Esta obra NO es mía, es una traducción autorizada por la autora xX_KUUHAKU_Xx de su obra original "Communicate With Your Body"
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Si saben ingles les recomiendo encarecidamente que pasen a leerlo, es precioso! 1000000/10
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Cualquier duda que tengan sobre la historia pasen a preguntarle, ella es muy linda y estoy segura les responderá con gusto :3
Resumen:
Colocándose sobre las mantas, se acurrucan cerca y cálidamente, con Kirishima riéndose de vez en cuando.
O
Las heridas de Kirishima estan completamente curadas y necesita regresar a su hogar en el oceano. Bakugou solo planea pasar un dia entero a su lado ¿Como lo pasaran?
Traduccion de las notas de inicio originales de la autora:
Oh mi Dios ha pasado tanto, los extrañaba!
Enserio Kuuhaku? Quieres subir este capitulo tan jodidamente tarde que incluso fue mas tardado que el capitulo anterior? UGH lamento que lo subiera tan tarde de nuevo, pero ahora fue completamente mi culpa... porque soy una aplazadora! Deberia haber comenzado a escribir este capitulo antes, como sea, gracias por esperar pacientemente por el capitulo, me disculpo por adelantado si esto es una porqueria...
Capítulo 13: Estemos juntos.
Bakugou se despierta con un sobresalto por la alarma de su teléfono sonando fuerte y, rápidamente, rueda hacia un lado y alcanza la mesita de noche junto a su cama. Desbloquea su teléfono perezosamente y gime cuando el timbre aún permanece en sus oídos incluso después de apagar la alarma. Había olvidado totalmente desactivar su alarma de las 6 am, la hora en la que sale a correr por la mañana. Normalmente, la desactivaría después de haber tenido una larga noche afuera. La mañana se deja entrever por los rayos de la luz del sol que entran en su habitación a través de las pequeñas rendijas de la apertura de sus persianas de la ventana. El rubio coloca una mano sobre sus ojos y se maldice internamente por no haber comprado una cortina para cubrir la ventana.
—Ugh... —Se queja y regresa a sus sábanas sólo para congelarse en su lugar por la suavidad de las mantas deslizándose directamente sobre su piel. Los ojos de Bakugou se abren abruptamente y su corazón deja de latir. ¡Oh Dios mío!
El rubio se sienta a toda prisa y se inspecciona a sí mismo para ver que está completamente desnudo en su cama. Rápidamente observa que su cuerpo se siente adolorido y pesado y huele fuertemente al masculino olor de Kirishima. La mandíbula de Bakugou se cae del shock y coloca una mano sobre su boca abierta mientras su otra mano frota el espacio vacío a su lado. Hace frío. Kirishima debe haberse ido hace mucho tiempo.
Santa mierda... ¿Cogimos?
Los ojos de Bakugou miran frenéticamente alrededor de su habitación y se da cuenta de que su toalla, el lubricante y los juguetes sexuales todavía están esparcidos por su piso desordenadamente y sus ojos ubican su ropa abandonada en el suelo antes de que su corazón empiece a golpear rápidamente y su cerebro se sobrecargue. Su mente se lamenta los recuerdos de haberse tocado de manera erótica y haberle bailado de manera sensual a Kirishima. Bakugou empieza a sonrojarse ante la sensación de vergüenza inundándole su interior y aprieta la mano sobre su boca dolorosamente. ¡No, no, no, no, no! De ninguna manera... Sé que estaba borracho y caliente la noche anterior, pero ¡mierda! ¡No hay manera de que hallamos cogido...! No es hasta que el rubio finalmente ve las escamas rojas, marrones y negras llenas de tierra que su cuerpo empieza a liberar la tensión acumulada en su interior. Los recuerdos de ayer entran inundando su mente y lentamente comienza a relajarse. Los gritos, las peleas, los abrazos y los besos, y pacíficamente acostarse en la cama juntos, recuerda todo ahora. Bakugou exhala un largo suspiro de alivio y levanta una rodilla para apoyar su codo en ella y presiona su frente en su mano. Ahora que se ha calmado un poco, está sintiendo las consecuencias de beber excesivamente y de luchar con Kirishima. Su cabeza palpita dolorosamente, su estómago duele, y tiene ganas de vomitar, pero, sobre todo, su boca se siente como un desierto.
—Urk... Joder. —Bakugou tose seco y trata de respirar, pero es difícil cuando su garganta se siente reseca. Sediento.
Bakugou se desliza fuera de su cama y se enrolla en sus mantas antes de salir de su dormitorio. Su cuerpo se siente extremadamente lento y pesado, por no mencionar jodidamente adolorido. Se arrastra hasta la cocina y toma unas cuantas botellas de agua de la nevera y las bebe todas. Mierda... Las resacas son lo peor. Bakugou sólo quiere dormir, pero ahora que su cerebro está despierto, es imposible volver a dormirse. Tose de nuevo, eventualmente la tos se convierte en un aliento seco y se siente como la misma muerte.
—Ughh... Mierda eso… ¡kuh!... eso duele. —Su voz suena ronca y grave, como si hubiera fumado toda su vida. Bakugou pone una mano sobre su garganta y se frota la cara con dolor. Nunca volveré a beber tanta mierda de nuevo... Siente una sensación de tirón en su hombro y hace a un lado la manta para echar un vistazo. Indicios de una herida, ya curada, de la marca de unos dientes hecha costra en su hombro y Bakugou levemente sacude la cabeza ante el recuerdo del anterior enfrentamiento que tuvieron y Kirishima debió haberle mordido en el hombro lo suficientemente fuerte como para que saliera sangre. —Jodido bastardo...
Incluso en su mandíbula todavía siente un profundo dolor por haber sido golpeada más de una vez e inclina la cabeza de lado a lado para tronar su cuello. Bakugou bosteza en voz alta antes de detenerse por una violenta tos y rápidamente bebe agua para aliviar su garganta seca. Tranquilamente, toma respiraciones cuidadosas y trata de relajarse. En el momento de tomar conciencia de si mismo, Bakugou se da cuenta de que la cocina huele sutilmente como Kirishima... y el salón también olía como él de camino a la cocina. Kirishima debió de frotarse contra todos sus muebles en algún momento mientras el rubio estaba fuera del apartamento. Bakugou cierra los ojos e inhala el olor. Huele agradablemente como el pelirrojo y él está más que feliz de que se mezcle fácilmente con el propio olor de su hogar, como estaba destinado a ser.
El solo pensar en Kirishima le hace querer verlo de nuevo. El rubio frota sus ojos con cansancio y se arrastra hasta el baño con una botella de agua extra. En silencio, abre la puerta del baño y se asoma para ver al tritón sumergido en el agua, acurrucado de lado con un brazo doblado como una almohada y la otra mano cerca de su cara adorablemente. Está profundamente dormido y pequeñas burbujas escapan de su boca y flotan hacia la superficie del agua. Bakugou se acerca y se sienta suavemente junto a la bañera para ver al hombre dormir tranquilamente. El sedoso cabello rojo de Kirishima flota tan ligeramente en el agua y el rubio quiere sumergirse y pasar sus dedos a través de ellos, pero no quiere molestar el sueño del hombre. Kirishima está definitivamente cansado, tener que dormir tan tarde por soportar el ebrio trasero de Bakugou hasta muy entrada la noche.
Bakugou le ofrece una sonrisa de disculpa antes de mirarlo brevemente y notar que el agua está limpia, sin nada en ella. Kirishima debió haber drenado y llenado la bañera por su cuenta. El rubio lo había estado haciendo por él hasta ese punto y todavía le asombra lo rápido que el tritón está aprendiendo. A continuación, recorre con sus ojos el largo del cuerpo de Kirishima para revisar sus heridas y todas están curadas, incluso el corte en el pecho que ahora es una cicatriz. Kirishima está listo para ir a casa ahora. Suspirando suavemente, Bakugou coloca su barbilla en el borde de la bañera y mira la cara del tritón una vez más.
Sus pestañas son oscuras y largas, curvadas hacia fuera y colocadas suavemente encima de sus altos pómulos y sus labios están ligeramente abiertos, respirando hacia dentro y hacia fuera en un sueño profundo. Bakugou parpadea pesadamente mientras permanece en su posición sentada, observando al hombre serenamente un poco más. No tiene muchas oportunidades de ver a Kirishima dormir, así que aprovecha su oportunidad de tomar ventaja del silencio del pelirrojo para apreciarlo mejor.
Minutos pasan y Bakugou puede sentir su cuerpo cada vez más pesado, por lo que finalmente decide tumbarse cerca de la bañera. Envuelve su frío cuerpo desnudo en su manta y bosteza una última vez antes de que el sueño lo domine.
Un frio y húmedo dedo palmeado toca suavemente su mejilla y Bakugou perezosamente parpadea abriendo los ojos. Mira hacia arriba y ve a Kirishima apoyando la barbilla en su brazo apoyado en el borde de la bañera, sonriendo como mil soles... Oh, cómo pudo perderse esa sonrisa en el hermoso rostro del pelirrojo... Había pasado tanto tiempo.
—K-Kirishima... —La voz de Bakugou se agrieta y tose en seco antes de que se siente y agarre la botella de agua que había traído antes. Aplasta la botella una vez que ha terminado y exhala un suspiro de alivio. La resaca se ha ido ahora y se siente un millón de veces mejor. El rubio se quita el sueño de sus ojos y voltea a hacerle frente al pelirrojo, restregando su cuello contra el de Kirishima. —Hey.
—H-hey... —Kirishima se sonroja y mira alrededor del rubio, evitando el contacto visual. Se desplaza dentro de la bañera incómodamente antes de señalar el cuerpo de Bakugou. El rubio sigue la dirección de su dedo y jadea fuerte. Había olvidado que había estado desnudo durante toda la noche y su pene se está saliendo para que todos lo vean.
Bakugou prácticamente salta fuera de su piel y agarra rápidamente la manta a cada lado de él para llevarla alrededor de su cintura y meterla entre sus piernas cruzadas. Su rostro arde con un rubor feroz y su mirada parece una daga al mirar al pelirrojo —¡ERES UN MALDITO PERVERTIDO!
Kirishima se ríe vergonzosamente antes de que Bakugou le golpee en el costado de la cabeza, haciéndolo reír aún más.
—¡JODETE! ¡NO ES DIVERTIDO! —El rubio de repente tose fuertemente mientras se enrosca en sí mismo. Probablemente no es una buena idea empezar a gritar de inmediato. Kirishima le da una palmada en la espalda riendo y Bakugou mueve su brazo hacia el pelirrojo para empujarlo lejos. —¡NO ME TOQUES MALDITO BASTARDO!
Bakugou se enreda con rabia en su manta hasta el cuello y pisando fuerte mientras sale del baño se queda justo en el marco de la puerta cuando Kirishima lo llama.
—¡Bakugou! ¡Hambre! —Kirishima hace una pausa antes de abrir la boca y señalarla.
—JODETE ¡NO TENDRAS NADA! —Bakugou vuelve a pisar con fuerza hacia su habitación obstinadamente y Kirishima se ríe angelicalmente ante el rojo rubor que comenzó a reaparecer en las mejillas del rubio.
Acomodando su manta sobre su cama, Bakugou rápidamente se viste con una nueva muda de ropa, mete su teléfono en su bolsillo y limpia su piso de todos los objetos que se encuentran alrededor. Tan pronto como termina, Bakugou regresa a la cocina y coloca su tabla de cortar para filetear algunos peces. Pasan unos minutos y oye algo que se desliza por el suelo y el rubio puede sentir otro rubor en sus mejillas. Se maldice a sí mismo por sentirse tan avergonzado por algo así cuando siente que Kirishima se acerca a su lado y se sienta pacientemente. El pelirrojo apoya su cuerpo contra la pierna del rubio y ronronea pacíficamente mientras espera a que el hombre termine su trabajo.
—Eres pesado… —Bakugou murmura y puede sentir, más que oír, a Kirishima reírse suavemente contra él. —Cállate.
Bakugou recoge una de las rebanadas de pescado y pone su mano en frente de la cara del pelirrojo. Kirishima gorjea deliciosamente y envuelve sus labios sobre los dedos del rubio, lamiéndolos deliberadamente antes de retroceder. Bakugou le da una ligera patada y el pelirrojo se ríe antes de que comience a cantar con esa encantadora voz que el rubio ama tanto, aliviando cada dolor en su cuerpo. El olor de la esencia de Kirishima en la cocina y el hombre apoyado en él se siente increíblemente perfecto y tan natural que no quiere que ese día termine.
El rubio se aseguró de incluir muchas verduras en la comida de Kirishima y preparó un rápido espagueti a la carbonada para sí mismo. A continuación, lleva su propio almuerzo y el de Kirishima a la mesa del comedor para que coman junto con el pelirrojo detrás de él siguiéndolo emocionado. Bakugou coge al tritón y lo coloca suavemente en un asiento y Kirishima se retuerce torpemente en el extraño arreglo que usan como asiento al que no está acostumbrado antes de que se acomode y, en última instancia, centra su interés en la comida delante de él.
—Mas te vale comértelo todo. —Bakugou habla bruscamente con una bocanada de espagueti y señala con su tenedor el plato frente al pelirrojo. Aunque le recordó que debía comer hasta dejar su plato limpio, él sabe muy bien que Kirishima siempre lo hacía.
El tiempo vuela más rápido de lo que a Bakugou le hubiera gustado y está increíblemente agradecido de que no tenga que ir a trabajar hoy. Pasan la mayor parte de su tiempo en el sofá y dejan que los programas de televisión se transmitan durante horas mientras Kirishima se sienta en el regazo de Bakugou con el rubio sosteniéndolo estrechamente en un cálido abrazo. En algún momento, la mano de Kirishima queda atrapada en las arrugas y pliegues de la camisa del rubio y sacude la mano libremente, gruñendo al material repetidamente. Atrapándolo una vez más, finalmente se ha hartado y Kirishima se aferra al dobladillo de su camisa, tirando insistentemente.
—¿Qué diablos te pasa? ¡Es sólo una camisa…mmph! —Las palabras de Bakugou quedan atrapadas en la camisa cuando Kirishima la levanta y se queda atascada en sus axilas. El tritón continúa tirando y lucha para quitarlo completamente del cuerpo del rubio. —¡Qué demonios, Kirishima!
La voz de Bakugou es amortiguada por la tela y rápidamente se saca el resto de ella y en un movimiento rápido, la coloca sobre el pelirrojo, sacando su cabeza fuera del agujero de la cabeza con los brazos apretados contra los lados de la restrictiva camisa. Kirishima mira al rubio con ojos sorprendidos y Bakugou se echa a reír ante su expresión de shock. El pelirrojo gimotea y se queja en voz alta mientras empieza a agitarse y golpear, tratando de quitarse la camisa en vano. Bakugou continúa riendo de buena gana ante su lamentable estado, pero se asegura de mantener al pelirrojo lo suficientemente cerca para evitar que se caiga del sofá. Kirishima detiene sus frenéticos intentos de darle pelea al rubio, frunciendo el ceño con molesta decepción. Sólo ayúdame.
—Está bien, está bien. —Bakugou hace que se acomoden sobre el sofá y coloca sus piernas a ambos lados del tritón, presionando sus abdominales, luego sus pechos, juntos mientras le levanta la camisa lentamente. Con impaciencia, Kirishima intenta arrancarse la camisa cuando llega a su barbilla, pero Bakugou lo detiene por las muñecas para hacer esta experiencia un poco más divertida burlándose del pelirrojo un poco más.
Bakugou besa la unión entre su mandíbula y su cuello suavemente mientras mueve sus manos sobre las palmeadas manos de Kirishima que sostienen su camisa. Lentamente, Bakugou mueve sus manos para revelar los labios de Kirishima, luego su nariz y se detiene, manteniendo sus ojos todavía cubiertos bajo la camisa. Bakugou exhala un soplo de aire contra los labios de Kirishima y el pelirrojo gime en silencio antes de retorcer su cuerpo. El rubio se ríe airadamente antes de cerrar finalmente la brecha entre ellos y besarse lento y profundo. Bakugou se aleja y medita cuando Kirishima se lame los labios y los frunce pidiendo otro a lo que el rubio complace felizmente. Ambos se acuestan sobre sus costados y envuelven sus brazos alrededor de la cintura del otro, acercando sus cuerpos sobre la pequeña área del sofá. Kirishima levanta la mano y se quita la camisa.
—...Más. —Bakugou susurra dentro del beso y Kirishima inclina la cabeza hacia un lado. El rubio arquea una ceja y muerde su labio inferior seductoramente. —...Significa que me beses de nuevo, idiota.
Bakugou presiona sus labios sobre los del pelirrojo de nuevo y ambos presionan sus labios en un beso con la boca ligeramente abierta antes de que Bakugou se retire un poco para tomar aire y toque el labio inferior de Kirishima con la almohadilla de su dedo índice. —… Más…
—¿M-Más? —Kirishima repite suavemente antes de besar rápidamente a Bakugou unas cuantas veces más y retroceder levemente, mirando al rubio a los ojos de manera interrogante.
—Sí... Más. —Bakugou exhala y pone sus manos a cada lado de la cara del pelirrojo, juntando sus labios. Kirishima se ríe dentro del beso brevemente antes de colocar sus propias manos en la cintura de Bakugou y envolver su cola alrededor de sus piernas. El olor del pelirrojo en el sofá se mezcla con el olor que suelta lentamente de su cuello y rodea al rubio agradablemente. Respira el aire y lo bebe mientras empieza a nublar su mente ligeramente en una agradable neblina. Kirishima gruñe suave y posesivamente en el beso y hace que Bakugou gima lascivamente. Sus labios se hinchan mientras succionan y muerden los labios del otro, pequeños gemidos y jadeos escapando de ellos. El rubio mueve sus brazos para envolverlos firmemente alrededor del cuello de Kirishima, Apretándose contra el cuerpo del tritón y el pelirrojo hace un ruido agudo antes de terminar el beso. Bakugou jadea ligeramente y mira hacia el preocupado rostro de Kirishima.
—¿Q-Qué pasa?
Kirishima se mueve incómodamente y se inclina hacia atrás un poco para casi caerse del sofá antes de que Bakugou lo jale rápidamente hacia adelante. El pelirrojo le da una pequeña sonrisa preocupada y se ríe entre dientes. No hay mucho espacio aquí...
—Oh. Cierto... —Bakugou gruñe mientras se impulsa para sentarse de nuevo y desliza los brazos debajo de Kirishima para cargarlo al estilo nupcial.
El pelirrojo se frota apreciativamente contra su cuello y ronronea cuando el rubio los lleva a su dormitorio y deja caer su cuerpo sobre la cama. Bakugou se sube y se sienta entre el cuerpo de Kirishima y la pared, jalando las cubiertas de la manta para envolverlas rápidamente alrededor del cuerpo del tritón, juguetonamente. Kirishima aúlla sorprendido antes de hacerle pucheros y mirarle. Dios mío, Bakugou. ¡Basta ya!
Bakugou sonríe maliciosamente y se ríe mientras estrecha su abrazo alrededor del pelirrojo y Kirishima se retuerce incómodamente antes de tranquilizarse, permitiendo que el rubio haga lo que le plazca. Eres un bully.
—¿No estás acostumbrado a tener telas alrededor de ti? —Bakugou le da una sonrisa torcida y Kirishima rueda los ojos antes de retorcerse de nuevo. —Eres tan fácil de molestar.
Bakugou se ríe de nuevo y jala la manta y el pelirrojo inmediatamente lo agarra y lo tira de la cama. El rubio sacude su cabeza antes de acostarse junto a Kirishima, cuya boca se abre de inmediato en una sonrisa brillante y Bakugou devuelve el gesto, pero en menor medida. Es lindo jugar con el pelirrojo. Las reacciones de Kirishima son divertidas y le encanta irritarle porque se molesta con bastante rapidez.
Colocándose sobre las mantas, se acurrucan cerca y cálidamente, con Kirishima riéndose de vez en cuando. Bakugou sonríe ante sus adorables arrebatos y se inclina hacia adelante para pellizcarle la nariz. Kirishima sacude la cabeza frenéticamente y frunce el ceño cuando Bakugou se ríe furiosamente de él, pero él sonríe al final al tranquilo y calmado rubio que yace a su lado. De repente, Kirishima coloca su mano palmeada sobre la de Bakugou y el rubio se estremece nerviosamente antes de aclararse la garganta y entrelazar sus dedos. Kirishima sonríe alegremente y lleva la mano hasta su pecho, sacando sus dedos de entre los del rubios y presiona la palma de la mano de Bakugou en su esternón firmemente. El rubio lo mira expectante y espera pacientemente que el pelirrojo hable.
—Ei... Eijirou.
Bakugou parpadea un par de veces antes de fruncir las cejas e inclinar la cabeza con ligera confusión. No recuerda haberle enseñado a Kirishima una palabra como esa. El tritón asiente con la cabeza en dirección del rubio y su voz suena a un arrullo.
—Eijirou. Kirishima Eijirou. —El pelirrojo se sonroja y junta sus dedos tímidamente, pero sigue manteniendo sus rojos ojos escarlata sobre los, igualmente intensos, de Bakugou. Kirishima levanta las manos y las presiona sobre el pecho de Bakugou, empujándolo a propósito.
¡Oh! Los ojos de Bakugou se ensanchan ligeramente. ¿Tiene un nombre de pila? Cuán apropiado. Un bonito nombre para el tritón, se siente bien en la lengua cuando se pronuncia.
—...Katsuki. —Por cortesía, Bakugou ofrece su propio nombre y no puede hacer más que también sentirse avergonzado de que Kirishima esté actuando tan tímido en esa situación.
—K-kah... Katsu ¿Katsuki...? ¡Katsuki!
Los ojos del pelirrojo brillan inmediatamente antes de cerrarse fuertemente y sus labios se rompen en una sonrisa brillante. Se ríe alegremente antes de mirar a Bakugou con los pares de ojos más felices del mundo. Kirishima se adelanta y lo besa profundamente antes de rodear sus brazos alrededor del cuello de Bakugou y frotarse afectuosamente. Su cola se envuelve alrededor de una de las piernas del rubio y ronronea contento, colocado cómodamente en la curvatura del cuello de Bakugou. A esa proximidad, el rubio puede oler la esencia de Kirishima y lo hace sentir muy caliente y mareado en el interior. Bakugou cierra los ojos tranquilamente antes de buscar en su bolsillo para tomar su teléfono y buscar entre sus contactos hasta que se detiene en el nombre que estaba buscando. Rápidamente, escribe un mensaje y luego envuelve sus brazos alrededor del pelirrojo.
Bakugou: ¿Por qué Kirishima está tan feliz después de decirme su nombre de pila?
El teléfono de Bakugou inmediatamente emite un pitido de un texto entrante y abre su teléfono para leerlo.
Todoroki: ¿Le dijiste tu nombre de pila?
Bakugou: Aja.
Todoroki: Él acaba de proponerte matrimonio y tu aceptaste.
El teléfono de Bakugou se desliza de su mano y él mira fijamente en trance hacia un punto distante por un momento antes de coger el teléfono de nuevo y hacerle un agujero debido a su intensa mirada sobre el aparato. ¡¿Qué…? ... ¿Leí bien?
—¿Estás jodiendome? —Bakugou murmura en voz alta y golpea la pantalla con el pulgar para comenzar una llamada. Kirishima le da una mirada perpleja cuando Bakugou se aleja de su abrazo. Lleva el teléfono a su oído y se desliza fuera de la cama cuando Kirishima gime. Bakugou lo mira de reojo y frunce el ceño. —Quieto... maldito necesitado…
Bakugou se sonroja de un tono rosa mientras acaricia la cabeza del tritón tranquilizadoramente y sale de la habitación para tener privacidad. Puede oír a Kirishima repitiendo la palabra 'quieto' para sí mismo cuando la línea hace clic y oye un suspiro bajo del otro lado.
—¿Qué quieres?
—¿Me estas jodiendo o estás hablando enserio acerca de…?
—Bakugou, él te propuso matrimonio.
El rubio frunce el ceño y se molesta ante la respuesta tan directa y el rudo tono de voz de Todoroki. Todo el día de ayer e incluso hoy Todoroki ha estado actuando bastante malhumorado, pero Bakugou realmente no se preocupa lo suficiente por él como para preguntarle, ya que tiene cosas más importantes que discutir.
—No debería ser un gran problema. Él te gusta de todos modos. Eso era todo de lo que hablabas anoche...
—¡NO LO DIGAS, MALDICION! —Grita Bakugou, enojado, antes de acercar una mano a su cara y pellizcar el puente de su nariz. —... ¿Cómo sabes toda esta mierda, cara de mierda? ¿Puedo confiar en ti?
—Has estado confiando en mí todo este tiempo y, por ultima puta vez, tomé una clase sobre criaturas míticas. —Todoroki bufa exasperado. Parece angustiado. —De todos modos ¿Lo llevarás de vuelta a la playa mañana?
—Por la mañana.
—Lleva una bolsa o algún tipo de mochila. Él va a querer darte regalos del océano, así que permanece con él antes de que realmente se vaya. —Todoroki cuelga antes de que Bakugou pueda conseguir algo más.
Mira la pantalla del teléfono con irritación y aprieta fuertemente el aparato antes de exhalar un suspiro. Todoroki no está equivocado en que le gusta Kirishima, pero el simple hecho de que ahora están bastante 'casados' es un poco inquietante... A pesar de que había decidido ser voluntariamente el compañero de Kirishima... Supongo que tiene sentido estar casado. Si van a ser compañeros... El corazón de Bakugou retumba y él lleva una mano a su pecho y la coloca sobre su corazón. Matrimonio… Puede sentir el latido de su corazón palpitar en sus oídos ahora mientras dice la palabra una y otra vez en su mente. Es mayor de edad para casarse, ama a Kirishima, y confía en la intuición del tritón en saber que estaban destinados a ser... así que no debería ser tan malo estar juntos. Bakugou comienza a relajarse un poco más mientras sigue pensando y se da cuenta, quiere quedarse con Eijirou. Nadie más, ningún humano, y ningún otro tritón o sirena podría reemplazar al Eijirou brillante rayo de sol que tiene ahora mismo. Un poco más motivado en su relación, Bakugou regresa al dormitorio.
—¡Katsuki! —Los brazos de Kirishima están abiertos de par en par y son acogedores. El rubio camina nerviosamente hasta el borde de la cama para que el tritón lo abrace fuertemente. Bakugou toma una respiración profunda y quiere, con cada parte de sí mismo, corresponder el afecto.
—...E-Eijirou... —Bakugou responde tímidamente y se tensa cuando Kirishima lo mira con sus brillantes ojos, agradablemente sorprendido porque el rubio lo haya llamado por su nombre... ¡Esto no va a ser fácil...! —¡No importa!
Bakugou se da la vuelta y trata de huir en un arrebato de vergüenza, pero Kirishima estrecha su abrazo y lo levanta del suelo para dejarlo entre la pared y su cuerpo una vez más. Se deja caer pesadamente sobre las mantas con un excitado pelirrojo a su lado, pero Bakugou entra en pánico e intenta escapar. El rubio se retuerce e intenta apartar al pelirrojo, pero empiezan a luchar de nuevo. Kirishima sonríe y se ríe, apretando intencionalmente y tocando para acercar más y más sus cuerpos. Bakugou no negará que es algo tímido y juguetón de parte de Kirishima hacer eso y no es desagradable, pero se siente muy avergonzado por siquiera gustarle. No es hasta que Kirishima le da una conocedora y astuta sonrisa con los rojos ojos entrecerrados que Bakugou deja de luchar y se pone rígido.
—Jodete. —El rostro de Bakugou inmediatamente se siente caliente y mira hacia otro lado mientras su rubor se extiende sobre sus mejillas. Se gira rápidamente y mira hacia la pared, con la espalda hacia el tritón. Sin embargo, el rubio se arrepintió instantáneamente al sentir que Kirishima presionaba su musculoso pecho sobre su espalda, el delgado material de su camisa, casi inexistente, le permite sentir el calor irradiando del pelirrojo. El rubor se intensifica cuando Kirishima lo cubre con afecto y lo abraza, acariciándole el cuello.
—Katsuki... —Kirishima respira su nombre contento contra su oído y Bakugou se estremece a regañadientes.
—¿Q-Qué...? —Bakugou murmura y Kirishima se ríe angelicalmente antes de frotar su frente entre sus hebras rubias. Bakugou se saca los brazos encima de él y se sienta rápidamente. —¡Demasiado! No más, bastardo.
Intenta salir de la cama una vez más, pero Kirishima agarra su brazo y tira insistentemente, gimiendo ruidosamente para que Bakugou se quede.
—¡DÁME ALGO DE ESPACIO MALDITA SEA! —Bakugou aleja su brazo libre del agarre del tritón y Kirishima frunce el ceño antes de cruzar sus brazos sobre su amplio pecho, inclinando su cabeza con leve decepción. —¡¿QUÉ?!
Kirishima gime otra vez y arrastra el cuerpo del rubio sobre la cama antes de colocar su propio cuerpo encima de Bakugou. Levanta su torso hacia arriba con los codos doblados, recargándose en la cama, y su cabeza descansando sobre sus manos, mirando hacia abajo al rubio con una sonrisa diabólica.
—¿QUE MIERDA…? —El aliento de Bakugou se atora cuando los labios de Kirishima se ensanchan en otra sonrisa maliciosa y libera su olor en cantidades más grandes que antes. El masculino y sensual olor lentamente envuelve la habitación con un agradable aroma. Bakugou respira profundamente, inhalando el adictivo olor y exhalando temblorosamente. Puede sentir sus músculos aflojándose y siente una sensación borrosa dentro de sí, como el agradable zumbido de una buena bebida. Coloca sus manos sobre la espalda baja de Kirishima y murmura: —Madre de Dios... Hueles tan bien…
Kirishima estalla en un frenesí de risas y Bakugou frunce el ceño, más que nada un poco irritado por la diversión del pelirrojo de verlo así.
—Eres un jodido tramposo... Esto no es justo…
Sus palabras se interrumpen cuando Kirishima se inclina cerca de su rostro y se detiene a milímetros de sus labios. Bakugou no pudo evitar que sus ojos se dirigieran hacia los suaves labios del pelirrojo o la forma en que su corazón latía aún más rápido ante el directo intento de Kirishima. Frustra al rubio ver que la esquina de los labios de Kirishima se convierte en una sonrisa en ese momento de déjà vu, pero se disuelve inmediatamente con lo cerca que están sus labios entre sí.
—A-apúrate...
Bakugou susurra despacio y Kirishima cierra la brecha con una sonrisa dentro del beso. Se siente tan bien estar sobrio y realmente poder saborear su beso en contraposición a la noche anterior cuando estaba borracho y apenas podía recordar alguno de los pequeños detalles. Intensifica el beso, decidido a recrear la sesión de anoche. Se están besando con la boca abierta ahora y Bakugou siente una agradable victoria para sí mismo cuando Kirishima gime en el beso. ¿Te gusta eso? Pasa su lengua por los labios del tritón y el hombre se echa hacia atrás, aturdido.
—¿Katsu…?
—Eijirou. —La sonrisa maníaca de Bakugou estalla en sus labios cuando ve las mejillas del pelirrojo quemarse de un rojo brillante y el movimiento de su manzana de Adán al tragar nerviosamente. —Solo cierra la maldita boca y dame un jodido beso.
El olor de Kirishima está empezando a nublar sus habilidades de toma de decisiones con eficacia y se siente más valiente y más audaz para hacer cosas traviesas. Bakugou presiona brevemente sus frentes antes de volver a pasar la lengua por los labios de Kirishima, los cuales se abren inmediatamente para que el rubio lama el interior de su boca. Arrastra su lengua sobre sus afilados dientes antes de enroscarla y empujarla contra la lengua de Kirishima. Respiran calurosamente entre ellos y el sonido de sus gemidos, el golpe de sus labios, y la mezcla de mantas llena ruidosamente su, comúnmente, tranquila habitación.
—Hah... Katsuki. —Kirishima se mueve hacia abajo para besarle en su barbilla, sobre su mandíbula, y hasta su cuello. Succiona y lame los chupetones que se forman en los puntos dulces de Bakugou, disfrutando de la manera en la que el rubio gimotea.
—Ohh... Más... —Bakugou empuja la parte de atrás de la cabeza de Kirishima para alentarlo a continuar y el pelirrojo cumple con entusiasmo. Respira el olor de Kirishima y exhala profundamente contento. —Hah... Joder sí...
Kirishima retrocede y captura los labios del rubio, pasando sus dientes afilados a lo largo del labio inferior de Bakugou y el rubio gimotea suavemente antes de que presionen sus labios de nuevo. El pelirrojo suavemente gira sus cuerpos a sus costados y se abrazan estrechamente mientras continúan besándose, sin romper el contacto. Las manos de Bakugou se aferran fuertemente a la espalda de Kirishima, arrastrando las palmas de sus manos contra la musculosa espalda del pelirrojo para sentirlas vibrar poderosamente bajo la suave piel.
Lentamente, las manos de Kirishima acarician tiernamente la espalda de Bakugou antes de moverse a sus costados y frotarlos sensualmente, haciendo que el rubio se contraiga y se retuerza eróticamente. Poco a poco, mueve cuidadosamente sus manos hacia abajo hasta sus caderas. El pelirrojo se aleja ligeramente del beso y Bakugou se inclina hacia adelante, siguiendo sus labios abrumado y con los ojos entrecerrados, pero Kirishima retrocede aún más para evitar que se besen de nuevo. El rubio se detiene y se lame brevemente los labios en ausencia del beso.
—¿Qué? —Bakugou arquea una ceja impaciente y frunce el ceño profundamente, haciendo pucheros con sus hinchados labios invitando al tritón. Kirishima lo besa rápidamente una vez antes de frotar suavemente sus manos palmeadas en las caderas del rubio, pidiendo permiso.
—Katsuki... —¿Podemos...?
Los ojos de Bakugou se ensanchan por la sorpresa y sus hombros se tensan antes de que se relajen lentamente. Se remueve bajo la mirada de Kirishima y se ruboriza de un suave color rosa mientras evita mirarlo a los ojos. Murmura en voz baja para sí mismo. —... quiero lavarme primero... Volveré... Quieto.
Bakugou se levanta y Kirishima lo deja ir mientras espera pacientemente en la cama mientras el rubio alcanza el pomo de la puerta. Se siente extrañamente torpe pero excitado por ducharse sabiendo que tendrá sexo después.
Traducción de las notas finales originales de la autora:
—Es costumbre en Japón que cuando llamas a alguien por su primer nombre implica que eres cercano a esa persona.
—Así como el mundo es influenciado por diversas culturas, la gente del mar es afectada por las culturas que viven cerca de ellos. La gente del mar que vive cerca de Japón desarrollaron una costumbre similar con la importancia de los nombres. Sin embargo, para la gente del mar, es mas que solo tener el privilegio de llamar a alguien por su primer nombre.
—El aroma de los compañeros persiste entre ellos y el privilegio de dirigirse entre ellos por sus nombres es simbolo de matrimonio para la gente del mar. Kirishima dice su nombre de pila y decirselo a Bakugou es equivalente a proponerle matrimonio al rubio con un anillo. Que Bakugou responda con su propio nombre significa "Si" o "Si quiero".
Gracias de nuevo Hanatsuki89 por los fanarts absolutamente fantasticos que continuas haciendo! Chequen los links para echarles una mirada, prometo que se arrepentiran si se pierden de ver estos sexys y sensuales trabajos de arte para este fic:
Este es de nuestro adorable Kirishima esperando a que Bakugou regrese a casa:
post/149113073183/more-merman-kirishima-from-this-awesome-fanfiction
Y este es de la sexy y traviesa escena del capitulo 3:
post/149441408128/you-wanted-naughty-here-is-naughty-kind-of-im
Denles un vistazo y un mucho amor ( ˘ ³˘)( ˊᵕˋ )
En el proximo capitulo: Bakugou regresa a Kirishima al oceano.
Los vere pronto, KUUHAKU FUERA! (งಠ_ಠ)ง
