. Willow continúa con el ceño fruncido―. Me alcanzó con los ojos, y claro que también un poco de los oídos. ―sonriéndole―. ¡Ves Willow normal!
―En síntesis. ―dice Buffy haciendo un silencio―. ¡Dawn me odia! ¡Xander quiere algo más que una amistad de Buffy! ¡Y yo!… ¡Y yo francamente no sé lo que quiero!
―¡Whoa, umm… eso se oyó fuerte! ―exclamó Willow abriendo grande sus ojos.
―Y es sólo el comienzo. ―agrego Buffy seria.
―¿E Ewan? ―pregunta sin dejar de mirarla a los ojos―. Se ve bien. ―ruborizándose―. ¡Uh, ah, aún puedo apreciar eso! ¡No se lo digas a Kennedy! ―le dice sonriendo.
―Se siente bien. Ya sabes ¡normal! ―exclama Buffy apretándose las manos―. Normal, en lo que ser vigilante tiene de normal. ―emite un leve soplido―. ¡Es agradable! Es lindo, pero…
―¿Pero qué? ―le pregunta Willow tomándola de las manos
―A veces me pregunto si,… ―Buffy desvía su rostro del de su amiga y mordiéndose el labio―. ¡Jamás volveré a amar a alguien como ame a Ángel! ¡Y odio eso! ―dice casi irritada.
―¡Pero él te quiere! ¡El te esperará! ¡Él te lo dijo! ―le dice Willow tratándola de consolarla. En su cara se acentúa cada vez más la preocupación―. ¡Si tanto lo amas Buffy, puedes ir a buscarlo! Sé que ustedes no pueden estar juntos, ¡juntos ya sabes! ―exclama haciendo un gesto con su mirada―. Pero, pero pueden verse. Eso es mejor que nada
―¡No, no entiende! ¡Es diferente! ―dice Buffy y haciendo una pausa―. ¡Yo soy diferente! ¡Él es diferente!
―¿Buffy? Yo…
―¡Por favor déjame terminar o no podré seguir! ―ruega con una voz que amenaza quebrarse―. Ya no es igual, la magia se fue. ―dice al cabo de un tiempo con un tono lúgubre―. La soñadora Buffy, ¡la tonta Buffy! ¡Ya no está! ―toma aliento―. En su lugar esta solo la cazadora y,… y yo, ¡odio eso! ―mirándola―. ¡Han pasado tantas cosas!, estamos…
―Cambiados. ―termina Willow tristemente.
―Sí. ―Buffy baja la cabeza―. Cuando vi a Ángel la última vez, yo trate,… trate de buscar a la antigua Buffy… ―mordiéndose el labio―. ¡pero no pude! Ninguno de los dos la encontró.
―¡Pero Buffy todos cambiamos el tampoco debe ser el mismo! ―le dice Willow sobándole las manos―. No es que un vampiro envejezca. Pero ellos, ya sabes ellos también cambian de alguna forma. ―le dice mientras le levanta el pelo de la cara.
―¡Lo sé! ¡Y lo vi! ―afirma Buffy mirándola a su amiga―. Pero cierta parte de mi aún lo busca. ¡Era mi mundo feliz! ―haciendo una pausa y tomando a liento―. ¡Mamá no había muerto! ¡Yo no había muerto! Y las cosas no eran tan duras y frías como ahora las siento. ¡Y deseo eso Will! ¡Lo deseo! ―dice Buffy mientras unas gruesas lágrimas recorren sus mejillas.
―Así es la vida Buffy. ¡Lo sé! ¡Lo viví! ―Willow le limpia una lágrima―. Pero se sobrevive. Hay que continuar. ―le dedica una sonrisa triste.
―Avanzar. ―dice en un susurro Buffy
―Yeap.
―¡Lo intento! ¡Creeme que lo intento! ―exclama Buffy y limpiándose los ojos―. ¡Y ahora tengo esos estúpidos sueños!
―¿Qué sueños? ―le pregunta Willow curiosa
―¡Bien… Will, um… olvídalo! ―comenta Buffy meneando la cabeza―. Tienes razón necesito avanzar. ¡Será lo mejor! ―agrega secándose la última lágrima
―Ya lo verás. ―le dice Willow sonriéndole mientras le soba una rodilla―. La tormenta pasará.
―¡Eso espero Will! ¡Eso espero! ―exclama Buffy tristemente.
Interior. Viejo Cementerio. Noche
Londres Inglaterra
El grupo de cazadoras caminaba hablando animadamente. Sus rizas rompían con la solemnidad del cementerio. Habían acabado ya su ronda de cacería. Más atrás Ewan y Buffy las seguían charlando entre ellos.
―¿Crees que lo disfrutan? ―le pregunto Ewan mirando hacia el grupo.
―Demasiado. ―dijo Buffy con una media sonrisa en el rostro
―¿Y eso es malo o bueno? ―le interrogó arqueando una ceja
―Ni. ―dice Buffy encogiéndose de hombros―. ¡Es difícil saberlo!
―Tú lo disfrutas,… digo la cacería.
―A veces. ―dudando―. Por lo regular, generalmente, ¡si lo hago! ―afirma entre medio de un suspiro.
―Es bueno saberlo. ―dice Ewan sonriendo y mirándola―. Ya sabes para mi diario, ¡no es que lleve un diario! ―se corrige de inmediato―. ¡Es más bien como un informe!
―Informes de Vigilante. ―dice Buffy con una mueca divertida en sus labios―. ¡Suena interesante!
―¿Realmente piensas eso?
―No. ―y baja la cabeza desviando su mirada
―Este, este… ―Ewan la observa dudoso―. Este, yo Buffy…
―Si
―¡Yo, este, emm! Estaba pensando, si tal vez tú y yo. ―se paran y se quedan mirando por un momento―. Bueno sé que es pronto. Pero me gustaría. ¡No se! ―tomando aliento―. ¿Te gustaría cenar conmigo?
―¿Es una cita? ―le pregunta sorprendida Buffy
―¡Podía ser! ―exclama asintiendo con la cabeza―. ¡Llamémosle cena por ahora! ¿Qué dices? ―le pregunta inclinando su cabeza
―Yo, este,… no soy muy buena con esas cosas…
―¡No hay problema! ¡Sólo cena de amigos Buffy! ¡Todo ok! ―agrega sonriente, mirando al grupo más adelante, comienzan a avanzar.
―Me gustaría gracias. ―le contesta Buffy después de un tiempo.
―¡Bien genial! ―sonríe―. Creo que va a llover. ―dice Ewan mirando al cielo
―¡A mí no me parece! ―y frunciendo el ceño―. Bueno puede ser. No conozco mucho del clima ingles.
―¡Créeme y se pondrá feo! ―dice guareciéndose más dentro de su abrigo―. Será mejor que nos apuremos si queremos llegar secos a casa. ―y dirigiéndose al grupo―. ¡Vamos chicas, muevan esos pies más rápido!
En las sombras Spike continuaba esperando. Hace como dos días que los seguía buscando una oportunidad de poder hablar con ella. Pero siempre estaba rodeada del grupito de jovencita y ese vigilante. Spike frunce el ceño de sólo recordarlo. Una corriente de aire frió comienza a cernirse por las calles. Mientras la luna es cubierta por una espesa nube negra. La tormenta se avecinaba.
En el interior de su habitación Buffy no puede dormir. Se levanta de repente y abre la ventana. Una ráfaga de viento frió golpea su rostro. Se da vuelta y recoge su abrigo, poniéndoselo, salta por la ventana. Esta iba siendo una costumbre que había adquirido estos últimos días. Una vez en el jardín se dirige a la valla y la salta. Un relámpago cruza el cielo de repente.
Spike fumaba despacio su cigarrillo, con los pensamientos perdidos en esas sombras que lo cubrían. El ruido de un golpe lo alerta. Una sombra salto por entre la barda. Levanta una ceja y la ve. Reconociendo en seguida su figura mientras la ve perderse entre las callejuelas. Tira la colilla al piso y la sigue.
Buffy sigue caminando por un largo espacio de tiempo. Una extraña sensación comienza a apoderarse de su cuerpo. De pronto se da cuenta de que está por llover.
―¡Maldición! ―exclama entre dientes―. ¡Ewan tenía razón! Piensa mientras mira a su alrededor. Sus pasos la han traído de vuelta al viejo cementerio. Su ceño se frunce. Tiene la sensación de haber vivido esto antes. Y de pronto como un golpe de luz lo recuerda. ¡Su sueño! Y un estremecimiento frío recorre su cuerpo. En el cielo retumba poderoso otro trueno.
Spike la estuvo siguiendo de cerca por todo el camino. Dudo en más de una oportunidad en ir a hablarle. Meneo su cabeza, se detuvo, tomo una respiración innecesaria y avanzo. Sus ojos se convirtieron en dos puñales y su boca tomo un rictus decidido. El viento se hacía sentir con más fuerza en ese lugar. Una ráfaga hizo mover como alas su gabardina.
Buffy podía distinguir claramente el olor de la lluvia que amenazaba con desatar su furia en cualquier instante. Una ráfaga de viento helado golpea su cuerpo moviéndole el cabello sobre su rostro. ¡Dios no! ¡Esto no es real! Es cuando siente el ruido de unas pisadas apenas audibles. ¡Dios por favor no! ¡Se estaba volviendo loca! Todo esto no era más que un absurdo sueño. Quiere gritar. ¡Pero no puede! Quiere escapar de esta locura, huir de ella misma, pero ya es demasiado tarde para ello. Una fuerza invisible la retiene. ¡Atándola! ¡Negándole toda salida!
Y ahí frente a él, está ella. Spike se acerca, la observa por un instante y sonríe. Buffy parece detenida en el tiempo. Puede sentir su respiración agitada, sus manos que se tensaron sobre la estaca que oprime sin piedad. Otro trueno vuelve a retumbar en el cielo.
Buffy siente los pasos tras sus espaldas. Siente a su corazón acelerar la marcha como un corcel enloquecido. Y ese sueño del que ha tratado de huir inútilmente, materializarse como un demonio detrás suyo. Cierra los ojos. Y puede sentir su voz dentro de ella, aún antes de que él despegue sus labios…
―Hola, luv
Suelta la estaca. Mientras una gruesa lágrima comienza a descender sobre su rostro.
Y en esa infinita soledad de la noche la lluvia se desata con toda su intensidad…
Continuará…
