Desequilibrados por el equilibrio:
FINAL

La Reina Novo esperaba frente a la enorme estructura de concreto y acero, junto con sus preciados generales. Sky Beak, Iron Arrow, Winter Wings, y el sabio mago Silver Wisdom. Prácticamente todos los que estaban presentes cuando Bright y Lumi se presentaron de improviso en aquella línea temporal.

─ ¿Cree que lo logren, mi Reina? ─ Preguntó Sky Beak, temeroso. ─ Vencerlas, digo…

Novo no respondió. Estaba segura que ellos vencerían, pero ese tampoco era un gran consuelo. Antes, esos dos solo le parecían muy desagradables. Eran hábiles, sí, y de no ser por ellos, la Franja también hubiera caído bajo el yugo de Nightmare Moon.
Pero después ese desagrado se convirtió en miedo. Legítimo miedo. ¿Por qué? Por ver lo que había ocurrido con el General Strike.

El mago Silver Wisdom también estaba seguro de la victoria de ambos. A través de sus memorias había visto que habían derrotado a oponentes aún más peligrosos en su propia línea temporal. Pero sí, igual que la Reina Novo, también estaba asustado de ellos.

Entonces, Sky Beak informó. ─ ¡Mi Reina! ¡Se acercan!

─ ¿Quiénes, Sky Beak? ¿Las dos tiranas, o los dos lunáticos? ─ Preguntó la Reina.

─ Son todos, ¡todos ellos, mi Reina! ─ Dijo Sky Beak. ─ ¡Una procesión completa!

Entonces, Novo los vio. Era un grupo liderado por el Príncipe Black Strike, Twilight Sparkle, la alumna de Day Breaker; la Princesa Cadence, el General Armor, y por supuesto, Bright y Lumi.

─ ¡Entrega inmediata! ─ Dijo Bright, haciendo una señal a sus robots.

Las máquinas depositaron a Nightmare Moon y a Day Breaker justo frente a la Reina Novo. Ella tuvo que usar todo su autocontrol para mantener su cara de póker ante el estado de las dos tiranas. Con sus cuernos cortados, moretones por todo el cuerpo, y dos collares eléctricos en sus cuellos. Se veían completamente miserables. Nada que ver con los dos monstruos a los que estaban todos acostumbrados.

─ ¿Entonces, es el fin? ¿Las meterán aquí y vamos a olvidarnos de ellas? ─ Quiso saber Novo.

Luminositè asintió con suavidad. ─ Sí, durante los siguientes trescientos años.

─ ¿Escuché bien? ¿Dijiste trescientos años? ─ Preguntó Black Strike, indignado.

─ Sí, ¿tan solo trescientos años? ─ Preguntó la Reina Novo.

─ Si no han arreglado sus problemas en trescientos años, al menos ya no serán amenaza para nadie ─ dijo Bright señalando a la cabeza de ambas. ─ No sin sus cuernos.

Las dos hermanas intercambiaron una mirada, y se sonrieron por lo bajo. ¿Acaso estos dos podrían ser tan ingenuos? Pero luego recordaron que se odiaban a muerte, y desviaron la mirada rápidamente.
Pero entonces Novo intervino, muy para la desgracia de las dos tiranas.

─ Oye, genio, por si no lo sabías, los cuernos vuelven a crecer. Tardan, pero lo hacen.

Bright Spark sonrió alegremente. ─ Bueno, para eso están los collares de control. Pero, si creen que tanto es el problema… ¿oye Lumi, todavía tienes de esas nano-máquinas que se inyectan en el torrente sanguíneo?

Luminositè sacó un par de jeringas de su bolsillo, y se las ofreció a Bright. ─ Solo tengo que reprogramarlas, pero sí, es una buena idea.

─ Esperen, ¡NO PENSARÁN ENVENENARLAS! ─ Se escandalizó Twilight.

─ ¿Y por qué no? ─ Preguntó Black Strike. ─ Una muerte lenta es justo lo que merecen.

─ Cállate Strike ─ dijo Bright con impaciencia. ─ No, no vamos a matarlos. De hecho, Lumi y yo ya nos inyectamos de estas. Es perfectamente seguro.

─ ¿Y exactamente qué son esas cosas? ─ Demandó saber Day Breaker.

─ Son como las monstruosidades de Bright, pero en pequeñito ─ explicó Luminositè. ─ Limpian todo rastro de magia de tu organismo.

─ ¿Entonces sirven para dejar a alguien sin poderes? ─ Preguntó Nightmare. ─ ¿Y por qué razón se las inyectaron ustedes?

─ Bueno, el que te dejen sin tus poderes es solo un efecto secundario ─ explicó Luminositè. ─ En realidad sirven para cancelar hechizos enemigos. Si un hechizo logra pasar nuestras defensas, las nano-máquinas que nos inyectamos se activan, y nos vuelven a la normalidad.

─ ¿Y las han llegado a usar? ─ Quiso saber Cadence.

─ Yo no ─ dijo Lumi. ─ Bright sí, dos veces. Bajó la guardia y su mamá lo hechizó.

Twilight miró a Bright con una gotita en la sien.

─ ¿Se puede saber qué diablos?
─ La primera vez, ella descubrió que había capturado al nieto del Rey Tormenta y lo mantuve como conejillo de indias por dos semanas. Dijo que eso no es algo que haría un príncipe de Equestria, que nosotros gobernamos con amistad no con miedo. Y me transformó en piedra. La otra, pues era una situación muy similar, y decidió que su única opción conmigo era empezar de cero. Me convirtió en bebé.

Shining Armor suspiró. ─ Como quien dice, ustedes dos han creado todo tipo de trucos para siempre salirse con la suya.

─ Pues claro ─ dijo Bright. ─ Cuando tu CI es tan alto como el nuestro, tienes la ventaja de ser inmune a las consecuencias.

─ Excepto cuando no, y terminas en otra línea temporal para evitar que una pelea entre dos imbéciles acabe con el mundo entero ─ añadió Luminositè. ─ En fin, sus nano-máquinas estarán siempre activadas, para asegurarnos que no puedan volver a usar su magia.

─ Moraleja, no abusen de sus privilegios. Al menos podrán salir ─ dijo Bright.

Las dos Reinas no dijeron más, y Lumi las inyectó con las nano-máquinas. Miró a Bright, que asintió y puso su casco sobre un botón al lado de la puerta del búnker.

El suelo tembló, y emergieron dos paletas.

─¿Eh? ─ Dijeron todos. Todos menos Black que ya había estado ahí.

Bright y Lumi lamieron las paletas. El suelo volvió a temblar y las paletas se hundieron en la tierra. Pasados unos segundos, la puerta, una pesada estructura de dos planchas de acero de seis pulgadas, sobre una plancha de concreto de 12 pulgadas, se abrió.

─ Al igual que con la retina, cada lengua es única ─ explicó Bright.

Prefirieron no decir nada.

Day Breaker y Nightmare Moon apreciaron su nuevo cuarto. Dos camas en rincones opuestos del búnker, un cuarto de baño, y nada más. Sin decir más, las empujaron dentro.

Day Breaker dirigió una última mirada hacia Twilight, mientras que Nightmare a su hijo. Pero Twilight simplemente desvió la mirada, y negó con la cabeza sin decir nada. En cuanto a Black, el solo le sonrió, y le dio la espalda.

Finalmente, la puerta se cerró. El tremendo búnker tembló, y se hundió de golpe en la tierra. Una nueva plancha de acero cubrió el terreno, esta estaba electrificada por dentro, así que si las hermanas se las arreglaban para salir, se llevarían una electrizante sorpresa.

─ Así que ya está hecho ─ dijo Novo.

─ No del todo ─ dijo Bright, sacando un último control remoto. Este era un pequeño micrófono. ─ Código de autorización Nivel 6. Prioridad A. Iniciar secuencia de autodestrucción.

El ejército mecánico de Bright sacó chispas, se sacudió, y cayeron inertes al suelo, con una estela de humo saliendo de sus restos.

Los soldados equipados con las armaduras especiales sintieron un ligero cosquilleo debido al cortocircuito, y pronto sus armaduras se desprendieron, quedando completamente inútiles sobre el suelo. También salía humo de sus restos.

A la distancia, los hipogrifos vieron una nube de humo negro viniendo de su hogar, el Monte Aris.

─ ¿Qué es eso? ─ Preguntó Novo.

─ El muro y los cañones que fabriqué ─ dijo Bright Spark. ─ Ahora que esas dos ya cayeron, retiraremos nuestra tecnología. El mundo necesita recuperar su balance naturalmente, lo único que quedará activo son los sistemas de la prisión, los rayos anti-gravedad, y las medidas de seguridad contra Day Breaker y Nightmare Moon.

─ Ya veo, si así son las cosas… ─ dijo Twilight. ─ Creo que es lo mejor.

─ Sí, ya cumplimos con nuestra parte, ahora el resto depende de ustedes ─ dijo Bright.

─ ¿Y ustedes qué harán a partir de ahora? ─ Quiso saber Cadence.

Los dos amigos se miraron.

─ Pues…

─ Es una buena pregunta…

Una luz brillante rodeó a los chicos.

─ Ya decía yo. Siempre puedes contar con la gente molesta ─ dijo Bright.

─ Ya se habían tardado esos Bâtags ─ suspiró Luminositè. ─ Príncipe Black Strike, cuídese mucho. Y por su bien, encuentre su propio valor. No dependa de las armas. Ese es el camino de los tontos.

Black asintió. ─ Se lo prometo, señorita Luminositè.

Bright entonces fijó su atención en Twilight.

─ Y tú, por favor, no dejes que tus celos te dominen. Eres una buena poni, solo que a veces lo olvidas. Solo no lo olvides más. Por el bien de todos, en especial de ese potro que llevas en el vientre.

Twilight se congeló.

─ ¿Qué?

─ Mis lectores de biométricos no mienten. Tienes dos semanas de embarazo. Por favor, concéntrate en ser una buena madre, y si quiere estudiar ingeniería, aliéntalo. Tal vez termine haciéndose tan fuerte pueda trapear el piso con un alicornio.

Ese último comentario no le hizo gracia a Twilight, pero sí se despidió del adolescente.

Entonces los dos chicos desaparecieron en un haz de luz.

─ Misma pregunta, ¿y ahora qué? ─ Preguntó Cadence.

─ Pues, nos toca reconstruir ─ dijo Flash Sentry. ─ ¿O no?

─ Y lo haremos juntos ─ añadió Black Strike. ─ Supongo que trabajaremos juntos a partir de ahora.

─ Supongo ─ dijo Novo. ─ Ya hemos trabajado juntos antes, Príncipe Strike. Lo bueno es que a partir de ahora podremos hacerlo libremente. Y ustedes…

─ También haremos nuestro esfuerzo ─ dijo Twilight.

La Princesa Celestia estaba esperando en el espacio vacío, cuando los dos jóvenes se aparecieron.

─ Hola chicos, me alegra mucho verlos. ¿Cómo les fue?

─ Pues, bien ─ dijo Bright. ─ Reestablecimos el equilibrio.

─ Mmmmh, pero tuvimos que llegar muy lejos.

Celestia estuvo de acuerdo.

─ Yo sé, lo vi.

─ Me imaginé ─ suspiró Lumi. ─ ¿Y, cree que hicimos lo correcto?

─ Chicos, no me corresponde a mí juzgar. Pero si están aquí, significa que cumplieron con las expectativas de los que los mandaron ahí. Ya puedo llevarlos a descansar en paz.

Los dos amigos se sonrieron.

─ Supongo que algo hicimos bien.

─ Sí, pero me hará mucha falta mi mére.

─ Y a mí mi familia. Mi verdadera familia, no sus alter-egos.

Celestia los envolvió con sus alas.

─ Y se reunirán con ellos, pero hay que darle tiempo al tiempo. Pero ahora vamos, nuestro descanso espera.


Tras la partida de Lumi y Bright, había pasado una semana. La noticia de la caída de Nightmare Moon y Day Breaker se extendió como una chispa sobre pólvora. Los reinos que se habían avasallado de las alicornios para no morir se levantaron y derrotaron con rápida facilidad a los pocos leales que quedaban a las tiranas, los cuales fueron encerrados y preparados para un futuro juicio por sus crímenes de guerra.

Una vez las naciones terminaron recuperando a sus líderes en el poder, Novo convocó una reunión entre los líderes más importantes e influyentes para definir como acomodarían el territorio en la postguerra.

Varios se habían reunidos y para la reunión se había preparada una gigantesca mesa redonda. Junto a Novo estaba el príncipe Black Strike en representación del Reino de Última Noche, la princesa Cadence y Shining Armor en representación del recientemente formado Reino Unido de Equestria y el Imperio de Cristal. También estaba el representante del Imperio Grifo, el Rey de los Ciervos, el Emperador de los Minotauros y el Khan del Khanato de los lobos, y el príncipe Rotthoof, recientemente nombrado Príncipe de los Yaks.

—Juro, mis buenos señores y señoras. — Dijo Black, que llevaba una chaqueta de gala de color azul oscuro, casi negro con adornos en plata y oro. — Cumpliré con el deber sagrado de traer la noche sobre este, como único descendiente sanguíneo de las dos princesas que, en su tiempo, nos deleitaron protegiendo el balance. A partir de hoy, el Clan Strike se encargara de salvaguardar el balance, y ante cualquier incumplimiento de esta promesa, todas las naciones tienen el derecho y el deber de aliarse en coalición con el fin de arribarle a mi clan dicha responsabilidad.

Cadence asintió.

─ En cuanto a Twilight, quien tuvo que quedarse en nuestra capital para supervisar la ayuda a los damnificados, se encargará de traer el día.

Ya antes de empezar la reunión, muchos le habían preguntado por qué no se encargaba ella de eso, ya que en primera, ella había sido considerada para tener esta responsabilidad. Sin embargo ella no tenía conexión sanguínea con Celestia ni con Luna, era una sobrina adoptiva. Y, lo más importante, el aparato de Bright solo respondía al ADN de Twilight.

Y Black pidió la responsabilidad de traer la noche como una oportunidad de redención por los errores de su madre, como una oportunidad de ser mejor que ella. Bajo estas palabras, Novo no se negó a apoyar al joven en su reclamo.

Los otros líderes en principio habían protestado, pero se los logró convencer de permitir a Black conservar esta responsabilidad bajo estrictas condiciones y poderosos castigos para él y su descendencia. Sin embargo, después llegó el momento de redefinir las fronteras y reorganizar los territorios afectados por la guerra. La mayoría de los líderes llegaron a un acuerdo con relativa rapidez, pero llego el momento de que se entraran en polémicas.

—¡Escándalo! ¡Castillo pertenecer a Yacks! — Reclamar el yack al Black Strike.

—El príncipe Black Strike ayudo durante el conflicto con su madre, dando información y ayuda a nuestro reino. Por lo tentó, lo justo es reconocer sus tierras como un reino.

—Si me permite, su alteza. Las llanuras blancas y el control sobre el Mar Negro le pertenecerá a su pueblo, recuperaran el control sobre esa tierra soberana y…

—¡Última Noche ser Llanura del Atardecer! ¡Tierra Yak!

—Con todo respeto su majestad. — Dijo el Emperador Grifth, de los grifos. — Creo que es justo reconocer los esfuerzos del príncipe permitiéndole conservar algunas tierras pertenecientes a su madre, sin su ayuda este mundo nunca habría retomado el curso. Sin embargo, para apaciguaros, podríamos sugerir que el príncipe Black pague un tributo anual por los siguientes 10 años como compensación a su pueblo, Principe Rotthoof.

El Yack lo meditó unos segundos. — ¡Bien! ¡Exijo un tributo de 30.000 bits en impuestos y 450 toneladas de especias pertenecientes a esa región!

—Pues es un precio justo mi príncipe, lo cumpliré con gusto mientras me permita reinar sobre mis súbditos. — Dijo Black con una leve reverencia.

—Bueno, supongo que eso arregla todo… Sin embargo, debo pedirle príncipe Rotthoof que se abstenga de exigir el cumplimiento de dicho acuerdo hasta al menos 3 años para que todos los reinos puedan reestablecerse tanto económica como socialmente. — Todos asintieron, el yak, por su parte, asintió algo a regañadientes.

—Bueno, por el momento habrá que organizar una producción de alimentos y reorganización de los damnificados por la guerra… Estamos hablando de más de 12 millones de civiles.

—Debemos reubicarlos según la disposición de recursos, recomendaría que los más fuertes vayan a trabajar a los campos para aumentar la producción de comida lo antes posibles. — Dijo Shining Armor.

—También hay que buscar buenos pescadores y cazadores para alimentar a los pueblos carnívoros. — Dijo Cadence.

—Bien, bien. — Dijo Novo con una sonrisa mientras que miraba a un hipogrifo cercano a la mesa, el cual iba anotando todo lo pactado.

La reunión duró aproximadamente unas ocho horas más, al salir todos se dirigieron a sus habitaciones asignadas a descansar un poco para poder partir el día de mañana a sus respectivos territorios. Black, al salir, dedicó una mirada por la ventana, donde el sol imperaba en el cielo. De su chaqueta, sacó un pequeño control remoto y apretó un botón rojo que se encontraba justo en el centro. Cuando lo apretó, el sol comenzó a descender mientras que, por su parte, la luna comenzaba a elevarse.

—Príncipe no… Mejor Rey Black Strike. — Con una sonrisa en su boca comenzó a caminar con tranquilidad mientras que tarareaba en su voz.

Un mes después, Reino de la Luna Nueva (Antes, Última Noche):

El Rey Black Strike estaba ocupado clasificando papeles, y revisando los resultados de los nuevos métodos de producción de alimentos. Las reservas de comida estaban subiendo, y las cosas iban mejor que nunca ahora que podían disfrutar del día y la noche como antes. Sin embargo los problemas planteados por las prácticas de reclutamiento forzado, y las bajas entre el ejército eran abrumadores. En especial la impresionante cantidad de huérfanos.

Aunque, también había mucha gente que había perdido a sus hijos durante la guerra, y estaban más que dispuestos a iniciar una familia nuevamente. Al final todo era cosa de coordinarse entre todos.

Un pequeño llanto lo sacó de sus pensamientos.

─ ¿Eh?

Era la jefa de personal de su madre, Rarity Belle, que acunaba un bultito con su magia. Estaba hecho como de sábanas, pero se movía. Era una bebita. Una buena parte del rostro tenía un gran moretón, y sus casos estaban enyesados. Una clara víctima de maltrato.

─ ¿Señorita Belle? ─ Preguntó Black Strike.

─ Oh, perdóneme mi Rey. Es que, bueno, estaba a cargo de la reorganización de los huérfanos en el nuevo anexo del orfanato. Pero no todas las habitaciones están terminadas, y algunos niños se quedaron dónde quedarse. Y, bueno, como yo estaba cerca, me ofrecí a cuidarla por esta noche.

─ Ah, ya veo ─ dijo Black. ─ Bueno, en ese caso, tómese la tarde libre, señorita Belle. Vaya a su cuarto, encárguese de la niña como se merece.

Rarity se inclinó, agradecida. ─ Se lo agradezco, mi Rey.

─ Claro, claro, ¿entonces, esto es solo por una noche, o se quedará a la niña por más tiempo?

─ Pues, dijeron que solo tendrían que desocupar una bodega o algo así. Así que mañana en la mañana, ya tendrá su cuarto.

Entonces la bebita comenzó a gimotear, y Rarity apretó contra sí, y la besó en la frente.

─ Está bien, dulce niña, está bien. Nadie te ha dicho que tengamos que separarnos. Puedes quedarte conmigo lo que necesites.

La niña se tranquilizó de inmediato ante el contacto, y acurrucó su nariz contra Rarity.

─ Pero creo… creo que a ella me la quedaré yo. Oficialmente. No sé, siento como si estuviéramos destinadas la una a la otra. Ella tocó mi corazón.

─ Ya veo ─ sonrió Black. ─ Te ofrecería ayuda, pero como sabrá, estamos pasando por una crisis.

─ Yo entiendo, tranquilo, mi Rey ─ dijo Rarity. ─ La verdad estoy muy aliviada que haya podido conservar mi puesto aquí.

El Rey Strike se rio alegremente.

─ Claro, claro. Si es usted una excelente empleada, señora Belle. Y, dígame, ¿cuál es el nombre de la niña?

Rarity siguió meciendo a bebita. ─ Pues, los registros del orfanato dicen que se llama Luminositè. Es un nombre muy bonito, ¿no cree? Hola Luminositè, ¿cómo estás pequeña? ¿Te gusta el apellido Belle? ¿Puedes decir mamá?

Black Strike se paralizó unos segundos, y miró a la pequeña. Pelaje azul claro, casi blanco. Y melena color rubio platinado.

El Rey Strike sintió escalofríos.

─ Señora Belle…

─ Dígame, mi Rey.

─ No la pierda de vista, por lo que más quiera ─ dijo él haciendo lo posible por mantener la compostura. ─ Dicen que los niños maltratados pueden desarrollar tendencias… un poco extrañas. Así que, si la adopta, vigílela muy de cerca.

─ No se preocupe, mi Rey. Criaré a esta niña para convertirla en una perfecta damisela.

10 meses después, Reino Unido de Equestria y el Imperio Cristal:

─ ¡Puje, Reina mía! ¡Puje!

Twilight gritó, gritó, pero al final sus esfuerzos se vieron recompensados cuando un potente llanto llenó el cuarto.

─ Es un niño ─ dijo orgulloso Flash. ─ Y, whoa, qué niño.

─ Es el cordón umbilical, señor ─ dijo con paciencia el doctor. ─ Pero sí, es niño.

El doctor le dio el bebé a la enfermera, que se apresuró a limpiarlo, secarlo con cuidado, y depositarlo en las alas del padre.

─ ¡Twi, mira! ¡Es precioso!

Twilight miró al pequeño, con pelaje magenta como el suyo. La melena azul cobalto como Flash, peeero con una franja rosa. Twilight sabía que no podían ser el mismo, después de todo, fue ese el que le anunció su embarazo. Pero el parecido era innegable.

─ ¿Twilight? ─ Preguntó Flash. ─ ¿Qué pasa? ¿Hay algo malo con nuestra brillante chispa de felicidad?

─ Por favor no lo llames así ─ pidió la alicornio. ─ Todos menos eso. Mejor llamémoslo Dusk Shine.

Él le dio un beso. ─ Como mi Reina desee.

─ Y será mejor que no te perdamos de vista, Dusk. Por si acaso.


Espero que les haya gustado. Pobre Eye, le tocó seguirme el ritmo. Pero bueno, me alegro que hayamos trabajado juntos hasta este punto. Y encima convencí al compadre de hacer un cap de bonus. Es que no es aconsejable terminar un fic con 13 capítulos, digo.

No, son bromas. Pero de todos modos hay cabos sueltos que quiero cerrar. Espero les haya gustado,

Chao; nos leemos!