Desequilibrados por el equilibrio:
Capítulo 3
Ultima Noche:
Nightmare estaba en su estudio, revisando los suministros de sus tropas en el frente y la producción de armas. Pero sin duda lo que más captaba su atención era el mapa del frente, donde podía ver marcado en azul las zonas que ella ya dominaba y en rojo las pocas que le quedaban a su hermana mayor. Sin embargo, muy a su pesar y orgullo, se había dado cuenta de que Lumi no estaba equivocada. Ella nunca se percató de que sus tropas estaban cada vez más alejadas de la hermosa y fría noche, con lo que estaban cada vez más sometidas a altas temperaturas.
—Tst… — Dijo ella tratando de contener su rabia, esa maldita mocosa tenía razón. Una mocosa había sido más inteligente que ella, y no solo eso, sino que probablemente la había salvado de un enorme desastre.
Ella uso su magia para levitar los papeles y los hizo un bollo que tiro contra su bote de basura. El impacto de la bola fue tan fuerte que el bote cayó al suelo. Tras esto, Nightmare frotó sus sienes con sus cascos, tratando de calmarse.
Entonces se escuchó que alguien tocaba la puerta de su despacho.
—Adelante. — Dijo mientras que reacomodaba la habitación, para ocultar su molestia.
La puerta se abrió y por ella entró un anciano terrestre, de crin canosa, pelaje color azul grisáceo, ojos amarillos. — Battle Strike. — A diferencia de con otros ponis o súbditos, el tono de Nightmare en este caso fue calido, más como si de un amigo se tratara.
—Mi reina. — Saludo el anciano semental, quien llevaba un grueso abrigo de Piel de Oso pardo que impedía ver su CM, además de unas botas de cuero negro. Algo que lo diferenciaba de Night Strike o Black Strike, eran su pelaje y sus ojos, los cuales eran iguales a los de un poni de la franja o antes de la división del mundo; Pelaje delgado y ojos normales.
El anciano hizo una reverencia, sin embargo, Nightmare rio. — Levántate, no estoy tan de humor para formalidades. ¿Cómo está la franja?
—Excelente mi Reina, las tierras que le ha dado a mi familia siguen protegidas, aportando soldados y suministros a sus poderosos ejércitos. — Nightmare sonrió. — Por cierto, mi Reina ¿Cómo está mi nieto? ¿Por fin está rindiendo honor al apellido de su padre o sigue siendo una vergüenza desleal?
Nightmare se sentó en su silla y se recargo, suspirando con cansancio. — Está a prueba, parece que tu consejo dio frutos. Lo encerré seis meses en La Celda de los Lamentos, parece que su camino ya empezó a ir bien.
—Me alegro, sabía que una celda creada en específico para su hermana sería suficiente como para que él recordara quien es su madre. — Nightmare rio.
—Dime, querido suegro, ¿A qué debo tu satisfactoria visita?
—¿Necesito una razón para visitar a un miembro de mi familia? — Nightmare sonrió. Battle, por su parte se recargó en su silla. — El plazo del castigo de mi nieto se cumplió, quería venir, ver como esta él y su madre.
…
Black Strike, por su parte, estaba en su habitación, recostado en su cama y tapado con sus sabanas. Él estaba acurrucado como si fuera un potro pequeño que teme a la oscuridad, habían sido seis meses… Seis meses en los que había pasado frio… hambre… El estar en una cama sueva, caliente, con el calor de una chimenea resguardando su cuarto y a él del frio era un placer casi celestial.
De pronto se escuchó el toque de la puerta. — Black Strike. — Escuchó la voz de su madre.
Black se levantó lentamente, mientras que un calosfrío recorría su espalda. Al abrir la puerta, sus miedos aumentaron al encontrar a su abuelo parado junto a su madre.
—Hola Black ¿Cómo está mi nieto? — Preguntó Battle Strike.
—Oh… hola abuelo… ¿Qué haces aquí…? — Tartamudeó un poco, asustado por la presencia del anciano.
—Vine a verte a ti y a tu madre, ver si ya habías aprendido a comportarte. — Extrañamente, la sonrisa de Battle resultaba bastante cálida, no parecía un mal poni, sino un abuelo amable y cariñoso.
Black asintió levemente.
—Me alegra oírlo, estaré aquí un par de días. ¿Qué dices si vamos al Bosque Blanco mañana a cazar?
Black disimulo un segundo calosfrio que le recorrió la espalda. — ¿El bosque blanco…? Pero… ahí hay Timberwolves…
—Exacto ¿Qué otra cosa quieres cazar? Te recuerdo que el fuego de tu chimenea se alimenta con madera, y ninguna arde tan bien como la de los Timberwolves. — Dijo con una cálida sonrisa, sin embargo, Black comenzó a temblar levemente.
—Yo digo que vayas. — Intervino Nightmare. — Hace mucho tiempo que no ves a tu abuelo, pasen algo de tiempo juntos. Además, te hará bien.
—Tu madre está de acuerdo, ¡Perfecto! Entonces mañana después del desayuno.
—Eh… sí… está bien. Eh, los veo en la cena, estaba por entrar a ducharme. — Dijo con algo de timidez.
—Está bien, seguro que después de 6 meses, un baño caliente viene bien. — Dijo con una sonrisa.
Battle le dio un abrazo a su nieto, y después tanto él como Nightmare lo dejaron solo en su habitación.
—Adelgazó bastante. — Dijo Battle, sin sonreír.
Nightmare suspiro con una mueca de tristeza en su rostro. — Parece que algo se enderezó, espero que a partir de ahora este chico se encamine por el buen camino.
—Je, descuida. Él es un Strike, usted sabe muy bien como somos nosotros. Cuando crezca será una bestia imparable con una lealtad inquebrantable hacia usted.
Nightmare asintió. — Si hay algo que he de reconocer, es que nunca podre saldar la deuda que tengo que tu familia Battle.
—No debe nada, alteza. Nosotros simplemente tuvimos la sensatez de dejar de lado a Celestia y reconocer a la verdadera reina del mundo. Además, usted forma parte de nuestra familia. — Le dijo Battle con una sonrisa cálida. Nightmare, al verlo, dejo escapar una risita. — Desde que desposo a mi hijo, para mi usted es una Strike.
Nightmare sonrió. — ¿Sabes? Normalmente los que se muestran tan familiares conmigo terminan mal… Qué bueno que eres mi familia. — Battle rio, de pronto, ambos se detuvieron al ver, en una de las paredes, un retrato de un unicornio de pelaje gris, ojos verdes y crin y barba negra. Llevaba una chaqueta color azul oscuro, decorada con medallas y hombreras plateadas. — Es idéntico a su padre… — Dijo Nightmare con un aire de nostalgia.
—Sí, al menos físicamente.
—¿Crees que él lo hubiera encerrado en esa prisión? — Dijo Nightmare, sintiendo cierta culpa por lo que hizo…
—Completamente, a fin de cuentas Black es un Strike, nuestro clan no puede ser débil… Nunca.
—Aja… — Dijo ella, mirando el retrato de su difunto marido.
—¿Lo extraña?
—Todos los días… Él fue el mejor esposo que pude pedir…
Ninguno se percató, pero en el techo había una muñeca (vestida igual que Luminositè) mirándolos con sus brillantes ojos.
Y mientras, en la habitación de la recién llegada:
—Sí, yo también lo extraño… — Se escuchó la voz de Battle Strike a través del micrófono.
Lumi escuchaba atenta usando unos auriculares especiales, con una mirada indiferente.
─Bien, encontré al eslabón débil.
Perpetua Aurora, Reino de Day Breaker:
Shining Armor miró a la puerta del prisionero, y luego hacia Day Breaker, que asintió.
─Mi Reina, le pido que reconsidere, por favor. Este sujeto entró por la fuerza a su biblioteca privada, buscando acabar con su vida. Es mentalmente inestable y peligroso. Day Breaker asintió con paciencia. ─ Lo sé, General Armor. Pero entró aquí, a pesar de todos nuestros escudos. Ni siquiera los espías o los ataques de mi hermana han podido penetrar nuestras defensas. Y lo más importante, sin que nos diéramos cuenta hasta que quiso. Alguien así podría ser de utilidad, sólo tienes que saber qué botones presionar.
─¿Y qué si intenta construir algo que lo libere de su hechizo, y vuelva a ser capaz de matarse? ¿O incluso traicionarla? ─ Le espetó Shining. ─ Le ruego que lo piense bien.
Breaker sonrió cálidamente, y se encogió de hombros como quien no quiere la cosa.
─Ya lo hice. Todo es cuestión de empezar poco a poco, ser amables con él.
─¿Amables? ¿Habla en serio, su Majestad? ¡Destrozó su biblioteca! ─ Insistió él.
─Sí, pero la última vez que vi tanto talento en bruto fue con tu hermana menor ─ dijo Breaker. ─ E incluso ella me costó miles en daños a la propiedad, medio destrozando mi antigua academia. Ahora que lo pienso, este niño me recuerda bastante a ella…
Shining prefirió no decir nada, de hecho él tampoco podía evitar sentir cierta similitud entre su hermana y este muchacho. Pero a Twilight no le haría nada de gracia.
─En fin, quiero ir despacio con él ─ siguió Breaker. ─ Empezaremos con hacerlo prepararnos cosas sencillas, que no nos representen un problema. Mientras tanto quiero que lo hagan sentir cómodo entre la Guardia. Convénzanlo que este es su lugar.
─Pero su Majestad…
─General, recuerde que se atraen más moscas con miel que con vinagre. ─ Dijo ella. ─ Además, de ese modo lo mantendrás vigilado. Si se pasa de listo, no tendré más remedio que ejecutarlo; pero no quiero usar ese recurso mientras me siga siendo útil.
Shining sólo se inclinó, y abrió la puerta del cuarto. Tal vez tenía órdenes de ser amable, pero no por eso se iba a quedar de cascos cruzados por haberlo humillado traspasando sus escudos más poderosos. Tomó una trompeta oficial, y sopló con fuerza una fanfarria para despertar al mocoso de una buena vez.
Pero Bright ni se inmutó, siguió durmiendo a pierna suelta, como si nada.
Shining Armor gruñó, y sopló con mucha más fuerza, esta vez en el oído del muchacho.
─Creo que no te oyeron allá en el ala norte ─ dijo Day Breaker, frotándose los oídos.
Shining gruñó, e iba a soplar de nuevo, cuando se dio cuenta que el chico remoloneaba en la cama, y murmuraba algo inteligible, señalando a su mesita de noche.
Shining iba a soplar su trompeta de nuevo, pero Breaker lo detuvo, mirando a la mesita de noche. Ahí descansaba un control de remoto con un solo botón en el centro.
La alicornio del Sol presionó el botón, y la cama literalmente catapultó fuera a Bright Spark, que se fue a estrellar contra la pared; en donde la noche anterior había colgado una cortina hecha del mismo material que su traje.
Cayó al suelo, y se estiró perezosamente ante los dos atónitos ponis.
─¿Qué? Duermo tan profundamente que sólo así puedo despertarme. Cero que tiene que ver con tener un cerebro tan activo. Es medio raro, pero en fin. ¿Hora que me ejecuten?
─¡¿Cómo pudiste construir esa cosa en menos de una noche?! ─ Se extrañó Shining.
Bright sacó de su bolsillo una caja de herramientas, y simplemente sonrió.
─Nunca me separo de esto. Por cierto, si me van a incinerar… quiero que me quemen con esto. Si me van a enterrar, entiérrenme con esto. Significó mucho para mí.
Day Breaker sólo suspiró, y le sonrió al chico.
─Sobre eso… me hiciste enojar. Pero como le decía al General Armor, nunca había visto talento en bruto tan grande desde mi fiel estudiante, Twilight Sparkle.
─Ehem… la magia no es lo mío, yo dependo de mis aparatos ─ se excusó Bright. ─ Así que, ¿volvemos a la ejecución?
─No idiota, vamos a la construcción ─ dijo Shining Armor, claramente fastidiado. ─ Queremos que trabajes para nosotros.
─Materiales, asistencia, todas las comodidades que necesites; y libertades, incluso.
─¿Siempre y cuando qué? ¿Haga juguetes para ustedes?
─Eso para empezar ─ dijo Breaker. ─ Ese ingenioso mecanismo para despertar, por ejemplo… General Armor, ¿cree que les sirva a los soldados?
─¿Bromea, mi Reina? ¡Lo quiero para Skyla!
─¿Skyla? ─ Se extrañó Bright Spark.
─Mi hija ─ clarificó Shining Armor.
─Ya.
─Pero del que puedes aprovecharte ─ le dijo Day Breaker. ─ Viviendo en la franja te has formado la idea que tu vida no vale nada. Yo entiendo. ¿Pero y si te mostramos que no es así? Tu talento, niño, supera la imaginación. Por eso te quiero en mi equipo. Imagina darle vida a todo lo que has imaginado, pero no has podido por falta de recursos. Yo tengo esos recursos, pero quiero uso exclusivo de lo que construyas.
Bright levantó una ceja.
─¿No es más fácil ejecutarme y ya?
Breaker suspiró. ─ No, no voy a hacerte un favor por meterte dentro de mi biblioteca. Tómalo o déjalo.
─Ya qué.
─Con el tiempo aprenderás a serme leal, niño. Todos los de la franja conocen el látigo. Pero sólo unos pocos elegidos tendrán los dulces.
Entonces se fue, dejando solos al general y al prisionero.
─¿Y ahora qué?
─Vamos a los almacenes, y luego a las barracas. ¿Cuánto te tardarás en instalar este despertador en todas las camas?
─Si tienes suficiente material, para el almuerzo. E incluiría la cama de la tal Skyla.
Shining asintió.
─Muy bien, mientras mejor trabajo hagas, mejor te irá niño. Pero nada de trucos o…
─¿Me van a ejecutar?
Shining gruñó.
─Olvídalo y ven de una maldita vez.
…
Day Breaker caminó hacia su estudio, donde la interceptó Cadence.
─Esto es un error…
─Tu marido ya me dio lata con esto, y Twilight no tardará.
─Me refiero a lo de hacerlo tan lentamente. Tía Luna no es tan paciente, ¿y si sus armas no están listas antes que ella ataque?
Breaker sonrió.
─Tranquila, Cadence. Una de las habilidades que toda gobernante debe aprender es a no perder la calma sin importar lo malo de la situación. Créeme, yo sé lo que hago. No había visto talento en bruto más brillante desde que Twilight se convirtió en mi protegida.
Última Noche, biblioteca:
Black Strike no podía dormir. La perspectiva de pasar la mañana con su abuelo no le gustaba en lo más mínimo. Y luego de dos horas de remolonear en su cama sin poder pegar ojo, se dirigió a la biblioteca. Tal vez la clave era llenarse la cabeza con suficientes banalidades.
─No sé qué es peor. Él o esos malditos Timberwolves ─ dijo mientras revisaba la sección e literatura clásica.
No había ningún otro tipo de literatura de todos modos. Desde que inició la guerra, nadie tenía fuerzas para escribir una fantasía que los hiciera escapar de los horrores de la misma.
─Él o los Timberwolves, él o los Timberwolves la verdad…
─¿Y a quién le importan unos malditos Timberwolves? ─ Preguntó una voz femenina detrás suyo.
Él se sobresaltó, y se volvió.
Era la misma mocosa que hizo puré a los guardias y escapó de la prisión sin ninguna dificultad.
─Tú…
Ella correspondió con una leve inclinación de cabeza.
─¿Qué… qué haces aquí? ─ Dijo Black Strike.
─Vengo a estudiar, autorizada por su señora madre, Príncipe Strike ─ dijo Luminositè haciendo una profunda reverencia. ─ Como dije cuando nos conocimos, es mi intención prestar mis servicios como maestra inventora, y modista para servirlos a ustedes.
Black Strike estaba demasiado agotado como para discutir, así que se limitó a gruñirle.
─Bueno… está bien… Pero sepa que no está bien escuchar a escondidas.
─Si hablas en voz alta, no es sólo para ti ─ dijo Luminositè con una risita, cubriendo levemente su boca con su pesuña.
Black Strike se estremeció, esta niña… era muy linda.
─Bueno, no es que me importe decirte. Mañana tengo que ir a cazar Timberwolves con mi abuelo.
Ella se inclinó respetuosamente.
─Ya veo, lo que usted no quiere es quedarse a solas con él ¿Verdad?
─… ¿Cómo… cómo lo…?
—Se ve en sus ojos que la mención de su señor abuelo no le causa mucho placer, mi príncipe. ─ dijo Luminositè, haciendo otra reverencia. ─ Pero con lo de los Timberwolves… puede que tenga algo para usted.
Sacó de su bolsillo una especie de mochila hecha de metal. Se la colocó, y de esta emergió un cañón similar al cañón de fiestas de Pinkie Pie. Este era uno de los diseños de Bright, grande y extremadamente destructivo; no le gustaba, pero lo cargaba porque era útil para aturdir enemigos de gran tamaño.
─Esto es un lanzador de misiles de corto alcance. Lanza múltiples proyectiles a múltiples objetivos.
─¿De veras? ─ Dijo Black Strike, maravillado.
─Sí, lo controlas con estos ─ dijo Lumi sacando un par de anteojos de su bolsillo también. ─ Responde a tus pensamientos. Y, también tiene un sensor que responde a peligros a los que no te has percatado. Es genial.
El sensor, de hecho, era un agregado de Luminositè. Muchos de los inventos de Bright tenían detalles agregados por Lumi, y viceversa. Entre los dos se complementaban muy bien.
─¿Así no más? ─ Dijo muy sorprendido Black Strike.
─Como dije, es mi deseo servirlo a usted, y a su señora madre.
Y de nuevo puso su mejor sonrisa, haciendo estremecer al hijo de Nightmare Moon.
─Oiga, mi príncipe. Yo siempre he querido ver el Bosque Blanco, ¿Por qué no me invita? — Dijo acercándose lentamente hacia Black, haciendo que este se sonrojara.
—Eh… eh… pero señorita es… es muy peligroso ese bosque…
—¿Y? Usted estará ahí, que mejor para estar segura que un bravo príncipe, ¡Uno que inclusive fue capaz de desafiar el mandato de la Gran Nightmare Moon! — Ante eso, Black no pudo evitar comenzar a sudar, recordando la consecuencia de su desafío. — Si usted fue tan valiente, dudo mucho que corra peligro. — Con eso Lumi le regaló un coqueto pestañeo al principie, haciendo que se le generara un nudo en la garganta. — Je, je. Entonces supongo que lo veré mañana. Hagamos algo, no le diga a su abuelo, al menos no hasta que ya estén en el carruaje camino al bosque.
Black, ya totalmente embobado, asintió haciendo una serie de ruidos, un pobre intento de articular palabras. Mientras, Lumi guardó el lanzamisiles de vuelta en su bolsillo.
—Bien, entonces, hasta mañana príncipe. — Se inclinó respetuosamente una última vez, y se retiró.
Increíble, pensó ella. He visto a mére hacer esto una y otra vez con Spike… y no pensé que en verdad me funcionaría.
Se inclinó de hombros, y caminó tranquilamente hacia su habitación provisional.
Al día siguiente.
Después de un tenso desayuno; abuelo y nieto se reunieron en la puerta principal.
La sonrisa del abuelo seguía siendo cálida y amable… pero no tardó en darse cuenta de que su nieto se veía nervioso, más de lo que esperaba.
─Entonces, querido nieto, ¿estás listo ya? ─ Preguntó amablemente el anciano.
─Este… casi…
─¿Casi? ¿A qué te refieres?
─No, yo…
Entonces los guardias parecieron agitarse, dándole pasó a una muchacha unicornio con un traje de spandex negro y una bufanda rojo rubí.
Se inclinó respetuosamente. ─ Perdón por el atraso, mi príncipe. El comedor de sirvientes está un poco lejos.
Battle miró a su nieto levantando una ceja, sin embargo, Black soltó una risa nerviosa y miró a Lumi.
─No hay problema, apenas si esperamos. ─ Miró a los guardias. ─ Déjenla… Hoy mi abuelo y yo nos encargaremos de su vigilancia.
Los soldados se miraron, pero al final asintieron. Con la fama que tenía el anciano, podían estar tranquilos.
—¿Disculpa? — Dijo Battle confundido.
—Oh, perdone Monsieur, es que siempre quise ver el Bosque Blanco y por ello le pedí permiso al príncipe para acompañarlos. Él me dijo que estaba bien.
Battle suspiro.
—La idea era pasar tiempo con mi nieto, pero… No es cordial de un caballero, y menos de un príncipe, faltar a sus promesas con hermosas doncellas ¿No es verdad Black?
Lumi entonces se apresuró a hacer una profunda reverencia, haciendo al anciano mirar a su nieto, frunciendo el entrecejo. Él sabía muy bien lo que estaba pasando ahí.
—Pero que quede claro que debe obedecer todo lo que le diga. Estos bosques son muy peligrosos, sobre todo para una yegua. — Dijo caminando hacia el carruaje.
Entonces, Battle Strike sintió cómo algo se le enredaba en sus cascos, y cayó de boca a la nieve.
Frente a él, Luminositè caminaba como quien no quiere la cosa, ¿pero era él, o la bufanda se movía contra el viento?
Eso, y notó que su nieto no se había percatado de lo que pasó, y seguía caminando al frente.
—Emmmm. — Murmuró pensativo mientras que su nieto ayudaba a Lumi a subir al carruaje.
Otro cap que finalizamos con el amigo Eyedragon. Espero que les haya gustado, como pueden ver, él puso la nota dramática en el cap; yo me encargué de lo cómico. Sus OCs abren las puertas a posibilidades muy interesantes; sobre todo con alguien como Luminositè.
Chao; nos leemos!
