Desequilibrados por el equilibrio:
Capítulo 11
Última Noche:
Nightmare se encontraba sentada en su despacho, mirando de forma perdida una serie de documentos que detallaba el conteo de bajas en su intento fallido de invasión.
Su poderoso ejército, su gran armada había sido diezmada. A lo largo de la última semana ella y sus generales habían ordenado a casi todas las fuerzas restantes que se replegaran hacia Ultima Noche y que prepararan una gran defensa. Le había cedido prácticamente todo su territorio en la franja y la mayoría de la franja nocturna a su hermana en bandeja de plata, sin embargo, si conseguía derrotarla en Ultima Noche, la guerra se pausaría un tiempo y lograría reorganizar una fuerza lo suficientemente grande como para recuperar todo su territorio perdido.
Sin embargo, sus generales no eran tan optimistas. El estado de su armada era desastroso, y la defensa aún estaba a medio construir, y los recursos que se habían reunido en el castillo solo alcanzarían para sustentar a sus fuerzas por un año en caso de asedio prolongado. Si Day Breaker se limitara a rodearlo y matarla de hambre en lo que gobierna el mundo, sería casi el fin para su reinado.
Ella dio un gran suspiro, mientras que releía el conteo de bajas, enorme… No pudo evitar pensar en las viudas, las familias destruidas por esta batalla… Había sido su mayor fracaso como reina.
—¿Madre? — Dijo Black entrando con una bandeja con té. — Te traje esto… Creí que te haría bien. — Él le dejo la bandeja sobre el escritorio y le sirvió una humeante taza.
Nightmare no le respondió, se quedó viendo la taza en silencio. Black conocía a su madre, sabía que esto era raro; Cuando se enojaba ella era histérica y agresiva, pero ahora estaba serena, aparentemente deprimida.
—¿Te sientes bien?
—… Sí… sí… gracias. — Dijo ella tomando el té. Tras beber un sorbo, ella se quedó callada, mirando a su hijo con unos ojos preocupados. — Black, si algo llega a pasarme durante, quiero que te vayas.
—… ¿Qué?
—En los calabozos, hay un túnel. — Ella sacó de un cajón un pequeño pepel doblado. — Es un mapa de los calabozos, te va a guiar a la salida.
Black tomó el papel y se quedo viendo a su madre extrañado. — Pe…
—Sin excusas, ya organicé una guardia personal para ti. Te llevaran a Invierno Negro, un castillo oculto en las montañas de cristal. Desde ahí podrás reorganizar a las tropas leales que queden, organiza una guerrilla y hostiga a Daybreaker hasta que logres reunir fuerzas suficientes como para enfrentarla de frente. En caso de que yo caiga muchos generales te acompañaran, ya les di la orden, te ayudaran a defender tus derechos como mi heredero. ¿Entendiste, hijo?
—Eh… si, madre.
—Bien… retírate, descansa. Se viene una gran batalla.
—Sí, madre.
Black se retiró del despacho de su madre, camino por los pasillos del castillo hasta llegar a un balcón, donde podía ver como fuera de los muros todos los soldados estaban preparando trincheras, clavando estacas y preparando trampas.
Las tropas de Breaker avanzaban valientemente a través de los bosques congelados que eran el Reino de Última Noche. Todos usaban abrigos especiales imbuidos con nano-máquinas en lugar de sus armaduras de antes. Estas les daban a los soldados el doble de protección, aunque Bright advirtió que no serían tan eficientes como los trajes negros diseñados por Luminositè, ellos estaban bastante cómodos con sus nuevos trajes.
Sobre todo porque estaban siendo liderados por un total de cincuenta esas cosas que llamaban 'gigantes de acero'. Todos habían sido testigos de cómo veinte de ellos habían barrido con las fuerzas de Nightmare Moon el día anterior.
En el centro de la formación de soldados ponis, dos carruajes motorizados movilizaban el grupo de líderes. El General Armor, la Princesa Cadence, la Princesa Skyla, la Reina Day Breaker, y el chico que hizo posible todo esto. El joven Bright Spark. También había un asiento vacío al lado de Day Breaker. Ese asiento correspondía a Twilight Sparkle, pero ella había decidido no presentarse a la batalla. Eso decepcionó mucho a Breaker, pero cumpliría su promesa que su asiento estaría esperándola hasta el final.
La tradición dictaba que un seleccionado grupo de pegasos de élite tiraría del carruaje de la Reina y sus allegados, pero últimamente la Reina estaba entusiasmada con la tecnología de su nuevo protegido.
─ Y dime, joven Spark, ¿vas a participar en la batalla o te quedarás aquí?
─ Este… ¿qué debo elegir, mi Reina? ─ Preguntó Bright pensativo, mirando su traje.
─ Lo que elijas está bien ─ aseguró Day Breaker. ─ Ya ayudaste mucho de todos modos. Hemos llegado a este punto gracias a ti, joven Spark. Estoy contenta contigo.
Bright asintió levemente. ─ Bueno, quiero participar aunque solo sea el primer asalto.
─ No esperaba menos de ti ─ lo felicitó Breaker. ─ Danos un espectáculo, Spark.
Bright le sonrió a la Reina. De hecho, ahora mismo se sentía casi como su madrina. Pero no tenía que desviarse de su objetivo. Ni olvidar que era una tirana.
Las tropas mecánicas limpiaban el camino, tanto de árboles como de nieve usando sierras y sus láser (a baja intensidad, se entiende). Ni siquiera el lodo era un problema, ya que además los robots estaban equipados con pistolas de aire caliente que secaban la tierra. Era un avance cómodo y seguro en aquel paraje desolado.
El toque de las trompetas declaró la llegada de su enemiga, Nightmare se tele-transportó al muro más alto de Última Noche, logrando ver el enorme ejército que asediaba su hogar. Cinco veces más grande que el suyo. Contaba que estuviera agotado por la larga marcha, y atormentado por el frio extremo. Desgraciadamente las tropas mecánicas la hicieron una marcha muy cómoda.
─ Así que quieres destruirme en mi propio Reino, Tia. Bien, pero venderé bien caro mi pellejo. ¡Battle Strike!
El anciano general entró, totalmente preparado para la batalla, con traje de armadura completa. Y siempre exhibiendo orgullosamente el estandarte de la noche
─ Mi Reina, las nueve legiones están listas para recibir a las de su hermana.
─ Perfecto, es hora de movernos. No vamos a dejar que nos tome desprevenidos.
El general se cuadró.
—¡Artilleria! ¡Fuego! — Los cañones de los muros abrieron fuego, la tierra tembló y la vanguardia de Day Breaker se vio obligada a retroceder fuera del rango de la artillería.
Ella había ordenado que las tropas mecánicas no entraran sino hasta que fuera necesario. Sin embargo, tras unos minutos, volvieron a acercarse, movilizando sus cañones e iniciando un contrafuego contra los muros de Ultima Noche. Paralelamente, los mosqueteros de nightmare comenzaron a disparar desde las trincheras y desde lo alto de los muros.
El tiroteo inicial era caótico, cosa que aumento cuando las letales armas creados por los pequeños visitantes de otro mundo entraron en juego. La artillería convencional rápidamente se vio opacada por el fuego de los cañones modernos, mucho más poderosos y precisos. Sin embargo, las defensas de Ultima Noche estaban a la altura. Lumi había otorgado poderosos escudos a la fortaleza, y sus uniformes brillaban por su ligereza y por la protección que brindaba a los soldados de Nightmare, los cuales en su mayoría no llevaban armadura, sino que llevaban elegantes chaquetas de color azul oscuro, la cual resultaba inclusive más eficaz contra el fuego enemigo y contra cualquier tipo de arma.
—Están aguantando. — Dijo Shining Armor, viendo a través de un par de gafas especiales que les hizo Bright, las posiciones al pie del muro. — Esas trincheras nos impedirán atacar el muro.
Nightmare, desde lo alto del muro, prestaba especial atención a las trincheras. Sus tropas de peor calidad habían sido desplegadas ahí, con la única función de retrasar los asaltos al muro y causar la mayor cantidad de bajas posibles. Sin embargo, había otra razón, disminuiría el número de tropas de baja calidad en Última Noche y eso provocaría que los alimentos y recursos duraran más tiempo.
Una horda de grifos y dragones cayó sobre la línea, desde el muro la infantería regular de Nightmare disparó con todas sus armas para mermar el ataque. Y en las trincheras, los ponis, cebras y yaks no pararon de ofrecer un duro combate a las tropas de Daybreaker. Sin embargo, la caída de esa trinchera era inevitable, ocurrió después de una hora de batalla.
— ¡Activen los escudos!
A la orden de Nightmare, los unicornios concentraron su magia en una extraña máquina, que lanzó un rayo al cielo y culminó con la creación de un campo energético de magia pura alrededor del castillo. Los disparos de la artillería de Breaker chocaron contra el escudo, incapaces de atravesarlo. Sin embargo, la artillería disparada desde el interior atravesaba el escudo sin problemas, dañando notablemente las líneas de la Reina del Sol.
Day Breaker observó todos los eventos con tranquilidad, su artillería bombardeaba sin alterarse. Miró a Bright con una sonrisa y este asintió. Sacó un control remoto con un gran botón rojo y lo apretó.
De lo profundo del bosque, tirado por una carroza, un cañón motorizado de cincuenta centímetros de diámetro se disparó. El misil voló hasta llegar contra el escudo y, para sorpresa de Nightmare, pudo atravesarlo de lado a lado, y caer en el centro de la fortaleza. Nightmare lo miró extrañada mientras que el misil, clavado en la tierra, comenzaba a emitir un brillo rojizo.
De pronto, este se abrió en dos y desplegó una bandera roja con la bandera de Perpetua Aurora. Por un segundo, Nightmare arqueó una ceja ¿Era acaso una broma pesada?
De pronto, el misil emitió una onda de energía que deshabilito la maquina generadora de escudo. Al ver el escudo caer, Nightmare, horrorizada, miró a Lumi, quien se encogió de hombros con una mirada nerviosa.
Entonces las tropas de Nightmare Moon, ya protegidos por armaduras hechas por Luminositè, se pusieron en marcha, lideradas por la misma Nightmare, el General Strike, el Príncipe Strike, y como cosa rara, la propia Luminositè.
Detrás de ellos, los soldados avanzaban con las espadas, y cañones láser en casco.
Los primeros proyectiles vinieron del lado de Breaker. Con sus brazos mecánicos en alto, las máquinas comenzaron a disparar poderosos misiles de gran poder, que lanzaron lejos a las tropas de Nightmare Moon. Pero gracias a sus trajes, no murieron.
Por su parte, los ponis nocturnos respondieron el fuego con los cañones móviles que les fabricó Luminositè, y sus propios cañones de personales.
Con esto, dio por comenzada la batalla.
Los soldados de Nightmare se lanzaron contra los gigantes de acero, pero en lugar de intentar apuñalarlos o atravesarlos con sus espadas, ellos se mantuvieron a una distancia prudencial y comenzaron a disparar. El plasma era mucho más efectivo contra los gigantes de acero que el filo.
Desgraciadamente las máquinas también estaban equipadas con sus propios cañones plasma, y mantenían a los soldados de Nightmare Moon a raya gracias a estos. Ellos resistían con sus trajes, claro, y seguían atacando. Entonces los gigantes usaban sus garras para tratar de aplastar a las molestias, y ellos las eludían gracias a la agilidad aumentada que les daban los uniformes.
Nightmare miró a las filas de robots, y gritó:
─ ¡Tia! ¡Deja de ocultarte detrás de tus latas! Ven y enfréntame como una verdadera yegua.
Desde detrás de las filas de máquinas, un relámpago dorado saltó y se posicionó al frente. Blandiendo su espada, ella la apuntó hacia su hermana.
─ Lulu, otra vez frente a frente. Por última vez.
Ambas se lanzaron la una contra la otra, y chocaron espadas. Las chispas saltaron de inmediato. Ambas mantenían una sonrisa demente en sus rostros.
Detrás de ella, Shining Armor saltó y desenvainó su propia espada. Usó su magia para incrementar su propia capacidad sensorial, y buscar a su objetivo. Luego, se catapultó sobre él, chocando su espada con la suya.
El anciano general Strike apenas si tuvo tiempo para reaccionar, bloqueando a Shining Armor.
─ Llevo años esperando por esto, maldito traidor.
─ Elegiste el bando perdedor, Armor. El verdadero traidor eres tú.
Ambos empezaron a pelear con el doble de ferocidad.
Y mientras las dos batallas personales entre los dos generales y las dos Reinas seguían, tanto soldados con armaduras de última generación como tropas mecánicas seguían peleando; estando casi iguales. Las máquinas tenían la ventaja al ser abrumadoramente poderosas por sí mismas, y porque no eran capaces de sentir cansancio, pero los soldados de Nightmare eran muchísimos más, y constantemente se relevaban los unos a los otros. Y las armaduras de Luminositè los protegían de todo daño.
Era un tira y afloja constante.
Pero de la nada, todo se detuvo.
Todo comenzó cuando el General Strike hizo una pirueta hacia atrás para eludir un feroz ataque de Shining Armor. Pero de la nada, soltó su espada.
─ ¿No vas a seguir luchando, Strike? ─ Preguntó Shining Armor, alerta a cualquier jugarreta.
El anciano se encogió de hombros.
─ No hay razón. Todo está listo.
Los soldados de Nightmare de pronto se vieron incapaces de moverse. Intentaron moverse, intentaron seguir luchando, pero sus cuerpos no se movían. De pronto sus armaduras dejaron de ser flexibles y fáciles de manejar y en su lugar se tornaron tiesas, como si estuviesen vistiendo armaduras soldadas en sus articulaciones.
Asustados, los soldados miraron a sus agresores. Las tremendas cosas de acero. Pero estos también dejaron de moverse. Se convirtieron en estatuas.
Nadie entendía nada.
Incluso Breaker y Nightmare dejaron de pelear, intentando hacer sentido a lo que veían.
Cadence miró a Skyla, que a su vez miró a Bright en busca de una explicación, pero éste ya no estaba en su asiento asignado. ¿Qué estaba pasando?
Mientras tanto, en Perpetua Aurora, Twilight miraba hacia el norte, el helado norte. En donde su maestra le prometió que esperaría por ella.
Equipados con las armas de Bright Spark, ¿qué tanto duraría?
─ ¿Twilight? ─ Preguntó su acompañante, Flash Sentry.
Ella suspiró.
─ Flash, no puedo dejar que mis celos me controlen.
Él solo le sonrió, sabía que tarde o temprano ella reaccionaría.
─ ¿Entonces, puedes transportarnos a la batalla?
Ella sonrió. ─ Sí, y creo que le daré una disculpa al mocoso. No me agrada, pero no merece cómo lo he tratado. Es solo que… estaba frustrada. Frustrada porque él logró hacer lo que yo no pude luego de pasar tantos años bajo el ala de mi maestra. Y viene él, y con facilidad se gana su gracia y su…
─ Oye, oye, sé que estás teniendo un momento de descubrimiento, pero eso no me lo tienes que decir a mí ─ se rio Flash Sentry. ─ Díselo a él. ¿No te parece?
Twilight suspiró.
─ Tienes razón Flash. ¡Vamos!
Twilight activó su propio hechizo de tele-transporte. Uno que se concentraba en la energía de las personas a quienes se busca en lugar de la locación en sí. Con eso, se podía mover a mayores distancias que el tele-transporte normal.
Ella y Flash se aparecieron junto a Cadence y Skyla, que se veían de lo más sorprendidas. No por su repentina aparición, sino por la falta de actividad.
─ ¿Qué pasa aquí? ─ Preguntó Twilight.
Cadance la miró con preocupación. ─ Twilight, no tengo ni la menor idea.
Nightmare y Breaker no sabían cómo reaccionar, lo mismo se aplicaba a Shining Armor, que vigilaba todos los movimientos de Strike. Pero este no parecía querer moverse ni nada.
Entonces, se escuchó la voz de Bright por todo el campo de batalla.
─ ¡Lumi! Mi vieja amiga, ¿cómo has estado? ¿Todo bien?
─ Oui, mon amí. Como puedes ver, al final todo salió de acuerdo al plan.
Todos los ponis en el lugar se volvieron hacia donde venían las voces. Ambos jóvenes estaban sentados sobre unos cómodos sillones, bebiendo un té y un smoothie respectivamente. Y hablaban por un micrófono, conectado a un enorme altavoz.
─ Entonces, ¿todo salió bien?
─ Sí ─ respondió Luminositè. ─ Como puedes ver, todo el ejército de Nightmare está usando armaduras de mi propio diseño, que están completamente bajo mi control.
Sacó un control remoto, que le enseñó a la atónita Nightmare, y luego apretó un botón.
Todos los soldados lunares apuntaron sus armas a su Reina, aunque se notaba a luces que intentaban no hacerlo.
─ No se esfuercen ─ dijo Lumi. ─ O mis nano-máquinas van a darles una pequeña descarga. ─ Regresó su atención a Bright. ─ ¿Qué hay de ti? ¿Lograste tu objetivo?
Bright hizo un gesto, señalando a sus Z-Bots.
─ Claro. Como puedes ver, la muy idiota de Breaker financió la construcción del ejército mecánico que la hará pedazos.
Las dos Reinas miraban atónitas al par de científicos locos.
─ Es hermoso. Fue largo, pero valió la pena para llegar a este momento.
─ Sí, Equestria está harta de ustedes dos, y, como los ponis más inteligentes del mundo, decidimos tomar cartas en el asunto.
Después del breve momento de estupefacción, Nightmare reaccionó primero.
─ ¡General Strike! ¡Arreste a esa traidora!
─ No lo haré ─ respondió Battle Strike.
Ella no podía creerlo. ─ Así que… ¿Tú estás con ellos? ¿Después de todo lo que pasamos?
─ Creo que malinterpretas algo, madre.
Nightmare se volvió hacia Black Strike, que avanzaba hacia ella con decisión.
─ El abuelo recibió su merecido hace tiempo, madre. Esta cosa es un 'Pretender'. ¿Los recuerdas? Esa lata que te pateó el trasero.
Y, como para confirmar lo que decía Black, la piel del anciano se disolvió, revelando la estructura metálica debajo.
─ Black… ─ dijo Nightmare. ─ Tú no…
El chico solo desenvainó su espada, que generó una poderosa corriente eléctrica.
─ Encerrarme por seis meses, cómo no. Gracias a Lumi, es el momento que tú y yo arreglemos cuentas.
─ Black, ya te pedí perdón ─ dijo Nightmare.
─ Las palabras bonitas no compensan esos seis meses de infierno, madre ─ dijo Black, apuntando la punta de su espada al pecho de Nightmare Moon. ─ ¿En qué mundo vives?
Nightmare se quedó sin palabras. Miró a su hijo, luego a Lumi, y de vuelta a su hijo.
Black se veía decidido, y confiado. Justo como la última vez que la intentó traicionar. Nightmare se llenó de una furia asesina, justo como la última vez.
─ Bien, si eso quieres… ESO TENDRÁS, MALDITO TRAIDOR. ESPERO QUE DISFRUTES TU SEGUNDA ESTADÍA EN EL CALABOZO.
Miró fijamente a Luminositè. ─ Por lo menos tendrás compañía.
Ella saltó sobre Black Strike, que se cubrió con su espada. La electricidad generada por la espada del chico corrió a través del arma de metal de Nightmare, y a través de su armadura. Ella gritó de dolor, soltando su espada.
Sonriendo, Black chocó su espada contra la armadura de su madre. Una y otra vez. La armadura permitía que la electricidad recorriera su cuerpo, dejándola incapaz de moverse.
Black se reía como demente, deleitándose con el sufrimiento de Nightmare. Los temblores la obligaron a caer de rodillas, lágrimas salían de sus ojos por el dolor.
Y luego, se concentró con todo su poder, y liberó una explosión mágica de gran magnitud que lanzó a Black de espaldas, al tiempo que todas las piezas de armadura saltaban.
Nightmare avanzó hacia su hijo, que se puso en pie de un salto, y blandió su espada eléctrica de nuevo. Nightmare rodeó su propia espada con un aura mágica, previniendo que condujera la electricidad. Black soltó un gemido de sorpresa, y Nightmare golpeó la espada de Black justo en el mango. La fuerza del impacto hizo que él soltara su arma.
Entonces, ella usó su magia para hacerlo caer, y mantenerlo en el suelo.
─ ¿Tu tío y tu abuela no te enseñaron a poner toda tu fe en un arma? Sin duda eres una decepción.
Levantó su espada, y lo apuñaló en el costado. Un punto donde no fuera letal, pero lo suficientemente profundo para dejarle una marca de por vida. Y con el efecto congelante de su espada, Black tendría una herida aun mayor.
Pero la espada rebotó.
─ ¿Qué?
Black sonrió, y dio una barrida que derribó a Nightmare. Ella gritó de furia, pero él ya se había levantado y la tomó del cuerno.
Nightmare rechinó los dientes y liberó el ataque más poderoso que podía contra su hijo. Nada. Black le sonrió.
─ No madre, no pongo mi fe en una sola arma. La pongo en muchas.
Y con su fuerza súper aumentada, la tomó del cuerno y la arrojó contra los Z-Bots. Estos se abollaron por el impacto, y eso que estaban recubiertos por una capa de 10 pulgadas de acero.
Black levantó un casco, y a su señal, los soldados de Nightmare dispararon todos a la vez contra su Reina. No querían hacerlo, pero las armaduras los controlaban a ellos. Y Black controlaba las armaduras.
Lumi le dio un sorbito a su té.
─ Sabía que reclutarlo era una buena idea.
Mientras tanto, Breaker observaba la pelea entre madre e hijo intentando hacer sentido a lo que veía.
Pero al final decidió meterse. Tomó su alabarda y la giró, lista para matar a Nightmare cuando estaba caída, cuando los gigantes de acero bloquearon su camino. Formaron un perímetro de ocho metros de longitud.
─ Tú tienes tu propio problema que atender, Breaker ─ dijo Bright, terminando su smoothie, y tirando el vaso a uno de sus robots. La máquina lo recibió y soltó una serie de pitidos hacia su creador.
Day Breaker tronó el cuello.
─ ¿Y a quién reclutaste para que me traicionara? Apuesto que es esa estúpida de Skyla.
─ No, aunque no lo creas, me voy a ocupar personalmente de ti.
Day Breaker le dedicó la mejor de las sonrisas a Bright, una llena de colmillos. Entonces, se rodeó de un aura roja, que emergía de sus ojos, y se extendía al resto de su cuerpo. Una gran mancha negra se formó a su alrededor, por el calor que generaba.
Bright se colocó un par de muñequeras, que se expandieron formando una armadura negra, con detalles púrpura; un casco negro, y un visor púrpura.
Day Breaker levantó su alabarda con su magia, y la clavó con fuerza frente a Bright. La punta de la alabarda generó una grieta, que se extendió hasta llegar a los cascos de Bright, al tiempo que enormes llamas color rojo y negro emergían de esta. El chico tuvo que rodar para no ser cocinado, y apuntó su casco hacia Day Breaker. De su casco emergió un pequeño cañón que soltó una onda sónica de gran magnitud.
El choque de sonido golpeó a Breaker, empujándola hacia atrás. Pero no cayó. En su lugar, arrojó su alabarda contra Bright. Él la detuvo con su casco, mientras que de su espalda emergía un cañón, y disparó un proyectil contra ella. El explosivo se derritió en el aura caliente de Day Breaker, al tiempo que una nueva llama roja y negra emergía de la alabarda. Bright Spark soltó un grito. Su traje se prendió en llamas.
─ ¡Maldición!
Breaker extendió su casco frontal, y la alabarda regresó a ella.
Avanzó hacia Bright Spark, y, clavó su arma en la armadura del chico. El equipo de protección soltó chispas, y Bright gritó.
El cuerpo de Day Breaker volvió a rodearse de un aura roja capaz de rivalizar con las llamas del infierno. Dirigió su aura contra Bright, que empezó a gritar mientras se quemaba. De pronto, uno de los costados de la armadura se abrió, revelando un nuevo cañón, y disparó un torrente de espuma blanca.
El aura de Day Breaker se apagó.
─ ¿Qué?
─ ¿A poco te lo creíste? ─ Dijo Bright, pateándola con sus cascos traseros.
Igual que su hermana, la Tirana del Sol salió disparada contra los Z-Bots, y los abolló por el impacto.
─ Convivir tanto tiempo juntos me permitió adaptar mi armadura a ti. ¿En serio creíste que me tenías?
Day Breaker se recuperó, y arrojó la alabarda contra el maldito mocoso.
Bright respondió con un rayo congelante. El arma se congeló, y él la tomó en el aire, y la arrojó al suelo. Esta se rompió en mil pedazos.
Bright entonces cambió el cañón congelante por una ametralladora, y comenzó a disparar contra su oponente. Day Breaker tuvo que crear un campo de energía para protegerse de los constantes impactos.
─ Maldita sea… niño…
─ Solo a un idiota se le ocurre traer una alabarda a un tiroteo.
Los sensores de Bright se volvieron locos, y tuvo que hacerse a un lado, al tiempo que un rayo de magia concentrada color violeta impactó, dejando un enorme cráter.
Bright suspiró, claro, estaba este pequeño detalle.
─ Sabía que no podíamos confiar en ti ─ dijo Twilight, cargando un nuevo hechizo.
Bright eludió el nuevo ataque con su agilidad aumentada, pero mientras saltaba hacia atrás para esquivar a Twilight, un casco blanco recubierto de armadura dorada lo pateó en la boca del estómago, lanzándolo a él contra su propio muro de robots. Claro que para recibir a su creador ellos tenían una bolsa de aire, así que el impacto ni siquiera dañó su armadura.
─ Querida maestra, estoy aquí para luchar a su lado ─ dijo Twilight Sparkle, aterrizando junto a la Reina del Sol.
─ Twilight Sparkle, debí escucharte.
─ No importa, estamos juntas ahora y eso es lo que necesitamos para detener a este traidor.
Se sonrieron la una a la otra, mientras que Bright suspiraba otra vez. ¿Por qué las cosas tenían que terminar así?
Entonces Twilight hizo brillar su cuerno, haciendo que varios clones de ella misma y de su maestra aparecieran alrededor del círculo, todas apuntando sus cuernos contra Bright Spark.
Todas dispararon al mismo tiempo contra él.
Los múltiples impactos crearon una masiva explosión, que creó un cráter masivo. Y, en el centro del cráter, había un agujero, o más bien, un túnel.
Las dos se miraron, y despegaron al tiempo que Bright emergía de la tierra con el taladro de su armadura.
Un ataque púrpura se dirigió contra él, y rodó para eludirlo.
Entonces, la tierra debajo de él se tornó en fango, haciéndolo hundirse, y de inmediato se solidificó.
Bright iba a volver a activar su taladro, cuando Breaker aterrizó frente a él, y lo sacó de la tierra como si fuera una zanahoria. Lo sacudió, y lo arrojó contra sus propias máquinas. Con tanta fuerza, que el Z-Bot se partió en dos, haciendo que la corriente eléctrica recorriera el cuerpo del potro.
Él cayó, y Breaker lo tomó del cuello con su casco.
─ Bien, niño. Antes que saques otro aparato, quiero saber quién demonios eres.
Bright ladeó la cabeza, y al final se encogió de hombros.
─ Aunque no me creas, soy un viajero de otra línea de tiempo.
Twilight se unió a su maestra. ─ ¡Por favor! ¿Por quién nos tomas?
Pero la Reina sí parecía convencida.
─ Ya veo. Y en esa otra línea temporal, mi fiel alumna tuvo un hijo.
─ Espera, ¡¿QUÉ?! ─ Saltó Twilight.
Bright se quitó el casco, mostrando que estaba tan confundido como Twilight.
─ Momento, ¿lo sabías?
─ Desde el primer momento supe que había algo raro en ti. Y, por favor, ese cabello y tu pelaje hablan por sí solos.
Bright miró a Twilight, y luego a Breaker, y al final asintió.
─ Supongo que no hay peor ciego que el que no quiere ver.
─ En eso estamos de acuerdo ─ dijo la Reina. Luego miró a Twilight, todavía atónita. ─ Y en serio, ¿no te diste cuenta? Es idéntico a ti.
Lo arrojó de nuevo contra sus robots, que esta vez sí acertaron a darle un aterrizaje suave.
Él se colocó su casco protector de nuevo.
─ Ya veo. Por eso confiaste tan rápido en mí. Me había parecido raro.
Breaker asintió. ─ De hecho, yo pensaba que eras un viajero del tiempo que había venido aquí para ayudarme a destruir a mi hermana.
─ Pues no, vine de otra línea temporal para pararles los cascos a ustedes dos. Este mundo ya ha sufrido mucho.
Breaker sonrió, rodeándose de nuevo de su amenazante aura roja.
─ Y ahora serás tú el que sufra.
─ Dame lo mejor que tengas, madrina.
Y de nuevo corrieron el uno contra el otro, esta vez con todo su poder.
El inicio de la batalla. Originalmente iba a ponerla toda en un solo capítulo, pero adivinen quién apareció. ¡El compadre Eyedragon! Así es, y, bueno, como podrán ver, él puso su aporte en la batalla también. Y como me iba a quedar algo largo… pero bueno, a ver qué les parece la primera mitad.
Estamos prontos a terminar el fic.
Chao; nos leemos!
