Narra Astron...
Deje a Azan sola, afuera de mi casa, oh por Ares, porque motivo me deje llevar por ella, estimo mucho a Azan pues siempre la considere una hermana menor, se bien que solo lo hice por el deseo que sentí esa noche al ver a esa mujer en la laguna mientras nadaba desnuda, estaba sola sin ninguna compañía esa noche la vi tan hermosa y sensual que no se cómo pude resistir y no abalanzarme a ella reclamando la mía, en vez de eso caí en los juegos de Azan y terminé haciéndolo con ella pero mi mente estuvo recordando cada parte del cuerpo de la mujer en la laguna, pero mi mente me jugo una trampa porque me imaginé a Hikan incluso la llamé entre mis gemidos, Zeus ahora que haré si Azan le contó todo, no creo poder acercarmele pues no creo tener la cara para hacerle frente. Solo espero que Estoico acepte mi propuesta de matrimonio hacia la mayor de sus hijas.
Astron: ahora que lo pienso esa mujer se parece mucho a Hikan, tal vez era...
Vaya esto sí no me la esperaba, si la mujer de la laguna y Hikan se parecían, entonces eso quiere decir que son la misma persona, por todos los dioses, siento el rostro sumamente caliente y en el cuerpo un exquisito escalofrío, siendo sincero antes de que mi amada mujer se descubriera siempre soñaba con poder ver cómo era ella pues no tenía muy claros mis recuerdos de niñez con Hikan, fuimos amigos de niños pero de la nada se empezó a cubrir, y yo me fui alejando de su lado solo porque tenía miedo de que empezarán a decir que tenía un bajo rendimiento solo por estar a su lado, pues desde pequeña Hikan se ha negado a tomar un arma, para disgusto mío y de su padre.
Astron: uuff...siendo algo sincero, siempre creí que Hikan sería una excelente contrincante, pues con su inteligencia es bastante perspicaz para saber cómo atacarán sus oponentes (dijo mirando al cielo nocturno melancólico)
Bajo la mirada con tristeza, aunque deseara estar con su amada, está tenía un claro resentimiento contra todos en la isla omitiendo claro a Bocón. El sabía bien que eso se lo merecian el odio y el resentimiento de la princesa de los dragones, el sabía que muchas veces lloro por todo el maltrato que sufrió, por parte de todos en especial de su padre, su hermana y su estúpida prima. Solo lo sabía porque Bocón se lo contó en algunas ocasiones, y siempre que le contaba como sufría, el sentía varios golpes en el estómago pues en su niñez el le prometió que la cuidaría de quien la lastimara, cosa que jamás cumplió y le dolía hasta el alma.
A 200 m de distancia de la isla...
Una hermosa castaña se encontraba, con su dragón y mejor amigo volando por todo el firmamento estaban tan divertidos que no notaron que alguien los seguía a una distancia prudente.
Un joven hombre de no más de 28 años con un dragón Skrill los observaban desde que estaban en Berk.
El hombre le miraba embelesado, pues la recordaba aún como una linda niña, pero con varios años desde que fingió su muerte ya no la pudo ver, y ahora la miraba como una hermosa mujer.
Tenía muy presente el día en que ella llegó a la isla de su padrastro, pues la comprometerían con el inútil de Camaican, el fue el que le enseñó a manejar la espada y quien le regaló una exquisita espada forjada por los samurai.
: Ya no falta mucho para que valla por ti querida mía (hablo con una voz escalofriante) jalo la rienda hacia su derecha y se perdieron entre las nubes marchando se.
Hikan sintió un escalofrío horrible que la recorrió completamente, jalo las riendas para que el furia nocturna se detuviera y fijó su vista hacia atrás.
Chimuelo: está todo bien, Hikan (comento preocupado)
Hikan: es solo que sentí que alguien nos estaba observando (dijo mirando a todas partes)
Chimuelo: está segura, si alguien hubiese estado tras nosotros tanto tú como yo los hubiéramos sentido (dijo confundido)
Hikan: tal vez, tengas razón chimuelo, es posible que me lo haya imaginado por tantas emociones que sentí hoy (hablo no muy convencida)
Chimuelo: es lo más probable o si no ya te volviste loca jajaja jajaja (río divertido por su comentario)
Hikan: (enfurecida) oye, no dió gracia
Chimuelo: a ti no, pero a mí sí jaja
Hikan: como sea, vamos a volar un poco más antes de volver
Chimuelo: jaja bien, vamos
Sin estar muy conforme Hikan y Chimuelo fueron más al norte para seguir en su diversión, sin saber que hablan tenía razón y alguien los había seguido durante un corto tiempo.
Regresando a Berk...
En la fragua dos jefes completamente solos, se miraban con reto pues ninguno quería ceder.
Bertho: teníamos el trato hecho Estoico, no puedes retractarte (dijo firme)
Estoico: sé que no puedo, pero no puedo entregar a mi hija
Bertho: ahora sí es tu hija (comento alzando una ceja confundido)
Estoico: siempre ha Sido mi hija ( dijo ofendido)
Bertho: pues yo, no recuerdo eso siempre la trataste como si fuera basura, jamás la quisiste como tal
Estoico: eso es pasado, ahora e...
Bertho: ahora ella es la líder de los dragones y solo por eso la quieres, pero nuestro acuerdo era de que tenías dos opciones una entrar en guerra con los bug-bulgars y la otra en la que no habría guerra era entregando a tu primogénita en matrimonio con mi hijo (hablo con seriedad)
Estoico: lo sé, joder lo sé (refunfuño molesto) además cómo se que ella estará a salvó con tu hijo
Bertho: (frunció el entrecejo) a que te refieres
Estoico: como saber que tu otro hijo, de verdad no está vivo
Bertho: él murió en mis manos, en nuestra última batalla, tú estuviste ahí (dijo con tristeza)
Estoico solo bajo la mirada, pues el tenía presente ese momento pero aún haci aunque su hija jamás fue un gran orgullo para el, ver lo que ese muchacho trato de hacerle a los 9 años, ese chico de mirada rojiza y cabellos púrpura, que trato de violar a su hija mientras está se encontraba semi dormida completamente drogada fue un golpe muy duro para el, aunque no lo dijiera la seguridad de sus hijas era todo desde que perdió a su amada mujer y ver de esa manera a Hikan lo enfureció de tal manera que ya no quiso seguir cumpliendo su palabra de dejarla cinco años para que conviviera con su futuro marido.
Bertho: solo espero que no quieras romper nuestro trato o yo con mi gente haremos correr sangre, (hablo con firmeza) bueno me marcho hasta mañana entonces Estoico
El jefe de la isla se quedó solo, ahora perdiéndose en sus recuerdos, recuerdos que lo hacían reír, llorar, enfurecer y sentir miedo, sabía que esto que sentía ahora todo ese remordimiento lo pagaría muy caro desde que empezó a menospreciar a su hija.
Sin darse cuenta un joven rubio cenizo se posó enfrente de él.
Astron: señor (hablo seriamente)
Estoico dió un respingo asustado pues sus recuerdos lo llevaron bastante lejos como para no haber oído al muchacho entrar.
Estoico: que sucede Astron
Astron: señor Estoico, quiero solicitar su permiso para desposar a Hikan
Eso le sorprendió, pues desde la tarde muchos vinieron a solicitar su permiso para desposar o pretender a Hikan, incluso varios jóvenes de la isla pero nunca creyó que Astron vendría con lo mismo.
Astron: sé que no puedo ofrecer mucho pero quiero, quiero que sepa que estoy enamorado de su hija desde que éramos niños y que yo cuidaría tanto de ella como de sus tierras y pobladores
Juntando ambas manos y mirando al chico fijamente, ver que el mantenía su mirada desafiando lo le causó gracia, pues nadie osaba a retarlo con la mirada, pero tal vez si él decía la verdad y proponía un reto al mimado príncipe y lo derrotaba su hija se quedaría aquí con el y protegiendo la isla como debía ser.
Estoico: está bien muchacho, pero estarías dispuesto a pelear por ella
Astron: si señor, incluso daría mi vida por ella
Estoico: entonces tenemos mucho de que hablar (sonrió satisfecho)
Astron: de acuerdo (dijo con más seriedad)
Estoico se puso de pie y fue con el joven para que ambos se fueran a la casa del jefe para hablar con el de algo sumamente serio.
