De: Helene Rowle

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Editora: Alexandria Black


Aclaracion: Tengo muchas cosas que me pertenecen, entre ellos mis libros de Percy Jackson, Wilson mi fiel amigo peluche y Nina, mi querida guitarra acustica pero lamentablemente entre esas cosas no se encuentra la Legenda de Korra.

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Capitulo segundo.

Sincronía.

El sol lentamente se ocultaba en el horizonte, trayendo consigo el bello color anaranjado del atardecer. Los últimos rayos del día entraron por la ventana del oscuro taller, iluminando la gran cantidad de planos, partes de coches y herramientas esparcidas por el suelo y los muebles del lugar. Asami suspiro agotada, soltando la llave de media luna que tenía en la mano. Estiro su cuerpo cuan largo era, y se levantó de la silla para estirar las piernas. Miro a su alrededor, examinando todos los proyectos que tenía planeado hacer. "Tengo que ordenar este lugar." Pensó con una sonrisa cansada. Camino hasta la mesa más cercana, observando el plano del nuevo prototipo de motor que estaba construyendo. Toco el papel repleto de esquemas, cálculos y bocetos que ella misma se había dado el trabajo de escribir, y su vista se elevó hasta llegar a una hoja arrugada. Sonrió recordando como Naga apareció de la nada frente a su casa, con este papel en la boca. Tomo la nota para leer nuevamente el mensaje.

"Asami

No estoy segura si algún día saldré de la isla.

Tenzin está furioso conmigo por pasar 3 semanas sin entrenar ¿Puedes creer que duplico mi horario de ejercicios? Ahora paso casi 8 horas entrenado y tratando de hacer aire control. Apenas tengo tiempo para comer, dormir o respirar. Quería ir yo a contarte esto, pero Tenzin tiene un "guardia" vigilándome todo el dia. Jamas pensé que Meelo fuera tan bueno en ese trabajo. Me pego con su planeador cuando trate de escapar y grito tan fuerte que desperto a todos en la isla. Cuando Tenzin se entero me obligo a meditar por 5 horas

Ojala nos veamos de nuevo algun dia

Pd: Pude ir al estadio de Pro control para decirle a los chicos que no podría ir a entrenar, asi que no tienes que preocuparte en avisarles. Ah! Mako me fue a ver a la isla, es tan tierno.

Asami se rió al imaginar la voz de Korra leyendo la nota. La letra era irregular, pero tenía menos faltas ortográficas de las que esperaba encontrar; al parecer Korra no era tan mala en la literatura como creía. Dejo la nota sobre la mesa y volteo para observar el paisaje a través de la ventana. El verde pasto se movía con el viento, a lo lejos unos niños jugaban con alegría en el parque de la plaza, las hojas cecas comenzaban a caer de los arboles por el otoño que estaba cada vez más cerca, y por unos segundos Asami se sintió sola en aquel gran lugar en donde trabajaba "Necesito un descanso." Pensó con una sonrisa. Su mente siempre se volvía más vulnerable debido al agotamiento. Se dirigió al cuarto que tenía en el taller, uno que había decidido instalar debido a la gran cantidad de tiempo que invertía trabajando hasta altas horas de la noche. Era más fácil quedarse a dormir allí cuando el cansancio era demasiado grande como para poder conducir a su hogar.

Tomo una larga ducha que logro quitar la tensión que había acumulado a lo largo de todo el día y se vistió con la ropa que normalmente utilizaba para salir a correr. Se dedicó a apagar las luces, a desconectar la electricidad de cada aparato y a colocar bajo llave los planos más importantes de Industrias Futuro. Finalmente salió por la puerta principal, y activo la alarma de todo el taller. Soltando un suspiro satisfecho, Asami empezó a caminar hacia su Satomovil. Se subió y prendió el motor sonriendo al sentir el ronroneo que producía el auto. Acomodo los espejos, se colocó el cinturón y estiro la mano hacia la guantera, en donde rebusco entre los objetos para sacar sus lentes de sol. Fue ahí cuando su mano toco una especie de tela suave. Curiosa, saco el objeto y reconoció el color celeste típico del Polo sur. Era la muñequera de Korra.

Una idea llego a su mente y con una sonrisa, arranco el auto. Recorrió a gran velocidad el centro de la Ciudad, disfrutando del viento que golpeaba su rostro. El hormigueó que ya conocía muy bien, recorrió todo su cuerpo a medida que la adrenalina la llenaba. Movió la palanca de cambio hacia el número 5 y presiono el acelerador, soltando una exclamación de emoción a medida que avanzaba. Las casas a su alrededor solo parecían unas simples manchas de color.

Con el rabillo del ojo diviso el azul del mar justo a su lado izquierdo, y moviendo el manubrio posiciono el auto en la parte interior de la curva más cercana, piso el acelerador aumentando la velocidad hasta que diviso el puerto, giro el volante en la misma dirección que la curva, continuo acelerando hasta sentir un leve deslizamiento y lentamente apretó el acelerador, haciendo que el auto diera un derrape para quedar estacionada perfectamente frente a la bahía. [NT: Si siguen estas instrucciones, realmente pueden dar un derrape. Pero no vayan a hacerlo, que después me culpan por enseñarles cosas peligrosas xD]

Con una sonrisa satisfecha Asami se bajó del Satomovil acomodándose el cabello, para luego ver a su alrededor y buscar alguna forma para llegar a la isla. Fui ahí cuando noto que todo el mundo la miraba asombrada. Un suave rubor se formó en sus mejillas, y tratando de apaciguar la vergüenza que sentía, se alegó de la multitud que la rodeaba hasta llegar frente a una lancha alegada del resto de los barcos. Sobre ella estaba un hombre de edad avanzada.

Asami carraspeo antes de hablar. "Disculpe…" El hombre levanto la cabeza, y una sonrisa afable se formó en su rostro.

"¿Qué necesita señorita?"

Sato le devolvió la sonrisa. "¿Dónde puedo tomar un barco para ir a la isla de los maestros aires?"

"Los barcos que viajan a la isla del aire se pueden tomar en aquel puente que se ve desde aquí." El hombre le señalo un lugar a varios metros de distancia.

"Gracias" Dijo Asami con una gran sonrisa, moviendo la mano para despedirse y empezando a caminar. El hombre la vio alegarse meditando unos segundos.

"¡Señorita!" La empresaria volteo sorprendida al ver como el hombre de la lancha le hacía señales para que se acercara.

"¿Qué sucede?"

"Justo estaba por partir a la isla de los maestros, y tengo espacio suficiente para llevarla conmigo." Asami se sintió dudosa en un principio por la invitación inesperada. Pero la sonrisa de aquel hombre de avanzada edad transmitía sinceridad.

"Claro, muchas gracias."

El viaje fue tranquilo, el viento marino golpeaba el rostro de Asami, y el suave sabor a salado impregnaba su paladar. Era la primera vez que se subía a una lancha y la velocidad a la que iba le producía el mismo hormigueo de adrenalina que en su Satomovil. "La empresa también produce este tipo de bote, debería conseguirme uno." Pensó con una sonrisa imaginándose recorriendo el mar a gran velocidad.

La lancha empezó a disminuir la rapidez para finalmente detenerse frente al muelle de la isla. Asami agradeció la amabilidad del hombre se bajó de la lancha y empezó a caminar. Era la primera vez que venía al templo del aire, y era mucha más grande de lo que se imaginaba. El lugar estaba sobre una gigantesca roca elevada a varios metros sobre el mar. Un largo camino subía hasta llegar a donde seguramente estaría el Templo. Se dedicó a caminar sin ningún apuro, observando el paisaje que se mostraba a su alrededor. El pasto se veía bien cuidado, y una gran cantidad de árboles rodeaban todo el lugar, las flores eran hermosas y el suave sonido de las olas chocando contra las rocas, hacían de este lugar un bello paraíso totalmente opuesto a lo que era Ciudad república. Asami se encontró adorando el silencio que rodeaba a la isla, sin el bullicio de los Satomoviles y la gran cantidad de gente.

"Definitivamente vendré a ver a Korra mas seguido." Pensó con una sonrisa. Se dedicó a disfrutar de la vista, subiendo lentamente la colina, hasta que finalmente vio a la distancia un gran techo de color azulado, y este fue creciendo con cada paso que daba.

A sus oídos llegó el sonido de voces y se detuvo cuando pudo ver toda la extensión de la isla. Era gigantesca, el templo era mucho más grande de lo que imaginaba y una alta torre se alzaba en medio del lugar. Los árboles, el pasto y las flores llenaban todo el lugar. Asami soltó un suspiro encantada por aquel bello paisaje, y siguió caminando. Diviso a muchos monjes andando por los diferentes caminos, algunos saliendo del templo y otros yendo a las pequeñas cabañas que rodeaban el lugar. Asami se sintió por unos segundos sobrecogida al no saber a quién acercarse, hasta que vio a una mujer embarazada colgando ropa en un cable amarrado en ambos extremos en dos postes, y comenzó a acercarse.

Penma estaba agotada. Tenía 3 hijos que la hacían trabajar día y noche, y uno más en camino que seguramente ocuparía el poco tiempo que tenía libre, sacándole más canas de las que ya tenía. Era verdad que a veces se estresaba demasiado, y se arrepentía de haber tenido tantos niños. Pero al final del día, cuando se dedicaba a arropar a Melo, Ikki y Jinora, una gran ternura la invadía al ver los rostros durmientes de sus queridos hijos y entendía que todo el agotamiento valía la pena

Sus manos trabajaban de manera casi inconsciente colgando la ropa mojada, una tarea que estaba tan acostumbrada a hacer que lo hacía sin darse cuenta. Sus pensamientos siguieron girando en torno a todo lo que tenía que hacer durante el día, cuando noto una prende del color característico del Polo sur. Una sonrisa se formó en su rostro.

Desde la llegada de Korra, un nuevo espacio se abrió en su corazón para a la que consideraba su nueva hija. Korra era inmadura, revoltosa y tenía un temperamento demasiado explosivo – literalmente – pero solo era una adolescente que recién estaba experimentando el mundo real después de haber vivido confinada tantos años en el polo sur. Era una niña con demasiadas responsabilidades sobre sus hombros. Penma solo pudo suspirar y agitar la cabeza con tristeza.

"¿Disculpa?"

Se sobresaltó de tal manera que la ropa que sostenía se le resbalo de las manos para caer al suelo. Volteo a ver al origen de la voz y pestañeo varias veces sin poder creer lo que veía. Era una joven demasiado bella, que le sonreía de manera encantadora, haciendo que involuntariamente le devolviera la sonrisa.

"¿Qué sucede querida?" Pregunto con su típico tono afable reponiéndose de la sorpresa. "¿Te has perdido?"

Asami se acomodó el cabello con una mano mientras sonreía. "Si, no, bueno, algo así." Respondió con un toque de timidez. "Estoy buscando a Korra."

Penma sonrió al escuchar el nombre del Avatar. "¿Eres amiga de Korra?" Asami asintió regalándole una bella sonrisa. "Oh Asami, eres encantadora" Dijo Penma colocando una mano en su mejilla emocionada. "Ven, yo te llevo donde Korra." Y agarrando el brazo de Asami con suavidad, la jalo para que ambas empezaran a caminar, haciendo que la empresaria se sintiera más cómoda ante la amable personalidad de la mujer mayor.

Estuvieron andando unos cuantos minutos en silencio, hasta que la curiosidad de Penma pudo más.

"¿Desde cuándo conoces a Korra, Asami?" Sato volteo a ver a la mujer pensativa.

"Creo que hace aproximadamente un mes y algo."

"¿Y cómo se conocieron?" Pregunto Penma

Asami sonrió divertida. "Fue un accidente." Dijo riéndose. "Literalmente." Sentía que había pasado tanto tiempo desde aquello. "Estaba manejando en mi bicimoto y de la nada salió una persona cruzando la calle."

Penma soltó un suspiro. "Adivino, era Korra ¿No?" Asami asintió con la cabeza. "Esa niña es demasiado imprudente, debería tratar de controlar sus acciones por Raava." Dijo la mujer negando con la cabeza resignada, mientras subía la escalera del templo y abría la gigantesca puerta principal. Asami observo el lugar impresionada. Era inmenso, pero sencillo. El techo era de madera con grandes bigas sosteniéndolo. Las paredes eran azulada, y los muebles de colores sobrios, haciendo que el lugar fuera muy hogareño.

"¡Maaamaaa!" La voz de una niña interrumpió el silencio del lugar, haciendo que Asami se sobresaltara. "¡Mamá! ¡Mamaaaa!" Una pequeña con la vestimenta de los monjes del aire apareció de la nada frente a ambas mujeres. "¡Encontré un gusano de color amarillo! Es súper lindo, estaba sobre unas hojas mientras jugaba con Meelo, y tenía que mostrártelo, ya que es tu color favorito." La niña literalmente escupía las palabras a una gran velocidad, pero su discurso se detuvo al ver a Asami. "¡Woh! ¡Eres muy linda! ¿Cómo te llamas? Yo soy Ikki ¿De dónde eres? ¿Por qué estás aquí? Tienes la piel muy blanca ¡Pareces un ángel!" Asami sonrió algo confundida sin saber muy bien que hacer. Finalmente reacciono y se arrodillo frente a la niña.

"Hola Ikki, mi nombre es Asami." Empezó a decir con una sonrisa, sorprendiendo a Penma. La mayoría de la gente se dedicaba a ignorar las muchas preguntas de Ikki. "Vivo en industrias futuro y vine aquí para ver a Korra."

Ikki aplaudió saltando con energía. "¡Oh! ¡Genial! ¡Genial ¡Genial! Yo sé dónde está Korra, esta atrás entrenando y te puedo llevar si quieres. Mejor vamos ahora ¡Vamos!" Y la pequeña agarro la mano de Asami para empezar a jalarla. La empresaria rio ante la peculiar personalidad de Ikki. De cierta manera le recordaba a ella cuando pequeña; adoraba preguntar cosas y saber todo lo que ocurría a su alrededor.

Asami volteo para ver a Penma y se despidió agitando la mano. Penma sonrió encantada ante la personalidad de Asami. "Ojala Meelo tuviera su edad, me encantaría tenerla como nuera." Y soltando un suspiro decepcionado, se dirigió hacia el jardín para seguir con sus quehaceres.

El aburrimiento estaba acabando con Korra. Llevaba casi 2 horas meditando – o tratando de meditar – y Tenzin no mostraba interés por tomar un descanso. Se encontraba en la posición de loto, con un tic nervioso en su ojo izquierdo. Soltaba bufidos por lo bajo irritada, y sus dedos se movían inquietos.

"Korra, quédate quieta." Hablo Tenzin sin abrir los ojos. La nombrada soltó un bufido todavía más alto. Un silencio envolvió a ambos maestros por varios minutos, hasta que Korra volvió a removerse. Se acomodó en su lugar tratando de encontrar una posición más cómoda. Movió el cuello de un lado a otro para estirarse y soltó un largo suspiro. No pasaron ni 10 segundos cuando Korra volvió a suspirar.

Esta vez fue Tenzin el que sufrió de un tic nervioso en su ojo izquierda "Korra para de-"

"¡KORRAAAAAA!" Y la puerta se abrió de golpe creando un gigantesco estruendo.

"¡¿Es en serio?! Grito Tenzin rojo de la furia levantándose del suelo.

"¡Sí!" Festejo Korra por lo bajo. "Raava escucho mis oraciones" Pensó con lágrimas en los ojos.

"Te escuche Korra." Farfullo Tenzin mirándola duramente. La nombrada se tensó y se paró de golpe asustada por la reprimenda.

"¡Korra, Korra! ¡Mira quién está aquí!" Grito Ikki. El Avatar volteo la cabeza con una gigantesca sonrisa, agradeciendo de antemano a la persona que la salvó del entrenamiento. Pero la sonrisa se volvió sincera y soltó una exclamación sorprendida.

"¡Asami!" La empresaria sonrió como saludo mientras que Ikki saltaba feliz en su lugar sin soltarle la mano. "¿Qué haces por aquí?" Pregunto Korra.

"Tuve un poco de tiempo libre y decidí venir a verte." Dijo Asami riendo ante la alegría explosiva de Ikki que la miraba con los ojos brillantes.

"¡Es genial Korra! Asami es genial, es linda, es alta, tiene los ojos verdes y tiene la piel clara." Exclamo emocionada dando saltos. "¡Papaa!" Se acercó al maestro aire y se abrazó a uno de sus brazos. "¿Podemos adoptarla? ¡Quiero que sea mi hermana! Porfiiiis, porfis, porfis" Tenzin se cubrió el rostro con la mano, mientras que Korra se reía a carcajadas. Asami solo se dedicaba a mirar el cielo con las mejillas sonrojadas.

"Ikki, por favor, compórtate." Hablo Tenzin soltando un largo suspiro. La niña solo inflo las mejillas molesta. El maestro aire se acercó a la visitante y con su usual mirada seria le extendió la mano. "Soy Tenzin, es un gusto conocerte Asami." La empresaria le devolvió el gesto con una sonrisa y con un leve rastro de rojo en las mejillas.

"Encantada Tenzin, Korra me ha contado muchas cosas sobre ti." Dijo Asami en un tono calmado. El maestro aire enarco una ceja.

"¿A si? Espero que hayan sido cosas buenas."

Asami se acomodó el cabello detrás de la oreja. "Bueno…" Korra se trasladó detrás de Tenzin para empezar a hacer gestos con una cara asustada. "Si, han sido cosas buenas." respondió con un tono de duda y una sonrisa de lado. Tenzin noto que Asami veía algo detrás de su espalda y volteo para ver a Korra que silbaba tranquilamente mientras se quitaba el pasto de la ropa. Enarco una ceja y volvió su vista hacia la joven empresaria.

"Me alegro que así sea Asami" Dijo mientras se acomodaba la capa. "Pero me disculpo por Korra, quien no podrá acompañarte…"

"¡¿Qué?!" Exclamo indignada la nombrada.

"…Ya que debe seguir con su entrenamiento." Finalizo ignorando el grito de Korra.

"¡Pero Tenzin!" Este levanto la palma haciéndola callar.

"Pero nada, dejaste tus obligaciones de lado para hacer quien sabe qué cosa…"

Korra y Asami se miraron con una sonrisa cómplice.

"…Así que ahora enfréntate a las consecuencias." Finalizo con un tono firme que no dejaba paso a ningún reclamo. Korra suspiro rendida y miro a Asami con un puchero, con los hombros caídos en derrota. Tenzin era tan estricto que era casi imposible convencerlo de lo contrario.

Todos se quedaron en silencio. Ikki miraba algo a la distancia que le llamo la atención y soltó un gritito emocionado al ver que era un gato. Salió corriendo detrás de él, dejando al resto en un ambiente tenso.

"¿Y si entreno con ustedes?" La pregunta de Asami hizo que Tenzin y Korra la miraran sorprendidos. "Se artes marciales, así que podría entrenar junto a Korra" Dijo con una sonrisa mirando a Tenzin. "Si no hay problema, claro." El maestro aire no supo que responder por varias segundos, mirando incrédulo a la joven que estaba parada frente a él.

"Espera, no creo que sea buena idea." Hablo Korra con un gesto preocupado. "No quiero lastimarte Sami." Sintió un escalofrió cuando Sato la miro con molestia.

"¿Estas dudando de mis capacidades?" Asami se cruzó de brazos y miro a Korra enojada. "Estoy segura que soy perfectamente capaz de derrotarte."

Korra soltó una pequeña risa incrédula colocando una de sus manos en su cadera en un gesto orgulloso. "Oh vamos, soy el Avatar, estoy segura que no podrás ni tocarme." Dijo con una sonrisa de superioridad.

La ceja de Asami tembló debido a la molestia que sentía. Se acercó con paso firme hasta pararse frente a Korra en un gesto amenazador. "Solo eres una niña con un orgullo demasiado grande." Dijo con una mueca molesta.

"¿¡Ah?!" La exclamación de Korra era indignada. Apunto con el dedo índice a Asami furiosa "¡Y solo eres una niña mimada!" Ambas se quedaron mirando enfurecidas. El ambiente se fue tiñendo lentamente de un aura competitiva. Tenzin tocio algo intimidado, tratando de llamar la atención de ambas jóvenes. Cuando lo voltearon a ver con un gesto molesto, Tenzin se tensó en su lugar. "Eres mayor y eres el maestro de Korra. No deberías sentir miedo por dos jóvenes." Se regañó mentalmente el maestro aire y tratando de recuperar la compostura, formo un gesto firme en su rostro.

Pero no pudo evitar dudar por un segundo inseguro de que decir. "Asami, creo que es buena idea que entrenes con nosotros." Decidió al fin. "Haremos un combate de prueba para medir tus capacidades…" La empresaria lo miro arqueando una ceja. "Las cuales estoy segura que serán buenas." Agrego sintiendo como una gota de sudor bajaba por su rostro. "Por Raava, ya entiendo a mi padre cuando decía que las mujeres eran seres de temer." Pensó Tenzin soltando un suspiro.

Korra bufo por lo bajo y se alejó varios pasos de Asami, colocando sus manos en posición de combate. La empresaria soltó una suave risa, para luego bajar el cierre de su chaqueta y con un movimiento elegante, que llamo la atención de todas las personas del lugar – incluso de Tenzin – lanzo lejos la prenda. Coloco su cuerpo de lado y miro a Korra con una expresión decidida.

"Las reglas serán simples." Dijo Tenzin colocándose en medio de las dos jóvenes. "No está permitido los golpes en el rostro y ningún ataque que dañe verdaderamente al oponente." El maestro espero unos segundos antes de decir. "Muy bien, empiecen."

Korra con su característica impulsividad, se acercó con agilidad y lanzo un golpe directo. Asami se movió unos centímetros para esquivar el ataque, y repitió la acción dando un paso hacia tras a medida que recibía los golpes de Korra. Paro el rodillazo que lanzo el Avatar con una mano y dio una patada alta que Korra alcanzo a frenar, para luego empezar a defenderse de los continuos golpes a su cuerpo que Korra le proporcionaba.

Se alejaron una de la otra, cada una en el lugar contrario en donde iniciaron. Se miraron de manera decisiva, con el fuego de la batalla encendido en su interior. Korra fue nuevamente la que inicio, acercándose con movimientos fluidos. Con la mano izquierda al nivel de los pómulos y la derecha a la altura del mentón, lanzo dos golpes directos a la cara de Asami que esquivo agachando e inclinando la cabeza, para luego frenar el nuevo rodillazo de Korra y girar sobre su cuerpo para lanzar una patada alta que golpeó el hombro del Avatar con fuerza. Esta se distancio unos pasos para no recibir más daño.

Korra en definitiva se sentía sorprendida. Jamás pensó que Asami pudiera frenarla de tal manera, con movimientos fluidos y elegantes, casi como si estuviera jugando con ella. Korra soltó un bufido molesta al ver la sonrisa de Asami. Estaba jugando con ella.

Jinora adoraba dar un paseo por el jardín después de pasar largas horas meditando. Caminaba con pasos relajados mirando a su alrededor con una pequeña sonrisa, hasta que su vista recayó en Korra, que se movía con agilidad atacando a una extraña. Sorprendida se acercó a paso lento hasta acercarse a donde estaba su padre.

"¿Papa? ¿Quién es ella?" Pregunto sin despegar la vista de cada movimiento de las jóvenes. Tenzin volteo a ver unos segundos a Jinora para luego volver a prestar atención a la pelea.

"Es una amiga de Korra." Dijo Tenzin en un tono incrédulo.

Jinora vio como la desconocida daba una larga patada que golpeo directo en el costado de Korra haciéndola retroceder. "Es muy buena." Comento con la boca abierta. Tenzin solo asintió.

Korra se volvió a lanzar con agilidad para empezar una ronda de golpes a gran velocidad, en un intento de cansar a su oponente. Con una sonrisa, vio como Asami esquivaba a duras penas cada arremetida.

"¡Te dije que era imposible que me derrotaras!" Exclamo en un tono lleno de orgullo y soltó una risa de superioridad cuando el golpe que lanzo con su mano derecha impacto con dolorosa fuerza el costado de su contrincante haciendo que esta se desequilibrada por un segundo.

Jinora soltó un largo suspiro negando con la cabeza.

Asami sonrió aprovechando el segundo en el que Korra dejo su costado descubierto al lanzar el golpe. Su mano izquierda se posiciono con fuerza en el hombro del Avatar utilizándolo como soporte para no caer. Llevo su mano derecha al tórax de Korra, y haciendo un barrido con la pierna hizo que esta callera directo al suelo de espaldas.

Tenzin se golpeó el rostro con la palma de la mano.

Korra solo podía pestañar incrédula sin entender como de un segundo a otro termino en el pasto derrotada.

Asami solo se rio de la expresión de su amiga. Pasaron los minutos, y el Avatar seguía sin reaccionar, y Jinora aprovechó este momento para acercarse a la empresaria.

"Le acabas de dar una buena lección a Korra." Asami volteo a ver a la adolecente sorprendida, para luego dedicarle una sonrisa.

"Si, eso creo" Dijo soltando un suspiro satisfecho.

"Me llamo Jinora, es un gusto conocerte." Se presentó.

"El gusto también es mío. Soy Asami." La joven maestra aire asintió con una sonrisa.

Finalmente Korra se sentó en el suelo, el color rojo tiñendo sus mejillas. Coloco su mano detrás de la cabeza y una sonrisa totalmente avergonzada apareció en su rostro.

"Creo que me sobrepase esta vez Asami…" Dijo captando la atención de los demás. Korra le dedico a la empresaria una mirada de culpa y una mueca se formó en su rostro arrepentida. Sato solo sonrió para luego extender la mano. Korra la sostuvo levantándose con la ayuda de Asami y ambas se miraron.

"Yo también exagere Korra, me deje llevar por el momento." Se disculpó la empresaria.

El Avatar negó con la cabeza soltando un suspiro "No, yo lo siento, a veces soy demasiado orgullosa." Asami la miro arqueando las cejas y cruzándose de brazos. "¡Ya! Siempre soy demasiado orgullosa." Exclamo Korra levantando las manos asustada.

Asami no dejo de verla severamente "Y eso nubla tu juicio, en una batalla real puede ser peligroso." Le regaño en un tono firme. Korra formo un puchero con los labios para luego asentir entendiendo. Fue en ese momento de calma cuando las dos notaron que el lugar estaba extrañamente en silencio. Voltearon la mirada y se encontraron con una peculiar escena.

Tenzin tenía la boca tan abierta que por poco la mandíbula se le desencajaba. Jinora miraba a Asami como si estuviera viendo a la salvadora del mundo.

"Eh… ¿Korra?" Pregunto Asami en un tono dudoso.

"¿Si?"

"¿Qué les sucede?"

Korra guardo silencio unos segundos "No tengo la menor idea".

-x-

El entrenamiento de los Hurones de fuego, literalmente, estaba ardiendo. Los tres maestros se movían con habilidad, ataque tras ataque, saltaban y esquivaban cual acróbatas. Fuego, agua y tierra recorrían todo el gimnasio a una velocidad increíble, golpeando a uno y al otro, hasta que todo se acabó cuando hubo un triple nocaut.

Los tres amigos se rieron divertidos.

"Ah sido genial verte más seguido en los entrenamientos, Korra" Comento Mako sacándose el casco de protección y levantándose del suelo.

"Bueno, la semana de vacaciones que le pedí a Tarlok era especialmente para esto" Respondió el Avatar, recordando que aquella semana también había pasado demasiado tiempo fuera del templo del aire. Asami y su capacidad para convencerla, y los entrenamientos de Pro- control la tenían repleta de cosas. Pero, por más que quisiera, no podía borrar a Asami de su horario diario. "Aunque Tarlok no se encuentre muy feliz ante esto."

"Bah, los Hurones de fuego llegaron primero" Dijo Bolin con fuerza y alegría. "Que se aguante" Y movió la mano como si estuviera espantando a una mosca. Korra rio fuertemente antes de que los tres se juntaran en medio del gimnasio.

Mako tocio antes de empezar a hablar. "Esta noche es el primer combate del torneo, se que hemos sido compañeros por mucho tiempo" Dijo mirando a ambos con una sonrisa "Pero los Hurones de fuego nunca habían sido mejor" Y miro directamente a Korra, regalándole una sonrisa especial que fue correspondida. "¿Estamos listos?"

"¡Sí!" Gritaron Korra y Bolin al mismo tiempo. El sonido de un carro acercándose interrumpió la celebración.

"Bueno, todavía les falta esto" Dijo la heredera de Industrias Futuro, sacando el nuevo uniforme de los Hurones de Fuego.

"¡Sami!" Grito contenta Korra, acercándose a su amiga. La nombrada solo sonrió ante el nuevo apodo. "¿Qué traes ahí?" Dijo mirando con sus ojos azules lo que había dentro. Mako a la distancia solo frunció los labios.

"Es su nuevo uniforme" Y levanto una prenda que tenía en el pecho un logo de Industrias futuro.

"Wau" Korra toco asombrada la tela que poseía una textura suave al tacto. "Esto es genial Sami" Y le regalo una sonrisa alegre a su amiga. Luego recordó la verdadera razón por la que estaba Sato en aquel lugar. Volteo a ver a sus amigos con una sonrisa nerviosa. "Bueno, hasta aquí llega el entrenamiento, tengo un compromiso con Sami."

"¿Qué?" El reclamo que esperaba Korra llego casi al instante. "¡Debes centrarte en el entrenamiento Korra!" Grito Mako irritado. "¡No queda casi nada para que sea la final! ¡No podemos dejar de entrenar ahora!"

El Avatar soltó un suspiro dándose paciencia. "Pero ya teníamos planeado esto desde antes, Mako, y ¡No me grites!" No pudo evitar soltar esa exclamación, su temperamento saliendo a flote. Asami le coloco una mano en el hombro para calmarla.

"Ey, tranquilo chicos, solo será por un rato, ya llevan bastante tiempo entrenando, un descanso no le haría mal a nadie" La lógica de Asami llego al rescate. Mako guardo silencio sin saber que responder.

Bolin miraba la escena moviendo la cabeza de un lado a otro para ver a todos. Con un carraspeo hizo que todos voltearan a verlo. "¿Y qué van a hacer ahora chicas?" Pregunto tratando de aligerar el ambiente.

Korra sonrió de manera emocionada. "Vamos a probar la nueva lancha de Asami. Hace poco que la consiguió y dicen que es igual de rápida que un Satomovil." Bolin la miro sorprendido.

"¡Wooooooh! ¡Eso es genial!" Comento con su usual alegría. "Yo solo he subido una vez a un bote, pero no era para nada rápido ¡Me imagino como debe de ser de emocionante!" Exclamo casi en un grito como si estuviera a punto de subirse ahí mismo a la lancha. Korra se mordió el labio pensativa, y volteo a ver a Asami. La empresaria le sonrió arqueando las cejas. Korra inclino la cabeza y la miro a los ojos, haciendo que Asami asintiera suavemente.

"Chicos, tengo una idea." Dijo Korra volteando a verlos. "¿Por qué no vienen con nosotras? Sera divertido." Bolin abrió los ojos como si le acabaran de decir que había ganado un gigantesco premio.

"¿¡En serio?!" Y se rio dando saltitos de alegría. "¡Hermanito! ¡¿Escuchaste eso?! ¡Podemos subirnos a una lancha!" Dijo agarrando a Mako por los hombros y comenzando a sacudirlo.

"¡Yo también lo escuche Bolin!" Farfullo el maestro fuego tratando de soltarse del agarre. "Pero no es buena idea ¡Tenemos que entrenar!" Dijo malhumorado alejándose unos pasos de Bolin.

El maestro tierra hizo un puchero y soltó un quejido de perrito lastimado. "No seas amargado Makito." Pero este lo ignoro cruzado de brazos.

"No voy a ir. Y se acabó." Dijo Mako alejándose.

Korra soltó un bufido. "Parece un abuelo de tan amargado que es."

"¡Que no soy amargado!" Grito en respuesta Mako a la distancia. Asami observo todo esto pensativa, y una idea apareció en su mente. Se acercó a Korra a paso lento y le susurró al oído. "Es hora de usar tu arma secreta Korra."

La nombrada se sobresaltó al sentir la voz de la empresaria tan cerca, y volteo a verla con duda. Asami solo la miro directamente a los ojos y una sonrisa maliciosa se formó en su rostro. Korra pestaño y un sonrojo tiño sus mejillas. Movió la cabeza de un lado a otro negándose haciendo que Asami la miro con reproche. "¿Quieres pasar la tarde con Mako o no?" Dijo en voz baja. Se miraron a los ojos por largos segundos, ninguna cediendo ante la otra. Korra formo un puchero con los labios y suspiro aceptando la derrota.

Volteo a ver a Mako y armándose de valor comenzó a acercarse. Cuando se encontraba bastante cerca se detuvo indecisa, y volteo a ver en donde estaban los demás. Bolin la miraba totalmente confundido y Asami le hizo un gesto con la cabeza para que siguiera. Korra tomo aire armándose de valor.

"¿Mako?" Hablo con un tono suave, sintiéndose avergonzada. "Detesto a Asami y su capacidad para convencerme." Pensó molesta antes de que el maestro fuego la volteara a ver con el ceño fruncido. Una tímida sonrisa se formó en los labios de Korra.

"¿Seguro que no quieres venir conmigo a divertirnos en la lancha de Asami?" Mako relajo sus facciones ante el tono de Korra, que era extrañamente suave. [NT: Asami está creando un monstruo xD]

"No creo que sea buena idea cuando falta tan poco para el campeonato." Dijo Mako, su enojo desapareciendo lentamente. Korra le regalo una sonrisa alegre.

"Oh vamos Mako, hemos entrenado toda la tarde." Dijo el avatar acercándose para darle un suave empujón en el hombro. "Es imposible que estemos más preparados, después de todo somos los mejores." Korra cruzo los brazos haciendo una fingida mueca de superioridad.

Mako soltó una pequeña risa negando con la cabeza. "Ya, tienes razón." Korra saboreo esas raras palabras, después de todo Mako era tan terco como ella. "Iré con ustedes." Dijo finalmente rendido.

"¡Genial!" Exclamo Korra acercándose para regalarle un beso en la mejilla. Cuando se separó de Mako, sus miradas se encontraron y se perdieron en la mirada del otro.

"¡Estoo esta ardiéndoooo chicooos!" El grito de Bolin hizo que ambos se separaran de golpe, totalmente rojos. Asami se tapaba la boca con la mano tratando de calmar las carcajadas que amenazaban con salir.

Mako tocio tratando de calmar la vergüenza que sentía y le regalo una sonrisa a Korra para empezar acercarse a su hermano. Bolin se reía a carcajadas sosteniéndose el estómago. Se detuvo de golpe cuando sintió como agarraban uno de sus brazos y lo torcían en una llave de judo. Soltó una exclamación de dolor.

"Makitoo" Lloriquio Bolin. "Solo estaba diciendo la verdad."

La presión de la llave aumento.

"¡AYYY! ¡Lo sientooo Makooo!" Grito tratando de escaparse de los brazos de su hermano.

Korra hizo una mueca divertida ante la escena. El golpe de los tacones contra el suelo hizo que Korra volteara a ver a Asami, que la miraba con orgullo. La empresaria coloco una mano en el hombro de Korra. "Estoy orgullosa." Dijo con solemnidad. Korra sonrió y ambas chocaron las palmas en una señal de victoria para luego reírse divertidas.

–x–

El primer partido de Pro- control de la temporada inicio con los aires a favor de los Hurones de fuego. Derrotaron al equipo de los cole-canguro con una rapidez impresionante. Nunca habían estado más sincronizados. El entrenamiento fue duro, pero lentamente estaba dando los frutos necesarios.

Asami, que había visto todo el partido desde lo alto de una de las plataformas, sonrió feliz al ver como su equipo triunfaba de manera tan excepcional.

"Ganaran el campeonato." Pensó totalmente segura.

Korra tenía pensamientos similares cuando llego al lugar en donde se sacaban los uniformes. A su lado paso Mako. Korra lo siguió con la mirada con una sonrisa y la conversación que había tenido con Asami antes del primer partido llego a su mente.

"Korra, creo que deberías decirle." La nombrada miro a Asami sin entender el cambio brusco de tema.

"¿De qué hablas?" Pregunto.

Asami solo sonrió. "Que deberías decirle a Mako lo que sientes." Los colores subieron al rostro de Korra. "Todo el mundo sabe que ustedes dos se gustan."

"¡Eso no es verdad!" Exclamo Korra avergonzada.

Asami sonrió divertida. "Claro que sí, hasta Naga lo ha notado." El perro- oso polar que estaba recostada junto a ambas, levanto la cabeza para mirar a Korra. Movió la cola y miro fijamente a su dueña con una especie de mueca muy similar a una sonrisa. Korra se cubrió la cara con una mano. "Esto es traición Naga." Murmuro sin atreverse a mirar a nadie. Naga soltó un ladrido alegre haciendo reír a Asami.

"Pero en serio Korra, ya es hora de que den el siguiente paso." Dijo la empresaria cruzándose de brazos con una sonrisa. Korra bufo con las mejillas sonrojadas y desordeno su cabello con una mano, en un gesto nervioso.

"Ya, ya, entiendo." Dijo al fin rindiéndose. "Se lo diré después del partido ¿Feliz?" Korra hizo un puchero después de decir esas palabras. Asami asintió estirando su mano para tirarle el cabello a Korra.

"¡AY!"

"Al fin dejas de ser tan terca."

"¡Deberías premiarme, no castigarme Asami!

Korra negó con la cabeza divertida. Soltó un largo suspiro tratando de calmar las pequeñas punzadas de nervios que sentía. Se quito el uniforme lo más lento que pudo perdida en sus pensamientos y recordando las palabras de Asami para darse ánimos. Finalmente vio como Bolin se retiraba del lugar.

"Chicos, los espero afuera." Anuncio el maestro tierra retirándose del lugar, con Pabu en su hombro. El nerviosismo de Korra aumento al quedarse a solas con Mako. Paso largo rato mirando la espalda de su compañero de equipo, pensando en si debía hacer lo que tenía planeando o no. Pero al recordar a Sami, el valor llego con la imagen mental del rostro de su amiga.

"Mako…" Dijo con decisión. Este inmediatamente se dio vuelta al detectar el extraño tono de voz de Korra. Iba a contestar algo pero unos labios lo callaron. Al principio sintió sorpresa, pero al ver los ojos cerrados de la chica que le gustaba, solo se dejo llevar.

Bolin al salir del cuarto, vio a Asami apoyada en la pared con la vista perdida. "Hola Asami ¿Qué te trae por aquí?" Esta lo volteo a ver sorprendida.

"¡Bolin! Me asústate." Se colocó una mano en el pecho tratando de calmar su corazón. Luego le dedico una sonrisa al maestro tierra. "Solo los estaba esperando."

"Oh, si es por eso, déjame ir a buscar a los chicos que-"

"No, no, no, no y no" Asami alcanzo a agarrar el brazo de Bolin antes de que entrara nuevamente a la sala. Soltó un suspiro aliviada. "Creo que lo mejor es que esos dos se queden un tiempo a solas. " Bolin arqueo la ceja dudoso

"¿Y eso porque?" Asami iba a ser sincera con él, pero se detuvo al ver los ojos verdes del maestro tierra. Desde aquel baile, ella y Bolin se habían hecho muy buenos amigos. Y debido a esto, Asami noto perfectamente los sentimientos que le profesaba al Avatar, sentimientos que eran tan evidentes que cualquiera notaria. El sentimiento de culpa que la invadió fue tan grande, que no pudo hablar por largos segundos.

"¿Y si vamos a comer algo, Bolin? Tengo que contarte algo." Decidió al fin. No quería herir a uno de los pocos amigos que tenia, pero tampoco podía mentirle, y la única opción que le quedaba era tratar de hacer que el golpe de la realidad fuera lo menos duro posible.

Bolin se sintió sorprendido por unos segundos, pero después sonrió feliz. "¡Claro! Tengo un antojo de mis fideos favoritos que ni te imaginas" Dijo mientras se tocaba la pansa de manera chistosa. Asami rio divertida.

"Entonces, guíame a ese lugar, Bo" Pronuncio aquel apodo con gran cariño. Pero antes de que ambos se alegaran, Asami volteo a ver la puerta donde sabia estaba Korra. Deseo con todas sus fuerzas que todo saliera bien. No soportaría ver a su amiga herida después de todo lo que había pasado últimamente.

Y para alegría de Asami – que se entero mas tarde de los hechos ocurridos en aquel cuarto – todo salió de maravilla. Mako había invitado a salir – finalmente – a Korra. Se habían besado más de una vez – detalles que Asami no quiso escuchar, y hablaron de muchas cosas, pero ninguno se atrevió a expresar explícitamente los sentimientos que sentían por el otro – algo que le causo mucha gracia a la empresaria. No pudo negar que esos dos eran tan iguales que su relación seria perfecta.

Al final de la velada, el único que no estuvo feliz fue Bolin. Lloro, se comió platos de tallarines como si estos fueran alcohol que calmarían sus penas, pero nunca estuvo solo, Asami lo escucho, por mucho que todo lo que decía no tenía sentido. Y al final, lo más importante logro hacerlo entender que Mako no lo había traicionado. Nadie nunca sabe de quién puede llegarse a enamorarse.

–x–

Después de una larga charla con Asami, Bolin decidió que ya no deseaba seguir lamentando su mala suerte en el amor. Había aceptado la realidad con humor, algo característico de él. Junto a Asami, se convirtieron en los protagonistas de todos los sonrojos de la pareja. Cada vez que podían, tiraban burlas que hacían que Korra y Mako se le subieran toda la sangre al rostro, e incluso algunos chistes demasiado subidos de tono hicieron que el Avatar soltara llamas de las manos – suerte que Korra jamás atacaría a Asami, pero Bolin no pudo decir lo mismo.

Y la alegría de todos solo pudo seguir creciendo. Los Hurones de fuego arrasaron con todos sus contrincantes. Los cerdo-espíns, las Avispas. Todos los equipos habían caído con una facilidad increíble, que el mismo narrador había llamado "Masacre" a cada partido. La sincronía, la velocidad, la energía con la que luchaban los tres amigos fue alabada en todos los periódicos.

Lamentablemente, las cosas tampoco podían seguir tan bien.

Amón volvió. Dejo un mensaje a través de la radio que asusto a Korra. Aquel, el dueño de todas sus pesadillas, había amenazado lo que más le gustaba hacer; El Pro-control. Sus miedos volvieron como agujas en su mente, y el miedo que sintió ante la idea de que le arrebataran sus poderes fue tan grande que no supo qué hacer. Se alegro de tener a Asami, que podía, con solo verla a los ojos, descifrar cualquier sentimiento que la invadía, y calmarla hasta apaciguar todos sus miedos.

Cuando entro al consejo con Bolin y Mako detrás, el valor que tenía nació totalmente de todo lo que le había dicho Asami. Lucho por lo que quería, hasta que creyó que todo estaría perdido, apareció la persona que nunca pensó que la ayudaría. Lin Beifong prometió por su nombre que protegería el estadio de Pro-control, algo que Tarlok acepto encantado, logrando convencer al consejo.

Después de su conversación con Tenzin – en donde se entero de que este había tenido una relación con Lin Beifong – salió corriendo, monto a Naga y fue directo a la mansión de su amiga. Después de un largo camino, a lo lejos vio el gigantesco hogar de Asami, un lugar apartado de la Ciudad, lleno de arboles y rodeado de naturaleza. Las inmensas rejas le frenaron el camino.

"Naga, espérame aquí" Le murmuro a su amiga, mientras hacía uso de su tierra control para levantarse varios metros sobre el suelo. Al alcanzar la punta de la reja, dio un salto para caer limpiamente al otro lado. Con un solo movimiento arreglo la tierra que había utilizado y empezó a recorrer aquel lugar. La mansión era gigantesca, de color blanco y un rojo ladrillo. Dos pilares gigantescos levantaban un techo frente a la inmensa puerta del lugar. Las ventanas a los lados eran muchas, y cada una tenía pequeñas decoraciones que hacían extremadamente bello al lugar. Pero Korra, que ya había visto todo esto antes, lo ignoro. Paso con rapidez la fuente principal, escondiéndose con pasos ligeros entre cada árbol. Asami le había contado que su padre tenía muchos guardias para mantener un lugar tan grande seguro. Por esta razón, se escurrió por el lugar como agua, ligera, suave, y nadie noto su presencia.

Llego casi a la punta izquierda de la mansión, y diviso una gran ventana, mucho más que las demás. Esa era, por lo que recordaba, la habitación de Asami. Miro el balcón, a las ventanas para tratar de encontrar alguna luz que le indicara que la empresaria se encontraba despierta. Para su alegría, ahí estaba la figura de Asami al otro lado de la ventana.

Recorrió con la vista a su alrededor para buscar ideas para subir, ya que no quería arruinar el lugar utilizando su Tierra control. Un gran jardín – en donde estaba segura cabria todo el templo de Tenzin – se extendía a su alrededor. Flores de diversos colores, arboles y pinos. "¡Eso!" Y de un salto empezó a escalar el árbol que se encontraba más cerca de la ventana. Lo que no espero fue la cantidad de ramas que se enredaron en su pelo, y arañaron su cara, pero esto no la detuvo. Ágil como un gato, escalo la rama que la dejaba justo al frente de la ventana de Asami, y toco suavemente. Escucho unos movimientos apresurados por dentro, hasta que la ventana se abrió.

"¡¿Korra?!" Grito sorprendida Asami al ver la cara de Korra justa al frente de su ventana, que estaba segura, se encontraba a 3 metros del suelo.

"¡Shhhhhh!" Exclamo el Avatar colocando un dedo en su propia boca para indicarle que guardara silencio. "No vez que los guardias me pueden agarrar, y no quiero pasar el resto de mis días encerrada en la cárcel" Un puchero se formó en el rostro de Korra al imaginarse eso.

Asami rio, estirando una mano para empezar a sacar las ramas que se encontraban enredadas en el pelo de Korra. "Perdón, pero me sorprendió que aparecieras de la nada frente a mi ventana" Comento con ironía sin dejar de limpiar la cabellera del avatar. "Vaya que tiene el pelo suave" Pensó acariciando las hebras negras.

"Es que tenía muchas ganas de contarte algo, y no podía esperar hasta mañana" Inconscientemente Korra se acerco mas al tacto de Asami. Esta sonrió recordando a Naga a través de los gestos del avatar. Por unos momentos ambas se quedaron calladas, dedicándose a observarse mutuamente. La mano de Asami recorría con suavidad la cabellera de Korra, tocándola como si fuera una delicada flor, hasta alcanzar su mejilla. Paso suavemente un dedo en una caricia que hizo suspirar a Korra. Todo su cuerpo se relajó y una sensación de tranquilidad la inundo. Le dedico una sonrisa, que logro despertar a Asami del hechizo que las había envuelto a ambas por unos segundos.

"¿Y qué era eso tan importante, que querías contarme?" Dijo la empresaria alejando su mano hasta colocarla en su cadera con elegancia, sin ser totalmente consciente del cosquilleo que envolvía la punta de sus dedos.

"Oh, cierto" Y Korra dio un salto para entrar finalmente al cuarto de Asami. Se sacudió las ramas de la ropa para luego voltear a ver a su amiga. "¿Escuchaste el anuncio de Amon por la radio?" La empresaria asintió. "Bueno, como presentía que el partido podía llegar a cancelarse, fui con Bolin y Mako directamente al consejo" Asami la miro sorprendida.

"¿Irrumpiste en medio de una reunión oficial del consejo?"

"Bueeno, tampoco es la primera vez que lo hago…" Dijo Korra rascándose una mejilla. Sato solo pudo negar con la cabeza con una sonrisa. Era típico de Korra hacer cosas tan impulsivas.

"¿Y qué sucedió? Por favor dime que no cancelaron el torneo." Pregunto afligida ante esa idea. Lo que más deseaba en estos momentos era que su equipo ganara la final. Una suave brisa entro por la ventana que la hizo estremecerse, para luego notar cómo iba vestida Korra. Solo una simple polera la cubría.

Korra sonrió. "Estuvieron a punto, pero para mi alegría – y sorpresa – la persona que menos esperaba que me ayudara apareció." Dijo mientras miraba como Asami pasaba a su lado para cerrar la ventana. "Y todavía no me lo puedo creer ¡Lin Beifong me ayudo!"

"¿La jefa de la policía que te encerró el primer día que llegaste a Ciudad Republica?" Pregunto incrédula la empresaria dirigiéndose a un armario al lado de su cama. Korra en ningún momento la perdió de vista, notando lo gigantesco que era el cuarto de Asami. "Y lo solitario que puede ser" Pensó frunciendo las cejas.

"La misma" Vio como Asami sacaba del ropero un chaleco de color bordeo y se acercaba hacia donde se encontraba. "¿Para qué es eso?" Pregunto sin recibir una respuesta. La empresaria se acerco más todavía y paso la prenda por los hombros del Avatar para cubrirla. Korra noto que era más baja que Asami al tenerla tan cerca.

"Te vas a resfriar si andas así por ahí." Dijo Asami.

"Asami, vengo del polo sur, esto para mi es una suave brisa de verano." Le respondió Korra con un puchero, colocándose la prende de igual manera. Noto que le quedaba un poco apretada de brazos pero ancha en la parte de adelante, y que desprendía un suave olor. "Huele a Sami" Pensó con una sonrisa.

"Prefiero no arriesgarme, mañana es la final" Respondió encogiéndose de hombros, para luego pasar una mano por su propia cabellera con elegancia, un gesto que Korra había notado que siempre hacia de manera inconsciente. "¿Y que hizo Lin Beifong?"

"Ah, verdad." Recordó Korra agitando la cabeza para concentrarse. "Prometió que se encargaría personalmente de la seguridad del estadio. Y ante esto, Tarlok acepto inmediatamente" Asami volvió a recordar la malicia que siempre veía en los ojos del originario del Polo norte, y un extraño presentimiento la invadió.

"Pero lo que fue más extraño, es que descubrí que Tenzin estuvo saliendo con Lin Beifong" Dijo Korra. Las ideas que rondaban en la mente de Asami desaparecieron ante ese comentario.

"¿En serio?" Se sorprendió Asami, para luego añadir. "Bueno, si lo pensamos bien, ambos son igual de estrictos, no harían mala pareja."

"¿Lo dices en serio? Esos dos son tan gruñones que juntos podrían hacerme la vida imposible." Un escalofrió recorrió la espalda del Avatar ante la imagen mental que había cruzado por su mente. "Prefiero mil veces a Pema, tiene un carácter tan dulce que hace que Tenzin no sea tan gruñón" Asami inclino la cabeza meditabunda.

"Bueno, dicen por ahí que los opuestos se atraen." Y en ese momento se encontró con los ojos de Korra, algo que la hizo sonreír inconscientemente.

"¿En serio lo crees? No sé si dos personas tan diferentes puedan estar juntas" Comento devolviéndole la sonrisa a Asami. Esta la cogió del brazo y la llevo hasta su cama en donde se sentó.

"Ven, no quiero estar parada mientras hablamos, a veces pasan horas y ni si quiera lo notamos" Korra se rio sentándose al lado de su amiga.

"Eso es verdad, como aquella vez que fuimos al parque y nos sentamos junto a Naga. Pasaron como 3 horas sin darnos cuenta" Asami sonrió divertida al recordar ese día.

"Si, y recuerdo que te castigaron severamente" El gesto de Korra dejo de ser tan alegre.

"Odio los discurso de Tenzin, son tan latosos ¡Yo no tengo la culpa de no poder hacer aire control!" Dijo frustrada. Asami se acercó más al Avatar hasta que ambos hombros se tocaron, en un gesto que ayudo a tranquilizar a Korra.

"Lo sé, Korra. No es tu culpa, se que en algún momento lo lograras" Esto último lo dijo con tal seguridad que el Avatar le creyó totalmente. Korra soltó un suspiro tirándose de espaldas en la suave cama de Asami. Ambas se quedaron largos minutos en silencio, disfrutando de la presencia de la otra. La empresaria se dedico a observar a su amiga con una sonrisa, para luego también recostarse a su lado, pero apoyando su cabeza en su mano para poder ver el rostro de Korra. Esta última recordó los pensamientos que tuvo hace un rato.

"Sami… ¿No te sientes sola en un lugar tan grande?" La nombrada se congelo en su lugar por unos segundos. Nadie le había preguntado eso antes. ¿Ella? ¿Sentirse sola? Siempre lo había tenido todo. "No… además de mi padre, nunca había tenido a nadie." Y miro a la nombrada con una sonrisa triste.

"A veces sí, toda está mansión es demasiado grande para solo dos personas" Hablo al fin Asami en voz baja, como si tuviera miedo de que alguien más la escuchara. Korra se levanto un poco para poder verla a la cara. Sintió la soledad que le transmitían aquellos ojos, y no pudo evitar recordar sus años de aislamiento en el Polo sur, sin nadie más que sus padres y Naga.

"Yo también me he sentido sola, Sami" Y una idea genial apareció en su mente. "Pero ahora ya no te sentirás así ¡Vendré todos los días a verte para que no te sientas mas sola!" El corazón de Asami se contrajo de ternura ante aquellas palabras.

"Gracias."

Era de madrugada cuando por fin Korra se digno a salir del cuarto de Asami. Literalmente el tiempo se les había ido volando.

Ah Tenzin esto no le hizo ni una pisca de gracia.

-x-

El estadio estaba eufórico. Los gritos de la gente resonaban por todo el lugar y ¿Cómo no hacerlo? ¡La final de Pro-control finalmente había llegado! Los Hurones de fuego ardían de la emoción en sus camerinos cuando empezaron a ponerse el uniforme.

"¡Esto es emocionante!" Grito Bolin después de colocarse la ropa. "No puedo esperar a patearles el trasero a esos Lobo-murciélagos" Dijo esto mientras utilizaba sus puños para pegarle a un enemigo imaginario.

"Te entiendo Bolin" Dijo Korra con una gran sonrisa. "Ya quiero partirle la cara a ese tipo bonito" Y frunció el ceño al imaginarse al líder de los lobos-murciélagos, que tanto despreciaba. Mako se le acerco con una sonrisa, para luego atraerla hacia sí y darle un suave beso en los labios

"Para la buena suerte" Hablo Mako, y Korra le devolvió el beso con una sonrisa.

"¡Agh! ¡Chicos! ¡No hagan eso frente a mí!" Bolin se tapó los ojos con una mano y a los de Pabu con la otra. En ese momento entro Asami al cuarto con una sonrisa alegre. "Asami, dile a los chicos que no hagan cochinadas frente a una mente tan pura como la mía" Dijo el maestro tierra acercándose con saltos y un gran puchero en el rostro.

Mako se sonrojo hasta las orejas cuando Asami los miro con una ceja alzada. "¡Bolin! ¡No exageres!" Dijo el maestro fuego. Korra no sabía dónde esconder su rostro lleno de vergüenza. Asami no pudo aguantar la risa ante aquella escena.

"Sami, no te rías." Dijo Korra mientras caminaba donde su amiga con el rostro rojo. "Solo fue un beso…" Le susurro por lo bajo mientras sus labios se fruncían en un puchero.

"Está bien Korra, no te avergüences" Le dijo regalándole una sonrisa para calmarla. "Yo solo vengo a desearles suerte en el partido."

"¡No la necesitamos!" Grito Bolin con energía. "¡Los vamos a destrozar!"

"Así se habla Bo." Mako decidió unirse a la conversación con una sonrisa, tratando de disimular el sonrojo de sus mejillas. Asami sonrió divertida.

"Pero me disculpo por interrumpirlos chicos, si quieren yo y Bolin salimos para que puedan seguir con lo suyo." Korra y Mako estuvieron a punto de soltar llamas de la vergüenza, mientras que el maestro tierra se partía de la risa.

-x-

Finalmente el combate entre los Hurones de fuego y los lobo-murciélagos dio inicio. Asami se rió cuando vio a Pabu hacer su presentación en medio de la arena, y se sentó en el balcón en donde se encontraba su padre para ver el partido que recién estaba comenzando.

"Te vez emocionada, hija" Comento Hiroshi al ver la gran sonrisa que no desaparecía del rostro de Asami.

"Si, es que estoy muy feliz por los chicos." El mayor de los satos frunció las cejas ante la respuesta.

"Te has hecho muy amigos de esos maestro…" El tono del dueño de Industrias Futuro estuvo teñido de un suave resentimiento que no fue percibido por su hija al estar esta tan concentrada en el partido de Pro-control.

"Si, desde que conocí a Korra todo ha sido más divertido." El silencio envolvió el lugar mientras que los ojos de la empresaria se movían de un lado a otro siguiendo el movimiento de los maestros en la plataforma. No pudo evitar soltar exclamaciones en voz baja al ver las faltas que cometía el maestro agua de los lobo-murciélagos contra Korra, faltas que no eran sancionadas. "Malditos tramposos, tienen comprados a los árbitros." Pensó con molestia Asami al ver como su equipo perdía el primer round. El segundo partido fue más parejo, a pesar de las trampas que hacían los Lobo- murciélagos, los Hurones de fuego combatieron con todo lo que tenían, siempre siguiendo las reglas, como su honor les dictaba.

El combate fue duro y largo. Pero finalmente, dando las últimas fuerzas que tenían guardadas…

"¡Los Hurones de fuego ganan el torneo, derrotando a los Lobo-murciélagos, algo completamente inesperado queridos oyentes!" Grito el narrador emocionado.

Fue tanta la euforia del estadio que nadie noto el extraño movimiento que empezaba a surgir dentro de las masas.

Korra, Mako y Bolin estaban tan concentrados en celebrar su victoria que cuando notaron lo que estaba pasando, ya era demasiado tarde. El vidrio que se encontraba sobre el techo se rompió en un gran estruendo. Cuerdas fueron lanzadas y de ellas se deslizaron personas con extraños uniformes, que empezaron a atacar a los Hurones de fuego, que pronto se vieron superados en número.

Asami desde la galería observo todo esto estupefacta, e inmediatamente reacciono para salir del balcón en donde se encontraba, para ir en la ayuda de sus amigos. Pero fue detenida por Hiroshi, que la agarro de un brazo.

"¿Dónde crees que vas Asami?" Esta lo volteo a ver incrédulo.

"¡A ayudar papa!" Grito haciendo uso de su fuerza para librarse del agarre. Fue en estos momentos que por primera vez Hiroshi se arrepintió de haber entrenado a su hija en las artes marciales.

"¡Espera Asami, no vayas!" Ya era tarde, la nombrada ya había salido por la puerta.

Asami empezó a correr por los pasillos hasta encontrar la salida en donde se encontraban las gradas. Vio con asombro como la mayor parte de la Fuerza de Policía yacía en el suelo del gimnasio, inconscientes – su mente negándose a creer que estaban muertos. Sin detenerse por si en cualquier momento la atacaban, empezó a acercarse al escenario de Pro-control en donde veía a Korra luchar contra los Igualitarios. Cuando llego por fin al borde, se dio cuenta de que había cometido un gran error ¿Cómo cruzaría hasta allá? Un gran espacio lleno de agua la separaba de sus amigos, y solo pudo ver como cada uno caía a la distancia.

Mako.

Bolin.

Y finalmente solo quedo su amiga. Asustada, apretó el fierro de la baranda con fuerza, hasta que sus nudillos se pusieron blancos debido a la presión. Un nudo se formó en su garganta y unas repentinas ganas de llorar la hicieron gritar.

"¡Korra!" Y lo último que vio fueron los ojos celestes del avatar a lo lejos, antes de caer inconsciente.

-x-

Korra todavía no había procesado lo que sucedía, solo se había dedicado a defenderse de los continuos ataques de un grupo cada vez más numeroso que trata de derrotarla.

Un gran nudo se formó en su garganta cuando vio a Bolin caer inconsciente a solo unos pasos de donde estaba parada. Con los puños en llamas, se lanzó contra los enemigos expresando con cada movimiento lo preocupada y furiosa que se sentía. En uno de los saltos que daba para esquivar los ataques de sus adversarios, vio como el maestro fuego recibía un golpe en cuello, haciendo que cayera desmayado.

"¡Mako!" La desesperación que sintió en ese momento hizo que sus acciones se volvieran descontroladas. Lo único que tenía en mente era llegar frente al maestro fuego, deseaba con todas sus fuerzas que estuviera bien. Cuando escucho la voz de Asami a la distancia, una momentánea lucidez la envolvió. Girando sobre sí misma y utilizando agua control, dio una patada de lado para lanzar un látigo de agua que lanzo lejos a los Igualitarios que la rodeaban y volteo a ver en donde había escuchado el grito de la empresaria. La misma desesperación y miedo volvieron de golpe al ver a un enmascaro con un extraño artefacto en la mano, tocar a su amiga haciendo que esta cayera inconsciente al suelo.

"¡No!" Grito Korra asiendo que el agua que se encontraba alrededor del escenario se sacudiera y temblara al unísono de los sentimientos del avatar. Fue entonces cuando más Igualitarios subieron a la plataforma en un elevador que los dejo en frente de una enfurecida Korra. La frustración de no poder haber defendido a sus amigos la sobrepaso. Y el detonante de todo fue ver aquella mascara que conocía tan bien. El miedo que siempre sentía hacia Amon se transformó en ira pura, ira que activo algo dentro de Korra, haciendo que una extraña aura empezara a rodearla. Sin darse cuenta, sus ojos y boca empezaron a brillar, y casi al mismo tiempo, agua empezó a girar en círculos a su alrededor. En otras circunstancias, quizás Korra habría notaria la increíble fuerza que llenaba todo su cuerpo, pero toda razón desaparecido.

Dejando solo destrucción.

-x-

"Amigos, al parecer hay una especie de disturbio eléctrico" Se escuchó la voz del locutor encargado de relatar el partido de Pro-control, que miraba las luces que aparecían por todo el estadio asustado. "Los policías metales están cayendo como moscas, al parecer personas enmascarada entre el público han empezado a atacar a los demás con un extraño aparato en sus manos." Fue cuando volteo a ver a la plataforma. "Y ¡Miren eso! El avatar ha empezado a brillar de la nada." El locutor agarro el micrófono sorprendido. "Miren esa fuerza, santo cielo, esta combatiendo con todos los igualitarios sobre la plataforma. No ¡Esta arrasando a todos los igualitarios! Esperen un segundo amigos, ahora un gigantesco vórtice de agua amenaza con destruir todo el lugar." La puerta detrás de él se abrió dejando ver a uno de los seguidores de Amon. "Y ahora uno de los enmascarados está conmigo en la cabina en este momento. Levanto una mano con uno de esos guantes contra mí, y creo que va a electrocutarme." La voz del locutor se quebró debido al miedo, mientras que el avatar destruía todo a su alrededor haciendo que el estadio empezara a temblar. "Me pregunto de qué manera quedare inconsciente, quizás el techo se caiga en cualquier segundo, cortesía del Avatar, o me electrocutaran con ese extraño artefacto." El igualitario se acercó, haciendo que el centro del guante empezara a brillar. "Sí señor, será esto último y debo decirles, que moje mis pantalones."

-x-

Amon se encontraba de pie frente al Avatar, el cual, prácticamente había destruido la mitad del lugar. Sus seguidores aparecían por todos los ángulos, tratando de frenar a Korra, pero nada funcionaba, el poder que poseía en ese estado era imparable.

"La única forma de detenerla, es dejarla inconsciente." Ese pensamiento cruzo por la mente de Amon, antes de empezar a acercarse con movimientos agiles, esquivando todos los ataques que se repartían por el aire. Esquivo por poco una gran llamara, que seguramente lo habría dejado con graves quemaduras – o cocinado como pollo frito – antes de golpear con la mano extendida un punto en el estómago del Avatar que frenaron todos sus movimientos. Sus ojos y bocas dejaron de brillar y finalmente Korra cayó. Todos los igualitarios a su alrededor dejaron de estar en posición de ataque, y todo por fin fue calma. Pero los destrozos y los caídos eran muchos más de lo planeado. Amon apretó los puños furioso "Esta niña estuvo a punto de arruinar mis planes" Hizo una seña con la mano a sus seguidores, los cuales rápidamente trajeron frente a él, a unos inconscientes maestros tierra y fuego. Se acercó a uno de ellos y coloco su pulgar en la frente de Mako.

"Este será tu castigo, Avatar."

-x-

Después de amarrar al equipo Avatar, Amon tomo un micrófono para poder decir el discurso que tenía planeado.

"Creo que finalmente tengo su atención, maestros de Ciudad Republica." Su profunda voz resonó por todo el estadio, y toda gente que estaba en las gradas volteó a ver al líder de lo Igualitarios. "Veo que los Hurones de fuego son sus campeones de Pro-Control, y entre ellos se encuentra su querido Avatar, maestro de los cuatro elementos. El protector de la paz del mundo" Cada palabra era pronunciada con sarcasmo. "Pero ¿Esta noche el Avatar los protegió de nuestro ataque? ¿A caso no fue ella, la que produjo casi todos los daños del estadio, la que estuvo a punto de matarnos a todos?" Amon siempre había sido bueno con las palabras, y supo perfectamente hacer que la situación se volviera a su favor. Todo el público empezó a mirar las destrucciones, los pilares que apenas se sostenían sobre sí, y un suave murmullo de desaprobación comenzó a nacer entre las personas. "¿Acaso esto no es una muestra clara de que los maestros son una amenaza? Después de todo, con aquel Avatar como líder ¿Que se puede esperar de los demás maestros control? ¿No ven que ellos abusan de los ciudadanos no maestros? El Avatar hirió a muchos de los míos, personas sin poderes. Estuvo a punto de matar a casi todos ustedes, ciudadanos que supuestamente debía proteger." Las opiniones de las personas ya no eran un simple murmullo, empezaban a levantarse, a protestar cada vez con más fuerzas, todos cayendo en las palabras de Amon, creyendo como si fuera un embrujo.

"Que esta sea una advertencias a todos los maestros que están haya afuera. Si alguno de ustedes se interpone en mi camino, correrán la misma suerte." El público exclamo en protesta, asustados, pero el lugar lentamente comenzaba a dividirse, siendo los no maestros los que predominaban, guardaban silencio, atentos a cada palabra dicha por el líder de los igualitarios. "A mis seguidores, por años se han visto forzados a vivir en la sombra, pero ahora, tenemos el número y la fuerza para crear una nueva Ciudad Republica." Amon levanto la mano empuñada, acentuando con movimientos cada palabra.

-x-

Lentamente los Hurones de fuego empezaron a despertar de la inconsciencia. El primero fue Mako, el maestro fuego se notaba cansado, sentía como si una parte de su fuerza hubiera desaparecido de la nada. Se movió como pudo, tratando de despertar a Korra, que se encontraba a su lado. Esta abrió los ojos agotada, para empezar a mirar a su alrededor confundida. Bolin fue el último en despertar, el cual se encontraba con el mismo sentimiento que Mako tuvo al despertar. Sentía como una parte de si hubiera desaparecido.

"¿Cómo vamos a salir de aquí?" Pregunto Mako, moviéndose bruscamente para tratar de soltar las cuerdas. Korra no respondió, sumergía en sus pensamientos y en las extrañas lagunas mentales que tenía. Era como si todo hubiera desaparecido, dejando pequeñas escenas aleatorias que no podía entender.

Los tres amigos guardaron silencio, sin saber qué hacer. El sonido de un chapoteo llamo la atención de Bolin. Una sonrisa feliz se formó en su rostro al ver a Pabu nadando hacia ellos. El animal salto a la plataforma y se acercó al maestro tierra.

"Pabu, escucha amiguito" Dijo Bolin, empezando a hace ruidos con los dientes. Korra lo miraba confundida, pero extrañamente Pabu parecía entender los que significaban aquellos sonidos.

"¡Deja de jugar Bolin!" Exclamo hastiado Mako después de escuchar por tanto tiempo el sonido de los dientes castañeando.

Este lo miro con reproche. "No estoy jugando Mako, estoy tratando de salvarnos." Y volteo a ver a Pabu de nuevo sonriente. Este empezó a morder las cuerdas "¿Ven? Pabu también sabe hacer otros trucos"

Korra solo pudo reírse ante la idea de ser rescatada por Pabu, el ser más tierno que había conocido.

El grito de Amon los hizo volver a la realidad.

"¡La revolución, ha comenzado!" El sonido de un público ovacionando al líder de los igualitarios, logro que un amargo sentimiento de preocupación llenara al Avatar. Korra no sabía porque, pero estaba segura de que ella tenía algo que ver en todo este tema. Había hecho algo, pero ¿Qué? Todos sus pensamientos fueron interrumpidos por una fuerte explosión que sacudió la plataforma sobre ellos. Los debilitados pilares que la sostenían empezaron a romperse debido a la presión

"¡Termina de romper las cuerdas Pabu!"Grito Mako desesperado.

"Ey, no le grites así" Se quejó Bolin mirando con desaprobación a su hermano, antes de voltear a ver a su pequeño amigo. "No te asustes Pabu, solo sigue rompiendo las cuerdas." He hizo unos ruidos con sus dientes, haciendo que el animal siguiera royendo las cuerdas, hasta finalmente romperlas en su totalidad. Apenas Korra estuvo libre, se paró de un salto y empezó a mover las manos como si estuviera atrayendo algo desde la distancia. El agua que los rodeaba se elevó y se dividió en distintas partes, que se unieron a cada pilar de la plataforma, y con un movimiento final, Korra cerró sus manos haciendo que el agua se convirtiera en hielo. La plataforma dejo de temblar, y se quedó en su lugar.

Mako y Bolin voltearon a ver a Korra como si a esta le hubiera crecido otra cabeza de la nada.

"¿Cómo rayos se te ocurrió hacer eso?" Pregunto el maestro fuego sin poder creer lo que sus ojos habían presenciado.

"¿Qué? ¿Crees que no soy capaz de pensar?" Una ofendida Avatar se cruzó de brazos. Mako negó rápidamente con la cabeza temiendo por su integridad física.

"¡No es lo que quise decir! Es solo que…" Korra empezó a reírse deteniendo las palabras de Mako.

"En realidad, Asami ama la arquitectura, y pasar tanto tiempo a su lado me hizo aprender una o dos cosas." La sonrisa que siempre aparecía en el rostro del avatar al pensar en su amiga desapareció de golpe ante los recuerdos que llegaron a su mente como un flash. Bolin inconsciente, Mako cayendo ante sus ojos. El grito de Asami, tan real que logro que un escalofrió recorriera a Korra. Su mandíbula se tensó y se lanzó a correr acercándose al agua. Cuando dio un paso sobre el líquido, este se congelo de golpe, dando un soporte para que Korra pudiera pisar y alegarse de la plataforma.

"¡Matare a ese tipo!" Grito furiosa, viendo como los igualitarios se elevaban en el aire sujetados en cuerdas de metal. Salto al agua hasta quedar totalmente sumergida, y girando su cuerpo sobre su propio eje creo un remolino de agua que la impulso en el aire. Subió todo lo que pudo, con los ojos brillando debido a la rabia, pero el agua se acabó antes de llegar donde Amon.

"¡AGH!" Grito llena de frustración levantando una mano, imaginando que de esa manera los alcanzaría. Lo único que llenaba su mente era la rabia, una que la cegó de todo lo que la rodeaba. La gravedad hizo su trabajo, y el cuerpo de Korra comenzó a caer. Una cuerda de metal envolvió su estómago, haciendo que finalmente tomara conciencia de lo que estaba pasando. Agarro con fuerza el metal, viendo como Lin Beifong– que colgaba de otra cuerda sujetada al techo – realizaba un giro para impulsarla en el aire. Salió disparada como una bala, y finalmente alcanzo a uno de los igualitarios que se encontraba parado sobre una plataforma que se sujetaba a la nave con una cuerda de metal. Lanzando llamaradas de sus puños, expulso a los enmascarados de sus puestos, y sosteniendo la cuerda con una mano giro su cuerpo en un círculo para lanzar fuego con sus pies al resto de los igualitarios que se encontraban a su alrededor. De inmediato busco con la mirada a Amon, y su mandíbula se tensó al verlo sobre su cabeza, subiendo ya al dirigible. Sus ojos se encontraron por unos segundos, haciendo que Korra soltara una exclamación furiosa. Lanzo una gigantesca llamarada que entro por la abertura del dirigible por donde vio desaparecer al líder de los igualitarios. La potencia del fuego fue tanta, que se creó una explosión al chocar contra el techo del dirigible, expulsando lejos a todos los igualitarios, incluyendo a Amon que no pudo escapar a tiempo. Este se levantó con agilidad, sintiendo el olor a quemado que desprendía su traje. "Maldita niña" Pensó acercándose a la abertura para mirar al Avatar.

Korra le devolvió la mirada iracunda, pero sin saber que más hacer al estar colgada de tan alta altura, y de una cuerda que se movía con cada sacudida del viento. Una fuerte corriente hizo que dejara de ver a Amon para voltear a ver a su alrededor. El mar estaba lleno de botes con fuego y más dirigibles con el logo de los igualitarios se veían al distancia. No alcanzo a reaccionar cuando dos enmascarados bajaron por la cuerda en donde se encontraba, lanzándola directo al vidrio que cubría al estadio. Giro justo a tiempo para caer sobre sus pies, sintiendo como el cristal crujía debajo de ella.

Lin Beifong que también estaba sobre el techo de cristal, luchaba para detener a los igualitarios. Korra salió en su ayuda, dando un salto para impulsarse sobre el aire y lanzar lanzallamas con sus puños, golpeando a uno, dos y tres igualitarios. Detuvo justo a tiempo a uno que estuvo a punto de electrocutar a Lin. El igualitario dio una voltereta en el aire para caer sobre sus pies y con dos armas que brillaban en electricidad, se lanzó contra el Avatar, que esquivaba y lanzaba fuego, defendiéndose. Dos igualitarios más se unieron a la batalla, y Korra utilizo toda la habilidad que tenía para defenderse y atacar al mismo tiempo.

Lin, que miraba todo esto a la distancia, extendió los brazos para lanzar cuerdas de metal que sujetaron a dos de los enmascarados que luchaban contra Korra, e impulsándose con los brazos, lanzo a los igualitarios lejos. Se puso en pie, y miro al dirigible que estaba sobre su cabeza. Lanzando nuevamente sus cuerdas de metal, se afirmó a un cable, y apretando el puño, se impulsó hacia arriba.

Korra seguía luchando con el último enmascarado, que utilizaba sus armas llenas de electricidad con maestría. Ambos saltaban y giraban con agilidad, esquivando los ataques del otro. El avatar lanzaba fuego en cada movimiento, hasta que tuvo una oportunidad al esquivar un golpe, de pegarle un codazo en plena cara que lanzo lejos al enmascarado. Este se levantó, pero no a tiempo para esquivar las llamaradas que lanzo Korra, enviándolo en una caída fuera del estadio. [NT: ¿Alguien se ha puesto a pensar en cuanta gente murió en este ataque?] El avatar aterrizo sobre la estructura de cristal después de haber dado aquel salto y noto asustada como el vidrio se rompía bajo sus pies, e igual que su enemigo, cayó al vacío.

Lin escucho el grito de Korra y la vio caer. Dudo unos segundos, negándose a soltar el cable que se aferraba al dirigible donde estaba Amon, pero la imagen de lo que le podía llegar a pasar a Korra, fue más fuerte que su deseo por detener a los igualitarios. Se lanzó al vacío, lanzando sus cables de metal control para sujetar al Avatar y afirmarse de un lugar para no caer. Korra sujeto la punta del cable y se aferró con fuerza, y lentamente bajaron hasta llegar a las gradas.

Korra cayó totalmente cansada al suelo.

"¡Maldita sea!" Grito frustrada levantándose y lanzando llamas de fuego control al aire contra un enemigo imaginario. Lin detuvo a Korra sostenido con fuerza uno de sus hombros.

"Tranquilízate." Dijo Beifong con firmeza. Korra volteo a verla y con un suspiro sus facciones se relajaron.

"Gracias por salvarme." Murmuro por lo bajo el Avatar.

"Ni lo menciones muchacha."

A lo lejos Korra vio a Mako y a Bolin correr hacia donde se encontraba. El primero en llegar fue Mako, que se lanzó a abrazar a Korra.

"Me alegro que estés bien." Le dijo al oído. Un escalofrió recorrió la espalda de Korra, y el olor de Mako logro que lentamente se tranquilizara. Bolin llego unos segundos después y abrazo a ambos feliz.

"¡Ay Korrita, casi me da un infarto cuando caíste de tan alto!" Grito dramáticamente Bolin, lágrimas de cocodrilo cayendo por su rostro. "Me alegro que estés enterita." Korra le sonrió para tranquilizarlo.

"Vamos chicos, soy el Avatar, algo como eso no podrá matarme."

Ninguno de los tres, presto atención a la conversación que Tenzin y Lin tenían. Pero esto no evito que Korra viera a lo lejos a un hombre que conocía muy bien.

"¡Hiroshi!" Grito soltándose con brusquedad del abrazo de oso de Bolin. Todavía podía escuchar el grito de Asami en su mente. Deseaba con todo su ser ver a su amiga sana y salva. Corrió lo más rápido que pudo para alcanzar al jefe de industrias futuro, el cual se encontraba varias galerías más abajo. Lo vio desaparecer por uno de los túneles que llevaban al exterior y asustada por el hecho de perderlo, con una mano sujeto la baranda y dándose impulso salto hasta caer justo al frente del pasillo. Cuando sus pies tocaron el suelo, Korra noto lo agotada que estaba. Una dolorosa punzada atravesó su tobillo, y gruño frustrada por su mala suerte. Se levantó como pudo, afirmándose a la pared y empezó a caminar. Recorrió el largo pasillo hasta llegar frente a una puerta. De lo que recordaba, este era el lugar donde la gente con dinero venía a celebrar las victorias de sus equipos favoritos. La abrió de golpe y ahí vio a Asami recostada en un sillón en medio de la sala.

"¡Asami!" Se arrodillo a su lado y levanto sus manos de manera horizontal. Utilizando las enseñanzas de Katara sobre la sanación, paso sus manos por el cuerpo de su amiga sin llegar a tocarla en busca de alguna herida grave. Soltó un suspiro aliviada al no encontrar nada y se dedicó a observar el rostro de Asami. Tenía el pelo desordenado, uno que contrastaba totalmente a su perfecta apariencia que siempre portaba y rio por lo bajo al imaginarse la reacción que tendría Asami al verse en ese estado. Estiro la mano para tratar de ordenar la cabellera negra.

"No la toques." La voz potente de Hiroshi Sato hizo que Korra se volteara asustada.

"Por Ravaa, casi me da un infarto." Dijo Korra. "Solo estaba arreglando el cabello de Asa-"

"No tienes ningún derecho a ayudarla ya que por tu culpa termino así" Dijo interrumpiendo lo que decía Korra. El tono que estaba utilizando el jefe de industrias futuro era totalmente opuesto a lo que el Avatar estaba acostumbrado a escuchar.

"Pero…" La maestra de los elementos se levantó para mirar a Hiroshi a los ojos. Un escalofrió recorrió su cuerpo al ver aquel brillo en los ojos del empresario. Ya lo había visto antes, la primera vez que lo conoció.

Era como si… La odiara.

"¿Korra?" Algo se calmó dentro del Avatar al escuchar esa voz. Se volteo y una sonrisa nació en su rostro al ver aquellos ojos verdes. Asami le devolvió la sonrisa acomodándose en el sillón para quedar sentada. "¿Dónde vas papá?" Pregunto haciendo que Korra volteara a ver a Hiroshi Sato.

"No te preocupes hija, iré a arreglar algunas cosas para que nos vayamos a casa." El dueño de Industrias futuro le dedico una sonrisa a Asami, y sin dirigirle una sola mirada al Avatar se retiró del lugar.

"Siento un extraño hormigueo en todo mi cuerpo." Comento Asami moviendo sus extremidades en busca de calmar esa sensación. "¿Qué sucedió?"

El Avatar hizo una mueca al recordar la escena y se sentó junto a Sato. "Cuando me gritaste, detrás de ti apareció un igualitario con una extraña maquina en su mano y al tocarte caíste desmayada." La empresaria se sujetó la cabeza con una de sus manos tratando de calmar el suave dolor que tenía. Con una sonrisa observo a su Korra. "Me alegro que estés bien." Dijo soltando un suspiro aliviado.

Korra hizo un gesto frustrada. "Eso debería decirlo yo, no te imaginas cuanto me preocupaste." Su rostro se apagó al recordar todo lo que había pasado. Asami coloco una mano en su brazo para llamar su atención.

"Está bien Korra, no es tu culpa." La empresaria la miro directamente a los ojos. El Avatar sintió aquella sensación de paz que siempre experimentaba al lado de Asami. Y fue como si todo lo que sucedió cayera de golpe sobre sus hombros. Apretó los puños con fuerza pero no pudo evitar que sus ojos se llenaran de lágrimas.

"¿Korra?" Nunca había visto al Avatar llorar. Siempre parecía tan fuerte y orgullosa, que a veces olvidaba que también tenía derecho a derrumbarse. Estiro una mano y acaricio el cabello de su amiga con cariño.

Ante este gesto Korra se quebró. Lagrimas empezaron a caer por su rostro, y un lastimero sonido se escapó de sus labios. Asami se dedicó a ordenar el cabello castaño con suaves caricias, viendo como su amiga apretaba con fuerza la tela del sillón.

"Tranquila…" Murmuro la empresaria tratando de calmarla.

"Lo siento tanto Asami…" La voz del Avatar sonaba rota. "No pude proteger a nadie" Levanto las manos tratando de limpiar su rostro de las lágrimas que seguían cayendo sin parar. "Si algo les hubiera pasado a ti, a Mako o a Bolin, no podría perdonármelo."

Asami apretó los labios molesta, y alejo la mano del cabello de Korra, para pegarle un fuerte golpe en la cabeza.

"¡Ay!" Korra se llevó las manos a la cabeza. " ¡¿Asami que haces?!" Pregunto mirándola con las cejas fruncidas y los ojos todavía llenos de lágrimas.

"Escúchame Korra" Su voz sonó decidida mientras se cruzaba de brazos. "Eres el ser más poderoso de la tierra, pero eso no significa que puedas protegerlos a todos. Si alguien sale dañado, no es tu culpa. Porque estoy segura de que hiciste hasta lo imposible para evitarlo." Korra sintió un escalofrió ante la dura mirada de Asami. Siempre sentía miedo cuando la empresaria se enojaba de esa manera. Se quedaron mirando fijamente hasta que Korra desvió la vista aceptando su derrota. Se limpió todo rastro de lágrimas de su rostro y levanto la cabeza para ver a Asami. La sonrisa que se formó en el rostro de la empresa hizo que Korra sonriera de igual manera.

Ambas se quedaron mirando por largos segundos hasta que el Avatar no pudo evitar soltar una risa.

Asami frunció el ceño. "¿Que sucede?"

Korra se rio por lo bajo. "Tienes el pelo totalmente desordenado." Dijo con gracia. Sato se llevó las manos a su cabellera para empezar a ordenarla.

"¿Por qué no me lo dijiste antes?" Refunfuño Asami mirando molesta a su amiga.

Korra sonrió divertida. "A veces tengo derecho a reírme a costa tuya ¿No es así, señorita perfección?" Recibió un golpe en la frente como respuesta. "¡Ay!" Se quejó el avatar tocándose el lugar dañado. "Estas tomando como costumbre el golpear…" Refunfuño Korra. Asami solo le saco la lengua en un gesto infantil que pocas veces hacía. Se miraron a los ojos y ambas rieron divertidas por la situación.

"¿Korra? ¿Estás ahí?" Era la voz de Tenzin que se escuchaba al otro lado de la puerta. El maestro aire entro a la sala, para soltar un suspiro aliviado al ver a su pupila en buen estado. "Me preocupaste cuando saliste corriendo de la nada." La voz estaba cargada de reproche.

Korra solo pudo rascarse la nuca arrepentida. "Estaba preocupada al no ver a Asami." Dijo haciendo un leve mohín levantándose para acercarse a Tenzin. Tuvo un extraño presentimiento cuando la sala se quedó en silencio. Frunció las cejas al ver al maestro aire directo a los ojos. "¿Qué sucedió, Tenzin?" Al no recibir respuesta su cuerpo se tensó, y en la sala el silencio se volvió una pesada carga.

"¡Tenzin!" Exclamo Korra.

La puerta se abrió con un suave chirrido y por ella entro Bolin a la sala y detrás de él apareció Mako. Ninguno levanto el rostro para ver directamente al Avatar, ambos con expresiones que Korra nunca había visto antes en sus rostros.

Tenzin soltó un suspiro para luego mirar a los ojos a Korra.

Asami miro toda esta escena con un mal presentimiento.

"Korra… Amon les arrebato los poderes a Mako y a Bolin."

Fin del capítulo.


Parte informativa: Mientras escribía el combate de Asami y Korra, decidí que cada una practicaría un estilo diferente, ya que las "Artes marciales" son muy variadas y fascinantes (Soy una gran fanática).

Para Korra, elegí el Kick Boxing, un deporte japonés que mezcla las técnicas del boxeo con algunas artes marciales como el Karate y el Muay Thai. Los deportistas se caracterizan por la resistencia física, contundencia y aguante.

En el caso de Asami, fue más complicado. Quería buscar algún arte marcial "elegante" pero la elegancia implica vistosidad y efectividad, características opuestas al combate cuerpo a cuerpo. Investigando descubrí que la elegancia está en el entrenamiento. La experiencia de un practicante permite que pueda acabar un combate "sin despeinarse" debido a su superioridad en técnica, velocidad de reacción o astucia. Y como todo esto Asami lo tiene por naturaleza, me decidí por el Taekwondo, deporte que se diferencia de los demás por el uso de patadas.

Ojala no les parezca latoso esta información, me gusta que mis historias tengan detalles y características verdaderas. Lamentablemente, Asami me complica mucho esta tarea. Es empresaria y por lo tanto sabe administración y contabilidad. Es mecánica, arquitecta y práctica artes marciales T-T

Tendré que estudiar bastantes cosas…

Pero bueno, el capítulo tiene muchas escenas en donde la conexión que tienen Korra y Asami es muy estrecha. Tienen un lazo y una sincronía singular. Ojala alguien haya notado esos detalles :'D

Narrare en diferentes capítulos las rutinas de Korra y Asami, para que se note lentamente como ambas empiezan a formar parte de la vida de la otra. Quizás a muchos les parezca que la amistad va demasiado rápido, pero tranquilos, el siguiente capítulo pondrá a prueba todo lo que han vivido hasta ahora.

¿Alguien recuerda lo que sucede en el Ep 7? Se titula "Secuelas".

Y dejando de lado la historia, quiero agradecer a los favoritos y los review. Al leer sus palabras de ánimos o críticas constructivas, me incentivan a escribir mucho más rápido.

Este capitulo se lo dedico a mi mejor amiga y editora que esta apunto de dar un gran paso como escritora. Tienes el talento, y se que llegaras lejos Alexandria.

Y siguiendo la tradición.

Agregar a favoritos y no dejar comentarios es como manosear una teta y salir corriendo.