Esta obra NO es mía, es una traducción autorizada por la autora xX_KUUHAKU_Xx de su obra original "Communicate With Your Body"

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Si saben ingles les recomiendo encarecidamente que pasen a leerlo, es precioso! 1000000/10

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Cualquier duda que tengan sobre la historia pasen a preguntarle, ella es muy linda y estoy segura les responderá con gusto :3

Resumen:

—¡Kirishima...! Escúchame ¡Siente lo que estoy tratando de decirte, maldición!

O

Punto de vista de Kirishima

Traducción de las notas de inicio originales de la autora:

Espero que hayan tenido una gran semana chicos. Aqui Kuuhaku!

LAMENTO MUCHISIMO POR LA EXTREMA TARDANZA!

Muchos eventos inesperados pasaron durante toda la semana y estuve ocupada en ellos, realmente lo siento!

Trate de hacer este capitulo entretenido y especialmente mejor que el anterior punto de vista de Kirishima porque fue un capitulo realmente extraño, asi que porfavor disfrutenlo.

Capítulo 12: Escúchame.

El apartamento esta extrañamente tranquilo y es inquietante para el pelirrojo sentado en una bañera llena de agua, completamente solo. Kirishima gime por millonésima vez ese día, llamando al rubio, pero éste no viene. Por supuesto que no vendrá. Kirishima puede decir que no hay ninguna otra presencia en el departamento aparte de la suya propia.

Bakugou... ¿A dónde fuiste de nuevo? —Una sensación de vacío en su pecho pulsa dolorosamente por la falta de una resolución con el rubio. Se siente horrible y cada terrible sentimiento que podrías sentir en el mundo. —Lo siento, Bakugou ¡Lo lamento tanto...!

Su corazón se hunde y los recuerdos de sus despreciables avances sobre Bakugou atormentan a su cerebro mientras siguen pasando como flashes en su mente una y otra vez. Sus lágrimas, su dolor, sus gritos. Todo. Todo eso permanece claro y vívido en su mente. Kirishima apenas podía oírlo sobre sus impulsos sexuales incrustados en sus genes de ser un alfa y podía recordar cómo su mente se nublaba con una voz que gruñía posesivamente, "Mío. Todo mío Te convertiré en mi compañero. Eres mío, Bakugou."

Kirishima aprieta los dientes con irritación y está tan increíblemente enojado consigo mismo por dejar que su lado alfa se haya llevado lejos su autocontrol y lastimado al hombre que quiere mantener a salvo. Por supuesto que era un producto que lubricaba su ano, de igual forma en la que Bakugou tenía una botella en la ducha que le hacía oler bien. ¡Debería haberlo sabido! ¡Es tan jodidamente obvio! ¡Te imaginaste eso antes, imbécil! ¡Él es humano! ¡Maldita sea, maldita sea, MALDITA SEA!

Kirishima se agita violentamente y echa agua sobre las paredes y los suelos de baldosas del baño, siseando y gruñendo frustrado. Vergüenza. Culpa. Dolor. Angustia. Ansiedad. Las emociones superan al pelirrojo con facilidad y su corazón late más rápido en pánico y rabia.

—¡AAGHHHHH! —¡JODER! Grita bajo un rugido gutural fiel a sus sentimientos en el fondo de su corazón. ¿Por qué... por qué hice eso...? Kirishima se desmorona y se sumerge en el agua con lágrimas que fluyen de sus ojos tristes y se dispersan en el agua.

¡Mierda…! Kirishima solloza y permite que sus lágrimas salgan libremente sin resistencia. Esto no debería suceder. Nada de eso.

¡No seré agresivo ni malo con mi compañero! ¡Nunca! —Kirishima se ríe y señala al tritón rubio con una mirada presuntuosa. —Lo amaría hasta la muerte. Sin violación, sin abuso. Sólo dulzura y ternura.

Kaminari ríe de todo corazón y sacude la cabeza— Eso es lo que se supone que debes hacer, idiota. Un compañero para la vida ¿recuerdas?

No puedo esperar, me pregunto quién sería el mío. —Kirishima canta y se ríe brillantemente antes de que Kaminari golpee su brazo con una gran sonrisa.

Apuesto a que me encontraré un compañero antes que tú.

Diablos, no, yo estoy mejor.

¿Que mierda? ¡Soy más sexy que tú!

CORRECCIÓN. YO soy sexy, tu eres un chico bonito. —Kirishima cruza sus brazos y levanta su nariz con triunfo. Kaminari se burla y le da una mirada divertida.

Prefiero escuchar eso de una chica, gracias.

Puede que consigas a un hombre que conoces. —Kirishima menea sus cejas y sonríe burlonamente antes de nadar lejos con Kaminari persiguiéndolo, avergonzado.

Las memorias de él hablando con Kaminari acerca de su celo y los impulsos sexuales permanecen en su mente. Se habían prometido mutuamente no caer en los estereotipos típicos de ser un alfa y cometer actos inmorales sobre sus amantes. Solía ser un recuerdo divertido y memorable, pero ahora lo persigue en el fondo de su mente como un dedo acusador.

Dijiste que no serías agresivo. Dijiste que no violarías. ¿Gentileza y ternura? ¿Dónde quedo eso? Le hiciste daño. Has herido a Bakugou.

Kirishima se burla irónicamente de su hipocresía antes de morder su labio inferior mientras tiembla de culpa y tristeza por sus acciones. Se rompe y sangra bajo la presión de sus afilados dientes. Esto no debería de suceder. Se suponía que debía encontrar un omega que se ajustara a él, casarse y vivir juntos para siempre. Otro tritón o sirena, no un humano. No es un hombre guapo, sexy y lindo. No una persona explosiva, pero tímida y bondadosa. No Bakugou... no él.

Su pecho se contrae y siente como si su caja torácica aprisionara su corazón dolorosamente. La frustración y la culpa inundan su ser mientras él recuerda el momento en el que Bakugou estaba bajo él, desnudo y vulnerable. El sonido del rubio gritando en agonía y tratando de liberarse se queda en los oídos de Kirishima y sacude frenéticamente la cabeza para librarse de ello en vano. Solloza otra vez y tira de su pelo sin piedad, rasgando las hebras escarlatas a cada tirón. ¡Jodido infierno...! ¡¿Qué he hecho?! ¡Lo siento mucho Bakugou...!

Todo era su culpa. Su estupidez por no saber sobre el lubricante, su falta de conocimiento de los seres humanos, sus avances agresivos y la persistencia debido a ser un alfa, y su olor que incapacitó a Bakugou. Debió de sentirse tan injusto, tan desesperado por estar en la posición de Bakugou. A pesar de su constitución muscular y poderosa fuerza, Bakugou quedó inmóvil bajo él. Débil e indefenso. Ni siquiera pudo pelear, Bakugou lloró e incluso le rogó que se detuviera.

Y sin embargo, ese mismo hombre todavía lo visitó hace un tiempo para dejar un plato de pescado y verduras junto a la bañera antes de desaparecer hacia alguna parte. Bakugou es tan amable y generoso, hospitalario para cuidar de Kirishima además de procurar alimentarlo también. Es increíblemente guapo y el aura intimidante y la apariencia áspera que tiene son muy sexy. A Kirishima le encanta la forma en que los intensos ojos rojos de Bakugou se afilan bruscamente, su pelo rubio ceniza único en color y nada comparado al rubio de Kaminari, y le encanta su piel blanca como la nieve y lo suave que se siente. Cuando se ruboriza, es la cosa más linda que ha visto nunca o la forma en que balbucea y se menea cuando se avergüenza es tan entrañable, así como todo lo demás acerca de él. Incluso cuando grita e insulta al pelirrojo, no es molesto ni temible… Excepto cuando tiene una verdadera razón para estar molesto con Kirishima por cada avance no consensual que él hace hacia su persona.

Sintiéndose absolutamente miserable y en un tumulto total, Kirishima decide dormir. Sueña con la escena del dormitorio sin que él estuviera violando a Bakugou, sólo que la rubia lo empuja fuera de la cama y después cada quien pasara su vida casualmente después de eso. Qué fácil podría haber sido evitar un giro tan terrible de los acontecimientos.

El sueño se repite una y otra vez, pero desafortunadamente siempre terminó con él encima de Bakugou y aprovechándose del pobre hombre. Kirishima se despierta con una sacudida y sus ojos frenéticamente buscan a Bakugou, pero se da cuenta de que todavía está en la bañera y la presencia del rubio sigue ausente. Kirishima se levanta para sentarse y suspira cansado. Mira a los lados y enfoca los ojos en el plato de rodajas de pescado estéticamente colocado en un círculo con las verduras verdes y frescas en el centro. El estómago del pelirrojo se queja con hambre y rápidamente lo recoge. Come hasta dejar el plato limpio, asegurándose de terminar la comida que Bakugou había preparado tan ordenadamente para él.

Todavía sintiéndose culpable e inútil como hombre, Kirishima decide devolver el plato a su lugar original y salta de la bañera. Coge una toalla y golpea ligeramente su cuerpo para quitar el exceso de agua, tal como lo hizo Bakugou y se acerca a la puerta del baño. Recuerda al rubio girar la perilla y tirar de ella, repitiendo el mismo movimiento, abre la puerta con éxito para revelar frente a si la sala de estar. Cuidadosamente, Kirishima arrastra su cuerpo hacia fuera junto con el plato presionándolo cerca de su pecho y mira a su alrededor el cuarto en el que se encuentra, mira la afelpada alfombrada debajo de la mesa de café en particular.

Esta es la casa de Bakugou, ¿verdad? Entonces la mayoría de las cosas aquí no deberían ser peligrosas... —Con este pensamiento en mente, se mueve más hacia la sala de estar y acaricia la alfombra. Es suave bajo su toque y le da una pequeña sonrisa de triunfo antes de olfatear el aire para identificar a dónde pertenece su plato. Puede oler el débil aroma de los alimentos en la cocina y se dirige hacia allí, levantándose sobre el borde del fregadero para ver platos de aspecto similar allí. Kirishima sonríe por su victoria y coloca su plato en el fregadero para que pueda unirse a los demás.

Cuando regresa al suelo de nuevo, se da cuenta de que el lugar huele fuertemente a Bakugou. Debe pasar mucho tiempo aquí. Kirishima se sonroja ligeramente y sonríe al pequeño hecho que ha aprendido mucho sobre el rubio, pero inmediatamente su expresión cambia. Esa información es inútil si no va a quedarse con Bakugou después de que sea enviado de vuelta al océano. Baja los ojos tristemente antes de frotar su cuello en los mostradores, gabinetes y manijas que huelen como el tacto del rubio. Kirishima de repente siente la necesidad de dejar algunas de sus marcas.

Se traslada a la sala de estar y esparce su olor contra todos los muebles que puede tocar con sus manos hasta que se encuentra con la última habitación del apartamento. El dormitorio de Bakugou. Kirishima gira con cuidado el pomo de la puerta y lo abre lentamente para revelar la habitación en la que había violado al hombre que amaba. Una punzada de culpa le golpea directamente en su corazón por lo real que el evento había sido y en lo mal que sus sueños siempre terminan. Kirishima siente un ardor en las esquinas de sus ojos antes de que inhale profundamente y entre en la habitación. La toalla de Bakugou todavía está en el suelo junto con la botella de lubricante y juguetes sexuales dispersos al azar. Kirishima se acerca cautelosamente a los objetos en forma de pene y los empuja. Inclina la cabeza hacia un lado y los olfatea antes de inclinarse en shock sobre dos juguetes específicos que huelen a Bakugou y lubricante.

Santa mierda... ¿Los puso dentro de él? —El corazón de Kirishima comienza a latir rápidamente y puede sentir su cara cada vez más caliente. —¡¿Estaba tratando de estirarse?!

Kirishima cubre su boca y mira a un lado, incapaz de mirar los objetos sexuales que se encuentran frente a él. Se siente muy halagado y honestamente un poco feliz de que Bakugou haría tal cosa para poder coger con él, pero su corazón se aprieta fuertemente.

Estás loco, Bakugou... —Kirishima inconscientemente comienza a tirar de sus escamas y estas se acumulan en el suelo con brillantes colores de rojo, marrón y negro. Bakugou se estaba preparando... y Kirishima simplemente lo violo. —Debería haber esperado... debería haber sido más paciente. Bakugou... siento mucho que hayas tenido que aguantarme todo este tiempo…

Kirishima mentalmente se da una bofetada por ser tan impulsivo y egoísta por querer hacer de Bakugou su compañero. Y entonces lo comprende. Ah, ya veo. Tiene sentido el por qué algunas gentes del mar nunca encuentran a sus compañeros entre las edades de 16 y 20. Tal vez algunos de sus compañeros eran humanos, pero nunca tuvieron la oportunidad de aparearse con ellos o lo hicieron y terminaron en la misma situación que Kirishima. El pensamiento le molesta cuando se pone a pensar en ese sentimiento que hay entre Bakugou y él. Sabe que se supone que son compañeros. Lo siente en su corazón. Pero tal vez…

Tal vez esto estaba destinado a ser y no podemos estar juntos. Tal vez así es como funciona el mundo y algunas personas nunca llegarán a estar con sus seres queridos. Después de todo, la vida es injusta ...

De repente siente un tirón en sus nervios e inmediatamente lo reconoce como seres humanos justo fuera de la puerta principal del apartamento. Salta del dormitorio y mira hacia la puerta con pánico y desesperación.

Tengo que decirle que no podemos estar juntos... Tengo que decirle que me deje volver a casa. Ya no merezco estar aquí. Has hecho más que suficiente por mí Bakugou y yo te he pagado de la peor manera posible... Lo mejor que puedo hacer ahora es dejarte, desaparecer por completo de tu vista y memoria para que puedas vivir feliz sin que yo interfiera. De buena gana me quedaré sin pareja por el resto de mi vida si eso significa levantar esta carga de tus hombros... Te amo, Bakugou... Haré cualquier cosa por ti.

Cautelosamente, se mueve a la sala de estar y mira cuidadosamente a la puerta principal del apartamento. Parece que hay dos personas hablando entre sí, una de ellas es Bakugou. Kirishima puede decir que es él por la frecuencia de las ondas de sonido producidas por su voz, pero algo está un poco fuera de lo usual… ¿Arrastra las palabras? Su discurso es apagado y no de la manera generalmente brusca con la que habla. Y ese arrastre de palabras suena diferente de cuando está bajo la influencia del olor de Kirishima.

La otra persona parece ser un hombre a juzgar por el bajo tono de voz que posee... ¿Quién demonios es? ¿Con quién demonios estás, Bakugou?

Unos crujidos de pequeños objetos metálicos se entrecortan ligeramente mientras Bakugou parece estar luchando por abrir la puerta. Un clic y un giro de la perilla hace que Kirishima retroceda un poco antes de que vea el pelo rubio ceniza dentro y hace que sostenga el aliento. Está aquí.

Bakugou parece... desaliñado y enrojecido. Está tambaleándose mucho y es muy inusual de él actuar de esta manera. Los ojos del rubio estan vidriosos y nebulosos y su reacción es lenta cuando finalmente se da cuenta de que el pelirrojo está sentado en silencio en la sala de estar.

—Woah ¡Santa mierda! ¿Q-qué estás haciendo aquí, Kirishima? —Bakugou grita de sorpresa antes de mirar a su alrededor cuidadosamente y entrar para cerrar la puerta detrás de él. Su discurso es pesado, arrastrado y lento y la forma en la que lentamente cae al suelo para quitarse los zapatos es muy extraña también.

Kirishima silenciosamente se acerca más, curioso del por qué está actuando de esa manera cuando una ola del olor de Bakugou lo golpea. No, no es Bakugou. El olor no le pertenece necesariamente. Con cautela, olfatea el aire y hay una mezcla de olores que particularmente no le gustan. De hecho, los odia. Ya puede sentir su piel pinchando bajo una sombría anticipación de la explicación de Bakugou y una burbuja de rabia comienza a elevarse dentro de sí mismo. Huele terriblemente como múltiples hembras y machos, sudor, lujuria, y un olor peligrosamente tóxico, todo mezclado. Ambos se miran a los ojos y los rojos de Bakugou están llenos de temor y pánico. Kirishima gruñe bajo y en advertencia, el sonido retumbando en su pecho. ¿Qué diablos hiciste, Bakugou?

—...Hey. —Bakugou se congela y tensa en su lugar en el suelo y no mueve un solo músculo. Pasan unos minutos antes de que Kirishima esté más cerca y Bakugou levante rápidamente una mano. —Espera, no te muevas. Sé que estás molesto, pero sólo... dame un momento para explicar.

Bakugou se levanta lentamente y se mueve alrededor del tritón, de nuevo presionado su cuerpo contra la pared para crear distancia. Mantienen contacto visual, pero la mirada de Bakugou es nebulosa y desenfocada. Kirishima sisea y gruñe cuando Bakugou intenta pasar rápidamente, lo que a su vez envía una ola más fuerte de su inquietante olor. Kirishima lo toma del tobillo con rabia y tira bruscamente de él. El rubio grita de sorpresa y golpea el suelo gruñendo en voz alta.

—¡Ughh, joder...! ¡Mierda, eso duele! —Bakugou sostiene un lado de su cabeza dolorosamente y abre sus ojos con aturdimiento.

Kirishima olfatea el cuerpo del rubio y retrocede violentamente con los ojos abiertos llenos de shock e incredulidad. —¿Me estás tomando el pelo…? ¡Fuiste a ver a otras personas!

—No es lo que piensas…! ¡No he cogido con nadie… Kiri…Mmph! —Kirishima da una palmada en la boca del rubio y lo mira furiosamente. Las esquinas de sus ojos arden nuevamente debido a nuevas lagrimas formándose y Bakugou tarda en reaccionar, pero reacciona, sin embargo. Sus ojos se ensanchan y él quita la mano de Kirishima de su boca —¡No, no, no! ¡No llores, joder! ¡Te lo estoy diciendo…! ¡No es lo que piensas…!

Con un rápido giro de su puño golpea duramente la mejilla de Bakugou y la cabeza del rubio golpea el suelo con un ruido sordo. Gime de dolor y náuseas, se encoge en sí mismo —¡Urghh, mierda...! ¡Maldita sea, guarda tu puñetazo!

Kirishima rápidamente limpia sus lágrimas antes de agarrar el cuerpo del rubio y empieza a olfatearlo. A esas alturas, puede decir que Bakugou ha sido tocado de una manera lujuriosa por todo su cuerpo, pero lo que más le molesta son las muchas manos que le tocaban el culo y específicamente un macho y una hembra tocaban su polla. Pero Kirishima también puede decir que Bakugou no hizo ningún movimiento para tocar a nadie de una manera sexual... De cualquier manera, eso no está bien.

¿Qué diablos ocurrió? ¿Te han acosado sexualmente? ¡¿Dónde fuiste que hizo que tanta gente te tocara?! Tú eres mío para que yo te toque mientras esté aquí. ¡Eres jodidamente mío!

El autocontrol de Kirishima se está yendo y él comienza a rasgar las ropas de Bakugou en pedazos mientras el rubio lo deja hacer, tumbada en el suelo y maniobrando cada vez que el pelirrojo se esfuerza por tirar de la tela. Pronto, Kirishima jadea con rabia y Bakugou se queda en silencio, desnudo en el suelo. El pelirrojo se inclina hacia el rubio y olfatea su cuerpo, específicamente sus áreas privadas y está claro, aparte del olor venenoso de algo tóxico que fluye en los flujos de sangre del rubio y apestando todo su cuerpo, que nadie ha tocado su piel desnuda, excepto su piel expuesta como la de sus brazos, pero aun así trastorna a Kirishima que la gente haya tocado algo suyo.

Bakugou se levanta lentamente del suelo y nivela sus ojos turbios con los del pelirrojo. —Juro... que no he tocado a nadie.

Kirishima rápidamente mira a un lado. —No me mires... sé que te hice algo terrible ¡Pero debiste haberme echado si simplemente ya no me querías más...!

—Kirishima, quiero que te quedes aquí conmigo.

¿De verdad tenías que salir y rodearte de pervertidos? ¿Sabes lo que eso me hace?

—Me di cuenta de que eres el único para mí.

¡Soy un alfa! ¡¿Estás tratando de agitarme?! ¡Te odio tanto en estos momentos...!

—Te amo.

Kirishima todavía no mira a Bakugou y su cerebro continúa desbordándose de oscuros pensamientos. Inconscientemente, Kirishima tira de sus cabellos y rasga las hebras rojas con fuerza antes de que Bakugou agarre sus muñecas.

—¡Oye! ¡No hagas eso!

Kirishima le da una palmada con la mano y le muestra peligrosamente sus dientes afilados al rubio. —¡NO ME TOQUES!

—¡Kirishima...! Escúchame. ¡Siente lo que estoy tratando de decirte, maldita sea!

El pelirrojo empuja lejos a Bakugou y se precipita hacia la puerta principal, agarrando el pomo de la puerta y gimiendo bajo y con anhelo. —¡DÉJAME IR A CASA…! ¡QUIERO IRME! ¡QUIERO ESTAS EMOCIONES FUERA DE MÍ!

—¡BASTA! —Bakugou camina con pasos tambaleantes, pero jala con dureza al pelirrojo y cae al suelo con él. Bakugou se aferra al centro del cuerpo de Kirishima y trata de alejarlo de la puerta. Su cola tira y golpea los zapatos en el umbral de la puerta de manera desordenada. —¡KIRISHIMA! ¡SOLO… MIERDA...! ¡ESPERA UN MINUTO!

Kirishima empuja lejos al rubio y su espalda golpea el duro suelo, gritando de dolor y agarrando su cabeza de nuevo. El tritón se mueve hasta alejarse de él y se desliza para alcanzar la ventana en la sala de estar desesperadamente. —¡ESTO ES LO PEOR! ¡¿CÓMO PUDISTE HACERME ESTO?! ¿¡POR QUÉ DEJASTE QUE LA GENTE TE TOCARA!? ¡¿REALMENTE NO QUIERES ESTAR CONMIGO?!

—¡KIRISHIMA! —Bakugou corre hacia el pelirrojo lo más rápido que puede, aun y con los movimientos de su cola. Aprovecha su oportunidad y aleja al pelirrojo de las persianas antes de que pudiera tocarlas. —¡LA GENTE PODRIA VERTE... TU ESTUPIDO PELOS DE MIERDA!

A pesar de que Kirishima es más débil en tierra, el estado borracho de Bakugou le da una desventaja y luchan por igual. Ellos luchan uno contra el otro en una ráfaga de ira y desesperación. Jalan, empujan y agarran, tratando de liberarse de los apretados agarres uno del otro.

—¡KIRISHIMA, POR FAVOR...! ¡ESCUCHA…UGH… ME! ¡MALDITA SEA!—Otro puño se estampa contra la mandíbula de Bakugou y él escupe sangre antes de lanzarle puñetazos también. —¡¿ENTENDISTE... ALGO… DE LO QUE ESTABA INTENTANDO DECIRTE?!

Sin previo aviso, Kirishima muerde al rubio con sus afilados dientes y los hunde profundamente, rompiendo la piel del hombro de Bakugou quien grita de dolor. Empuja lejos al pelirrojo y agarra la herida con su mano dolorosamente. Kirishima intenta huir, pero Bakugou agarra su cola y lo arrastra hacia él.

—¡KIRI…SHIMA...! ¡AGUANTA! —Bakugou lanza un puñetazo al estómago de Kirishima y este se encoge de dolor antes de que el rubio lo abrace por el cuello en un apretado agarre. Bakugou rápidamente se mueve para frotar su cuello contra el de Kirishima con sentimiento. ¡Quédate conmigo! ¡No te vayas! Elíjeme... ¡Déjame amarte...!

El corazón de Kirishima late y vacila en su lucha. —¡¿Que es…?!

Bakugou se sujeta a su cuello como si de su vida se tratara y sigue frotando. —¡Kirishima, por favor...! ¡Escúchame, quiero que te quedes! No te vayas, te quiero ¡Te quiero…!

El pánico agita su pecho y su corazón late rápido y duro por la adrenalina de la lucha y la confesión de Bakugou. Superado por la emoción, Kirishima ruge y ataca a la cosa más cercana y eso es el rubio. Su cola golpea su estómago y saca el aire de los pulmones de Bakugou. Apresuradamente, el rubio lleva una mano a su boca y comienza a tener arcadas antes de levantarse e ir corriendo al baño, balanceándose de lado a lado borracho.

De repente, Kirishima puede oírlo gemir y guacarear con la garganta ronca. Su corazón se hunde por haber lastimado a Bakugou de nuevo y se mete en el baño para ver al rubio inclinado sobre el inodoro vomitando. Entra en pánico y se acerca al hombre antes de detenerse en su acercamiento y entonces decididamente cierra el resto de la brecha entre ellos. El aroma del toxico olor se aferra densamente sobre la piel del rubio y no huele seguro. Kirishima quiere retroceder, pero está muy preocupado por el hombre que está a su lado. —¡Bakugou...! ¿Estás bien?

Bakugou lo mira perezosamente y se limpia la baba. Deja caer la cabeza sobre el pecho de Kirishima y empuja hacia adelante —...Lo siento.

Kirishima mira lentamente al suelo y frunce el ceño con un poco de duda. Se menea en su lugar y trata de alejarse antes de que el rubio se agarre a sus costados. Bakugou empuja contra su esternón más duro y gime de manera humilde.

—Mira. Lo siento... Estaba siendo estúpido y fui a un maldito club... Pero realmente no toque a nadie. —La espalda de Bakugou se estremece y hace otro ruido de guacareo antes de que Kirishima lo empuje rápidamente al retrete. Se aferra a los bordes del inodoro hasta que sus nudillos se vuelven blancos y se aflojan cuando ha terminado de vomitar sus tripas. Bakugou echa una mirada al pelirrojo y dice: —...sólo fui a tomar unas copas... Y también sé que no debería haber hecho eso... No me había dado cuenta de lo mucho que te quería... A-así que volví por ti…

Kirishima mira dentro de los ojos rojos del rubio, buscando algún indicio de engaño, pero no encuentra que haya engaño presente. Es un poco chocante ver a Bakugou ser genuino y honesto sobre sus sentimientos por primera vez.

...¿Realmente es algo bueno para mi estar contigo, Bakugou? ¿Me aceptas incluso después de todo lo que te he hecho?

Bakugou asiente con la cabeza y vuelve a mirarlo a los ojos. —Demonios, carajo, sí.

El rubio mueve una mano hacia arriba y acaricia su pelo con ternura antes de inclinarse para presionar sus frentes. —Te quiero, Kirishima.

Con esas palabras, un peso se levanta del pecho de Kirishima y él visiblemente se relaja bajo el toque de Bakugou. Las lágrimas fluyen por su cara y el rubio se aleja para apartarlas. Kirishima baja la cabeza y mira al rubio con ojos de cachorro.

—…¿De verdad…?

—Sí, de verdad... estupido —Bakugou suspira antes de levantarse, vacila antes de que bajarle al inodoro y se mueve hacia el fregadero para cepillarse los dientes. Kirishima lo sigue de cerca y le mira desde el suelo con grandes y brillantes ojos.

—…¿Estás seguro?

Bakugou mira hacia abajo, a la cara del pelirrojo, y se ruboriza de un rosa claro antes de restregar su pelo rojo y reanudar su tarea de cepillarse. Kirishima sonríe suavemente y envuelve sus brazos alrededor de su pierna y lo acaricia, riendo en silencio. Tan pronto como el rubio termina de cepillarse los dientes, se inclina sobre una rodilla y lo besa suavemente.

—…Espera aquí. Tengo que ducharme ... —Bakugou murmura en voz baja antes de agarrar un nuevo conjunto de ropa de su dormitorio y prepararse para tomar una ducha. Kirishima lo sigue de nuevo y Bakugou lo mira con una pequeña sonrisa. —Te dije que esperaras... Eres como un maldito perro... Qué lindo.

El cuarto de baño rápidamente se envuelve en una niebla y huele fuertemente al shampoo y jabón de Bakugou. Kirishima espera pacientemente junto a la ducha y resiste con éxito la necesidad de tocar al hombre. Cuando Bakugou sale de la ducha, inmediatamente cae al suelo y parpadea pesadamente.

—Ugh... estoy tan jodidamente borracho... jodidamente agotado. —Bakugou parece cansado y débil por la lucha anterior, el pelirrojo rápidamente agarra una toalla para él, dejando salir exclamaciones de felicidad. Bakugou se burla y le da una ligera sonrisa —Gracias...

Trata de secarse, pero Bakugou no puede controlar sus músculos muy bien, así que el pelirrojo toma la toalla y lo hace por él. Kirishima hace todo lo posible para ignorar los gemidos tranquilos del rubio cuando toca ciertas áreas del cuerpo de Bakugou y evita el contacto visual, pero el rubio levanta su cara para besarlo ligeramente. El pelirrojo se sonroja con un ligero tono rosa e intercambian otro beso rápido antes de que el rubio se esfuerce por ponerse la ropa. El olor tóxico todavía está presente pero muy sutil ahora y Kirishima puede tolerar eso fácilmente si significa estar cerca del rubio.

Bakugou toma una de las manos palmeadas de Kirishima y de manera ebria aun lo arrastra hacia su habitación, Kirishima lo sigue obedientemente. Se acuesta en la cama gimiendo y Kirishima se alza con sus fuertes brazos, acomodándose en las mantas de felpa junto al rubio. Están tumbados uno junto al otro estrecha e íntimamente antes de que Bakugou lo mire con su sonrisa maníaca y sus ojos entrecerrados. Kirishima traga saliva. Se ve increíblemente sexy así.

—Sabes... no me importaría si te aprovechas de mí ahora mismo. —Bakugou arrastra sus palabras, pero mantiene sus ojos medio entrecerrados, centrados en Kirishima. Pasa una mano por su amplio pecho hasta su muslo y arquea la espalda un poco, exhalando un suspiro airado y Kirishima no puede dejar de mirarlo fijamente. —Hah... Tócame, Kirishima.

El pelirrojo traga nerviosamente y mira a un lado. —N-no, Bakugou. —No sabes en qué te estás metiendo...

—No tendrás otra maldita oportunidad, idiota... Apresúrate de una puta vez. —Bakugou se levanta pesadamente y balancea una pierna sobre Kirishima para sentarse a horcajadas sobre él.

—¡¿B-Bakugou...?! —Kirishima sintió que su corazón daba un salto al ver al rubio iniciando algo así por primera vez. —No…

—¡Cierra la puta boca…! —Bakugou mueve la cabeza hacia arriba y hacia abajo antes de enderezarse y asegurarse sobre la pelvis del pelirrojo una vez más. Kirishima gime y coloca sus manos en sus caderas y el rubio se ríe para sí mismo antes de dispararle una mirada presuntuosa. —Mañana no seré tan jodidamente generoso... Follame, Kirishima.

Bakugou levanta el dobladillo de su camisa y se esfuerza por sacarla, arrojándola a una zona ambigua en su dormitorio antes de inclinarse para besar a Kirishima. El beso es descuidado y perezoso, pero esta es la primera vez que Bakugou lo besa profundamente por su propia cuenta, así que lo tomara felizmente de la manera que sea.

Se demoran en su beso, lento y tranquilo. El cálido cuerpo de Bakugou está presionado contra su pecho y Kirishima puede sentir sus corazones latiendo rápidamente. Sus lenguas lamiendo y deslizándose dentro de la boca del otro, entrando y dando vueltas curiosamente. Pequeños jadeos y gemidos escapan de sus bocas mientras se agarran uno al otro, tratando de acercarse cada vez más, reduciendo la distancia entre ellos a nada.

—Hah, carajo... Eres tan jodidamente perfecto. —Bakugou se aleja para respirar pesadamente y se sienta, poniendo todo su peso en la pelvis de Kirishima. Sus ojos todavía están entrecerrados y parpadean perezosamente en su estado aturdido. Parece un poco somnoliento, pero eso incluso lo hace parecer aún más sexy si es que realmente está somnoliento o no.

—Bakugou... —Kirishima le mira con preocupación. —Deberíamos detenernos ahora... Antes de que vuelva a perder el control.

—No... Follame —Bakugou exprime las palabras y comienza a rodar sus caderas sobre la hendidura de Kirishima a propósito. El pelirrojo gime y coloca sus manos sobre las caderas del rubio otra vez, sosteniéndolas en su lugar con seguridad. —¿Te gusta esto, verdad?

Bakugou le da una mirada sexy y el corazón de Kirishima palpita con un poco más de fuerza debido a la intensidad del color rojo de sus ojos a pesar de la mirada perezosa que posee ahora. Los ojos de Kirishima descienden hasta los labios del rubio cuando él lentamente se lame el labio superior sensualmente antes de que deje caer su cabeza y se agache fuertemente.

—Ughh... Mierda, estoy tan jodidamente borracho... —Bakugou se inclina hacia un lado y Kirishima se sienta rápidamente para sostenerlo antes de que se caiga de la cama. El rubio le toca un lado de la cabeza y arruga la cara con dolor. —Todavía me duele la cabeza...

—¿Bakugou? —Kirishima lo mira con sus grandes ojos, preocupado.

—...Tienes los ojos más grandes del mundo... Es tan jodidamente lindo... —Bakugou cabecea sobre el pelirrojo y perezosamente enrosca sus brazos alrededor de su cuello. —Te amo.

Kirishima enrojece con un profundo tono de rojo antes de cerrar los ojos y juntar su frente con la frente del rubio. Nunca se sintió tan aliviado y feliz en toda su vida. —Yo también te amo.

—Ahora acuéstate, joder. —Bakugou se aparta y presiona una palma en el fuerte pecho del pelirrojo y empuja, pero termina cayendo sobre la cama sobre su propia espalda. —Ughh...

—¡¿Baku...?! —Kirishima grita su nombre con preocupación, pero de inmediato aprieta la mandíbula cuando ve al rubio sacándose sus pantalones junto con sus boxers. —¿Qué diablos estás haciendo, Bakugou? —Kirishima rápidamente mira hacia otro lado, pero no pudo resistirse cuando sintió que el rubio tocaba sus costados con los pies. Bakugou se ve deliciosamente dispuesto y abierto para que él lo tome, pero no hay lubricante presente en su ano. Frunce el ceño preocupado. —Va a doler aún más que la última vez si pierdo el autocontrol de nuevo.

—Kirishima... Hah... Tócame. —Bakugou se retuerce y comienza a correr sus manos sobre su cuerpo, sin romper nunca el contacto visual. Sus dedos comienzan con su cuello y se arrastra sobre su clavícula, pecho ancho, lados musculosos, y luego hacia abajo más lejos de su línea v. Separa sus piernas lo más que puede y pasa sus dedos sobre la piel entre su muslo interior y sus testículos, gimiendo.

—Follame, Follame duro, Kirishima.

El pelirrojo no podía dejar de mirar ese momento tan poco característico que se desarrollaba ante él y traga nerviosamente antes de adentrarse inconscientemente entre las piernas de Bakugou. Bakugou gime y rueda sus caderas con entusiasmo.

—Apresúrate... he estado esperando toda la puta noche por esto. —La boca de Bakugou se abre ligeramente y se le escapan nubes de aire caliente.

Kirishima sostiene las sábanas bajo sus palmas, apretándolas con demasiada fuerza. Bakugou huele placenteramente sexual y es muy tentador, pero esta es una idea terrible. Por más feliz que este de que Bakugou quiera coger, es mejor que lo haga otro día... Cuando este un poco más sobrio que ahora. Mira una última vez al rubio. —Sé que quieres sexo, pero ¿Te olvidas de lo grande que soy...?

Bakugou frunce el ceño antes de mover sus brazos para levantarse lentamente y coloca una mano en el hombro de Kirishima, empujandolo para indicarle que quiere que el pelirrojo se acueste y este cumple. Tan pronto como la espalda de Kirishima golpea la cama, Bakugou lo monta con su cabeza hacia abajo debido a su estado borracho. Gira sus caderas de nuevo y gime fuerte.

—Ughh... Sabes... He estado pensando en.… cómo quería hacerte un baile erótico... toda la noche en el club... Mierda, estás tan jodidamente bueno... Maldición. —Su cuerpo se balancea hacia un lado de nuevo, pero ahora Kirishima lo jala hacia adelante y Bakugou cae como peso muerto encima de él.

—Estoy tan jodidamente cansado... Hueles bien. —Bakugou murmura sobre la almohada a un lado de su oreja y Kirishima se sonroja ante su sexy voz baja antes de reírse para sí mismo de lo lindo que Bakugou puede ser a veces. —¿Qué diablos es tan divertido, bastardo...?

Empujando el cuerpo del rubio sobre el de él suavemente, lo coloca sobre la cama y los ojos de Bakugou inmediatamente se cierran. Kirishima acaricia tiernamente su pelo rubio esponjoso antes de que Bakugou se acerque más y envuelva sus brazos alrededor del centro del cuerpo del pelirrojo. Murmura soñoliento contra la curvatura de su cuello y Kirishima sonríe serenamente. El vacío en su corazón se llena de cálidos sentimientos esponjosos y comienza a cantar la canción de amor de su padre para el rubio que tanto ama a su lado.

—Suenas... como un maldito... ángel... —Bakugou murmura silenciosamente para sí mismo antes de que el sueño lo domine y lo noquee, roncando levemente contra el cuello del pelirrojo.

Kirishima levanta las mantas y cubre a Bakugou con ellas, asegurándose de colocarlas a su alrededor cómodamente. Sostiene al rubio cerca de él y cierra sus ojos con felicidad. Y pensar que este día podría alguna vez llegar entre un tritón y un humano. Kirishima nunca pensó que sería capaz de dormir tranquilamente junto a Bakugou debido al hecho de que el agua y la tierra los separa tan claramente. Pero este privilegio de poder estar tan íntimamente cerca del rubio con una cantidad limitada de tiempo hace de ese momento mucho más significativo.

Kirishima no está ansioso por el tiempo que tiene para volver a la bañera para hidratarse antes de que se seque.

Sólo me quedan unas horas aquí... Así que déjame pasarlas contigo, Bakugou.

Traducción de las notas finales originales de la autora:

—Muchas cosas en este capítulo se remontan a los capítulos 5 y 6.

—Mencionado en el capítulo 5 por Todoroki, cuando la gente del mar esta estresada, tiran de sus escamas / arrojan grandes cantidades y cuando empeora, tiran de sus cabellos.

—Bakugou es más complaciente con las muestras de afecto cuando está borracho y se vuelve muy sexual cuando se trata de Kirishima. Sin embargo, empuja a todos los demás, como en el club.

Yo mientras escribía este capítulo:

Mierda... Escribí demasiada tensión... ¡Debo...! Bajarla...!

Hubo mucha presión al escribir este capítulo...

(× _ ×;) Como era el clímax y la resolución de sus problemas, quería que fuera explosivamente bueno. Tenía que asegurarme de que tenían carácter, pero Bakugou necesitaba sentirse realmente arrepentido y seguir siendo un borracho mientras Kirishima tenía que estar furioso y miserable, así que realmente espero poder representarlos bien D: Y solo tratar de hacer que este capítulo se llenara con un montón de emociones fue parte de la razón por la cual esto se actualizó de manera tan molestamente tarde (aparte de los eventos inesperados que sucedieron durante el fin de semana manteniéndome ocupada), ¡LO SIENTO!

Aqui hay otro adorable y genial Fanart por CYae

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En el próximo capítulo, Kirishima se curó por completo ahora y necesita regresar a su hogar en el océano. Bakugou solo planea pasar otro día completo con él, ¿cómo lo pasaran?

Espero verlos pronto, KUUHAKU FUERA! (งಠ_ಠ)ง