Disclaimer: Katekyo Hitman Reborn pertenece a Amano Akira-sensei, solo dejo fluir mi imaginación.


N/A: Antes que nada, lamento la tardanza y si ven alguna falla ortográfica es porque este capi no fue veteado.

Disfruten la lectura


Raining Spell for Love

Capítulo 3

Broken Heart

*.*.*.*.*


El amanecer llego despertando a Tsuna con unos ligeros rayos de sol, estaba en una posición bastante cómoda y cálida, pero noto un brazo sobre él y giro su cabeza para ver el rostro durmiente de Fon y tenía un rostro tranquilo y unos mechones de cabello que aparto con delicadeza.

"¿T-Tsuna?" dijo adormilado Fon al sentir un ligero cosquilleo en su rostro


El moreno estaba despertando y no sabía qué hacer, podía moverse y cambiar de posición o esperar a que el otro por fin despertara y se levantara. Mientras estaba en su caos mental el pequeño monito paseaba en la cama y el moreno pestañeo un par de veces para ver el sonrojado y nervioso rostro del colegial.

"Zǎo shàng hǎo [buenos días] Tsuna" sin mover un ápice su brazo

"O-ohayo" su rostro competía con un tomate

"Lo siento, debe ser incómodo para ti" retirando su brazo del cuerpo del castaño

"Solo es raro" quitando su brazo "Tengo que arreglarme para ir al colegio" yendo corriendo a lavarse la cara

El adolescente se lavó el rostro y se arregló el cabello dispuesto a volver a su rutina normal calmaría el palpitar de su corazón, cuando regreso a su habitación el azabache no estaba y se puso su uniforme listo para ir a desayunar. Al bajar encontró a Fon con su tradicional qipao esperando a que llegará pues los niños ya habían empezado a comer, en cuanto se sentó y agradeció los alimentos ambos empezaron a degustar el desayuno.

Al salir de casa se llevó la sorpresa de que no sólo le esperaba Hayato y Takeshi, sino también Chrome para poder ir al colegio, por lo cual los cinco se pusieron en marcha al instituto y como siempre Fon se despedía antes de llegar.

"¿Por qué pasaste por mi Chrome-chan?" pregunto el de ojos avellana

"Mukuro-sama me pidió que estuviera más al pendiente de Boss" no era difícil creer que algo sabía sobre la ausencia de Reborn

"Siguen sin conseguir casa" pregunto el espadachín

"Buscan algo que este en Namimori" pues la guarida de Kokuyo estaba algo retirada si pensaba en estar cerca de su cielo

"Ojalá encuentren algo pronto" todos ellos se merecían un hogar de verdad

"Gracias por preocuparte Boss" besándole su mejilla como agradecimiento y sonrojándose un poco

"Mujer no lo beses" reclamo el guardián de la tormenta

"Maaa Gokudera, es para decir gracias" asintiendo la chica

En el salón de clases tomaron sus lugares para comenzar las clases, el día estuvo más animado porque las chicas tuvieron clase de cocina y a los jóvenes les tocaba probar el resultado de lo que eran unos muffins de chocolate y vainilla. Al joven capo y sus amigos les toco probar los de Chrome y Kyoko, Hana había reservado los suyos para alguien especial.

Sin alguna novedad el día de clases fue normal y los chicos tuvieron que re-incorporarse a sus clubs dejando que el castaño regresara a casa en compañía de la de cabello morado y su nuevo tutor.

"Boss, aquí está bien" podía llegar a casa de Haru sin problema

"No quieres que te acompañe, Chrome-chan" negando la chica "Okay, nos vemos mañana" despidiéndose ambos y seguir cada quien su camino

"¿Te preocupas por ella?"

"Si, es la protegida de Mukuro y también mi amiga y guardiana" haciendo un silencio algo prolongado "ella no tiene muchos de sus órganos internos, gracias a las ilusiones reales puede suplirlos y por eso está con nosotros" estaba seguro que cuando tomara el poder de Vongola una de sus prioridades sería la unidad médica y poder darle un mejor estilo de vida a la chica

"Lo que sea que te propongas para beneficiarla, lo lograras" dándole su apoyo sin saber todo el plan que cruzaba por esa mente

"Lo haré" deseaba lo mejor para su famiglia

Y como un buen habito ya creado hizo su tarea y después a entrenar con Fon más posiciones de Tai-Chi que le ayudaría para comenzar de verdad con las clases de artes marciales. No pensaba en convertirse en un maestro de varios tipos, pero quería la menos dominar lo básico y estar preparado para cualquier situación. De regreso a cada ambos iban callados, al moreno le gustaba la tranquilidad, el silencio; pero sabía que Tsuna no sabía cómo abordar el incidente de la mañana y decidió que lo mejor era que él comenzara a hablar.

"Tsuna, por lo de la mañana no tienes por qué preocuparte" le sonrió con dulzura "ambos nos movimos dormidos"

"Pero fue algo… vergonzoso" tornándose un poco rojo su rostro

"Puede ser" riendo levemente "Si te molesta buscare otro lugar para dormir"

"No, no es eso" le daba pena despertar con alguien tan atractivo "es raro, somos hombres"

"No te preocupes por ello, que te he dicho de relajarte" una parte de ello era aceptar todo lo que pasaba en su vida

"Está bien, seguiremos compartiremos la cama" dijo con el rostro demasiado rojo, brillaba tanto como un foquito de navidad

"Bien, volvamos a casa"

En cuanto llegaron a casa, cenaron la porción que les había dejado Nana pues habían avisado que llegarían más tarde de lo habitual, después de eso el baño por separado y a dormir juntos. Tsuna no quería quitar las almohadas a pesar de que quizá ya dormido le importara poco y buscara el calor del otro.

'Tsuna, quédate en tu mitad' pidió al hablarse a sí mismo

"Buenas noches Fon" volteándose a la pared y tratar de descubrir los misterios que había en ella

"Hasta mañana" dándole la espalda y dormir en compañía de Lichi

La noche transcurrió tranquila hasta que cierto adolescente se pasó por el arco del triunfo la muralla de almohadas para dejar caer su brazo en el cuerpo ajeno, siendo recibido por la mano de otro y seguir durmiendo. Afortunadamente Fon despertó primero observando que al menos no despertaron como ayer, retiro con cuidado uno de los brazos de Tsuna y quito las almohadas, lo dejaría dormir unos minutos más y se daría el gusto de mirar ese rostro durmiente.


Los días se convirtieron en semanas de modo que ya tenía dos meses viviendo con Fon, teniéndolo por las noches en su cama, a lo cual ya se había acostumbrado y por fin había dejado de utilizar su barrera esponjosa. Se dio cuenta que no era tan malo abrazar o ser abrazado para dormir, al contrario, dormía más tranquilo. En cuanto la opinión del chino se dejaba llevar por la corriente tomando todo lo bueno y desechando todo lo malo como era habitual en él, por lo que siempre pasaba por alto los ataques de celos del nombrado smoking bomb, no le veía sentido enfrascarse en una pelea sin sentido donde el de ojos miel haría que su guardián se tranquilizara y dejara de pelear.

En las habilidades marciales del joven castaño ya estaba aprendiendo lo básico en técnicas de defensa y ataque a consideración del azabache le sería más fácil aprender kung-fu que alguna otra arte marcial como el karate, el tae kwon do o incluso el kenpo. Con el progreso que estaba teniendo el menor ya le dejaría practicar con el Wooden Dummy* para fortalecer primero los ataques y defensa con brazos, ya después podría incluir las piernas al ejercicio.


En Italia el mejor sicario del mundo se encontraba de nuevo en su medio natural, acatando órdenes del Noveno y eliminando gente indeseable para los Vongola y alguno que otro obstáculo para la generación venidera. Su último trabajo le había tomado casi un mes pues se tuvo que infiltrar en una familia enemiga que no solo planeaba atacarlos sino también el hacer fraude con unas negociaciones y dejarles como culpables de la trata de blancas que ellos hacían. Eliminando el moreno a las cabezas más importantes y por supuesto al jefe, dejándoles pistas a la policía italiana para rescatar a niñas y adolescentes del sudeste asiático y capturar a algunos peones.

Al regresar de la misión Timoteo pidió hablar con él en cuanto llegara y al ser divisado primero por Coyote le dio el recado de su jefe, este con algo de prisa y tratando de lucir lo más presentable se dirigió a la oficina principal.

"Nono en cuanto me entere vine para acá" haciendo una leve reverencia

"Reborn no te preocupes por formalidades" como subordinado era muy atento "¿Cuándo volverás a Namimori?"

"Como debe de saber deje a alguien calificado para cubrir mi ausencia" acaso el anciano pensaba ordenarle volver "Creo que un cambio de aires le vendrá bien a Tsuna"

"Es cierto, ha crecido en muchos aspectos" aunque faltaba pulirlo un poco más para que fuera todo un jefe "Entonces seguirás bajo mis órdenes directas y cuando creas pertinente regresa con él"

"Así se hará Nono" aceptando la encomienda "daré mi reporte de la misión más tarde, todo salió perfecto"

"Es buena noticia" quería dejarle el camino lo más libre al japonés cuando tomara el liderazgo de la famiglia "Puedes irte a descansar y avisaron que más tarde tendrías un invitado"

"¿Un invitado?" definitivamente no era ninguno de sus pupilos pues no sabían su ubicación actual "En ese caso me retiro"

Quien sería la persona que vendría a verle, lo mejor sería comer algo y darse un largo baño; quizá invertiría ese orden sentía que olía a sangre. Llegando a su dormitorio donde gozaba de todos los servicios opto por llamar a una mucama y pedirle algo de comer, así como de llevar sus ropas a la tintorería mientras se daba una ducha, accediendo la mujer al pedido. Ataviado de un traje limpio en color café oscuro y dispuesto a empezar a comer, tocaron la puerta y dio el permiso para que entrara.

"¿Cómo has estado? Kora" esa era su flamante visita

"Me dijeron que venias a verme" aunque no sabía que era el exactamente

"Si, de hecho, vine a ver al Noveno también" preguntándose el motivo de su visita

"¿A qué debo el honor?" empezando a disfrutar sus alimentos

"Vengo a invitarte a mi boda con Lal, kora" no esperaba eso, al menos no tan rápido "no queremos desperdiciar más el tiempo" ya que tenían una segunda oportunidad la aprovecharían y sería esposos en un mes

"Felicidades" no se le ocurría que más decir "¿Y dónde será?"

"Lo hemos pensado y será en Toscana" a pedido de su prometida "haremos la celebración religiosa y una gran fiesta, kora"

"Estaré ahí, quieres que sea el padrino" sabía que le pediría el favor

"De anillos, kora" sonriendo felizmente "¿podrás o tu cuenta bancaria está en ceros?" molesto un poco

"Mi cuenta bancaria tiene el doble de la tuya" sonriendo autosuficiente "te ayudaré en lo que pueda" seguramente el Noveno le daría el permiso

"Cambiando de tema, creí que seguías con Tsuna" fue raro saber que se encontraba en Italia

"Quería retomar los viejos tiempos" contesto tomando un poco de vino "Dejé a Fon con dame-Tsuna"

"Con razón estás tan tranquilo, kora" el chino siempre había sido una persona de confianza

"Necesitaba un respiro" más bien el y los sentimientos que le empezaba a causar

"En ese caso, acompáñame a Japón a entregar las invitaciones" pidió con una sonrisa extraña

"No" haciendo una cara de fastidio "puedes ir solo, ya sabes donde viven todos"

"Anda, acompáñame" pegándole con la invitación de la boda que le correspondía "Si no vendré todos los días hasta que digas que sí" y era capaz de cumplirlo

"Está bien" tomando el sobre blanco con su nombre "Como tu boda es un mes y me supongo que ya hicieron la fiesta de compromiso, debemos estar en unos días en Japón"

"Hubieras ido, fue en la CEDEF, kora" era lo más cercano que tenían a una familia "Además Iemitsu dijo que entregaría a Lal"

"Supongo que quiere saber que se siente" con Tsuna no tendría ese privilegio "Me haré cargo de todo para estar con los chicos el sábado"

"Perfecto, te veo en el aeropuerto" optando por irse de inmediato, no quería que cambiara de opinión

"Idiota" con solo verlo podría decir que estaba completamente enamorado y correspondido


Con el permiso de Noveno y dejando claro que necesitaba unos días de descanso iba de regreso a Japón en compañía del rubio para entregar unas cuantas invitaciones de boda, además tenía la consigna de hacer ese evento social uno de los primeros a los que Tsuna debía asistir como Decimo Vongola.

En cuanto pisaron suelo nipón el soldado estaba con la urgencia de llegar para darles a conocer a todos, la buena noticia. Pero fue detenido por el moreno, alegando que al ser de noche era mejor quedarse en un hotel y que mañana tendrían todo el día para hacerlo.

Al ser sábado Fon y el joven capo fueron a trotar un poco por la mañana, ese día iban a descansar las artes marciales, pero había que suplir ese ejercicio; después de dar unas vueltas al parque y regresar con algo de sed, ambos se llevaron una gran sorpresa.

"Ciao Tsuna" saludo un hombre de fedora

"Es bueno verles, kora"

"¡Colonello!" exclamo el castaño preguntándose quién era el otro hombre que se le hacía familiar "tú estabas en la batalla de los Arcobaleno" señalándolo a la vez que este se quitaba el sombrero y pudo admirar esas patillas rizadas "Re-Reborn"

"Siempre tan lento Dame-Tsuna" su voz ya no era la de un bebe "Solo estamos de visita" no quería que se hiciera ilusiones de que volvía

"¿Cuántos días se quedarán?" pregunto emocionado

"A lo mucho hasta mañana" respondió el sicario

"No seas amargado, kora" tomando su fedora "podemos quedarnos unos días y hacer algo de turismo" deseaba llevarle algo lindo a su prometida

"Si quieres quedarte hazlo, yo si tengo trabajo que hacer"

"¿Y a qué debemos la visita?" pregunto el chino

"La verdad…" el soldado no sabía cómo decirlo "Me voy a casar, kora"

"Felicidades" festejaron los otros dos

"Me casó con mi linda Lal y he traído las invitaciones" extendiendo una invitación para Tsuna que incluía a su madre y los niños y una para el experto en artes marciales

"Y no puedes decir que no" amenazando el dueño de Leon

"Vale, iré" no pensaba negarse de cualquier manera "estoy muy feliz por ustedes" abrazando al de ojos azules

"Gracias Tsuna, no lo hubiéramos logrado sin ti" el joven hizo mucho en la última batalla "Etto Reborn" quería darle un abrazo para saber que todo era real y antes de que lo hiciera fue pateado para terminar estrellado en la pared

"Mooou Reborn" la patada se había sentido más fuerte de lo normal quizá por el cambio a adulto "no tenías que hacerlo"

"Que te he dicho sobre estar siempre alerta" estirando sus brazos "Andando Colonello, no tenemos todo el día"

"Claro y no me esperes está noche me quedare con Ryohei y Kyoko, kora"

"Da igual" él pensaba volver al hotel

Ambos italianos se fueron dejando a un adolorido Tsuna y un azabache algo molesto, tenían que entregar invitaciones a todos los guardianes, a Hana y Haru; además entregar algunas no sería tarea fácil pues haría que aceptaran la invitación y confirmaran su asistencia a la boda.

"Tsuna, ¿estás bien?" asintiendo el más joven

"No te preocupes Fon, siempre es así" dijo con algo de desilusión "ya me he acostumbrado" sobando su vientre con la mano izquierda

"Subamos a tu recamara y te revisaré" accediendo el muchacho, dejando la invitación en el recibidor para que su madre al viera

Al llegar a la habitación se sentó en la cama, pero se negó a ser revisado aludiendo a que Reborn siempre era brusco con él y de alguna manera estaba acostumbrado a sus -muestras de cariño- tan violentas.

"Solo quiero ver que no tengas alguna lesión grave" tocando sus costados por encima de la playera

"Hiiii" podía sentir a través de la tela las manos frías y grandes del mayor recorrerle hasta su estómago

"Duele" deteniéndose

"Tus manos están frías" dijo avergonzado

"Lo siento, aguanta un poco más" terminando de revisarle estando casi seguro que solo le quedaría un gran moretón en su costado derecho, lo cual podría corroborar a la hora del baño

"¿Todo bien?" recibiendo un si como respuesta

"Me gustaría ponerte algún un ungüento para el dolor y para que no se te amorate mucho" yendo a su parte del closet para sacar un pequeño tarro blanco "¿Puedo?" asintiendo el muchacho y levantándose la playera "Se siente algo pegajoso" aplicando la crema en al área

"Gracias Fon" le gustaba como el mayor se preocupaba por el

"Reborn es demasiado tosco" dijo con un toque de enfado "Así es el, pero al menos como tu tutor debiera de tenerte más consideración" riendo el más joven

"Si lo hiciera no sería Reborn" imaginarlo era tan extraño "es su manera de educarnos" hablando por Dino también

"Descansa un rato, iré al dojo" necesitaba tranquilizarse un poco

"¿Dojo?"

"Olvidé decirte que conseguí un trabajo en un pequeño dojo a las afueras de Namimori" explico "paso un tiempo con los niños en casa y después voy al dojo a entrenar a algunas personas"

"Entonces te acompaño"

"Pero te aburrirás de verme" aclarando que no habría nadie más "Vamos" no podía negarle nada ese chico

Después de una larga caminata para llegar al dojo, el cual no conocía Tsuna pues no estaba en las rutas que él ocupaba, fueron recibidos por el dueño que ya era un hombre de avanzada edad. Agradeciendo de nueva cuenta al moreno su estancia como profesor, pues su hijo que era el próximo heredero estaba terminando sus estudios en Tokio, el anciano esperaba que se quedara como instructor, aunque regresara su hijo.

"Les dejo entrenar" cerrando la puerta que llevaba hacia su casa "cuando terminen cierra todo Fon-kun"

"Claro que si Hakuda-san"

Sin tardar demasiado y calentar un poco Fon comenzó con los movimientos básicos que estaba aprendiendo el adolescente para después pasar a secuencias de ataque y defensa con piernas y brazos a una velocidad sorprendente. El menor estaba asombrado, tan ensimismados estaban que cuando vieron el reloj ya era tarde, y estaba bastante oscuro eso indicaba que era tiempo de irse.

"Pensé que era más tarde" dijo Tsuna al comprobar que eran alrededor de las cinco

"El cielo se ha nublado, parece que lloverá" debían apresurar el paso para llegar a casa antes de que lloviznara

Al notar que ningún taxi pasaba por ahí, decidieron emprender carrera hacia la casa donde definitivamente estarían con un clima acogedor y no con una fría ventisca y unas cuantas gotas de lluvia que comenzaban a caer.

"Espero lleguemos antes de que empeore" dijo Tsuna

"Ya no falta tanto" prácticamente estaban a más de medio camino, pero noto como el más joven se notaba ya cansado, alcanzo a ver la cornisa de un negocio que les serviría de refugio temporal mientras recobraban fuerzas "Paremos aquí un momento" aceptando el más bajo

"Lo siento Fon, no tengo tanta resistencia aún"

"Está bien Tsuna, poco a poco estás alcanzando mi ritmo" sonriéndole el mayor de forma que hizo que algo en su corazón se moviera

Teniendo una breve charla del cómo había pasado tan rápido el tiempo y de le repentina visita de Colonello y Reborn a causa de la boda del primero preguntándose como sería una boda a la italiana y más aun con gente de la mafia. Una vez que recuperaron ambos el aliento, emprendieron su camino de nueva cuenta con una lluvia que comenzaba a arreciar un poco.

Llegaron a casa algo empapados y para sorpresa de ambos el par de italianos estaban en casa, el rubio se veía ligeramente mojado y el de patillas rizadas disfrutaba un delicioso espresso cortesía de su madre y una taza con té verde para el militar.

"¿Dónde andaban?" pregunto Reborn con cierto recelo oculto

"Fuimos a entrenar" respondió el asiático mayor

"Si vamos a un dojo" completo la información el pequeño capo

Al notar tato ruido Nana se asomó viendo que su hijo y el artista marcial ya estaban en casa y completamente empapados, con prisa fue a traer unas toallas para que se secaran y en cuanto estuviera el agua de la ducha lista los mandaría a bañar para evitar un resfrío.

"¿También te atrapo la lluvia Colonello?" pregunto el colegial

"Un poco, estaba cerca de la casa de Yamamoto y honestamente era más rápido volver aquí que al hotel o con Kyoko y Ryohei"

Por alguna razón sentían el ambiente tenso y el joven no quería cuestionar al mayor, pero quería volver a entablar la plática con él y hacerle sentir lo agradecido que estaba por todo lo bueno que le había dado a pesar de que la mayoría de las veces lo metió en dificultades donde por lo regular la mejor opción era pelear

"Reborn…yo…" se fue acercando al mayor que dejo su taza en la mesa de centro "Gracias por todo" sus palabras estaban siendo sinceras desde lo profundo de su corazón

"Hemos pasado por mucho en tan poco" recordando lo horrible que fue cuando llego al futuro y saber que no estaba más "eres alguien muy importante para mí" le tenía el respeto que le tendría a un padre, pero su cariño iba más allá, la palabra amigo se quedaba corta para él y decidió que esta vez si lo abrazaría a pesar de haber sido rechazado en su primer intento del día

Al intentar abrazarlo a como diera lugar y mostrarle todo el afecto que le tenía, quería suponer que el mayor lo evitara o que finalmente se rindiera ante tal muestra de cariño, pero lo que no espero que esta vez le golpeara el rostro y le propinara a la vez un fuerte puñetazo con su mano izquierda que le provoco la falta de aire por la fuerza que concentró para dar el golpe tan certero en su abdomen de nueva cuenta.

"¡Reborn!" el primero en reclamar al sicario fue el blondo "¿En qué diablos estás pensando?" si es que lo hacía

"Tsuna, ¿estás bien?" yendo en su auxilio de inmediato Fon y ayudándolo a levantarse "Esta vez te has pasado de la raya" mirando desafiante al hombre de patillas

"Yo no le pedí muestras de cariño, yo solo vine aquí porque tengo que hacerle un digno jefe de la mafia, un Vongola" respondió con frialdad

"De modo que solo es una relación de tutor-estudiante" hablo con la voz dolorida el castaño tratando de enderezarse

"En efecto" una parte dentro de él quería morderse la lengua por todo lo dicho "no deberías ser tan abierto con tus sentimientos, eso es un defecto para un mafioso"

"Yo nunca quise ser un mafioso" le reclamo con los ojos llorosos "fue por ti que estoy aquí y también por ti cuento con tan buenos amigos y no me siento el dame-Tsuna de siempre" ahora por su rostro surcaban gotas de agua salada "no pienso volverme en alguien frío y cruel como tú, ¡Te odio Reborn!" saliendo corriendo de la casa dejando su mano reposar en su abdomen lastimado y dejando que le cayera una lluvia que más bien parecía un tifón

"Yo iré por el" aventando las toallas yendo por -su- pupilo

"Maldición Reborn, no tenías que ser tan duro con el chico, kora" mientras ambos tomaban asiento "¿Por qué le mentiste?" sabía bien que siempre tenía un vínculo con sus pupilos en especial con Dino y Tsuna

"No es de tu incumbencia" tomándolo del cuello

"Crees que hacerle eso a Tsuna es correcto" le daba rabia que fuera así con alguien que sabía que le quería

"Tiene que hacerse fuerte" era su excusa pues el mundo de la mafia muchas veces era cruel, soltando su agarre del rubio

"Y era correcto romperle el corazón así, que la persona que más admira dentro de este mundo podrido le dé la espalda, kora" estaba a punto de golpearlo

"No tenía opción" dejando con dudas al rubio que lo soltó

"Sabes, me largo al hotel" no quería estar con el porque de verdad le golpearía "más te vale que te disculpes"

Dejando al moreno abatido por el comportamiento que tuvo con su ahora ex-pupilo y lo que más le calo fue saber que lo odiaba sin saber si era verdad o por el calor del momento, su café incluso se había enfriado y había perdido todo gusto por seguir bebiéndolo. Pero era algo que tenía que hacer para olvidar esos sentimientos, pero no esperaba que fuera a doler así.


Tsunayoshi apenas y podía correr por el dolor en su rostro y abdomen y las lágrimas no dejaban de surcar su rostro y su respiración se dificultaba más por los hipidos que daba a consecuencia de llorar, jamás pensó que su espartano tutor fuera así de frío y que le fuera tan indiferente cuando para él había sido una luz que lo había sacado de un bucle donde solo lograba considerar como alguien inútil y mediocre en la vida. Pensándolo bien eso le dolía más que el ultimo par de golpes que había recibido del moreno y solo aumento su llanto, trato de divisar algo en su camino y la lluvia le impedía ver con claridad, con ayuda de su intuición dio con un techo de lona de lo que parecía pertenecer a una pequeña tienda y apenas resguardándose un poco, se acomodó en cuclillas abrazándose a si mismo y dejando salir a borbotones sus lágrimas.

Mientras tanto Fon se dejó guiar por su instinto para lograr dar con el menor, estaba un poco habituado a este tipo de clima, mas no negaba la dificultad que tenía que salir con una lluvia torrencial como la de esos momentos. Mirando a su alrededor buscando pistas del paradero de su joven alumno dio con una farola que daba luz intermitentemente a la entrada de un pequeño local, divisando un bulto debajo al fin se percató que el adolescente estaba hecho un ovillo. Corrió lo más aprisa que pudo para estar junto a él y se agacho hasta estar a su altura para llamarlo suavemente por su nombre, pero parecía que no le había escuchado.

"Tsuna" intento otra vez mientras colocaba una de sus manos en sus hebras castañas

El estudiante no paraba de lagrimear y eso le partía el corazón al otro asiático que no sabía cómo confortarlo por la situación que había vivido momentos antes. Con cuidado removió algunas gotas de aquel liquido salino provocado por la tristeza.

"¿F-Fon…?" su voz tiritaba de frío

"Si soy yo, anda vamos a buscar refugio" era una mala idea volver a casa y por la dirección del viento era una osadía hacerlo "Vamos al dojo, no creo que les moleste darnos techo por una noche" ofreciendo su mano

"Okay…" acepto dudoso pero el dolor le impidió levantarse de golpe

"Deja te ayudo" colocando un brazo alrededor de su cintura y con la fuerza de ambos lograron ponerse de pie poco a poco

"G-gracias" seguían protegiéndose de la lluvia, aunque no tenía caso ya que estaban demasiado mojados

"¿Puedes moverte?" negando el de mirada miel, todo le dolía y le requería un gran esfuerzo "Te llevaré en mi espalda, puedes subir" asintiendo

Fon se agacho lo suficiente para permitirle a Sawada subir a su espalda sin mucho esfuerzo y sin que presionara mucho su vientre, le preocupaba que tuviera alguna fractura en las costillas.

"Andando" apretando su agarre en los hombros del hombre de mirada ónix

Tardaron un poco más de lo planeado porque no pensaba ir tan aprisa como sabía que podía andar, la salud del joven Vongola era lo primordial. Cuando estuvieron fuera del dojo toco la puerta con fuerza para ser escuchado ya que con la lluvia el resto de los sonidos era aplacados, no tardo en salir el mismo dueño para dejarlos pasar al instante.

"Fon-kun, ¿Qué les ha pasado?" pegunto preocupado

"Hakuda-san, íbamos caminando de regreso cuando la lluvia nos hizo detenernos" explicaba mientras bajaba a Tsuna de su espalda "Buscamos un refugio provisional pero lo lluvia no dejaba de arreciar y nos decidimos por volver, pero no topamos a unos tipos que nos atacaron el primero fue mi joven pupilo que no alcanzo a defenderse"

"Por eso esta así" pensando en cuantos vándalos había sueltos en estos tiempos

"Logré hacerles frente en cuanto tuve oportunidad e hice que huyeran" una mentira no lastimaba a nadie "Nos era más fácil volver para acá" disculpándose por la intromisión

"Esos punks, solo hacen vandalismo, es una pena que la policía no actué porque muchos son menores de edad" dijo molesto el anciano "Fon-kun están en su casa" llamando a una persona del servicio "Arregla una habitación para ambos y lo necesario para curar a este chico" no omitió agregar que tuvieran el baño listo y unas ropas limpias

"Le agradecemos tanto Hakuda-san" haciendo una reverencia

"Andando, a darse un baño y a curar a este pequeño" invitándolos a pasar una vez que se quitaron su calzado

Un hombre de mayor edad que el dueño les indico el camino al baño y donde encontrarían sus ropas, a su vez les dijo como llegar a la habitación de invitados más cercana donde tendría de todo a su disposición para curar al joven.

"Si necesitan algo más hay una campanilla en la habitación y se los llevaremos a la brevedad" agrego el anciano para retirarse

"Gracias por la hospitalidad"

Entraron al baño donde primero le lavo el cabello a Tsuna con cuidado, para seguir con suma cautela su torso y que el dispusiera a terminar, mientras el hacia el mismo proceso. Una vez que sus cuerpos estaban limpios entraron en la enorme tina de madera donde el agua caliente al entrar en contacto con sus todavía fríos cuerpos fue bastante agradable.

"Con cuidado Tsuna" ayudando un poco a que estuviera en una buena posición

El menor no decía nada, lo ventaja era que su llanto se había detenido, pero sus ojos rojos daban muestra de lo mucho que estuvo llorando. Minutos más tarde salieron y se secaron para ponerse unas ropas de algodón como las que daban en los onsen y poder al fin ir a la habitación.

Al entrar notaron que había buena iluminación por las lamparas que tenía y le habían dejado desde algodón y vendas hasta antisépticos para curar al adolescente. Con eso poseía de todo un kit de primeros auxilios para este tipo de lesiones, pero tenía pensado llevar a Tsuna al hospital al día siguiente para descartar alguna fractura.

"Te voy a curar, descúbrete el torso" obedeciendo en el acto el más joven

Efectivamente tenía un moretón enorme en su abdomen y eso que no había pasado mucho tiempo desde que le propinaron el golpe, con ello confirmaba que una fractura en las costillas era muy factible. Con cuidado fue presionando la herida para sentir la rotura de algún hueso sin éxito alguno solo gano algunos quejidos de dolor de parte del herido, coloco una combinación de bálsamos que le habían dejado para el calmar el dolor y le vendo de manera firme pero que no fuera demasiado apretado. Volvió a vestirse el castaño para darle libre acceso a su rostro donde también su mejilla estaba inflamada y su labio inferior izquierdo un poco abierto.

Le habían dejado un pequeño recipiente con hielo y envolvió algunos en una pequeña toalla para hacer presión en su mejilla adolorida para ayudar a bajar la inflamación, dejándole la tarea de sostener el envoltorio el procedió a colocar antiséptico en su labio haciendo que el menor diera un respingo por el dolor.

"Tranquilo, sé que duele" aplicando un poco más para terminar de limpiar la herida y con una gasa limpia con más antiséptico termino la curación para ponerle una pequeño vendolete "listo"

"Gracias Fon" sus ojos se ponían llorosos otra vez

"Discúlpame, no pensé que Reborn haría algo así" de haberlo sabido él hubiera detenido o recibido aquellos golpes

"No… tienes que dis-disculparte" de alguna manera saber que fue a buscarlo le hacía sentir bien

"Creo que ya paso tiempo suficiente" quitando el envoltorio de la toalla con hielos "es mejor descansar" arreglando un futón para ambos

"¿D-Dormiremos juntos?"

"Si no quieres puedo pedir otra habitación" negando con vehemencia "Vamos a dormir" acomodando a Tsuna para descansar y él se colocó a su lado derecho y apago la luz

El joven Sawada no tardó mucho en dormir, mientras el azabache vigilaba su sueño acariciando sus rebeldes cabellos una y otra vez tratando de darle confort a su corazón que había sido herido por parte de su camarada.

"Tu… n-no… me… dejes… F-Fon…" pedía en sueños el muchacho

"No lo hare, Tsuna" tocando su mejilla suavemente "seguiré a tu lado mientras sea tu deseo" besando su frente con dulzura, sellando un pacto con una muda promesa


N/A: Les dejo este dato curioso para entender un poco más lo que trate de decir.

*Wooden Dummy: es un artefacto utilizado en las artes marciales donde se usan brazos y piernas para aumentar las habilidades de combate y hacer el entrenamiento más eficiente y efectivo. Seguramente han visto este artefacto en alguna película es una especie de tronco con muchos brazos en algunos casos giratorios o movibles; si son fans de Jackie Chan lo ha aparecido y ya saben cómo se llama.

Si Reborn se pasó de idiota y por lo mismo perderá el amor de Tsuna y Fon estará cada vez más cerca de Tsuna, será que habrá un poco más de romance en el siguiente chap.

Les agradezco mucho por las leídas y también por dejar el fic en favoritos, por lo que en esta ocasión no habrá Review Time y el agradecimiento será especial para:

AdictaMoon por dejar bellos reviews en especial en el último chap, gracias por darle amor al pairing y he aquí la conti espero que la hayas disfrutado.


Ya saben que un review no cuesta más que un click y a mí me anima a seguir.


Nos leemos pronto

Ciao Ciao