Disclaimer: Katekyo Hitman Reborn pertenece a Amano Akira-sensei, solo dejo fluir mi imaginación.


N/A: He vuelto después de un hiatus muy largos, lo sé no tengo perdón, pero lo vida adulta me absorbió mucho en esos meses (entre proyectos, cambios de jefes y mil cosas más). Muchas gracias a todos los que siguen al pendiente de esta historia y sobre todo por el amor que le dan a este Shipp de Fon x Tsuna.

Advertencia: Este capitulo no ha sido beteado, si en algún error ortográfico avísenme para corregirlo.

Sin más, disfruten la lectura


Raining Spell for Love

Capítulo 4

Rainy Day

*.*.*.*.*


"Tu… n-no… me… dejes… F-Fon…" pedía en sueños el muchacho

"No lo hare, Tsuna" tocando su mejilla suavemente "seguiré a tu lado mientras sea tu deseo" besando su frente con dulzura, sellando un pacto con una muda promesa


Ahora más que nunca tenía el deseo de proteger al castaño, su época de adolescencia estaba muy lejos de ser fácil y normal en comparación con otros chicos de su edad, quería entender el comportamiento del sicario, pero no lograba hacerlo. Porqué negarse a sentir algo más en su corazón, ahora que por fin podían continuar con sus vidas como seres humanos normales, el no dejar entrar a su corazón al joven era tan malo; él no le veía de ese modo, ser querido por alguien como el de ojos miel era una dicha porque era un joven que todo lo hacía con su corazón, simplemente no entendía lo que pasaba en la cabeza del antiguo portador del chupete amarillo.

Percatándose que ahora si el pequeño capo estaba en sueño profundo se retiró de la habitación y se dispuso a hacer una llamada, pidiendo el teléfono prestado. Lo primero que hizo fue comunicarse con Nana para decirle que estaban en el dojo y que estaban bien, dando como motivo de su salida que había ocurrido un problema y tenían que ayudar dentro del mismo, la mujer no pidió más respuestas pues sabía que su hijo estaba en buenas manos. Después llamo a Colonello, sabía su número de celular de memoria, diciéndole que estaban bien y mañana irían al hospital, accediendo el soldado a ayudar en todo lo que pudiera y en disculparse por no defender a Tsuna, preguntándose también lo que tenía en la cabeza el hitman.

Una vez que se quitó ese peso de encima volvió a la habitación y Tsunayoshi estaba sumergido en un plácido sueño, olvidando un poco todo lo que había vivido, dándole descanso a su mente y corazón, la lluvia aún se escuchaba fuerte y entro en el futón para no enfriarse más y abrazar a su pequeño y siendo arrullados por el murmullo de la lluvia para tener una buena noche de descanso.


Como siempre el primero en despertar fue Fon, escuchando que aún seguía lloviendo, era una melodía mucho más tenue que anoche; cosa que les permitiría partir al hospital y después a casa. Con cuidado quito su agarre de Tsuna para dejarlo dormir un poco más y al acercarse a la puerta de la habitación para abrir fue sorprendido por la esposa del dueño que les llevaba sus ropas limpias y secas anunciándole que en menos de quince minutos tendrían el desayuno, agradeciendo el moreno por las finas atenciones que estaban recibiendo.

"Tsuna… Tsuna" le llamaba dulcemente para despertarlo "Es hora de levantarse" pasando sus dedos índice y corazón por la mejilla sana

"Mmhmm…" respondió más dormido que despierto

"Abre tus ojos" pidió con calma, logrando su objetivo y sus miradas se cruzaron

"¡Fon!" ahora si estaba despierto, pero eso provoco que una punzada de dolor le recorriera el abdomen "Duele…"

"Te ayudare a vestirte" dijo con un tono de voz que el joven no se pudo negar "Vamos a ir al hospital, quiero que te tomen unas radiografías"

"Está bien" cooperando con el mayor para terminar de ser vestido

"Bien, listo" estaba orgulloso de que evito lastimar a su pupilo "Me vestiré" cerrando los ojos el más joven y eso le provoco una pequeña risa

"Hazlo rápido" pidió pues aún le avergonzaban ese tipo de situaciones entre ambos

"Ya puedes mirar" viéndolo con sus ropas de siempre "El desayuno no debe de tardar" en cuanto lo dijo tocaron la puerta para dejar un saludable desayuno estilo japonés

"Itadakimasu~" canturrearon los dos para tomar los alimentos

Cuando terminaron de comer, acomodaron todo en la habitación de forma que todo estuviera ordenado, no querían dar más molestias de las que ya habían dado. Fueron a la sala del dojo donde el anciano los esperaba con un paraguas lo suficientemente grande para cubrir a los dos.

"Fon-kun, me tome la libertad de pedirles un taxi y que los lleve al hospital"

"Muchas gracias, Hakuda-san" agradecieron ambos

"Puedes tomarte la semana libre" entregándole la sombrilla "ese chico te necesita, no lo abandones" dijo solo para el moreno

"No lo haré" prometió del hombre con canas

Ambos salieron del dojo y se cubrieron de la sutil lluvia para entrar al taxi que tenía la indicación de llevarlos al Hospital General de Namimori, el trayecto fue calmado y ninguno pronuncio palabras hasta que llegaron, donde el azabache intento pagar al chofer y este solo respondió que la cuenta estaba saldada. Se habían estacionado en la parte techada del hospital, con lo cual salieron del automóvil sin que ninguno de los dos se mojara

El trayecto al hospital estuvo rodeado de silencio, ninguno de los dos pronunció palabra alguna. Pero el rostro del castaño mostraba una infinita tristeza en sus ojos y su semblante era sombrío más allá del dolor que pudiera sentir por las heridas físicas. Una vez que les dejo el chofer en la entrada del hospital el primero en bajar fue el de mirada ónix para abrir el paraguas y ayudar al menor para que saliera del automóvil.

Dentro del nosocomio no dudo en acudir inmediatamente a la ventanilla de urgencias donde dejo los datos de Tsunayoshi y esperaban a ser llamados en la pequeña sala de espera. No pasaron más de diez minutos cuando el nombre completo del pequeño capo fue mencionado por una joven enfermera, pasaron al consultorio asignado donde comenzaron las preguntas del incidente.

Fon mantuvo la misma historia de los vándalos que los atacaron en medio de la lluvia y que por tal motivo tampoco se pudo pedir el auxilio de la policía, el galeno creyó cada una de las palabras dichas por el mayor y de inmediato le hizo una inspección de su torso donde no encontró señales de fractura, pero aun así le mando a realizar unas placas de rayos x.

Después de un rato y teniendo las placas en mano, entraron de nueva cuenta con el doctor que indico que afortunadamente no tenía ninguna fractura o fisura en sus huesos, mando fomentos tibios y un analgésico para el dolor; dejando en claro que era preferente que tuviera vendado el torso en el día y evitara hacer ejercicio, dando un justificante para que en al menos dos semanas no tuviera que presentarse a la clase de educación física.

"¿Cómo te sientes?" preguntó al herido una vez que salieron del lugar

"No lo sé" tenía mil sentimientos encontrados, pero estaba seguro de no querer ver al sicario en un buen rato "estoy tan confundido"

"Tomate tu tiempo" abrazando con poca fuerza al menor "estoy aquí para ti" dejando salir el de ojos miel más lagrimas que se empeñaba guardar en su corazón

"N-no… entiendo… siempre, siempre fui… una carga" dijo entre hipidos "pensé que… teníamos… un… lazo"

"Yo tampoco lo entiendo" quería creer los motivos de sus acciones, pero no era justificación de cualquier forma "volvamos a casa" optando por un taxi para que el viaje fuera lo más cómodo posible para el pequeño Vongola

El viaje de regreso a casa hubo un silencio sepulcral, el menor no sabía que decir y estaba más que confundido por las acciones de su ahora ex tutor; juntaba sus manos y jugueteaba con las puntas de sus dedos en señal de nerviosismo mientras crecía en él un sentimiento de incertidumbre. El moreno noto el comportamiento y sin tener una verdadera razón con su mano izquierda cubrió ambas manos para darle seguridad y tranquilidad, objetivo que no tardo en conseguir.

Al entrar a casa fueron recibidos por un efusivo abrazo de Nana, que al notar el mal estado de su hijo hizo el intento de que se fuera de inmediato a su habitación, pedido que cumplió al estar cansado tanto física como mentalmente. Con sumo cuidado fue arropado por su madre mientras Fon solo era un espectador en el marco de la puerta, al terminar la mujer le dio una mirada al mayor tratando de encontrar las respuestas que necesitaba.

"Anoche me aviso Reborn-kun que habían salido al dojo" instando al de mirada ónix en continuar el relato

"Así es, Tsuna olvido unas cosas y decidimos volver por ellas" tenía que decir algo creíble y que no dejara en evidencia al hitman por el momento "al volver, nos topamos con unos vándalos y este fue el resultado"

"Oh Dios" cubriéndose la boca la mujer por el asombro "qué bueno que no paso a mayores"

"En cuanto pude ayude a Tsuna, pero ya lo habían lastimado" haciendo un gesto que mostraba la impotencia de no haber detenido el ataque de su compañero hacia el menor

"Arigato Fon" dejando con algo de sorpresa al chino "por cuidarle, sé que en tus manos está bien mi niño" haciendo un pacto mudo de que seguiría cuidando de el


Ese día hubo calma en la residencia de los Sawada, los más pequeños trataban de no hacer ningún ruido y dejaron descansar al joven capo, en cuanto a Fon preparaba todas las medicinas y lo necesario para administrarle al castaño. Y del mejor asesino no se sabía nada, había dejado la casa por la mañana y no se sabía si estaba con el soldado rubio o en que parte de Namimori estaba rondando.


El hombre de patillas rizadas había terminado en el parque sintiendo algo de culpa por lo que sucedió la noche previa con su pupilo si es que todavía le podía llamar de esa manera, estaba inconforme consigo mismo, por una parte, sabía que hizo lo correcto, pero otra le decía que se lamentaría más tarde.

"Al fin te encuentro, kora" dándole un golpe en la cabeza

"Ahh, eres tú" dijo sin ánimo en si voz

"Que forma de recibirme es esa" haciendo un mohín "todavía que me tomo la molestia de saber cómo estas, kora"

"Estoy bien" pero al salir esas palabras de su boca parecía que intentaba convencerse de ellas

"Lo que digas" sentándose en la misma banca "Tsuna está bien, ya hablé con Fon" no pensaba decir más si el otro no preguntaba

"Ya veo, tome una buena decisión al dejarlo a su cuidado"

"Es todo lo que vas a decir, kora" ese comportamiento indiferente lo estaba haciendo rabiar "acaso no te importa Tsuna un poco más"

"No más que cualquier estudiante que he tenido" dejo en claro "espero que ya hayas acabado de entregar tus invitaciones, deseo volver a Italia"

"Si ya terminé" no fue difícil entregar a todos la invitación de su boda "pensaba volver con los Sawada a dar las gracias"

"Yo me voy al aeropuerto" no tenía intenciones de volver a esa casa de momento

"Como quieras, no te arrepientas después" para el moreno eso era impensable "Me voy ya, el día esta nublado y no quiero que me pille la lluvia otra vez"

"Vete" sacando un cigarrillo de su saco y encenderlo "yo pasare al hotel por las cosas" dando una buena calada


El rubio fue recibido por los niños que insistían que no hiciera ruido para que descansara el adolescente, estando de acuerdo con ellos, busco a Nana a quien le agradeció infinitamente sus atenciones y comentando que quería verla el día de su boda. También buscó con la mirada a Fon, pero no lo localizo por ningún lado en su campo de visión.

"Fon está en la habitación con Tsu-kun" dando como detalle extra que le estaba haciendo la curación

"Gracias" con pasos apresurados llego al cuarto, para ver como el asiático mayor brindaba los cuidados de forma minuciosa "Ciao" saludo sacándolos de su concentración

"¡Colonello!" exclamaron ambos

"Siento mucho esto Tsuna" se disculpó, estaba consciente de que en la mafia podía terminar herido, pero no por cosas tan vanas "Reborn tuvo que ir al hotel por nuestras cosas, pero también lo lamenta, kora" negando el más joven con la cabeza

"Si lo hiciera no sería Reborn, pero gracias" era su forma de disculparse del de ojos azules "Y no estoy tan mal" sonriendo con una pizca de tristeza

"Veo que lo cuidas bien, kora" sonriendo el hombre de trenza

"Lo mejor que puedo" terminando de vendar al muchacho y levantándose para tomar un par de píldoras y una pequeña botella de agua "es el analgésico" accediendo el colegial a tragarlas

"Veo que no tengo de que preocuparme, kora" sonriendo al ver a ambos asiáticos con buen semblante pese a la situación "nos marchamos a Italia, pero nos vemos en mi boda" aseguro

"No me lo perdería por nada del mundo" corroboro el Decimo Vongola

Comenzaron una pequeña charla, donde los protagonistas era el rubio con su amada Lal y todas las aventuras que comprendía el embarcarse a una vida juntos y todos los preparativos que estaban haciendo, el ambiente se sentía menos tenso, hasta que unos truenos comenzaron a escucharse.

"Eso significa que debo de irme, kora" despidiéndose dejando a ambos en la habitación

"Colonello fue muy atento en venir"

"Se preocupa por ti después de todo también fuiste su estudiante" según recordaba fue durante su estadía en Mafialand

"Cierto" si el blondo podía preocuparse porque no lo hacia el hitman

"Será mejor que sigas descansando" sacándolo de su mar de pensamientos "te avisaré cuando sea hora de cenar" disponiéndose a salir del cuarto

"F-Fon… ¿podemos cenar aquí?" dijo casi en suplica mientras el cielo tronaba anunciando el fuerte aguacero

"Claro, le avisare a Nana" no tardo en dejar el mensaje para volver con el pequeño cielo

"Volviste rápido" acurrucándose en la cama con Lichi mientras unos rayos se dejaban ver por la ventana

"¿No te gustan las tormentas?"

"No me disgusta el clima como a Futa, pero hoy no me agrada el clima" además de que sentía mucho frío

"Ya veo" buscando un espacio en la cama para acercar al más joven a su pecho "estando así no tendrás frío"

"Gracias" reluciendo un pequeño rubor en sus mejillas

El calor generado por los dos les causo una gran sensación de bienestar y como si la lluvia fuera una hermosa canción de cuna, ambos quedaron dormidos junto con el pequeño monito, horas más tarde la mayor de los Sawada fue a avisarles que la cena estaría pronto, pero noto que los dos estaban rendidos ante Morfeo, sonriendo por la escena tan singular y con la seguridad de subir más tarde para dejarles algo de comer.

La llovizna no era fuerte, más dejaba sentir su golpeteo en las ventanas, para seguir arrullando el sueño de ambos orientales que descansaban merecidamente. Fue hasta que un movimiento involuntario del castaño le provocara un pequeño pinchazo de dolor que lo hiciera despertar.

"Todavía duele" tocándose su costado herido

"¿Estás bien Tsuna?" preguntó con preocupación

"Si, me moví algo rápido y sentí algo de dolor" notando que ya había pasado la hora de la cena "Nos olvidamos de la cena"

"Tu madre si lo ha recordado" viendo dos platos humeantes en el escritorio del joven "comamos antes de que se enfrié"

"Si" ayudando al mayor a acomodar las cosas para comer "es un día lluvioso" escuchando como arreciaba la lluvia

"No es tan malo, cuando se tiene buena compañía" deleitándose con el aroma de un buen caldo de pollo

"Tienes razón" no podía enfrascarse en lo malo, aunque doliera tenía que seguir y con el apoyo de Fon sabía que podría hacerlo


Después de aquel fatídico día las cosas volvían a tomar su curso normal, retomo las clases a excepción de educación física al preguntar los dos grandes amigos del de mirada chocolate solo se limitaron a responder que fue muy intenso el entrenamiento de Reborn, quedando satisfechos con la respuesta no volvieron a tocar el tema.

El único tema de conversación fue la boda de Lal y Colonello, quedando de acuerdo que irían a la famosa boda y sería uno de los primeros eventos sociales a los que se presentaría el joven capo junto con su famiglia. El trío ya se encontraba de regreso a casa después de un día normal de escuela, aunque el clima no estaba siendo muy benévolo con las constantes lluvias, hablando un poco más de cómo sería el encuentro nupcial entre ambos ex Arcobaleno.

Mostrándose demasiado entusiasmado el de cabello plata, hablando mil maravillas de lo que sería que su amado jefe estuviera presente en un evento de ese tipo, pensando por un momento con que otras familias se podrían encontrar y asombrándose un poco que todos los Varia estarían presente.

"Es un evento social, no tienen opción" hablo Hayato

"Así que también este tipo de cosas vale"

"Claro que si Juudaime, nos permite relacionarnos con otras familias, hacer negocios y que vean de alguna manera nuestro poder monetario"

"Suena complejo Gokudera" dijo riendo el beisbolista

"Por supuesto que un friki del béisbol no lo entendería" refunfuñando un poco

"Al menos es una ventaja que no tengamos que llevar pareja" riendo nervioso

"No, porque aun somos jóvenes" aclaro el medio italiano "aunque no faltara quien nos pida bailar con sus hijas" haciendo una cara de asco

"Si es el caso tendré que negarme" dijo Takeshi "es que no se bailar" rascándose la cabeza

"Igual yo" riendo también el Vongola

"Yo le enseñare Décimo" dijo con los ojos brillosos "déjelo en mis manos"

"Etto…" estaba dudando en aceptar el ofrecimiento y antes de aceptar o negarse fue interrumpido

"No se preocupen, yo le enseñare a Tsuna" dijo la voz de un hombre mayor

"Fon" no sintió la presencia del mayor "estaré a tu cuidado"

"Yo si acepto el ofrecimiento" dijo el espadachín haciendo que el guardián de la tormenta saliera de su estupor "podemos practicar en el dojo"

"Pero… yo…" quería negarse cuando ya estaba siendo arrastrado por el otro hacia su casa

"Nos vemos mañana" despidió el ojimiel "volvamos, parece que lloverá temprano"

"Seguro" disponiéndose a volver a casa

"¿Y Lichi?"

"Se quedo en casa, le gustan más los climas cálidos" respondió con sinceridad "creo que es mejor que sigas en reposo, tenemos tiempo para que aprendas a bailar"

"Está bien" quedándose decepcionado porque esperaba pasar tiempo con el azabache

"Eso no significa tiempo libre, aprovecharemos y haremos ejercicios de meditación" asintiendo el estudiante, de alguna manera no quería crear brechas entre ambos

La tarde transcurrió con una leve llovizna, con la presencia de chino hizo la tarea y después de probar un pequeño refrigerio llego la meditación para después cenar y finalmente descansar con un buen baño y sus respectivas curaciones en el abdomen.

"Eres afortunado, no se te hicieron moretones muy fuertes"

"Oh… es gracias a ti, a que me has cuidado" acepto con un lindo sonrojo

"También eres buen paciente" revolviendo su flequillo "a dormir que todavía mañana tienes clases" aceptando el menor y metiéndose en la cama con cuidado

No tardo el moreno en hacerle compañía y lo abrazo sin ejercer mucha fuerza, era claro que pensaba darle calor por el clima frío, pero no quería lastimarlo aún más. Con la lluvia de fondo ambos fueron llevados por Morfeo al mundo de los sueños para recibir un merecido descanso.


Los días siguieron pasando y la recuperación del pequeño capo iba de maravilla, una visita más al doctor donde casi lo dio de alta, ahora solo tomaría analgésicos en caso de dolor y un desinflamatorio muscular, recibió otro justificante para no tener actividades deportivas por otro par de semanas y agendado nueva cita para revisión donde era probable que lo dieran de alta.

De regreso a casa Tsuna seguía sintiéndose extraño en cuanto a su relación con Reborn, si es que le podía llamar de esa manera, no era que pensara que fuera un estudiante especial o más importante que Dino, pero creía que tenían un vínculo de estudiante – maestro más allá del deber, al parecer se había equivocado.

"Tsuna, ¿todo bien?" no era normal ver al colegial tan pensativo

"Si…" dijo sin estar convencido

"Sabes que puedes decirme cualquier cosa, confía en mí"

"Gracias" le daba miedo confiar en su nuevo tutor, temía que pudiera abandonarle en cualquier momento "no es gran cosa"

"Tsuna" deteniéndose de la caminata "no me mientas" pidió tomando los hombros del ojimiel

"Yo… yo…" no sabía que decir, no esperó esa respuesta del mayor

"Discúlpame, no debo presionarte" quitando sus manos del joven y antes de que pudiera alejarse sintió unos pequeños brazos rodeándolo

"Tengo miedo" acepto intentando ocultar su llanto "Reborn me abandono, no quiero que también lo hagas" no podría soportarlo

"Tranquilo" acaricio sus castaños cabellos para calmar sus lágrimas "te lo repetiré, me quedare contigo, incluso si Reborn vuelve"

"¿De verdad?" alzando su cara para verle

"De verdad, crees que miento" mirándose a los ojos, chocando ónix con chocolate

"No" lo podía sentir, el hombre frente a él era fiel a sus palabras

"¿Nos vamos?" asintiendo el menor, el cielo estaba tomando un color grisáceo y algunas gotas de lluvia comenzaba a caer "Nana tenía razón" abriendo el paraguas que le había dado la mujer antes de salir a consulta

"No alcanza a cubrirnos" dejando una distancia entre ellos, alguno de los dos se mojaría

"Acércate más" con sumo cuidado le tomo del hombro y lo acerco a él para que ambos fueran cubiertos por la sombrilla "Mucho mejor"

"SI" dijo con timidez sintiendo como la mano de Fon seguía en su hombro

Siguieron así hasta que llegaron a casa, la mayor de los Sawada estaba preparando un refrigerio caliente para los niños, dándoles un poco de chocolate a los dos mayores para que entraran en calor.

"¿Cómo les fue?" preguntando la madre del castaño todo lo que paso en consulta

"Bien, el médico dijo que mejoró muy rápido" le dijo el chino

"Tenemos cita en dos semanas" sonriendo "y es posible que ya me dé el alta"

"Eso es maravilloso, cuando te den de alta haré algo delicioso de comer para celebrar" asintiendo el joven con gusto "es mejor que se den el baño ahora, para quitar el frío de la lluvia"

Ambos hombres aceptaron, después de todo no iban a poder salir fuera y el dojo por las lluvias había cerrado, Hakuda-san no quería a ninguno de sus estudiantes herido a consecuencia del clima y de las circunstancias que podrían ser aprovechadas por delincuentes, sumando que no tenía tarea por raro que sonara para su vida estudiantil.

El primero en bañarse fue Fon, quien no dilato mucho tiempo usando el baño para que el menor pudiera estar un poco más de tiempo por su lesión. Tsunayoshi entro con el pequeño Lichi, parecía un pequeño guardaespaldas, ya que siempre le seguía cuando no estaba el mayor. Cuando entro a la tina dejo salir un suspiro de sus labios, sus pensamientos no se terminaban de ordenar en cuanto a Reborn, pero sabía que tenía que dar vuelta a la hoja y seguir, era claro que el sicario no le dejaría crear un vínculo con él.

"No puedo seguir así" no deseaba sumergirse en la depresión "además tengo a Fon" haciendo un ruido de apoyo el monito

No estaba completamente solo, también tenía a sus amigos, en general a toda su famiglia por la que tanto había peleado y que también habían peleado a su lado; había sido un ciego en no entender que contaba con ellos. Reborn había sido un gran apoyo estando a su lado y fungiendo de guía, no deseaba quitarle méritos al mayor; sin embargo, la fuerza salió del amor hacia sus seres queridos.

"Hora de salir" con cuidado se levantó y coloco las toallas, ya no necesitaba ayuda para vestirse y no quería dar más molestias de las que ya daba al pelinegro

De inmediato fue a su habitación y se vistió con su pijama, sería molesto volver a cambiarse de ropa en su estado, el clima algo frío le obligo a ponerse una sudadera ligera y se quedó viendo le lluvia a través de su ventana, su mano toco el frio vidrio y no puo evitar pedir un deseo.

"Que está lluvia aleje lo malo de mí y me traiga lo mejor a mi vida" lo dijo muy quedo, pero su plegaria fue escuchada sin querer

"¿Acaso algún hechizo de amor?"

"¡F-Fon!" negando con la cabeza "¿escuchaste algo?"

"Solo murmullos" pero pudo entender algunas palabras y él pudo rellenar los huecos "Por lo que veo te sientes mejor" no solo veía que sus movimientos eran más libes, había recuperado el brillo en sus ojos y su sonrisa era sincera

"Si" quería decir que no le gustaba estar deprimido, que necesitaba respuestas que nunca le daría el hitman y solo salió una sonrisa

"Me alegra" acariciando unos cuantos mechones de cabello húmedo "vamos a cenar" asintiendo el colegial

La cena transcurrió con la calma habitual que se generó desde que el chino formo parte de sus días, estaba agradecido por la presencia del mayor, no estaba seguro si se sentiría igual si otro se hubiera encargado de él y hubiera pasado lo mismo con el hombre de patillas rizadas, era lago innecesario de pensar por lo que se iba a dedicar a disfrutar de su presente.

La hora de dormir llego no sin antes el moreno le diera sus respectivas pastillas y su curación, era el ritual que estaban llevando desde que llegaron del hospital y ambos esperaban que terminara pronto, estar herido no era para nada agradable.

"Fon…" le llamo con timidez

"Dime Tsuna" le insto a hablar

"Por todo lo que has hecho… xie xie" el mayor hizo un gesto de sorpresa a lo cual el joven pensó que no pronuncio bien "¿lo dije mal?"

"No, lo dijiste con un mandarín perfecto" no espero escuchar esas palabras "me sorprendiste" suspirando de alivio

"Estuve investigando como decirlo en tu idioma" acepto su travesura "fue bastante fácil de encontrar, pero no estaba seguro de la pronunciación" y no quería preguntarle

"Para que solo hayas investigado y ningún nativo te enseñara, lo hiciste bien" halago el de ojos ónix "dejando de lado la linda sorpresa, vamos a dormir"

El menor se metió a la cama acomodándose en una posición cómoda donde estuviera seguro que no iba a tener ningún dolor si es que se llegaba a mover dormido, le siguió el otro asiático que buscaba una posición para darle confort al menor. El sueño no tardo en invadirles y dejar que tanto mente y cuerpo descansaran de todo lo del día y en caso del menor de todo el peso del que se liberaba al dejar fluir las cosas.


Los días siguieron pasando hasta que por fin tuvo su nueva consulta y le dieron su alta, el ejercicio lo tenía restringido todavía por una semana, pero podía comenzar con cosas ligeras dando el visto bueno el médico de que pudiera practicar la danza para que su cuerpo empezara a adaptase a lo que era su rutina normal. Agradeciendo al galeno la atención recibida. el cual pidió a ambos que cualquier anomalía no dudaran en volver para hacer un chequeo de ser necesario.

"Es genial, ya puedo seguir con mis rutinas" sintiéndose liberado de las visitas al doctor, los medicamentos y eso incluía los cuidados de Fon lo cual le dejaba con una pizca de tristeza haciendo que su sonrisa decayera un poco

"Pasa algo malo" el joven era muy transparente con su sentir, pero también había aprendido a leer sus gestos por pequeños que fueran

"Si…" dijo apenado, no podía decir que anhelaba sus cuidados, era demasiado vergonzoso "me acostumbre a tus cuidados" lo soltó de golpe y se arrepintió y solo atino a camuflarse con un tomate maduro

"En ese caso, te mimare de vez en cuando" apretando con su mano derecha una de sus mejillas "que te parece si de momentos comemos algo dulce"

"Puede ser helado" dijo emocionado como cualquier niño

"Lo que quieras, después de todo te han dado de alta" celebrando el menor y que mejor que con un postre delicioso "pero será nuestro secreto a Nana no le gustará que hayamos comido golosinas antes de la cena"

"Claro" ahora recordaba un lugar que había mencionado Haru, al cual acostumbraba ir con las demás chicas y a veces con los niños cuando no iba Hana

No tardaron en llegar, era un bello local donde servían toda clase de postres y cosas dulces; tenía mesas dentro del recinto y algunas fuera con sombrillas enormes para que el sol no afectara a la clientela, optaron por una mesa dentro, algo alejado del bullicio de algunas jóvenes que no tardaron en mirar a Fon como un posible objetivo de conquista.

"Eres muy popular Fon" haciendo notoria la atención que le brindaban algunas féminas

"Lo crees" en realidad o le gustaba ser el centro de atención, prefería mantener un bajo perfil "ya sabes que pedir" asintiendo el menor

No tardó en llegar una mesera joven, a simple vista era chica común de preparatoria con un trabajo a tiempo parcial, a quien no tardaron en legarle miradas fulminantes por la suerte de estar tan cerca de alguien tan guapo. Era la única parte que odiaba de su trabajo, siempre que algún hombre apuesto se adentraba a la tienda era una competencia por ver quien llamaba su atención primero y sabía que esta ocasión no sería la excepción.

"Para mí un parfait de fresas con helado de vainilla" pidió el chino

"Yo quiero un parfait de frutos rojos con un poco de chocolate" anotando la camarera la orden para entregarla lo más pronto posible, el ambiente generado por las chicas era bastante denso

"No pensé que te gustaran los dulces" hablo el castaño

"De vez en cuando no está mal" evitando hacer contacto visual con alguna joven que pudiera malinterpretar la situación

Estaban comiendo su postre cuando una chica que se encontraba dos mesas de ellos, se acercó con valentía a pedir el número de móvil de chino, se arregló su largo cabello color miel, un poco de brillo labial y el apoyo moral de sus amigas era lo único que necesitaba.

"Hola" se acercó con confianza "Por qué no compartimos mesa?" pidió con una sonrisa el mayor

"Gracias, pero rechazamos la oferta" no necesitaba una horda de mujeres preguntando miles de cosas

"Se ven tan… solos" haciendo una pose sugerente para llamar la atención del mayor, queriendo el menor desaparecer

"Estamos bien así" el moreno le dio una sonrisa forzada que decía un gran no

"O-Okay" retirándose la chica, nunca había sido rechazada así, al legar a su mesa fue consolada por sus amigas que le dieron ánimos para conquistar a otro chico

"Ya veo, por eso te gustaba estar disfrazado" haciendo alusión a que no le gustaba tanta atención

"No me molesta estar en público, pero las mujeres de hoy son demasiado directas" le gustaba más llevar una relación paso a paso

"Entiendo" tal vez no era su tipo de chica

Sentía la mirada del mayor sobre él, más bien pensó que veía su postre, así que no dudo en tomar una cucharada sustanciosa y ofrecérsela al mayor

"¿Quieres?" acercando la cuchara

"Xie xie" acercando su boca para tomar el bocado "Esta rico" haciendo sonrojar al menor que se percató de que habían compartido un beso indirecto

Esto fue divisado por algunas chicas, que no tardaron en verlos con un aura rosada llena de corazones, ahora entendían el rechazo que sufrió una de las jóvenes. Al ver lo tierno que se veía el castaño aceptaban su derrota, no podían igualar esa calidez que mostraba y que el otro aceptaba.

"Tsuna, ¿estás bien?" pregunto al ver como el menor trataba de esconder su rostro "¿Ya no quieres?"

"Si, esta delicioso" tomando grandes bocados hasta casi terminar su parfait

El moreno apreciaba cada una de sus expresiones, acaba de ver un lado sumamente tierno al verlo avergonzado y tenía la seguridad de que le gustaría verlo otra vez.

"¿Quieres del mío?" asintiendo el menor

"Di -ahh-" incito el mayor a lo que el ojimiel abrió la boca dejando caer un poco de helado con un trozo de fresa "¿Está bueno?" escuchando un suave si como respuesta

En silencio y ahora con miradas soñadoras de las féminas terminaron su postre, el mayor pago la cuenta y se retiraron al fin de ese lugar. Más el rostro de Tsuna seguía con un rubor en sus mejillas, en su cabeza trataba de procesar que no se habían dado un beso indirecto, habían sido dos, ¡dos!

"Tsuna, estás muy callado"

"Y-yo… etto…" no sabía que decir

"Te molesto la presencia de aquella chica" negando con la cabeza

"El postre" respondió quedo

"Si no te gusto, podríamos haber ido a otro lugar"

"El parfait estuvo delicioso" ahora el moreno se hacia el desentendido "como compartimos el postre…" no iba a decir que tuvieron un beso indirecto

"No te gusta compartir del mismo cubierto" quería escuchar la respuesta de boca del menor

"No…" sentía sus mejillas arder "eso fue… un be…" no podía decirlo

"¿Un be…?" mientras el menor apretaba sus labios "Un beso" asintiendo el menor

"Uno indirecto" estaba dicho, esperaba que su tutor riera un poco por pensar aquello

"Si es contigo no tengo problema" sonriéndole "no te preocupes por eso, vamos a casa"

"Hai" respondió aun con sus mejillas rojas

El camino a casa fue tranquilo, iban sin prisa paseando por las calles hasta que llegaron a su destino y sin prisa entraron a la residencia donde le espero una lluvia de serpentinas y globos por doquier.

"Juudaime felicidades por su alta"

"Yoh Tsuna, es bueno verte recuperado"

"Gokudera, Yamamoto" viendo a sus amigos presentes

"Tsuna-san te preparamos una fiesta" Haru como siempre entusiasta y diviso también a Kyoko

"Tsuna-kun que bueno que ya estás bien" dijo Kyoko y por extraño que pareciera ya no sentía ese nerviosismo hacia la chica, acaso su amor por ella se fue

"Gracias Haru, Kyoko" sonriéndole a ambas

"Chrome-chan también ayudo" menciono la más alegre de las chicas

"Boss, me alegro que este bien" besando una de sus mejillas como era costumbre

"Mujer, no beses así al Décimo" y por raro que fuera Haru también apoyo la moción alegando que ella sería su prometida en el futuro

"Sawada, ahora que estas bien, ¡te reto a una pelea de box al EXTREMO!" negándose de inmediato

"Onii-san deja que Tsuna-kun se termine de recuperar"

"Sawada es un gran peleador, puede hacerlo"

"Tsuna ahora ya podemos jugar" pregunto Lambo junto con los otros dos menores

"Claro" siendo abatido por la avalancha de abrazos que le propinaron los niños "Pero por ahora, comamos" viendo los platos que habían preparado las chicas junto con su madre

El resto de la tarde fueron risas y algarabía, tenía algo de tiempo que no pasaba rato así con sus amigos y familia, no tardaron en unirse Bianchi provocando el malestar de Hayato quien fue llevado por el espadachín al sofá. Y al estar el escorpión asesino el galeno pervertido no tardo en hacerse presente para después ser correteado por la casa por una molesta Bianchi con un plato enorme de -poison cooking- por haberle tocado de más, que estaba siendo apoyada por Miura.

En esos momentos se encontraba realmente feliz, los momentos amargos que vivió semanas atrás parecían estar en el olvido, por ahora se concentraría en aprender a bailar en poco más de una semana, porque la boda de Colonello y Lal estaba a la vuelta de la esquina. Viendo a su famiglia se sentía sumamente agradecido, ahora más que nunca estaba seguro de que deseaba proteger a todos, incluso a los que no estaban en ese momento porque dos de sus guardines podían ser los seres más asociales del mundo.

La fiesta termino, dejando a la familia Sawada terminando de recoger y limpiar todo lo que había quedado fuera de lugar tanto en la cocina como en la sala. Al terminar el menor solo soltó un suspiro de tranquilidad.

"Ya lo sabias Fon" aseguro

"Si, llevarte de paseo fue una parte del plan"

"Gracias" no era solo por la fiesta, era por todo lo que había hecho por él

"Lo hago con gusto" sonriéndole para sentarse junto a él en el sofá "¿listo para la boda?"

"Tengo el traje" pensaba en el traje negro que uso para la supuesta ceremonia de sucesión "solo me falta aprender a bailar" el abuelo le dijo que se encargaría de mandarle a la pareja un presente de parte de la Decima Famiglia

"En ese caso empezamos mañana" era una fortuna que fuera domingo, tenían todo el día

"¿Fon, iras de traje?" asintiendo el chino mientras mimaba a Lichi que había llegado a su amo después de jugar con los niños "Seguro te verás bien" salió de su boca sin querer

"¿Eso crees?" acercándose al rostro del menor


N/A: A que estuvo algo meloso y dulce el chap, por fin un poco de dulzura para Tsuna (Fon es tan lindo), de Reborn creo que se ha ganado el repudio de todos y en cuanto a sus motivos de dejar a nuestro lindo cielo, se sabrá dentro de algunos chappies.

Si llegaste hasta aquí muchas gracias, y aprovecho para dar aviso, espero estar subiendo chap nuevo de Tsuna, un bambino e da tre papà en el transcurso de la noche del sábado y Mosquito Ero Neko sería actualizado después de su largo hiatus el domingo o lunes a más tardar.

Y sobre el Review Time, agradezco a dos Guest Anon que me dejaron RR's, ya esta a conti y espero que la disfruten.


Ya saben que un review no cuesta más que un click y me animan a seguir


Nos leemos pronto

Ciao Ciao