Desequilibrados por el equilibrio:
Capítulo 6
Perpetua Aurora:
Cadence estaba bastante preocupada, a nadie le gustaba ser el portador de malas noticias. En especial a alguien como Day Breaker en momentos de crisis.
La Reina estaba estudiando la última estrategia de defensa propuesta por el General Armor. Y, estaba de excelente humor. La estrategia de ir poco a poco con el joven Spark había dado frutos; y ahora sus guardias tenían una nueva arma que les permitiría entrar al territorio de Nightmare sin temor al frío. Era una especie de carreta motorizada, y completamente cerrada dentro de la cual se mantenía una temperatura estable; sin importar qué tan frío estuviera afuera. Ah, y venía equipada con lanzador de misiles y cañones plasma. ¿Cómo lo llamaba Bright Spark? Ah sí, un tanque.
─Tía… este… tenemos una situación bastante mala entre cascos… este…
Day Breaker gruñó, y se levantó, haciendo un gesto a su sobrina para que la siguiera. Breaker no era tonta, miles de años de experiencia le habían enseñado que las cosas tenían que ir realmente mal para que los ponis de mayor rango dieran las malas noticias.
─Y ahí va mi buen humor… camina conmigo mientras me cuentas, ¿quieres? Digiero mejor este tipo de cosas cuando estoy en movimiento.
Cadence no se hizo rogar. En caso se enfureciera en verdad, eso le daría la oportunidad de correr hacia un pasillo, o esconderse en un cuarto. O algo, cualquier cosa.
─Bien, comienza a hablar ─ dijo Breaker, avanzando con decisión. ─ ¿Qué pasa?
─Este… tal como lo habíamos planeado, logramos aumentar la producción de trigo, y avena. Los esclavos de las tierras lunares son grandes trabajadores.
Breaker gruñó, detestaba cuando intentaban suavizar las cosas. ─ ¿Entonces qué pasó? ─ Exigió saber la Tirana del Sol. ─ ¿Se perdió la cosecha? ¿Error administrativo?
Cadence tragó saliva. ─ La cuestión es que… fue robada… y los esclavos, ellos, ellos…
─¿Fueron asesinados? ¿Acaso, en su arrogancia, mi hermana decidió que sería mejor asesinar a sus ponis antes de permitir que trabajen para mí? ¿Qué pasó?
─De hecho, fueron liberados ─ clarificó Cadence. ─ Fueron soldados de la Franja quienes irrumpieron y nos quitaron todo, y liberaron a los prisioneros.
─Eso no tiene sentido alguno ─ dijo Breaker, chasqueando la lengua. ─ ¿Desde cuándo Novo tiene la fuerza para irrumpir en cualquiera de nuestras instalaciones? ¿Y cómo es que sus fuerzas no murieron de deshidratación apenas cruzaron mis dominios? ¿EH?
Cadence ya había retrocedido algunos pasos por prudencia. ─ El asunto es que… nuestros soldados, que ya fueron encarcelados por su incompetencia, aseguraban que usaban una especie de protección. Unas capas largas que los protegían del calor y de nuestros ataques. Y que usaban una especie de cosas en sus cascos que soltaban chorros de fuego, o algo que parecía fuego que lo devastaba todo a su paso. Y bombas, una especie de bombas que podían volar un edificio entero que cabían en un casco.
Breaker no dijo nada, pero su melena de fuego se hizo miles de veces más caliente, y Cadence tuvo que retroceder aún más. Day Breaker estaba furiosa, pero no con ella.
─A mí también me parecería imposible… ─ tembló Cadence. ─ Pero da la casualidad que bajo nuestro mismo techo tenemos a cierto potro adolescente con herramientas…
─Ahórratelo ─ dijo Breaker. ─ Voy a hacerle una visita a mi nuevo 'protegido'.
Y sin más, ella se tele-transportó al cuarto de Bright Spark.
El muchacho estaba mirando al techo, en donde otra potra adolescente colgaba, usando una especie de gancho de asenso hecho de metal.
─¡Mi Reina, mire! ─ Saludó Skyla. ─ Mire, ¡soy Batmare!
Breaker la apartó de golpe.
─No estoy para tus estupideces hoy. ¡SPARK!
El chico se volvió, se veía… tranquilo. Muy tranquilo.
─¿En qué la puedo servir? ¿Más vehículos de asalto?
─No te hagas el listo, idiota. Dime, ¿de casualidad tú le hiciste las armas a Novo? ¿A NOVO?
Él negó con la cabeza.
─No. Hice armas para mí, a ella le gustaron y me ofreció un buen precio. No pude negarme.
El calor que emanaba de Breaker se intensificó, obligando a Skyla a salir del cuarto.
─¿Cuántas le diste?
─Mis existencias, tres docenas.
─¿Hace cuánto?
─Dos años, un mes. Dos meses, no recuerdo con seguridad. Novo quería usarlas de buenas a primeras, pero uno de sus consejeros, Sky Beak, le dijo que mejor prepararan una estrategia antes de revelarlas. Que un error les restaría eficiencia a las armas. Supongo que tiene razón, mis armas son perfectas en todo sentido, pero los usuarios, pueeees, no sé, un arma es peligrosa en cascos expertos. Pero en cascos inexpertos puede ser miles de veces peor. Luego, pues, la reunión siguió, perdí el interés y me puse a pensar en armas más grandes y mejores para mi uso. Y luego…
Breaker le puso un casco en el hocico. ─ Cierra la boca. ¿Qué puedes hacer contra tus propias armas? ¿Puedes contrarrestarlas?
─¿A qué se refiere?
─Quiero que hagas un sistema de defensa que repela tus propias creaciones. ¿Puedes hacerlo, joven Spark?
─Ah, nada más fácil. Pero necesito acero. Mucho acero.
─Les ordenaré a los Perros Diamante de mi territorio que trabajen el doble en las minas de hierro y carbono. Esto no puede repetirse, Spark.
─¿Me van a ejecutar? ─ Preguntó Bright con una sonrisa presumida.
─No, pero puedo hacer que tu estancia aquí se haga mucho más desagradable. ¿Ahora, hay algo más de lo que deba saber? ¡HABLA!
─Bueno, tenía una compañera, una amiga que trabajaba conmigo en mis diseños. Ella sabe hacer armas también, pero prefiere hacer escudos. Ni idea dónde está desde que me capturaron.
Breaker gruñó. ─ ¿Sabrías identificar una herramienta de ella si la vieras?
─Sí, claro ─ dijo Bright con una sonrisa calmada. ─ Y qué hacer al respecto también.
─Perfecto, ¿eso es todo lo que necesito saber?
─ Que yo sepa.
Breaker se relajó, solo un poco, y salió del cuarto.
─Vete con mucho cuidado Spark.
El chico se puso a trabajar, indiferente como siempre.
Mientras, Twilight Sparkle esperaba fuera.
─Shining me contó. ¿Entonces, quiere que me encargue personalmente de este poni?
Breaker gruñó. ─ Ya le dije a la idiota de su sobrina que no estoy de humor para estupideces hoy. Es un demente, sí, pero nos sirve. Ni una palabra.
Y Twilight se quedó ahí, bajando la mirada. Aunque no podía evitar que toda esta situación la fastidiara de veras. ¿Por qué demonios su amada maestra no vio que Spark le vendió armas a Novo cuando leyó su mente? ¿Será verdad que él le vendió a Novo esas armas hace dos años, o cuando su reina leyó su mente, él halló la forma de mostrarle lo que él quería que viera?
─¿Quién eres realmente, Bright Spark?
Mientras, Day Breaker se dirigió a la Torre en la que planeaba meter a su hermana cuando todo esto llegara a su fin. Tenía hermosas decoraciones, muy al gusto de Luna: candelabros de plata, con llamas azules. Adornos de obsidiana con formas de la luna y las estrellas. Cristales ahumados que formaban el emblema de la yegua en la luna.
Hermoso, todo hermoso, pero al mismo tiempo cada uno de aquellos pequeños objetos tenía sellado los hechizos de defensa más poderosos. En cuanto el hechizo de la torre se activara, Nightmare tendría que deshacer uno a uno los hechizos de defensa, en un orden específico. Y, por si eso no fuera poco, Day Breaker misma vigilaría esta puerta día y noche.
Cuando se estresaba, se ponía a redecorar. Crear nuevos hechizos de sello, y convertirlos en ornamentos para ese rompecabezas que la mantendría prisionera por más tiempo del que duraría el mundo.
Y mientras se ponía a reforzar las defensas, no pudo evitar pensar en cómo fue que las cosas salieron así.
Flashback:
Manehattan estaba hecha una ruina, las tropas leales a Nightmare Moon estaban arrasando las líneas defensivas formadas por lo poco que quedaba de las fuerzas de Celestia y Equestria.
Celestia había esperado con ansias el regreso de su hermana menor, y había planeado rigurosamente a su alumna para encontrar los elementos de la armonía para liberarla de su prisión de sombras. No obstante, para su sorpresa la agresividad e ira de su hermana tras su exilio era mayor de lo que pensaba y estuvo a nada de matar a su alumna Twilight.
Tras perder Ponyville, Celestia con la ayuda de su capitán de guardia Shining Armor, organizaron a la Guardia Real y al Ejército de Equestria para intentar parar a su hermana. Pero para su sorpresa varios oficiales de la Guardia junto con varios nobles terminaron por cambiarse de bando en un intento para ganar una posición de mayor privilegio, entre estos traidores estaba la Familia Strike, una de las más prestigiosas familias de la Guardia Real… Su traición significó un golpe en extremo duro para la moral de Equestria y la de Celestia.
Pero estos golpes no eran lo único que mermaba la fuerza de Celestia, pues Nightmare Moon, con sus poderes como Reina del Mundo de los Sueños, atacó sin piedad tanto a Celestia como a sus generales, los cuales habían carecido de un sueño estable en semanas.
Con todo esto, Nightmare no tardó en conquistar Canterlot, y forzar a Celestia a refugiarse en Manehattan, la segunda ciudad más grande de Equestria. Sin embargo, Nightmare no envió oferta de paz ni nada, atacó la ciudad por aire, mar y tierra sin piedad… Con una sola orden para sus tropas…
—¡Maten a todos! — Gritó ella con ira, mientras que sus tropas atravesaban las calles, masacrando a la población civil y a los soldados.
—Sabes que no puedes detenerla… No tienes la fuerza. — Dijo una voz en sus adentros.
Celestia, se limitó a cerrar los ojos y, al abrirlos nuevamente, se vio en una eterna llanura de fuego. — Déjame terminar con ella.
Frente a Celestia había otra alicornio blanca, pero su crin estaba hecha de fuego y sus ojos eran similares a los de un dragón.
—Si te dejo, la matarás.
—¿Y? Ella está destruyendo nuestro reino. Cuando ella se convirtió en Nightmare Moon por primera vez te dije que debías matarla.
—Ella sigue siendo mi hermana. — La mirada de Celestia era fría, seria y desafiante. — Ella no va a sufrir otro castigo por culpa de mi ceguera.
—Otra vez culpándote… Si ella es una tonta incapaz de aceptar su inferioridad natural ante el brillo del sol… Es su problema, no el nuestro. ¡Derrotémosla Celestia! ¡Déjame mostrarle cual es el verdadero poder del sol! ¡Deja de contener el poder de la luz!
Celestia no arrugo su rostro ante las palabra de Braker, se mantenía tranquila.
—¡Sabes que soy más poderosa que Nightmare!
—Eso lo sé muy bien, por eso estoy aquí. — Day Breaker miró extrañada a Celestia. — Te propongo un trato. Nightmare Moon tiene la conciencia de Luna encerrada dentro de ella, si yo te libero mi conciencia estará igual, a menos que…
—¿Sí?
—Te permitiré salir, pero solo bajo una única e innegociable condición; Mi conciencia no será encerrada, sino que fusionaremos nuestras mentes.
Day Breaker se sorprendió. — ¡¿Qué, qué?! ¡¿Qué quieres que haga qué?!
—Ya me escuchaste, si te dejo salir y mi conciencia queda encerrada ¿Realmente me vas a liberar cuando termines con Nightmare Moon? — Ante esa pregunta, Day Breaker no respondió. — Tendremos el poder para detenerla, pero mis lazos de amor con ella evitaran que la mates o que quieras cometer otra locura como crear un Día Eterno.
Day Breaker arrugo el rostro. — Supongo que si no hago esto, entonces simplemente me quedaré aquí esperando a que Nightmare Moon acabe contigo y, en consecuencia, conmigo.
—Sé muy bien cuanto detestas todo lo relacionado con la noche, ¿Realmente quieres morir a manos de la Reina de la Noche y las Estrellas? — Aquella provocación funcionó, la crin de fuego de Day Breaker se encendió con mayor fuerza. — Si te resulta desagradable la idea, ya sabes que hacer.
Durante unos breves momentos, Breaker se quedó pensativa… Pero al final del día para ella solo había un camino, uno que evitaría que muriera a causa del ser al cual más odiaba.
—Bien, tú ganas. Unamos nuestras conciencias. Pero yo seré la dominante.
Celestia se indignó.
Breaker miró la expresión de Celestia, y se encogió de hombros.
─O me das eso, o nos morimos las dos.
Celestia suspiró e hizo brillar su cuerno. Se acercó a Daybreaker, quien hizo lo propio y, con una mirada de rencor, tocó el de Celestia. Rápidamente ambas yeguas fueron cubiertas por un aura mágica del color de la de la otra y ambas comenzaban a sentir los sentimientos y pensamientos de su alter-ego.
De pronto, todo se ilumino… Y cuando Day Breaker abrió los ojos vio que ya no se encontraba en el prado de fuego… Estaba en una ciudad bajo ataque y estaba rodeada por Shining Armor y varios guardias reales.
—Princesa… ¿Princesa Celestia…? — Decía Shining aterrado por el nuevo aspecto de su gobernante, más alto, más intimidante… Pero sobre todo, más poderosa que nunca.
Day Breaker tardó unos minutos en darse cuenta de que algo muy raro había pasado, por alguna razón había intercambiado lugares con Celestia. Por unos segundos se quedó callada, en extremo confundida, considerando en cerrar los ojos para entrar a su mente y ver que había sido de Celestia. Pero rápidamente fue interrumpida.
—¡Oh! ¡Hermana! — Day Breaker y los guardias reales giraron y se toparon con Nightmare Moon, rodeada por sus más leales guardias pegasos y una flota de zepelines que apoyaban su ataque. — ¿Estas lista para suplicar? — Dijo con satisfacción, saboreando su victoria.
Al encontrarse con Nightmare, su opuesto en toda regla, Day Breaker olvidó por completo a Celestia… Olvidó lo que había ocurrido hacia tan solo unos segundos… Solo pensó en una cosa.
—Lo que deberías preguntar, querida hermanita, es… — Day Breaker comenzó a avanzar lentamente por el balcón y miró a su hermana con una gran sonrisa. — Es "¿Me perdonas por lo que hice?"
Nightmare frunció el ceño, pero antes de que pudiera decir cualquier cosa, Daybreaker apareció frente a ella y la golpeó con un poderoso rayo mágico que la envió hasta el suelo.
Los pegasos miembros de su guardia, al igual que los tripulantes de los zepelines, se quedaron boquiabiertos al ver a su reina caer con tanta facilidad.
Nightmare, aturdida, se levantó y se sacudió la cabeza. Sin embargo, pronto notó que su característico yelmo le era arrebatado. Miró hacia arriba y vio a Daybreaker mirándola con una sonrisa mientras que jugueteaba con el yelmo azulado con su casco.
—Oh, ¿Qué pasa hermanita? ¿Te mandaron a volar? — Con su magia estrujo el yelmo de Nightmare como si fuera una miserable lata de aluminio para después dejarlo en el suelo a los pies de Nightmare.
Nightmare estaba totalmente confundida, hace menos de una semana que Celestia tenía un poder totalmente inferior al suyo… Y ahora…
Braeker se lanzó con fuerza contra Nightmare, atravesando la mitad de Manehattan y haciendo que la batalla se detuviera ante tal choque de fuerzas.
Cuando Nightmare logró recuperar la conciencia de lo que estaba pasando, hizo un hechizo defensivo que logró detener la tacleada de Daybreaker, sin embargo, el ataque la había dejado en extremo dañada.
—¿Qué pasa hermana? ¿No que traerías la noche eterna? — Decía Day Breaker limpiándose el polvo con indiferencia mientras que Nightmare se mantenía de pie con dificultad.
—Tienes suerte de agarrarme desprevenida… — Le respondió Nightmare con orgullo.
—¿Oh, en serio? — Daybreaker se movió muy rápido para Nightmare, pues en menos de un segundo ya estaba frente a ella y la sometió con toda su fuerza contra el pavimento y descargó una potente descarga de fuego que no solo ahogó a Nightmare bajo el inmenso calor, sino que calcino vivo a cualquiera cercano a la escena.
Una vez su ataque concluyó, Nightmare estaba físicamente destrozada, respirando con dificultad mientras que el humo de la explosión cubría todo a su alrededor y aislaba a ambas hermanas del resto del mundo.
Day Breaker no pudo evitar sentir una gran satisfacción al ver así a Nightmare, mientras que la yegua de la noche no entendía que rayos había pasado… En menos de diez minutos todo el panorama se le había revertido.
—Cómo… ¿De dónde sacaste esta fuerza…? — Dijo Nightmare mientras que con las pocas fuerzas que le quedaban, tomaba con su casco el brazo de su hermana, tratando de liberarse y levantarse del suelo. Sin embargo, Day Breaker hizo más presión.
—Siempre lo tuve, hermana, ¿Qué se siente recordar tu lugar? — Dijo Breaker mientras que miraba a su hermana con una sonrisa. Con su magia, invocó unos grilletes con la marca del sol, y esposó a Nightmare mientras que esta miraba incrédula lo que estaba pasando. — Tendré que mandarte a tu cuarto un largo tiempo, hermana. — dijo Breaker con una sonrisa, disfrutando la incrédula mirada de su hermanita menor.
—¡Mi reina! — Breaker salió de sus pensamientos y deleite, volteo rápidamente pero no lo suficiente, puesto que un poderoso martillo de guerra le proporcionó un contundente golpe en la cara haciendo que este cayera de espaldas al suelo.
—¡Mi reina! — Al recuperarse, Breaker pudo ver como un unicornio de pelaje gris, ojos verdes, crin y barba negra y una armadura de color azul cargando a una lastimada Nightmare Moon en su espalda mientras que levitaba el martillo con su magia. En el pecho, llevaba orgulloso un emblema conocido por Breaker, una luna con dos alabardas cruzadas.
—¡¿Night Strike?! — Sin embargo, justo en ese momento, recibió otro golpe, esta vez por la espalda. Al darse vuelta, se encontró con un pegaso de pelaje gris azulado y crines azules.
—¡Y Night Strike! — Dijo con una sonrisa.
Day Breaker se levantó y miró con rabia a los dos ex miembros de su ejército. — Los Strike… malditos traidores. — Day Breaker se cubrió en llamas, comenzando a caminar hacia donde se encontraban los dos hermanos que compartían el mismo nombre.
—¿Alguna idea? — Dijo el pegaso preparando los filos de metal de sus alas.
—Solo una… — Justo cuando Breaker estaba por lanzarse sobre ellos, el unicornio los teletransporto fuera del peligro. Cuando esto paso, Day Breaker apagó sus llamas y miró como las tropas de su hermana comenzaban una retirada total mientras que su ejército aprovechaba esto para causar la mayor cantidad de bajas enemigas posibles.
—Je, pueden huir… Pero no por siempre. — Breaker uso su poderosa magia para destrozar con una facilidad ridícula uno de los zepelings. — Por fin… soy libre… — Extendió sus alas y se lanzó contra los vencidos soldados de Nightmare, buscando entre ellos el lugar al que habían escapado los hermanos Strike. Sin embargo, no tuvo suerte en su búsqueda y para cuando el ejército había logrado escapar, Daybreaker había conseguido más de mil bajas ella sola, entre ellas unos pocos miembros menores de la familia Strike, pero no tuvo ninguna pista sobre el lugar al que habían escapado su hermana y los hermanos.
De vuelta al presente:
Twilight no estaba de humor. El nuevo protegido de su maestra seguía dándole muchas molestias, y lo peor era que ella se negaba a escuchar.
Se encerró dentro de su cuarto, y se puso a reflexionar.
Twilight lo sabía, era la desesperación por la guerra la que la empujó a confiar en ese extraño poni. ¿Qué demonios pasaba con él? ¿Qué quería?
Twilight gruñó, también, parte de su molestia era su propia frustración.
─De no haber fallado, esto no hubiera pasado. El maldito de Spark no hubiera intervenido en nuestras vidas.
─No es tan malo ─ dijo una voz.
Twilight se volvió, y no pudo evitar sonreír.
─¡Flash!
Su novio hizo un leve asentimiento.
─Pensé que necesitabas compañía, y recién tengo un turno libre. Tu hermano está preocupado, teme que hagas algo que enfurezca a la Reina.
─Como tocar a su nuevo pupilo ─ dijo Twilight de mal humor.
─Oye, el niño me es simpático. Sí, oculta algo, ¿y qué? Deja que él mismo se meta en el lodazal. Que no te arrastre con él. Mantente al margen.
─Siempre sabes qué decir.
─¿Qué puedo decir? Me gusta tomarme las cosas con calma ─ dijo Flash de buen humor. ─ Vamos, demos un paseo. Olvídate de Spark, olvídate de tus culpas.
Twilight asintió, y se dejó llevar por él. Pero no podía evitar volver al pasado, cuando su fallo le costó a Equestria este estado de calamidad.
Flash adivinó sus sentimientos, y se mantuvo en respetuoso silencio. Su presencia era confortante al menos.
Flashback:
Era la mejor estudiante, la más sobresaliente, la única que llego a ser aprendiz directa y privada de la princesa Celestia.
Sin embargo, nunca fue preparada para esto. Nightmare Moon, la antigua hermana de la princesa Celestia, corrompida por el mal. Celestia había cometido un gran error con respecto a la misión de su alumna; confiar ciegamente en sus capacidades sociales. Twilight no logró entablar amistad con ninguna de las que las demás líneas temporales se convirtieron en portadoras de los elementos necesarios para salvar a su hermana.
Twilight, tirada en el suelo, miraba impotente como Nightmare Moon destruirá al último de los petrificados elementos de la armonía.
—Yo… — Twilight se levantó con dificultad y miró a Nightmare Moon con desprecio.
—Sinceramente, no entiendo porque mi hermana te confió la tarea de derrotarme. Mírate, sola, sin amigos… ¿Ella nunca te explico el significado de los elementos de la armonía? — Dijo pateando los restos del elemento de la lealtad.
Twilight, furiosa, disparó un poderoso rayo de magia. Sin embargo, Nightmare se lo regreso usando simplemente su ala desnuda.
—¡Ah! — Gritó Twilight al estrellarse contra una de las paredes, provocando que todo el aire de sus pulmones saliera disparado por su boca.
La unicornio cayó al suelo, luchando para recuperar el aire perdido.
—Ni siquiera trajiste a tu dragón… Hay dos posibilidades, o eres una idiota antisocial… O mi hermana es una pésima tutora.
—¡No hables así de mi maestra! — Volvio a disparar otro rayo, no obstante, para cuando el ataque de Twilight llegó a unos pocos metros de la reina de la noche este chocó contra una barrera, un endeble y básico escudo de magia.
Nightmare sonrió, caminó hasta Twilight y la tomo de su crin para levantarla y mirar a los ojos. — Hazme un favor, Sparkle, dile a mi hermana… Que espero ansiosa nuestro reencuentro. — Tras esas palabras, Nightmare electrocutó a Twilight dejándola inconsciente y la dejó tirada en el suelo para finalmente marcharse.
De vuelta al presente:
Twilight, en su ensimismamiento, se tocó las cicatrices obtenidas en esa batalla, y suspiró.
─¿Te duele esa herida? ¿Quieres que vayamos a la enfermería? ─ Preguntó Flash. No en serio, solo para tantear el terreno antes de romper el hielo de nuevo.
─No, es solo que… si no hubiera fallado… tal vez ahora mismo estaríamos nosotros, no sé, criando a un potro, tal vez un adolescente a estas alturas. Ya sabes, algo. En lugar de estar yo lamentándome porque mi maestra eligió a un nuevo talento.
─Que Bright Spark no te quite el sueño, ¿sí? La Reina te aprecia, siempre serás su querida alumna.
─No me gusta que ella confíe ciegamente en un poni que acaba de conocer en lugar de mí. Duele.
─Twilight, te quiere proteger. Tu última experiencia con su hermana no fue bien, y eres demasiado valiosa como para perderte. Además, demostraste no ser tan buena en combate. ─ Dijo Flash. ─ Sin ánimo de ofender.
Twilight suspiró. ─ Así de desesperados estamos. Poner nuestra suerte en cascos de un completo extraño.
─Bueno, ella lo tiene bajo control.
─Yo no estaría tan segura.
Mientras, en su cuarto, Bright Spark estaba trabajando en los planos para el sistema de seguridad contra sus propias armas, al mismo tiempo que seguía la conversación con sus dispositivos de escucha.
─Ya decía yo que ella sería el oponente más peligroso. Ya qué.
Entonces, una de sus muñequeras parpadeó.
Con un encogimiento de hombros, activó la pantalla de comunicación.
─¿Este, es un mal momento? ¿Pueden hablar? ─ Preguntó Novo, del otro lado de la línea.
Hola, y perdón por la tardanza. Como siempre, en una historia compartida cuesta un poco ponerse de acuerdo pero creo que lo logramos. Los Flashbacks son cortesía de Eyedragon, tuve muy poca participación aquí (a menos que el complicarlo todo cuente, le di muchos problemas al pobre al momento de hmodificar los flashbacks). En fin, espero les haya gustado y:
Chao; nos leemos!
