Desequilibrados por el equilibrio:
Capítulo 4

Battle Strike lideraba el grupo, detrás de él estaban Lumi y Black. La nieve era alta y el frío casi insoportable. Sin embargo, Black Strike y Luminositè lo soportaban, ella por su traje y él por su pelaje grueso. Battle, por otro lado, tenía que usar un grueso abrigo de piel de oso, botas de cuero forrado con piel, y un gorro de lana.

—Bueno, querido nieto. — Battle llevaba dos lanzas, le entregó una a Black. — Recuerda que los Timberwolves son agresivos, espera a que vengan a por ti, y les clavas la lanza en el cuello cuando estén cerca.

—Eh… ok abuelo.

—Eh disculpes, Monseur Strike. — Dijo Lumi. — ¿Puedo preguntar, en mi ignorancia, cómo es que una lanza va a detener a un animal que se mantiene por magia y no por biología?

Battle, con una sonrisa, clavó su lanza en un árbol. De pronto, la lanza brillo y generó una explosión que destrozó el árbol.

—De esta misma manera, son lanzas mágicas, mi querida niña.

—Ya veo. — De verdad, no la asombraba, era bastante simple para ella.

—Bueno… — Se quedó unos segundos mirando a su sobrino, para después mirar a Lumi y rascarse la barba pensativa. — Black, camina cuatro kilómetros hacia oeste, yo iré hacia el este, si encuentras una presa cázala y tráela.

—¿No que el punto de esto era pasar tiempo juntos…?

—Sí, pero creo que podemos pasar mucho tiempo juntos en las dos horas de viaje que tenemos desde el castillo hasta aquí. — Le dijo con calma.

—Eh… está bien. — Dijo un tanto inseguro.

—Y lleva a esa señorita contigo, no querrás que algo le pase. — Después de decir eso se dio media vuelta comenzó a alejarse.

—Bueno… supongo que… ¿Después de ti? — Dijo él, un tanto nervioso.

—¿Quiere que vaya al frente en un bosque lleno de Timberwolves que me pueden comer? — En ese momento, Black sintió un inmenso deseo de regresar atrás en el tiempo. — ¡Encantada! — Dijo Lumi con una sonrisa, asombrado al príncipe.

Ella comenzó a caminar con tranquilidad, elegancia, y un toque justo de sensualidad; justo como lo hacía su mère. Y esa forma de moverse mantenía al príncipe hipnotizado, completamente concentrado en sus caderas.

Lumi se extrañó ante la sensación de ser observada. De vuelta en su mundo, el único corcel que se mantenía el tiempo suficiente con ella era Bright Spark, y a él sólo le importaba su ciencia. El resto tenía demasiado miedo de estar cerca de ella como para fijarse o siquiera pensar en ella de ese modo.

Varios minutos después…

Los dos caminaban con relativa tranquilidad, Lumi fingía disfrutar de los paisajes mientras que, en silencio, analizaba la conducta del príncipe. Black, por su parte, no prestaba atención a otra cosa que buscar un tema del que hablar con Lumi, una forma de romper el hielo.

—Oiga, mi príncipe. — Dijo Lumi. — ¿Puedo hacerle una pregunta?

—Eh… ¡Claro!

—¿Qué fue lo que le paso a usted con su madre? Escuche sobre su encarcelamiento por "Traición" pero… No entiendo muy bien ¿Le molestaría explicarle?

—Oh… pues… es algo un poco difícil de comentar…

—¡Oh! ¡Si lo estoy molestando por favor discúlpeme! — Dijo Lumi tomando con sus cascos la pezuña de Black y mirándolo con una mirada que reflejaba una profunda culpa.

—… Eh… yo… eh… — Dijo totalmente sonrojado por el aproximamiento de la yegua.

—Es que… estuve muy preocupada cuando me entere… — Black comenzó a tartamudear, tratando de conectar palabras, pero la inmensa belleza de la yegua no lo dejaba siquiera articular una miserable frase.

—Bueno… la verdad no fue la gran cosa… — Dijo aparentando dureza.

—¡Los rumores decían que lo encerraron en lo más profundo de Última Noche!

—Eh… De hecho sí, pero créame que no tiene que preocuparse señorita… Verá… lo que pasó fue que…

De pronto, congelando a Black, se escuchó el inconfundible ruido de la madera moviéndose… más el aliento característico de las bestias.

Black, aterrado, giró la cabeza hacia el lugar del que provenía el ruido… Sólo para encontrarse con un gigantesco Timberwolf que los miraba fijamente, esperando el momento perfecto para saltar sobre ellos.

No muy lejos de ahí, Battle Strike los miraba a través de unos binoculares. — Bueno Black, a ver si puedes defenderte a ti y a tu doncella.

Black apuntó su lanza contra el Timberwolf, que se acercaba hacia él con lentitud, pero la dejó caer.

A la distancia, Battle Strike hizo un face-hoof, exasperado. ─ No eres más que una maldita decepción.

Lumi, por su parte, sacó de su bolsillo la mochila metálica, y se la colocó en la espalda.

─Su arma, mi príncipe ─ dijo ella, mientras le colocaba las gafas especiales.

—¿Eh? ¡Ah sí! — Entonces pudo ver como la mira se activaba en las gafas. — Eh… ¡Fuego!

El cañón salió de la mochila y disparó contra el Timberwolf, convirtiéndolo en una pila de madera en el suelo, chamuscada y algunas quemándose por la explosión.

—… Sí funcionó. — Dijo Black asombrado.

Luminositè se inclinó profundamente ante el príncipe. ─ Me alegro que le sirviera, mi príncipe. ¡Mire, otro más!

Él miró hacia la izquierda, donde otro lobo se preparaba para atacar; cuando la mochila reaccionó antes que el príncipe. El cañón giró por sí mismo, y el nuevo Timberwolf fue reducido a un montón humeante de madera. .

─¡Esto es increíble! ─ Celebró Black Strike. ─ Tú eres increíble, ¿tú hiciste esto sola?

Lumi se sonrojó ligeramente.

─Príncipe, me apena…

Un nuevo murmullo se escuchó detrás de ellos.

Black se volvió, y el cañón preparó una nueva carga, pero se relajó cuando notó que solo era su abuelo.

─Black Strike…

─¡Abuelo! ─ Dijo el chico, algo apenado. ─ Este… ¡mira! ¡Ya hemos cazado a dos!

El anciano frunció el entrecejo, haciendo sentir un escalofrío a Black Strike. Luego miró a Luminositè, que retrocedió ante la mirada del anciano.

─¿Y esta cosa? ─ Preguntó Battle Strike por fin.

Black Strike tragó saliva. ─Ehem… este… mi…

Luminositè hizo una pequeña reverencia.

─Mes excuses, Monseur Battle Strike ─ dijo Luminositè con ternura. ─ Pero ayer, cuando tuve el atrevimiento de solicitarle al príncipe el derecho de acompañarlos, él me comunicó que deseaba un arma que lo hiciera destacarse en la cacería. Así que le di mi lanzador de misiles. Es muy eficiente.

Y precisamente, como para probar el punto, el cañón volvió a reaccionar ante el movimiento detrás de Black Strike, y disparó una tercera vez.

Battle Strike puso una expresión que no le gustó nada a Black, que sintió un escalofrío. El cañón apuntó de inmediato al anciano.

─¿Pero qué? ¿Qué significa esto? ─ Preguntó Battle Strike, molesto.

─Mi príncipe, tal vez sea una buena idea que apague su arma. Parece que tengo que arreglar algunos errores en el diseño. ─ Se apresuró a decir Luminositè, con un tono de disculpa. – Es lo que pasa cuando no le das el mantenimiento adecuado a tus armas. Arreglaré el arma para usted apenas regresemos al palacio

Black obedeció, mirando a su abuelo; que no parecía si le creía o no a Lumi.

La verdad no había error, el aparato respondió a los pensamientos de Black Strike; pweo era mejor para él contenerse. No tanto porque Nightmare le podría hacer algo por dañar a su abuelo, eso a Lumi le daba igual; sino porque vio algo en el anciano. Y lo quería para ella… las 'urgencias' estaban volviendo.

Y sí, Battle Strike era un poni, pero era malvado… ella podía sentirlo. Además, ya le había dado su merecido a Sombra una vez, ¿así que por qué no?

─Ehem… nieto, mejor será que nos movamos a otra parte del bosque. Por lo visto, tu arma ya se encargó de los timberwolves del área. Pero esta vez déjale algo a tu abuelo.

Black Strike asintió, y le devolvió el arma a Luminositè, que la guardó en su bolsillo.

─¿Qué clase de truco es ese? ─ Se extrañó el anciano, fijándose en Luminositè.

─Ah, compresor de materia. C'est quelque chosse comme ça una dimensión de bolsillo, pero este funciona con electricidad. No gasta poder mágico, y tiene mayor capacidad de almacenamiento.

Black Strike no dijo nada, no entendió. Pero Battle comenzó a observar con más cuidado a la mocosa. Claramente había algo ahí que no estaba bien; bueno, ya haría sus averiguaciones al volver al palacio.

Se movieron a otra área del bosque, en donde Battle Strike se puso a buscar su propia presa. No se dejaría opacar por un arma.

Arrugó su nariz, podía sentir el aliento de una bestia.

Un Timberwolf se asomó entre los arbustos, mostrando sus dientes.

Battle apuntó su lanza, listo para acabarlo; cuando un relámpago rojo se le adelantó, y pronto, el lobo se vio atrapado en una especie de atadura color rojo.

Battle se volvió para ver de dónde venía, sólo para encontrar a la yegua, con el casco extendido; y su bufanda envuelta alrededor de éste, como si fuera una serpiente. Y era la bufanda la que mantenía inmovilizado al lobo.

Se notaba que el animal luchaba por liberarse, pero no podía moverse ni un centímetro. Todo lo que podía hacer era gemir aterrado.

Finalmente la bufanda se tensó más, y el lobo fue reducido a un montón de astillas.

La bufanda regresó a su dueña, firmemente asegurándose alrededor de su cuello.

─Whoa… ¿QUÉ RAYOS FUE ESO? ─ Se maravilló Black Strike.

─Mon écharpe es en realidad una de mis primeras invenciones ─ explicó la joven, con elegancia y coquetería. ─ Miles de veces más fuerte que el poni promedio, y tan sumiso a mi voluntad como cualquiera de mis músculos.

Black solo pudo abrir la boca, maravillado.

─Eres una yegua maravillosa ─ dijo él, más para él mismo que para Lumi.

En cuanto a Battle, recordó su tropiezo antes de subir al carruaje; y la ilusión de la bufanda moviéndose contra el viento. Miró con furia contenida a la niña, que lo miró confundida. Pero en sus ojos, Battle detectó cierto brillo. Una provocación silenciosa.

Más lobos gruñeron, y ella saltó. Un salto elegante, de cuatro metros de altura; y ella giraba en el aire con la gracia de una bailarina. Y su bufanda formaba una elegante espiral a su alrededor.

Saltó sin miedo ante el lobo más cercano, que le dio un zarpazo. El efecto fue el mismo como si el lobo le hubiera dado una caricia. Sin embargo, la bufanda de Luminositè fue mucho más eficiente. El lobo quedó hecho astillas.

Entonces, dio una ágil voltereta, levantando a otro lobo como si fuera su pareja de ballet, y lo arrojó al aire… y dio una vuelta de carro lejos. La bufanda atrapó al lobo en el aire, y lo destrozó también.

Battle Strike reaccionó, y se puso a perseguir a los lobos también. No iba a dejar que esa mocosa lo opacara.

Pero su lanza era demasiado lenta comparada con la bufanda de la mocosa; que además de destrozar a los lobos, se encargaba de organizarlos en pequeños montones para que los sirvientes lo recogieran y lo almacenaran.

Cuando él llevaba dos, la maldita mocosa ya llevaba seis.

Más tarde, habitación de Nightmare:

Nightmare Moon entró en su habitación, quitándose todos sus adornos… Su característico casco y partes de su armadura terminaron sobre su cama, mientras que ella se dirigía a su baño personal y abría el grifo para que el agua caliente comience a llenar su bañera.

Mientras que esta se llenaba, Nightmare salió del baño y puso una tetera de metal llena de agua en su chimenea. Después de unos minutos, el silbido de la tetera hizo sonreír a la alicornio de la noche, que la sacó del fuego y volcó el agua caliente en una tetera de porcelana, después sacó un frasco con un polvo verde y vertió 5 cuchadas grandes en la tetera para finalmente revolverlo.

Cuando terminó, ella olio el té causándole cierto placer. Finalmente tomó una tasa de porcelana de color azul y entró al baño junto con la tetera y la tasa en el cuarto cubierto de vapor.

Dejó la caliente bebida en una mesita junto a la bañera y se metió en el agua, cerrando sus ojos y sirviendo el té en la taza.

Ella había terminado sus tareas del día, y era hora de su descanso, por fin la hora de su relajación y disfrute.

Bebió el primer sorbo de su té y relajó su cabeza en una almohada de agua.

Pero su paz y tranquilidad no duro tanto, puesto que no tardó en escuchar que alguien tocaba a su puerta. Ella miró con enojo y se limitó a ignorar el ruido… Sin embargo los golpes continuaron.

—Más vale que sea de vida o muerte… — Dijo ella saliendo de la bañera y poniéndose una bata blanca.

Al abrir la puerta, se encontró con Battle Strike. — ¿Battle?

—Perdone que la moleste en su tiempo de descanso, mi reina. Pero… es sobre la niña, Luminositè.

Ella suspiro. — Ven, pasa. — Battle asintió y entró en la habitación de su reina, quien levitó la tetera. — ¿Té?

—No gracias.

—Bien. — Dijo ella mientras que lo dejaba sobre una mesita junto a su cama. — Bueno, ¿Exactamente qué pasa con la tal Luminositè?

—Pues resulta que su hijo la llevo de cacería con nosotros…

—¿Eso hizo?

—Sí, al parecer la niña quería ver el Bosque Blanco.

—¿Te molesta que ella invadiera tu tiempo con tu nieto? — Trató de adivinar ella, sin embargo, Battle negó con la cabeza.

—No Nightmare, lo que ocurre es que… ¿Estas segura que realmente puedes confiar en esa niña?

—No del todo, no por nada tengo guardias fuera de su habitación escuchando todo lo que dice y hace, además de que el personal del Castillo tiene la orden de reportarme todo lo que la ven hacer.

Battle asintió, con cierta inconformidad. — Me alegro, sin embargo, hoy ella uso uno de sus "Inventos" para hacerme tropezar y caer en la nieve… — Ante esa noticia, Nightmare no pudo evitar soltar una risita, molestando en cierta forma a Battle.

—Perdona, es que la imagen me resulta graciosa.

—Sí, sí, lo entiendo… Pero piensa Nightmare, no es normal que alguien se atreva a hacerle eso a un miembro de la Familia Real, mucho menos siendo un huésped de la reina. Además… tiene unas habilidades impresionantes, cazó cerca de 12 Timberwolves... Con su maldita bufanda.

—¿Doce? Vaya…

—Creo que entenderás que, dada a su gran habilidad y a su… Actitud hacia mí, el suegro de la Reina, no es raro que dude un poco sobre sus intenciones aquí.

—Pues entiendo tu preocupación… Aunque si te soy sincera, dudo mucho que esa "broma" que te hizo, no sea otra cosa que la actitud de un jovenzuelo… Pero si, creo que hare que mis guardias y el personal estén más atentos a lo que haga o diga.

Battle asintió. — Bueno… eso ya es algo… Te dejo descansar.

—Gracias, ¡Ah! Por cierto, ¿Cómo estuvo Black? ¿Cazó algún Timberwolf? ¿Al menos uno?

—Eh… Tres… pero solamente gracias a uno de los inventos de esa mocosa… Y estaba temblando cual potrilla.

—Mh… ya veo… — Nightmare suspiro. — Supongo que aún es un poco blando, con suerte un par de meses irá solo a cazar al bosque.

—¿Meses? No, solo un par de semanas. — Dijo Battle con cierto sarcasmo, arqueando una ceja, sin embargo, fue raro pues el sarcástico comentario provocó que Nightmare se irritara un poco, pero no dijo nada ni mostró señal de ello.

—Sí… bueno, me voy a la bañera y después dormiré un poco.

—Claro, ve y descansa. — Dijo saliendo de la habitación. Al salir y cerrar la puerta detrás de él, dio un sonoro suspiro.

Battle caminó con seriedad hasta su habitación, donde unos guardias, que llevaban en su pecho el emblema de la familia Strike, una Luna con dos alabardas cruzadas detrás, resguardaban la entrada. El anciano miró a uno de los guardias. — Starsword.

—¿Sí, mi lord? — Dijo el aludido.

—Quiero que envíes una carta a Black Shadow, dile que quiero que vigile a la chica que mi nuera tiene bajo su cuidado, una tal Luminositè.

—Sí señor. — El guardia se dio media vuelta y se alejó mientras que Battle entraba en su habitación.

Habitación de Nightmare:

La reina, luego de media hora, salió del baño, algo adormilada por todo el vapor y el té. Al llegar a su cama, levantó las sabanas y se recostó, preparada para cerrar los ojos y dormir unas buenas horas… No obstante, algo en su mesita de noche llamó su atención, una foto donde estaba ella junto a su difunto esposo Night Strike y un joven Black de apenas 5 años. En el rostro de ese niño había algo que Nightmare hacía años que no veía; felicidad e inocencia.

Durante los segundos en lo que miró la foto, sus ojos dejaron de ser gatunos, y se volvieron los normales de un poni. Pero al dejar la foto en su lugar, sus ojos volvieron a ser los de antes…

Perpetua Aurora:

─No puedo creerlo. Doscientas camas, doscientas camas… y todas en menos de seis horas. ¿Cómo demonios? ─ Dijo Shining Armor, guiando al chico hacia las habitaciones personales de su familia.

─Es un diseño muy simple ─ explicó Bright Spark. ─ Lo concebí a los seis años, lo hice realidad a los diez. Y bueno, henos aquí.

─Si funciona mañana temprano, te mudarás a una mejor habitación. No tan grande como las nuestras pero de algo servirá.

─Ya qué ─ dijo Bright, entrando al cuarto.

Era una enorme habitación de dos pisos. Según Shining, en el piso superior se encontraba el baño privado de la joven princesa. En el piso de abajo, se veían varios vestidos medio descosidos, y modificados. Como si hubieran cosido varios entre sí para darle vida a una especie de… disfraz.

─Bien, no es lo que me esperaba pero…

─Sí, se la pasa leyendo mitologías antiguas, y haciendo disfraces para parecerse a las criaturas que aparecen en los relatos ─ explicó Shining. ─ O escribiendo historias propias basadas en esas estupideces con la que se llena la mente.

─ Y por eso se queda despierta hasta tarde y no hay poder que la saque de la cama. ─ Adivinó Bright Spark levantó una ceja. ─¿Qué edad tiene?

Shining Armor suspiró.

─Dieciocho. En serio que Skyla es un caso perdido…

─Ya veo, le gustaría que se tomara más en serio su rol de Princesa.

─¿Y tienes un invento que lo logre? ─ Dijo Shining, irónico.

─Claro que no, cómo cree ─ dijo Shining. ─ Yo hago armas, no milagros.

─Me imaginaba ─ suspiró Shining. ─ Al menos con esto ya no podrá quedarse dormida hasta medio día. En fin…

Y Shining se sentó en el sofá de su hija mientras veía al prisionero trabajar. No se había separado de él en todo el día, y estaba aburrido del proceso. Él sacaba los materiales y su caja de herramientas de su bolsillo; y comenzaba a trabajar en la cama.

En cierto punto quiso preguntarle cómo demonios se guardaba tantas cosas en el bolsillo, y lo que siguió fue una larga y aburrida charla sobre el arte de aprovechar el espacio entre los átomos para comprimir la materia y colocarla en un lugar de almacenamiento de fácil acceso. Una explicación llena de sinsentidos que terminó por aburrir a Shining, al punto que se quedó dormido.

Cuando abrió los ojos, se dio cuenta que el niño ya había terminado con todo el cuarto, y se disponía a entrar a la siguiente área.

Trabajaba a un ritmo sorprendente, sin decir nada.

Por eso Shining se estremeció cuando lo escuchó preguntar.

─Dígame, General Armor, ¿entonces ella se llena la cabeza de estas historias viejas?

─¿Eh? Ah, sí. Por mucho que quiero entrenarla como guerrera, por mucho que mi hermana intente meterle algo en la cabeza, ella sólo quiere concentrarse en esas historias. ¿Por qué preguntas?

Bright se encogió de hombros, aparentemente indiferente, pero en realidad, se agitó bastante por dentro. Skyla sonaba igual a su prima, que era especial para él; por extraño que parezca. De todas las personas en su familia, la única que jamás le tuvo miedo fue su prima Flurry Heart.

Bright y Flurry tenían una relación extraña. Flurry, de alguna forma, era capaz de hacerse la vista gorda de los problemas mentales de Bright Spark, y hasta se atrevía a fastidiarlo con que era un nerd sin amigos.

En cuanto a Bright Spark, consideraba a su prima una cabeza hueca. Una idiota que se la pasaba leyendo cómics, y deseando que éstos fueran la vida real.

Pero, increíblemente, los dos se apreciaban de verdad.

La obsesión con los cómics de Flurry Heart llegaba al extremo de querer convertirse en una súper heroína en la vida real; y para cumplir sus deseos estaba su primo Bright Spark. Discord fue el que le hizo su primer súper traje con poderes de verdad, pero poco a poco fue solicitando más y más la ayuda de su primo. No sólo Discord le tenía muy poca paciencia (de hecho, se tuvieron que dar una serie de circunstancias muy específicas para que el dios del caos le hiciera su regalo a la mocosa); sino que la ciencia de Bright dejaba en ridículo la magia desde que él tenía diez años.

Y su primo, por mucho que nadie entendiera, siempre le hacía caso. Era eso, o soportarla dándole lata por horas y horas. Nadie más se atrevería a fastidiar a Bright Spark.

─Apuesto que si pudiera, viviría dentro de una leyenda antigua─ siguió Shining Armor, sacando a Bright de sus reflexiones.

Bright se rio, pero pronto cerró la boca.

─Perdone, no debería reírme de la familia real.

─Ríete si quieres. Si no fuera mi hija, yo mismo me reiría ─ repuso Shining Armor con resignación. ─ Es una suerte que la Reina esté tan ocupada con su guerra, porque si no, hace años que hubiera perdido la paciencia con ella.

Bright sabía que tenía razón, la única razón por la que no le daban a Flurry su merecido, era que tenía su soporte tecnológico.

Entonces la puerta se abrió, dejando pasar a Flurry con lo que había comenzado siendo un elegante vestido, pero había sido convertido en una toga.

─¿Qué demonios? ─ Preguntó Shining. ─ ¡Ese es el vestido nuevo que tu madre encargó para ti! ¿Qué le hiciste?

─Lo mejoré. Ahora es la réplica exacta de la toga de Ponírcules… al menos según mis pinturas.

Dicho esto, ella descorrió una de las cortinas que había en su cuarto, revelando un hermoso mural de un poni terrestre, peleando contra una hidra y una górgona a la vez.

─¿Cómo se supone que sobreviva a un ataque de una górgona? ─ Se extrañó Bright. ─ Esas cosas te convierten en piedra si las miras a los ojos.

Ella lo notó.

─¿Qué no ves, bobo? ¡Tiene gafas oscuras! Esta es mi reinterpretación moderna de un héroe clásico. Más oscura, con menos momentos clichés y añadiendo más profundidad al personaje, de hecho, pensaba pasar de lo del asunto del semidiós. Aceptar que hay un semidiós significaría aceptar que hay otros dioses aparte de Day Breaker. Y nadie puede ser igual a Day Breaker. En fin, en esta nueva…

Shining la interrumpió.

─Grandioso. Oye, me encantaría escuchar tu nuevo cuento de aventuras… pero la Reina solicitó mi presencia para un consejo de guerra, y mi armadura debe de estar impecable. ¿Por qué no se la cuentas al prisionero mientras trabaja?

Ella miró a Bright Spark, y sonrió.

─¡Claro! ¿Quién eres? ─ Saludó alegremente Skyla.

─El ingeniero que quedó contratado por un contrato por su vida ─ dijo él. ─ Por orden de tu padre, estoy instalando el nuevo despertador.

─Oh, está bien. Era de verlo venir ─ se encogió ella de hombros. ─ ¿Entonces, listo para que te cuente? Como dije, estaba pensando en una versión en donde Ponírcules no tiene súper fuerza, porque como te dije; en mi nueva versión él no tiene súper poderes. Pero sí creció en un ambiente abusivo en el cual tuvo que hacerse fuerte para sobrevivir a muy temprana edad, y entonces…

Bright sacó de su bolsillo su Tablet para Flurry-emergencias. Una pequeña pieza de electrónica capaz de almacenar hasta un terabyte de información. Y estaba llena de cuanto cómic había sido publicado en su Equestria hasta el momento de su muerte.

─¿Y esto? ─ Se extrañó Skyla.

Bright se apresuró a ponerle el primer cómic que Flurry leyó alguna vez: The Filly Second. El primero de una serie de cómics que incluirían Maravillosa Mare-velous; Master Matter Horn, Zap; etc. Que culminarían en el primer crossover de la historia de los cómics (según Spike): Power Ponies Assemble.

Ella levantó una ceja, y se puso a revisar la historia; mientras Bright contaba mentalmente: cinco, cuatro, tres, dos, uno…

─¡O POR LA REINA! ¿ESTO ES CON LO QUE SE ENTRETIENEN EN LA FRANJA? ¡ES ALGO ASÍ COMO UNA EPOPEYA QUE NUNCA HE LEÍDO!

─No es una son varias…

Y sin más, Flurry se arrojó a su sofá a leer, mientras que Bright seguía arreglando su cama. El chico no pudo evitar sonreír. Ya se llame Skyla, o Flurry Heart, mi prima siempre tendrá una gran cabeza vacía.

Terminó de ajustar su cama.

─Bien, terminé.

─¡Oye! ¿Me puedes prestar esta compilación de epopeyas? ¿Por favor, por favorcito, por favor…?

─¿Si te digo que sí, te callarás?

─Claro, estaré muy ocupada leyendo ─ sonrió Skyla.

Bright asintió, y salió del cuarto; en donde se encontró con Cadence y Shining.

─¿Y bien? ¿Qué tal la reinterpretación de Ponírcules? ─ Dijo Shining cansadamente.

La alicornio rosa suspiró. ─ Esta niña me va a sacar canas, en serio. Pero de todos modos…

─Le logré cerrar la boca con una pieza de entretenimiento de la franja ─ mintió Bright. ─ Tiene suficiente para un par de semanas…

─¿Es algo así como una historia de héroes clásicos? ─ Preguntó Shining Armor.

─Sí… héroes. No tan clásicos pero héroes al fin y al cabo.

─La va a leer toda en dos días ─ dijo Cadence.

Bright se encogió de hombros. ─ Yo solo quería terminar mi trabajo. ¿Entonces, me puedo retirar ya?

─Sí, la Reina quiere que cenes con todos nosotros ─ dijo Shining. ─ Y en serio, más vale que ese despertador tuyo funcione.

Bright sonrió.

─Lo hará… a menos que encuentres a alguien con el sueño más pesado que yo ─ dijo él. ─ Ahora, si me disculpan, me retiro.


Y hemos llegado a otro cap. Fue rápido, la verdad los personajes planteados por Eye (la familia de Nightmare Moon) me entusiasmé; y presioné mucho al pobre. Pero bueno, he aquí esta creación de nuevo con la versión Geek de la hija de Shining y Cadence; pero será diferente a Flurry. Lo prometo.

Chao; nos leemos!

Pronto arrancará el verdadero plan de Bright y Lumi. A ver qué opinan.