Advertencia: Los personajes de K-ON! le pertenecen a Kakifly.

Advertencia: Los personajes de Sakura CardCaptor le pertencen al grupo Clamp


Capitulo III: Exámenes

"Estudia para que aprendas a defenderte en la vida. No estudies para sólo obtener una nota." Diana "LadyMoon6" L.

Hace tres semanas.

Mansión Kotobuki.

Sumire's POV

A veces me preguntaba cuál sería la verdad detrás de mi verdadera familia. Es decir, no es que no estuviese agradecida con los Kotobuki por haberme dado una "familia", y algo más. Simplemente quería conocer mi historia, mi origen. Últimamente han sucedido muchas cosas que me han llevado a reflexionar si es verdad aquello del destino; cuando he estado a punto de descubrir algo nuevo, justo pasa algo y es como si se borrara toda evidencia. Y me frustro. Porque siento que me ocultan algo, y yo detesto que me escondan las cosas.

Si no es algo malo, ¿por qué negarlo o esconderlo?

Suspiré por enésima vez porque también me puse a pensar en aquella llamada de Mugi. Ella no llama así porque así, al menos que suceda algo. Y la forma en cómo me habló me puso en completa alerta. Quisiera ser sincera con ella al 100%, pero no puedo. Con tantas decepciones que he tenido en mi vida, he aprendido que debo saber manejarme con cuidado, incluso si es mi propia "familia". Haciendo memoria, una vez se me salió preguntar sobre mis verdaderos padres, y la reacción de ellos no fue buena. Hicieron lo posible por distraerme, y claro está, yo que soy experta en engañar a la gente, les hice creer que lo lograron. Me quede bastante intrigada por aquella reacción.

Y la mirada de Mugi no me gustó.

Su ojos azules, siempre calmados y gentiles se transformaron en unos llenos de furia contenida y de protección. Le quise preguntar el motivo, pero opté por quedarme callada, y llevar la fiesta en paz. Desde ese entonces, procuraba investigar sin llamar mucho la atención. Pero nada. Nada encontraba y sentía que estaba llegando a un lugar donde no hubiese salida. Repito, no es que no les agradezca o no me sintiese amada por los Kotobuki, pero la naturaleza del ser humano es siempre saber cuál es su origen. De donde provino y el porqué.

Miraba la pantalla de mi laptop en donde tenía abierto el Microsoft Word, en el cual estaba escribiendo algunos poemas, pero siempre siendo precavida, tenía abierta el Google Chrome y el Facebook GameRoom, también tenía mi cuenta de Spotify en el cual tenía reproduciendo música. Y lo hacía con la finalidad de que, si alguien entrara, yo reducía la ventana haciendo creer que estaba haciendo alguna tarea o que simplemente me distraía con los juegos del Facebook. Aunque a veces me daba la impresión de que mi hermana mayor no se comía tanto el cuento.

Y es que de Tsumugi me puedo esperar muchas cosas, sinceramente.

De pequeña la admiraba por su capacidad de análisis y de obtención de resultados en cuestión de minutos y sobre la marcha, idear un plan estratégico con una salida. Pero resulta que yo también tengo el mismo Don que ella, y lo he desarrollado a un nivel impresionante, que últimamente podía notar como se desesperaba por tener un resultado positivo de mi parte, pero que no lograba penetrar. No la dejaba y tampoco quería que ella descubriera cosas de mí, porque siento que ella se va a llevar una decepción muy grande. Mis ojos pasearon por el cuarto y se detuvieron en la puerta del Walking Closet, en el cual yo sabía que ocultaba secretos oscuros en uno de mis cajones de la cómoda.

Suspire.

Iba a escribir cuando escuche, de milagro, unos pasos que se acercaban a mi habitación. Me dio tiempo de minimizar la ventana del Word, y abrir la aplicación del Facebook GameRoom para poner el juego de Criminal Case. Cabe decir que yo adoro jugar ese tipo de juegos, porque me lleva a investigar, y a pensar un poco más. Y eso me ayudaba a desarrollar mucho mejor mi cerebro. Sentí que era la hora de la función para la persona que entrara a mi habitación. Yo era, no por nada, la maestra de la mentira.

Un segundo. No hay toque en la puerta. Algo me dijo que tenía dos opciones:

1.) O la persona se retractó de querer entrar a mi habitación y yo podría abrir mi archivo de Word, o,

2.) La persona ya…

—Sumire… —me giré para ver el semblante serio de mi hermana mayor. Suspiré aliviada por dentro de no haber movido nada de mi laptop — Seré directa contigo. Quiero ver tu tatuaje.

Y abrí la boca de la impresión.

¿Qué diablos?

Y esa noche, hice una promesa que la llevaría por el resto de mi vida.

Una promesa que puede tener consecuencias severas como resultado.

Tiempo actual

Preparatoria Sakuragaoka

Normal's POV

Estaba dibujando en su libreta, que para otros sólo sería garabatos, pero para ella no. Y aunque se quisiera negar, no se podía porque realmente dibujaba precioso, aunque su fuerte era la pintura. Pensaba en la nueva casa que le habían dado los Kotobuki por regalo de cumpleaños. En realidad, era un Penthouse con todos los lujos y comodidades que se pudiese pedir, y, sobre todo, la vista que tenía al malecón era increíble. Y también pensó en invitar a los chicos a su hogar para pasar el rato. Y había acomodado una habitación para que sea cuarto de música y otra habitación para que sea una biblioteca.

Estaba perdida en su mundo que no se percató que una chica de cabello corto, color negro y de lentes la ha estado observando ya un buen rato. Había estado tan concentrada en su dibujo que todo lo que la rodeaba desapareció. Aún recordaba como su hermana mayor le pidió que el demostrara el tatuaje que tenía, y que muy en contra de su voluntad lo hizo. Le enseño cual era sin ningún remordimiento o culpa. Porque ella ya había tomado decisiones desde hace mucho tiempo. Sin duda alguna, la edad no define la madurez de una persona.

—Uhm… Disculpa… —Sumire dejó de dibujar para poner atención a la persona que le estaba hablando. Sus ojos celestes se admiraron de ver lo hermosa que era la chica. Suponía que sería de su edad.

—¿Sí?

—Me llamo Nao Okuda, y soy nueva en el instituto. Me preguntaba si me podrías ayudar a ponerme al día.

Sumire se sorprendió porque ya estaban cerca de los exámenes parciales, es decir, mitad de año lectivo y era la primera vez que el instituto aceptaban a una nueva estudiante. Siempre se les permite el ingreso a principio de periodo. ¿Por qué ella estaría recién ingresada en Sakuragaoka? ¿Problemas financieros, tal vez? Movió la cabeza asintiendo a su compañera nueva. Le sonrió apenas y le dijo que, si le parecía bien, el fin de semana podría tenerla en su casa para ponerla al día y prepararla para los exámenes.

Y esperaba que esa chica fuese algo inteligente, porque sinceramente, Sumire estaba cansada de lidiar con chicas que no tenían nada, pero es absolutamente nada, en el cerebro. Ah, sí. Sólo tenían materia gris titulado: Fiesta salvaje con mucho alcohol, drogas y sexo desenfrenado. Pero, aun así, se le hacía todo muy extraño. Pero no se pondría a ver si era verdad o mentira; no caería en el juego de la paranoia. Ella era muy inteligente para eso. Regreso su mirada a su libreta y siguió dibujando, dejando a Nao parada ahí; permitiendo que la observara todo lo que quisiese.

Salón 3-2

Una castaña tenía puesto los audífonos escuchando a la banda Disturbed. Le gustaba mucho el sonido de la batería en la canción Down with the sickness. Fuerte, segura, decidida. Un ritmo sin duda alguna que le ayudaba a mejorar su forma de tocar. Tenía los ojos cerrados, mientras estaba recostada en la mesa que era su escritorio ahí en el salón. Se dejaba llevar por el sonido que salía de sus auriculares, y su mente se transportaba a las horas que pasaba practicando con su nueva banda.

Y sin darse cuenta, su mente viajó cuando hace tres semanas, después de que Sumire se fuese de la casa para la de ella, se había quedado con el resto de la banda queriendo cuadrar historias, y como debía mantenerla hasta cuando sea la graduación. Tenían que hacerlo porque si no estaría jodida con Mio. La conocía demasiado bien, y había esos momentos que la pelinegra se comportaba como si fuese su mamá. Pero, últimamente, ambas se habían distanciado a tal punto que ya no existía aquellos tratos entre las dos. Incluso, ella ya no pasaba por la casa de la ojigris. Ya no podía hacerlo después de que explotó el escándalo del estudio de tatuaje.

Por otro lado, estaban sus padres. Cuando llegaron a casa, ambos progenitores saludaron con normalidad a sus dos hijos, y no les hicieron preguntas. Tanto Satoshi como ella se miraron, pero no dijeron nada. Optaron, desde hace algún tiempo ya, que, si no les dicen nada o les preguntan, ellos no hablan. Salvo lo más necesario, y porque es obligatorio hacerlo. No querían problemas, y en el caso de la baterista, ella quería graduarse y seguir su carrera Universitaria, mientras que su hermano menor, quería avanzar en el instituto y también graduarse.

Los hermanos Tainaka aprendieron, con los golpes de la vida, que se deben manejar con cautela y saber cuándo intervenir y cuando no. No era porque estuviesen haciendo algo malo, pero simplemente ellos ya no eran los mismo. Desde un par de años atrás los esposos Tainaka notaron ese cambio repentino de sus hijos. Tal vez, pensaron, se debería a la edad. Pero ahora, sinceramente no sabían que pensar. ¿Y si sus hijos estaban en malos pasos? ¿Y si sus hijos estaban teniendo algún problema, y es grave? ¿Por qué acuden al distanciamiento y al silencio?

—Ritsu, Satoshi… —les llamo su madre. Ambos le pusieron atención mientras comían la cena —Si algo les pasa, o tienen dudas, no tengan la más mínima inseguridad de venir a donde nosotros. Nosotros como padres, podemos ayudarlos en lo que sea necesario.

—Sí mamá. Lo sabemos.

Y el silencio reino en la casa.

La comida se volvió tensa.

En otra mesa estaba otra castaña observando como las hojas de los arboles caían hacia el piso. Eran hojas muertas, de un color naranja bajo. Estaban sin vida, así como su alma. Suspiró. Su mente empezó a divagar en recuerdos: su familia, sus amigos, su amor imposible. ¿Qué tanto puede cambiar un ser humano por amor? ¿Qué tanto se condena a la muerte en nombre del "amor"? Suponía que eran preguntas que no tendrían respuestas. Y, siendo sincera, tampoco las quería. Porque simplemente, ya era tarde y no valía la pena.

Aprendió, de manera dura, que las personas van a criticar por cualquier cosa. Sí hacía algo bien, unos la felicitaban, otros la criticaban por envidia. Si hacía algo mal, unos la corregían por aprecio, otros la criticaban burlándose de ella. Las personas son inconformes por naturaleza, nada los satisface y ella, la verdad, se cansó de aquello. Así que empezó a escuchar un poco más a su corazón, y a olvidar la razón. También pensó, que su familia le diría algo al respecto por el chisme que se formó al ser noticia de que estaba en un estudio de tatuaje.

Sorpresa, nadie le dijo nada. Y eso le daba una mala corazonada, con justa razón. Porque los conocía demasiado bien. Ella era consciente de que los Hirasawa tienen por costumbre tener cierta relación cercana con sus hijas, escucharlas, saber sus pensamientos, apoyarlas y aconsejarlas. Pero desde ese día, tres semanas atrás, ellos no pronunciaban ni una palabra. Aunque, por otro lado, debe estar el hecho de la noticia fuerte de su hermana menor. Que se iba a vivir con Nodoka para cuidar a los niños; supuso que sus padres, como siempre, le deberían estar dando consejos sobre cómo llevar el hogar.

A veces decir adiós, es algo positivo.

Apoyó su cabeza sobre la palma de su mano izquierda, que casualmente tenía un guante. Siguió mirando el cielo, y los árboles que rodeaban al instituto. Y su mente empezó a divagar entre tantos recuerdos. Y sabía que llegaría el día que tendría que decir adiós, pero ese despido será el más doloroso de todos. Porque ella decidió irse para no volver. Nadie sabía, pero ella junto a los chicos de la nueva banda habían acordado mudarse a Tokyo para continuar sus vidas allá. Se preguntaba si alguien se acordaría de la vieja Yui Hirasawa, la infantil e inmadura.

Su respuesta no tardó en llegar.

Nadie.

Sawako's POV

Estaba en el salón de profesores, revisando algunos documentos de los estudiantes, y me sorprendí al ver la ficha de Yui y Ritsu. Esas dos han cambiado bastante en los últimos tiempos. Aproveche que no había ningún otro docente, y disfrute un poco del silencio mientras revisaba los papeles de mis estudiantes. Y de vez en cuando, mi mente se iba hacia Mugi, la mujer por la cual estoy muy enamorada. Y sólo rezaba para que cuando ella saliera del instituto y sea mayor de edad, yo poder decirle lo mucho que significa en mi vida y que quiero estar a su lado.

Nombres: Ritsu Tainaka

Curso: 3-2

Carreras que seguir: Empresariales con especialidad en Gerencia, Empresariales con especialidad en Investigación y Técnicas de Mercado, Medicina

Universidades donde aplica: Kyoto University, Tokyo Business School

Nombres: Yui Hirasawa

Curso: 3-2

Carreras que seguir: Licenciatura en Artes Liberales, Psicología

Universidades donde aplica: University of Tokyo, Kyoto University

Nombres: Mio Akiyama

Curso: 3-2

Carreras que seguir: Filosofía y Literatura especialidad Oeste, Medicina

Universidades donde aplica: Kyoto University, Osaka University

Nombres: Tsumugi Kotobuki

Curso: 3-2

Carreras que seguir: Arquitectura, Leyes

Universidades donde aplica: Kyoto University, University of Helsinki

Nombres: Nodoka Manabe

Curso: 3-2

Carreras que seguir: Leyes, Economía

Universidades donde aplica: Kyoto University, Universidad de Tohoku[5]

Estaba sorprendida. Y mucho. Ritsu y Yui pusieron carreras que jamás me imagine que las solicitarían. Mio y Mugi no me extrañaron, ya que ambas son excelentes alumnas y sé de las capacidades que tienen ambas para llegar al éxito. Pero de las castañas, no; la verdad. Incluso me imaginé, con lo tan bromistas que son y como odian estudiar, me pondrían algún infantilismo. Entonces caí en la cuenta de que era verdad lo que Mugi me comentaba diariamente. Ambas ya no eran las mismas, y me gustaría saber la razón.

Cuando tuve la edad de ellas, y tuve mi momento de rebeldía tocando mi apreciada guitarra eléctrica Gibson Melody Maker Flying V negra en su totalidad con el rostro del ángel de la muerte y mi nombre a un lado de color blanco, provocaba ciertos sentimientos que pensé estaban escondidos en las profundidades de mi ser. Pero no fue así. Tal vez pensé que él era el indicado para que sea mi pareja y por hice tantas locuras en el "nombre del amor". Ahora que lo veo, me parece un chiste. Ahora sé lo que es amar y hacer cosas en su nombre.

[6]Just stop your crying
It's a sign of the times
We gotta get away from here
We gotta get away from here
Just stop your crying
It will be alright
They told me that the end is near
We gotta get away from here

Escuché que sonaba del parlante de alguna computadora de alguno de mis compañeros docentes. Si no fuera observadora, lo pasaría por alto, pero me fue inevitable no prestarle toda la atención a la canción y entender lo que significaba. Tal vez tuviese razón el cantante en decir que hay que detenerse y no continuar llorando, porque todo estará bien. Es cuestión de tiempo, y siempre he creído que él es el que decide cuando juntarnos con esa alma gemela o cuando continuar hasta encontrarla.

Puedo decir que, en mi caso, a mis veinticinco años logré encontrarla en forma de una estudiante maravillosa, no sólo como alumna sino también como ser humano. Tsumugi podría tener mucho dinero, tener todo el emporio bajo su poder, pero si algo destacaba era su humildad y sencillez. No le gustaba ostentar de lujos, sino de algo simple como una mortal más de la sociedad. Otra cosa que tiene es el amor por los libros y la música. No me imagine que llegaría a congeniar con ella a tal grado de irme enamorando de a poco de su esencia. Mugi no es santa, pero tampoco es un demonio. Es un ser humano como cualquier otro.

Pero volviendo a los pensamientos de Ritsu y Yui, hay algo que me tiene intrigada. Ellas todos los martes y jueves faltan a los ensayos con el resto de la banda, sin embargo, cuando tocan, lo hacen como si hubiesen practicado. Otro dato curioso, es que Tainaka casi no le da importancia a Mio, ni Hirasawa se le nota lo infantil e inmadura. Al contrario, sus facciones denotan cierta madurez y ciertas decisiones que transforman la vida de uno.

No sólo soy su profesora. También soy su guía y su amiga, ¿entonces por que no vinieron a mí para ayudarlas en lo que sea que estén pasando? ¿Por que no buscaron ayuda en mí si no querían hacerlo con otro docente por no tener confianza? Preguntas que yo no puedo responder, pero que sí sé de alguien que pueda hacerlo. Porque esa persona, a pesar de ser un año menor al resto, conoce muy de ella, y sabe cómo ha sido su crianza. Porque si partimos de ahí, pueda que consiga algo de respuestas.

Me levante decidida para ir al salón 2-2 donde se encontraba Ui Hirasawa. Tal vez hablando con ella, pueda tener alguna noción, y pueda que llegue a donde Ritsu. Porque tanto Yui como Ritsu se hicieron muy unidas desde hace ya algún tiempo. Mientras caminaba, miraba pasar a las alumnas porque era cambio de clase, y algunos cursos les tocaba deportes y otros, arte. Me sabía el horario tanto del 2-2 como del 3-2, y tenía conocimiento de que en ese momento les iba a tocar matemáticas.

—Buenos días profesor Azuma, me podría dejar a la alumna Hirasawa Ui un momento por favor. Necesito hablar con ella, asunto delicado.

—Por supuesto. Es mi mejor alumna, y si usted lo pide no hay algún problema —se volteó para buscarla —. Hirasawa Ui, le busca la profesora Sawako. No se preocupe, después se pondrá al día con alguna de sus compañeras.

Y en ese momento supe que no sólo ella tendría que hablar.

Normal's POV

Ui salió del curso mirando a Azusa e inconscientemente a Jun, y se percató que la gatita le decía con la mirada que estuviese tranquila, mientras que la bajista ni le miraba. Es más, desde hace algún tiempo notó como se comportaba de manera indiferente, pero también se percató que siempre tenía olor a whisky y cigarrillo. Se preguntaba el motivo por el cual lo hacía, es decir, ¡son unas adolescentes por amor a Jesucristo! No es para que estén haciendo esas cosas, pero sin duda alguna existía ese algo que la empujaba realizarlo. Y también su hermana mayor.

Pensar que Yui ha cambiado le lleva a tener cierta nostalgia, porque quisiera estar cerca de ella y decirle que siempre podrá contar con su apoyo, pero Yui tomó la decisión de alejarse de todos los miembros de la familia. Incluso se distanció de Nodoka de una manera casi grotesca. Nadie sabía que ella escuchaba, cuando era viernes y sábado, llegar a su hermana mayor totalmente borracha, hablando incoherencias. Ella la escuchaba, aunque le entendiese nada. Esas ocasiones lloraba en silencio, porque sentía que estaba perdiendo a su persona especial, porque sí, Yui es su persona especial al ser su hermana.

Ahora, era una extraña en su vida. Un ser irreconocible que no sabe en donde quedó su verdadera esencia. Sí aún la conserva en algún lugar dentro de su corazón, o si, por el contrario, la mató definitivamente. No la podía reconocer, y no entendía sus razones. No comprendía el motivo que la esté llevando por ese camino. Sus padres siempre fueron algo liberales, y les educó con independencia y autonomía, pero, sobre todo, con responsabilidades. Y Yui podrá ser de todo, pero una chica buena con muchos valores.

Y se estaba perdiendo.

—Ui, te busqué por una razón. Sin embargo, no podemos hablar aquí. Ven conmigo a la sala de profesores.

—Sensei, ¿podríamos ir a buscar a Nodoka? —Sawako se extrañó ante ese pedido, pero asintió con la cabeza.

Ambas caminaban en silencio hasta el curso de las chicas. Sabía que a esa hora estarían recibiendo clases de física con la profesora Sasaki. Aquella profesora era muy cercana a Sawako, ya que estudiaron juntas en la misma Universidad, aunque carreras diferentes; y cuando Yamanaka regresó al instituto para dar clases de arte y música, se encontró con que se necesitaba un poco más de personal docente para otras áreas. Y aunque con el pasar del tiempo las plazas se fueron llenando, faltaba la materia de física.

Sasaki siempre le estaría agradecida a Sawako por haberla ayudado de esa manera. En ese entonces, Rika pasaba por un mal momento, ya que su madre había caído en un estado de gravedad, que se logró salvar por dos ocasiones. La enfermedad la estaba consumiendo, y los gastos eran altos, a pesar de usar el seguro que poseía. Y su padre, bueno, él decidió dejarlas solas para siempre, desapareciendo de sus vidas como un fantasma.

Rika al ver la expresión de su amiga y confidente, supo que algo andaba mal. No por nada su segunda carrera era Psicología, y podía leer con facilidad el lenguaje corporal, y la forma de la mirada. Pidió permiso a los estudiantes, no sin antes dejarles alguna actividad para que la desarrollen en clases, mientras ella tenía conversación con Yamanaka. Su corazón latía con un poco de fuerza, y tal vez se debió a que, por un momento, cuando estaban desarrollando uno de los ejercicios, tuvo aquellos recuerdos de su pasado.

—Sawako, ¿está todo bien? —Yamanaka negó con la cabeza, y presentó a Ui ante Rika. Estaba buscando palabras para preguntarle su percepción de dos estudiantes.

—Primero, necesito que le des permiso a Nodoka Manabe. Necesito hablar con ella. Pero antes que digas algo, quiero pedirte un favor enorme —hizo una pausa, observando como Rika asentía con un ligero movimiento de cabeza. Sabía que no le podía negar nada, ya que Sawako llegó en ese momento que necesitaba de alguien para sostenerse —. Cuando des permiso a Nodoka, quiero que te fijes muy bien en el lenguaje corporal de dos estudiantes.

—No hay problema. ¿Cuáles son esas dos estudiantes, Sawako?

—Las estudiantes son Ritsu Tainaka y Yui Hirasawa.

Rika se sorprendió bastante. Entonces no estaba lejos de la realidad. Ella venía notando muchos cambios en aquellas dos castañas, en especial en su clase. Había tenido referencias de que eran vagas y dejadas, y que sólo obtenían calificaciones promedio. Sin embargo, en su clase, en su materia, Ritsu y Yui ocupaban el tercer y cuarto respectivamente, apenas por detrás de Mio y Tsumugi. Incluso Nodoka está ocupando el quinto puesto, pero eso no se los iba a decir a sus estudiantes, porque no quería crear competencias o problemas por ver quién es mejor que quien, o por quien se llevará el puesto tan deseado.

1.- Mio Akiyama

2.- Tsumugi Kotobuki

3.- Ritsu Tainaka

4.- Yui Hirasawa

5.- Nodoka Manabe

6.- Ichigo Wakaouji

7.- Himeko Tachibana

8.- Masumi Yada

9.- Akane Satou

10.- Shizuka Kinoshita

Esa era la lista de las diez mejores en la clase de física. Sin embargo, Sasaki sabía que, en el global, Ritsu y Yui también ocupaban los mismos puesto y que tenían altas probabilidades de entrar en cualquier Universidad de Japón. Ahora, la pregunta que se hacía es: si antes no eran aplicadas, según referencias de otros docentes, ¿por qué ahora sí? ¿Qué había detrás de todo eso? ¿Amor? ¿Deseo de superación? Las preguntas son muchas, pero las respuestas sólo pueden salir con el pasar del tiempo y si un aborde adecuado para que la persona no salga corriendo. No siempre se puede ir de frente, porque se crea un conflicto y se obtiene un resultado negativo en vez de positivo. Depende mucho también del carácter de la persona.

Rika entró a clases bajo la atenta mirada de Sawako, y se paró frente a sus estudiantes, observándolas como estaban trabajando. Se percató, primero, que Ritsu estaba trabajando con Yui, mientras que Mio estaba con Tsumugi. Las observó un poco más, y estaba buscando a Nodoka en silencio, tratando de no despertar alguna sospecha. Se fijó que estaba haciendo su trabajo con Himeko, muy concentrada, aunque de vez en cuando alzaba la mirada para observar a la baterista y a la guitarrista principal. Y por lo que veía, ambas estaban realizando un excelente trabajo.

Es como si no necesitasen ayuda de nadie.

—Chicas, por favor deténganse un momento —una vez que captó la atención del curso, prosiguió —. Primero necesito que Manabe vaya a la sala de profesores. Segundo, el trabajo quedará hasta donde avanzaron y lo traerán terminado, con su pareja, la siguiente clase —mientras hablaba, miraba al curso, pero ponía mucho énfasis en el par de castañas —. Yo tendré que salir a una reunión de docentes, por lo tanto, quiero que se queden en silencio y realizando unos ejercicios de la página 55-56 del libro de física. Se lo contaré como actividad y también lo entregarán en la siguiente clase, ¿entendido?

—Si profesora Sasaki.

Rika no espero, cogió sus cosas, saliendo del curso junto a Nodoka. Sawako estaba sorprendida por la actitud de su amiga y confidente. Pero no diría nada, tal vez Rika tuvo una emergencia. Pero no fue así, al darse cuenta de que ella estaba caminando con ella, Ui y Nodoka hacía la sala de profesores. Había momentos que se preguntaba porqué la vida suele ser tan misteriosa, y tan llena de obstáculos, pero al darse cuenta de los motivos, y teniendo los resultados, se daba cuenta que todo está diseñado con propósitos para cada uno, y que es algo que está escrito en el destino.

Una vez más, es El Universo quien manda mediante su creador y no los pobres humanos.

Salón de profesores

—Bien. Como sabrás Sawako, soy psicóloga y he notado ciertos cambios en las estudiantes. De hecho, aquí tengo una lista de las diez mejores de la clase —Sasaki le entregó el listado con su respectivo respaldo. Yamanaka estaba sorprendida al igual que Ui y Nodoka.

—No puedo creer que esté en quinto lugar, apenas por debajo de Yui —Nodoka estaba muy sorprendida. ¿Qué tanto ha cambiado Yui Hirasawa? ¿Quién es en realidad Yui Hirasawa?

—Eso es lo que queremos saber en realidad, Nodoka. Llamé a Ui porque necesito saber que está pasando. Soy su guía, y no sé cómo ayudarlas para que estén mejor. Siento como si no hiciese mi mejor esfuerzo para con ustedes.

—No creo eso, Sawako —Rika fue sincera al hablar —. El cambió de Yui y Ritsu se debe a que existe algo más profundo dentro de la esencia de ellas. Cómo si hubiera un motivo de fuerza mayor que las empuja a cambiar para atraerlo, sin embargo, al mismo tiempo se las nota perdidas. Me di cuenta, por ejemplo, que cuando llamé a Nodoka, ellas no se inmutaron. ¡Ni siquiera alzaron la cabeza!

El silencio reino por varios minutos dentro del salón. ¿Y si tal vez ellas estuviesen metidas en algún problema? ¿Cómo saber si se han encerrado en su mundo? Por los años que ha tenido Sawako como docente, y Rika como profesional en el campo de la psicología y también como docente, podría determinar que las chicas están pasando por una etapa difícil, y en vez de buscar ayuda, prefieren guardarse lo que sienten o piensan, porque así evitan una posible burla de parte de los demás.

Nodoka, Ui y Rika estaban sorprendidas viendo la ficha tanto de Tainaka como de Hirasawa, las carreras las cuales quieren estudiar y las universidades a las cuales quieren entrar. Hasta donde sabía la menor de las Hirasawa, Yui no tenía definido que mismo quería ser. Siempre le decía que ella se dedicaría a la música aprovechando su virtud de aprender algo nuevo en cuestión de minutos, y mejorarlo. Ellas siempre tuvieron esa cualidad, heredada por su padre.

Nodoka por otro lado no ha podido hablar con su amiga de la infancia porque sus horarios se han cruzado notablemente. Y cuando podían, Yui le decía que tenía asuntos importantes que hacer, y que no podía perder mucho tiempo. Se preguntaba en esos momentos, ¿cuáles eran aquellos asuntos importantes? Uno de los recuerdos que vinieron a su mente, fue la pequeña conversación con los esposos Hirasawa, dos días después del escándalo que salió por la televisión cuando mostraban las imágenes de ellos entrando al estudio de tatuaje.

—Nodoka, ¿sabes que está pasando con Yui? Por favor, sé sincera — preguntó con notable angustia Chouko Hirasawa.

Y la entendía. Chouko Hirasawa era una madre un tanto apegada a los cambios de la sociedad porque sus hijas estaban dentro de ese proceso de transformación. Tantas cosas que salen ahora en la televisión, pero sobre todo en las redes sociales, donde un anónimo se esconde detrás de un nombre de usuario cualquiera y miente para provocar la maldad. Es como si fuesen seres buscando destruir la armonía correcta que creada por el Universo.

Por otra parte, se encontraba Shinobu Hirasawa, un hombre cuya vida no había sido fácil, y que se esmeraba por darles a sus hijas lo mejor. Sus viajes constantes por Europa por asuntos de negocios tal vez provocaron que tomara distancias tanto con Yui como con Ui. Pero, sobre todo, con su hija mayor. Ahora estaba irreconocible, apenas pasaba palabra, y sólo estaba metida en su cuarto o saliendo hacer sus asuntos personales. Y estaba teniendo miedo. Un miedo poderoso de que su pequeña hija mayor estuviese metida en algo que tal vez, en un futuro no muy lejano, no pudiese salir de ahí.

Todo lo que decían en los medios de la farándula sobre su hija y sus amigas les estaba poniendo en una alerta constante. Él quiso acercarse a ella, pero Yui tomó la decisión de decirle que por favor no le esté cuestionando nada, porque no tiene la moral suficiente para hacerlo. Porque él había decidido escoger el camino del trabajo asfixiante, los viajes dejándolas solas tanto a ella como a su hermana. Su mirada estaba perdida, y sus ojos achocolatados, antes risueños y despreocupados; ahora sólo reflejaban dolor y soledad.

Nodoka estaba consciente de todo lo que estaba sucediendo. Tenía la confianza plena para abrirse ante la familia Hirasawa, ya que ellos la acogieron con amor y mucho cariño cuando ella quedó sola, aunque antes de eso, fue la primera amiga que Yui tuvo y la cual la llevo a su casa. Manabe conocía de las capacidades de Yui Hirasawa, aunque a veces ella no se diera cuenta. Y eso le lastimaba. Y ahora, tenía el dolor inmenso de no saber que decirles a esas personas que era lo que realmente pasaba con ella. Su mejor amiga.

—No sé que decirte, Chouko. Ni yo lo entiendo…

Coliseo de Deportes – Instituto Sakuragaoka

Yoshiyuki Terada era conocido por ser un profesor muy estricto en cuestión de Educación Física o Deportes. Siempre había tenido la habilidad de tener un ojo clínico para determinar quién de sus estudiantes tenía habilidades para cualquier disciplina deportiva. Había sido profesor en el instituto donde conoció a su esposa, Rika, pero por problemas financieros, tuvieron que hacer recortes de personal, y él, al ser el más antiguo, fue sacado de la nómina. Y con un hijo en camino, se vio en la angustia de encontrar otro trabajo, pero para su suerte, nadie lo contrataba.

Su pasado con su familia lo limitaba de manera enorme. La única que estuvo con él fue Rika Sasaki, ahora Terada. Ella siempre fue madura para la edad que tenía, y ellos se llevaban demasiados años de diferencia, pero, aun así, aquello no importó. No lo hizo porque su corazón estaba feliz, pero al mismo tiempo tenía esa angustia de saber que hacer si no tenía empleo. Y uno de aquellos días, por un milagro conoció a Mihoko. Aquella chica que fuese amiga de Sawako Yamanaka, y quien finalmente le ayudaría a dar trabajo a ella y a su esposa.

Él siempre estaría eternamente agradecido a esas dos mujeres que llegaron de manera casual, y que con el paso del tiempo lograron entablar una bonita amistad. Despertó de sus recuerdos, cuando escucho que alguien gritaba. Estaba observando como las estudiantes se desenvolvían en un partido de Basket, algo sencillo. Una manera de evaluación para medir aptitudes y actitudes. Y ahí estaba aquella chica: Jun Suzuki. Aquella chica del curso 2-2 y que es bajista del club de Jazz. Podía observar como ella jugaba de una manera brutal el Basket y su ceño siempre estaba fruncido, observando, analizando que jugada hacer.

¿Podría ser ella llamada a selección sin interferir en su club?

Él tiempo sólo lo dirá.

—Es muy buena, ¿no lo cree profesor? —una voz detrás de su espalda lo hizo girar para observar a quien fuese su otra alumna en aquel instituto: Sakura Kinomoto.

Yoshiyuki sonrió asintiendo con la cabeza. Es increíble como el Universo se empeña en juntar a las personas de alguna u otra manera. Recordó por un momento cuando ellos eran felices en aquella época y todo de alguna manera u otra iniciaron una bonita amistad y aún la siguen conservando. A veces Terada la molestaba a Sakura llamándola por su nombre de soltera y no de casada. ¿Quién diría que ella y Shaoran Li terminarían juntos? Bien dicen que del odio al amor o viceversa, sólo hay un paso.

—Sí. Ella es muy buena. Sólo le queda este periodo lectivo y el otro, así que estoy pensando en llamarla a la selección de Basket del instituto.

—Sino mal recuerdo ella está en el club de Jazz…

—Sí, pero tengo entendido que ella se quiere salir del club. Y estamos a tiempo, porque me falta una jugadora.

—Entonces habla con Sawako, a ver que te aconseja. No tomes decisiones apresuradas, Yoshiyuki.

Aquellas palabras de Sakura quedaron grabadas en su mente y se preguntaba el motivo del porqué tendría que hablar con Sawako acerca de reclutar a Jun para su equipo de Basket. Él la siguió con la mirada, y podía ver como Jun regateaba con soltura la pelota de Basket y esquivaba a los defensas y luego pasaba la pelota a una de sus compañeras para que encestara. Ella definitivamente era un muy buen elemento para completar el equipo. Y tendría que seguir el consejo de Sakura, pero estaba muy intrigado por el motivo.

En todos sus años de docente, desde el antiguo instituto hasta el actual, se ha encontrado con varios estudiantes con diversos problemas, la mayoría provocada por la propia edad dichamente. El adolescente pasa por diversas fases, porque es parte del proceso natural del crecimiento, y uno, como adulto, debe saber guiarlos de la mejor manera cuando ellos se sienten que están incomprendidos por la sociedad o por lo que pasa a su alrededor. Están buscando su propia identidad. Y eso es lo que estaba viendo en ese momento en Jun Suzuki.

Dos semanas después

Semana de Exámenes.

Viernes

Era el último día en que rendían exámenes parciales, luego vendría la semana "libre" —se le decía así porque era la semana de preparativos para la feria que se efectuaría a la semana siguiente de esa —. Las chicas y los docentes trabajaban con mucho ahínco, y entusiasmo. Sin embargo, para una castaña esa semana era suplicio completo. Recordar que fue electa para interpretar el papel de Romeo en la obra de Romeo y Julieta, no le era mucho de su agrado. Y no porqué no le gustase el papel, que estaba consciente que podía interpretarlo de una maravillosa manera, sino porque su pareja era nada más ni nada menos que Mio Akiyama.

Y encima, la escena del beso.

—Oh. My. God —suspiro murmurando para sí misma, mientras veía por la ventana del club el cielo despejado —. ¿Por qué me metí en este problema?

Sacó su iPod Touch de 32 GB color azul, y busco en la biblioteca de música —Spotify— la canción que le llenaba en esos momentos. Y enseguida salió por los audífonos las primeras notas de The Sound of Silence por Disturbed. En realidad, era un cover de la original y les había quedado de una manera… ¿Cómo podría llamar a esa belleza de canción cantada por su grupo favorito? Si no tenía palabra alguna que describiera las emociones que le producía al escuchar. Y Sin darse cuenta, se encontró cantando su parte favorita.

[7]And in the naked light I saw
Ten thousand people, maybe more
People talking without speaking
People hearing without listening
People writing songs that voices never share
And no one dared
Disturb the sound of silence

Y ahí estaba, parada en el marco de la puerta la mujer por la cual Ritsu haría lo que fuese para que ella esté bien, sea feliz. La mujer, por la cual empezó su proceso de transformación, casi de manera desapercibida, pero que últimamente todo se fue saliendo de control, gracias a los paparazzi, que las seguían y querían demostrar que la banda favorita de los adolescentes no era la excepción a los problemas cuando se enfrentaba a un portal que cruzaría hacia la fama.

Y todo tenía un inicio.

Y todo tenía un fin.

Todo es un ciclo en la vida.

Ritsu se giró para ir a la mesa a coger sus baquetas y ponerse a practicar, cuando se encontró con la mirada de Mio. Ambas se observaban detenidamente, y ya para ese momento, era imposible negar lo innegable. Ellas ya no eran más "las mejores amigas por siempre", ni tampoco eran "las fundadoras de HTT". La realidad era, que ahora eran dos desconocidas que tocaban juntas porque tenían que aguardar las apariencias. Porque no querían crear una brecha entre ellas, más de la que ya estaban.

Eran dos personas que en su momento se conocían a la perfección. Y que en alguna parte del tiempo y del espacio, se fueron convirtiendo en dos extrañas que apenas se pueden reconocer. La una quería decirle que la amaba con todo lo que tenía y con todo lo que era; la otra quería entregarle su corazón para que lo cuide por siempre, como algo sagrado que merece todos los cuidados del mundo, sólo por una persona merecedora de aquello.

Y todo quedó ahí. En un intento por parte de ambas, pero que jamás se dará porque el destino es así, caprichoso y misterioso. ¿Cómo se puede cambiar tanto en tan poco tiempo? ¿Acaso nunca un ser humano terminara de conocer como es el otro ser humano? ¿Qué misterios ocultan que no lo puedan decir ni siquiera a la persona que ha convivido desde la tierna infancia?

Y se vienen vientos de cambios.


Notas de Autor:

Dato referencial:

[5] Se encuentra en la ciudad de Sendai, prefectura Miyagi

Estas son las canciones que he utilizado en el capitulo:

[6] Harry Styles: Canción: Sign of The Times, Album: Harry Styles

[7] Grupo: Disturbed: Canción: The Sound of Silence, cover. Album: Immortalized

Un nuevo año, nuevas metas, viejas metas, pero todas llegaran a ser cumplidas si se lo proponen. Les deseo lo mejor en este 2018, y que esten todos bendecidos.

A partir de este capitulo vendran ciertos crossover con otros anime. Aqui, ya vieron que vuelven aparecer los personajes de Sakura CardCaptor... Veamos que tal va.

Me alegraria mucho que me dejaran Review. Sin mas que adicionar.

Hasta el siguiente capitulo.

Saludos.