Esta obra NO es mía, es una traducción autorizada por la autora xX_KUUHAKU_Xx de su obra original "Communicate With Your Body"

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Si saben ingles les recomiendo encarecidamente que pasen a leerlo, es precioso! 1000000/10

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Cualquier duda que tengan sobre la historia pasen a preguntarle, ella es muy linda y estoy segura les responderá con gusto :3

Resumen:

El cuerpo de Bakugou grita "tócame" y Kirishima se relame los labios con entusiasmo. No hay problema.

Traduccion de las notas de inicio de la autora:

Hola, hola! aqui Kuuhaku! Este capítulo fue increíblemente difícil de escribir e hice un trabajo horrible con el... ¡Lo siento! Prometo que el próximo capítulo será completamente editado y revisado, más de lo que han sido los últimos 3 capítulos. En los capítulos finales habra otro POV de Kirishima y prometo que lo haré mejor que este. (ノ´ヮ´)ノ*:・゚✧

Capítulo 6: Se mío, Bakugou.

Kirishima abre los ojos suavemente, despertando de otra de sus siestas. Ha perdido la cuenta de cuántas veces ha dormido ya. Ha estado tratando de dormir más para aumentar su velocidad de recuperación para que pueda volver al océano más rápido. El pelirroja empuja su cuerpo fuera del agua y bosteza antes de mirar alrededor del baño. ¿Dónde está Bakugou?

Cruza lo brazos sobre el borde de la bañera y coloca su barbilla en estos. Kirishima frunce el ceño, aburrido, y se da la vuelta, haciendo que el agua se salga por el borde de la bañera junto con sus escamas sueltas. Ha perdido muchas. Si su madre estuviera ahí ya le hubiera regañado y le hubiera dicho que debería comer cosas más saludables, o algo parecido, pero lo único que comía ahora era pescado. No es que se estuviera quejando, amaba la carne, pero su madre siempre tenía la razón y él comenzaba a extrañar sus regaños. Sería bueno si pudiera ver a sus padres de nuevo, decirles que estaba vivo y bien y que, finalmente, había sido capaz de conseguir un compañero… O eso pensaba ¿Por qué Bakugou se comportaba de esa manera tan complicada? ¿No era él quien busco esto? ¿No fue él quien lo empezó todo?

Cuando Kirishima estaba en la escuela y aprendía sobre el apareamiento su profesora le había dicho: —Estarás listo para encontrar un compañero cuando estés entre los 16 y 20 años. También es perfectamente normal encontrar a un compañero después de los 20, así que no te preocupes mucho por eso. A los 16 es cuando tu semana de celo comenzará, y seguirá durante los siguientes años. Asegúrate de permanecer en tu habitación durante ese tiempo para no cometer acciones impulsivas sobre alguien. —La profesora habló con seriedad antes de suavizar su expresión. —El día que encuentres a tu compañero vendrá a su debido tiempo. Lo sentirás en tu corazón cuando encuentres al indicado.

Y entonces Kirishima lo sintió al final de sus veinte años. Su familia estaba preocupada por él cuando cumplió los veinte y él les aseguró que estaba bien pasar de esa edad, pero en el fondo estaba preocupado de que pudiera quedarse solo por el resto de su vida, ya que algunas personas del mar habían terminado así. Pero otra de las cosas que su profesora le había dicho y que le molestaba mucho era que el proceso para encontrar un compañero iba a ser algo suave. Kirishima no siente nada de eso en su actual situación. Perseguir un poco a la pareja estaba bien, pero Bakugou estaba rechazando completamente la intimidad. Era demasiado confuso, se deja besar y acariciar algunas veces, pero cuando quiere ir más lejos Bakugou huye ¿Por qué? ¿Por qué no le deja marcarlo como su compañero? En primera, ellos ya se comportan como si fueran pareja ¿Estará jugando con sus sentimientos? ¿Por qué Bakugou tiene tantos problemas con entregársele?

Kirishima, sin saberlo, comienza a arrancarse las escamas de los antebrazos, una a una. El dolor de aquella acción pasa desapercibida debido a los pensamientos sombríos —¿Qué es lo que a Bakugou no le gusta de mí? ¿Soy una molestia porque estoy herido? ¿O tal vez porque tiene que desperdiciar mucha comida en mí? —Kirishima pone mala cara. Como Alfa, se supone que es él el que busca la comida para su familia, dejar que su Omega haga todo el trabajo es un golpe para su orgullo y dignidad como Alfa, no es varonil. Agita la cola a su alrededor con irritación antes de comenzar a sentirse un poco desamparado. —Debe ser, tal vez, porque no soy un humano con piernas y pies. —Cierra los ojos, tratando de imaginar como seria si Bakugou también fuera un tritón y como ellos podrían nadar juntos. Bakugou probablemente preferiría poder caminar al lado de su amante ¿No? Kirishima siente ganas de llorar solo para aliviar un poco su estrés. —Ojalá pudiera entender lo que él dice… Tal vez es otra de las cosas que odia de mí, que no hablamos el mismo idioma.

La mente de Kirishima comienza a divagar y eso comienza a abrumarlo. —Me pregunto cómo estará Kaminari ¿Estará bien? ¿Volvió sano y a salvo? Ugh, extraño el océano, también extraño la brisa del océano ¿Dónde está Bakugou? Estoy aburrido, tengo hambre ¿Cuándo regresará Bakugou? Lo extraño, quiero tocarlo, solo un poco, tal vez un abrazo.

Kirishima deja de recargarse en sus brazos y los estira sobre la bañera, dejándolos colgados sin llegar a tocar el suelo. Gime y, suavemente, comienza a cantar su canción favorita, esa que su padre le solía cantar a su madre cada vez que la hacía enojar. Ella siempre se sentía mejor después de que él lo hacía, era una canción de amor que su padre le cantaba a su madre antes de que se volvieran compañeros.

Siente repentinamente una sensación de tirón en sus nervios y reconoce la presencia de Bakugou acercándose. Kirishima deja de cantar y mira la puerta, expectante. Se abre lentamente y con cuidado.

Kirishima ve al familiar rubio ceniza de afilados ojos rojos, sus cejas fruncidas en su habitual ceño y los labios apretados en una línea recta. Se ve guapo.

El pelirrojo se aparta del borde de la bañera y se hunde en el agua tapándose los oídos con fuerza para evitar escuchar a Bakugou llamándole. Kirishima no quiere oírlo, está cansado de su áspera y profunda voz que lo seduce una y otra vez. De hecho, después de lo que paso ayer, no quiere tener algo que ver con el rubio. Tal vez pueda ignorar ese sentimiento en su corazón y volver a casa olvidándose completamente de Bakugou. Tal vez su verdadero compañero está en el océano y él está confundiendo la generosa hospitalidad de Bakugou con algo como el amor. Kirishima se quiere dormir otra vez, pero es difícil cuando siente a Bakugou agarrarlo de su brazo y tirar de él insistentemente. Kirishima se levanta rápidamente, irritado. —¿¡Que…!?

Bakugou se inclina y acaricia con su cuello el cuello de Kirishima, hasta los hombros. El pelirrojo se aleja, sonrojado ligeramente, pero manteniendo la mueca de molestia en el rostro. —H-hey…

Dios, es tan adorable. La manera en la que hace su mejor esfuerzo para seguir con el contacto visual y su áspera voz que se tropieza con sus propias palabras. Lo quiere abrazar tanto. Pero no lo hace y, en cambio, se inclina y responde a la acción por cortesía. —Hola. —Está a punto de regresar al agua cuando olfatea algo. Kirishima vuelve a acercarse y olfatea su cuello.

—¿Qué mierda estás haciendo? —Bakugou lo empuja un poco, aún continúa sonrojado. Kirishima lo ignora y lo olfatea de nuevo. Huele como a otro hombre, pero es cordial y sin malicia, un amigo. Sigue olfateando alrededor, un poco más, y nota el toque de una mujer en su hombro y en su brazo, pero también es tranquilizador, otro amigo.

Kirishima retrocede, aliviado, antes de poner una mano en su estómago y hacer un puchero. Puede pedir algo de comida mientras Bakugou aun permanezca ahí.

—¿Hah? —Bakugou arquea una ceja, confundido. El pelirrojo procede a hacer círculos alrededor de su marcado abdomen y luego apunta con un dedo su boca abierta.

—Está bien, está bien. Ya entendí. —Bakugou se levanta para irse, pero vacila un poco antes de sentarse de nuevo en el suelo. Con los ojos fijos en los de Kirishima, dice: —Hambriento.

Kirishima se pierde en los brillantes ojos rojos de Bakugou. Son tan intensos y feroces, le encantan. Su cabello también luce suave a pesar de su puntiaguda forma. sólo ha podido tocarlo una vez y se sintió bastante suave. Sería genial si pudiera volver a tocarlo otra vez antes de volver a casa…

—HAMBRIENTO. —Bakugou grita con molestia y Kirishima parpadea trayendo de vuelta su atención a la realidad. —¿Huh?

Hah… nngh. —Kirishima frunce el ceño. Realmente no siente que valga la pena aprender el lenguaje de los humanos si Bakugou, después de todo, no lo quiere, pero el rubio está insistiendo demasiado, así que lo intenta de nuevo. —Hambrieee… ¿Hambriento?

—Si, a eso se le llama estar hambriento. —Bakugou suspira pesadamente mientras mete una mano dentro del agua para tocar el abdomen del pelirrojo, indicando la conexión entre la palabra y su hambre, pero Kirishima está distraído ahora por el tacto del rubio. Mira la mano del otro cándidamente antes de colocar la suya sobre la otra con curiosidad.

Bakugou aparta su mano del cuerpo de Kirishima y exclama. —Imbécil, no me toques, joder ¡Esto es estar hambriento! ¿Lo entiendes? ¡HAMBRIENTO! —Kirishima parpadea un par de veces.

—Hambriento.

—Bien. —Bakugou retrocede un poco antes de pasar una mano por los cabellos de Kirishima y acariciarlos. El pelirrojo se deja hacer y le da al rubio una pequeña sonrisa de agradecimiento. —No importa… esto es agradable. No creo poder resistirme a ti. Realmente deseo que seas mi compañero, Bakugou… puedo sentirlo ¿Tú también puedes? —Bakugou aprieta sus labios antes de sonrojarse violentamente y salir corriendo hacia la puerta dejando a un solo y confundido Kirishima en el baño.

—…¿Qué paso?

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Kirishima comía sus habituales rebanadas de pescado mientras observaba distraídamente a Bakugou colocar una sábana para cubrir un lado de la ducha, como una cortina. El rubio había puesto una pila de ropa cerca de la regadera, justo como la última vez que había tomado un baño. —¿Qué pretende?

Kirishima casi se ahoga con una rebanada de pescado cuando es testigo de cómo Bakugou entra en la ducha y tira su ropa por un lado de la puerta corrediza antes de cerrarla completamente. —¿¡Está desnudo!? —El pelirrojo no puede ver nada debido a la sabana, pero escucha el familiar sonido del agua cayendo que sale de la ducha y del vapor comenzando a cubrir poco a poco el baño. —¿No es exactamente esto lo que paso la última vez? —Kirishima termina apresuradamente su comida. —¿Por qué se está cubriendo? ¿Se está burlando de mí? Huele bien, realmente huele muy bien. —Cierra los ojos y respira profundamente, huele delicioso, justo como Bakugou.

Kirishima coloca cuidadosamente su plato en el suelo y salta fuera de la bañera, asegurándose de estar lo más tranquilo posible para evitar asustar a Bakugou, pero eso no funciona del todo cuando Kirishima entra en la ducha y centra su mirada en Bakugou.

—¿¡QUE…!? —Bakugou grita y salta, causando que se resbale y abra la puerta de la ducha de una patada. Patina y golpea con fuerza a Kirishima en su rostro. El pelirrojo gruñe, sujetando su rostro con una mano de manera dolorosa, eso va a dejar un moretón. El cuerpo de Bakugou se desliza fuera de la ducha con sus piernas a cada lado del cuerpo de Kirishima dándole al pelirrojo una privilegiada vista de todo. El agua de la ducha continúa cayendo y comienza a salir mojando el piso del baño.

—¿¡QUE DEMONIOS ESTAS HACIENDO HIJO DE TU PUTA MADRE!? ¡ALEJATE DE MI, JODER! ¡FUERA! —Bakugou le grita a Kirishima con fuerza y el pelirrojo no está seguro si la cara de Bakugou esta roja por la ira o por la vergüenza, pero la verdad no le importa mucho. Bakugou está sobre él, de piernas abiertas, y eso es todo lo que le importa. El rubio se arrastra para levantarse y poder irse, pero falla miserablemente debido a lo resbaloso del piso, entonces Kirishima lo toma de las muñecas, aprisionándolas a cada lado de su rostro.

—¿¡Q-QUE MIERDA CREES QUE HACES!? ¡QUITATE, BASTARDO! —El rubio cierra los ojos con fuerza y se retuerce debajo de Kirishima, pateándolo con violencia. Kirishima hace una mueca. —¿Por qué estas peleando? Tú fuiste quien libero su olor primero ¿No quieres esto?

Kirishima opta por besar a Bakugou, lento y tranquilo, para calmarlo. Se ha dado cuenta de que Bakugou normalmente se calma después de intercambiar unos cuantos besos e incluso ahora está funcionando. Es divertido ver a un hombre siempre tan enojado, como Bakugou, besarlo de vuelta a regañadientes solo porque no puede hacer más y lo hace tan feliz ser el único capaz de poder hacer eso con el rubio. El pelirrojo retrocede lo suficiente como para poder observar el atractivo físico de Bakugou antes de liberar su propia esencia. Mira divertido como la cara enojada de Bakugou cambia a neutral, después a cansada y, por último, erótica.

—¿Qué…? ¿H-huh…? ¿Qué… mierda… me estás haciendo…? —El rubio lo insulta y respira profundamente, derritiéndose debajo del tritón. Kirishima le suelta una de sus muñecas para recorrer con una cálida y palmeada mano el costado del cuerpo del rubio y Bakugou brinca ante el toque. —¡Hah…! M-mas… —Coloca su mano libre sobre su boca, cubriéndola, y Kirishima ladea la cabeza. —¿Qué es lo que está mal ahora? Te gusta ¿No?

Ambos ojos están nublados completamente por la lujuria y Kirishima puede sentir el cuerpo de Bakugou deseándolo, pero por alguna razón, su mente no está de acuerdo porque empuja débilmente la mano de Kirishima lejos de su cuerpo. —N-no. No quiero esto… —Lucha para liberarse del agarre que Kirishima ejerce sobre su otra muñeca, pero antes de que pueda hacerlo, el pelirrojo se inclina sobre él y frota su cuello en el de Bakugou. —¡J-joder…! Hueles tan bien. —El pecho de Bakugou resuena, enviando una agradable vibración al cuerpo del pelirrojo para después envolver firmemente su brazo libre alrededor de los hombros de Kirishima.

—Bakugou… —Kirishima gruñe y frota su cuello contra el de Bakugou, hasta los hombros, de arriba abajo, una y otra vez. —Quédate conmigo, Bakugou. Déjame amarte. Déjame marcarte como mío. —Sigue acariciando de arriba abajo el musculoso costado de Bakugou y se deleita con la manera en cómo Bakugou jadea y gime. Cuando el rubio se arquea ante su toque, Kirishima siente el miembro de Bakugou y retrocede un poco para echar un vistazo.

—¡N-no me toques…! —La boca de Bakugou está ligeramente entreabierta y su piel de porcelana esta húmeda debido al agua haciéndola brillar maravillosamente. Su rostro está pintado de un furioso sonrojo y sus músculos tiemblan debajo de su piel cada vez que Kirishima lo toca. El cuerpo de Bakugou grita "tócame" y Kirishima se relame los labios con entusiasmo. No hay problema.

El pelirrojo sujeta la cadera de Bakugou y la alza hasta su pecho para tener una mejor vista de su ano.

—¡Detente…! ¡N-no más…! Maldita sea ¡Cabello de mierda! ¿¡No puedes ver que no quiero esto…!? —Bakugou sube las manos hasta el rostro y cabello de Kirishima, empujando débilmente, tratando de alejarlo de su culo. —¡Aléjate de mí!

Kirishima mira su culo de manera casual, sin preocuparse siquiera un poco por la oposición de Bakugou. Su entrada estaba húmeda debido al agua, pero Kirishima esperaba algo más. Un claro liquido resbaladizo debería estar fluyendo, pero no había nada. El pelirrojo reajusta la posición de su brazo, llevando uno a la mitad del cuerpo de Bakugou para mantenerlo inmóvil mientras que su otro brazo se dirige a su trasero, pasando su pulgar rápidamente por la abertura de su ano. Bakugou cubre su boca rápidamente con sus dos manos para amortiguar un gemido. Kirishima mira su pulgar, está seco. Extraño. Frota su dedo índice sobre la abertura de Bakugou y el rubio se retuerce bajo su tacto.

—Mmmmph. —Los ojos de Bakugou se cierra mientras continúa apretando sus manos sobre su boca. Sus piernas están temblando y los dedos de sus pies se aprietan a ambos lados del rostro de Kirishima quien se da cuenta de que Bakugou está sobre estimulado, por lo que aminora su olor hasta que el rubio deja de temblar. El pelirrojo adentra un dedo en el ano de Bakugou, hasta el primer nudillo, antes de extraerlo para examinarlo. Todavía nada y todavía seco. Huh. ¿Tal vez Bakugou no está lo suficientemente excitado?

Kirishima coloca la cadera del rubio suavemente sobre el inundado piso de baldosas y Bakugou inmediatamente se sienta para escabullirse hacia la ducha. Cierra la llave del agua antes de voltearse a ver a Kirishima con una mezcla de enojo y deseo. —¡I-idiota…! ¡Esta jodidamente inundado ahora! —Joder, es tan lindo.

Bakugou se levanta de manera inestable y trata de irse. Ya está a mitad de camino cuando Kirishima lo toma de los tobillos y lo tira de nuevo, arrastrándolo por el suelo del baño.

—¿¡PORQUE MIERDA ES TAN JODIDAMENTE DIFICIL PARA TI COMPRENDER LO QUE LA PALABRA "DETENTE" SIGNIFICA…!? —El grito de Bakugou se ve interrumpido cuando Kirishima se desliza entre sus piernas y se inclina hacia delante, a sólo milímetros de distancia de besarlo. —¿Qué…? —Los ojos de Bakugou se centran en los labios del pelirrojo antes de volver a mirarlo a los ojos.

Kirishima le sonríe de manera maliciosa. —Sabes que lo deseas, deja de pelear. —Vio como los ojos de Bakugou se ensancharon antes de que terminara de acortar la distancia para besarse de nuevo, profunda y apasionadamente. Kirishima hace todo lo posible para transmitir sus sentimientos en el beso. —Bakugou, se mío. Sé que deseas esto, así que solo acepta tus sentimientos de una vez.

Los minutos pasaron y sus manos calientes recorrían el cuerpo del contrario. Sus lenguas acariciaban sus labios antes de que Kirishima introdujera la suya de manera dominante en la caliente boca de Bakugou, explorándola. Bakugou gime e inconscientemente le restriega su cadera a Kirishima. El pelirrojo gruñe y muerde la mandíbula del rubio antes de añadir más chupetones en el cuello de Bakugou. —J-joder… No más. Nos estamos dejando llevar… —Empuja al tritón por los hombros. —Quítate. —Murmura y Kirishima hace una mueca mientras frunce el ceño.

¿Qué es lo que está mal ahora? ¿Por qué siempre me alejas? —Kirishima lleva su mano hacia abajo, sobre el miembro de Bakugou, probándolo, acariciándolo un poco.

—A-ahh… —Bakugou se lleva una mano a la boca y muerde sus dedos, pero Kirishima le quita la mano y la presiona cerca de sus cabellos rubios cenizos. Se inclina hasta acercarse a Bakugou, recargando su frente sobre la del rubio, acomodándose, antes de besarlo de nuevo.

—M-maldita sea… Kiri… ¡Hah! Kirishima… Ba-basta… Mmph… ¡Mierda…! —No le toma mucho tiempo llevar a Bakugou cerca del orgasmo, el rubio se deshace en maldiciones, una tras otra, antes de eyacular en la palmeada mano del pelirrojo. La esencia de Kirishima aminora de intensidad y entonces nota que la esencia de Bakugou hace rato que no estaba presente. De nuevo, extraño…

Bakugou cae como peso muerto, con el cuerpo extendido en el suelo y jadeando pesadamente en éxtasis. Kirishima le levanta la cadera de nuevo y adentra suavemente su dedo en la entrada del rubio. Al sacarlo descubre que continua seco. El rubio le patea débilmente uno de los costados de su cabeza. —¿¡Que mierda se supone que estás haciendo…!? No lo hagas ¡Jodido pervertido! —Grita lleno de rabia, pero pierde su potencia debido a lo agotado que se ve con el suave rubor en sus mejillas. —¿Cómo… es que eres tan jodidamente sexy? —Perdido en sus pensamientos, Kirishima deja caer accidentalmente la cadera de Bakugou la cual golpea el suelo con un ruido sordo.

—¡Ah! ¡Jódete, perra! —El rubio se sienta abruptamente y sus movimientos hacen que un poco de su olor se esparza. Kirishima se inclina inmediatamente y olfatea su cuello. Raro. La esencia proviene de todo su cuerpo y no solo de su cuello. Kirishima olfatea sus brazos y pecho y continúa bajando hasta su marcado abdomen cuando, de pronto, Bakugou lo empuja hasta casi topar con la puerta de la ducha. —¿¡Que mierda estás haciendo ahora!? —El rubio comienza a estar más sobrio ahora sin la esencia de Kirishima nublando sus sentidos.

El pelirrojo olfatea el aire y huele una sutil indirecta del olor de Bakugou detrás de él. Se da la vuelta y olfatea dentro de la ducha hasta que se pone enfrente de dos botellas. Toma una con cuidado y la olfatea. Huele a Bakugou.

—Ese es mi jodido shampo. No toques las jodidas cosas como te de la regalada puta gana, joder. —Bakugou se sienta al lado de Kirishima, bufando irritado, antes de arrebatarle la botella de la mano al pelirrojo y volver a ponerla en su lugar. El pelirrojo olfatea con curiosidad el cuerpo de Bakugou. —¿Está usando algo para poder oler así?

Asqueroso. No hagas eso. —Bakugou frunce el ceño y pellizca la nariz de Kirishima. El pelirrojo sacude la cabeza para soltarse del agarre del rubio antes de enrollar sus brazos alrededor del torso de Bakugou y jalarlo hacia abajo sobre su cola, donde se supondría estaría su regazo. Bakugou se tensa, pero Kirishima lo mantiene en su lugar mediante un firme abrazo, acariciando sus cabellos. Su cabello esta mojado, pero continúa siendo suave y esponjoso, justo como al principio. Le gusta mucho y es muy adecuado para un hombre tan adorable como lo es Bakugou. Kirishima se ríe en silencio y Bakugou gira su cabeza hacia él.

—¿Qué diablos es tan divertido? —Bakugou chilla pero no hace nada por alejarse de Kirishima. sus brazos están enrollados alrededor de los hombros del pelirrojo y tiene una postura relajada. Tan adorable. Kirishima le sonríe y el ceño de Bakugou se profundiza, pero su rostro se enrojece con más fuerza.

La mano que acariciaba los rubios cabellos desciende, primero de arriba abajo, por la espina dorsal de Bakugou, antes de agarrar uno de sus muslos. Bakugou se retuerce, incomodo, y está a punto de protestar cuando Kirishima desliza de nuevo un dedo dentro de su abertura, tratando de comprobar algo. Observa como la expresión de Bakugou cambia a una de pánico. Entonces lo comprende todo.

—No, Kirishima… No estoy listo para esta mierda. —Bakugou hace que coloque de nuevo su mano en su espalda y frunce el ceño con frustración. Sus rojos labios se miran tan apetitosos y Kirishima se adueña de ellos, de nuevo, en un lento y comprensivo beso.

Lo entiendo. —Kirishima lo entiende ahora. Así como los humanos tienen piernas y pies en lugar de cola y aletas, así como hablan otro idioma. El cuerpo de Bakugou no funciona como el de un tritón. Él no es un Omega, no tiene glándulas que liberen su esencia y no puede auto lubricarse. Por eso es que huye, porque va a dolerle.

Kirishima retrocede y le regala una pequeña sonrisa, abrazándolo de manera íntima y tranquilizándolo. Le acaricia el cabello de nuevo y siente a Bakugou aceptar fácilmente su afecto. —Está bien, Bakugou, está bien. —El pelirrojo hace lo mejor que puede para comunicarse con el rubio a pesar del pobre vocabulario que ha aprendido. Cuando se separan, Kirishima apretuja su cabeza en el centro del pecho de Bakugou y lo mira con ojos de perrito pateado. El rubio se sonroja antes de mirar hacia otro lado y acariciar los cabellos rojos.

—Está bien… bastardo. —Kirishima sonríe encantadoramente y se deja acariciar por la mano de Bakugou, pidiéndole que masajee su cuero cabelludo y Bakugou accede. Ronronea contento hasta que Bakugou aleja su mano. Un escalofrío recorre el cuerpo del rubio y se para bruscamente para envolverse en una toalla antes de vestirse con ropa limpia.

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Kirishima se entretiene deslizándose por el suelo del baño mientras Bakugou intenta limpiar el exceso de agua que fue desperdiciada con anterioridad. Cuando el rubio termina y se dispone a salir del baño Kirishima lo sigue.

—¿Qué mierda quieres ahora, bastardo? —Bakugou lo observa desde el marco de la puerta

¿A dónde vas? ¡Yo también quiero ir! —Kirishima se acerca a él, pero Bakugou lo levanta y lo lanza a la bañera. El pelirrojo frunce el ceño. —¡No! ¡Quiero estar contigo! —Hace una mueca y se mueve hacia el lado opuesto de la bañera. Mientras Bakugou drenaba y llenaba la bañera con agua limpia, asegurándose de quitar las escamas sueltas, Kirishima se acerca lentamente hacia el borde de la bañera y salta fuera de ésta al ver que Bakugou no lo está mirando.

—¡HEY! —Bakugou se acerca al pelirrojo y lo sujeta del brazo. —¡Regresa ahí dentro, joder!

—¡No! ¡Bakugou! —Kirishima comienza a hacer un berrinche. Ambos están peleando tratando de ganarle al otro. Empujan y jalan sus cuerpos, similares en fuerza, jadeando y gruñendo por el esfuerzo. Bakugou ya estaba algo cansado debido al "trabajo manual" de hace rato, pero está más que dispuesto a continuar esa pelea, la cual se convierte en un divertido reto por ver quién sale victorioso. Solo hasta que Kirishima se ríe con entusiasmo es que se detienen. Bakugou arquea una ceja, mirándolo. —¡Esto es divertido!

—Que mierda está mal contigo. —Bakugou murmura en voz baja cuando Kirishima avanza para presionar su frente contra la de Bakugou. Ambos se tumban en el suelo, uno junto al otro, disfrutando silenciosamente la presencia del otro. Como prueba, Kirishima libera un poco de su olor y Bakugou se tensa, apretando rápidamente su nariz con una mano.

—Para con esa mierda, Kirishima. —Su voz suena nasal y el pelirrojo se echa a reír. Bakugou puede ser tan tonto a veces. Obediente, deja de liberar su esencia y se inclina para frotar su cuello contra Bakugou. El pelirrojo ronronea y suspira cerca de la oreja del rubio. —Definitivamente te deseo ahora. No importa cuánto me alejes, te haré mío. No tienes elección.

Bakugou está, sorprendentemente, tranquilo y le permite a Kirishima llenarlo de afecto. Tal vez está cansado de la actividad anterior. Cualquiera que sea la razón, Kirishima está feliz de que, finalmente, Bakugou no lo empuje tan rápido lejos de él. Kirishima coloca suavemente las manos en su cadera, de manera inocente, para no asustar a Bakugou. El rubio lentamente enrosca sus dedos en sus hebras rojas y Kirishima cierra sus ojos con felicidad. Si realmente lo quisiera, podría aprovecharse fácilmente de Bakugou con su olor, pero Kirishima no es un hombre malo. Algunos Alfas son mucho más agresivos que él, pero él no quiere ser como los demás. Especialmente cuando alguien tan bondadoso como Bakugou lo salvó de morir en la playa. Lo menos que puede hacer es ser paciente con el rubio. No sólo eso, Bakugou se convertirá en su compañero. Lo va a tratar bien. Si Bakugou quiere llevar su relación de manera lenta, entonces está bien, el pelirrojo dará lo mejor de si para que así sea. Kirishima se ríe y Bakugou deja de acariciarle el pelo para agarrárselo dolorosamente.

—¿Qué es tan divertido? ¿Por qué mierda siempre estas riendo? —Bakugou arruga la nariz con molestia, pero Kirishima le sonríe de vuelta. —… Cierra tu puta boca. Es jodidamente deslumbrante.

Bakugou mira hacia otro lado antes de regresar su afilada mirada rojiza a Kirishima cuando éste se acerca aún más a su cuerpo. El pelirrojo escanea su mirada, después su rostro, estudiando y memorizando todo. Bakugou se sonroja bajo la atención brindada por el otro y se molesta, pero aun así continua en su sitio. Es simplemente adorable, el rubio es tan adorable. Quiere abrazarlo.

Y lo hace. Sujeta a Bakugou con firmeza, pero cuidadosamente, contra su cálido pecho. Se sorprende cuando Bakugou lo abraza ligeramente, apenas un poco. Así es como es él. Kirishima se ríe antes de retroceder para mirar a Bakugou. Frunce los labios, pidiendo un beso, y los ojos de Bakugou se ensanchan un poco.

—Vete a la mierda… Si quieres besarme entonces tienes que hacerlo tú mismo. Bakugou evita el contacto visual, pero no se mueve. Debe querer el beso, pero Kirishima quiere que sea el rubio quien lo empiece. Pellizca el centro de la espalda del rubio y le ofrece sus labios de nuevo.

—¡Quítate, mierda! —Bakugou desliza sus brazos entre sus cuerpos y empuja al pelirrojo antes de levantarse y salir del baño. Kirishima se queda sentado y espera un rato, pero para su consternación Bakugou realmente se ha ido.

¿Qué…? Estaba tan seguro de que quería el beso… demasiado confuso. —Kirishima se enoja y gime, llamando a Bakugou, pero él no regresa. Vuelve a quejarse, pero sigue sin funcionar. Sus cejas se fruncen en confusión mientras se sube sobre el borde de la bañera. Comienza a arrancarse las escamas de nuevo. —Pensé que solamente no quería tener sexo ¿Pero ahora tampoco quiere besos? —Siente como si las pocas opciones de afecto que tiene estuvieran disminuyendo en cuestión de horas, pero entonces ve a su rubio cenizo favorito parado en el marco de la puerta.

Kirishima se alegra de inmediato y comienza a ir de un lado para el otro dentro de la bañera con entusiasmo. —¡Bakugou! ¡Volviste! —El pelirrojo extiende sus brazos hacia el rubio y él frunce el ceño antes de regresar y sentarse a regañadientes junto a la bañera. Kirishima envuelve sus brazos alrededor de su cuello y Bakugou inconscientemente envuelve su brazo alrededor de la espalda de Kirishima.

—Apúrate, joder… —Bakugou murmura antes de que Kirishima acorte la distancia entre ellos con un beso. Es muy suave, tan ideal. Le gusta la suavidad de sus labios en comparación con su aspecto áspero e intimidante. Realmente le sienta bien.

Bakugou retrocede repentinamente, demasiado pronto para el gusto de Kirishima quien solamente mira en su dirección. —Otra vez. —Bakugou vacila antes de acceder y rápidamente le da un pequeño pico. Kirishima se queja. —No es divertido. Bésame bien… Así. —Choca sus labios contra los del rubio, su lengua se pasea sobre los labios de Bakugou. El rubio aleja su cuerpo y cae al suelo sobre su espalda antes de poder ponerse de pie.

—Juro que te odio ¡Eres un maldito dolor en el culo! —Le grita Bakugou con las mejillas calientes y las orejas rojas. Pisotea el suelo, haciendo un berrinche, y Kirishima no puede evitar reírse de él.

Ah, está bien. Ahora lo entiendo ¡Eres tímido! Que lindo. —Kirishima mira fijamente fuera del marco de la puerta del baño hacia el salón donde Bakugou se encuentra viendo la televisión. Está actuando como si no pudiera ver o sentir que Kirishima lo está mirando y eso en sí mismo también es adorable.

Algún día, pronto, te hare mío, Bakugou. Te hare arrepentirte de haberme conocido porque de ahora en adelante no tendrás la oportunidad de mirar a nadie más que a mí.

Traduccion de las notas finales originales de la autora:

- La gente del mar tienen sentidos agudos y son capaces de entender las cosas debido a estos. Por ejemplo, Kirishima pudo saber por el olor y el tacto de Todoroki y Yaoyorozu que eran amigables.

- Los Alfas tienen la capacidad de controlar la cantidad del olor que liberan como quieran. Cuando estan en su maxima capacidad, pueden hacer que otros que esten alrededor se vuelvan sumisos, a menos que sea otro alfa. El olor de un Alfa no afecta a otro Alfa.

- Mayormente, Kirishima no entiende las palabras de Bakugou, pero sí entiende su lenguaje corporal, por lo que su interpretación es correcta en lo corporal, pero no necesariamente de acuerdo con el significado de las palabras de Bakugou. Por eso esta confundido con la mayoría de las acciones de Bakugou.

- Los Alfas tienden a ser muy agresivos y no tienen problema en violar a alguien si quisieran, pero Kirishima y muchos otros Alfas hacen todo lo posible para evitar cometer tales actos, sin embargo, los pensamientos de Kirishima son todavía muy posesivos, tal y como lo ha mostrado en este capítulo.

El punto de vista de Kaminari en el oceano y el punto de vista de Yaoyorozu comprando "Juguetes" se veran en el siguiente capitulo que terminara con el punto de vista de Bakugou

Espero verlos pronto. Kuuhaku ¡FUERA! (งಠ_ಠ)ง