23 de noviembre del 2018

⟨16 años después

México, ciudad de México.

El piso de mármol blanco se dedica a pulir deslumbrada con el reflejo de las luces, dando un toque formal y elegante al departamento administrativo como todo el edificio en general.

El golpe de zapatillas y tacones contra el mármol era el sonido que frecuentemente se ven inundado los oídos de los trabajadores, y directores; Los empleados caminan con prisa, llevan las montañas de papeles y las muestras de las nuevas propuestas de productos para el catalogo navideño, siendo descartadas personalmente por el Jefe de la corporación.

- Señor, este año la central AVON de la ciudad de México, nos contamos con emprendedores locales, brindando la oportunidad de crecer como productores nacionales, tomamos el tiempo y la dedicación de hacer un listado de los productos locales y sus contribuidores, para incluir en El Nuevo catálogo - decia uN JOVEN adulto Caminando con Rapidez Tratando de nivelar la Caminata del hombre de traje azul marino, quien el pecado Darle Importancia al sobre esfuerzo del joven, lo ignoraba y se dirigía a la Oficina del directivo.- y, TENEMOS ALGUNOS pro- proveedores esperando en mi ofi-i-cina—El empleado de tartamudeaba con la respiración en tanto la agitada, por la rápida, la que no le daba una ventaja en sus piernas, en el momento, el hombre, el traje, el azul, el tiempo, el brocado y el enfrento, y el beta castaño. cardico

- ¿ Me gustaría preguntar, una vez, tu, secretario de mi llegada, y no el directivo? - Cuestionó con su típico calmado pero amenazante tono, causando un estremecimiento en el cuerpo del beta.

- E-Eh, yo, él, no, sí, bueno - Es tu jefe, pero no tienes la obligación de hacer esto por él. No tienes que decir nada, se donde esta. —Finalizo dando una palmada en el hombro del beta.

Todos sabían, todos lo hacíamos, pero nadie decía nada, y eso nos revolvía las entrañas a Cuauhtémoc, pero no en su estadía, aquello no seria permitido.

Entro a la oficina principal Pertenencia al director general del edificio, sin embargo, no hay un mínimo esfuerzo que girar la perilla; Temo bufó con el bilis comenzando a llegar a su garganta.

Abrió de par en par la puerta, dejando a la vista de todos los espectáculos el tiempo de él, no le dio vergüenza ni la pena en el acto carnal, porqué quien estaba cometiendo un error era aquel alfa con la cabeza entre las piernas (como casi todos) no el.

—¡ Cierra la maldita puerta! - Grito el vejestorio con el rostro rojo por la humillación y el enojo, Cuauhtémoc se cruzó de brazos y el chasqueo en la lengua de las palabras, y negó.

—¿Porque debería hacerlo? - Cuestionó alzando una ceja, esperando una explicación; Ver con una inevitable superioridad al hombre que intentará salirse del interior del omega con una desesperación bochornosa pero inútilmente solo se lastimaba.- Cerrare, pero no porque you have you, to you you have not this - señala a the woman que intenta esconder Su rostro y cuerpo- y te quedas despedido Informo Que Y sin liquidación ni ningun tipo de finiquito-el alfa abrió la boca con las cejas contraídas en claro enojo, listo para despotricar.- Y ni te atrevas a quejarte Si no Quieres que te arruine Esto es, por supuesto, un informe de los diversos aspectos, y estoy siendo condescendiente.

- Lupe era mejor que tu —Escupió con saña y una sonrisa borde.

- Ella era mejor que todos, y no pronuncies su nombre en su lengua inmerecida con tal naturalidad. Dijo apacible pero desbordando un veneno letal en cada palabra.

[...]

Noto la hora de su celular por Milésima vez y miro al rededor buscando una cabellera castaña implacablemente peinada, se Mordió las uñas con nerviosismo, esperando Que en CUALQUIER Momento ÉL Llegará.

- Nick cuantas veces ya te dije que NO te mueras las uñas, es totalmente antigiénico - Dijo con cansancio detrás del chico.

El nombrado dio un sobresalto; con sinceridad que su padre no llegaría, pero le alegro que lo hiciera.

En contraste con el rostro sonriente de Nick, su padre al percatarse del labio y la nariz ensangrentadas de su hijo, su semblante automáticamente son un entrecejo fruncido.

-¿Que Paso? —Cuestiono Cuauhtémoc incitando a hablar a su hijo, mientras buscamos en su papel o papel para limpiar los rastros de sangre seca.

Nick se encogió de hombros y murmuro un "Los últimos, no puedo solo ignorar" y Cuauhtémoc negó con un suspiró, limpio la mejilla del menor, y posó su mano con ternura en ella.

—¿Que era? - Pregunto mientras continuaba limpiando la nariz de Nick y este se moveteaba adolorido.

- Era una camada de gatitos bebes. Se trata de una conversación con nostalgia para recordar a la cámara, y a continuación se explica de manera explícita como un grupo de gorilas idiotas. Los ojos de su hijo, ni la palabra, ni el orgullo, ni la palabra ni el corazón ni el corazón. sabía de mala manera de lo que podía ser capaz.

¿ Y donde quedaron los gatitos? - Pregunto Cuauhtémoc en un hilo de voz suave —¿Están bien? no lograron hacerles nada ¿Verdad? - Temo Pregunto ONU de la estafa Deje de Preocupación.

Dominick apretó los puños con fuerza, e incluso a través de sus gafas era posible como se acumulaban en los lagrimales su dolor e impotencia hecha agua.

Cuauhtémoc entendió, y no necesito palabras para saber si su hijo hizo lo correcto. Revolvió el pelo rizado y castaño de Nick, beso la coronilla de su cabeza.

[...]

24 de noviembre del 2018

Cd. De México

- Últimamente, te he estado viendo mucho con el modelo Venezolana Kimberly Herrera, cuéntanos, ¿Podemos decir que ese arroz ya se coció? o aun hay oportunidad para otras chicas —La entrevistadora mexicana buscó con la lascividad resbalando de sus palabras y el hambre voraz de lujuria inundando su mirada -

Aristóteles torció el gesto. Y de inmediato corrigió con una sonrisa; Coqueta a la entrevistadora.

La mujer de la castaña se ve a tu lado.

- Emmm, no, no, Kim y yo en solitario Somos Amigos - La entrevistadora sonrió satisfecha y se Mordio el labio descaradamente, En Una insinuación provocativa (y no es Como Si un Aristóteles no le Hubiera Quedado Claro ya) .- ENTONCES Aun Hay chicas Que tenemos la oportunidad de pasar por esos brazos - Dijo, seguida de una risita.

Aristóteles miro de reojo a su manager y equipo; bajo la mirada de inmediato tratando de recomponerse, y tomando una ligera y baja inhalación.

Actuó

- Claro que te encantaría averiguarlo —Dijo con una sonrisa.

- Si existen los deseos, o la suerte, esa seria un buen deseo —Respondió la mujer al coqueteo.

Parado codo a codo con los camarógrafos, se refiere a su administrador, asistiendo a la situación.

El cuarto se inundó de un olor a jengibre y canela; Dulce pero picante, como lo es la lujuria.

Aristóteles se guardan sofocado por el golpe de hormonas que liberan la omega, siendo él, el foco de la atracción, se trata de mantener el buen semblante, hasta la entrevista terminara.

Cuando termine el streaming, el rizado se paró de un salto con una rapidez impresionante, huyendo de todos esos aromas, que no provocó más que las náuseas.

- Ey —La mujer (entrevistadora) que se llama Ximena, llamó la atención del hombre, interponiéndose entre él y el camino a la puerta de salida al pasillo.

Aristóteles mantenemos una mano en la boca y la nariz, tapándose con disimuló estos . Querí .

Aristóteles una oleada de náuseas muy fuerte, debido a la concentración de las hormonas de la chica, que tuvo que empujarla del camino y salir con prisa.

- Pero que le sucede, maldito idiota —Dijo Ximena indignada viendo como la puerta se cerraba.

- Oh, lo siento, es que no se encuentra bien del estómago —Dijo una voz suave detrás de Ximena— un gusto, soy Yolo —Sonrió la pelirosa extendiendo la mano en saludo— soy la maquillista de Aristóteles.

[...]

- Luces palido, enfermo, pareces verde brócoli, o como un moco, pero de esos mocos infecciosos

Cuauhtémoc miro al chico alto delante de él con molestia.

- Eres —Una oleada de náuseas golpeó con una fuerza mayor a las anteriores, y tuve que sostener su estómago y su vida.

—¿Estás seguro de que no estás embarazado? —Preguntó el pelinegro mirando como su hermano (cuauhtémoc).

Con insolencia el azabache abrió una bolsa de papas (Sabiendo qué es el olor de papas con queso, le dan naturalmente náuseas a Temo) .— Quizás sea tío por segunda vez. —Dijo encogiéndose de hombros y llevándose unas papas a la boca.

Cuauhtémoc no pudo contestar, corrió al baño y desechó todo.

Julio escuchó como desechaba todo de su estómago Cuauhtémoc, y el apetito también se esfumó, tirando las papas a la basura.

¿Estas bien? - Julio pregunto preocupado, Viendo ahora la palidez enfermiza en el rostro de su hermano, sudor frío bajando de su frente, y un temblor escociendo el cuerpo del mayor. —Si, estoy bien, solo necesito tomar un paracetamol y estaré como nuevo -Dijo Cuauhtémoc con una pequeña sonrisa forzada.

Julio negó y se encogió de hombros.

¿Como va la universidad? —Pregunto Cuauhtémoc con un esfuerzo mas grande de lo común, Julio Conocía tan bien a su hermano y sabía que estaba haciendo un inútil intento de desviar el tema.

Bien, estoy en mi último semestre, de hecho justo a eso venía — Cuauhtémoc miro a su hermano.— Necesito hacer una residencia, por lo cual, ¿Que mejor que el pequeño negoció familiar? —Bromeo con un sarcasmo picante; Temo lo miro por unos largos minutos, analizándolo de pies a cabeza.

De acuerdo, pero no creas que por ser accionista, se te tratara de manera diferente—Julio sonrió y asintió animado— Créeme cuando te digo, que odio el trato especial -Afirmo el menor a su hermano, quien realmente no le prestaba atención, se encontraba tratando de controlar un dolor escocedor de su cuerpo, Julio hizo una mueca preocupado, esforzándose de sobremanera por retener su lengua.— Él esta en México -El azabache soltó al final, recibiendo una mirada de pánico del castaño.