Capitulo II
"La Dama de Hielo"
En una suave y amplia cama, cubierta con tersas sabanas de fina seda, despertaba con los primeros rayos del sol, una bella chica de perlados ojos, y piel cual porcelana fina, su larga cabellera era el complemento que hacia ver aquel ángel tan cerca y a la vez tan distante…
La chica decidió darse una baño de espuma, para poder estar lista y así afrontar su primer día en esa pobre e insignificante ciudad… ella provenía de Francia tierra de amor y fantasía, donde ella tuvo muchos pretendientes y a todos rechazo y los pocos que aceptaba terminaba por botarlos cual basura fuera.
Aquel ángel, en realidad era un vil demonio en el cuerpo del que pareciera ser la persona más inocente…
Se vistió con sus mejores ropas, de los mejores diseñadores, bajo lenta y galantemente cada uno de los escalones como si todos los presentes fueran insignificantes insectos frente a un ser superior.
Esa era Hinata Hyuga, una chica bella, inteligente, calculadora, cruel, orgullosa, pero podía aparentar ser el más manso de los corderos para después atrapar a su presa mostrándose como el lobo que es.
Heredera por derecho propio y también por sus méritos ganados a pulso, a su tan corta edad era capas de dirigir la empresa de su padre….
Al llegar al comedor de su hogar, encontró a su pequeño hermana, muy parecida a ella y a la vez tan distinta, Hanabi Hyuga poseía todas las mismas cualidades de su hermana solo que ella era menos orgullosa. Su primo Neji, hijo de Hizashi Hyuga hermano gemelo de Hiashi padre de ambas ojiperla, quien había muerto en un trágico accidente, junto con Hinata y siendo un año mayor que ella serian los dirigentes de la magnate empresa.
Y mi padre – pregunto a cecas.
Salió, tenia un negocio que entender – fue la respuesta que obtuvo de su pequeña hermana.
Como sea no importa , oye Neji quisieras llevarme a la cuidad, creo que si me quedo en este lugar enloqueceré
Como quieras, después de todo pensaba lo mismo – aquellas palabras no tenían emoción alguna, solamente vacías como su mirada.
La pequeña decidió quedarse, para terminar de desempacar, ya que el día anterior no pudo terminar, mientras tanto los dos mayores salieron en el deportivo color plata de Neji.
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No todo era fantasía en aquella ciudad mientras los que vivían en el mejor lugar de la cuidad por así decirlo, otros debían de sufrir su desdicha en la oscuridad del silencio, donde los gritos del pobre son ignorados por aquellos seres que se creen omnipotentes en un mundo de hipócritas…
Y en lugar más desdichado un pobre chico despierta de pesadilla, para caer en el infierno mismo.
Naruto despertaba aun con los rastros de su sufrimiento, el cuerpo del chico estaba todo golpeado, tenia uno que otro moretón en el rostro, a paso lento y adolorido avanzo hasta el pequeño baño, tal vez una ducha de agua fría le quitaría el dolor que tenia… se visto con un pantalón azul y una playera blanca y su ya muy típica boina naranja.
Se dirigió hasta el lugar donde trabajada, donde era esperado por le viejo Sarutobi y Kiba junto a su inseparable perro, al ver el estado del chico se preocuparon…
Naruto, que fue lo que te paso…
Nada no se preocupe viejo – respondió el chico con su típica sonrisa
Otra vez esos sujetos – preguntaba Kiba – hasta cuando te dejaran en paz.
Debes de procurar no pasar por donde ellos este – al viejo Sarutobi no le gustaba ver a Naruto en ese estado.
Oye Naruto, tienes que entregar un paquete, es para la familia Hyuga, se acaban de mudar a esta ciudad.
Y por que no lo entregas tú Kiba – reprochaba Naruto
Eso es porque yo ya tengo varios que dejar.
Pero…
Por favor Naruto, además es cerca de donde vive tu amigo, ese tal Sasuke.
Este bien – Naruto no se podía negar a cumplir una petición del mayor, ya que le guardaba un respeto y cariño, y solo asintió.
Naruto se disponía a ir al lugar en donde entregaría el paquete, caminando por el parque el rubio distraído cruzo la calle sin darse cuenta que venia un automóvil de color gris… pero para la suerte de Naruto el auto pudo frenar a unos pocos centímetros de él.
Oye estúpido, acaso estás ciego – gritaba Neji desde la ventana del auto.
Lo siento no fue mi intensión – el rubio rápidamente cruzo el resto de la calle, y decidió seguir su camino, ignorando los insultos del chico.
Pobre estúpido lo mejor había sido atropellarlo – decía Hinata con una sonrisa sádica.
Acaso estas loca, se dañaría mi auto y tan solo que e es nuevo.
Pero al menos no desharíamos de un desdichado, que no tiene ni en que caer muerto.
Que cruel eres Hinata – reprochaba Neji con tristeza fingida.
No seas hipócrita Neji, que eres igual o peor que yo.
La pareja de primos decidió continuar con su recorrido por la ciudad…
Mientras que en las afueras de la ciudad, para ser mas exactos en los residenciales en donde vivían los Uchiha, Naruto después de saludad a Izumo y de ingresar a dicho lugar decidió darse prisa para entregar el paquete y pasar un momento con el teme, ya que hoy le daría su respuesta sobre la propuesta del azabache…
Buenos días – decía el rubio cuando le respondían a través del altavoz.
Que es lo que desea – era una voz femenina
Vengo a dejar un paquete para el señor Hiashi Hyuga
El señor no se encuentra – respondió la persona que atendía a Naruto – pero espere un momento enseguida saldré a recibirlo.
Gracias – se limito a responder.
Cuando estaba esperando a que la chica saliera fue sorprendido por alguien…
Que haces aquí – pegunto una chica de unos 13 o 14 años
Hola, soy Naruto – el chico le mostro una de sus mejores sonrisas.
Hola, soy Hanabi Hyuga – respondía la ojiperla con una pequeña sonrisa – y que es lo que deseas.
Solo vengo a dejarle un paquete al señor Hiashi Hyuga
Si gustas me lo puedes dejar a mi, yo soy su hija
Claro no hay problema.
Naruto le entrego el paquete a la chica y partió a casa de su amigo, no sin antes despedirse de Hanabi. Debía de darse prisa que también debía de regresar a trabajar. Cuando estaba dispuesto a marcharse, noto un auto gris acercarse en la distancia… estaba por cruzar la calle dicho vehículo por unos centímetros no lo toco…
Oye tú, pobre diablo – dijo Neji bajando del auto – se puede saber que haces en este lugar.
Solo vengo a dejar un… - intentaba excusarse el chico un poco nervioso.
Déjalo Neji, no creo que valga la pena gastar nuestro valioso tiempo con el – Hinata que bajaba en ese momento del auto, lo miraba con desprecio, cosa que no paso desapercibida.
Lo siento es mejor que me retire – Naruto estaba por darse la vuelta.
Con te atreves a darnos la espalda – Hinata se acercaba cada vez mas.
Lo siento pero debo de marcarme – intentaba excusarse
Ya déjalo tu Hinata, acaso olvidas lo que me dijiste hace un momento – dijo Neji acerándose a su prima.
Naruto estaba más que incomodo y nervioso, Hanabi que se mantuvo al margen decidió que era momento de ayudar al rubio.
Onee-chan mira lo que llego para nuestro padre – dijo mostrando el paquete.
Oh, enserio – dijo si interés la mayor – además algo me dice que ya he visto a este chico insignificante antes.
Yo también creo que lo vi – agrego Neji
Se equivocan, yo jamás lo he visto, y por favor debo retirarme – intentaba el chico salir de aquel problema.
Ya se, de donde lo conozco – Hinata señalaba a Naruto mientras lo miraba seria – eres el idiota que se cruzo en nuestro camino hace unos momentos.
No se de que me hablo, y si me disculpan me retiro.
Naruto se voltio y cruzo la calle lo mas rápido que pudo, dejando una furiosa Hinata, como se atrevía de dejarla con la palabra en la boca, un simple chico, que no merecía ni el aire que respiraba, eran los pensamientos de ella.
Naruto estaba triste y al la vez muy contento, lo primero por como lo habían tratado y la otra por haber hablado con la bella chica del otro día, la chica era todo lo contrario a lo que aparentaba ser…
Llego a la casa de su amigo, y para su suerte este iba llegando en su auto nuevo…
Oye dobe, que haces aquí – fue la pregunto del pelinegro
Solo vine a darte mi respuesta – el rubio mostraba una sonrisa.
Espera, mejor entremos y hablamos más cómodos.
Pero, y ese auto, es tuyo – preguntaba Naruto maravillado por el deportivo negro
Claro, lo acabo de comprar – no se mostraba ninguna emoción en sus palabras – bueno es mejor que nos demos prisa, y de paso comemos algo.
Claro, además tengo mucho de que hablar contigo.
Ambos entraron a la mansión, mientras eran observados por un par de ojos perlados, que analizaban cada paso que el rubio daba, y una sádica sonrisa adornando su pálido y bello rostro…
Creo que después de todo no será tan aburrida mi estancia aquí, al menos me divertiré con ese pobre idiota, le hare pagar soberbio, nadie jamás deja a una Hyuga hablando sola – en su mirada se podían distinguir un sinfín de maldades.
Era tan grande su soberbio que no podía, mas bien no se permitía el ser tratado como lo hizo el rubio, y mas al observar como se llevaba su vecino con él. Su frio corazón, no era capaz de sentir algo que no fuera soberbia y odio, cosa que aprendió de su padre… el humillar a las personas era la mejor manera de mantener el orden era el pensamientos de ellos, pero no sabia el giro que daría su vida al intentar destruir al rubio… y el dolor que sufriría durante toda su vida.
Pagaría con lágrimas de sangre todo aquello…
Mientras en la casa de Sasuke, en su habitación de éste, charlaban cómodamente sentados en la amplia habitación…
Y dime que pensaste – preguntaba Sasuke mientras tomaba un pequeño sándwich de un platón – bien dobe cual es tu respuesta.
La verdad no quiero causarte mas problemas – Naruto se sentía incomodo al hablar de eso.
Ya te dije que eso no importa, además saber perfectamente que puedes contar con Itachi y conmigo.
Gracias pero…
Solo dime si aceptas o no – se notaba la seriedad en la voz del pelinegro.
Esta bien, pero hay un problema…
Cual…
Hace unos días, se metieron a mi casa y… - Naruto bajaba la mirada, se sentía algo triste al contar aquello.
Que paso, te hicieron algo –preguntaba Sasuke, aunque no se notaba nada estaba algo preocupado por su amigo.
No, te preocupes, no me paso nado, pero toda mi papelería fue destruida – el rubio levantó el rostro y sonrió intentando fingir felicidad.
No tiene porque fingir conmigo …
Jejejeje
Que es lo gracioso
Que todo la papelería era falsa – el rubio reía tontamente, todo era felicidad en la habitación
Y eso – pregunto extrañado Sasuke
La verdad….
Naruto conto a Sasuke toda la verdad, ya que desde que lo conoció cuando tenían cinco años, en el parque, cuando un pequeño pelinegro lloraba en silencio sentado en la parte mas alejada de aquel lugar, y un niñito rubio se acerco a el sonriéndole felizmente, pidiéndole que fuera su amigo… y la razón de la falsificación de los papeles para poder estudiar….
Entonces es fue lo que sucedió… - terminaba de contar el rubio la verdad
Eso tiene solución, te aseguro que todo estará listo dentro de una semana, y podrás hacer lo que dijimos…
Naruto se despidió de Sasuke, dispuesto a regresar a su trabajo, estaba feliz por contar con un amigo como él, sin saber que comenzaría la mejor y la peor etapa de su vida junto a la "Dama de Hielo"….
To be continue…
