Desequilibrados por el equilibrio:
Capítulo 5

Perpetua Aurora:

Bright fue a su cuarto a arreglarse como podía. El mayor problema que tenía, era que sin la protección de su traje a temperaturas extremas, no podía permanecer ni cinco minutos de pie en el clima de Perpetua Aurora. Pero tenía que quitarse el traje para bañarse, ya que ni a él ni a Lumi se les ocurrió colocarles un sistema de baño automático o algo.

Al menos, tenía una solución alternativa, pero tendría que trabajar en ella. Sacó uno de sus portfolios, y lo expandió revelando al gigante de acero dentro. El robot emitió una serie de pitidos ante su creador y éste se metió dentro.

Salió a los cinco minutos, de nuevo vestido con su traje negro. Al menos éste repelía automáticamente el polvo y la humedad, por lo sólo necesitaba lavarse una vez al año.

─En serio que esto de tener que bañarme dentro de mi refrigerador me hace sentir ridículo ─ dijo él, mientras se arreglaba su melena ─ Tengo que hablar con Lumi al respecto, este es su campo después de todo… y seguro le llama la atención… pero…

Alguien tocó su puerta, y él se apresuró a guardar su máquina antes de ir a abrir. Era la versión de su madre de este mundo. Y al parecer no se veía muy feliz de ser ella la que tenía que venirlo a buscar.

─¿Se puede saber con quién estás hablando? ─ Quiso saber Twilight, mirando el cuarto.

─A veces hablo solo ─ se excusó Bright Spark, con una sonrisita de autosuficiencia. ─ Pero sólo cuando necesito la opinión de un experto.

─¿Te crees simpático, niñito? ─ Dijo Twilight con ira. ─ Yo sé muy bien que algo tramas. Todo esto no puede ser coincidencia, tú estás donde quieres estar. ¿No?

Bright Spark se encogió de hombros, pero pronto su expresión por una de estar profundamente emocionado por las palabras de Twilight. Incluso dejó caer un par de falsas lágrimas de alegría, que limpió con el reverso de su casco. ─Así que viniste hasta aquí sólo para decirme cuán poco confías en mí ─ Se sonó teatralmente la nariz. ─ ¡Oh! Nunca nadie se había preocupado tanto por mí.

Twilight sólo pudo levantar una ceja, ¿en serio qué rayos le pasaba a este tipo? Pero se recuperó tras sacudir su cabeza, y prefirió ir al grano. ─ No me preocupo de ti, ¿por qué lo haría? No, mi maestra me mandó a buscarte. Por alguna razón que no llego a comprender, quiere que cenes con nosotros. Ponte algo elegante, no tardes demasiado.

Bright asintió como quien no quiere la cosa, y apretó un botón en su traje negro.

Ante la muy atónita Twilight, las Nano-máquinas imbuidas dentro del traje de Bright Spark transformaron el simple mono negro, en un blazer, una camisa morada a botones, y una corbata azul oscuro. Ese era otro agregado de Luminositè. Suerte que lo colocó.

─Listo, nada más sencillo. ¿Entonces vamos?

─¿No sería más razonable ponerte algo diferente, en lugar de transformar eso?

─Lo único que evita que me cocine vivo aquí es mi traje ─ explicó Bright. ─ Además, repele automáticamente el polvo y la humedad, así que no le veo problema.

Twilight frunció el entrecejo, pero prefirió no darle alas al mocoso. En lugar de eso, le mostró el camino al comedor sin dirigirle palabra; mientras refunfuñaba para sus adentros por qué a ella, de todos los ponis, le tocó venir a buscar al niño.

En el comedor, Day Breaker los recibió a ambos con una sonrisa, y sentó a cada uno a su lado. Y eso sólo incrementó el enojo de Twilight.

─Entonces, ¿tuviste un buen progreso hoy con tus estudios de magia arcana, mi fiel estudiante? ─ Preguntó Breaker de buen humor.

─Por supuesto, he encontrado una nueva traducción a la antigua tabla de la civilización de los cel…

─Fascinante ─ dijo Breaker, sabiendo que si le daba alas a Twilight no se iba a callar en un buen rato.

Y el resto de los comensales (Sklyla, Cadence y Shining) lo agradecieron de corazón. Bueno, no Skyla, ella estaba demasiado concentrada en un pedazo de metal que Breaker no llegaba a identificar. La Tablet de Bright Spark.

─¿Qué hay de ti, joven Spark? ¿Qué tal tu primer día aquí?

─Me gané el odio de toda la guardia real… o será hasta mañana en la mañana ─ dijo Bright, distraídamente.

─Sí, en definitiva mañana en la mañana ─ dijo Shining. Miró a su hija. ─ ¡Oye Skyla! ¡Pon atención!

Y le quitó de un tirón la Tablet.

─¡Papá! ¡Vamos! ¡El Payaso se encontró por primera vez con la Flecha y el Canario, y usó a la Flecha como invitación viviente para Batmare! ¿Cómo puedo dejarlo en un punto tan interesante? No puedo esperar a que se encuentre con el resto de la Liga de la Justicia (Poni).

Bright soltó una risita. ─Y parece que le di un arma peligrosa a una boba… ¡con perdón!

─Tranquilo ─ dijeron Shining y Cadence a la vez.

─Por una vez no discutiré contigo ─ dijo Twilight.

─¡Ey! ─ Protestó Skyla.

Pero Breaker se limitó a mirarla con seriedad.

─Pruébanos lo contrario Skyla. Ahora, dime joven Spark, ¿cómo dormiste?

─En blanco… ¿por?

Todos en la mesa lo miraron como si estuviera loco. Bueno, lo estaba, pero eso no lo sabían todavía.

─No puse el hechizo en ti ─ dijo Twilight, mirándolo fijamente. ─ Es imposible.

─¿Me perdí de algo? ─ Se extrañó Bright Spark.

Skyla lo miró fijamente.

─Oye, ¿cómo crees que dormimos aquí en Perpetua Aurora?

─Con cortinas gruesas y antifaces de dormir aún más gruesos ─ dijo el chico.

Sonaba a chiste, pero era cierto, lo había visto en persona.

─Mi hermana tiene la mala costumbre de no dejarnos descansar en paz ─ dijo Day Breaker. ─ Siempre alerta, esperando a que cualquiera de mi corte cierre los ojos… para atormentarnos en nuestros sueños. De no ser por los esfuerzos de Twiligth Sparkle, no podríamos tener el descanso que necesitamos.

─Solo por eso, Nightmare estuvo a punto de ganar la primera vez ─ recordó Shining, frunciendo el entrecejo.

─Pero yo creé un hechizo para ayudarnos a sobrellevar las noches. Un cristal mágico, que nos permite dormir sin soñar.

Bright entonces señaló hacia un brillo morado que se colaba por la ventana.

─Ya veo…

─Un hechizo sumamente complicado que solo yo conozco ─ dijo Twilight. ─ Mi pregunta es, ¿cómo pudiste dormir sin que ella viniera a ti en sueños?

Bright levantó una ceja, tratando de entender. Entonces recordó la verdadera razón. Igualmente se excusó:

─Será porque vengo de la Franja. No creo que sus pobladores le importemos gran cosa a Nightmare Moon.

Cadence lo consideró por unos segundos.

─Puede ser. Sí, eso tiene que ser.

Nadie dijo más, pero Twilight no le quitaba el ojo de encima a Bright Spark, y eso no le gustó nada.

Terminaron de cenar, y todos se fueron a sus cuartos.

Pero Twilight retuvo a Bright.

─Ni creas por un segundo que te creo, niño de la franja.

Bright la miró fijamente. ─ ¿Ah no?

─En cierta ocasión, la maldita de Novo me secuestró. Durante meses, estuvo obligada a utilizar mi hechizo sobre todos sus rebeldes y generales. Uno a uno.

─¿Escapaste?

─Fue creando un hechizo de ataque, con el que pude… y aún puedo… encargarme de seis escuadrones a la vez. Una proeza que me valió mis alas…

Bright frunció el entrecejo.

─Así que no creo ni por un minuto que Nightmare te dejara aparte porque eres de la Franja ─ siguió Twilight.

El chico sonrió, y señaló a su oreja. Ahí tenía un pequeño auricular.

─Esta cosa es una invención que hicimos entre mi mejor amiga y yo. No solo sirve para comunicarse, y escuchar música. Me protege de ataques mentales.

Twilight lo miró fijamente. ─ ¿Entonces cómo es que mi maestra leyó tu mente?

Bright le dirigió una sonrisita de suficiencia.

─Bueno, los golpes que me dio hicieron que mi traje hiciera corto circuito momentáneamente…

─Si eso fuera cierto, ¿no te parece que ya te hubieras cocinado, como dijiste? Tu historia no tiene ningún sentido.

Bright asintió.

─Me da igual si me crees o no. Lo que importa es que Breaker me crea.

─Haré que ella abra los ojos.

Bright la ignoró, y siguió el camino a su cuarto.

Quería aparentar indiferencia, pero en realidad estaba preocupado. Esta versión de su madre era mucho más perspicaz de lo que era la suya…

─O tal vez… solo tal vez… se hacía de la vista gorda porque me quería.

Y mientras más calculaba esa posibilidad, más real se le hacía. Sentía algo así como tristeza… por extraño que pareciera. Pero no podía dejar que eso le afectara.

─Está visto que ella será mi mayor problema durante mi estancia aquí.

Tenía que quitársela en el camino, sea como sea.

Pensó en utilizar su tazer… pero luego una imagen cruzó su mente.

La de su madrina, muriendo ante uno de sus inventos. Suspiró.

─¿Por qué no puedo estar completamente loco, en lugar de tener estos malditos vestigios de una conciencia? Mi vida sería mucho más fácil…

Y se encerró en su cuarto.

Última Noche:

Nightmare Moon estaba en su estudio, acompañada por una caliente taza de té revisaba los papeles y documentos sobre el estado económico del Reino de la Noche. Sin embargo, lo que la extrañó fue que, cuando revisó los documentos del "día" vio que el único que realmente le importaba no se encontraba entre ellos… La respuesta de la Reina Novo y los Hipogrifos.

—Tss… Creo que tendré que enviar a algún emisario, teniendo en cuenta su situación es raro que tarde tanto en responder… — Nightmare no había hecho una mala oferta para Novo, pues a cambio del vasallaje y el apoyo militar contra Daybreaker, ella ayudaría a Novo a proteger a los refugiados de la Franja. También le daría un lugar especial en la reconstrucción de las ciudades cuando el gran Reino de la Noche se terminara de alzar como la única potencia vigente en el mundo. Sin embargo, por alguna razón, Novo no respondía.

De pronto, tocaron la puerta.

—Adelante. — Dijo Nightmare. Cuando la puerta se abrió, pudo ver a Luminositè entrar.

—¿Me llamó mi reina?

—Sí, siéntate. — Le dijo con una mirada seria mientras que la joven se sentaba frente a Nightmare.

Lumi pudo sentir que estaba furiosa, pues Nightmare mantenía una mirada extremadamente seria e imponente. Sin problemas, entraba dentro de lo previsto. — Tengo entendido que acompañaste a Black y a Battle a cazar ayer.

—Pues… si, Ma Reine.

—Aja, Battle me dijo que lo hiciste tropezar, ¿Eso es cierto?

—… Pues…

—Mira, tus maquinas son impresionantes, y espero con ansias incorporarlas a mis ejércitos, pero… — Nightmare se levantó y se cubrió con un aura oscura. — Debo advertirte que no pienso dejar que te acerques y juegues con la familia real, ¿Entiendes?

Lumi no se intimidó para nada, sin embargo, trató de aparentar tener miedo. — Entiendo… Pero…

—¿Pero qué? ─ Dijo ella iracunda.

Le salió bien, aparentemente.

—Pues… lo lamento Mi Reina, pero ocurre que olvidé por completo de quien se trataba… Realmente ya no aguantaba sus comentarios…

—¿Comentarios? — Dijo Nightmare extrañada. — ¿Qué comentarios?

—Es un machista, desde que subí al carruaje con ellos no paraba de decir que el Bosque Blanco no era lugar para yeguas, y durante todo el viaje se la paso tratándome de debilucha. Me disculpo, Mi Reina, por lo que hice. Sé que estuvo mal pero… pero es que ya no aguanté sus comentarios.

Nightmare la miró seriamente, sin embargo, Lumi pudo ver cierta chista de rabia en sus ojos… Pero no parecían estar dirigidos hacia ella. Todo seguía de acuerdo al plan.

—Además, mi Reina, ayer pude ver como obligaba a dos mucamas del castillo a entrar en su habitación… Sinceramente no podía creer que una actitud tan poco decorosa viniera de un miembro de su familia… Él… él…

Era cierto, cada una de sus muñecas diseminadas por el palacio eran ojos y oídos para ella. Y, de todo lo que vio, eso era lo único que no se esperaba.

—Creo que ya dijiste suficiente… — Dijo Nightmare, lo de las mucamas no le sorprendía, pues durante las visitas de Battle no era raro que una o dos, o en casos extremos, tres mucamas se ausentaran de sus tareas durante una o dos horas. — Mira, entiendo que te molestaras, pero ni se te ocurra que puedes hablar así conmigo, menos de los miembros de mi familia. Considera esto una advertencia, porque si no fuera por tus inventos ya estarías camino a la guillotina. — La reina de la noche se levantó de su silla y caminó hasta la ventana, quedándose viendo la luna en el cielo. — Ve a tu taller y ponte a trabajar como acordamos, y no quiero escuchar más quejas del tema.

—Entiendo mi reina, me disculpo.

—Más te vale lamentarlo. Aprende algo de Battle; A respetar la cadena de mando.

Lumi arqueo la ceja, aprovechando que Nightmare no la estaba mirando.

—Está bien… — Se dio media vuelta y se marchó, dejando sola a Nightmare.

Una vez Nightmare se quedó sola, ella refunfuñó. Personalmente, ella entendía por qué Luminositè se molestó, desde que Battle y su familia le juró lealtad había notado el carácter del semental. A pesar de haber podido llegar a apreciarlo y llegar a verlo como una especie de "Padre" tras casarse con Night Strike, no podía negar que había veces en las que el carácter de Battle resultaba algo molesto.

—Creo que tendré que poner algunas reglas, para que al menos ya no esté montando a mis mucamas. — Nightmare decidió relejarse, por lo que abrió las puertas del bacón de su estudio, rápidamente una ventisca enfrió toda la habitación, llegando inclusive a apagar el fuego de la chimenea.

De un salto, Nightmare salía de su estudio y voló hasta los jardines del castillo, un pequeño bosque nevado repleto de estatuas de su persona, de su antiguo maestro Star Swirl, de los miembros del Clan Strike y diversas personalidades que se habían ganado el favor de su majestad nocturna.

Caminó por la nieve, sin darle importancia al frio ni prestarle atención a las estatuas, hasta que finalmente llego a un pequeño estanque, habitado por peces koi de color negro, un regalo entregado por los grandes emperadores de oriente cuando juraron lealtad a Nightmare.

El estanque estaba encantado, para evitar que las increíblemente bajas temperaturas congelaran el agua. Nightmare, sentada en una banca de madera, se quedó mirando los peces nadar con tranquilidad, protegidos por sorprendente frio causado por la noche eterna.

—¡Ven Celestia! ¡Vamos a jugar al jardín! — Escuchó Nightmare dentro de su cabeza, una voz de una pequeña potrilla que deseaba jugar con su hermana mayor. Nightmare entrecerró los ojos, no por sentir odio o rabia… Sino por otro sentimiento, uno que jamás admitiría… Tristeza.

No obstante, no tardó en ser sacada de sus pensamientos, debido a un ruido proveniente del otro lado del bosque. Estuvo ahí un par de minutos, solo mirando el estanque… Hasta que el frio comenzó a vencerla. Se terminó por levantar, dándole una última mirada a su bosque, solo para finalmente darse media vuelta y marcharse de vuelta hacia su estudio.

O al menos, eso habría hecho, de no ser porque vio a Black Strike entre los arboles más lejanos, caminando con la cabeza baja. Nightmare, se quedó extrañada y aprovechando el que su hijo no la hubiera visto, se desvaneció entre las sombras y lo siguió. Era extraño, hacía apenas un año ella no le daba mucha importancia a lo que hiciera su hijo cuando estaba solo, pero al ver la forma en que caminaba, lo baja que estaba su mirada, ella simplemente no pudo contener el deseo de seguirlo y ver qué era lo que le pasaba.

El adolecente caminó hasta estar junto al muro del castillo, en el límite del bosque, un pequeño sector rodeado por unos arbustos y árboles, casi un punto ciego para todos los guardias.

Nightmare se quedó aún más extrañada cuando vio como Black se recostaba de espaldas contra el muro, sentándose en la nieve. Durante unos minutos lo observo, él no hacía nada. Finalmente ella creyó que debía tratarse de algún pasatiempo, por lo que opto por darse media vuelta e irse, pero entonces lo escuchó… Un llanto.

Volteó y pudo a Black, mirando el piso con los ojos lagrimosos, dando leves gemidos de tristeza.

—Black… — Dijo ella, sintiendo como su corazón se salía de su pecho. Sus ojos volvieron a cambiar, siendo los de Luna, y un gran sentimiento de correr y abrazarlo, protegerlo se apoderó de ella… No lo toleraba, no quería ver a su hijo así, pero entonces se dio cuenta…Él estaba así por los seis meses en los que su propia madre lo confinó a una celda, una celda diseñada para su peor enemiga, llena de criaturas aterradoras y sin ninguna fuente de luz.

Ella quiso ir con él, pero entonces fue que todo el entorno cambio, ella estaba en su estudio.

—¿Qué…? — Se dijo así misma, se dio cuenta de que la chimenea estaba encendida, y las velas se habían consumido por completo. — ¿Me quede dormida? — Se dijo acariciando su cabeza, para después mirar hacia la puerta de su balcón.

Ella no sabía que pensar ¿Qué fue ese sueño? Era la primera vez desde su juventud que padecía de un sueño que no dominaba, un sueño que ella ni siquiera sabía que era un sueño.

—En el fondo sabes lo que le haces… — Dijo una voz. Nightmare se levantó de golpe, miró hacia todas direcciones, reconociendo muy bien esa voz…

—Tu cállate, estos asuntos no te incumben. — Fue lo que dijo, caminando hacia la puerta de su estudio y saliendo del mismo.

Pero hubo un detalle del que no se percató, una muñeca de Lumi estaba mirándola, escondida detrás del librero.

—Gero, gero. — Fue lo que dijo, para luego irse a través de un ducto de ventilación.

Frontera entre la Franja, y Perpetua Aurora:

Una carreta fuertemente protegida avanzaba por los caminos pavimentados, la ruta de suministros de la Reina Day Breaker.

El líder de los soldados que guardaban la carreta levantó un casco.

─¿Sucede algo, Comandante Sentry?

Flash miró a su alrededor.

─No lo sé… llámenlo presentimiento pero…

─Dejémonos de estupideces, y avancemos ─ dijo otro de los soldados. ─ El General nos va a hacer entrenar extra… y con esas malditas camas nuevas, no es que tengamos la oportunidad de remolonear mucho en la cama.

Flash Sentry asintió, y se dispuso a avanzar, cuando el camino, frente a ellos explotó en mil pedazos.

Los guardias se prepararon para luchar, cuando varias figuras encapuchadas salieron de entre las ruinas alrededor, liderados por una figura que se distinguía por un sombrero de vaquero por encima de su capucha.

─¡Yeee-haaa! Compañeros, ¿quién está listo para volar en mil pedazos? ─ Dijo la yegua, con un marcado acento campirano.

Y sin más, el grupo de encapuchados sacó varias esferas metálicas del tamaño de una pelota de tenis, y las arrojaron contra los soldados.

─¡SALTEN! ─ Gritó Flash.

Todos obedecieron, y justo a tiempo. Las bombas explotaron, y varios soldados salieron volando, pero a pesar de todo, la mayoría del pelotón estaba listo.

Flash miró hacia los compañeros que tiraban de la carreta.

─¿Qué esperan? ¡CORRAN A LA ZONA SEGURA!

Entonces los soldados se lanzaron contra el grupo de encapuchados con sus lanzas en sus bocas (o sujetas con su magia). Intentaron empalar a este grupo de rebeldes, pero las lanzas rebotaron en las capuchas, hechas de un material desconocido.

Entonces ellos levantaron a los guardias sin ninguna dificultad, y los arrojaron lejos; para luego tomar más de esas esferas, y arrojaron más bombas, dejándolos inconscientes en el acto.

─Esperaba una batalla más épica ─ dijo uno de los encapuchados.

─Es como nos dijo la Reina, estas armas creadas por esos dos son increíbles ─ dijo la líder del escuadrón.

─Pero se escaparon…

─No por mucho ─ dijo la del sombrero de vaquero.

Efectivamente, una explosión a la distancia les dijo que el segundo escuadrón logró interceptar la carreta de suministros.

─¿Qué hacemos con ellos? ─ Preguntó otro de los encapuchados.

─Déjalos, Breaker se encargará de ellos.

Los demás sintieron un escalofrío, a pesar del calor que hacía, y avanzaron a juntarse con el otro escuadrón, que tenía los suministros empacados y listos. Todos usando capuchas especiales que les permitían sobrevivir en el calor extremo.

Ambas líderes se saludaron con una leve inclinación de cabeza.

─Rara.

─Applejack.

─¿Cómo fue?

─Lo tomamos todo. Había suministros médicos entre la comida, Fluttershy estará encantada.

No dijeron nada más, no podían entretenerse demasiado mientras siguieran en territorio enemigo.

Retomamos aquí un frente que dejamos de lado, mientras que las cosas se ponen más intensas del lado de Nightmare. Es realmente sencillo ver qué partes hizo Eye, y qué partes hice yo, ¿no?

En fin, espero les haya gustado y,

Chao; nos leemos!