Estoico, se encontraba sentado viendo el fuego de la chimenea pensaba en todo lo que hizo cuando su amada valka desapareció, Hikan idéntica a su madre solo era un triste recordatorio de la partida de su perdida.
El desde un principio prometió cuidar y proteger a sus hijas, pero por sus errores y su ceguera solo miro por Azan dejando, desamparada a su primogénita.
Valka antes de que todo ocurriera le había dicho que Hikan sería distinta a todos pero que haría grandes cosas.
Su hija, jamás quiso tomar un arma, no deseo pelear cuerpo a cuerpo, no mató a un dragón, por ese motivo al ver la inutilidad de ella la dejo a cargo de Bocón, para que el la intuyera en la fragua.
Una mueca triste tomo lugar en su rostro, su hija mayor era una excelente creadora de armas, escudos o cascos, lo sabía porque se lo dijo su mentor, pues el mismo se vangloriaba de su pulcra, reluciente y poderosa hacha que había forjado su mejor amigo, pero éste le había dicho muy orgulloso que fue Hikan la creadora de tal hacha, su espada y su escudo nuevos al igual que todas las armas de todos en la isla, pero que ella nunca queria tener el crédito pues entre ellos habían acordado de que ella crearía las armas y demás mientras el sería quién sería felicitado por ellas.
Las lágrimas estaban retenidas en sus ojos, pues el no queriendo saber más de su inútil y patética hija decidió darla en un matrimonio con el heredero de los bug-bulgars como ofrenda de paz, como recuerda ese fatídico momento.
Recuerdo flashback...
En el solitario mar, varios barcos de Berk, se dirigía hacia una isla la de los bug-bulgars pues habían surgido varios problemas con su gente y los suyos.
Estoico sabía que debía hacer algo rápido para no tener ninguna baja, pues no quería entrar en una guerra donde sabía que no ganaría, pues era imposible que su ejército de 600 guerreros se enfrente y le gané a un ejército de 2000 guerreros, lo único que podía hacer era tratar de arreglar un matrimonio entre los primogénitos de ambos, era lo más factible para el y su pueblo a pesar de las contras que le decía Bocón, no importa lo que le dijera pues era su hija, y como líder no le importaba sacrificarla por su bien y el de su gente.
Bocón no sabía que más decirle a Estoico para que declinará lo que haría, miro a su pupila ella estaba sentada en un costado del barco no miraba a nadie solo el piso aunque traia su capa la capucha la tenía abajo y solo se distinguía su cabello castaño, no sabía que más hacer lo que haría su mejor amigo era una locura y una verdadera estupidez, que tanto quería Estoico destrozar a su primera hija, ya la humilló, la hizo llorar cada hora por cualquier motivo, destrozó su niñez, hizo verla como una inútil, la dejo de lado, esa pequeña no tiene ninguna culpa por la perdida de su mujer y culpar a una niña pequeña era lo peor que podría hacer, por eso pido que la dejarán a su cargo para poder cuidarla, lo que sabe y por todo lo que ha hecho se tendrá que arrepentir y está vez cuando llegue ese día el ya no estará con el pues le dará la espalda para que solo mire sus errores.
Bocón: Estoico a un podemos dar marcha atrás (dijo preocupado viendo una gran isla)
Estoico: de eso nada, es la única manera de no entrar en una guerra
Bocón: pero puede haber otra forma, no hagas esto
Estoico: ya está decidido, es hora de que Hikan sirva para algo
Bocón: pero que ahí de Berk sabes que ella es TU SUCESORA (recalcó lo último para que entrara en razón)
Estoico: (dudando) pero también está Azan, puedo entregar a Hikan y dejaré el liderazgo a mi segunda hija (hablo seriamente)
Bocón sabía que Estoico dudaba, pero no sabía cómo hacer para que lograra dar marcha atrás e irse a casa, ninguno de los dos dijo algo más al llegar al puerto, varios hombres los estaban esperando, ninguno dijo nada, Estoico y Bocón bajaron lentamente y atrás de ellos se encontraba Hikan haci que rodeados por 10 hombre caminaron hasta la casa principal donde los esperaba Bertho.
Al llegar, entraron a un gran salón y más enfrente en un trono hecho de oro puro, estaba sentado un robusto rubio, que los esperaba con ansias y al verlos rápidamente se puso de pie y fue a saludarlos.
Bertho: Estoico que bueno que llegaste justamente íbamos ir a Berk para hablar (dijo estrechando su mano)
Estoico: no te tienes que preocupar, sabes que yo no me echaría para atrás (hablo seriamente)
Bertho: que bien que lo digas pues al tener el acuerdo hecho, no sería una pena que les pase algo a tu gente verdad (dijo con cierta malicia)
Estoico: (serio) no, no lo es.. uuff... Hikan vete a jugar por ahí (comento serio viéndola de re-ojo)
La niña no dijo nada, solo asintió con la cabeza pues era muy raro que ella le hablara a su padre, al verla marcharse Bocón estaba por seguirla hasta que lo pararon.
Bertho: deja que se vaya sola, por muy grande que sea la isla no se perderá y es mejor que es mejor que se familiarice con su entorno pues será reina en este lugar (dijo con seriedad pero con una sonrisa)
Bocón no dijo nada solo lo miro, y vio a su líder asentir para que la dejara a lo que suspirando inconforme lo hizo.
Luego de varias horas hablando ya habían llegado a un acuerdo entre ambos líderes pues el hijo de Bertho, Camaican se casaría con Hikan cuando cumplieraella cumpliera los 16 años, para la satisfacción de uno y el desagrado de dos.
Al otro lado de la isla una pequeña niña se movía con sigilo pues desde que salió del lugar donde estaban, sintió una mirada que la seguía y estaba detrás suyo, aunque jamás se prestaría a algo violento, siempre escucha las lecciones de Bocón, de el aprendió el sigilo y escuchar alrededor para saber de dónde puede venir un enemigo, Estoico y Bocón creen que no se sabe defender pero con solo mirar pudo aprender lo necesario para defenderse así misma.
5... 4... 3... 2... 1...
Se agachó rápidamente y sujeto la pierna de un chico no más grande que ella, para tirarlo al suelo. Al verlo se percató de que era un niño de unos 10 años, rubio de ojos azules.
Hikan: quién eres (dijo en un débil susurro)
: Debería preguntar lo mismo quien diablos eres tú (hablo enfadado aún en el suelo)
Hikan: para ser miembro de los más fuertes y poderosos guerreros del meridiano no eres muy listo por lo que veo
: Que? quien dice que no soy listo soy demasiado inteligente para que lo sepas (dijo berrinchudo)
Hikan: no lo creo, que no sabes que solo un idiota contesta una pregunta con otra pregunta
El niño se quedó callado, pues no sabía cómo debatir eso frunció el ceño y miro a su acompañante aunque solo miraba una capa y debajo de esta una máscara, pero sabía que por su voz debía de ser una niña.
Hikan: preguntaré de nuevo quien eres?
: Me llamo Camaican, príncipe heredero de los bug-bulgars, y ahora que ya conteste dime tú ¿ Quien eres ? (pregunto interesado)
Hikan: soy Hikan primogénita de Berk
Camaican: entonces eres tú (dijo molesto)
Hikan: que tengo yo
Camaican: tú eres con quién me tengo que casar
Hikan: QUE!!! (grito sorprendida)
Camaican: pero no lo voy a permitir, ahora verás (dijo serio sacando su espada)
Hikan asustada empezó a correr para esconderse mientras que Camaican la seguía muy de cerca, Hikan se metió dentro de un hueco en un árbol grande miro a su alrededor y tomo una rama gruesa para tratar de defenderse, la tomo y la acercó a su cuerpo vio al rubio a unos cuantos metros cerca de ella, salió del lugar y con mucho silencio se posó detrás de él y con la rama lo golpeó en la cabeza con todas sus fuerzas, al ver a ese niño desmayado Tiro la rama y salió corriendo a otro lado hasta llegar a un acantilado mientras dejo sus piernas colgar se quitó la máscara para poder limpiar sus lágrimas pues esto ya era lo último que le aguantaría a su padre, que culpa tenía ella, que hizo mal para que la odiaran, ¿que?, por Thor, por Odin que hizo ella para recibir ese trato.
Hikan: creo que si me tiró desde aquí no le importaría a nadie (dijo llorando mirando por el acantilado) creo que con eso haré feliz a mi padre, es lo que toda la isla quiere que yo desaparezca y eso se los daré
Se puso de pie, miro hacia abajo al dar un brinco sintió como dos brazos la tomaron de la cintura aventando la hacia atrás, quedó con la cara pegada al suelo se quiso mover pero un gran peso estaba encima de ella.
: Se puede saber pero que rayos tienes en la cabeza, que diablos querías lograr (se oyó una voz muy gruesa y escalofriante realmente molesta)
Hikan: y a ti que te interesa, debiste dejarme...
: Y dejar que te mates pero que te pasa estás realmente loca, si crees que te voy a dejar
Hikan: a ti que te importa deja que yo haga lo que quiera, o créeme que no te tendré piedad y te mataré (dijo enojada por su interrupción)
El sujeto que la tenía contra el suelo la levanto hacercandola a su cuerpo, dandole un abrazo, Hikan se quedó de piedra al sentir lo que hacía pues desde hace mucho tiempo nadie la abrazaba y mientras sus ojos se empezaron aguar con todas sus lágrimas abrazo al chico llorando pues desde hacía tiempo que necesitaba uno.
Al desahogarse por completo, ambos se pusieron de pie para irse al pueblo, pasaron por donde se encontraba el rubio y lo vieron sentado sobando su cabeza, y al ver a la niña quiso regresarle el golpe pero el otro chico no se lo permitió. Los tres llegaron hasta donde estaban los puertos y se quedaron ahí esperando a quien sabe quién pues el mayor los guío hasta ahí no diciendo el porqué.
Bertho, Estoico y Bocón caminaban lentamente a los puertos dando los últimos detalles del acuerdo.
Bertho: bien como última cosa quiero que dejes a la niña aqui
Estoico: que?
Bertho: así como lo oyes, quiero que ambos se conozcan y no podemos seguir viajando por tanto tiempo no dejaré sola a mi isla
Estoico: eso no era parte del trato Bertho, solo deja que crezca y yo mismo la traeré hacia acá
Bertho: vaya elección de palabras amigo mío pero no te creo, así que es mejor que la dejes aquí
Estoico: cuanto tiempo la quieres
Bertho: unos cinco años, luego será llevada hasta a ti para que convivas un poco con ella y después ambos se casaran
Estoico: de acuerdo, la dejaré aquí contigo
Bertho: perfecto (dijo satisfecho)
Los tres llegaron a los puertos, Estoico y Bocón se sorprendieron al ver que ahí estaba Hikan abrazada a la pierna de un joven de cabello púrpura de ojos rojizos les dió un escalofrío horrible a los dos, Estoico se acercó hasta su hija y le dijo que se quedaría con los bug-bulgars por un tiempo pues la querían conocer, la niña no dijo nada solo abrazo con más fuerza al chico que poso una mano en su cabeza acariciándola.
Ambos hombres se despidieron y al único que abrazo fue a Bocón para despedirse, Estoico al estar ya lejos de la isla miro hacia atrás y al recordar al chico de ojos rojos sintió un horrible miedo por dejar a su hija ahí pero lo hecho hecho está.
Fin flashback...
Si lo hubiera hecho caso a Bocón desde un principio y buscar algo más que hacer para proteger a su gente ahora su hija no pagaría por esa equivocación, pero no siempre tomo decisiones buenas siempre hizo algo que lo hacía entrar en el remordimiento pero en esa ocasión hizo la mayor estupidez que se le pudo ocurrir y ahora pagaría un alto precio por todo.
