Esta obra NO es mía, es una traducción autorizada por la autora xX_KUUHAKU_Xx de su obra original "Communicate With Your Body"
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Si saben ingles les recomiendo encarecidamente que pasen a leerlo, es precioso! 1000000/10
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Cualquier duda que tengan sobre la historia pasen a preguntarle, ella es muy linda y estoy segura les responderá con gusto :3
Resumen del capítulo:
—Haré que suceda. Créeme.
O
Todoroki le da a Bakugou una mano muy necesaria para su situación (General POV al principio y Bakugou POV después).
Tradución de las notas de inicio originales de la autora:
Disfruten el tan esperado capítulo (ノ 'ヮ') ノ *: · ゚ ✧
Capítulo 15: Te extraño.
En la cocina del Plus Ultra no se oían ruidos, aparte del ruido de ollas y sartenes, el corte de las tablas de picar y el chisporroteo de la deliciosa comida. La atmósfera cede a las emociones del rubio y cambia de un aura lúgubre a una airada y repentinamente triste, otra vez, a lo largo de los meses que han pasado. Los compañeros-empleados han estado evitando a Bakugou y se han abstenido por completo de hablar con él, ya que sus cambios de humor han sido bastante inestables últimamente.
Yaoyorozu entra por la puerta trasera con su halagadora indumentaria de trabajo y ve a Bakugou cerca de la puerta. Ella sonríe y lo saluda, recibiendo un gruñido en respuesta. Él trata de alejarse, pero ella inmediatamente nota la ausencia de la cadena de plata esterlina alrededor de su cuello.
—Oh, Bakugou. ¿Olvidaste usar tu collar hoy? —Yaoyorozu le sonríe dulcemente al rubio, pero Bakugou no la mira y continúa su trabajo. Ella había sido la que le recomendó una joyería para que personalizara su collar y Yaoyorozu tenía muchas conexiones, bendiciéndolo con un descuento bastante grande.
Bakugou suspira audiblemente y la fulmina con la mirada, —No. Vete a la mierda.
La sonrisa lentamente baja de su rostro y murmura una disculpa antes de darse la vuelta, dirigirse a los cubículos para dejar su bolso. Ella pasa junto a otros trabajadores y se saludan casualmente con reconfortantes sonrisas después de la grosera respuesta de Bakugou.
—No dejes que te afecte. Ya sabes cómo es Bakugou. —Sero le da una sonrisa tranquilizadora, después de haber sido testigo de las duras palabras del rubio.
—Sí, lo sé. —Yaoyorozu sonríe e inmediatamente se alegra de sus amables palabras antes de darse la vuelta y deslizarse entre los cuerpos apresurados de camareras y camareros para llegar a su destino donde ve a Todoroki de pie junto a un hombre de pelo verde. Todoroki tiene la palma de su mano en uno de los lados de la mejilla de Midoriya quien se sonroja al tacto. Todoroki pasa su pulgar por el pómulo y se inclina íntimamente para susurrar suavemente al oído de Midoriya, haciendo que el otro empuje a Todoroki ligeramente.
—Para. —Midoriya se ríe tímidamente antes de ver a Yaoyorozu y alejarse del hombre más alto.
—...Buen día Todoroki, Midoriya. —Yaoyorozu se acerca a ellos y asiente en su dirección al momento de reconocerlos. Es un poco extraño ver a la pareja actuar tan cariñosamente entre sí, pero ella trata de no darle demasiada importancia.
—Yaoyorozu, lo hiciste. —Midoriya le lanza una brillante sonrisa y ella se la devuelve.
—Parece que te está yendo bien. ¿Como fueron tus vacaciones?
—O-oh, fueron uhm... bueno. —Un ligero polvo rosa adorna las mejillas de Midoriya quien mira a los otros dos. Por lo que escuchó Yaoyorozu, todos los años la familia de Todoroki se va de vacaciones la primera semana de verano y Todoroki había invitado al hombre de pelo verde a unirse a él este año.
—Sí, nos divertimos. —Todoroki le da una pequeña sonrisa y acaricia ligeramente la parte inferior de la espalda de Midoriya, haciendo que su sonrojo se vuelva más intenso.
—¡Es bueno escuchar eso! Es genial tenerlos a ustedes dos en Plus Ultra. —Ella se quita la chaqueta y la guarda en el cubículo junto con su bolso. —Oh... Por cierto ¿Sabes por casualidad qué ha estado ocurriendo con Bakugou en los últimos meses?
—Um... realmente no sé qué es lo que le ha sucedido a Kacchan ... Lo siento. —Midoriya se ríe a medias y se rasca la parte posterior del cuello. —A él no.… no le agrado exactamente. Pero no ha sido el mismo últimamente. Eso es todo lo que puedo decir sobre él, pero creo que es bastante obvio, lo siento por la falta de información.
Yaoyorozu asiente con la cabeza y se vuelve hacia Todoroki, dándole el rostro—...El collar no esta...
—...¿Por qué? —Los ojos de Todoroki se abren levemente y un pequeño ceño fruncido tira de sus labios.
—No lo sé... No crees que se haya rendido ¿Verdad? —Habla con preocupación escrita en su rostro y se retuerce las manos con un ligero pánico.
—¿Que está pasando? ¿Hay algo mal con Kacchan? —La cara de Midoriya cae con sombría anticipación.
—Está bien, no te preocupes. —Todoroki habla rápidamente aún en un tono tranquilo, evitando la posibilidad de encender la preocupación en el hombre de pelo verde. Se vuelve hacia Yaoyorozu y susurra con urgencia. —Hablemos de esto después del trabajo.
Ella asiente con la cabeza y Todoroki se pone a calmar a Midoriya antes de regresar a su estación de trabajo junto a las estufas. Se mantiene cerca de Bakugou debido a sus trabajos similares, pero se mantiene en silencio, temeroso de provocar un arrebato violento en el rubio. El aire entre ellos es incómodo y tenso a lo largo de las largas horas de trabajo, pero finalmente el cielo se oscurece y la cantidad de clientes que ingresan al restaurante disminuye para vaciarse al final. Entusiasmados por finalmente ir a casa, todos rápidamente se despiden y se van, pero el rubio se queda atrás. Espera impacientemente contra los fríos y duros ladrillos del edificio de Plus Ultra durante unos minutos cuando Todoroki y Yaoyorozu finalmente salen por la puerta trasera. Bakugou rápidamente se para frente a ellos y ellos lo miran con curiosidad mientras busca su billetera en el bolsillo trasero.
—Ten. —Bakugou saca la pila de dinero que metió en su billetera antes de llegar al trabajo. Sacude el dinero en el aire con irritación cuando el par no mueve un músculo. —Tomen el maldito dinero.
—...¿Para qué es esto? —Todoroki cruza los brazos sobre su pecho con cuidado y mira al rubio con sospecha.
Reacio a molestarse con la perspicaz personalidad de Todoroki, Bakugou agarró bruscamente la mano de Yaoyorozu para devolverle el dinero. La cara de ella se contorsiona en confusión y levanta la mirada hacia Todoroki antes de mirar apresuradamente al rubio. —Bakugou... ¿Por qué nos das dinero?
—Es por los malditos juguetes sexuales que me compraste. No los necesito.
—¿De qué estás hablando? —Los ojos de Todoroki bailan alrededor del cuerpo del rubio, llenos de una mezcla de preocupación y confusión.
—Los hombres no han sido creados para que les den por el culo, cabrón. —Bakugou frunce el ceño y gira para alejarse rápidamente, gritando por encima de su hombro para que escuchen: —¡No me sigan!
Todoroki y Yaoyorozu observan el cuerpo en retirada de Bakugou en estado de shock y permanecen inmóviles antes de que se abra la puerta trasera y salga un hombre de pelo verde.
—Perdón por haber tardado tanto... ¿Todo está bien? —Midoriya mira entre las expresiones en blanco de Todoroki y Yaoyorozu hasta que Todoroki recupera la compostura y se acerca a él.
—Sí, todo está bien. —Todoroki jala suavemente el brazo del hombre de cabello verde y mueve la barbilla en dirección a su auto, entregándole sus llaves al hombre más pequeño. —Espera en el auto ¿De acuerdo?
—U-uhm Todoroki... ¿Me voy a casa o me llevarás a tu casa...? —Las mejillas de Midoriya arden de un rojo intenso y sus ojos se posan sobre el hombre que tiene delante.
—Depende de si quieres venir. Por supuesto, a mí no me molesta. —Todoroki desliza sus manos dentro de sus bolsillos y mueve su peso hacia un lado. Sonríe con sus pocos modales y arquea su ceño ligeramente —No te haré nada, está bien.
—Yo... Yo... Voy a ir. —Midoriya se inquieta nerviosamente antes de que Todoroki le toque la mejilla con su mano cálida y pase su pulgar sobre él como lo hizo antes, susurrándole dulcemente al oído que lo espere y el otro obedece.
—Todoroki... ¿Qué deberíamos hacer? ¿Qué podemos hacer? —Yaoyorozu lo mira con una prominente desesperación en sus ojos.
Todoroki muerde su labio inferior antes de colocar una mano reconfortante en el hombro de ella y palmearlo suavemente. —Arreglaré esto. No tienes que hacer nada, así que no te preocupes demasiado por él. La próxima vez que lo veas, verás el collar de nuevo.
Yaoyorozu lo mira con dudas, pero asiente con la cabeza y se despiden, dirigiéndose en diferentes direcciones para irse a casa. Todoroki abre la puerta de su automóvil y se desliza en su asiento de cuero con Midoriya en el lado del pasajero y suspira exasperado.
—En realidad, tengo que ir a algún lado esta noche... Lo siento... —Todoroki tuerce la boca por la decepción y Midoriya se ríe de su rara expresión.
—Está bien. Llevo un tiempo sin estar en casa. Probablemente necesite limpiar el apartamento y aspirar, oh y lavar la ropa. —Murmura para sí mismo con una mano sosteniendo su barbilla en profunda reflexión mientras revisa la lista de tareas domésticas que tiene que hacer en su cabeza. Todoroki frunce el ceño levemente y golpea su frente contra el hombro de Midoriya, restregándose en el antes de levantar su cabeza y apoyarla en el hombro del otro hombre.
—Quiero que te quedes conmigo.
—Lo sé, pero tienes cosas que hacer... —Las mejillas de Midoriya se tiñen de rosa cuando Todoroki comienza a entrelazar lentamente sus dedos. — D-deberíamos irnos.
—Sí, solo un momento. —Todoroki le susurra al oído y ambos se deleitan en su mutua compañía antes de que el bicolor lleve a Midoriya a casa. Comparten un breve beso en la entrada principal y eso despierta el ánimo del hombre más alto mientras se dirige rápidamente al departamento de Bakugou. Sube las escaleras, optando por evitar el lento viaje del ascensor y está a punto de tocar el timbre del rubio cuando la puerta se abre abruptamente. Se miran con leve sorpresa hasta que Bakugou se endereza, mirándolo peligrosamente. Una mochila cuelga pesadamente de su hombro y sus manos están ocupadas con una bolsa de basura en una y una bolsa de compras, que se le hace familiar, en la otra.
—¿Qué demonios estás haciendo aquí?
—...Huele como al océano... ¿Qué hay en la bolsa? —Todoroki ignora la pregunta de Bakugou y entrecierra los ojos con sospecha ante la mochila bastante grande, que se deforma en diferentes ángulos por la cantidad excesiva de artículos en ella. Mueve sus ojos hacia las manos de Bakugou y estos se abren. —Esa es la bolsa de compras.
—Sal de mi maldito camino perra. —Bakugou lo empuja lejos de la puerta y comienza a caminar por el pasillo antes de que Todoroki rápidamente agarre su brazo.
—¿A dónde vas? —Las palabras de Todoroki se apresuran y tira del brazo del rubio, pero Bakugou se mantiene firme.
—Voy a sacar la jodida basura, ahora déjame en paz.
Todoroki lo toma del brazo con ambas manos y jala bruscamente a Bakugou lejos de la entrada principal, tratando de empujarlo de vuelta a su apartamento, pero Bakugou suelta sus pertenencias y lo empuja con frustración. —¡¿QUÉ MIERDA QUIERES?!
Su rostro se tuerce en una mezcla de enojo y molestia junto con un toque de derrota, pero Bakugou trata de encubrirlo inclinándose y agarrando su basura de nuevo. Todoroki frunce el ceño y habla un poco más fuerte de lo habitual para enfatizar sus palabras: —¡Bakugou, no seas estúpido! ¡Él te ama! ¡Él va a regresar!
—¡ME IMPORTA UN JODIDO CARAJO! ¡NO ME PREOCUPA! ¡NO LO NECESITO!
—¡No seas ridículo! Tú también lo amas ¿No?
—¡NO, MIERDA, NO LO HAGO! ¡NO QUIERO NADA QUE VER CON ALGUIEN QUIEN NI SIQUIERA GASTA UNOS MINUTOS PARA CONOCERME! —Bakugou grita de rabia y sus emociones reprimidas comienzan a fluir incontrolablemente. La boca de Todoroki se abre para responder, pero Bakugou continúa antes de que el hombre pueda tener otra palabra. —¿SABES CUÁNTOS DÍAS HE ESTADO ESPERANDO? ¿SEMANAS? ¿MESES? ¡NO! ¡ASÍ QUE VETE A LA CHINGADA DE MI JODIDO DEPARTAMENTO Y DEJA DE ACTUAR COMO SI LO SUPIERAS TODO, MIERDA!
Los ojos de Todoroki parpadean con enojo y sus cejas se fruncen en igual cantidad que su ira. —¿Vas a rendirte después de esperar 'tanto tiempo'? ¡No dudo que hayas esperado años por él, pero eso es algo que ya deberías haber sabido! ¡Aceptado! ¡Admitido! ¡Es un tritón, Bakugou! ¡Él no pertenece aquí! Tu tienes que esperar por él…
Bakugou da un paso adelante y acerca sus caras a unos centímetros del otro, desafiando al otro hombre. —Entonces esa es una razón más por la cual no deberíamos estar juntos, joder. Ahora lárgate antes de que yo te saque.
—Intentalo. —Todoroki gruñe profundamente con su garganta y empuja a Bakugou de vuelta a su apartamento con un fuerte empujón y cierra la puerta detrás de él antes de que el rubio deje caer su mochila para darle un rápido puñetazo. El golpe da en la mandíbula de Todoroki y este cae al suelo con un fuerte golpe, pero rápidamente patea los pies del rubio debajo de él. Luchan uno contra el otro sin piedad, lanzando puñetazos en áreas vulnerables y pateando poderosamente, magullando su suave piel sobre los tonificados músculos. Todoroki comienza a provocar a Bakugou, gritándole para intentar hacer entrar en razón al rubio.
—¡¿Crees que solo te follaba porque podía?! ¿¡Crees que solo te quería para tener sexo!? ¡Puede hacerlo cuando le dé la gana y con quien sea! ¡Es un alfa! ¡Puede aprovecharse de cualquiera!
No ¡Nunca haría eso!
—¡Él te quiere a solo a ti!
¡Lo sé…!
—¡CÁLLATE! ¡CÁLLATE! ¡CÁLLATE!
—¡Él te ama! ¡Él te eligió! —Todoroki clava su puño en el abdomen del rubio, sacando el aire de sus pulmones y Bakugou tose antes de ser inmovilizado en el suelo por sus muñecas.
—¡AGHH! ¡VETE A LA MIERDA…!
—¡BAKUGOU! —Todoroki le grita furiosamente al hombre debajo de él, su voz resuena dentro del apartamento, que siempre se mantenía tranquilo. Su agarre en las muñecas de Bakugou arde dolorosamente y el rubio hace un ruido, haciendo una mueca. —Mírame.
La voz de Todoroki tiene un tono amenazante y Bakugou levanta su mirada para encontrarse con sus ojos no coincidentes, mientras yace sin vida en el suelo. El rubio lo mira de la manera más mortífera que puede reunir, pero no puede ver más al sentir las lágrimas empezando a obstruir su visión. Su voz se contrae mientras habla a regañadientes con débiles gemidos y patéticos gritos: —Me abandonó. No me quiere. No valgo la pena como para que vuelva. ¿Por qué él? Soy un idiota. Soy la peor persona con la que podrías tener una relación y él lo sabe, es por eso que no está aquí.
Eso no es verdad
—Eso no es cierto…
Lo sé…
—Él es el único que en realidad me quería a su lado aun y con mi apariencia externa y forma de ser, aun así, me dejó. Figúratelo. —Bakugou se ríe con una risa amarga, las lágrimas comienzan a fluir y manchan su piel blanca como la nieve. Le duele el corazón ante la dura realidad de que nunca, alguna vez, pudo tener una relación de confianza porque entendió cuán desagradable es su personalidad por lo cual evitaba todas las relaciones en su totalidad. Hasta que conoció al estúpido pelirrojo quien además confirmó su razonamiento de no vincularse tan íntimamente, tan de cerca, con otro ser vivo. —Estoy destinado a estar solo y está bien.
—No, no está bien. No estás bien, eres un desastre.
—Es por tu puta culpa, cabeza de mierda. —Bakugou dirigé sus intensos ojos rojos al hombre que está sobre él. —Decidí que no iría allí y esperaría más por él. Lo superé, tengo escuela, tengo una carrera que seguir. No tengo tiempo para ese bastardo.
—...Estás poniendo excusas. No sabes lo que estás diciendo.
—Yo sé qué demonios está saliendo de mi maldita boca.
—No seas ridículo. Todavía lo quieres, es por eso que estás llorando.
—¡Jodete! Esto es todo porque me haces recordarlo. —Bakugou le grita a Todoroki y gira la cabeza. Solo está frotando sal sobre una herida fresca y es doloroso, duele y no es divertido. Para. No más. No quiero esto.
—¿Qué te hace pensar que puedes superarlo tan rápido?
—Obviamente necesito más tiempo para superarlo y estaré bien, así que vete a la mierda. —Déjame solo.
—Bakugou, Kiri…
—¡Cállate! —Bakugou rápidamente interrumpe a Todoroki, temeroso de discutir esta conversación más de lo que ya lo han estado haciendo. —No digas su nombre...
—... —El agarre de Todoroki en sus muñecas se afloja y Bakugou inmediatamente aprovecha su oportunidad para escapar de su agarre y empujar al hombre lejos de él. Se sientan en el piso de madera en silencio, Todoroki mirándolo, con los ojos muy abiertos y ligeramente sorprendido.
—... Es el peor error que he cometido en mi vida. Lo odio. No quiero volver a verlo nunca más.
Lo odio... por lo que le hace a mi corazón.
—… ¿Hablas en serio...? —Todoroki habla en voz baja, más que nada, un poco aturdido por la seriedad de Bakugou.
—Me arruinó. Ya no lo quiero en mi vida.
—Él es tu... compañero, tu esposo...
Bakugou extiende los brazos y mira alrededor dramáticamente antes de burlarse con una risa rota y lágrimas cayendo de sus ojos. —¿Dónde están los papeles? ¿Dónde está el anillo? ¿Dónde está la ceremonia? Este es un mundo humano, así es como funcionamos ¿Intercambiar los nombres? Así no es como lo hacemos. Así no es como yo lo hago.
—Pero sabes lo que tu nombre significa para él.
—¿Así que se supone que yo jodidamente debería saber todo? ¿Por qué yo siempre tengo que entender las cosas y compensar su falta de conocimiento?
Él también te compensó, idiota. Hablando. Lubricante. Consoladores. ¡Deja de hacer que todo esto se trate de ti...!
—Podemos mantener sesiones de investigación para estudiarlo, ellos no hacen eso por los humanos...
—¡No me importa! —Bakugou gime en voz alta, tratando de hablar más fuerte que Todoroki y la molesta voz en su mente. —Estoy diciendo que algunas relaciones mueren a causa de esto. ¡El tiempo nos separó! ¡Terminamos, terminé! Así que deja que ocurra y déjame en paz, maldita sea. Deja de intentar arreglar esto. Puedo vivir sin él.
—Estás tratando de salir de esto de la manera fácil
—¿Y qué si es lo que estoy haciendo, carajo? No quiero sentir la necesidad de esperar a alguien que no regrese. No quiero sentir mi corazón latir por una estupidez como lo es un maldito beso. ¡Es molesto! ¡Es jodidamente desagradable!
—¡Eso es estúpido y egoísta, Bakugou!
—¡¿Me veo como si me importara?! Yo quiero ser egoísta. Yo quiero estar centrado en sí mismo. ¡Yo, yo, yo! ¡Nadie más, como siempre ha sido! —Bakugou ruge enojado y rápidamente se seca las lágrimas de sus mejillas. ¿Por qué Todoroki tiene que molestarlo tanto sobre esto? ¿Por qué no puede solo ocuparse de sus propios asuntos? Todoroki se levanta de su lugar en el piso y mira al rubio con el enojo ardiendo en sus ojos.
—No ha terminado. Él quiere regresar, quiere estar contigo.
—¡Bueno, yo no quiero estar con él! —Bakugou se levanta a sí mismo del suelo y sus pasos se acercan más al hombre frente de él de la misma manera desafiante como antes. —No quiero el estúpido puesto de ser su maldito tonto, pequeño, sumiso novio, esposo, o lo que sea que él piense de mí.
Los ojos de Todoroki se achican ante su comentario, pero él conserva visiblemente su impulso de discutir, cambiando el tema al lugar donde quería centrarse— Va a volver por ti.
—Él no volverá...
—Sí, lo hará. —El peso del oscuro y negro ojo de Todoroki brilla con total seriedad y su ojo esmeralda brilla con confianza y determinación. —Haré que suceda. Confía en mí.
—¿Qué diablos estás diciendo? No hay nada que puedas hacer al respecto...
—Sal a la playa por la mañana. Él estará allí.
Sin perder un momento, Todoroki se da la vuelta rápidamente y se mueve hacia la entrada principal para agarrar el pomo de la puerta. El corazón de Bakugou revolotea momentáneamente de la misma manera molesta que cuando llega a casa sabiendo que los brazos del pelirrojo están abiertos para él. Eso no puede ser cierto. Su boca se abre y se cierra con vacilación antes de abrirse nuevamente.
—No, no lo hará. —Bakugou intenta hablar con firmeza, reprimiendo cualquier posible esperanza dentro de él, pero Todoroki se vuelve hacia él. Con pleno contacto visual, la duda de Bakugou disminuye y la fe de Todoroki brilla intensamente.
—Sí, lo hará. —Todoroki sale y cierra la puerta antes de que Bakugou pueda decir otra palabra y una pequeña llama de esperanza chispea dentro del rubio sin importar si la quiere o no.
La habitación de Bakugou es tenue y solo la luz de la luna brilla a través de su ventana. El suave crujido de la sábana es el único ruido que se escucha en toda la habitación mientras se revuelca y se da vuelta en su cama con incomodidad. Después del incidente anterior de la visita no solicitada de Todoroki, Bakugou no pudo dejar de pensar en Kirishima. No ha podido dormir durante las últimas horas, ocupado por un aluvión de imágenes de llameante cabello rojo, músculos cincelados y una radiante sonrisa blanca. Bakugou recuerda cada parte de él y lo extraña profundamente, para su disgusto. Los pensamientos de Kirishima regresando a su departamento plagan su mente e intenta alejar las imágenes, pero es en vano. Mierda. ¡Solo vete a dormir de una puta buena vez...! Bakugou grita en su mente que debe dormir y se golpea la cara con una almohada, pero nada funciona. Solo recuerdos de dulces besos, toques suaves y orgasmos eróticos siguen jugando en su mente una y otra vez. Recuerda vívidamente la brillante sonrisa de Kirishima y el aura tranquilizadora que emitía cada vez que veía al rubio. Siempre estaba emocionado de conocer a Bakugou y lo colmaba de afecto infinito. Y ahora, él no estaba aquí para hacer eso. Bakugou lo extraña. Echa de menos la forma en la que Kirishima lo miraba con amor. La forma en la que lo besó y sintió esa chispa. La forma en la que el pelirrojo lo abrazó con fuerza, como si cada momento fuera el último. Lo atesoraba. Él lo hizo sentir especial. Diferente. Importante. Amaba a Bakugou...
Y todavía lo hace.
...Y Bakugou ama a Kirishima, también.
Joder... Bakugou se aprieta la almohada con más fuerza en la cara antes de darse por vencido y levantarla para respirar un poco más el aire frío de su habitación sin el material de felpa contra sus vías respiratorias. Lo extraño. Yo lo extraño mucho. Kirishima... ¿Dónde estás? ¿Qué estás haciendo? ¿Me extrañas? ¿Has intentado regresar? ¿Realmente estarás en la playa?… ¿Puedo reunirme contigo? Solo una vez... solo una vez más...
—No... No, no debería. —Bakugou se encorva sobre sí mismo y se acurruca en sus mantas, calentándose con el calor de su cuerpo. Las cosas serían más fáciles si se separaran y nunca se volvieran a ver. Pueden amarse el uno al otro tanto como quieran, pero es más sabio mantenerse separados. No están destinados a estar juntos e incluso la tierra y las aguas lo saben, separándolos tan claramente. Un escalofrío le atraviesa el cuerpo y de repente desea que Kirishima estuviera ahí para darle cálidos abrazos... No. No... no puedo seguir pensando en él…
De repente, se escucha un golpe seco en su entrada principal. Un fuerte puño golpea la puerta de metal en un patrón rítmico repetidamente y hace eco en todo su departamento. Incluso con la puerta de su habitación cerrada, Bakugou puede oírla y saca su sábana por encima de su cabeza antes de sacar su teléfono para ver la hora. 4 a.m. en la mañana. El hombre sigue golpeando su puerta implacablemente y Bakugou se desliza lentamente fuera de su cama para abrir la puerta levemente solo para ver a uno de los dos hombres que temía ver a esa hora impía.
—...¿Qué mierda?
—¿Qué diablos estás haciendo todavía en casa? Vete a la mierda. —El pecho de Todoroki se eleva y cae como si hubiera corrido todo el camino hasta ahí. Su cabello está mojado junto con el resto de su cuerpo, pero su ropa está algo seca. Tal vez se la había quitado antes de saltar a una gran masa de agua.
—No voy a salir a verlo. Aquí es donde tiene que terminar. —Bakugou intenta cerrar la puerta, pero Todoroki rápidamente planta sus pies contra la puerta y la abre de un puntapié.
La pesada puerta de metal golpea el brazo de Bakugou mientras se abre y grita de sorpresa antes de que Todoroki se mueva rápidamente hacia el espacio personal del rubio. Una ola de un fuerte olor nubla su mente y los músculos de Bakugou inmediatamente se sienten debilitados y entumecidos. Cae de rodillas y murmura frustrado por su pérdida de autocontrol y Todoroki lo levanta por las axilas, balanceando su cuerpo sobre su hombro con facilidad.
—¿Q-qué...? —Bakugou frunce el ceño y su visión se vuelve borrosa, nebulosa e incómoda. El olor es abrumador y la forma en la que lo droga es demasiado familiar.
La cabeza de Bakugou se balancea pesadamente mientras el hombre que lo carga baja corriendo las escaleras y se acerca a su auto. Todoroki empuja bruscamente al rubio en el asiento del pasajero y se abrocha el cinturón de seguridad con fuerza antes de cerrar la puerta de golpe. Enciende el motor y el estruendo vibra sensiblemente por todo el cuerpo de Bakugou y él gime.
—Ughh... ¿Qué demonios está pasando?
—Solo siéntate quieto. —Todoroki ignora las quejas del rubio y pisa el acelerador para acelerar rápidamente su camino a su destino.
—... ¿Eres... un tritón? —Bakugou murmura e intenta levantar su cabeza para mirar a los ojos del otro hombre, pero los baches del camino le hacen bajar la cabeza y se siente mareado.
—... Mitad...
—¿Cómo diablos es eso posible...?
—No es asunto tuyo…
—Mierda. —Bakugou interrumpe al hombre en una realización repentina. —No te fuiste de vacaciones con tu familia la semana pasada... Estabas en tu semana de celo... No jodas.
Todoroki suspira audiblemente, lamentando sus decisiones hace solo unos minutos y se mueve en su asiento con incomodidad, pero Bakugou continúa en su descubrimiento y comienza a reír histéricamente. —Y Deku dijo que fue contigo a tus 'vacaciones familiares'… oh Dios.
Aunque nadie en particular ha estado hablando con Bakugou en los últimos meses, ha escuchado muchas conversaciones y rumores a lo largo de los días y uno de que Midoriya pasó su primera semana de vacaciones de verano con Todoroki. Recuerda haber escuchado a Uraraka y Ashido hablando de cómo se ocuparon de algunos de sus turnos y chismorreaban sobre la posible relación que tenía con Todoroki. Tenía sentido porque el rubio recordó haber presenciado a los dos tortolitos estando muy cerca el uno del otro cuando tuvieron la oportunidad y Todoroki había tocado a Midoriya muchas veces como para reconocer el hecho de que eran más que amigos. Bakugou se ríe de nuevo y Todoroki pone los ojos en blanco con exasperación.
—Has terminado. —Todoroki lo dice más como una frase que como una pregunta.
—¿Deku es tu perra? —Los labios de Bakugou se dividieron en una amplia sonrisa maníaca y el ceño fruncido de Todoroki ante su lenguaje despectivo confirmó su pregunta. Se ríe débilmente debido a la pérdida de control muscular por el aroma envolvente y deja caer la cabeza sobre el tablero, todavía riéndose de su relación. ¿Quién diablos querría estar con un perdedor como Deku?
No por mucho tiempo, llegan al océano y Todoroki aparca su coche antes de sacar al rubio. Bakugou lucha débilmente contra su agarre, pero finalmente es arrastrado a lo largo de la arena blanca de la playa y Todoroki finalmente corta la liberación de su aroma.
—No vuelvas a hacer eso otra vez. —Bakugou desempolva la arena suelta de su ropa y mira a Todoroki a la cara, pero él le devuelve la mirada, inmóvil y no asustado en lo más mínimo por el rubio. Bakugou chasquea la lengua con fastidio y mira cuidadosamente a su alrededor, no particularmente listo para ver al pelirrojo por el momento.
La arena blanca es soplada suavemente por la brisa fresca en el aire y el cielo todavía está oscuro, habiendo llegado ahí en medio de la noche. No hay una sola nube en el cielo, las estrellas brillan intensamente sobre sus cabezas y la luna ilumina la playa en un calmante tono azul. Bakugou mira alrededor un poco más y de inmediato chasquea la mirada hacia algo rojo que sobresale de detrás de una roca. Jadea y siente que su corazón golpea y salta dramáticamente y sus piernas se mueven por sí mismas.
De ninguna manera... ¿Realmente viniste? ¿Finalmente has venido a verme? Kirishima…
La arena patea el suelo mientras corre a toda velocidad por la costa y cae de rodillas hacia donde estaban las grandes rocas, pero para su absoluta desilusión, Kirishima no estaba allí. Era una toalla roja. Alguien debe haberla arrojado al agua y ha terminado ahí. El corazón de Bakugou cae sobre su estómago y se maldice a sí mismo por haberse sentido demasiado aliviado por eso. Mueve la cabeza hacia Todoroki para gritar con rabia y frustración por cómo sabía que Kirishima nunca estaría aquí, pero Todoroki ya había comenzado a correr hacia su auto, lejos del rubio.
—¡¿Qué…?! —Las palabras de Bakugou le fallan cuando siente un toque húmedo contra su mano y gira la cabeza para ver al hombre más hermoso que haya visto en toda su vida.
Brillantes cabellos rojos en todo el lugar rodean un hermoso rostro y una pequeña y serena sonrisa lo adorna. Sus penetrantes ojos rojos miran a Bakugou de esa manera amorosa con la que siempre lo miraba y Bakugou ya no puede respirar adecuadamente. Lentamente, su mano palmeada se cruza sobre la de Bakugou y su corazón palpita inocentemente. —C-cómo... ¿Por qué? ¿Por qué estás... yo...?
Hay una mezcla de emociones en su pecho y siente que va a llorar. Su espalda se desploma con alivio, pero sus hombros se tensan por cuán real, cuán tangible, es Kirishima ahora que finalmente está aquí. Finalmente frente a él. Finalmente a unos centímetros de tocarse. Bakugou respira temblorosamente y frunce el ceño mientras las lágrimas comienzan a arder en las comisuras de sus ojos. Sus labios tiemblan y los aprieta fuertemente, pero no hace nada para detener el temblor.
—Katsuki.
Kirishima le sonríe y su voz profunda y angelical hacen eco y permanecen en los oídos de Bakugou como música. Su sonrisa es genuina en pura felicidad y alivio, pero sus ojos están llenos de culpa y arrepentimiento. El pecho de Bakugou se aprieta y sujeta su corazón en un agarre mortal. Su corazón palpita y late con fuerza por todo su cuerpo mientras la adrenalina comienza a latir. Las lágrimas se le escapan de los ojos y mira boquiabierto al pelirrojo, sin saber qué decir, cómo reaccionar, qué hacer. Pero Kirishima se acerca a él y el primer instinto de Bakugou es golpear sus manos juntas y darle un fuerte golpe en la cara el cual choca contra la mejilla de Kirishima y hace que caiga al agua antes de que Bakugou lo agarre del pelo y lo levante.
—¡¿QUÉ DIABLOS ESTAS HACIENDO AQUI?! —Grita en un estallido violento y dirigiendose al pelirrojo. Kirishima hace una mueca de dolor al sentir el agarre en su cabello y gime de dolor, pero eso es exactamente lo que quiere el rubio. Quemar. Herir. Picar ¡Siente el dolor, la agonía, la ansiedad que sentí por ti! —¿¡QUE DIABLOS TE HIZO PENSAR QUE ESTA BIEN QUE DE PRONTO TE APAREZCAS SIN MAS?!
—¡K-Katsuki...! Espera… —Kirishima agarra su muñeca e intenta quitarle la mano de Bakugou pero el rubio tira bruscamente de su cabello, juntando sus rostros para mirar amenazadoramente sus grandes ojos.
—¿¡QUE CARAJOS TE TOMO TANTO TIEMPO PARA QUE VOLVIERAS?! ¿¡SABES CUÁNTO TIEMPO ESTUVE ESPERANDO A QUE TU JODIDO CULO APARECIERA?! —Bakugou suelta el cabello de Kirishima y lo empuja al agua por los hombros. El tritón se revuelve debajo de él y el agua salpica desordenadamente la ropa del rubio. Antes de que el pelirrojo pudiera hacer otra cosa, Bakugou comienza a lanzar golpes uno tras otro hacia él. Kirishima se lleva los brazos a la cara, pero los golpes del rubio son pesados y poderosos y se magulla fácilmente en los antebrazos. —¡¿DÓNDE HAS ESTADO?! ¿QUÉ HAY CON LA SEMANA DE CELO? ¿POR QUÉ NO LLEGASTE?! ¡¿FOLLASTE CON ALGUIEN MÁS?! ¡¿PUEDO CONFIAR EN TI?!
Bakugou se sienta a horcajadas sobre el cuerpo de Kirishima y sigue enviando una lluvia de golpes al pobre hombre debajo de él, uno tras otro, llenos de emociones. Ansiedad. Depresión. Preocupación. Duda. Amor. Las lágrimas desdibujan la visión de Bakugou y las aprieta con fuerza, haciéndolas fluir por sus mejillas en grandes corrientes. Grita en voz alta, un sonido gutural y profundamente doloroso y golpea la arena húmeda del agua a cada lado de la cabeza de Kirishima. Se desploma sin espíritu y sus brazos cuelgan sin vida a cada lado de él. Su cabeza cae frente al pelirrojo sumergido en las aguas claras y sus lágrimas gotean y caen al océano, creando anillos de pequeñas olas. Kirishima se desliza lentamente de entre sus piernas y se sienta derecho. Hace un suave gemido y presiona su frente en el esternón de Bakugou, empujando contra el en profunda disculpa.
—...¿Trataste de volver? ¿Fui el único que lo intentó en esta relación? —Bakugou resopla y su voz tiembla débilmente. Empuja a Kirishima fuera de su pecho y frunce el ceño con amargura. —Te odio. Te odio.
—¡Katsuki...! —Kirishima lo mira desesperadamente, pero Bakugou lo ignora.
—Vete a casa, vete de aquí. No nos pertenecemos ¡Simplemente sal de mi vista!
Bakugou grita y rápidamente limpia sus lágrimas antes de patear el cuerpo del pelirrojo. Ódiame. ¡Ódiame y resiénteme para que tengas suficientes razones para no volver! ¡Vete! ¡No podemos estar juntos! ¡Soy humano, tu no lo eres, eres un tritón y yo no lo soy! Kirishima gime y se queja con cada golpe abusivo que recibe en su cuerpo, pero rápidamente se mueve al lado de Bakugou y se acurruca junto a él. El rubio lo empuja y lo patea de nuevo solo para que el pelirrojo regrese apresuradamente y se apriete contra su costado y continúe regresando implacablemente hacia él, leal y fielmente.
—¡Basta...! —Grita Bakugou, pero su voz tiembla con sus palabras poco entusiastas mientras continúa alejando al pelirrojo. Deja de ser tan bueno conmigo. No valgo la pena y tú mereces algo mejor. ¡Solo para! ¡Renuncia ya!
—¡Katsuki! —Kirishima grita enojado y envuelve al rubio en un fuerte abrazo. Bakugou jadea sorprendido e inmediatamente comienza a sollozar otra vez.
¡No me toques...! Bakugou lucha contra el abrazo de Kirishima, pero finalmente se somete a su toque cálido. Acaricia el cuello del pelirrojo y seca sus lágrimas contra los fuertes músculos de su hombro. Te extrañé mucho...
—Katsuki... —Kirishima se frota contra el cuello de Bakugou hasta su hombro y vuelve a subir varias veces hasta que se retira para presionar su frente sobre la del rubio. Yo también te extrañé y te amo. Te amo muchísimo. Así que, por favor, no me rechaces.
—...K-Kirishima... —Bakugou rodea con sus brazos las caderas del pelirrojo y un sonido escapa de la garganta de Kirishima. Se inclina hacia atrás y se queja, agarrando una de las manos de Bakugou para presionarla contra su pecho. Kirishima mira al rubio, un poco herido y confundido.
—Eijirou...
—... —Lo sé. No lo olvidé. Nunca lo olvidaré. Bakugou mira hacia otro lado y saca su mano de las manos de Kirishima para ponerla nuevamente alrededor de sus caderas. —...No quiero volver a ser más cercano contigo. Vete. No quiero esto.
Kirishima inclina la cabeza, perplejo ante las palabras del rubio antes de avanzar y presionar sus labios con los del rubio. Bakugou se sobresalta ante la acción repentina y se congela en su lugar incluso después de que el pelirrojo se aleja.
—Yo dije que no quería esto.
Kirishima mueve una mano hacia la nuca de Bakugou y junta sus labios nuevamente. El beso es más profundo y sus labios se sienten increíblemente suaves. Permanecen en el beso y Bakugou no puede evitar comenzar a cerrar los ojos muy ligeramente. El pelirrojo se aleja de nuevo y observa los feroces ojos rojos del rubio, los suyos observándolo con cariño y enfocándose solo en Bakugou, nada más le importaba.
—Para...
Las cálidas manos lo sujetan en un fuerte abrazo y con un firme agarre en su cuello mientras Kirishima se acerca una vez más para un beso aún más profundo, tanto, que el rubio tiene que inclinarse hacia atrás debido al fuerte empujón que Kirishima aplicó en el beso. Bakugou voltea la cabeza y jadea por aire antes de murmurar: —No más...
Pero Kirishima desobedece y le lame los labios, empujando entre ellos para intentar entrar. Gime en apuro y Bakugou abre la boca de mala gana para dejar entrar el músculo resbaladizo. Se besan despacio y con tranquilidad antes de que se vuelva más profundo y descuidado a medida que pasan los minutos. Bakugou cierra los ojos en éxtasis y las últimas lágrimas restantes se deslizan y manchan sus mejillas. Los labios de Kirishima son suaves y cálidos al igual que hace unos meses. Echó de menos el toque caliente de sus labios en un profundo beso y sus cálidas palmas recorrieron sus cuerpos. Él quiere que nunca termine, pero eventualmente se separan y se abrazan, y Bakugou respira el aroma de Kirishima. Huele mucho más atractivo y satisfactorio que el de Todoroki. Kirishima es cálido y reconfortante, y lo más importante, familiar. Huele a esos días en los que su cocina y su sala olían al pelirrojo y se deleitaba por la forma en la que el olor terminaba en su cama y su ropa. El aroma se ajustaba a Kirishima y coincidía con el gusto de Bakugou. Estaba destinado a ser así. Estaban destinados a estar juntos.
Kirishima lo besa una vez más y se inclina hacia atrás para mostrarle una brillante sonrisa al rubio y Bakugou se sonroja ante el rostro tan adorable que puede hacer a veces. —...Te odio. Eres el peor error que he cometido en mi vida.
Se abrazan aún más fuerte y Bakugou le susurra al oído: —No te vayas. Quédate. Ya estás aquí, así que ven a casa conmigo.
Kirishima se inclina hacia atrás, notando el tono en la voz del rubio para entender a qué se refería. Mira más allá del vasto océano y suspira antes de mirar al rubio. Bakugou frunce el ceño y se levanta, saliendo de las aguas y hacia la playa. Se da vuelta para ver a Kirishima aún en el océano mientras comienza a exprimir su ropa, deshaciéndose del exceso de agua. El hombre lo mira con preocupación y mira hacia el océano antes de volver a mirar al rubio. Bakugou abre sus brazos y los mueve esperando por el pelirrojo y Kirishima se pone atento, pero todavía indeciso sobre qué hacer. ¿Katsuki? No sé si debería...
—¿Estás planeando hacerme esperar otra vez? —Los ojos de Bakugou hablan por él y el pelirrojo se endereza, medio vacilante y medio deseoso. Hace una sonrisa agridulce antes de lanzarse hacia los brazos abiertos de Bakugou y el rubio rápidamente rodea al pelirrojo y corre hacia la ciudad, lejos del océano. Corre tan rápido como puede y se desliza entre edificios y callejones con facilidad. El viento azota sus orejas y el sonido de la brisa se siente irreal e increíblemente asombroso. Kirishima se ríe alegremente y aprieta sus brazos alrededor del cuello del rubio y Bakugou no puede evitar reírse. Siente como si hubiera robado el auto de su padre y huido con su novio secreto, huyendo del mundo y rompiendo todas las reglas, cegado por el amor. Así que ¿Qué importa si no son de la misma especie? ¿Y qué si ambos son hombres? Así que ¿Qué importa si son de diferentes culturas? No importa mientras estén enamorados. Bakugou es el compañero de Kirishima y Kirishima es el de Bakugou. Estaban destinados a estar juntos y así es como debería ser.
Bakugou abre la puerta de su departamento antes de dejar caer suavemente al tritón. Cierra la entrada principal y Kirishima ya está de camino al baño para secarse con la toalla. Sigue al pelirrojo y se quita la ropa mojada que le queda pegada a la piel de manera incómoda y Kirishima comienza a acariciar el cuerpo de Bakugou con la misma toalla que usó para sí mismo. El rubio se permite a si mismo y al tritón ronronear alegremente mientras Bakugou le acaricia el cabello en señal de reconocimiento antes de llevarlo al estilo nupcial y llevarlo a su cama.
—Oh, mierda. Espera. —Bakugou rápidamente sale de la habitación y hurga en su bolsa de basura que quedó junto a la puerta de su casa y saca un collar. Lo engancha alrededor de su cuello y entra en su habitación nuevamente para desplomarse sobre la cama, al lado de Kirishima. El pelirrojo se sienta y toca las vibrantes escamas sobrepuestas sobre el collar. Mira a Bakugou y sonríe a su manera brillante antes de saltar sobre él, haciendo que el rubio caiga sobre su espalda. Kirishima acaricia su cuello y ronronea de alegría mientras frota fuertemente su esencia sobre Bakugou. El rubio abraza al hombre con fuerza y se frota contra él también, más que nada, un poco aliviado de saber que Kirishima quería volver. Él quiere estar con Bakugou. Lo ama. Abrázalo. Acéptalo. Bakugou aprieta sus brazos alrededor del pelirrojo antes de empujar su cuerpo lejos de él y mirar hacia la encantadora cara de Kirishima. El tritón mira al rubio con curiosidad y Bakugou comienza a mover sus caderas provocativamente.
—Eijirou... sabes que me debes una semana de sexo ¿Verdad?
Traducción de las notas finales originales de la autora:
- Todoroki es mitad triton-mitad humano, así que sus sentidos son más fuertes que los de un humano. Podía oler las conchas marinas y otros regalos que Kirishima le dio a Bakugou en su mochila, así que esa es la razón por la que dijo —.. Huele como el océano ... ¿Qué hay en la bolsa?
- En el capítulo 6, se observó que: cuando el olor de un alfa está a pleno rendimiento, hace que otros a su alrededor sean inútiles, excepto otro alfa. Por lo tanto, esa es la razón del porque el olor de Todoroki aún afectaba a Bakugou, independientemente de si él era su compañero o no.
- Las palabras de Bakugou que dice en voz alta a veces son lo opuesto a sus pensamientos. Es cohibido e intenta obligarse a sí mismo a pensar que no quiere / necesita / ama a Kirishima, pero sus pensamientos en su interior le dan la espalda y dicen la verdad. Espero haber podido transmitir esto.
En el próximo capítulo, un flashback de lo que sucedió durante el tiempo en el que Kirishima estaba de regreso en su casa desde su punto de vista.
Espero verlos pronto. Kuuhaku ¡FUERA! (ง ಠ_ಠ) ง
